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Literatura Conventual Femenina
Sor Marcela de San Felix
Hija de Lope de Vega
Sor Marcela - Obra completa

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  • 2. COLOQUIOS ESPIRITUALES
    • 4. Coloquio espiritual "de Virtudes"
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4. Coloquio espiritual "de Virtudes"*

Jesús, María, Josef, Ángel Custodio

 Entre:

                        El Alma,                        La Oración,

                        La Tibieza,                      El Amor Divino.

 

Entra el Alma, y la Tibieza.

 

ALMA Siempre me estás persiguiendo;1

    vete, Tibieza, de aquí,

    que si viene la Oración,

    nos reñirá como suele.

TIBIEZA Pues por eso te conviene            5

    no tratar tan de contino

    con tan mala condición.

ALMAtienes poca razón

    y no sabes estimar

    las partes de la Oración,   10

    su condición, su valor,

    su gracia y afable trato.

TIBIEZA No te sale muy barato,

    pues ni comes ni sosiegas

    después que con ella vives; 15

    desde entonces me persigues,

    ni me regalas ni acudes.

    Con tanta descortesía

    me tratas desde aquel día,

    Alma, que no te conozco. 20

    Solías ser más tratable,

    más cortés, más agradable,

    con todos comunicabas,

    era grande gusto hablarte.

    De todos huyes, ¿qué es esto?, 25

    y de mí en particular;

    casi no te puedo hablar,

    tan estraña tan austera.

    ¿Quién habrá que no se muera

    de congoja y aflicción?     30

ALMA Cesa, y oye la razón

    de la mudanza que dices:

    que siempre me contradices

    y no me dejas lugar,2

    y harás mejor en callar     35

    que serme tan importuna.

TIB. ¡Oh desdichada fortuna

    cuál la tiene la Oración!

    Ya no escucha mi razón

    y sólo las suyas oye,        40

    y de mí no se hace caso.

ALMA Paso, paso, que estás ya3

    muy descortés y atrevida.

TIB. No te enojes, por tu vida,

    que por quererte yo tanto 45

    te doy amorosas quejas.

ALMA Nunca, Tibieza, me dejas,

    siempre me aprietas y afliges,

    nunca de esto te corriges

    ni admites mi corrección,4   50

    sientes mal de la Oración

    a quien estimo y venero,

    y, por ella, no te quiero,

    que es tu mortal enemiga.

    Y si hay quien la contradiga 55

    en mi casa y a mi lado,

    iráse, y como la amo

    siento mucho darla enojos.

TIB. Pues, por vida de tus ojos,

    que es una vieja engañosa 60

    y aunque halagüeña, enfadosa,

    toda melindres y estremos;

    si nos vemos, no nos vemos,5

    nunca contenta con nada,

    y torciéndonos la cara      65

    a cualquiera ocasioncita,

    ni nos pone ni nos quita

    para tanta barahúnda.

ALMA Yo no en lo que se funda

    tu locura y desconcierto. 70

    Pues mira, y tenlo por cierto,

    que la Oración ha de ser

    todo mi bien y mi ser,

    mi guía, mi regla y norte.

Tib.  [Aparte](¿Quién habrá que me reporte6         75

    viéndome tan despreciada

    del Alma y tan ultrajada

    por mi enemiga Oración?

    Mas la disimulación

    me conviene en este aprieto.)  80

ALMA Ya te digo que, en efeto,

    siempre la pienso buscar

    y con ella sosegar

    mi inquietud y mis congojas.

    Ya no quiero tus lisonjas 85

    y halagos vanos y feos,

    y te digo sin rodeos,

    que no quiero ya tratarte;

    por eso, vete a otra parte

    donde seas admitida.        90

TIB. Acaba ya, por tu vida,

    de despreciar quien te quiere

    y, por tu bien, sólo puede

    padecer y sufrir tanto.

ALMA ¡Oh cuánto me pesa, oh cuánto,            95

    el verte tan relajada!7

TIB. Mejor dijeras, burlada,

    pues me tratas de tal suerte.

    No está muy lejos mi muerte

    por correspondencia tal. 100

ALMA Si tú me tratas tan mal

    a mi querida y amiga,

    ¿qué quieres tú que te diga

    si me das dos mil pesares,

    si tú con ella no cabes,   105

   si ella te aborrece a ti?

