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CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE
DECLARACIÓN SOBRE ABORTO

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


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501 VI,27 | sufrimientos del tiempo presente no guardan proporción con la gloria 502 IV,16 | pero semejante libertad se guardaría siempre de atentar contra 503 I,1 | muerte, contra toda forma de guerra, y la reivindicación de 504 II,7(10) | el niño perezca antes de haber vivido o, si ya vivía en 505 | había 506 IV,18 | 25 de julio de 1968, han hablado de "paternidad responsable"(24) . 507 II,5(5) | acerca de la animación, pero hablan del período de la vida que 508 II,7 | El mismo Pablo VI, hablando de este tema en diversas 509 II,5 | para él depende de lo que habrá hecho de su vida en la tierra 510 IV,16 | libertad auténtica-, nada habría que objetar al respecto; 511 VI,27 | nosotros" (Rom 8, 18) y, si hacemos la comparación, añadiremos 512 II,5 | Mt 25, 14-30), hay que hacerla fructificar. Para ello se 513 V,21 | hace, sino la de ayudar a hacerlo mejor. En todo caso, es 514 II,6 | vida ya nacida o que se la haga desaparecer al nacer. Es 515 II,5(5) | Parece que este tema se halla expresado por vez primera 516 IV,14 | ponerse en su lugar, aunque se halle todavía en estado de embrión, 517 VI,27 | Franjo SEPER~ Prefecto~Jerôme HAMER~ arzobispo titular de Lorium~ 518 VI,26 | puede esperarse que se harán mayores todavía, en conformidad 519 II,6 | aborto al fruto del seno y no harás perecer al niño ya nacido"(6) . 520 VI,27 | que Cristo vino a traer: "He venido para que los hombres 521 IV,17 | de la moral, porque esta hecha para el hombre y debe respetar 522 I,1 | hay hombre que no sea su hermano en cuanto a la humanidad 523 VI,24 | desestimar; a veces se requiere heroísmo para permanecer fieles a 524 II,7 | 7. A lo largo de toda la historia, los Padres de la Iglesia, 525 II,7 | del papa Esteban V: "Es homicida quien hace perecer, por 526 II,6 | los cristianos consideran homicidas a las mujeres que toman 527 V,21 | pero no puede declarar honesto lo que sea contrario al 528 IV,14 | consideraciones como el honor y el deshonor, una pérdida 529 V,23 | concretamente posible y honrosa para el aborto.~ 530 VI,25 | cristiano no puede limitarse al horizonte de la vida en este mundo; 531 III,10 | mayor parte de los llamados hoy día "derechos del hombre", 532 III,13 | esto es cierto: aunque hubiese duda sobre la cuestión de 533 VI,24 | encuentran en situaciones humanamente sin salida.~ 534 I,1 | su hermano en cuanto a la humanidad y que no esté llamado a 535 VI,27 | igualmente en el campo de las ideas. No se puede permitir que 536 III,9 | vivida en este mundo no se identifica con la persona; ésta tiene 537 I,2 | consecuencia normal del pluralismo ideológico. Pero es muy diverso el 538 I,3(1) | Caprile, Non uccidere. "Il Magistero della Chiesa" 539 II,7 | suscitado duda sobre la ilegitimidad del aborto. Es verdad que, 540 II,7(15) | intocable, y es por tanto ilícito cualquier acto que tienda 541 II,6 | homicidio anticipado el impedir el nacimiento; poco importa 542 I,2 | conciencia de nadie, mientras impediría a todos imponer la propia 543 V,19 | título de mal menor; ¿por qué imponerles el seguir una opinión que 544 II,6 | impedir el nacimiento; poco importa que se suprima la vida ya 545 IV,14 | causa perjuicio a bienes importantes que es normal tener en aprecio 546 I,3 | documentos cuya convergencia es impresionante ponen admirablemente de 547 II,7 | aborto y determina que sea impuesta la penitencia más rigurosa " 548 IV,16 | amor verdaderos sobre los impulsos del instinto, sin menos 549 IV,15(22) | Encíclica Pacem in terris, AAS 55, 1963, 267. 550 V,22 | aplicación. Es, por ejemplo, inadmisible que médicos o enfermeros 551 III,12 | fecundación del óvulo, queda inaugurada una vida que no es ni la 552 II,6 | quienes matan a los hijos, incluidos los que viven todavía en 553 V,20 | esta renuncia hasta parece incluir, por lo menos, que el legislador 554 IV,14 | ponerlo en balanza con otros inconvenientes, incluso mas graves(21) .~ 555 III,13 | aborto. Por lo demás, no es incumbencia de las ciencias biológicas 556 III,12 | capacidad que esté; un enfermo incurable no lo ha perdido. No es 557 I,1 | sea enteramente, bien por "indicaciones" cada vez más numerosas. 