| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText | ||
| Alfabética [« »] 47 3 48 1 49 4 5 28 50 1 51 1 52 2 | Frecuencia [« »] 29 llamada 29 nuestro 29 sido 28 5 28 comunidades 28 cristiana 28 cultura | Juan Pablo II Vita Consecrata IntraText - Concordancias 5 |
Capítulo, Parrafo, Número
1 Intro, 0,5| formas de vida consagrada~5. ?Cómo no recordar con gratitud 2 Intro, 0,7| tiempos apostólicos (cf. 1 Tim 5, 5.9-10; 1 Co 7, 8), así 3 Intro, 0,7| apostólicos (cf. 1 Tim 5, 5.9-10; 1 Co 7, 8), así como 4 Intro, 0,9| sentimientos con El (cf. Flp 2, 5-11), de modo que toda su 5 I, 1,17 | amado: escuchadle » (Mt 17, 5). Respondiendo a esta invitación 6 I, 1,19 | con su sombra » (Mt 17, 5). Una significativa interpretación 7 I, 1,19 | santa e inmaculada (cf. Ef 5, 27).El Espíritu mismo, 8 I, 1,21 | el Espíritu Santo » (Rm 5, 5), que anima a una respuesta 9 I, 1,21 | Espíritu Santo » (Rm 5, 5), que anima a una respuesta 10 I, 1,22 | 18-22; Mc 1, 16-20; Lc 5, 10-11; Jn 15, 16). A la 11 I, 1,22 | enviado (cf. Jn 6, 38; Hb 10, 5.7). El pone su ser y su 12 I, 2,23 | dondequiera que vaya (cf. Ap 14, 1-5).~ 13 I, 2,27 | Dios (cf. Lc 3, 6; Is 40, 5). El Oriente cristiano destaca 14 I, 3,33 | el Espíritu Santo (cf. Rm 5, 5), reflejando en la conducta 15 I, 3,33 | Espíritu Santo (cf. Rm 5, 5), reflejando en la conducta 16 I, 4,36 | prometió saciar (cf. Mt 5, 6). En esta perspectiva 17 II, 1,42 | en los corazones (cf. Rm 5, 5), resulta una exigencia 18 II, 1,42 | los corazones (cf. Rm 5, 5), resulta una exigencia 19 II, 2,59 | evangélicos (cf. Jn 13, 34; Mt 5, 3.8).Las comunidades claustrales, 20 II, 2,59 | en el candelero (cf. Mt 5, 14-15), a pesar de la sencillez 21 II, 3,71 | todas las fuerzas » (Dt 6, 5) y al prójimo como a sí 22 II, 3,71 | que la apremia (cf. 2 Co 5, 14). Esto significa, en 23 III, 0,73 | le es contrario (cf. Ga 5, 16-17.22; 1 Jn 4, 6). Mediante 24 III, 1 | estaba ceñido » (Jn 13, 1-2.4-5).En el gesto de lavar los 25 III, 1 | efusión del Espíritu (cf. Rm 5, 5), el ágape divino, su 26 III, 1 | del Espíritu (cf. Rm 5, 5), el ágape divino, su modo 27 III, 1,77 | Cristo nos apremia » (2 Co 5, 14): los miembros de cada 28 III, 2,92 | 4, 18-22; 19, 21.27; Lc 5, 11), anteponiéndolo a cualquier