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Capítulo 6 FORMACIÓN
LA PASTORAL VOCACIONAL
92 El plan de Dios
Dios tiene para cada hombre un designio de
amor, 1 que le va desvelando a través de llamadas 2
sucesivas. Cristo sigue siendo el camino para cada uno. Como miembros de la
Iglesia, descubrimos el ideal evangélico y contribuimos a hacerlo realidad.
93 Despertando vocaciones
Sensibles a la vocación universal a la
santidad, 1 ayudamos a los jóvenes a desarrollar la gracia
de su bautismo, 2 comprometiéndose más radicalmente por el
Reino, en la vida seglar, 3 consagrada o sacerdotal. Los
invitamos a prestar atención a las necesidades de los hombres, a abrir el
corazón 4 a la voluntad del Padre y a crecer en la actitud
mariana de disponibilidad. 5
93.1 La pastoral
vocacional está abierta a las necesidades de la Iglesia y organizada en
vinculación con la diócesis. Invitamos a las familias a reflexionar sobre los
diferentes estados de vida y a orar por el florecimiento de las vocaciones.
93.2 Animamos
movimientos apostólicos en los que puedan hallar los jóvenes un ambiente que
facilite su respuesta a la llamada del Señor.
94 Todos implicados
Todos los Hermanos de la Provincia ponen
empeño en despertar vocaciones. El testimonio de nuestra consagración y de
nuestra vida sencilla y gozosa, en una comunidad solidaria con los pobres, es
el mejor reclamo para seguir a Cristo. Invitamos a los jóvenes a que descubran
nuestra vida de Hermanos y apóstoles, y a comprometerse en ella. 1
Rogamos al Dueño de la mies que envíe
obreros del evangelio. 2 Como para Marcelino Champagnat,
María inspira nuestra pastoral vocacional. Le pedimos a ella que conserve y
acreciente su propia obra. 3
94.1 El Hermano
Provincial es el primer responsable de la pastoral vocacional en la Provincia.
Con su Consejo establece las estructuras necesarias. (cf 150.2.6)
94.2 Aceptamos
con gusto ser confidentes y consejeros de los jóvenes que buscan orientación
vocacional. Las comunidades los animan invitándolos y brindándoles una acogida
fraterna.
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