Chapter, §
1 1, 1 | se referían únicamente al pecado de la división entre los
2 1, 2 | no pueden ser acusados de pecado de separación, y la Iglesia
3 1, 3 | con conciencia más viva el pecado de sus hijos». Ella «reconoce
4 1, 3 | perdón en su nombre». El pecado es, por tanto, siempre personal,
5 1, 3 | También las situaciones de «pecado social», que se verifican
6 1, 3 | entonces no se podría hablar de pecado social más que por analogía28.
7 1, 4 | de la infidelidad y del pecado29. Y así es como el recuerdo
8 2, 1 | Testamento ~Confesiones de pecado y consecuentes peticiones
9 2 (31)| desierto reconoce haber pecado rechazando avanzar para
10 2 (31)| dice por dos veces «hemos pecado» contra el Señor, refiriéndose
11 2 (31)| de Samuel afirma: «¡Hemos pecado contra el Señor!»); Núm
12 2 (31)| se ha hecho culpable de «pecado» por haber hablado contra
13 2 (31)| reconoce ante Esdras haber «pecado en esta materia» grandemente,
14 2 (32)| y a Aarón: «Esta vez he pecado, el Señor tiene razón; yo
15 2 (32)| nuestra culpa y nuestro pecado»); Lev 16,21 (el sumo sacerdote
16 2 (32)| Ester confiesa: «Hemos pecado contra ti y nos has entregado
17 2 (34)| pecados»); 106,6 («hemos pecado como nuestros padres»);
18 2 (34)| Yahvé nuestro Dios hemos pecado nosotros como nuestros padres»);
19 2 (34)| Bar 1,15-3,18 («hemos pecado ante el Señor», 1,17 [cf.
20 2, 1 | intergeneracional en el pecado (y en la gracia), que se
21 2, 1 | padres [...] nosotros hemos pecado, hemos actuado como inicuos,
22 2, 2 | libra de la inclinación al pecado, presente en el mundo a
23 2, 2 | titubean al abandonarse al pecado, no es simplemente una relectura
24 2, 2 | reconocimiento de la realidad del pecado y del mal en el interior
25 3 | una conciencia más viva el pecado de sus hijos recordando
26 3 | encuentra afectada por el pecado de sus hijos: santa, en
27 3 | realmente sobre ella el pecado de aquellos a quienes ha
28 3 | Cristo Jesús ha asumido el pecado del mundo (cf. Rom 8,3;
29 3 | gracia como en la herida del pecado, los bautizados de hoy son
30 3, 1 | Heb 7,26), no conoció el pecado (cf. 2 Cor 5,21), sino que
31 3, 1 | renovación»45. La ausencia de pecado en el Verbo encarnado no
32 3, 1 | En todos, la cizaña del pecado todavía se encuentra mezclada
33 3, 3 | causa de la presencia del pecado, hay necesidad de una renovación
34 3, 3 | afirmando estar libre de pecado: «Que la Iglesia sea gloriosa,
35 3, 3 | engañaríamos si dijésemos no tener pecado alguno»52. En realidad, «
36 3, 3 | mediante la confesión del pecado de sus hijos, confiesa su
37 3, 3 | los otros, pero también el pecado tiene una relevancia no
38 3 (54)| infligida a la Iglesia por el pecado de sus hijos habla también
39 3, 4 | pueda hacerse cargo del pecado de sus hijos, en razón de
40 3, 4 | bautizado que, a causa del pecado, se separase de ella con
41 3, 4 | no quedar herida por el pecado de sus hijos de hoy y de
42 3, 4 | hijos. ~La santidad y el pecado en la Iglesia se reflejan,
43 3, 4 | santidad es más fuerte que el pecado en cuanto fruto de la gracia
44 3, 4 | todos! Entre la gracia y el pecado no hay un paralelismo, ni
45 3, 4 | no en cuanto sujeto del pecado, sino en cuanto asume con
46 3, 4 | una conciencia más viva el pecado de sus hijos» y reconozca
47 5, 2 | justamente de solidaridad en el pecado de la división (1 Cor 1,
48 5, 5 | sólo en la existencia del pecado, sino también y sobre todo
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