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Capítulo, Parrafo, Número
1 Intro, 0,1 | 1. La vida consagrada, enraizada profundamente 2 Intro, 0,1 | los múltiples carismas de vida espiritual y apostólica 3 Intro, 0,2 | Acción de gracias por la vida consagrada~2. El papel de 4 Intro, 0,2 | consagrada~2. El papel de la vida consagrada en la Iglesia 5 Intro, 0,2 | constituye el don de la vida consagrada en la variedad 6 Intro, 0,2 | apostolado, por las Sociedades de vida apostólica, por los Institutos 7 Intro, 0,2 | difusión universal de la vida consagrada, presente en 8 Intro, 0,2 | partes de la tierra. La vida consagrada anima y acompaña 9 Intro, 0,2 | tierra los Institutos de vida consagrada parece que atraviesan 10 Intro, 0,3 | La vida consagrada es un don a la 11 Intro, 0,3 | presencia universal de la vida consagrada y el carácter 12 Intro, 0,3 | afecta ».En realidad, la vida consagrada está en el corazón 13 Intro, 0,3 | varias ocasiones que la vida consagrada no sólo ha desempeñado 14 Intro, 0,3 | pertenece íntimamente a su vida, a su santidad y a su misión. 15 Intro, 0,3 | sea parte integrante de la vida de la Iglesia, a la que 16 Intro, 0,4 | reflexionar sobre el tema « La vida consagrada y su misión en 17 Intro, 0,4 | también hoy por medio de la vida consagrada.Este Sínodo, 18 Intro, 0,4 | caracterizan los estados de vida queridos por el Señor Jesús 19 Intro, 0,4 | los diversos estados de vida, su vocación y su misión 20 Intro, 0,4 | carismas y de los estados de vida. Estos serán tanto más útiles 21 Intro, 0,5 | en las diversas formas de vida consagrada~5. ?Cómo no recordar 22 Intro, 0,5 | de formas históricas de vida consagrada, suscitadas por 23 Intro, 0,5 | evidencia con claridad cómo la vida consagrada manifiesta el 24 Intro, 0,6 | Vida monástica en Oriente y en 25 Intro, 0,6 | valores evangélicos de la vida monástica,surgida ya desde 26 Intro, 0,6 | transfigurar el mundo y la vida en espera de la definitiva 27 Intro, 0,6 | siglos de la Iglesia la vida monástica y ha conocido 28 Intro, 0,6 | mujeres que, dejando la vida según el mundo, buscaron 29 Intro, 0,6 | conciliar armónicamente la vida interior y el trabajo en 30 Intro, 0,6 | para la edificación de la vida eclesial y de la misma ciudad 31 Intro, 0,7 | la Esposa celeste y de la vida futura, cuando finalmente 32 Intro, 0,7 | Dios (cf. Mt 4, 4). Esta vida « en el desierto » es una 33 Intro, 0,8 | gracias celestiales. Con su vida y su misión, sus miembros 34 Intro, 0,8 | fraterno, orientan toda su vida y actividad a la contemplación 35 Intro, 0,8 | las distintas formas de vida contemplativa experimenten 36 Intro, 0,9 | La vida religiosa apostólica~9. 37 Intro, 0,9 | múltiples expresiones de vida religiosa, en las que innumerables 38 Intro, 0,9 | en una forma estable de vida común,para un multiforme 39 Intro, 0,9 | 11), de modo que toda su vida esté impregnada de espíritu 40 Intro, 0,10 | tiempo nuevas formas de vida consagrada, como queriendo 41 Intro, 0,10 | testigos de gracia dentro de la vida cultural, económica y política. 42 Intro, 0,11 | Sociedades de vida apostólica~11. Merecen especial 43 Intro, 0,11 | además, las Sociedades de vida apostólica o de vida común, 44 Intro, 0,11 | de vida apostólica o de vida común, masculinas y femeninas, 45 Intro, 0,11 | peculiaridad de esta forma de vida, que en el curso de los 46 Intro, 0,12 | Nuevas formas de vida consagrada~12. La perenne 47 Intro, 0,12 | nuevas o renovadas formas de vida consagrada. En muchos casos 48 Intro, 0,12 | Estas nuevas formas de vida consagrada, que se añaden 49 Intro, 0,12 | que las nuevas formas de vida consagrada no han suplantado 50 Intro, 0,13 | estos años de renovación la vida consagrada ha atravesado, 51 Intro, 0,13 | también otras formas de vida en la Iglesia, un período 52 Intro, 0,13 | espiritual y apostólica de una vida consagrada renovada y fortalecida. 53 Intro, 0,13 | que, conociendo mejor la vida consagrada, podrá dar gracias 54 Intro, 0,13 | catequesis sistemáticas sobre la vida consagrada en la Iglesia. 