558 II,5(5) | que precede al nacimiento indicando que es objeto de la atención 559 VI,26 | significa que uno pueda quedar indiferente a estas penas y a estas 560 IV,16 | cristiano; y es incluso indigna del hombre. En todo caso, 561 I,1 | crecen a la vez la protesta indiscriminada contra la pena de muerte, 562 III,13 | ser viviente: un hombre, individual, con sus notas características 563 IV,16(23) | spes, II, c. i. 48: "Por su índole natural, la institución 564 I,2 | de fuertes presiones para inducirlos a ello. Esto, se dice, no 565 VI,27 | graves en una civilización industrial y urbana. También la Iglesia 566 II,7 | cuidado; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables"(17) . 567 VI,27 | la audiencia concedida al infrascrito secretario de la Sagrada 568 IV,14 | aborto fueran claramente infundadas y faltas de peso, el problema 569 II,5 | esta tierra, es preciosa. Infundida por el Creador (5) , es 570 III,11 | toda discriminación es inicua, ya se funde sobre la raza, 571 IV,15 | todo lo que constituye una injusta discriminación, está perfectamente 572 III,11 | reconocido y es absolutamente injusto rechazarlo.~ 573 V,22 | obligación de prestar cooperación inmediata a los abortos y tengan que 574 III,8 | ésa es su tarea. Creada inmediatamente por Dios, su alma es espiritual 575 V,22 | jamás conformarse a una ley inmoral en sí misma; tal es el caso 576 II,7 | Un siglo más tarde, Inocencio XI reprueba las proposiciones 577 IV,14 | directamente a un hombre inocente.~Sin embargo, si las razones 578 V,21 | ley humana, la ley natural inscrita en el hombre por el Creador 579 VI,26 | objetivo debe ser siempre instaurar la justicia. No se puede 580 IV,16 | verdaderos sobre los impulsos del instinto, sin menos precio del placer, 581 IV,16(23) | Por su índole natural, la institución del matrimonio y el amor 582 VI,26 | desarrollen, dentro de las instituciones apropiadas o, en su defecto, 583 VI,27 | muerte, se convierten en instrumentos de resurrección. Por eso 584 III,12 | derecho a la vida permanece íntegro en un anciano, por muy reducido 585 III,9 | que sabrá subordinar su interés particular. Pero no es su 586 I,2 | ya que la acción toca los intereses ajenos más rápidamente que 587 III,8 | enriquece en la comunión interpersonal con ellos, dentro del indispensable 588 IV,17 | técnica la posibilidad de intervenciones refinadas cuyas consecuencias 589 II,7(15) | sea culpable, su vida es intocable, y es por tanto ilícito 590 I | I INTRODUCCIÓN~ 591 II,5 | en el mundo" (Sab 2, 24); introducida por el pecado, la muerte 592 VI,27 | vida terrena, el pecado ha introducido, multiplicado, hecho más 593 V,21 | sancionar todo, pero no puede ir contra otra ley más profunda 594 II,5(5) | muchos otros textos. cf. Is 49, 13; 46, 3; Job 10, 8- 595 II,7(15) | discurso a la Unión Médica Italiana San Lucas, del 12/9/44: " 596 IV,14 | en su edad madura, tendrá jamas derecho a escoger el suicidio; 597 II,5(5) | expresado por vez primera en Jer 1, 5. Se lo encontrará en 598 VI,27 | Cardenal Franjo SEPER~ Prefecto~Jerôme HAMER~ arzobispo titular 599 VI,27 | la pena y la muerte, pero Jesucristo, tomando sobre si esta carga, 600 II,5(5) | textos. cf. Is 49, 13; 46, 3; Job 10, 8-12; Sal 22, 10; 71, 601 IV,17 | para asegurar mejor el juego de sus capacidades normales, 602 VI,25 | importancia es tal, que los juicios se deben hacer sobre la 603 IV,18 | Humanae vitae , del 25 de julio de 1968, han hablado de " 604 VI,27 | Doctrina de la Fe, el día 25 de junio de 1974, ratificó, confirmó 605 V,19 | acampanada de graves debates jurídicos. No hay país cuya legislación 606 III,12 | períodos de la vida no se justifica más que otra discriminación 607 IV,14 | las razones aducidas para justificar un aborto fueran claramente 608 IV,16 | aunque manteniéndolo en su justo puesto -y tal sería en este 609 V,19 | aborto, otros muchos lo juzgan lícito, al menos a título 610 III,13(19)| declaración deja expresamente a un lado la cuestión del momento 611 II,7 | proposiciones de ciertos canonistas laxistas que pretendían disculpar 612 II,5(5) | 139, 13. En el evangelio, leemos en San Lucas 1, 44: "Porque 613 I,1 | eventual liberalización legal ha llegado a ser en casi 614 III,13 | constituye la persona humana y la legitimidad del aborto. Ahora bien, 615 II,6 | mantenido siempre el mismo lenguaje; pero no deja de afirmar 616 VI,27 | nuestras tribulaciones, leves y pasajeras, nos producen 617 I,1 | y la reivindicación de liberalizar el aborto, bien sea enteramente, 618 IV,15 | cuanto tiende esencialmente a liberarla de todo lo que constituye 619 II,7(10) | A veces esta crueldad libidinosa o esta libido cruel llegan 620 II,7(10) | crueldad libidinosa o esta libido cruel llegan hasta procurarse 621 III,8 | de su propio destino. Es libre; por consiguiente es dueño 622 IV,16 | el hombre y la mujer son "libres" para buscar el placer sexual 623 II,7(11) | Comentario sobre las Sentencias, libro IV, dist. 31, exposición 624 V,22 | admitiera en principio la licitud del aborto. Un cristiano 625 V,19 | mal, ¿no puede proponerse limitar sus estragos?