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| Ioannes Paulus PP. II Redemptoris Mater IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
negrita = Texto principal
Cap., N. gris = Texto de comentario
501 2, 37 | hecho obras grandes ». Al crear, Dios da la existencia a
502 1, 8(21) | Severiano De Gabala, In mundi creationem, Oratio VI, 10: PG 56, 497
503 1, 22 | colaboradora entre todas las creaturas y la humilde esclava del
504 2, 26 | Jerusalén. La Iglesia nace y crece entonces por medio del testimonio
505 1, 15 | casa de Jacob ». María ha crecido en medio de esta expectativa
506 3, 47 | conocida bajo el nombre de « Credo del pueblo de Dios », ratificó
507 3, 47 | comprometida con las palabras « Creemos que la Santísima Madre de
508 1, 10(25) | PG 98, 327 s.; S. Andrés Cret., Canon in B. Mariae Natalem,
509 3, 42 | este Hijo. Como madre, « creyendo y obedeciendo, engendró
510 1, 21 | manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos » (
511 2, 28 | que por la Iglesia nazca y crezca también en los corazones
512 1, 8(21) | 11: PL 40, 250; S. Pedro Crisólogo, Sermo 142: PL 52, 579 s.;
513 Intro, 2 | cultus 5 los fundamentos y criterios de aquella singular veneración
514 2, 31 | por persecuciones incluso cruentas. Es una historia de fidelidad
515 2, 31(82) | Nativitate: Scriptores Syri, 82: CSCO, 186. ~
516 Intro, 5 | uniendo en sí —como María— las cualidades de madre y virgen. Es virgen
517 | cualquier
518 | cuantos
519 3, 42 | esto sin conocer varón, cubierta con la sombra del Espíritu
520 3, 38 | Santo, quien, igual que cubrió con su sombra a la Virgen
521 1, 9 | yel poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el
522 1, 18 | despreciable y no le tuvimos en cuenta »: casi anonadado (cf. Is
523 2, 26 | momento del nacimiento en la cueva de Belén, María siguió paso
524 3, 45 | el papel de hijo y que él cuidó de la Madre del Maestro
525 Intro, 1(2) | Moisés, ha alcanzado su culmen, en el sentido de que Cristo
526 3, 41 | inmune de toda mancha de culpa original, terminado el decurso
527 2, 37(91) | ejemplo S. Justino, Dialogus cum Tryphone Iudaeo, 100: Otto
528 1, 18 | Al mismo tiempo, se han cumplido las palabras dirigidas por
529 3, 43 | e imitando su caridad, y cumpliendo fielmente la voluntad del
530 1, 16 | histórica en la cual el Hijo cumplirá su misión, es decir en la
531 1, 17 | La que « ha creído que se cumplirán las cosas que le fueron
532 3, 42 | 5).~María creyó que se cumpliría lo que le había dicho el
533 1, 21 | aquellas exigencias que deben cumplirse. para que pueda manifestarse
534 Conclus, 52 | ha conseguido acelerar el curso de la historia. Pero el
535 3, 43 | divino, está dedicada a custodiar la Palabra de Dios, a indagar
536 1, 15 | palabras de la anunciación, daba aquel del cual provenían:
537 1, 9 | plenitud de gracia indica la dádiva sobrenatural, de la que
538 2, 28 | aquel Rey, al que han sido dados en herencia los pueblos (
539 1, 10(26) | y II Vísperas; S. Pedro Damián, Carmina et preces, XLVII:
540 3, 39 | a la Virgen de Nazaret, dándole su propio Hijo en el misterio
541 1, 10 | saludarla con las palabras que Dante Alighieri pone en boca de
542 3, 42 | creyó que concebiría y daría a luz un hijo: el « Santo »,
543 1, 12 | los estudiosos esta ciudad debería ser la actual Ain-Karim,
544 2, 29 | separados quienes tributan debido honor a la Madre del Señor
545 2, 35 | fidelidad perfecta por la debilidad de la carne, antes al contrario,
546 3, 50 | separación, acaecida algunas décadas más tarde (a. 1054), podemos
547 2, 27 | participación viva de la fe de María decide su presencia especial en
548 1, 21 | a la pregunta, a aquella decidida afirmación: « Todavía no
549 1, 13 | María —« hágase en mí »— ha decidido, desde el punto de vista
550 1, 13 | perfecta en María. El momento « decisivo » fue la anunciación, y
551 Intro, 4(9) | Conciliorum Oecumenicorum Decreto, Bologna 1973 (3), 41-44;
552 3, 41 | culpa original, terminado el decurso de su vida terrena, fue
553 3, 43 | con su Hijo divino, está dedicada a custodiar la Palabra de
554 Intro, 3 | por un análogo Jubileo, dedicado a la celebración del nacimiento
555 Intro, 1 | de Cristo. Esta plenitud define el instante en el que, por
556 3, 48(141)| del 50 aniversario de la definición dogmática de la Inmaculada
557 2, 33 | las sagradas imágenes, fue definido que, según la enseñanza
558 2, 31 | en María Virgen han sido definidos en concilios ecuménicos
559 3, 41 | que en la anunciación se definió como « esclava del Señor »
560 Conclus, 52 | fundamental, cambio que se puede definir « original », acompaña siempre
561 2, 31(80) | Conc. Ecum. Calced., Definitio fidei: Conciliorum Oecumenicorum
562 3, 46 | su plenitud, y el sentido definitivo de su vocación, porque «
563 2, 33 | hasta el día del Señor (Deisis), o como protectora que
