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Alfabética    [«  »]
cerrazón 1
certeza 3
cesa 2
cf 100
cicatriza 1
ciclo 1
ciegos 1
Frecuencia    [«  »]
104 sus
103 todos
101 señor
100 cf
94 modo
91 comunión
87 cada
Juan Pablo II
Vita Consecrata

IntraText - Concordancias

cf

    Capítulo, Parrafo,  Número
1 Intro, 0,1 | con corazón « indiviso » (cf. 1 Co 7, 34). También ellos, 2 Intro, 0,7 | sino de la Palabra de Dios (cf. Mt 4, 4). Esta vida « en 3 Intro, 0,7 | los tiempos apostólicos (cf. 1 Tim 5, 5.9-10; 1 Co 7, 4 Intro, 0,9 | de sentimientos con El (cf. Flp 2, 5-11), de modo que 5 I, 0,16 | que al hijo o a la hija » (cf. Mt 10, 37), como se pide 6 I, 0,16 | unigénito, uno con el Padre (cf. Jn 10, 30; 14, 11); imitando 7 I, 0,16 | lo devuelve en el amor (cf. Jn 17, 7.10); adhiriéndose, 8 I, 0,16 | en la voluntad del Padre (cf. Jn 4, 34), al que está 9 I, 1,17 | todo bien, que atrae a sí (cf. Jn 6, 44) una criatura 10 I, 1,17 | su designio de salvación (cf. 1 Co 7, 32-34).Este es 11 I, 1,17 | iniciativa enteramente del Padre (cf. Jn 15, 16), que exige de 12 I, 1,18 | camino que conduce al Padre (cf. Jn 14, 6), llama a todos 13 I, 1,18 | que el Padre le ha dado (cf. Jn 17, 9) a un seguimiento 14 I, 1,18 | abandono de todas las cosas (cf. Mt 19, 27) para vivir en 15 I, 1,18 | Ely seguirlo adonde vaya (cf. Ap 14, 4).En la mirada 16 I, 1,18 | En la mirada de Cristo (cf. Mc 10, 21), « imagen de 17 I, 1,18 | de la gloria del Padre (cf. Hb 1, 3), se percibe la 18 I, 1,18 | abandonar todo y seguirlo (cf. Mc 1, 16-20; 2, 14; 10, 19 I, 1,18 | todo y seguir al Señor (cf. Lc 18, 28) es un programa 20 I, 1,19 | sino santa e inmaculada (cf. Ef 5, 27).El Espíritu mismo, 21 I, 1,19 | arreglado para su esposo (cf. Ap 21, 2) »y es enriquecida 22 I, 1,21 | Dios con corazón indiviso (cf. 1 Co 7, 32-34), es el reflejo 23 I, 1,21 | hacer la voluntad del Padre (cf. Jn 4, 34), manifiesta la 24 I, 1,22 | discípulos que lo seguían (cf. Mt 4, 18-22; Mc 1, 16-20; 25 I, 1,22 | consagra a El por la humanidad (cf. Jn 17, 19): su vida de 26 I, 1,22 | adhesión al designio del Padre (cf. Jn 10, 30; 14, 11). Su 27 I, 1,22 | Aquel que lo ha enviado (cf. Jn 6, 38; Hb 10, 5.7). 28 I, 1,22 | en las manos del Padre (cf. Lc 2, 49). En obediencia 29 I, 2,23 | Jesús que piensa en la Cruz (cf. Lc 9, 43-45). Allí su amor 30 I, 2,23 | nueva de la resurrección (cf. Jn 12, 32; 19, 34.37). 31 I, 2,23 | estuvo a los pies de la cruz (cf. Jn 19, 26-27), recibió 32 I, 2,23 | viviente, dondequiera que vaya (cf. Ap 14, 1-5).~ 33 I, 2,24 | presentes a cubrirse el rostro (cf. Is 53, 2-3), precisamente 34 I, 2,25 | únicamente entregada al Padre (cf. Lc 2, 49; Jn 4, 34), sostenida 35 I, 2,25 | sostenida por Cristo (cf. Jn 15, 16; Gl 1, 15-16), 36 I, 2,25 | animada por el Espíritu (cf. Lc 24, 49; Hch 1, 8; 2, 37 I, 2,25 | misión del Señor Jesús (cf. Jn 20, 21), contribuyendo 38 I, 2,26 | mundo pasa » (1 Co 7, 31; cf. 1 Pt 1, 3-6).n este horizonte 39 I, 2,26 | aspiran a las cosas de arriba (cf. Col 3, 1).Fijos los ojos 40 I, 2,26 | Reino de Dios y su justicia (cf. Mt 6, 33), invocando incesantemente 41 I, 2,27 | verá la salvación de Dios (cf. Lc 3, 6; Is 40, 5). El 42 I, 2,28 | consigo a María Santísima (cf. Jn 19, 27), amándola e 43 I, 3,30 | del celibato voluntario (cf. Mt 19, 10-12).A esta llamada 44 I, 3,31 | don recibido del Espíritu (cf. Rm 12, 38).La igual dignidad 45 I, 3,32 | serán como ángeles de Dios (cf. Mt 22, 30).En efecto, la 46 I, 3,33 | corazones por el Espíritu Santo (cf. Rm 5, 5), reflejando en 47 I, 3,34 | orante del Espíritu Santo (cf. Hch 1, 13-14). Aquí se 48 I, 4,36 | que Dios prometió saciar (cf. Mt 5, 6). En esta perspectiva 49 I, 4,36 | gustar qué bueno es el Señor (cf. Sal 3334, 9) en todas las 50 I, 4,38 | a cubrirlo con un velo (cf. Ex 34, 33) [...]; el compromiso, 51 I, 4,38 | bendición y a su visión (cf. Gn 32, 23-31). En esta 52 II, 1,41 | Padre le había encomendado (cf. Mc 3, 13-15). Inauguraba 53 II, 1,41 | cumplir la voluntad de Dios » (cf. Mc 3, 32-35). Después de 54 II, 1,41 | experiencia de comunión (cf. Hch 2, 42-47; 4, 32-35). 