Capítulo, Parrafo
1 II,7 | pecado grave, contrario a la ley natural(11) . En la época
2 IV,14| 14. La ley divina y la ley natural
3 IV,14| 14. La ley divina y la ley natural excluyen, pues,
4 IV,16| tener en cuenta ninguna ley ni la orientación esencial
5 V,19| ojos. Pero el mantener una ley que ya no se aplica no se
6 V,20| decisivas. Es verdad que la ley civil no puede querer abarcar
7 V,20| castigado. Es verdad que la ley no está para zanjar las
8 V,21| 21. La función de la ley no es la de registrar lo
9 V,21| enderezar muchos entuertos. La ley no está obligada a sancionar
10 V,21| no puede ir contra otra ley más profunda y más augusta
11 V,21| profunda y más augusta que toda ley humana, la ley natural inscrita
12 V,21| que toda ley humana, la ley natural inscrita en el hombre
13 V,21| es malo contradecir. La ley humana puede renunciar al
14 V,21| oposición basta para que una ley no sea ya ley.~
15 V,21| para que una ley no sea ya ley.~
16 V,22| jamás conformarse a una ley inmoral en sí misma; tal
17 V,22| misma; tal es el caso de la ley que admitiera en principio
18 V,22| opinión en favor de semejante ley, ni darle su voto, ni colaborar
19 V,22| tengan que elegir entre la ley cristiana y su situación
20 V,23| el contrario incumbe a la ley es procurar una reforma
21 VI,24| conciencia obedeciendo a la ley de Dios, no es siempre un
22 VI,26| ponerles remedio. Esta es la ley de la caridad, cuyo primer
23 VI,26| particular el campo de la ley. Pero es necesario, al mismo
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