564 1, 23 | del Hijo por la Madre, que dejaba con tan grande dolor. Sin
565 3, 40 | asunta a los cielos, no ha dejado esta misión salvadora, sino
566 2, 31 | incansablemente a María, dejando una impronta todavía presente
567 1, 20 | la carne? ¿Quiere tal vez dejarla en la sombra del escondimiento,
568 Intro, 1 | tiempos ».2~Esta plenitud delimita el momento, fijado desde
569 1, 23 | los hombres ya había sido delineada precedentemente, ahora es
570 1, 7 | redención, el perdón de los delitos, según la riqueza de su
571 1, 18 | momentos la obediencia de la fe demostrada por María ante los « insondables
572 3, 38 | Cristo, antes bien sirve para demostrar su poder » 94: es mediación
573 2, 35 | de Dios hacia la luz. Lo demuestra de modo especial el cántico
574 Intro, 6 | abre un amplio espacio, dentro del cual la bienaventurada
575 2, 37 | libertad y de la liberación. « Dependiendo totalmente de Dios y plenamente
576 1, 21 | puede —más bien « tiene el derecho de »— hacer presente al
577 1, 20 | fraternidad según la carne », que deriva del origen común de los
578 1, 8 | tiempo, es una bendición derramada por obra de Jesucristo en
579 1, 24 | salvación humana antes de derramar el Espíritu prometido por
580 1, 24 | maternidad divina de María debe derramarse sobre la Iglesia, como indican
581 1, 11 | linaje de la mujer » que derrotará el mal del pecado en su
582 2, 31(83) | Gregorio De Narek, Le livre des prières: S. Ch. 78, 160-
583 3, 47 | cooperando al nacimiento y al desarrollo de la vida divina en las
584 1, 19 | desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María;
585 1, 19 | incredulidad, la Virgen María lo desató por la fe »,41 A la luz
586 2, 26 | El Espíritu Santo ya ha descendido a ella, que se ha convertido
587 1, 18 | por medio de la fe en el desconcertante misterio de este despojamiento.
588 3, 44 | con materno amor.129 Se descubre aquí el valor real de las
589 Conclus, 52 | humanidad ha hecho admirables descubrimientos y ha alcanzado resultados
590 3, 39 | virtud de este amor, María deseaba estar siempre y en todo «
591 2, 30 | por su único Señor y tan deseada por quienes están atentamente
592 1, 18 | condenado. « Despreciable y desecho de hombres, varón de dolores ...
593 Intro, 3 | comprensible que en este período deseemos dirigirnos de modo particular
594 3, 42 | modelo de la esperanza que no desengaña (cf. Rom 5, 5).~María creyó
595 2, 30 | del otro, los cristianos deseosos de hacer —como les recomienda
596 2, 35 | sido prometida para que no desfallezca de la fidelidad perfecta
597 Intro, 1 | tiempo de salvación ». Designa, finalmente, el comienzo
598 1, 18 | hablando, de un completo desmentido de estas palabras. Su Hijo
599 1, 13(30) | como por obra de la virgen desobediente el hombre fue herido y,
600 1, 18 | igual a Dios. Sino que se despojó de sí mismo, tomando la
601 2, 31(81) | de Misericordia); es de destacar la importancia reservada
602 Intro, 2 | Pero en este camino —deseo destacarlo enseguida— procede recorriendo
603 1, 9 | elección eterna en Cristo y la destinación a la dignidad de hijos adoptivos
604 Conclus, 52 | a todos, a los que están destinadas las presentes consideraciones,
605 1, 8 | Israel, el primer pueblo destinatario de las promesas de Dios.
606 3, 41 | el último enemigo en ser destruido será la Muerte » (1 Co 15,
607 1, 13(30) | la virgen, disolviera y destruyera la desobediencia virginal
608 1, 21 | encaminado a socorrer la desventura humana, a liberar al hombre
609 3, 39 | manera indirecta, algunos detalles anotados por los Sinópticos (
610 2, 37 | criaturas terrenas. Y no deteniéndose en su voluntad de prodigarse
611 1, 21 | hora » significa el momento determinado por el Padre, en el que
612 3, 44 | 26-27). Son palabras que determinan el lugar de María en la
613 2, 29 | solo pastor, como Cristo determinó ».72 El camino de la Iglesia,
614 3, 48(143)| Montfort, Traité de la vraie dévotion á la sainte Vierge. Junto
615 2, 37(91) | por ejemplo S. Justino, Dialogus cum Tryphone Iudaeo, 100:
616 2, 35 | Lo prueba su recitación diaria en la liturgia de las Vísperas
617 1, 20 | manera significativa: « Dichosos más bien los que oyen la
618 3, 48(141)| Pío X con la Cart. Enc. Ad diem illum (2 de febrero de 1904),
619 1, 18 | muerte redentora; pero a diferencia de la de los discípulos
620 3, 38 | así « la bondad de Dios se difunde de distintas maneras sobre
621 2, 29 | conciencia más lúcida y difundida de la urgencia de llegar
622 3, 46 | ella el secreto para vivir dignamente su feminidad y para llevar
623 1, 19 | el radio de acción y se dilata la perspectiva de aquella
624 1, 16 | Egipto bajo la protección diligente de José, porque « Herodes
625 3, 38 | Virgen sobre los hombres ... dimana del divino beneplácito y
626 2, 28 | institutos religiosos, de las diócesis, por medio de la fuerza
