|
No las damas, amor, no
gentilezas
|
|
|
de caballeros
canto enamorados;
|
|
|
ni las
muestras, regalos ni ternezas
|
|
|
de amorosos
afectos y cuidados:
|
|
|
mas el valor, los hechos, las
proezas
|
5
|
|
de aquellos
españoles esforzados,
|
|
|
que a la cerviz
de Arauco, no domada,
|
|
|
pusieron duro
yugo por la espada.
|
|
|
Cosas diré también harto
notables
|
|
|
de gente que a
ningún rey obedecen,
|
10
|
|
temerarias empresas memorables
|
|
|
que celebrarse
con razón merecen;
|
|
|
raras industrias, términos
loables
|
|
|
que más los
españoles engrandecen;
|
|
|
pues no es el vencedor más
estimado
|
15
|
|
de aquello en
que el vencido es reputado.
|
[10]
|
|
Suplícoos, gran
Felipe, que mirada
|
|
|
esta labor, de
vos sea recebida,
|
|
|
que,
de todo favor necesitada,
|
|
|
queda con darse
a vos favorecida:
|
20
|
|
es relación sin
corromper, sacada
|
|
|
de la verdad,
cortada a su medida;
|
|
|
no despreciéis
el don, aunque tan pobre,
|
|
|
para que
autoridad mi verso cobre.
|
|
|
Quiero a señor
tan alto dedicarlo,
|
25
|
|
porque este
atrevimiento lo sostenga,
|
|
|
tomando esta
manera de ilustrarlo,
|
|
|
para que quien
lo viere en más lo tenga:
|
|
|
y si esto no
bastare a no tacharlo,
|
|
|
a lo menos
confuso se detenga,
|
30
|
|
pensando que,
pues va a vos dirigido,
|
|
|
que debe de
llevar algo escondido.
|
|
|
Y haberme en vuestra
casa yo criado,
|
|
|
que crédito me
da por otra parte,
|
|
|
hará mi torpe
estilo delicado,
|
35
|
|
y lo que va sin
orden lleno de arte:
|
|
|
así, de tantas cosas animado,
|
|
|
la pluma entregaré
al furor de Marte;
|
|
|
dad orejas,
Señor, a lo que digo,
|
|
|
que soy de
parte de ello buen testigo.
|
40
|
|
Chile, fértil
provincia, y señalada
|
|
|
en la región
antártica famosa,
|
|
|
de remotas
naciones respetada
|
|
|
por fuerte,
principal y poderosa,
|
|
|
la gente que
produce es tan granada,
|
45
|
|
tan soberbia,
gallarda y belicosa,
|
|
|
que no ha sido
por rey jamás regida,
|
|
|
ni a extranjero
dominio sometida.
|
[11]
|
|
Es Chile Norte
Sur de gran longura,
|
|
|
costa del nuevo
mar del Sur llamado;
|
50
|
|
tendrá del Este
al Oeste de angostura
|
|
|
cien millas,
por lo más ancho tomado,
|
|
|
bajo del polo
Antártico en altura
|
|
|
de veinte y
siete grados, prolongado
|
|
|
hasta do el mar
Océano y Chileno
|
55
|
|
mezclan sus
aguas por angosto seno.
|
|
|
Y estos dos anchos mares, que
pretenden,
|
|
|
pasando de sus
términos, juntarse,
|
|
|
baten las rocas y sus olas
tienden;
|
|
|
mas esles
impedido el allegarse;
|
60
|
|
por esta parte
al fin la tierra hienden
|
|
|
y pueden por
aquí comunicarse:
|
|
|
Magallanes,
Señor, fue el primer hombre
|
|
|
que, abriendo
este camino, le dio nombre.
|
|
|
Por falta de
piloto, o encubierta
|
65
|
|
causa,
quizá importante y no sabida,
|
|
|
esta secreta
senda descubierta
|
|
|
quedó para
nosotros escondida:
|
|
|
ora sea yerro
de la altura cierta,
|
|
|
ora que alguna
isleta removida
|
70
|
|
del tempestuoso
mar y viento airado,
|
|
|
encallando en
la boca, la ha cerrado.