TIB. No quiero yo para mí

    el bien que a ti te deseo.

    Como con ella te veo

    las horas y los momentos110

    presumo que te trae cuentos

    dañosos para tu vida,

    que te gasta sin medida

    el tiempo, y que no le tienes.

    Veo que no te entretienes  115

    siquiera un rato con nadie,

    que no dices un donaire

    ni le oyes de buena gana,

    y que, por tarde y mañana,

    te escondes y te retiras120

    que por tu salud no miras

    ni haces caso de la vida,

    que sin tasa y sin medida

    te pones en los trabajos,

    y a los altos y a los bajos  125

    tienes en poco y desprecias,

    que gustas de las más necias

    si tratan con Oración.

ALMA ¡Oh qué larga relación

    vas haciendo de mi modo130

    Y, considerado todo,

    parece que estoy más tierna,

    que si Oración me gobierna

    con tanta severidad,

    pienso que me ha de acabar  135

    las cortas fuerzas que tengo.

    También sus penas me da.

TIB. Pues y cómo si dará;

    adelante lo verás

    si no la dejas y huyes     140

    como merece y deseo.

     [Aparte](Yo lo veo y no lo creo,

    que al Alma rindiendo voy.)

    Los parabienes te doy,

    Alma amiga, de tu dicha145

ALMA Es muy notable desdicha

    tal padecer, tal penar.

TIB. Y aquello de siempre andar

    cabizbajos y estrujados,

    afligidos y empanados8   150

    en desvanes y en rincones;

    si tú no lo descompones,

    linda vida has de tener.

ALMA Pienso comer y beber

    sin ahogo ni estrechura155

TIB. Deja ya tanta clausura

    de potencias y sentidos,

    que parece que oprimidos

    los tienes en una prensa.

    Y la Oración no te venza160

    que es astuta y lo procura.

ALMA Mejor me Dios ventura

    que yo me deje en sus manos.

TIB. Más quiero que con estraños

    comuniques, que con ella, 165

ALMA No volveré más a ella,

    digo con continuación.

TIB. Su hermana, la Devoción,

    yo asiguro que te obligue.

ALMA Pues como yo me retire,            170

    con eso poco podrán.

TIB. Notable prisa me dan,

    porque desean hablarte

    dos personas de buen arte

    y que tratan de virtud.    175

ALMA Ahora tendré más quietud

    y habrá tiempo para todo.9

TIB. Pues bien será de ese modo

    decir que pueden entrar.

ALMA Aun espero más lugar,10            180

    y podrá ser que mañana,

    y con eso nos veamos.

TIB. Ea, dame aquesas manos.

ALMA Y los brazos, ¿por qué no?

 

 Sale la Oración.

 

Oración Porque lo impediré yo,            185

    que aún estoy viva en el mundo.

Tib.  [Aparte](¿Hay descuido más profundo?)

    ¿Por dónde pudiste entrar?

    Mas sin duda que al cerrar11

    las puertas de la razón,   190

    pudiste entrar, Oración,

    para venirme a matar.

     [Aparte](¿Hay tal pena, hay tal trabajo bajo

    como me da la Oración?)

ORAC. Quitarte la posesión            195

    del Alma pretendo, loca.

TIB. Tu porfía me provoca

    a que diga desatinos.

ORAC. Porque notables caminos,12

    vuelve Dios al Alma así.  200

TIB. Malos años para ti.

ORAC. De tu rabia estoy gozosa.

TIB. Miren ya la melindrosa,

    desabrida y retirada.

ORAC Jamás serás bien hablada            205

    ni en tus yerros habrá enmienda.

Tib.  [Aparte](¿Porque ella me reprehenda

    he de quedar enmendada?)

    Hipócrita y mal mirada;

    estoy que pierdo mi seso210

ORAC. No te pasarás con eso,

    que yo haré echarte de casa.

    ¿De casa? Y aun de la corte.

TIB. ¿De la corte? Bueno es eso,

    después que la traigo en peso  215

    y soy su guía y su norte.

ALMA Por mi amor, que se reporte,

    señora Oración, no más,

    que Tibieza es muy honrada.

ORAC. Como tú la diste entrada,            220

    estás ciega y atrevida.