627 1, 17 | pequeños », de los que Jesús dirá: « Padre ... has ocultado
628 1, 15 | Lc 1, 32-33) En esta dirección se encaminaba la esperanza
629 1, 16 | y añade con referencia directa a María: « y a ti misma
630 2, 27 | Redentor del mundo, no sólo se dirigen con veneración y recurren
631 1, 24 | por otra parte, se había dirigido a ella en Caná (cf. Jn 2,
632 1, 20 | entre la gente, y dijo, dirigiéndose a Jesús: « ¡Dichoso el seno
633 1, 16 | autoridades romanas, María se dirigió con José a Belén; no habiendo
634 1, 20 | Sígueme » antes aún de dirigir esa llamada a los apóstoles
635 Intro, 3 | en este período deseemos dirigirnos de modo particular a la
636 1, 24 | Es significativo que, al dirigirse a la madre desde lo alto
637 3, 43 | indagar sus riquezas con discernimiento y prudencia con el fin de
638 2, 30 | fe. Ellos deben resolver discrepancias de doctrina no leves sobre
639 1, 19 | al mismo tiempo, de modo discreto pero directo y eficaz, hacía
640 1, 8 | conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo » (
641 2, 28 | Lourdes, Fátima y de los otros diseminados en las distintas naciones,
642 2, 26 | siquiera bajo la Cruz había disminuido la fe de María. Ella también,
643 1, 13(30) | en abogada de la virgen, disolviera y destruyera la desobediencia
644 1, 22 | divina, porque siendo, por disposición de la divina providencia,
645 Conclus, 51 | espacios de la infinita « distancia » que separa al creador
646 1, 12 | situada entre las montañas, no distante de Jerusalén. María llegó
647 3, 38 | específicamente materno que la distingue del de las demás criaturas
648 3, 48 | cristianas, que viven entre los distintos pueblos y naciones de la
649 1, 16 | cumplimiento de las promesas divinas de la salvación, por otro,
650 2, 31 | antes de los siglos según la divinidad, en los últimos tiempos,
651 Conclus, 51 | que ha predispuesto la « divinización » del hombre según su condición
652 2, 29 | fe del mundo, mientras su división constituye un escándalo.73~
653 1, 13(30) | obediencia virginal »; Expositio doctrinae apostolicae, 33: S. Ch.
654 1, 10 | la doctrina, formulada en documentos solemnes de la Iglesia,
655 2, 31 | Theotókos. No sólo « los dogmas fundamentales de la fe cristiana:
656 3, 48(141)| aniversario de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción
657 1, 16 | maternidad será oscura y dolorosa. En efecto, después de la
658 3, 50 | experimentamos todavía los dolorosos efectos de la separación,
659 2, 28 | cristianas o « iglesias domésticas », de las comunidades parroquiales
660 1, 9 | vértice entre todas las donaciones de gracia en la historia
661 1, 9 | cumplimiento en la tierra. El donarse salvífico que Dios hace
662 | dónde
663 2, 25 | 2 Esd 13, 1; Núm 20, 4; Dt 23, 1 ss.), así el nuevo
664 1, 24 | Caná (cf. Jn 2, 4). ¿Cómo dudar que especialmente ahora,
665 3, 48(141)| extraordinario de algunos meses de duración: Pii X P. M. Acta, I, 147-
666 2, 31 | sido definidos en concilios ecuménicos celebrados en Oriente »,77
667 2, 26 | 26. La Iglesia, edificada por Cristo sobre los apóstoles,
668 3, 38 | los hermanos de su Hijo.~Efectivamente, la mediación de María está
669 1, 14 | de fe cada vez mayor— se efectuará la « obediencia » profesada
670 3, 45(130)| texto griego la expresión «eis ta ídia» supera el límite
671 Intro, 1 | sobre su presencia activa y ejemplar en la vida de la Iglesia.
672 3, 44 | 44. Ante esta ejemplaridad, la Iglesia se encuentra
673 3, 45 | historia de la Iglesia se ha ejercido y expresado posteriormente
674 1, 21 | cf. Lc 4, 18).~Otro elemento esencial de esta función
675 2, 37 | pueden separar estos dos elementos del mensaje contenido en
676 2, 33 | misericordiosa Virgen de la ternura (Eleousa). La Virgen es representada
677 2, 32 | liturgia eucarística se elevan a María, han forjado la
678 1, 19 | parecen resonar con una elocuencia suprema y se hace penetrante
679 1, 21 | todos modos el hecho es elocuente. Es evidente que en aquel
680 3, 39 | respecto, son particularmente elocuentes las palabras, pronunciadas
681 1, 20 | afirmar, por lo tanto, que el elogio pronunciado por Jesús no
682 1, 23 | establecida claramente; ella emerge de la definitiva maduración
683 2, 37 | cristiano, implica un renovado empeño en su misión. La Iglesia,
684 3, 40 | He aquí a tu madre ». Así empezó a formarse una relación
685 Intro, 3 | circunstancia que ahora me empuja a volver sobre este tema
686 2, 37 | orientada hacia El por el empuje de su fe, María, al lado
687 1, 15 | 33) En esta dirección se encaminaba la esperanza de todo el
688 1, 22 | plenamente hacia Cristo y encaminada a la revelación de su poder
689 1, 21 | decir su poder salvífico encaminado a socorrer la desventura
690 1, 22 | la fe, la esperanza y la encendida caridad, en la restauración
691 1, 8(21) | 291, 4-6: PL 38, 1318 s.; Enchiridion, 36, 11: PL 40, 250; S.