~ 626 VI,25 | de un cristiano no puede limitarse al horizonte de la vida 627 IV,15 | reconocida tiene siempre como límite los derechos ciertos de 628 I,4 | estas enseñanzas, en sus líneas esenciales, a todos los 629 I,1 | humanidad y que no esté llamado a ser cristiano, a recibir 630 III,10 | son la mayor parte de los llamados hoy día "derechos del hombre", 631 II,7(10) | libidinosa o esta libido cruel llegan hasta procurarse venenos 632 III,12 | desarrolla por sí mismo. No llegará a ser nunca humano si no 633 VI,27 | no sería auténtica si no llevase consigo la generosidad; 634 VI,25 | Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados" ( 635 VI,26 | a los niños. Ya se han logrado progresos admirables por 636 VI,27 | HAMER~ arzobispo titular de Lorium~Secretario.~ 637 VI,27 | de las costumbres más que luchando igualmente en el campo de 638 IV,14 | madre, pueden ponerse en su lugar, aunque se halle todavía 639 IV,14 | Ni él mismo, en su edad madura, tendrá jamas derecho a 640 III,12 | de nacer que en un hombre maduro. En realidad el respeto 641 I,4 | enseñanza constante del Magisterio supremo, que expone la norma 642 I,3(1) | Caprile, Non uccidere. "Il Magistero della Chiesa" sull-aborto. 643 II,7 | algunos.~El primer Concilio de Maguncia (Alemania), en el año 847, 644 V,21 | mejor, pero que siempre es malo contradecir. La ley humana 645 II,5 | de Dios" (Gn 9, 5-6). El mandamiento de Dios es formal: "No matarás" ( 646 VI,27 | 1974, ratificó, confirmó y mandó que se publicara la presente 647 VI,27 | con la gloria que se debe manifestar en nosotros" (Rom 8, 18) 648 I,4 | De este modo, al poner de manifiesto la unidad de la Iglesia, 649 IV,17 | existe autorización para manipular la vida humana de la forma 650 II,5(5) | humano, modelándolo con sus manos (cf. Sal 118, 73). Parece 651 V,19 | cerrar los ojos. Pero el mantener una ley que ya no se aplica 652 VI,24 | fidelidad a una conciencia mantenida en la rectitud y en la verdad, 653 II,6 | Tertuliano quizá no ha mantenido siempre el mismo lenguaje; 654 IV,16 | precio del placer, aunque manteniéndolo en su justo puesto -y tal 655 II,6 | abortar; condena a quienes matan a los hijos, incluidos los 656 II,7(10) | si ya vivía en el seno materno, muera antes de nacer" ( 657 II,7 | romanos han proclamado con la máxima claridad la misma doctrina: 658 VI,26 | puede esperarse que se harán mayores todavía, en conformidad 659 V,19 | países en los cuales sean mayoría? Por otra parte, allí donde 660 II,7(15) | el discurso a la Unión Médica Italiana San Lucas, del 661 VI,26 | admirables por parte de la medicina al servicio de la vida; 662 II,6 | a las mujeres que toman medicinas para abortar; condena a 663 VI,26 | conformidad con la vocación del médico, que no es la de suprimir 664 VI,25 | las espaldas al evangelio medir la felicidad por la ausencia 665 V,21 | esfuerza por formular, que es menester tratar de comprender mejor, 666 V,19 | poderes públicos encuentran a menudo más prudente cerrar los 667 | mi 668 VI,27 | comunidad humana nuevos miembros y a la Iglesia, nuevos hijos. 669 II,5 | todo ha sido hecho con miras al hombre, imagen de Dios 670 II,5(5) | voz de tu salutación en mis oídos ha saltado de gozo 671 II,5(5) | crea y forma al ser humano, modelándolo con sus manos (cf. Sal 118, 672 III,13 | la ciencia genética moderna aporta preciosas confirmaciones. 673 I,4 | que expone la norma de la moralidad a la luz de la fe (3) . 674 III,13(19)| es independiente por dos motivos: 1. Aún suponiendo una animación 675 II,7(10) | vivía en el seno materno, muera antes de nacer" (PL 44, 676 II,5 | Dios no es el Dios de los muertos, sino de los vivos" (Mt 677 VI,27 | el pecado ha introducido, multiplicado, hecho más pesadas la pena 678 II,6 | que se suprima la vida ya nacida o que se la haga desaparecer 679 II,6 | harás perecer al niño ya nacido"(6) . Atenágoras hace notar 680 IV,18(25) | progressio, 31; alocución a las Naciones Unidas, AAS 1965, 883. Juan 681 V,23 | estatuto para los hijos naturales y organización razonable 682 II,7 | siguientes. Pero nunca se negó entonces que el aborto provocado, 683 III,9 | ésta tiene en propiedad un nivel de vida más profundo que 684 VI,27 | proviene de Dios en todos sus niveles, y la vida corporal es para 685 IV,14 | embrión, para preferir en su nombre la muerte a la vida. Ni 686 I,3(1) | encontrarse en G. Caprile, Non uccidere. "Il Magistero 687 IV,17 | juego de sus capacidades normales, para prevenir o curar las 688 | nos 689 | nosotros 690 III,13(20)| Tertuliano, citado en nota 8.