    Dime, ¿qué fue la ocasión?

ALMA Vuestra seria condición,

    y hallaros algunas veces

    tan seca y tan desabrida  225

    que ya no os puedo sufrir,

    que, o me he de dejar morir

    o buscar mi desahogo.

    Basta que lo deje todo13

    sin tan estraña apretura230

    ¿No dio Dios a la criatura

    ojos, lengua y sus oídos?

    Vos queréis que estén dormidos,

    o muertos, diré mejor.

    Aquéste es mucho rigor235

    yo tengo mi voluntad.

    Con vos, no más que amistad;

    no me apretéis de tal suerte

    que me ocasionéis la muerte

    y una vida miserable.     240

ORAC. En fin, has sido mujer14

    y, como mujer, mudable.

     [Aparte] (Quiero usar de mi blandura,

    que si le muestro rigor,

    ese poquito de AMOR  245

    que me tiene, olvidará.

    ¡Qué pensativa que está!

    Ahora démosle un recuerdo.)

    ¿Y tu esposo, que es tan tierno,15

    ha venido por acá?         250

ALMA Antes anda por allá,

    y no puedo darle alcance.

Tib.  [Aparte](Parece que pierdo el lance;

    quiero atreverme y llegar.)

    Mira que estás en ayunas  255

    y el estómago se ahíla.16

ALMA ¿Está a punto la comida?

TIB. Por estremo sazonada.

ALMA Yo me siento bien cansada

    y con gana de dormir.    260

TIB. Yo te lo quise decir;

    acaba con Oración

    y no escuches sus razones.

ALMA En gran confusión me pones,

    y no cómo dejarla.     265

TIB. Pues yo no puedo aguardarla,

    que el hambre me da fatiga.

Alma  [Aparte](No cómo se lo diga;

    ea, quiérome atrever.)

    Un poco tengo que hacer,  270

    con tu licencia querría,

    y también tu bendición.

ORAC. Si fueran de perfección

    las acciones a que vas,

    contigo fuera; y pues vas  275

    por sólo relajación17

    y por quererlo Tibieza...

TIB. Si le duele la cabeza,

    ¿será pecado acostarse

    y con eso repararse       280

    para volver a penar?

Orac.  [Aparte](En fin, ello ha de pasar,

    que está muy determinada.

    Mas no me tiene dejada

    tan del todo que no pueda  285

    quedarme alguna esperanza

    y mucha perseverancia.18

    Mi amiga me ha de ayudar.)

    Alma, ¿quiéresme llevar

    y estaré a tu cabecera290

TIB. Aqueso, cuando se muera

    que, por ahora, yo sobro.

ORAC. ¡Oh quién te pusiera en cobro,

    Tibieza en una galera

    y allí te hiciera remar!    295

TIB. Bien te puedes acostar,

    que todo está prevenido.

ALMA En mi vida no he tenido

    tal cansancio y pesadumbre.

ORAC. Aquesta negra costumbre            300

    de conversar esta dama

    hasta ponerte en la cama,

    pienso que no ha de parar.

ALMA No me puedo desviar19

    tan del todo como piensas305

ORAC. Estas todas son ofensas

    que se hacen en mi cara.

ALMA En que nos mira repara,20

    y no te me llegues mucho.

Orac.  [Aparte](Con la caridad escucho        310

    del Alma las liviandades,

    y para entrar con verdades

    espero tiempo y sazón.)

TIB. ¡Que no nos deje Oración!

    ¿Hay tan cansada mujer315

ORAC. ¿Cuándo te tengo de ver,

    Alma sin Tibieza al lado?

ALMA Como ella, en fin, me ha crïado

    y me tiene tanto amor,

    no puedo hallar ocasión  320

    tan grande que la despida.

    Ella procura mi vida,

    mi contento y mi salud;

    también trata de virtud

    aunque es mujer de buen gusto.21  325

ORAC. Para atormentar al justo

    tiene gracia singular.

ALMA Yo no la puedo dejar,

    que me entretiene y regala,

    y me quiere con exceso330

ORAC. Muy bien pasarás con eso

    y a tu esposo agradarás.

    No llegarás tú jamás

    a espíritu verdadero

    si no sacudes primero     335

    la Tibieza, a quien alabas.

