14. En las ciudades, villas o aldeas, donde tengan casas propias, nunca coman ni beban nada fuera de ellas, a no ser ocasionalmente en una casa religiosa, por más que alguien les insista, excepto agua en casas honestas; ni osen pernoctar fuera de dichas casas. Nunca habiten, coman ni beban en tabernas u otros lugares de mala nota. Y quien se hubiera atrevido a hacer esto, sea sometido a un castigo grave, a juicio del Ministro.