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Genealogía legal del Hombre-Dios.- María visita a Elisabeth:
santificación de Juan: cántico de María.- El Angel anuncia a Joseph el misterio
de la Encarnación.- Nacimiento de Juan Bautista: su circuncisión: cántico de
Zacharías.
1 Libro de la generación de Jesucristo hijo de David, hijo de
Abrahám.
2 Abrahám engendró a Isaac. Y Isaac engendró a Jacob. Y Jacob
engendró a Judas y a sus hermanos.
3 Y Judas engendró de Thamár a Pharés, y a Zara. Y Pharés
engendró a Esrón. Y Esrón engendró a Aram.
4 Y Arám engendró a Aminadáb. Y Aminadáb engendró a Naassón. Y
Naassón engendró a Salmón.
5 Y Salmón engendró de Raháb a Booz. Y Booz engendró de Ruth a
Obéd. Y Obéd engendró a Jessé. Y Jessé engendró a David el rey.
6 Y David el rey engendró a Salomón de aquella, que fue de
Urías1.
7 Y Salomón engendró a Roboám. Y Roboám engendró a Abías. Y Abías
engendró a Asá.
8 Y Asá engendró a Josaphát. Y Josaphát engendró a Jorám. Y Jorám
engendró2 a Ozías.
9 Y Ozías engendró a Joathám. Y Joathám engendró a Achaz. Y Achaz
engendró a Ezechías.
10 Y Ezechías engendró a Manassés. Y Manassés engendró a Amón. Y
Amón engendró a Josías.
11 Y Josías engendró a Jechonías, y a sus hermanos en la transmigración
de Babilonia3.
12 Y después de la transmigración de Babilonia:
Jechonías4 engendró a Salathiél. Y Salathiél engendró a Zorobabel.
13 Y Zorobabel engendró a Abiúd. Y Abiúd engendró a Eliacím. Y
Eliacím engendró a Azór.
14 Y Azór engendró a Sadóc. Y Sadóc engendró a Achím. Y Achím
engendró a Eliúd.
15 Y Eliúd engendró a Eleazar. Y Eleazar engendró a Mathán. Y
Mathán engendró a Jacob.
16 Y Jacob engendró a Joseph esposo de María, de la cual nació Jesús,
que es llamado el Cristo5.
17 De manera que todas las generaciones desde Abrahám hasta
David, catorce generaciones: y desde David hasta la transmigración de
Babilonia, catorce generaciones: y desde la transmigración de Babilonia hasta
Cristo, catorce generaciones6.
18 Y la generación de Jesucristo fue de esta manera: que siendo
María su madre desposada con Joseph, antes que viviesen juntos, se halló haber
concebido en l vientre, de Espíritu Santo.[COMENTARIO]
19 Y en aquellos días levantándose María, fue con prisa a la
montaña, a una ciudad de Judá7.
20 Y entró en casa de Zacharías, y saludó a Elisabeth.
21 Y cuando Elisabeth oyó la salutación de María, la criatura dio
saltos en su vientre: y fue llena de Espíritu Santo:
22 Y exclamó en alta voz y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre.
23 ¿Y de dónde esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?
24 Porque he aquí luego que llegó la voz de tu salutación a mis
oídos, la criatura dio saltos de gozo en mi vientre.
25 Y bienaventurada la que creíste1, porque cumplido
será, lo que te fue dicho de parte del Señor.
26 Y dijo María: Mi alma engrandece al Señor:
27 Y mi espíritu se regocijó en Dios mi Salvador.
28 Porque miró la bajeza de su esclava: pues ya desde ahora me
dirán bienaventurada todas las generaciones.[COMENTARIO]
29 Porque me ha hecho grandes cosas, el que es poderoso: y santo
el nombre de él.[COMENTARIO]
30 Y su misericordia de generación en generación sobre los que le
temen.
31 Hizo valentía con su brazo: esparció a los soberbios del
pensamiento de su corazón.
32 Destronó a los poderosos, y ensalzó a los humildes.
33 Hinchó de bienes a los hambrientos: y a los rico dejó vacíos.
34 Recibió a Israel su siervo2, acordándose de su
misericordia.
35 Así como habló a nuestros padres, a Abrahám, y a su
descendencia por los siglos.
36 Y María se detuvo con ella tres meses: y se volvió a su casa.
37 Y Joseph su esposo, como era justo, y no quisiese infamarla:
quiso dejarla secretamente.
38 Y estando él pensando en esto, he aquí que el Angel del Señor
le apareció en sueños3, diciendo: Joseph hijo de David, no temas de
recibir a María tu mujer: porque lo que en ella ha nacido, de Espíritu Santo
es.
39 Y parirá un hijo: y llamarás su nombre JESUS: porque él
salvará a su pueblo de los pecados de ellos.[COMENTARIO]
40 Mas todo esto fue hecho para que se cumpliese lo que habló el
Señor por el profeta, que dice:
41 He aquí la Virgen concebirá, y parirá hijo: y llamarán su
nombre Emmanuél4, que quiere decir: con nosotros Dios.
42 Y despertando Joseph del sueño, hizo como el Angel del Señor
le había mandado, y recibió a su mujer.
43 Y no la conoció hasta que parió a su hijo
primogénito5.
44 Mas a Elisabeth se le cumplió el tiempo de parir, y parió un
hijo.
45 Y oyeron sus vecinos, y parientes, que el Señor había señalado
con ella su misericordia, y se congratulaban con ella.
46 Y aconteció que al octavo día vinieron a circuncidar al niño,
y le llamaban del nombre de su padre, Zacharías.
47 Y respondiendo su madre, dijo: De ningún modo, sino Juan será
llamado.
48 Y le dijeron: Nadie hay en tu linaje, que se llame con este
nombre.
49 Y preguntaban por señas al padre del niño, como quería que se
llamase.
50 Y pidiendo una tableta, escribió, diciendo: Juan es su nombre.
Y se maravillaron todos.
51 Y luego fue abierta su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo
a Dios.
52 Y vino temor sobre todos los vecinos de ellos: y se
extendieron todas estas cosas por todas las montañas de la Judea:
53 Y todos los que las oían, las conservaban en su corazón,
diciendo: ¿Quién pensáis, que será este niño? Porque la mano del Señor era con
él.
54 Y Zacharías su padre fue lleno de Espíritu Santo, y profetizó,
diciendo:
55 Bendito el Señor Dios de Israel, porque visitó, e hizo la
redención de su pueblo:
56 Y nos alzó el cuerno de salud6 en la casa de David su
siervo.
57 Como habló por boca de sus santos profetas, que ha habido de
otro tiempo:
58 Salud1 de nuestros enemigos, y de mano de todos los
que nos aborrecen:
59 Para hacer misericordia con nuestros padres, y acordarse de su
santo testamento.
60 El juramento, que juró a nuestro padre Abrahám, que él daría a
nosotros:
61 Para que librados de las manos de nuestros enemigos, le
sirvamos sin temor,
62 En santidad, y en justicia delante de él mismo, todos los días
de nuestra vida.
63 Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado: porque irás
ante la faz del Señor, para aparejar sus caminos:
64 Para dar conocimiento de salud a su pueblo, para la remisión
de sus pecados.
65 Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, con que nos
visitó de lo alto el Oriente:
66 Para alumbrar, a los que están de asiento en tinieblas, y en
sombra de muerte: para enderezar nuestros pies a camino de paz.
67 Y el niño crecía, y era fortificado en espíritu: y estuvo en
los desiertos hasta el día, que se manifestó a Israel2.
(Orígenes)
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