~ 691 II,6 | nacido"(6) . Atenágoras hace notar que los cristianos consideran 692 III,13 | hombre, individual, con sus notas características ya bien 693 VI,27 | Doctrina de la Fe, el 18 de noviembre, dedicación de las basílicas 694 IV,17 | fin cualquiera la energía nuclear, tampoco existe autorización 695 | nuestras 696 I,4 | controversias y opiniones nuevas, comprenderán que no se 697 I,3(1) | Un cierto número de documentos episcopales 698 II,7(10) | escribe a este respecto en De nuptius et concupiscentia, c. 15: " 699 VI,24 | Seguir la propia conciencia obedeciendo a la ley de Dios, no es 700 IV,16 | auténtica-, nada habría que objetar al respecto; pero semejante 701 V,22 | enfermeros se vean en la obligación de prestar cooperación inmediata 702 V,21 | entuertos. La ley no está obligada a sancionar todo, pero no 703 I,4 | declaración no puede por menos de obligar gravemente a las conciencias 704 VI,27 | numerosas; estas encuentran obstáculos mucho más graves en una 705 II,7(10) | esterilidad. Si el resultado no se obtiene, la madre extingue la vida 706 II,7 | de este tema en diversas ocasiones, no ha vacilado en repetir 707 I,3 | políticos o personalidades que ocupan puestos de responsabilidad, 708 I,3 | del respeto a la vida. Ha ocurrido, sin embargo, que varios 709 II,7(18) | la declaración del santo Oficio que condena el aborto directo ( 710 II,5 | fructificar. Para ello se ofrecen al hombre en este mundo 711 II,5(5) | de tu salutación en mis oídos ha saltado de gozo el niño 712 V,19 | más prudente cerrar los ojos. Pero el mantener una ley 713 II,5 | hombre en este mundo muchas opciones a las que no se debe sustraer; 714 I,4 | comprenderán que no se trata de oponer una opinión a otra, sino 715 II,6 | etapas de su desarrollo. Oponiéndose a las costumbres del mundo 716 I,3 | cuenta propia han creído oportuno recordar, sin ambigüedades, 717 V,21 | derecho natural, pues una tal oposición basta para que una ley no 718 IV,18 | que cualquier otro daño de orden económico o demográfico.~ 719 V,23 | para los hijos naturales y organización razonable de la adopción: 720 III,10 | al derecho, precisar y organizar las prestaciones. Ahora 721 IV,16 | cuenta ninguna ley ni la orientación esencial de la vida sexual 722 | otras 723 III,12 | momento de la fecundación del óvulo, queda inaugurada una vida 724 V,20 | razones, y otras mas que se oyen de diversas partes, no son 725 IV,15(22) | Encíclica Pacem in terris, AAS 55, 1963, 726 V,19 | debates jurídicos. No hay país cuya legislación no prohíba 727 II,7 | de Graciano refiere estas palabras del papa Esteban V: "Es 728 | parecer 729 V,22 | Un cristiano no puede ni participar en una campaña de opinión 730 VI,24 | desarrollo de la persona humana pasa por esta constante fidelidad 731 VI,27 | nuestras tribulaciones, leves y pasajeras, nos producen eterno caudal 732 II,7 | Padres de la Iglesia, sus pastores, sus doctores, han enseñado 733 II,7(18) | Alocución: Salutiamo con paterna efusione, del 9 de diciembre 734 II,6(6) | Didaché Apostolorum, ed. Funk, Patres Apostolici, V. 2. La Carta 735 II,5 | hacia él (Gn 4, 10) y él pedirá cuentas de ella, "pues el 736 VI,27 | de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, en el año del Señor 737 III,9 | aun necesario exponerse al peligro de perderlas. En una sociedad 738 V,19 | recurrir a él a los mas grandes peligros para su fecundidad y también, 739 II,7 | gravedad de las sanciones penales; autores dignos de consideración 740 V,20 | puede invocar la libertad de pensamiento para arrebatársela.~ 741 VI,27 | más aun, posiblemente de pensar, que considera la fecundidad 742 III,9 | exponerse al peligro de perderlas. En una sociedad de personas, 743 III,12 | enfermo incurable no lo ha perdido. No es menos legítimo en 744 II,7(10) | tal manera, que el niño perezca antes de haber vivido o, 745 IV,15 | injusta discriminación, está perfectamente fundado(22) . Queda mucho 746 IV,14 | rechazando el aborto se causa perjuicio a bienes importantes que 747 VI,24 | se requiere heroísmo para permanecer fieles a sus exigencias. 