|
|
|
Digo que Norte
Sur corre la tierra,
|
|
|
y baña la del
Oeste la marina;
|
|
|
a la banda del
Este va una sierra
|
75
|
|
que el mismo
rumbo mil leguas camina:
|
|
|
en medio es
donde el punto de la guerra
|
|
|
por uso y
ejercicio más se afina:
|
|
|
Venus y Amor
aquí no alcanzan parte;
|
|
|
sólo domina el
iracundo Marte.
|
80 [12]
|
|
Pues en este
distrito demarcado,
|
|
|
por donde su
grandeza es manifiesta,
|
|
|
está a treinta
y seis grados el Estado
|
|
|
que tanta
sangre extraña y propia cuesta:
|
|
|
éste es el
fiero pueblo no domado
|
85
|
|
que tuvo a
Chile en tal estrecho puesta,
|
|
|
y aquel que por
valor y pura guerra
|
|
|
hace en torno
temblar toda la tierra.
|
|
|
Es Arauco, que
basta, el cual sujeto
|
|
|
lo más de este
gran término tenía,
|
90
|
|
con tanta fama,
crédito y conceto
|
|
|
que del un polo
al otro se extendía:
|
|
|
y puso al
español en tal aprieto
|
|
|
cual presto se
verá en la carta mía:
|
|
|
veinte leguas
contienen sus mojones,
|
95
|
|
poséenla
diez y seis fuertes varones.
|
|
|
De diez y seis caciques y
señores
|
|
|
es el soberbio
estado poseído,
|
|
|
en militar
estudio los mejores
|
|
|
que de bárbaras
madres han nacido:
|
100
|
|
reparo de su
patria y defensores,
|
|
|
ninguno en el
gobierno preferido;
|
|
|
otros caciques hay, mas por
valientes
|
|
|
son
éstos en mandar los preeminentes.
|
|
|
Sólo al señor
de imposición le viene
|
105
|
|
servicio
personal de sus vasallos,
|
|
|
y en cualquiera
ocasión cuando conviene
|
|
|
puede por
fuerza al débito apreamiallos;
|
|
|
pero así
obligación el señor tiene
|
|
|
en las cosas de
guerra doctrinallos,
|
110
|
|
con tal uso,
cuidado y diciplina,
|
|
|
que son
maestros después de esta doctrina.
|
[13]
|
|
En
lo que usan los niños, en teniendo
|
|
|
habilidad y
fuerza provechosa,
|
|
|
es que un
trecho seguido han de ir corriendo
|
115
|
|
por una áspera
cuesta pedregosa;
|
|
|
y al puesto y
fin del curso revolviendo
|
|
|
le dan al
vencedor alguna cosa:
|
|
|
vienen a ser
tan sueltos y alentados
|
|
|
que alcanzan
por aliento los venados.
|
120
|
|
Y desde la
niñez al ejercicio
|
|
|
los apremian por fuerza y los
incitan,
|
|
|
y en el bélico
estudio y duro oficio,
|
|
|
entrando en más
edad, los ejercitan:
|
|
|
si alguno de
flaqueza da un indicio,
|
125
|
|
del uso militar
lo inhabilitan;
|
|
|
y al que sale
en las armas señalado
|
|
|
conforme a su
valor le dan el grado.
|
|
|
Los cargos de
la guerra y preeminencia
|
|
|
no son por flacos medios
proveídos,
|
130
|
|
ni van por
calidad, ni por herencia,
|
|
|
ni por hacienda
y ser mejor nacidos;
|
|
|
mas la virtud
del brazo y la excelencia,
|
|
|
ésta hace los
hombres preferidos;
|
|
|
ésta ilustra,
habilita, perficiona
|
135
|
|
y quilata el
valor de la persona.
