Capitolo, Paragrafo
1 Pres | encarnar este texto en la vida diaria y, así, llegar a
2 Pres | del texto* - una Regla de vida para hoy, como lo fue la
3 1, 3 | CRISTO, COMO MARIA, en su vida de amor al Padre y a los
4 1, 4 | Superiora. 1~Contemplamos la vida de nuestra Madre y Modelo
5 1, 5 | Ofrecemos gustosamente vida y talentos al servicio de
6 1, 7 | armonizamos apostolado, oración y vida comunitaria.~Jesús lo es
7 1, 8 | novicios, que inician su vida en el Instituto, participan
8 1, 9 | comunión de oración y de vida fraterna, acción apostólica
9 1, 10 | profético y gozoso de una vida totalmente dedicada a Dios
10 2, 12 | Espíritu 1 y lo envió para dar vida al mundo. 2 Por su misterio
11 2, 14 | por título nuevo, de la vida, santidad y misión de la
12 2, 16 | gratuito y universal, y a la vida nueva en Cristo.~
13 2, 18 | satisfacciones y dificultades de la vida. Vivió junto a Jesús, con
14 2, 18 | a Dios y a los demás. Su vida nos recuerda el ideal que
15 2, 21 | para el aprendizaje de la vida de castidad. 1 Ella es la
16 2, 22 | quienes circunstancias de la vida no han permitido contraer
17 2, 22 | llama, como a nosotros, a la vida consagrada.~
18 2, 23 | entregarnos a todos.~La vida fraterna es apoyo excelente
19 2, 23 | descanso, indispensables a la vida comunitaria. (cf 62) ~
20 2, 24 | posesiva.~24.1 En nuestra vida de castidad hemos de evitar
21 2, 25 | personal y las etapas de la vida.~En las tentaciones y luchas
22 2, 26 | Aceptamos las dificultades de la vida, unidos a Cristo en su pasión.
23 2, 26 | las relaciones humanas;~- vida comunitaria abierta y equilibrada.~ ~
24 2, 27 | 27 Testimonio de vida~Nuestra castidad en el celibato
25 2, 27 | las personas, la pureza de vida y el amor misericordioso
26 2, 29 | evangélico de pobreza implica una vida pobre de hecho y de espíritu. 1
27 2, 29 | pueden herir la pobreza y la vida común.~29.11 El Capítulo
28 2, 32 | 32 Trabajo, vida sencilla y comunicación
29 2, 32 | comunitaria llevando una vida laboriosa y sobria y evitando
30 2, 32 | de ser, nuestro estilo de vida y nuestra acción apostólica.~
31 2, 32 | bienes y examina su estilo de vida y alojamiento para ver en
32 2, 33 | sin excluir a nadie. La vida austera de sus primeros
33 2, 34 | contacto con la realidad de su vida cotidiana.~La preocupación
34 2, 34 | ofenderlos con un nivel de vida más holgado de lo necesario.3~
35 2, 35 | maravillas de Dios. Nuestra vida sencilla (2) y entregada
36 2, 38 | Virgen del Fiat ~Toda la vida de la Virgen es prolongación
37 2, 40 | cumplirla durante toda la vida, aceptamos una serie de
38 2, 44 | 44 Obediencia y vida cotidiana~La sumisión al
39 2, 46 | 46 Nuestra vida de consagrados es un caminar
40 3, 47 | 47 La Trinidad, fuente de vida comunitaria. ~El amor trinitario
41 3, 47 | es el manantial de toda vida comunitaria. El Padre quiere
42 3, 48 | en Nazaret, llevamos una vida sencilla y laboriosa.~
43 3, 49 | Compartió en todo la vida de los Hermanos en La Valla 2
44 3, 49 | espíritu de familia nuestra vida comunitaria: Amaos unos
45 3, 50 | Dios.~50.1 El proyecto de vida comunitaria es un medio
46 3, 50 | 50.2 Donde el proyecto de vida comunitaria no sea obligatorio,
47 3, 51 | Cada uno se interesa por la vida y el trabajo de los demás.
48 3, 53 | animado, encuentra en la vida comunitaria un ambiente
49 3, 55 | que llega al término de su vida. Todos lo consuelan con
50 3, 56 | culturas y las exigencias de la vida religiosa marista. (cf 151.
51 3, 57 | elemento esencial en la vida de la comunidad marista.
52 3, 59 | 59 Vida común y ascesis~Como Hermanos
53 3, 59 | los aspectos penosos de la vida común, inevitables por nuestras
54 3, 60 | silencio para favorecer la vida interior y la caridad. Determinamos
55 3, 61 | Por nuestra obligación de vida en común hemos de residir
56 3, 61 | responder a las exigencias de la vida común. Cualquiera que sea
57 3, 61 | intimidad necesaria ala vida fraterna. 1~Como signo de
58 3, 63 | siempre ofrecida, y nuestra vida concreta. Por eso oramos
59 4 | Capítulo 4 VIDA DE ORACIÓN~ ~
60 4, 68 | enseña a convertir nuestra vida en oración.~ ~
61 4, 69 | es el corazón de nuestra vida consagrada. En ella nuestra
62 4, 69 | como él, entregamos nuestra vida por los demás. 6~69.1 Los
63 4, 71 | La meditación en nuestra vida de apóstoles~Nuestra relación
64 4, 71 | con mirada de fe nuestra vida, las personas y los acontecimientos.