748 VI,27 | de las ideas. No se puede permitir que se extienda, sin contradecirla, 749 III,8 | el hombre es un sujeto personal, capaz de reflexionar por 750 I,3 | familia, hombres políticos o personalidades que ocupan puestos de responsabilidad, 751 III,9 | perderlas. En una sociedad de personas, el bien común es para cada 752 VI,25 | 25. La perspectiva de un cristiano no puede 753 III,11 | más que ningún otro. No pertenece a la sociedad ni a la autoridad 754 VI,27 | multiplicado, hecho más pesadas la pena y la muerte, pero 755 II,6(7) | defensa de los cristianos, 35 (PG 6, 970: Sources Chrétiennes, 756 VI,27 | favorecer la vida. Ciertamente piensa ante todo en la vida que 757 II,5 | mundo (Gn 1, 26-28). En el plano humano, "por la envidia 758 I,4(3) | las cuestiones que pueden plantearse con respecto al tema del 759 | poco 760 I,3 | madres de familia, hombres políticos o personalidades que ocupan 761 I,3 | convergencia es impresionante ponen admirablemente de relieve 762 I,4 | fieles. De este modo, al poner de manifiesto la unidad 763 VI,26 | a hacer lo posible para ponerles remedio. Esta es la ley 764 IV,14 | demasiado fundamental para ponerlo en balanza con otros inconvenientes, 765 VI,27 | 2 Cor 4, 17).~El sumo pontífice Pablo VI, en la audiencia 766 II,7 | nuestros días, los últimos pontífices romanos han proclamado con 767 IV,18 | progressio y otros documentos pontificios, es que jamás, bajo ningún 768 VI,24 | exhortar a todos los que poseen los medios para aligerar 769 IV,17 | vez más a la técnica la posibilidad de intervenciones refinadas 770 VI,27 | manera de ver y, más aun, posiblemente de pensar, que considera 771 V,23 | adopción: toda una política positiva que hay que promover para 772 II,5(5) | del período de la vida que precede al nacimiento indicando 773 IV,16 | del instinto, sin menos precio del placer, aunque manteniéndolo 774 II,5 | incluso sobre esta tierra, es preciosa. Infundida por el Creador (5) , 775 III,13 | genética moderna aporta preciosas confirmaciones. Ella ha 776 III,11 | algunos de ellos son más preciosos; pero aquél es el fundamental, 777 V,19 | homicidio. Muchos, además, han precisado esta prohibición y sus penas 778 III,10 | prestaciones. Ahora bien, hay precisamente un conjunto de derechos 779 III,10 | conciencias; al derecho, precisar y organizar las prestaciones. 780 II,7(15) | de Pío XII son expresas, precisas y numerosas; requerirían 781 IV,17 | vez más fácil el aborto precoz; pero el juicio moral no 782 VI,27 | Cardenal Franjo SEPER~ Prefecto~Jerôme HAMER~ arzobispo 783 V,20 | opiniones o para imponer una con preferencia a otra. Pero la vida de 784 IV,14 | estado de embrión, para preferir en su nombre la muerte a 785 III,13(19)| es suficiente que esta presencia del alma sea probable (y 786 II,7 | el Concilio Vaticano II, presidido por Pablo VI, ha condenado 787 I,2 | aborto son objeto de fuertes presiones para inducirlos a ello. 788 III,10 | precisar y organizar las prestaciones. Ahora bien, hay precisamente 789 V,22 | vean en la obligación de prestar cooperación inmediata a 790 V,19 | nunca sin detrimento para el prestigio de todas las demás. Añádase 791 II,7 | canonistas laxistas que pretendían disculpar el aborto provocado 792 V,20 | Pero la vida de un niño prevalece sobre todas las opiniones: 793 IV,17 | capacidades normales, para prevenir o curar las enfermedades, 794 II,5(5) | halla expresado por vez primera en Jer 1, 5. Se lo encontrará 795 II,7 | presente sino después de las primeras semanas, se hizo distinción 796 I,1 | de la vida humana, valor primordial que es necesario proteger 797 I,4(3) | recuerda solamente algunos principios fundamentales que deben 798 IV,14 | que incluso pueden parecer prioritarios. No desconocemos estas grandes 799 V,19 | en la esfera de la vida privada. Se repite además el argumento 800 III,13(19)| esta presencia del alma sea probable (y jamás se demostrará lo 801 III,12 | impone desde que comienza el proceso de la generación. Desde 802 II,7 | últimos pontífices romanos han proclamado con la máxima claridad la 803 IV,14 | categoría, etcétera. Debemos proclamar absolutamente que ninguna 804 II,5 | la resurrección, el Señor proclamará en el evangelio que "Dios 805 II,6(7) | de los cristianos: "Ellos procrean niños, pero no abandonan 806 V,23 | contrario incumbe a la ley es procurar una reforma de la sociedad, 807 II,7(10) | libido cruel llegan hasta procurarse venenos para causar la esterilidad. 808 VI,27 | leves y pasajeras, nos producen eterno caudal de gloria, 809 V,22 | cristiana y su situación profesional.