40. En la rasura los clérigos sigan igualmente la Orden de San Víctor. Los laicos, en cambio, no se corten la barba sino que la dejen crecer modestamente.
A nadie [en absoluto le es lícito quebrantar o contravenir con temeraria osadía este escrito] de nuestra concesión y constitución.
[Y si alguno se atreviera a intentarlo, sepa que incurrirá en la indignación de Dios omnipotente y de sus bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo].
Dado [en Letrán, el 17 de diciembre del año de la Encarnación del Señor 1198, en el primer año de nuestro Pontificado]. ??