55 Intro, 0,13 | profundizar en el gran don de la vida consagrada en su triple 56 I | CRISTOLOGICO-TRINITARIAS ~DE LA VIDA CONSAGRADA~ 57 I, 0,14 | fundamento evangélico de la vida consagrada se debe buscar 58 I, 0,14 | relación que Jesús, en su vida terrena, estableció con 59 I, 0,14 | Reino de Dios en la propia vida, sino a poner la propia 60 I, 0,14 | imitando de cerca su forma de vida.Tal existencia « cristiforme », 61 I, 0,14 | carácter trinitario de la vida cristiana, de la que anticipa 62 I, 0,14 | espiritual, cuando relaciona la vida contemplativa con la oración 63 I, 0,14 | dimensiones « activas » de la vida consagrada, ya que la Transfiguración 64 I, 0,14 | momentáneamente por el esplendor de la vida trinitaria y de la comunión 65 I, 0,15 | sentido último de la propia vida, hasta poder decir con el 66 I, 0,15 | el Apóstol: « Para mí la vida es Cristo » (Flp 1, 21). 67 I, 0,15 | tienen los llamados a la vida consagrada. En efecto, la 68 I, 0,15 | cristocéntrica de toda la vida cristiana. Sin embargo, 69 I, 0,15 | profundo de la vocación a la vida consagrada: ¡qué hermoso 70 I, 0,16 | hacer de El el centro de la vida. En la palabra que viene 71 I, 0,16 | Jesús mismo, al inicio de la vida pública, les había llamado 72 I, 0,16 | seguimiento, sacándolos de su vida ordinaria y acogiéndolos 73 I, 0,16 | de intimidad surge, en la vida consagrada, la posibilidad 74 I, 0,16 | efecto, en la unidad de la vida cristiana las distintas 75 I, 0,16 | venida en la gloria. A la vida consagrada se confía la 76 I, 0,16 | humano. Por tanto, en la vida consagrada no se trata sólo 77 I, 0,16 | Cristo el centro de la propia vida, sino que se preocupa de 78 I, 0,16 | posible, « aquella forma de vida que escogió el Hijo de Dios 79 I, 0,16 | el misterio de Cristo, la vida consagrada realiza por un 80 I, 0,16 | que caracteriza toda la vida cristiana, reconociendo 81 I, 1,17 | sentido de la vocación a la vida consagrada: una iniciativa 82 I, 1,17 | entrega incondicional de su vida, consagrando todo, presente 83 I, 1,18 | sentimientos y su forma de vida. Este dejarlo todo y seguir 84 I, 1,18 | En efecto, su forma de vida casta, pobre y obediente, 85 I, 1,18 | excelencia objetiva de la vida consagrada.No se puede negar, 86 I, 1,19 | cristiana, la llamada a la vida consagrada está también 87 I, 1,19 | la luz. De este modo la vida consagrada es una expresión 88 I, 1,19 | propias de su estado de vida, y las orienta a desarrollar 89 I, 1,19 | las múltiples formas de vida consagrada, mediante las 90 I, 1,20 | la Santísima Trinidad. La vida consagrada es anuncio de 91 I, 1,20 | Iglesia ».rimer objetivo de la vida consagrada es el de hacer 92 I, 1,20 | divinas ».De este modo, la vida consagrada se convierte 93 I, 1,21 | El reflejo de la vida trinitaria en los consejos~ 94 I, 1,21 | que caracteriza toda la vida cristiana.La castidad de 95 I, 1,21 | profundidad misteriosa de la vida trinitaria; amor testimoniado 96 I, 1,21 | encarnado hasta la entrega de su vida; amor « derramado en nuestros 97 I, 1,21 | Personas divinas.Por tanto, la vida consagrada está llamada 98 I, 1,21 | primero y fin supremo de la vida consagrada.De este modo 99 I, 1,21 | fuente de cada forma de vida cristiana.La misma vida 100 I, 1,21 | vida cristiana.La misma vida fraterna, en virtud de la 101 I, 1,21 | manifestación trinitaria. La vida fraterna manifiesta al Padre, 102 I, 1,22 | el Reino de Dios~22. La vida consagrada « imita más de 103 I, 1,22 | Espíritu Santo, la forma de vida que Jesús, supremo consagrado 104 I, 1,22 | principio originario de la vida consagrada. En efecto, Jesús 105 I, 1,22 | humanidad (cf. Jn 17, 19): su vida de virginidad, obediencia 106 I, 1,22 | dignidad y la santidad de la vida matrimonial, asume la forma 107 I, 1,22 | matrimonial, asume la forma de vida virginal y revela así el 108 I, 1,22 | Padre.Verdaderamente la vida consagrada es memoria viviente 109 I, 1,22 | tradición viviente de la vida y del mensaje del Salvador.