65 4, 73 | nuestro crecimiento en la vida espiritual. Se hace necesario
66 4, 73 | de ciertas etapas de la vida.~El retiro anual 2 nos brinda
67 4, 73 | recolección restituyen a nuestra vida activa su unidad interior.~
68 4, 75 | intercesión. 1 Estudiamos su vida para comprender mejor sus
69 4, 77 | Poco a poco unifica nuestra vida y llega a convertirse en
70 4, 77 | y ciertos períodos de la vida - enfermedad, ancianidad -
71 5 | Capítulo 5 VIDA APOSTÓLICA~
72 5, 78 | hasta la entrega total de su vida. 5 Muere para congregar
73 5, 79 | Dios-Amor y el sentido de la vida humana.~Por el bautismo
74 5, 82 | trabajo. Cuando nuestra vida irradia esperanza y gozo
75 5, 86 | todo por el testimonio de vida y por los contactos en que
76 5, 86 | coherente. Los iniciamos en la vida sacramental y los ayudamos
77 5, 87 | que armoniza fe, cultura y vida, según el pensamiento de
78 5, 89 | manifestar, por la calidad de su vida y servicio, como testigo
79 5, 91 | marista. Adoptan el estilo de vida que facilita su integración
80 5, 91 | Provincia o Distrito. La vida marista se arraiga de forma
81 5, 91 | propio. Las exigencias de la vida misionera reclaman una cuidadosa
82 5, 91 | jóvenes. A todo aspirante a la vida marista se le ha de comunicar
83 6, 93 | radicalmente por el Reino, en la vida seglar, 3 consagrada o sacerdotal.
84 6, 93 | los diferentes estados de vida y a orar por el florecimiento
85 6, 94 | consagración y de nuestra vida sencilla y gozosa, en una
86 6, 94 | a que descubran nuestra vida de Hermanos y apóstoles,
87 6, 95 | capaces de entregar toda su vida a Dios, en el seno de una
88 6, 96 | profundizar su experiencia de vida humana y cristiana. Los
89 6, 96 | hace una experiencia de vida comunitaria. Al mismo tiempo,
90 6, 97 | 97 Iniciación en la vida religiosa~El noviciado es
91 6, 97 | en las exigencias de la vida religiosa marista. 1 El
92 6, 97 | de María. Experimenta la vida marista y aprende a vivir
93 6, 98 | del Espíritu Santo en su vida. 2~
94 6, 99 | conformar a él su corazón.~En la vida comunitaria, toma por modelo
95 6, 99 | comunitaria, toma por modelo la vida sencilla de los primeros
96 6, 99 | aplicación del evangelio a la vida marista, son objeto de estudio
97 6, 100| reflexión, la oración y la vida comunitaria.~100.2 El Hermano
98 6, 104| actividades apostólicas con la vida de oración y de comunidad.
99 6, 104| oración y de comunidad. Su vida, así unificada, le permitir
100 6, 105| comunidad apropiada, de cuya vida y misión participa plenamente.~
101 6, 106| fidelidad con su oración y vida ejemplar. ~Los Superiores
102 6, 108| formar a los jóvenes en la vida marista.~Los Superiores
103 6, 109| renovar el impulso de su vida apostólica. Estos centros
104 6, 110| que se prolongue toda la vida y abarque todas sus dimensiones.
105 6, 110| perseverante y la revisión de vida a la luz del evangelio y
106 7, 113| por lo menos, dos años de vida apostólica en una comunidad
107 7, 113| aspectos observables de la vida personal, comunitaria y
108 8, 115| sobrevenir a lo largo de la vida no son, en sí mismas, razón
109 8, 117| integrarse en otra forma de vida. Mantengan los Hermanos
110 9, 126| suficientes para llevar vida autónoma. Está gobernada
111 9, 128| es una gran comunidad de vida, de oración y de apostolado.
112 9, 138| todos los Hermanos en la vida y en la misión del Instituto,
113 9, 145| los Hermanos la calidad de vida religiosa y apostólica de
114 9, 150| para aprobar el proyecto de vida de las comunidades;~8 para
115 9, 152| que emanan del proyecto de vida comunitaria;~2 para distribuir
116 11, 164| investigaciones acerca de la vida, obra y época del Fundador,
117 11, 167| sencillez en nuestro estilo de vida personal y comunitaria y
118 11, 167| compartimos con ellos nuestra vida y nuestro trabajo.~De esta
119 11, 169| del evangelio a nuestra vida y una guía segura 1 para
120 11, 170| ha nutrido de su propia vida, podemos, cuando el Espíritu
121 11, 171| nuestra vocación. Nuestra vida se convierte para aquellos
122 Testam | olvidar los pecados de mi vida pasada y acoger mi alma
123 Testam | últimos instantes de mi vida. Sí, queridos Hermanos míos,
124 Testam | os ayudarán. Además esta vida es muy breve y la otra no
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