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Capítulo 9 GOBIERNO DEL INSTITUTO
118 El servicio de la
autoridad
El Padre ha entregado toda autoridad a
Cristo, 1 principio de unidad y de paz, que se hizo siervo. 2
Jesucristo ha transmitido su autoridad a la Iglesia, a través de los Apóstoles.
3 Entre los miembros del pueblo de Dios, algunos son
llamados a ejercer la función de enseñar, santificar y gobernar, para que cada
uno realice el designio de Dios sobre sí mismo.
Nuestros Superiores participan de esta
función en la Iglesia ejerciendo el servicio de la autoridad, 4
que aúna el esfuerzo de los Hermanos, lo estimula, orienta y rectifica si es necesario,
según el fin del Instituto.
119 Corresponsabilidad y
subsidiariedad
Por nuestra profesión religiosa, nos hacemos
corresponsables del Instituto. Esta corresponsabilidad se expresa según la diversidad
de tareas y se desarrolla a través de las estructuras 1
establecidas por el derecho propio.
Las atribuciones de cada instancia han de
ser delimitadas y respetadas, según el principio de subsidiariedad. Los órganos
de gobierno toman las decisiones de su competencia según las Constituciones. La
instancia superior sólo interviene cuando la situación lo exige.
De esta manera, se respetan los derechos y
deberes de las personas y de las comunidades; lo que favorece el compromiso de
participar en la misión del Instituto.
120 María, Primera
Superiora
Al llamar a María Primera Superiora, 1
reconocemos que el Instituto le pertenece porque ella lo ha hecho todo entre
nosotros. 2 Obedecemos a Dios en sus representantes, al
estilo de María, con disponibilidad total, que no es actitud pasiva, sino
escucha atenta al Espíritu para comprometernos más responsablemente.
Quienes gobiernan se dejan guiar por el
espíritu de María, la Sierva del Señor. 3 Escuchan, reflexionan
y trabajan, al modo de María, 4 para favorecer el
crecimiento espiritual de los Hermanos. Recurren a ella con confianza en toda
ocasión.
121 El Padre Champagnat,
modelo de superior
En el servicio de la autoridad, nuestro Fundador
fue para los Hermanos ejemplo de prudencia, dinamismo y comprensión.
Como un padre, está cerca de cada uno y se
hace todo para todos. 1 Los consulta a menudo 2
para descubrir con ellos la voluntad de Dios. Ora durante mucho tiempo antes de
tomar decisiones. 3 Acompaña con firmeza y bondad a los
Hermanos a quienes confía alguna responsabilidad.
122 Los Superiores
Los Superiores consideran su cargo como
servicio. 1 Hermanos entre Hermanos, 2
promueven una obediencia responsable y activa, respetando siempre a las
personas. Saben escuchar y favorecen el mutuo entendimiento entre los Hermanos
para el bien del Instituto y de la Iglesia. Se reservan, sin embargo, el
derecho de mandar, 3 cuando fuere necesario.
Atienden con solicitud a las necesidades de
cada uno y se muestran pacientes con todos. 4 Se esfuerzan
por edificar una comunidad fraterna en Cristo, en la cual Dios sea amado por
encima de todo.
123 Son Superiores mayores
el Hermano Superior General, el Hermano Vicario General y los Hermanos
Provinciales. 1
124 Los Superiores tienen
un Consejo al que reúnen periódicamente. Gobiernan con la ayuda del mismo,
según el derecho canónico y el derecho propio. 1 Los
estatutos señalan los casos en que los Superiores han de actuar en forma
colegiada con su Consejo y aquellos en los que no pueden actuar sin el
consentimiento o sin el parecer de dicho Consejo. 2
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