692 3, 45 | la madre. Y todo esto se encierra en la palabra « entrega ».
693 2, 31 | Señor, la han celebrado con encomio y la han invocado con oraciones
694 1, 23 | Redentor. La Madre de Cristo, encontrándose en el campo directo de este
695 1, 13 | Esta descripción de la fe encontró una realización perfecta
696 3, 41 | revivirán, y « el último enemigo en ser destruido será la
697 3, 50(145)| Homilía del 1 de enero de 1987. ~
698 3, 44 | consiste también en el hecho de engendrar a los hombres a una vida
699 3, 41 | Con esta enseñanza Pío XII enlazaba con la Tradición, que ha
700 2, 32 | Madre de nuestro Dios. Te ensalzamos, porque eres más venerable
701 2, 31 | litúrgico « los Orientales ensalzan con himnos espléndidos a
702 Intro, 2 | camino —deseo destacarlo enseguida— procede recorriendo de
703 Intro, 3(7) | Cf. Enseñanzas, VI/2 (1983), 225 s., Pío
704 2, 37 | plenamente mediante lo que hizo y enseñó su Hijo (cf. Hch 1, 1) y,
705 1, 20 | atención de la maternidad entendida sólo como un vínculo de
706 3, 39 | principio ella acogió y entendió la propia maternidad como
707 Intro, 6 | crecer en santidad, venciendo enteramente al pecado, y por eso levantan
708 2, 28 | locales, sino a veces naciones enteras y continentes, buscan el
709 2, 28 | que en Roma y en el mundo entero la fe cristiana ha levantado
710 3, 39 | de las almas »,102 María entraba de manera muy personal en
711 3, 40 | de la ascensión, María, entrando con los apóstoles en el
712 3, 45 | Así el cristiano, trata de entrar en el radio de acción de
713 1, 12 | exclamación o aclamación de Isabel entraría posteriormente en el Ave
714 3, 46 | actuar sobre todos los que se entregan a ella como hijos. Y es
715 3, 45 | Redentor en el Gólgota. Entregándose filialmente a María, el
716 1, 24 | según el Concilio, deja entrever esta continuidad de la maternidad
717 3, 41 | Padre (cf. Flp 2, 8-9), entró en la gloria de su reino.
718 3, 41 | cielos, María está como envuelta por toda la realidad de
719 Intro, 4(9) | Conc. Ecum. Ephes.: Conciliorum Oecumenicorum
720 2, 32 | Crisóstomo, después de la epíclesis, la comunidad reunida canta
721 2, 37(92) | Cf. S. Epifanio, Panarion, III, 2;Haer.
722 1, 21 | Jesús y en los diferentes episodios citados por los Sinópticos (
723 3, 41 | hermanos al Rey, cuyo servicio equivale a reinar »,113 Y ha conseguido
724 | eran
725 2, 29 | su división constituye un escándalo.73~El movimiento ecuménico,
726 Intro, 4 | ha permitido penetrar y esclarecer cada vez mejor el misterio
727 1, 20 | creído ». A medida que se esclarecía ante sus ojos y ante su
728 3, 43 | Apóstol de las gentes, cuando escribía: « ¡Hijos míos, por quienes
729 1, 23(47) | las primicias de toda la Escritura, y el Evangelio de Juan
730 1, 20 | primera entre «aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la
731 2, 25 | vez Iglesia de Dios (cf. 2 Esd 13, 1; Núm 20, 4; Dt 23,
732 3, 45 | la maternidad en su misma esencia. En efecto, cada hijo es
733 3, 43 | materna de su vocación, unida esencialmente a su naturaleza sacramental, «
734 3, 47 | peregrinación terrena, « aún se esfuerzan en crecer en la santidad ».140
735 | esos
736 Conclus, 51 | claramente ha superado todos los espacios de la infinita « distancia »
737 2, 28 | todos los fieles, aunque a esparcidos por el haz de la tierra
738 1, 20 | concretamente a María de un modo especialísimo. ¿No es tal vez María la
739 1, 17 | del corazón, unida a una especie de a noche de la fe » —usando
740 2, 28 | se podría hablar de una específica a « geografía » de la fe
741 3, 38 | maternidad y posee un carácter específicamente materno que la distingue
742 2, 37 | la oración de los Salmos esperaban de Dios su salvación, poniendo
743 1, 8 | pobres del Señor, que de El esperan con confianza la salvación ».22~ ~
744 2, 31 | Orientales ensalzan con himnos espléndidos a María siempre Virgen ...