~ 810 V,21 | puede ir contra otra ley más profunda y más augusta que toda ley 811 II,5 | debe sustraer; pero más profundamente el cristiano sabe que la 812 III,9 | propiedad un nivel de vida más profundo que no puede acabarse. La 813 III,13 | instante queda fijado el programa de lo que será este ser 814 IV,16 | se entendiera el dominio progresivamente conquistado por la razón 815 IV,17 | de la forma que sea: el progreso de la ciencia debe estar 816 V,19 | país cuya legislación no prohíba y no castigue el homicidio. 817 IV,16 | disponer de la vida del prójimo, aunque se encuentre en 818 III,13 | decisivo acerca de cuestiones propiamente filosóficas y morales, como 819 III,9 | la persona; ésta tiene en propiedad un nivel de vida más profundo 820 I,4 | la Doctrina de la Fe se propone recordar estas enseñanzas, 821 V,19 | aborto como un mal, ¿no puede proponerse limitar sus estragos?~ 822 VI,27 | tiempo presente no guardan proporción con la gloria que se debe 823 IV,14(21) | 73 al cardenal Döpfner a propósito de la protección de la vida 824 II,6 | la vida humana debe ser protegida y favorecida desde su comienzo 825 III,11 | demás. Por esto debe ser protegido más que ningún otro. No 826 I,1 | cómo crecen a la vez la protesta indiscriminada contra la 827 II,6 | solicitud por parte de la Providencia divina" (7) . Tertuliano 828 VI,27 | Jn 10, 10). Pero la vida proviene de Dios en todos sus niveles, 829 III,13(19)| en expectativa, sino ya provisto de su alma.~ 830 II,7 | rigurosa "a las mujeres que provoquen la eliminación del fruto 831 V,19 | encuentran a menudo más prudente cerrar los ojos. Pero el 832 III,11 | sociedad ni a la autoridad pública, sea cual fuere su forma, 833 IV,15 | otra parte, toda libertad públicamente reconocida tiene siempre 834 VI,27 | confirmó y mandó que se publicara la presente declaración 835 I,3 | personalidades que ocupan puestos de responsabilidad, han 836 I,4 | fieles, incluso los que hayan quedado desconcertados con las controversias 837 IV,18 | responsable"(24) . Lo que queremos reafirmar con fuerza, como 838 II,5 | corporales. Pero lo que se ha querido sobre todo es la vida y, 839 | quienes 840 I,4 | conciencias cristianas (4) . Dios quiera iluminar también a todos 841 III,8 | Constituido por una naturaleza racional, el hombre es un sujeto 842 VI,25 | deficiente. Tal es el cambio radical anunciado por el Señor: " 843 II,7(15) | su término" (Discorsi e radiomessaggi, VI, 183 ss.)~ 844 I,2 | los intereses ajenos más rápidamente que la simple opinión; aparte 845 VI,27 | día 25 de junio de 1974, ratificó, confirmó y mandó que se 846 III,11 | inicua, ya se funde sobre la raza, ya sobre el sexo, el color 847 V,23 | naturales y organización razonable de la adopción: toda una 848 I,3 | de responsabilidad, han reaccionado vigorosamente contra esta 849 II,7 | Alemania), en el año 847, reafirma las penas decretadas por 850 IV,18 | responsable"(24) . Lo que queremos reafirmar con fuerza, como lo han 851 III,12 | en un hombre maduro. En realidad el respeto a la vida humana 852 III,8 | solamente en él encontrará su realización completa. Pero vive en la 853 I,4 | corazón sincero tratan de "realizar la verdad" (Jn. 3, 21).~ 854 I,1 | que podría deshacerlo o rebajarlo, como para callarse en este 855 II,7 | casuísticas más amplias, que rechazaban para los períodos siguientes. 856 IV,14 | quizá bastante numerosos, rechazando el aborto se causa perjuicio 857 III,11 | es absolutamente injusto rechazarlo.~ 858 I,1 | llamado a ser cristiano, a recibir de él la salvación.~ 859 II,7 | creadora de Dios"(16) . Más recientemente, el Concilio Vaticano II, 860 VI,27 | ha insistido en tiempos recientes sobre la idea de paternidad 861 III,10 | los derechos y los deberes recíprocos de la persona y de la sociedad, 862 III,11 | este derecho a uno y no reconocerlo a otros: toda discriminación 863 IV,15 | toda libertad públicamente reconocida tiene siempre como límite 864 III,11 | algo anterior; exige ser reconocido y es absolutamente injusto 865 III,11 | o la religión. No es el reconocimiento por parte de otros lo que 866 VI,24 | conciencia mantenida en la rectitud y en la verdad, y exhortar 867 I,4(3) | discutirlas. La declaración recuerda solamente algunos principios 868 II,7(18) | esta doctrina inmutable, recuérdese la declaración del santo 869 II,7(10) | Durante la Edad media se recurre frecuentemente a la autoridad 870 V,19 | mujeres que se resignan a recurrir a él a los mas grandes peligros 871 III,12 | íntegro en un anciano, por muy reducido de capacidad que esté; un 872 I,4(2) | todas las cuestiones que se refieren a la fe o que están vinculadas 873 IV,17 | posibilidad de intervenciones refinadas cuyas consecuencias pueden 874 III,8 | sujeto personal, capaz de reflexionar por sí mismo, de decidir 875 V,23 | a la ley es procurar una reforma de la sociedad, de las condiciones 876 I,4(2) | Regimini Ecclesiare universae, III, 877 V,21 | función de la ley no es la de registrar lo que se hace, sino la 878 I,4(3) | mismos teólogos una luz y una regla, y para todos los cristianos, 879 IV,18 | como medio legítimo para regular los nacimientos(25) . La 880 I,2 | El pluralismo ético es reivindicado como la consecuencia normal 881 III,8 | esto lo exige de todos, en relación con ella, la estricta justicia.