|
|
|
Los que están a
la guerra dedicados
|
|
|
no son a otro
servicio constreñidos,
|
|
|
del trabajo y
labranza reservados
|
|
|
y de la gente
baja mantenidos:
|
140
|
|
pero son por las leyes
obligados
|
|
|
de estar a
punto de armas proveídos,
|
|
|
y a saber
diestramente gobernallas
|
|
|
en las
lícitas guerras y batallas.
|
[14]
|
|
Las armas dellos más
ejercitadas
|
145
|
|
son picas,
alabardas y lanzones,
|
|
|
con otras
puntas largas enhastadas
|
|
|
de la fación y
forma de punzones:
|
|
|
hachas, martillos, mazas
barreadas,
|
|
|
dardos, sargentas, flechas y
bastones,
|
150
|
|
lazos de fuertes mimbres y
bejucos,
|
|
|
tiros
arrojadizos y trabucos.
|
|
|
Algunas destas armas han tomado
|
|
|
de los
cristianos nuevamente agora,
|
|
|
que el continuo
ejercicio y el cuidado
|
155
|
|
enseña y
aprovecha cada hora;
|
|
|
y otras, según los tiempos,
inventado,
|
|
|
que es la
necesidad grande inventora,
|
|
|
y el trabajo solícito en las
cosas,
|
|
|
maestro
de invenciones prodigiosas.
|
160
|
|
Tienen fuertes y dobles
coseletes,
|
|
|
arma común a todos
los soldados,
|
|
|
y otros a la
manera de sayetes,
|
|
|
que son, aunque
modernos, más usados:
|
|
|
grevas, brazales, golas,
capacetes
|
165
|
|
de diversas hechuras encajados,
|
|
|
hechos de piel
curtida y duro cuero,
|
|
|
que no basta
ofenderle el fino acero.
|
|
|
Cada soldado
una arma solamente
|
|
|
ha de aprender
y en ella ejercitarse,
|
170
|
|
y es aquella a
que más naturalmente
|
|
|
en la niñez
mostrare aficionarse:
|
|
|
desta sola
procura diestramente
|
|
|
saberse
aprovechar, y no empacharse
|
|
|
en jugar de la
pica el que es flechero,
|
175
|
|
ni de la maza y
flechas el piquero.
|
[15]
|
|
Hacen su campo,
y muéstranse en formados
|
|
|
escuadrones
distintos muy enteros,
|
|
|
cada hila de
más de cien soldados,
|
|
|
entre una pica
y otra los flecheros,
|
180
|
|
que de lejos
ofenden desmandados
|
|
|
bajo la
protección de los piqueros,
|
|
|
que van hombro
con hombro, como digo,
|
|
|
hasta medir a
pica al enemigo.
|
|
|
Si el escuadrón
primero que acomete
|
185
|
|
por fuerza viene
a ser desbaratado,
|
|
|
tan presto a
socorrerle otro se mete,
|
|
|
que casi no da
tiempo a ser notado;
|
|
|
si aquél se
desbarata, otro arremete,
|
|
|
y estando ya el
primero reformado,
|
190
|
|
moverse de su
término no puede
|
|
|
hasta ver lo
que al otro le sucede.
|
|
|
De pantanos
procuran guarnecerse
|
|
|
por el daño y temor de los
caballos,
|
|
|
donde suelen a
veces acogerse,
|
195
|
|
si viene a
suceder desbaratallos:
|
|
|
allí pueden
seguros rehacerse,
|
|
|
ofenden sin que
puedan enojallos;
|
|
|
que el falso
sitio y gran inconveniente
|
|
|
impide la
llegada a nuestra gente.
|
200
|
|
Del escuadrón
se van adelantando
|
|
|
los bárbaros
que son sobresalientes,
|
|
|
soberbios cielo
y tierra despreciando,
|
|
|
ganosos de
extremarse por valientes;
|
|
|
las picas por los cuentos arrastrando,
|
205
|
|
poniéndose en
posturas diferentes,
|
|
|
diciendo:
«Si hay valiente algún cristiano
|
|
|
salga luego
adelante mano a mano.»