745 3, 41(108)| presenta a María inmersa en el esplendor de la gloria del Hijo: In
746 3, 45(130)| comunión de vida que se establece entre los dos en base a
747 Intro, 3 | realidad, aunque no sea posible establecer un preciso punto cronológico
748 1, 23 | precedentemente, ahora es precisada y establecida claramente; ella emerge
749 2, 25 | de la Iglesia en camino, estableciendo una analogía con el Israel
750 3, 41 | cooperación constante con él lo estará también a la espera de la
751 1, 12 | de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es
752 3, 46 | la palabra de apoyo y de estímulo.~ ~
753 1, 23 | Pues, está « unida en la estirpe de Adán con todos los hombres...;
754 2, 26 | gentes ... Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días
755 1, 12 | Lc 1, 39). Según los estudiosos esta ciudad debería ser
756 1, 14 | especial a lo largo de algunas etapas de este camino la bendición
757 2, 31 | Las tradiciones coptas y etiópicas han sido introducidas en
758 2, 28(69) | del cáliz en las Plegarias Eucarísticas. ~
759 1, 8 | de gracia », el contexto evangélico, en el que confluyen revelaciones
760 3, 50 | camino, mediante la obra de evangelización, el cristianismo se extendió
761 1, 21 | el hecho es elocuente. Es evidente que en aquel hecho se delinea
762 Intro, 2 | estas palabras tan densas y evocadoras de la Constitución Lumen
763 2, 36(89) | del Magníficat contienen o evocan numerosos pasajes del Antiguo
764 Conclus, 52 | antífona se eleva a María, evocando el momento en el que se
765 1, 17 | Moisés y de los padres (cf. Ex 24, 16; 40, 34-35; 1 Rom
766 3, 47 | siempre la clave para la exacta comprensión del misterio
767 3, 48 | Inmaculada Concepción (definida exactamente un siglo antes) y de su
768 3, 41 | y habiendo sido por ello exaltado por el Padre (cf. Flp 2,
769 2, 31 | para él ocasión de cantar y exaltar la dignidad extraordinaria
770 1, 20 | transparente, de un modo « que excede todo conocimiento » (Ef
771 Conclus, 52 | hoy y ahora », mientras exclama: « Socorre al pueblo que
772 1, 12 | cf. Lc 1, 40-42). Esta exclamación o aclamación de Isabel entraría
773 3, 38 | mediación del Redentor no excluye, sino que suscita en las
774 3, 48 | espiritualidad a la que nos exhorta el Concilio.142 Además,
775 Intro, 2 | Matri y más tarde en las Exhortaciones Apostólicas Signum magnum
776 3, 48 | realizado el año 1985, ha exhortado a todos a seguir fielmente
777 1, 9 | con un don de gracia tan eximia, antecede con mucho a todas
778 3, 42 | expresa aquel profundo vínculo existente entre la Madre de Cristo
779 2, 28 | finalmente de los diversos grupos existentes en la Iglesia. Es una fe
780 Intro, 3 | eternidad para ser su Madre ya existía en la tierra. Este « preceder »
781 Intro, 1 | María de Nazaret como a su exordio,3 ya que en la Concepción
782 1, 15 | crecido en medio de esta expectativa de su pueblo, podía intuir,
783 3, 38 | subordinada de María, la experimenta continuamente y la recomienda
784 3, 50 | Madre de Dios ».144 Aunque experimentamos todavía los dolorosos efectos
785 1, 16 | María —y con él su Madre— experimentarán en sí mismos la verdad de
786 1, 8 | cf. Lc 1, 42), esto se explica por aquella bendición de
787 1, 9 | ángel la confirmación y la explicación de las palabras precedentes.
788 1, 21 | Jesús y su Madre? ¿Cómo explorar el misterio de su íntima
789 Intro, 3 | alzado varias voces para exponer la oportunidad de hacer
790 Intro, 2 | de la Virgen Santísima, exponiendo en la Carta Encíclica Christi
791 Intro, 1 | II cita al comienzo de la exposición sobre la bienaventurada
792 1, 13(30) | la obediencia virginal »; Expositio doctrinae apostolicae, 33:
793 2, 36 | del espíritu, difícil de expresar: « se alegra mi espíritu
794 2, 26 | el Espíritu les concedía expresarse » (Hch 2, 4). Desde aquel
795 1, 13(30) | Este es un tema clásico, ya expuesto por S. Ireneo: « Y como
796 2, 36 | experiencia personal de María, el éxtasis de su corazón. Resplandece
797 2, 25 | Iglesia, en efecto, debe « extenderse por toda la tierra », y
798 1, 17 | poder del Altísimo que ha extendido su sombra sobre ella (cf.