55 II, 1,42 | otros como El nos ha amado (cf. Jn 13, 34). El amor llevó 56 II, 1,42 | como es sin « juzgarlo » (cf. Mt 7, 1-2), capacidad de 57 II, 1,42 | derramado en los corazones (cf. Rm 5, 5), resulta una exigencia 58 II, 1,42 | mística del Señor resucitado (cf. Mt 18, 20).Esto sucede 59 II, 1,42 | con su Hijo Jesucristo (cf. 1 Jn 1, 3), comunión en 60 II, 1,45 | naturaleza y de la gracia (cf. Hch 2, 42-47). Exhorto 61 II, 1,47 | edificación deben servir (cf. 1 Co 12, 4-11). Es significativo 62 II, 1,47 | de todos, es la caridad (cf. 1 Co 13, 13), la cual armoniza 63 II, 2,59 | para Dios, en Cristo Jesús (cf. Rm 6, 11). La clausura 64 II, 2,59 | los valores evangélicos (cf. Jn 13, 34; Mt 5, 3.8).Las 65 II, 2,59 | y luces en el candelero (cf. Mt 5, 14-15), a pesar de 66 II, 2,59 | gloriosa con su Esposo (cf. Col 3, 1-4) »,y Cristo « 67 II, 2,62 | confirmación de los frutos (cf. Mt 7, 16), para poder reconocer 68 II, 3,64 | la nueva evangelización (cf. Mt 9, 37-38). Además de 69 II, 3,71 | prójimo como a sí mismo (cf. Lv 19, 18; Mt 22, 37-39). 70 II, 3,71 | en las fatigas diarias (cf. Sb 9, 10).La dimensión 71 II, 3,71 | de Cristo que la apremia (cf. 2 Co 5, 14). Esto significa, 72 III, 0,73 | salvada y reconciliada (cf. Col 2, 20-22). Para realizar 73 III, 0,73 | lo que le es contrario (cf. Ga 5, 16-17.22; 1 Jn 4, 74 III, 1 | Verbo en el seno del Padre (cf. Jn 1, 1), mientras que, 75 III, 1 | Verbo que se hace carne (cf. Jn 1, 14), se abaja, se 76 III, 1 | la efusión del Espíritu (cf. Rm 5, 5), el ágape divino, 77 III, 1,75 | dejándose conquistar por El (cf. Flp 3, 12), se disponen 78 III, 1,81 | año de gracia del Señor (cf. Lc 4, 16-19). Haciendo 79 III, 2,83 | los poderosos del mundo (cf. 1 Re 18-19). En la historia 80 III, 2,87 | cielos y la nueva tierra (cf. Ap 21, 1), ofrece también 81 III, 2,90 | como alimento cotidiano (cf. Jn 4, 34), como su roca, 82 III, 2,90 | alegría, su escudo y baluarte (cf. Sal 1817, 3). Demuestra 83 III, 2,91 | dificultades, por su mano segura (cf. Hch 20, 22s).~ 84 III, 2,92 | dejando todo por Cristo (cf. Mt 4, 18-22; 19, 21.27; 85 III, 2,92 | maestro con su ejemplo (cf. 1 Co 7, 7) y con su doctrina 86 III, 2,92 | bajo la guía del Espíritu (cf. 1 Co 7, 40).Podemos decir 87 III, 2,93 | los hombres como amigos (cf. Ex 33, 11; Jn 15, 14-15), 88 III, 2,93 | le agrada, lo perfecto (cf. Rm 12, 2).~ 89 III, 3,95 | de la verdad espiritual (cf. Ef 1, 17), las personas 90 III, 3,97 | la Verdad y de la Vida (cf. Hch 17, 27).Pero más allá 91 III, 3,98 | de este mundo que pasa (cf. 1 Co 7, 31).Todos los esfuerzos 92 III, 4,99 | permanezcan en la unidad (cf. Jn 17, 21-23), se prolonga 93 III, 4,100 | garantiza su presencia (cf. Mt 18, 20); el diálogo 94 III, 4,100 | convivir los hermanos unidos (cf. Sal 133132); la hospitalidad 95 III, 4,100 | lo « único necesario » (cf. Lc 10, 42), al culto de 96 III, 4,102 | encarnación salvífica de Cristo (cf. 1 Jn 4, 2-3), como son, 97 Conclu, 0,104| buen perfume de Cristo (cf. 2 Co 2, 15). Toda la comunidad 98 Conclu, 0,108| lo único necesario » (cf. Lc 10, 42). La misión peculiar 99 Conclu, 0,108| en quién habéis confiado (cf. 2 Tm 1, 12): ¡dadle todo! 100 Conclu, 0,110| nuestro Salvador Jesucristo (cf. Tt 3, 4).~


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