Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Obra Pontificia para las Vocaciones Eclesiasticas
Nuevas vocaciones para nueva Europa

IntraText CT - Texto

Anterior - Siguiente

Pulse aquí para desactivar los vínculos a las concordancias

e) Los organismos de pastoral vocacional

La pastoral vocacional para proponerse como perspectiva unitaria y síntesis de la pastoral general, debe manifestar, primero en su interior, la síntesis y la comunión de los carismas y de los ministerios.

Desde tiempo atrás se advertía en la Iglesia la necesidad de esta coordinación(90) que, gracias a Dios, ha dado ya apreciables frutos: Organismos parroquiales, Centros vocacionales diocesanos y nacionales que ya funcionan desde hace tiempo con gran provecho.

No obstante, no sucede así por todas partes. El Congreso lamentó, en ciertos casos la ausencia, o la escasa incidencia de estas estructuras en algunas naciones europeas,(91) e hizo votos para que cuanto antes sean instituidas regularmente o potenciadas adecuadamente.

También se observa en diversas partes que, mientras los Centros nacionales parecen garantizar una notable aportación de estímulos constructivos para la pastoral vocacional de conjunto, no todos los Centros diocesanos parecen animados por la misma voluntad de trabajar y colaborar verdaderamente por las vocaciones de todos. Existe un cierto proyecto general de pastoral unitaria que todavía se resiste en llegar a ser praxis de la Iglesia local, y parece en algún modo embarazarse cuando de las propuestas generales se pasa a llevarlas en detalle a la realidad diocesana o parroquial. En ellas, en efecto, no han desaparecido del todo miras y prácticas particularistas y poco eclesiales.(92)

Por cuanto atañe a los Centros diocesanos y nacionales, más que reafirmar aquí cuanto ya de manera ejemplar subrayan varios documentos sobre su función, parece necesario recordar que no se trata meramente de una cuestión de organización práctica, cuanto de coherencia con un espíritu nuevo que impregne la pastoral de las vocaciones en la Iglesia y, en particular, en las Iglesias de Europa. La crisis vocacional es también crisis de comunión en favorecer y hacer crecer las vocaciones. No pueden nacer vocaciones allí donde no se vive un espíritu auténticamente eclesial.

Además de recomendar la reanudación del compromiso en tal campo y una más estrecha coordinación entre el Centro nacional, Centros diocesanos y organismos parroquiales, el Congreso y este Documentodesean que tales organismos tomen muy a pecho dos cuestiones: la promoción de una auténtica cultura vocacional en la sociedad civil y eclesial, anteriormente indicada, y la formación de los educadores-formadores vocacionales, verdadero y propio elemento fundamental y estratégico de la actual pastoral vocacional.(93)

El Congreso, además, pide que se tome seriamente en consideración la creación de un organismo o Centro unitario de pastoral vocacional supranacional, como signo y manifestación concreta de comunión y coparticipación, de coordinación e intercambio de experiencias y personas entre cada una de las Iglesias nacionales,(94) salvaguardando la peculiaridad de cada una de ellas.




90) Optatam totius, 2; DC, 57-59; cfr. también en Desarrollo de la pastoral, 89-91.



91) Cfr. Proposiciones, 10.



92) « A veces, —se dijo en el Congreso— se observa cierta dificultad en la relación entre Iglesia y vida religiosa. Es importante salir de una lectura funcional de la vida religiosa misma, aunque ya se vislumbran signos de nuevas orientaciones tras el Sínodo sobre la vida consagrada. Lo mismo vale para los Institutos Seculares » (Proposiciones, 16).



93) « En una situación religiosa que cambia rápidamente, llega a ser indispensable formar a los animadores de base: catequistas, párrocos, diáconos, consagrados, obispos..., y cuidar su formación permanente » (Proposiciones, 17).



94) Cfr. Proposiciones, 29, donde, hablando de este Centro vocacional europeo se expresa el deseo de que el mismo, como gesto de caridad y de intercambio de dones, « constituya incluso un "banco" de personas cualificadas para colaborar en la formación de los formadores ». Sobre la creación de tal organismo hay una petición en el Instrumentum laboris, 83 y 90h. Una experiencia positiva ya es realidad desde hace algunos años en América Latina. En Bogotá (Colombia), en la sede del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), trabaja de manera permanente el « Departamento de Vocaciones y Ministerios » (DEVYM). Este organismo fue el punto de referencia para la preparación y celebración del I Congreso Continental, celebrado para la América Latina en Itaicí (San Pablo del Brasil) del 23-27V1994.






Anterior - Siguiente

Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText

IntraText® (V89) Copyright 1996-2007 Èulogos SpA