799 1, 20 | según Mateo (12, 49) « extendiendo su mano hacia sus discípulos ». ~
800 3, 50 | evangelización, el cristianismo se extendió también más allá de Europa,
801 2, 25 | posee un carácter incluso exterior, visible en el tiempo y
802 2, 26 | período de la separación externa, cuando él comenzó a « hacer
803 Intro, 1(2) | S 7, 12; Tb l4, 5) como extrabíblico, y sobre todo del N.T. (
804 1, 21 | mediadora no como una persona extraña, sino en su papel de madre,
805 1, 8 | Qué significarían aquellas extraordinarias palabras y, en concreto,
806 1, 16 | dado en una situación de extrema pobreza. Sabemos, pues,
807 1, 21 | Hijo. He aquí que: « como faltaba vino, le dice a Jesús su
808 3, 48 | cómo en nuestros días no faltan tampoco nuevas manifestaciones
809 2, 29 | el hecho de que tampoco falten entre los hermanos separados
810 1, 17 | este inicio una particular fatiga del corazón, unida a una
811 2, 28 | como Guadalupe, Lourdes, Fátima y de los otros diseminados
812 Intro, 3 | cronológico para fijar la fecha del nacimiento de María,
813 3, 43 | es fuente de una especial fecundidad espiritual: es fuente de
814 3, 50 | ignoran al Salvador, sean felizmente congregados con paz y concordia
815 1, 13 | con todo su « yo » humano, femenino, y en esta respuesta de
816 Conclus, 52 | cae, « se levante ».~Deseo fervientemente que las reflexiones contenidas
817 3, 50 | nosotros por su impulso fervoroso y ánimo en el culto de la
818 2, 31(80) | Ecum. Calced., Definitio fidei: Conciliorum Oecumenicorum
819 1, 21 | su presencia en aquella fiesta: el Hijo parece que fue
820 2, 31 | abundancia incomparable de fiestas y de himnos.~ ~
821 Intro, 1 | plenitud delimita el momento, fijado desde toda la eternidad,
822 Intro, 3 | preciso punto cronológico para fijar la fecha del nacimiento
823 3, 45 | el Gólgota. Entregándose filialmente a María, el cristiano, como
824 1, 20 | relación humana, respecto a las finalidades y tareas asignadas a cada
825 3, 38 | creyentes con Cristo, la fomenta ».95 Este saludable influjo
826 3, 38(96) | Cf. Ia fómula de mediadora « ad Mediatorem »
827 2, 32 | eucarística se elevan a María, han forjado la fe, la piedad y la oración
828 3, 45 | sobre el que se basa su formación y maduración en la humanidad.~
829 Intro, 1(2) | Desde el punto de vista formal, esta expresión indica no
830 3, 40 | tu madre ». Así empezó a formarse una relación especial entre
831 2, 28(69) | Cfr. Misal Romano, fórmula de la consagración del cáliz
832 1, 10 | 7). Según la doctrina, formulada en documentos solemnes de
833 1, 20 | pesar de las apariencias, al formulado por la mujer desconocida,
834 1, 24 | ahora, en el Gólgota, esta frase no se refiera en profundidad
835 2, 33 | aquellos que, en el diálogo fraterno, quieren profundizar su
836 1, 12 | una de las plegarias más frecuentes de la Iglesia. Pero más
837 2, 30 | que « precede » a todos al frente del largo séquito de los
838 1, 8(21) | Sermo 143: PL 52, 583; S. Fulgencio De Ruspe, Epistola 17, VI,
839 3, 48(141)| Cf. Cart. Enc. Fulgens corona (8 de septiembre
840 2, 30 | verdaderamente sólo si se funda en la unidad de su fe. Ellos
841 Intro, 2 | y Marialis cultus 5 los fundamentos y criterios de aquella singular
842 3, 39 | maternidad, unidos y como fundidos juntamente.~Por tanto María
843 Intro, 1(2) | dimensión escatológica. Según Ga 4, 4 y su contexto, es el
844 1, 8(21) | Ch. 87, 148; Severiano De Gabala, In mundi creationem, Oratio
845 1, 21 | su encuentro en toda la gama de sus necesidades. En Caná
846 2, 31 | producción poética.81 El genio poético de san Efrén el
847 1, 20 | voz una mujer de entre la gente, y dijo, dirigiéndose a
848 1, 16 | luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel » (
849 2, 28 | hablar de una específica a « geografía » de la fe y de la piedad
850 1, 10(25) | Cf. S. Germán. Cost., In Anntiationem
851 2, 33 | relación con el Hijo la que glorifica a la Madre. A veces lo abraza
852 2, 32 | e incomparablemente más gloriosa que los serafines. Tú, que
853 2, 33 | veces lo abraza con ternura (Glykofilousa); otras veces, hierática,
854 Intro, 1(2) | judaísmo tanto bíblico (cf. Gn 29, 2l, 1 S 7, 12; Tb l4,
855 2, 28 | de mi tierra natal Jasna Gora. Tal vez se podría hablar
856 1, 13 | Dios. Es el descubrimiento gozoso de Isabel: « ¿de donde a
857 3, 50 | resaltar así « la señal grandiosa en el cielo », de la que
858 3, 48 | A este propósito, me es grato recordar, entre tantos testigos
859 3, 45(130)| bien sabido, en el texto griego la expresión «eis ta ídia»
860 2, 31 | la carne ».80 Los Padres griegos y la tradición bizantina,
861 2, 28 | mensaje de los centros como Guadalupe, Lourdes, Fátima y de los
862 Intro, 5 | virgen. Es virgen que « guarda pura e íntegramente la fe
863 1, 20 | la Palabra de Dios y la guardan » (cf. Lc 11, 28). Quiere
864 3, 39 | Madre del Hijo de Dios, guiada por el amor esponsal, que «
865 2, 30 | todavía ejemplo y que debe guiarlos a la unidad querida por
866 3, 41 | decir reinar!~« Cristo, habiéndose hecho obediente hasta la
867 2, 33 | La Virgen es representada habitualmente con su Hijo, el niño Jesús,