    Y cuando más me tratabas,

    ¿nunca tuviste regalo,

    nunca estuviste contenta?

ALMA Pides tan estrecha cuenta            340

    de acciones y pensamientos,

    que das notables tormentos

    a potencias y sentidos;

    siempre que están divertidos22

    te parece, y yo me aflijo345

    y no quién te lo dijo

    que luego lo sabes todo.

    Tienes tan terrible modo

    que te digo, en conclusión,

    que no me siento con fuerzas  350

    para tanta perfección.

TIB. Dios te su bendición.

     [Aparte](¡Con qué donaire lo dice!

    ¡Cómo no la contradice

    mi señora la Oración!     355

    ¡Qué triste y fría ha quedado!

    No cómo no le ha dado

    algún mal de corazón.)

    ¿Háse asustado mi reina,

    quiere un poquito de agua360

ALMA Gran discurso piensa y fragua

    tanta disimulación;

    ¿si se ha arrobado Oración?

TIB. Antes pienso que se ha muerto.

ALMA Vida tiene, yo lo siento,            365

    que aún la tengo algún amor.

Orac.  [Aparte](¿Hay tan extraño rigor,

    hay tal ceguedad y engaño?

    El remedio de este daño

    sólo puede ser Amor.23  370

    Llamar quiero a mi señor

    y darle cuenta de todo.)

ALMA Muy bien podré de ese modo,

    Tibieza, ya descansar.

TIB. Bien te puedes acostar,           375

    que hay calentura y no poca.

Orac.  [Aparte](¿Que se deje de una loca

    gobernar el Alma ansí?

    No hay más que aguardar aquí;

    quiérome ya declarar.)  380

    Al Amor quiero llamar.

    Alma, por Dios, no te escondas,

    y mira que le respondas

    con más agrado que a mí.

ALMA Como yo le vea aquí,            385

    ten por cierto que soy tuya.

ORAC. Procuro que seas suya,

    que yo soy medio no más.24

    Él es el fin donde vas;

    no te pares en los medios  390

    y acertarás el camino.

ALMA ¿Cómo contigo no vino

    el Amor, pues le deseo?

ORAC. Para disponer, primero,25

    es fuerza, toda la casa    395

    esté adornada y compuesta,

    limpia y desembarazada

    como conviene a posada

    de tan gran rey y señor.

ALMA ¡Ay, mi querida Oración,            400

    quién le viera ya en su pecho,

    que de contrición deshecho

    lágrimas distila y vierte!

ORAC. En viéndote de esa suerte

    lo daré todo por hecho405

    Es tan piadoso señor

    el Amor dulce y süave,

    que no hay cosa que no acabe

    con él un solo suspiro.

ALMA ¡Ay mi amor, ay mi querido,            410

    qué ingrata he sido y qué fiera!

ORAC. ¿Cómo es posible que quiera

    dejarte de perdonar

    viéndote por él llorar

    y afligir de tal manera415

ALMA Él permita que me muera

    si le tornare a ofender.

 

 Sale el Divino Amor.

 

AMOR Vivirás, Alma, y tendré

    la gloria de ser tú mía

    y de que ganes victorias420

ALMA A ti se deben las glorias,

    dulce dueño de mi vida.

    Muy engañada vivía;

    la Tibieza lo causó.

AMOR Pues por eso vine yo            425

    a desterrar a Tibieza.

    Vete, necia porfiada.

TIB. No dejo de ir bien medrada.

    ¡Ay, desdichada de mí!

     [Aparte](Quiérome ir presto de aquí,           430

    que es poderoso señor

    aqueste Divino Amor

    y tiemblo donde él está,

    que con sólo que me mire,

    presumo me matará.)     435

 

  Váse la Tibieza.

 

AMOR ¿Fuése la astuta Tibieza?

ORAC. Sí, señor, y va corrida.

AMOR Si no se pone en huïda,

    le hago cortar la cabeza.26

ORAC. En tu presencia, señor,            440

    no pueden estar los vicios.

    Y así son ciertos indicios27

    de que vives en el Alma,

    cuando ella lleva la palma

    y triunfa de su enemigo. 445

AMOR Si me tiene por amigo,

    no habrá bien que no posea.

