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LOS FORMADORES
106 La formación, obra de
todos
Todos los Hermanos de la Provincia muestran
interés por los jóvenes que están en las casas de formación y por los profesos
temporales de las comunidades. Les dan testimonio de fidelidad con su oración y
vida ejemplar.
Los Superiores mayores son los primeros
responsables de la formación.
107 Función de los
formadores
Dada la importancia de su función, los
Hermanos formadores han de ser competentes y poseer notable madurez humana y
espiritual. Serán abiertos, capaces de trabajar en equipo y de ganarse la
confianza de los jóvenes.
En el ejercicio de su tarea, se mantienen en
estrecha comunión con la Provincia y el Instituto. Para su misión, se inspiran
en María y de ella aprenden a acompañar a los formandos con amor, perseverancia
y discreción.
108 Preparación de los
formadores
Los Hermanos formadores, especialmente el
Maestro de novicios, serán hombres de oración, experimentados en el
discernimiento espiritual e idóneos para formar a los jóvenes en la vida
marista.
Los Superiores mayores les facilitan la
preparación conveniente y una actualización periódica, para que puedan
desempeñar bien su función. 1
108.1 El Maestro
de novicios y el Responsable del postnoviciado estarán liberados de cualquier
otra responsabilidad que les impida el cumplimiento de su función. Tendrán, al
menos, diez años de profesión perpetua. (c 651)
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