~ 882 II,7(9) | decreto de Gregorio III relativo a la penitencia que se ha 883 I,3 | ponen admirablemente de relieve la actitud a la vez humana 884 III,11 | sobre el sexo, el color o la religión. No es el reconocimiento 885 VI,26 | lo posible para ponerles remedio. Esta es la ley de la caridad, 886 II,7 | natural(11) . En la época del Renacimiento, el papa Sixto V condena 887 V,21 | contradecir. La ley humana puede renunciar al castigo, pero no puede 888 II,7 | ocasiones, no ha vacilado en repetir que esta enseñanza de la 889 V,19 | esfera de la vida privada. Se repite además el argumento del 890 V,19 | posible toda legislación represiva, sobre todo cuando la misma 891 II,7 | más tarde, Inocencio XI reprueba las proposiciones de ciertos 892 II,7(15) | expresas, precisas y numerosas; requerirían por sí solas un estudio 893 VI,24 | puede desestimar; a veces se requiere heroísmo para permanecer 894 I,3 | han encontrado aquí o allá reserva o incluso contestación.~ 895 V,19 | expone a las mujeres que se resignan a recurrir a él a los mas 896 I,2 | poderes públicos que se resisten a una liberalización de 897 IV,17 | hecha para el hombre y debe respetar sus finalidades. Así como 898 V,19 | bastante generalizada a querer restringir lo más posible toda legislación 899 II,7(10) | causar la esterilidad. Si el resultado no se obtiene, la madre 900 IV,14 | temer que será anormal o retrasado; la importancia que se da 901 V,19 | que condenan el aborto se revelan difíciles de aplicar: el 902 IV,18 | Sabemos qué gravedad puede revestir para algunas familias y 903 II,7 | impuesta la penitencia más rigurosa "a las mujeres que provoquen 904 VI,27 | manifestar en nosotros" (Rom 8, 18) y, si hacemos la 905 II,7 | los últimos pontífices romanos han proclamado con la máxima 906 II,7(12) | Effrenata en 1588 (Bullarium Romanum, V, 1. pp. 25-27; Fontes 907 II,6(7) | V, 6 (Funk, o.c. I, 399: S. C. 33), en la cual se dice 908 IV,18 | 18. Sabemos qué gravedad puede revestir 909 III,9 | ella debe servir, al que sabrá subordinar su interés particular. 910 IV,16 | el placer sexual hasta la saciedad, sin tener en cuenta ninguna 911 VI,24 | fácil; esto puede imponer sacrificios y cargas, cuyo peso no se 912 II,7 | Padres acerca del carácter sagrado de la vida, "la cual desde 913 II,5(5) | Los autores sagrados no hacen consideraciones 914 VI,24 | situaciones humanamente sin salida.~ 915 II,5(5) | salutación en mis oídos ha saltado de gozo el niño en mi seno".~ 916 IV,14 | ser una cuestión grave de salud, muchas veces de vida o 917 II,5(5) | apenas sonó la voz de tu salutación en mis oídos ha saltado 918 I,1 | cristiano, a recibir de él la salvación.~ 919 II,7 | desde su concepción debe ser salvaguardada con el máximo cuidado; el 920 V,21 | La ley no está obligada a sancionar todo, pero no puede ir contra 921 II,7 | pecado y a la gravedad de las sanciones penales; autores dignos 922 II,5 | permanece bajo su protección: la sangre del hombre grita hacia él ( 923 I,4 | la autoridad propia de la Santa Sede lo que los obispos 924 VI,27 | de las basílicas de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, 925 V,19 | en países en los cuales sean mayoría? Por otra parte, 926 II,7(13) | Constitución Apostolicae Sedis de Pío IX (Acta Pío IX, 927 I,3 | 3. Numerosos seglares cristianos, especialmente 928 II,7 | después de las primeras semanas, se hizo distinción en cuanto 929 III,8 | vive en la comunidad de sus semejantes, se enriquece en la comunión 930 II,7(11) | Comentario sobre las Sentencias, libro IV, dist. 31, exposición 931 III,9 | es su fin último; en este sentido es la sociedad la que está 932 II,6 | insistido sobre la distancia que separa en este punto tales costumbres 933 VI,27 | de 1974.~Cardenal Franjo SEPER~ Prefecto~Jerôme HAMER~  934 | serán 935 I,1 | apasionadas. Estos debates serían menos graves si no se tratase 936 II,7 | Pablo VI, ha condenado muy severamente el aborto: "La vida desde 937 II,7 | condena al aborto con la mayor severidad(12) . Un siglo más tarde, 938 III,11 | sobre la raza, ya sobre el sexo, el color o la religión. 