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Congregacion para el Clero
Directorio General para Catequesis

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  • PRIMERA PARTE LA CATEQUESIS EN LA MISION EVANGELIZADORA DE LA IGLESIA
    • CAPITULO III NATURALEZA, FINALIDAD Y TAREA DE LA CATEQUESIS
        • Tareas fundamentales de la catequesis: ayudar a conocer, celebrar, vivir y contemplar el misterio de Cristo
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Tareas fundamentales de la catequesis: ayudar a conocer, celebrar, vivir y contemplar el misterio de Cristo

85. Las tareas fundamentales de la catequesis son:

Propiciar el conocimiento de la fe

El que se ha encontrado con Cristo desea conocerle lo más posible y conocer el designio del Padre que él reveló. El conocimiento de los contenidos de la fe (fides quae) viene pedido por la adhesión a la fe (fides qua). (252) Ya en el orden humano, el amor a una persona lleva a conocerla cada vez más. La catequesis debe conducir, por tanto, a « la comprensión paulatina de toda la verdad del designio divino », (253) introduciendo a los discípulos de Jesucristo en el conocimiento de la Tradición y de la Escritura, que es la « ciencia eminente de Cristo » (Flp 3,8). (254) Este profundizar en el conocimiento de la fe ilumina cristianamente la existencia humana, alimenta la vida de fe y capacita también para dar razón de ella en el mundo. La «entrega del Símbolo », compendio de la Escritura y de la fe de la Iglesia, expresa la realización de esta tarea.

La educación litúrgica

En efecto, « Cristo está siempre presente en su Iglesia, sobre todo en la acción litúrgica ». (255) La comunión con Jesucristo conduce a celebrar su presencia salvífica en los sacramentos y, particularmente, en la Eucaristía. LaIglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles cristianos a aquella participación plena, consciente y activa que exige la naturaleza de la liturgia misma y la dignidad de su sacerdocio bautismal. (256) Para ello, la catequesis, además de propiciar el conocimiento del significado de la liturgia y de los sacramentos, ha de educar a los discípulos de Jesucristo « para la oración, la acción de gracias, la penitencia, la plegaria confiada, el sentido comunitario, la captación recta del significado de los símbolos... »; (257) ya que todo ello es necesario para que exista una verdadera vida litúrgica.

La formación moral

La conversión a Jesucristo implica caminar en su seguimiento. La catequesis debe, por tanto, inculcar en los discípulos las actitudes propias del Maestro. Los discípulos emprenden, así, un camino de transformación interior en el que, participando del misterio pascual del Señor, « pasan del hombre viejo al hombre nuevo en Cristo ». (258) El sermón del Monte, en el que Jesús, asumiendo el decálogo, le imprime el espíritu de las bienaventuranzas, (259) es una referencia indispensable en esta formación moral, hoy tan necesaria. La evangelización, « que comporta el anuncio y la propuesta moral », (260) difunde toda su fuerza interpeladora cuando, junto a la palabra anunciada, sabe ofrecer también la palabra vivida. Este testimonio moral, al que prepara la catequesis, ha de saber mostrar las consecuencias sociales de las exigencias evangélicas. (261)

Enseñar a orar

La comunión con Jesucristo lleva a los discípulos a asumir el carácter orante y contemplativo que tuvo el Maestro. Aprender a orar con Jesús es orar con los mismos sentimientos con que se dirigía al Padre: adoración, alabanza, acción de gracias, confianza filial, súplica, admiración por su gloria. Estos sentimientos quedan reflejados en el Padre Nuestro, la oración que Jesús enseñó a sus discípulos y que es modelo de toda oración cristiana. La «entrega del Padre Nuestro », (262) resumen de todo el Evangelio, (263) es, por ello, verdadera expresión de la realización de esta tarea. Cuando la catequesis está penetrada por un clima de oración, el aprendizaje de la vida cristiana cobra toda su profundidad. Este clima se hace particularmente necesario cuando los catecúmenos y los catequizandos se enfrentan a los aspectos más exigentes del Evangelio y se sienten débiles, o cuando descubrenmaravillados— la acción de Dios en sus vidas.




252) Cf DCG (1971) 36a.



253) DCG (1971) 24.



254) DV 25a.



255) SC 7.



256) Cf SC 14.



257) DCG (1971) 25b.



258) AG 13.



259) Cf LC 62; CEC 1965-1986. El Catecismo de la Iglesia Católica precisa con detalle las características que la catequesis debe asumir en esta formación moral (n. 1697).



260) VS 107.



261) Cf CT 29f.



262) RICA 25 y 188-191.



263) Cf CEC 2761.






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