|
[16]
|
|
Hasta treinta o
cuarenta en compañía,
|
|
|
ambiciosos de
crédito y loores,
|
210
|
|
vienen con
grande orgullo y bizarría
|
|
|
al son de
presurosos atambores:
|
|
|
las armas matizadas a porfía
|
|
|
con varias y
finísimas colores;
|
|
|
de poblados
penachos adornados
|
215
|
|
saltando acá y
allá por todos lados.
|
|
|
Hacen fuerzas o
fuertes cuando entienden
|
|
|
ser el lugar y
sitio en su provecho,
|
|
|
o si ocupar un
término pretenden,
|
|
|
o por algún
aprieto y grande estrecho,
|
220
|
|
de do más a su
salvo se defienden,
|
|
|
y salen de rebato a caso hecho,
|
|
|
recogiéndose a
tiempo al sitio fuerte,
|
|
|
que su forma y
hechura es desta suerte.
|
|
|
Señalado el
lugar, hecha la traza,
|
225
|
|
de poderosos
árboles labrados
|
|
|
cercan una
cuadrada y ancha plaza
|
|
|
en valientes
estacas afirmados,
|
|
|
que a los de
fuera impide y embaraza
|
|
|
la entrada y
combatir, porque, guardados
|
230
|
|
del muro los de
dentro, fácilmente
|
|
|
de mucha se
defiende poca gente.
|
|
|
Solían
antiguamente de tablones
|
|
|
hacer dentro
del fuerte otro apartado,
|
|
|
puestos de
trecho a trecho unos troncones
|
235
|
|
en los cuales
el muro iba fijado
|
|
|
con cuatro
levantados torreones
|
|
|
a caballero del
primer cercado,
|
|
|
de pequeñas
troneras lleno el muro,
|
|
|
para jugar sin
miedo y más seguro.
|
240 [17]
|
|
En torno desta
plaza poco trecho
|
|
|
cercan de
espesos hoyos por de fuera:
|
|
|
cual es largo, cual ancho, y
cual estrecho;
|
|
|
y así van, sin
faltar desta manera,
|
|
|
para el incauto
mozo que de hecho
|
245
|
|
apresura el
caballo en la carrera
|
|
|
tras el astuto
bárbaro engañoso,
|
|
|
que le mete en
el cerco peligroso.
|
|
|
También suelen hacer hoyos
mayores
|
|
|
con estacas
agudas en el suelo,
|
250
|
|
cubiertos de carrizo, yerba y
flores,
|
|
|
porque puedan
picar más sin recelo:
|
|
|
allí los
indiscretos corredores,
|
|
|
teniendo
sólo por remedio el cielo,
|
|
|
se sumen dentro
y quedan enterrados
|
255
|
|
en las
agudas puntas estacados.
|
|
|
De consejo y
acuerdo una manera
|
|
|
tienen de
tiempo antiguo acostumbrada;
|
|
|
que es hacer un
convite y borrachera
|
|
|
cuando sucede
cosa señalada:
|
260
|
|
y así cualquier
señor que la primera
|
|
|
nueva del tal
suceso le es llegada,
|
|
|
despacha con
presteza embajadores
|
|
|
a todos los caciques y señores;
|
|
|
haciéndoles
saber como se ofrece
|
265
|
|
necesidad y
tiempo de juntarse,
|
|
|
pues a todos les toca y
pertenece,
|
|
|
que es bien con
brevedad comunicarse:
|
|
|
según el caso,
así se lo encarece,
|
|
|
y el daño que
se sigue dilatarse;
|
270
|
|
lo cual, visto
que a todos les conviene,
|
|
|
ninguno venir
puede que no viene.
|
[18]
|
|
Juntos, pues, los caciques del senado
|
|
|
propóneles el
caso nuevamente;
|
|