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EL POSTNOVICIADO
103 Finalidad del
postnoviciado
La formación de los Hermanos debe
proseguirse, de manera sistemática y equilibrada, 1 hasta la
profesión perpetua. Se organiza en función de las necesidades de la Iglesia y
de los hombres, y se adapta a las cualidades personales y al carisma del
Instituto. 2
Durante este tiempo, el Hermano sigue
aquilatando el sentido de su consagración.
103.1 Después del
noviciado, el Hermano profeso temporal prosigue su formación en dos etapas:
1 en una
comunidad específicamente estructurada para este fin, y bajo la dirección del
Hermano designado por el Hermano Provincial;
2 en una
comunidad apostólica, hasta la profesión perpetua.
103.2 La primera etapa
tiene una duración de tres años. Se hace inmediatamente después del noviciado
(cf PC 18.1 y DF - 60).
103.3 Cuando las
circunstancias exigen que se proceda de otro modo, el Hermano Provincial con su
Consejo estudia la mejor forma de conseguir los objetivos de cada una de estas
dos etapas.
104 Primera Etapa
La primera etapa del postnoviciado está
orientada a la formación para la misión. Para aprovechar esta etapa, el joven
profeso ha de ser capaz de armonizar los estudios y actividades apostólicas con
la vida de oración y de comunidad. Su vida, así unificada, le permitir realizar
más profundamente el ideal de la consagración religiosa. 1
104.1 este tiempo
debe permitir al Hermano profeso temporal, mediante estudios teológicos y
profesionales, lograr la competencia necesaria para las tareas apostólicas del
Instituto.
104.2 Durante
este período, el Hermano no realizará trabajos ni desempeñará funciones que
obstaculicen su formación. Los Superiores cuidarán de ello. (c 660,2)
104.3 El Hermano
que para continuar su formación haya de residir fuera de su Provincia, se
atiene a las normas establecidas, de común acuerdo, por los Hermanos
Provinciales implicados.
105 Segunda etapa
Los primeros años de actividad apostólica
constituyen un período de singular importancia para el Hermano profeso
temporal. Este Hermano asume su formación, de manera responsable, en una
comunidad apropiada, de cuya vida y misión participa plenamente.
Durante esta etapa se va preparando con
seriedad a la profesión perpetua; hay que garantizarle el acompañamiento
personal.
105.1 El Hermano
Provincial puede nombrar a un Hermano distinto del Superior local para
acompañar al Hermano joven durante esta etapa. La comunidad que lo acoge debe
sentirse responsable de su formación.
105.2 Antes de la
profesión perpetua, se dedicará tiempo suficiente para una preparación
espiritual más intensa.
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