868 1, 13 | de la fe » a aquel que le hablaba a través de su mensajero
869 1, 18 | es testigo, humanamente hablando, de un completo desmentido
870 Intro, 6 | la existencia terrena lo hacen porque ella « dio a luz
871 1, 13 | en mí según tu palabra », haciendo posible, en cuanto concernía
872 1, 19 | misterio de Cristo. Y sigue haciéndolo todavía. Y por el misterio
873 2, 37(92) | Epifanio, Panarion, III, 2;Haer. 78, 18: PG 42, 727-730~
874 Intro, 1 | para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, para que recibieran
875 1, 9 | temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;
876 3, 40 | todavía peregrinan y se hallan en peligros y ansiedad hasta
877 1, 17 | sólo por medio de la fe. Hallándose al lado del hijo, bajo un
878 2, 28 | con la Madre de Dios para hallar, en el ámbito de la materna
879 1, 20 | aquella mujer desconocida le hayan hecho salir, en cierto modo,
880 2, 28 | aunque a esparcidos por el haz de la tierra comunican en
881 1, 13 | oh Dios, tu voluntad » (Hb 10, 5-7). El misterio de
882 1, 13 | que, según la Carta a los Hebreos, al venir al mundo dice
883 1, 21 | comienzo de las señales » hechas por Jesús —el agua convertida
884 | hemos
885 3, 45(130)| tomó consigo, no en sus heredades, porque no poseía nada propio,
886 1, 13(30) | desobediente el hombre fue herido y, precipitado, murió, así
887 1, 23 | Jesús estaban su Madre y la hermana de su madre. María, mujer
888 Intro, 1 | 14), haciéndose nuestro hermano. Esta misma plenitud señala
889 1, 14 | modo eminente y realmente heroico —es mas, con un heroísmo
890 1, 14 | heroico —es mas, con un heroísmo de fe cada vez mayor— se
891 2, 33 | Glykofilousa); otras veces, hierática, parece absorta en la contemplación
892 2, 25 | en el que se desarrolla históricamente. La Iglesia, en efecto,
893 Conclus, 52 | diversos acontecimientos históricos, acompaña a todos y a cada
894 Intro, 6(16) | laudibus Virginis Matris Homilia II, 17: Ed. cit., IV, 1966,
895 1, 8(21) | cf. Orígenes, In Lucam homiliae, VI, 7: S. Ch. 87, 148;
896 3, 45(130)| alojamiento material y de la hospitalidad en su casa; quiere indicar
897 1, 18 | la de los discípulos que huían, era una fe mucho más iluminada.
898 1, 16 | María con el niño debe huir a Egipto bajo la protección
899 1, 18 | Cruz, María es testigo, humanamente hablando, de un completo
900 Conclus, 51 | de su amor mediante la « humanización » del Hijo, consubstancial
901 3, 41 | en los demás, conducen en humildad y paciencia a sus hermanos
902 1, 14 | sabiendo y reconociendo humildemente « ¡cuan insondables son
903 2, 35 | Salvador;~porque ha mirado la humillación de su esclava.~Desde ahora
904 1, 18 | concretamente en el Gólgota « se humilló a sí mismo, obedeciendo
905 2, 31(82) | Cf. S. Efrén, Hymn. de Nativitate: Scriptores
906 3, 38(96) | Cf. Ia fómula de mediadora « ad
907 3, 47 | historia humana. Y por esta identificación suya eclesial con la « mujer
908 3, 45(130)| griego la expresión «eis ta ídia» supera el límite de una
909 Conclus, 51 | admirablemente lejos ha ido Dios, creador y señor de
910 Intro, 5 | prolongación en el misterio de la Iglesia-cuerpo de Cristo. Y no puede pensarse
911 3, 50 | cristiano como los que aún ignoran al Salvador, sean felizmente
912 2, 31 | mirado siempre con confianza ilimitada a la Madre del Señor, la
913 3, 48(141)| con la Cart. Enc. Ad diem illum (2 de febrero de 1904),
914 Intro, 6(16) | Elimina este astro del sol que ilumina el mundo y ¿dónde va el
915 1, 18 | huían, era una fe mucho más iluminada. Jesús en el Gólgota, a
916 2, 30 | Profundizando en uno y otro, iluminando el uno por medio del otro,
917 1, 22 | función materna de María es ilustrada en su relación con la mediación
918 3, 47 | auténtica forma de la perfecta imitación de Cristo ».137 ~Merced
919 3, 38 | todo su poder. Y, lejos de impedir la unión inmediata de los
920 3, 40(105)| intercesión y perdón, de impetración y gracia, de reconciliación
921 3, 41(110)| mediación de María como impetradora de clemencia ante el Hijo
922 1, 8(21) | Deiparae et contra Arium impium, PG 62, 765 s.; Basilio
923 2, 37 | segundo Milenio cristiano, implica un renovado empeño en su
924 3, 44 | orden de la gracia, porque implora el don del Espíritu Santo
925 1, 12 | porque ninguna cosa es imposible a Dios »(Lc 1, 36-37). El
926 2, 31 | incansablemente a María, dejando una impronta todavía presente en toda
927 3, 50 | parejos con nosotros por su impulso fervoroso y ánimo en el
928 2, 33 | poseyendo la ciencia espiritual inaccesible a los razonamientos humanos,
929 1, 24 | plenitud de los tiempos y se inaugura la nueva economía, cuando
930 2, 31 | Espíritu Santo », ha cantado incansablemente a María, dejando una impronta
931 3, 40 | maternidad de María perdura incesantemente en la Iglesia como mediación
932 2, 31 | han invocado con oraciones incesantes. En los momentos difíciles
933 2, 27 | Pero en esa veneración está incluida siempre la bendición de
934 2, 31 | orientales con una abundancia incomparable de fiestas y de himnos.~ ~
935 2, 32 | venerable que los querubines e incomparablemente más gloriosa que los serafines.
