Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Congregacion para el Clero
Directorio General para Catequesis

IntraText CT - Texto

  • SECUNDA PARTE EL MENSAJE EVANGELICO
    • CAPITULO I Normas y criterios para la presentación del mensaje evangélico en la catequesis
        • La eclesialidad del mensaje evangélico
Anterior - Siguiente

Pulse aquí para desactivar los vínculos a las concordancias

La eclesialidad del mensaje evangélico

105. La naturaleza eclesial de la catequesis confiere al mensaje evangélico que transmite un intrínseco carácter eclesial. La catequesis tiene su origen en la confesión de fe de la Iglesia y conduce a la confesión de fe del catecúmeno y del catequizando. La primera palabra oficial que la Iglesia dirige al bautizando adulto, después de interesarse por su nombre, es preguntarle: « 'Qué pides a la Iglesia de Dios? ». « La fe », es la respuesta del candidato. (352) El catecúmeno sabe, en efecto, que el Evangelio que ha descubierto y desea conocer, está vivo en el corazón de los creyentes. La catequesis no es otra cosa que el proceso de transmisión del Evangelio tal como la comunidad cristiana lo ha recibido, lo comprende, lo celebra, lo vive y lo comunica de múltiples formas.

Por eso, cuando la catequesis transmite el misterio de Cristo, en su mensaje resuena la fe de todo el Pueblo de Dios a lo largo de la historia: la de los apóstoles, que la recibieron del mismo Cristo y de la acción del Espíritu Santo; la de los mártires, que la confesaron y la confiesan con su sangre; la de los santos, que la vivieron y viven en profundidad; la de los Padres y doctores de la Iglesia, que la enseñaron luminosamente; la de los misioneros, que la anuncian sin cesar; la de los teólogos, que ayudan a comprenderla mejor; la de los pastores, en fin, que la custodian con celo y amor y la enseñan e interpretan auténticamente. En verdad, en la catequesis está presente la fe de todos los que creen y se dejan conducir por el Espíritu Santo.

106. Esta fe, transmitida por la comunidad eclesial, es una sola. Aunque los discípulos de Jesucristo forman una comunidad dispersa por todo el mundo y aunque la catequesis transmite la fe en lenguajes culturales muy diferentes, el Evangelio que se entrega es sólo uno, la confesión de fe es única y uno sólo el Bautismo: « un solo Señor, una sola fe, un solo Bautismo, un solo Dios y Padre de todos » (Ef 4,5).

La catequesis es, así, en la Iglesia, el servicio que introduce a los catecúmenos y catequizandos en la unidad de la confesión de fe. (353) Por su propia naturaleza alimenta el vínculo de la unidad, (354) creando la conciencia de pertenecer a una gran comunidad que ni el espacio ni el tiempo pueden limitar: « Desde el justo Abel hasta el último elegido; hasta los extremos de la tierra; hasta la consumación del mundo ». (355)




352) RICA 75; cf CEC 1253.



353) Cf CEC 172-175 donde, inspirándose en S. Ireneo de Lyon, se analiza toda la riqueza implicada en la realidad del « una sola fe ».



354) CEC 815: « La unidad de la Iglesia peregrina está asegurada por vínculos visibles de comunión: la profesión de una misma fe recibida de los Apóstoles; la celebración común del culto divino, sobre todo de los sacramentos; la sucesión apostólica por el sacramento del orden, que conserva la concordia fraterna de la familia de Dios ».



355) EN 61, recogiendo los testimonios de S. Gregorio Magno y de la Didache.






Anterior - Siguiente

Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText

Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (V89) - Some rights reserved by Èulogos SpA - 1996-2007. Content in this page is licensed under a Creative Commons License