ALMA ¿Cómo habrá, señor, quien pueda

    ofender tanta bondad?

    Mas púdolo mi maldad,   450

    que hace punta a tu grandeza.

AMOR Por eso yo, con destreza,

    vencer tus desvaríos.

ALMA Muy grandes fueron los míos,

    yo lo confieso, señor,      455

    pero, por eso, de amor

    son tus obras y tu nombre.

    Y por eso a nadie asombre

    ver que me perdones tanto.

ORAC. Cierto que yo no me espanto,            460

    antes cierto una admirara

    si el Amor no perdonara,

    aunque el Alma mal mirada

    hubiera errado otro tanto.

    ¿Queréis, Amor sacrosanto, 465

    que le diga al Alma yo

    las riquezas y los dones

    que están ya con prevención

    dispuestos en vuestra casa

    para su gusto y honor?   470

AMOR Bien puedes manifestarle,

    que atenta escucha, Oración,

    lo que a tanta costa mía

    quiero darle en posesión.

ORAC. Tiene tu esposo querido,28            475

    Alma dichosa, un palacio

    digno de su majestad

    con soberano aparato.

    Las puertas son de cristal,

    margaritas y topacios

    las guarnecen y hermosean 480

    con artificios muy raros.

    De miel corren dulces fuentes

    en los jardines y prados,

    cuyas olorosas flores      485

    en sus matices tan varios,

    a los ojos que las miran,

    parece están convidando.

    Pues las sazonadas frutas,

    jamás su beldad dejando490

    inmortales no padecen

    corrupción, que reservando

    su belleza y su sabor,

    alegres se están mostrando.

    No hay en esta casa luz495

    que el cordero soberano29

    es la antorcha que la da.

    En este imperial palacio,

    los moradores que tiene,

    no hay decir cuán encumbrados 500

    está, y cuán satisfechos

    de gustos tan soberanos.

    A Dios ven, con Dios están

    unidos y transformados.

    Con esto, ponte a creer 505

    cuántos gustos han pensado,

    cuántos deleites tenido,

    cuántos bienes deseado

    todos los hombres que hay,

    los por venir y pasados, 510

    y haz cuenta que todo es nada,

    es una coma, aun no rasgo

    de lo que gozan felices

    estos bienaventurados.

    Del solio excelso de Dios, 515

    donde asiste sacrosanto,

    no podré hablar, aunque sea30

    de los querubines altos,

    los que le asisten y sirven

    serafines abrasados;      520

    que de las tres jerarquías

    los espíritus alados,

    los ángeles, los arcángeles,

    los tronos tan realzados,

    las dominaciones fuertes, 525

    todos asisten temblando,

    que a Su Majestad tremenda,31

    reverentes y humillados,

    cantan y alaban a un tiempo

    entonando: "santo, santo", 530

    que, repetido tres veces,

    lo trino manifestando,

    dan al Alma más aprecio

    de este misterio sagrado.32

ALMA No digas más, Oración,            535

    que me tienes admirada,

    y casi ya transportada

    tan gustosa relación.

    Pero de mi condición,

    quiero que adviertas agora540

    que todo cuanto atesora

    mi esposo en su gran palacio,

    aunque lo estimo y venero

    por ser suyo, que es razón,

    no me da más afición     545

    ni mueve mis pensamientos,

    que otros más altos intentos

    viven en mi corazón.

    Al Amor desnudo y fuerte

    anhelo con tanto afecto550

    que he de alcanzarle, en efecto.

    Confío en mi amado esposo;

    no busco el dulce y sabroso

    sino el desinteresado,33

    que aqueste fin he mirado  555

    para fundarme mejor.

    Que afectar al tierno amor34

    por lo dulce y lo gustoso,

    tiene más de sospechoso

    que de fineza y verdad560

AMOR ¡Oh con cuánta voluntad,

    Alma, escucho tus favores!

    Manifiestan tus ardores

    lo aprovechada que estás.

    Agora conocerás           565

    cuántos daños te causaba

    la engañadora Tibieza.

ALMA Yo le debo a tu grandeza

    que se apartase de mí,

    y si vuelve más aquí,      570

    contigo me libraré.

AMOR Si ella lo intentare, haré

    castigar su libertad.