939 V,19 | tanto, aunque el legislador siga considerando el aborto como 940 II,7 | mayor severidad(12) . Un siglo más tarde, Inocencio XI 941 II,6 | Iglesia de los primeros siglos ha insistido sobre la distancia 942 VI,26 | 26. Pero esto no significa que uno pueda quedar indiferente 943 V,20 | tener cuenta de lo que puede significar un cambio de legislación. 944 II,5 | vinculada a él, siendo a la vez signo y fruto del mismo. Pero 945 V,20 | legislación el homicidio sigue siendo siempre gravemente 946 II,7 | rechazaban para los períodos siguientes. Pero nunca se negó entonces 947 I,4 | hombres que con corazón sincero tratan de "realizar la verdad" ( 948 V,22 | entre la ley cristiana y su situación profesional.~ 949 II,7 | del Renacimiento, el papa Sixto V condena al aborto con 950 VI,27 | gloria, de una medida que sobrepasa toda medida" (2 Cor 4, 17).~ 951 III,8 | indispensable medio ambiente social. De cara a la sociedad y 952 IV,14 | se da en distintos medios sociales a consideraciones como el 953 II,7(15) | numerosas; requerirían por sí solas un estudio aparte. Citemos 954 II,6 | donde son ya objeto de solicitud por parte de la Providencia 955 II,5 | Dios ha creado a seres que sólo viven temporalmente y la 956 V,23 | familias y a las madres solteras, ayuda asegurada a los niños, 957 II,7 | para este primer período, soluciones casuísticas más amplias, 958 II,5(5) | Lucas 1, 44: "Porque apenas sonó la voz de tu salutación 959 II,6 | tradición de la Iglesia ha sostenido siempre que la vida humana 960 II,6(7) | cristianos, 35 (PG 6, 970: Sources Chrétiennes, 33, pp. 166- 961 II,7(15) | e radiomessaggi, VI, 183 ss.)~ 962 III,9 | Dios. Ella no puede ser subordinada definitivamente sino a Dios. 963 III,9 | debe servir, al que sabrá subordinar su interés particular. Pero 964 VI,24 | sus exigencias. Debemos subrayar también, al mismo tiempo, 965 III,13(19)| divididos. Para unos, esto sucedería en el primer instante; para 966 III,13(19)| padres; 2. Por otra parte, es suficiente que esta presencia del alma 967 VI,27 | para quien cree en él, el sufrimiento e incluso la muerte, se 968 VI,27 | Pablo: "Considero que los sufrimientos del tiempo presente no guardan 969 IV,14 | jamas derecho a escoger el suicidio; mientras no tiene edad 970 III,8 | racional, el hombre es un sujeto personal, capaz de reflexionar 971 I,3(1) | Magistero della Chiesa" sull-aborto. Parte II, pp. 47-300, Roma, 972 VI,27 | medida" (2 Cor 4, 17).~El sumo pontífice Pablo VI, en la 973 IV,14(21) | reconocer como lícitos, a fin de superar tales difíciles situaciones, 974 III,13(19)| por dos motivos: 1. Aún suponiendo una animación tardía, existe 975 I,4 | constante del Magisterio supremo, que expone la norma de 976 II,6 | nacimiento; poco importa que se suprima la vida ya nacida o que 977 VI,26 | médico, que no es la de suprimir la vida, sino la de conservarla 978 IV,16 | estado embrionario, ni a suprimirla con el pretexto de que es 979 VI,26 | o, en su defecto, en las suscitadas por la generosidad y la 980 II,7 | del alma espiritual hayan suscitado duda sobre la ilegitimidad 981 III,13 | evolucionado, no da ningún apoyo sustancial a los defensores del aborto. 982 IV,17 | Pero la técnica no podrá sustraerse del juicio de la moral, 983 | suya 984 II,5 | responsabilidad: recibida como un "talento" (Mt 25, 14-30), hay que 985 | tan 986 | tantas 987 | tantos 988 II,7 | severidad(12) . Un siglo más tarde, Inocencio XI reprueba las 989 III,13(19)| suponiendo una animación tardía, existe ya una vida humana, 990 IV,17 | que la evolución de las técnicas hace cada vez más fácil 991 IV,14 | existen buenas razones para temer que será anormal o retrasado; 992 III,9 | 9. Sin embargo, la vida temporal vivida en este mundo no 993 II,5 | creado a seres que sólo viven temporalmente y la muerte física no puede 994 V,19 | prohibición. Existe ya una tendencia bastante generalizada a 995 IV,14 | mismo, en su edad madura, tendrá jamas derecho a escoger 996 II,6(7) | Chrétiennes, 33, pp. 166-167). Se tenga en cuenta la Carta de Diogneto 997 II,7(15) | que haya llegado ya a su término" (Discorsi e radiomessaggi, 998 VI,27 | indispensable. En esta vida terrena, el pecado ha introducido, 999 IV,15(22) | Encíclica Pacem in terris, AAS 55, 1963, 267. Cons. 1000 II,7(18) | de 1972, 737. Entre los testimonios de esta doctrina inmutable,


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