936 1, 16 | su misión, es decir en la incomprensión y en el dolor. Si por un
937 1, 20 | la primera en confirmar inconscientemente aquel versículo profético
938 3, 43 | custodiar la Palabra de Dios, a indagar sus riquezas con discernimiento
939 3, 48 | fielmente el magisterio y las indicaciones del Concilio. Se puede decir
940 1, 24 | misterio como « la mujer » indicada por el libro del Génesis (
941 1, 21 | de la voluntad del Hijo, indicadora de aquellas exigencias que
942 3, 45(130)| hospitalidad en su casa; quiere indicar más bien una comunión de
943 1, 21 | un aspecto concreto de la indigencia humana, aparentemente pequeño
944 1, 21 | realidad de sus privaciones, indigencias y sufrimientos. Se pone «
945 3, 39 | indican, al menos de manera indirecta, algunos detalles anotados
946 3, 45 | afirmación indica, aunque sea indirectamente, lo que expresa la relación
947 3, 50 | gloria de la Santísima e individua Trinidad ».146~ ~
948 1, 20(43) | Agustín, Sermo 25 (Sermones inediti), 7: PL 46, 938. ~
949 3, 46 | límites, la laboriosidad infatigable y la capacidad de conjugar
950 Conclus, 51 | todos los espacios de la infinita « distancia » que separa
951 1, 18 | alma, cuan penetrante es la influencia del Espíritu Santo, de su
952 Intro, 1 | Espíritu Santo, que ya había infundido la plenitud de gracia en
953 3, 45 | respecto a la Madre de Dios, iniciada con el testamento del Redentor
954 Intro, 1 | bienaventurada Virgen María,1 deseo iniciar también mi reflexión sobre
955 3, 48 | Cristo, un Año Mariano. Una iniciativa similar tuvo lugar ya en
956 1, 7 | mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor;
957 3, 38 | lejos de impedir la unión inmediata de los creyentes con Cristo,
958 Intro, 6(16) | mar, sí, del mar grande e inmenso ¿qué permanece sino una
959 3, 41(108)| Bernardo presenta a María inmersa en el esplendor de la gloria
960 1, 18 | consintiendo con amor en la inmolación de la víctima engendrada
961 3, 41 | Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa
962 1, 11 | humanidad entera, como el signo inmutable e inviolable de la elección
963 Intro, 3 | tan discreta que pasó casi inobservada a los ojos de sus contemporáneos—
964 2, 37 | preferencial por los pobres está inscrito admirablemente en el Magníficat
965 2, 30 | sobre estos dos aspectos inseparables del mismo misterio de la
966 1, 7 | Vaticano II, « ella misma es insinuada proféticamente en la promesa
967 3, 50 | Ofrezcan los fieles súplicas insistentes a la Madre de Dios y Madre
968 2, 31 | brillantes de Armenia, con fuerte inspiración poética, profundiza en los
969 2, 36 | de Isabel constituyen una inspirada profesión le su fe, en la
970 2, 36 | muy sencillas y totalmente inspiradas por los textos sagrados
971 2, 28 | parroquiales y misioneras, de los institutos religiosos, de las diócesis,
972 2, 37(93) | para la Doctrina de la Fe, Instrucción sobre Libertad cristiana
973 3, 43 | Si la Iglesia es signo e instrumento de la unión íntima con Dios,
974 2, 37 | Modelo para comprender en su integridad el sentido de su misión ».93 ~ ~
975 1, 17 | ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a
976 1, 16 | queden al descubierto las intenciones de muchos corazones »; y
977 3, 41 | Cristo, el cual subrayaba intensamente el carácter de servicio
978 Intro, 4 | misterio. Así, por lo demás, ha intentado leerlo la Iglesia desde
979 3, 50 | comunión de todos los santos, interceda ante su Hijo, para que las
980 1, 21 | de intercesión: María « intercede » por los hombres. No sólo:
981 3, 40 | como mediación materna; intercediendo por todos sus hijos, la
982 3, 40 | la Iglesia como mediación intercesora, y la Iglesia expresa su
983 3, 43 | está contenido un indicio interesante de la conciencia materna
984 1, 8 | verdadero nombre. No llama a su interlocutora con el nombre que le es
985 1, 8(21) | tradición patrística una interpretación amplia y variada: cf. Orígenes,
986 Intro, 1(2) | Abraham, así como por la ley interpuesta por Moisés, ha alcanzado
987 Intro, 5 | refiere al mismo misterio íntimo de la Iglesia, la cual realiza
988 2, 37 | las difíciles y a veces intrincadas vías de la existencia terrena
989 2, 31 | coptas y etiópicas han sido introducidas en esta contemplación del
990 3, 46 | capacidad de conjugar la intuición penetrante con la palabra
991 1, 15 | expectativa de su pueblo, podía intuir, en el momento de la anunciación ¿
992 1, 11 | como el signo inmutable e inviolable de la elección por parte
993 1, 21 | concatenados con aquella invitación, aquel « comienzo de las
994 Conclus, 51(147)| amor y mora con ellos para invitarlos a la comunicación consigo
995 2, 29 | unidad, por la que Cristo invocaba al Padre por sus discípulos
996 2, 31 | celebrado con encomio y la han invocado con oraciones incesantes.
997 3, 40 | expresa su fe en esta verdad invocando a María « con los títulos
998 2, 31 | compromiso cristiano y de irradiación apostólica, aunque a menudo
999 2, 28 | de la fuerza atractiva e irradiadora de los grandes santuarios,
1000 Conclus, 52 | cambio histórico, que perdura irreversiblemente: el cambio entre el « caer »
1001 2, 36 | eterno amor que, como un don irrevocable, entra en la historia del