ALMA Deseo andar en verdad

    delante de ti y de todos.  575

ORAC. Muchos caminos y modos

    tiene Dios para llevar

    al eminente lugar

    de la heroica perfección.

    Mas entre todos escoge580

    Alma, el de la desnudez;

    aquesto, una y otra vez,

    te aconsejo y persuado

    por ser el cierto y siguro.

ALMA Decirme mejor no pudo            585

    tu afecto lo que me importa.

AMOR Ya de descansos acorta,

    y entrará Contemplación,

    vecina de la Oración,

    y muy querida de mí.                        590

    Y advierte que, desde aquí,35

    has de ser muy conversable,36

    muy urbana y agradable

    con las virtudes más bellas,

    que son las grandes doncellas  595

    cuya comunicación,

    y su amiga la Oración,

    te hará perfecta y dichosa,37

    noble, rica y muy hermosa,

    y a mis ojos agradable600

    No quiero ya que te hable;38

    tente de otra suerte o porte,

    y lo que aquesto te importe,

    Alma, presto lo sabrás

    y luego conocerás          605

    mi amor y tu obligación.

ALMA Ayuda, amiga Oración,

    he menester para dar,

    de este favor singular,

    gracias al Amor Divino. 610

ORAC. Él es tan tierno y tan fino

    que se da por satisfecho

    de que guardes en tu pecho,

    con afecto agradecido,

    cuanto hubieres recibido  615

    de su mano liberal.

ALMA Yo no tengo otro caudal

    para pagar beneficios

    más de unos cortos indicios39

    de que deseo acertar,     620

    para buscar en mis obras

    su agradable voluntad.

ORAC. Con eso yo te asiguro

    que no dejes de acertar,

    porque la recta intención  625

    da la perfección a todo.

ALMA Deseo saber el modo

    cómo poder agradarte.

AMOR La mayor ciencia y el arte

    más breve y de más primor630

    es ejercitar a Amor40

    en palabras y en acciones,

    el sufrir persecuciones,

    el abrazar las virtudes

    todas y, en particular,     635

    las que son de más estima.

    Esta es la cumbre y la cima

    del monte de perfección;

    subirás con la Oración,

    compañera inseparable640

    y llevarás por tu guía

    a la emperatriz María

    que es de las virtudes reina,

    que, si te rige y gobierna,

    llegarás a conseguir       645

    el fin de tus esperanzas

    fundadas en tal aurora.

ORAC. Esta celestial señora

    desea que te dispongas

    para hacerte mil favores650

ALMA Todos mis vanos temores

    pierdo con su protección.

ORAC. Pues logra bien la ocasión,

    y pídela que te ayude.

AMOR Como madre, siempre acude           655

    a quien la llama de veras.

ORAC. Para que obligarla puedas,

    imítala en sus virtudes

    y, muy en particular,

    pon siempre en la caridad, 660

    reina de todas, tu mira.

AMOR Y verás cómo te anima

    a procurar las demás

    para no desfallecer,

    porque es grande su poder 665

    y no hay cosa que no venza.

    Será tu amparo y defensa

    mi enamorada Humildad,

    dama, aunque pobre en la tierra,

    que grandes bienes encierra 670

    y atesora para el cielo.

    Que no estimas bien, recelo,

    a su hermana la Pobreza,

    señora de la grandeza

    que pregonan sus estados, 675

    patrimonios y dictados,

    que fundó la confianza

    firme en Dios, que tanto alcanza,

    más que los reyes del mundo

    conquistando sus grandezas, 680

    que las humanas riquezas,41

    como pudieron llegar

    a lo que sabe Dios dar

    a quien ama la pobreza.

    La macilenta Abstinencia 685

    doncella de gran valor,

    como hija de la Oración,

    te acompañarás con ella,

    y con su hermana menor

    Modestia, discreta dama, 690

    de grande nombre y gran fama,

    siempre buscará tu honor.

    Y de su hermano mayor,

    a quien llaman el Silencio,

    a alabarte no comienzo   695

    porque no podré acabar,

    y es menester dar lugar

    a otras señoras y damas

    que gusto que comuniques,

    y que a las demás les quites 700

    toda comunicación.

    Y todas, en conclusión,

    son a Oración muy cercanas,

    como son primas y hermanas,

    tías o sobrinas todas.      705