Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Francisco de Quevedo
Silvas

IntraText CT - Texto

Anterior - Siguiente

Pulse aquí para desactivar los vínculos a las concordancias

- 95 -


Himno a las estrellas

    A vosotras, estrellas,

alza el vuelo mi pluma temerosa,

del piélago de luz ricas centellas;

lumbre que enciende triste y dolorosa

a las exequias del difunto día,

5

huérfano de su luz la noche fría;

ejército de oro,

que, por campañas de zafir marchando,

guardáis el trono del eterno coro

con diversas escuadras militando;

10

argos divino de cristal y fuego,

por cuyos ojos vela el mundo ciego;

señas esclarecidas

que, con llama parlera y elocuente,

por el mudo silencio repartidas,

15

a la sombra servís de voz ardiente;


- 96 -


pompa que da la noche a sus vestidos,

letras de luz, misterios encendidos.

De la tiniebla triste,

preciosas joyas, y del sueño helado,

20

galas, que en competencia del sol viste;

espías del amante recatado,

fuentes de luz para animar el suelo,

flores lucientes del jardín del cielo.

Vosotras de la luna

25

familia relumbrante, ninfas claras,

cuyos pasos arrastran la fortuna,

con cuyos movimientos muda caras,

árbitros de la paz y de la guerra,

que, en ausencia del sol, regís la tierra;

30

vosotras, de la suerte

dispensadores luces tutelares,

que dais la vida, que acercáis la muerte,

mudando de semblante, de lugares;

llamas, que habláis con doctos movimientos,

35

cuyos trémulos rayos son acentos;

vosotras, que enojadas

a la sed de los surcos y sembrados,

la bebida negáis, o ya abrasadas

dais en ceniza el pasto a los ganados,

40

y si miráis benignas y clementes,

el cielo es labrador para las gentes;

vosotras, cuyas leyes

guarda observante el tiempo en toda parte,

amenazas de príncipes y reyes,

45

si os aborta Saturno, Jove o Marte;

ya fijas vais, o ya llevéis delante

por lúbricos caminos greña errante;

si amasteis en la vida,

y ya en el firmamento estáis clavadas,

50

pues la pena de amor nunca se olvida,

y aún suspiráis en signo transformadas,


- 97 -


con Amarilis, ninfa la más bella,

estrellas ordenad, que tenga estrella.

Si entre vosotras una

55

miró sobre su parto y nacimiento,

y de ella se encargó desde la cuna,

dispensando su acción, su movimiento;

pedidla, estrellas, a cualquier que sea,

que la incline siquiera a que me vea.

60

Yo, en tanto desatado

en humo, rico aliento de Pancaya,

haré que peregrino y abrasado,

en busca vuestra por los aires vaya:

recataré del sol la lira mía,

65

y empezará a cantar muriendo el día.

Las tenebrosas aves,

que el silencio embarazan con gemido,

volando torpes y cantando graves,

más agüeros que tonos al oído,

70

para adular mis ansias y mis penas,

ya mis musas serán, ya mis sirenas.




Anterior - Siguiente

Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText

IntraText® (V89) Copyright 1996-2007 Èulogos SpA