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EL NOVICIADO
97 Iniciación en la vida
religiosa
El noviciado es un tiempo de iniciación en
las exigencias de la vida religiosa marista. 1 El novicio,
ayudado por el Maestro y sus colaboradores, discierne lo que Dios quiere de él
y examina sus motivaciones y aptitudes, antes de comprometerse. Por la práctica
de los consejos evangélicos, inicia el seguimiento de Cristo, 2
al estilo de María. Experimenta la vida marista y aprende a vivir según las
Constituciones.
Se eligen estudios doctrinales que ayuden a
profundizar en la fe y en el conocimiento amoroso de Dios.
Este tiempo de formación prepara al novicio
a la profesión religiosa como respuesta a la llamada de Dios.
97.1 El novicio
no debe ocuparse en estudios o trabajos que no contribuyan directamente a su
formación específica. (c 652,5)
98 Formación humana y
cristiana
El novicio cultiva las virtudes humanas y
cristianas. Se ejercita en la abnegación 1 y en la entrega
total de sí mismo a Dios y a los hombres.
Se inicia en la intimidad con Dios por medio
de la lectura, meditación y reflexión compartida de la Sagrada Escritura, y por
la celebración de la Eucaristía, de la Reconciliación y de la Liturgia de las
Horas.
El acompañamiento espiritual le facilita la
apertura del corazón y la interiorización de los valores del evangelio. Así, el
novicio se hace más sensible a la acción del Espíritu Santo en su vida. 2
99 Formación marista
A través de la persona y obra de Marcelino
Champagnat, el novicio descubre el espíritu marista, y lo asimila esforzándose
por conformar a él su corazón.
En la vida comunitaria, toma por modelo la
vida sencilla de los primeros Hermanos. El trabajo manual, hecho con el
espíritu de nuestros orígenes, contribuye al equilibrio de su formación. 1
Las Constituciones, aplicación del evangelio
a la vida marista, son objeto de estudio esmerado.
100 Casa y duración del
noviciado
El noviciado se hace, bajo la dirección del
Maestro de novicios, en una casa erigida por decreto escrito del Hermano
Superior General. 1 Tiene una duración mínima de dieciocho
meses y máxima de veinticuatro. Para su validez, se requieren doce meses de
presencia en la comunidad del noviciado. 2
La ausencia por más de tres meses, continuos
o con interrupciones, de la casa de noviciado, hace que éste sea inválido. La
ausencia que supere quince días debe suplirse. 3
100.1 La casa de
noviciado se establecerá en un lugar que permita alcanzar el fin de esta etapa
de formación. Una casa sencilla, acogedora y apropiada para la reflexión, la
oración y la vida comunitaria.
100.2 El Hermano
Provincial puede permitir que el grupo de novicios viva, por algún tiempo, en
otra casa del Instituto designada por él mismo. (c 647,3)
100.3 En casos
particulares, el Hermano Provincial puede prolongar el tiempo de noviciado,
pero no más de seis meses. (c 653,2)
100.4 El
funcionamiento de un noviciado interprovincial será establecido de común
acuerdo por los Hermanos Provinciales implicados.
101 Períodos de actividad
apostólica
El Hermano Maestro de novicios, con
aprobación del Hermano Provincial, puede organizar uno o varios períodos de
actividad apostólica fuera de la comunidad del noviciado. 1
101.1 Los períodos
de actividad apostólica no comenzarán sino después de seis meses de presencia
en el noviciado, y terminarán, por lo menos, tres meses antes de la primera
profesión.
101.2 Para que
estos períodos produzcan el fruto deseado, se necesita:
1 que el trabajo
sea conforme al fin del Instituto y adaptado a la edad y madurez del novicio;
2 que la
comunidad que recibe al novicio comprenda los objetivos de la experiencia y
colabore en ella;
3 que la
experiencia se desarrolle bajo la responsabilidad del Hermano Maestro.
102 Final del noviciado
Hacia el final del noviciado, el novicio
pide por escrito al Hermano Provincial ser admitido a la profesión. El tiempo
de noviciado termina con la profesión temporal, 1 precedida
de un retiro.
102.1 Tres meses
antes de terminar el noviciado, al pedir ser admitido a la profesión, el
novicio da cuenta de su vivencia y expresa los motivos que lo impulsan a
entregarse a Dios en el Instituto. Esta petición ir acompañada del informe del
Hermano Maestro y de sus colaboradores.
102.2 El Hermano
Provincial señala la duración del retiro y el lugar de la primera profesión.
102.3 El Hermano
Provincial puede admitir a la profesión a un novicio en peligro de muerte. Esta
profesión carece de efectos jurídicos si el novicio se cura.
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