~ 110 I, 2,23 | obediencia hasta la entrega de la vida.Los discípulos y las discípulas 111 I, 2,23 | mujer, dando a cada uno la vida nueva de la resurrección ( 112 I, 2,23 | particular el don de la vida consagrada.Después de María, 113 I, 2,24 | Dimensión pascual de la vida consagrada~24. La persona 114 I, 2,24 | en las diversas formas de vida suscitadas por el Espíritu 115 I, 2,24 | azotes; hermoso invitado a la vida, hermoso no preocupándose 116 I, 2,24 | muerte, hermoso dando la vida, hermoso tomándola; hermoso 117 I, 2,24 | esplendor de su hermosura ».a vida consagrada refleja este 118 I, 2,24 | fortalece en la humildad de una vida oculta, en la aceptación 119 I, 2,25 | dimensión que determina toda la vida eclesial. Ella tiene una 120 I, 2,25 | específica propia en la vida consagrada. En efecto, más 121 I, 2,25 | corazón mismo de cada forma de vida consagrada. En la medida 122 I, 2,25 | que el consagrado vive una vida únicamente entregada al 123 I, 2,25 | deben pues orientar toda su vida y ofrecer todo lo que son 124 I, 2,25 | en el mundo. Su estilo de vida debe transparentar también 125 I, 2,25 | visible su presencia en la vida cotidiana. Ella tiene derecho 126 I, 2,26 | Dimensión escatológica de la vida consagrada~26. Debido a 127 I, 2,26 | naturaleza escatológica de la vida consagrada.« Donde esté 128 I, 2,26 | escatológico propio de la vida consagrada. En efecto, es 129 I, 2,26 | personas que han dedicado su vida a Cristo viven necesariamente 130 I, 2,27 | ampliamente la historia de la vida consagrada, que siempre 131 I, 2,27 | ha pasado » (Ap 21, 4).La vida consagrada está al servicio 132 I, 2,27 | mensaje del monacato y de la vida contemplativa repite incesantemente 133 I, 2,28 | aún más acentuada en la vida de las personas consagradas [...] 134 I, 2,28 | todos (los Institutos de vida consagrada) existe la convicción 135 I, 2,28 | fundamental tanto para la vida espiritual de cada alma 136 I, 2,28 | Cristo, junto con José, en la vida oculta de Nazaret, presente 137 I, 2,28 | momentos cruciales de su vida pública, la Virgen es maestra 138 I, 2,28 | de la nueva criatura. La vida consagrada la contempla 139 I, 2,28 | identificarse con « el tipo de vida en pobreza y virginidad » 140 I, 2,28 | asumir también el tipo de vida de María.La persona consagrada 141 I, 2,28 | consagrado plenamente la propia vida a Cristo. « Ahí tienes a 142 I, 2,28 | profundidad particular en la vida de la persona consagrada. 143 I, 2,28 | permite ofrecer cada día la vida por Cristo, cooperando con 144 I, 3,29 | Bueno es estarnos aquí »: la vida consagrada en el misterio 145 I, 3,29 | considerar el lugar que la vida consagrada ocupa en el misterio 146 I, 3,29 | sobre la naturaleza de la vida consagrada ha profundizado 147 I, 3,29 | pertenece indiscutiblemente a la vida y a la santidad de la Iglesia. 148 I, 3,29 | Iglesia.Esto significa que la vida consagrada, presente desde 149 I, 3,29 | modo presente la forma de vida que El eligió, señalándola 150 I, 3,29 | inauguró este género de vida que, bajo la acción del 151 I, 3,29 | las diversas formas de la vida consagrada. El concepto 152 I, 3,30 | correspondiente a su propio estado de vida, la obediencia a Dios y 153 I, 3,30 | demuestra la historia de la vida consagrada.En cuanto a los 154 I, 3,30 | vocación al sacerdocio y a la vida consagrada convergen en 155 I, 3,30 | la aportación dada a la vida de la Iglesia por los religiosos 156 I, 3,31 | los diversos estados de vida del cristiano~31. Las diversas 157 I, 3,31 | Las diversas formas de vida en las que, según el designio 158 I, 3,31 | Señor Jesús, se articula la vida eclesial presentan relaciones 159 I, 3,31 | ministerios.as vocaciones a la vida laical, al ministerio ordenado 160 I, 3,31 | ministerio ordenado y a la vida consagrada se pueden considerar 161 I, 3,31 | ministerio ordenado y la vida consagrada suponen una vocación 162 I, 3,31 | obediencia— la forma de vida practicada personalmente 163 I, 3,32 | El valor especial de la vida consagrada~32. En este armonioso 164 I, 3,32 | cada uno de los estados de vida fundamentales la misión 165 I, 3,32 | misterio de Cristo. Si la vida laical tiene la misión particular 166 I, 3,32 | excelencia objetiva a la vida consagrada, que refleja 167 I, 3,32 | santificación de la humanidad. La vida consagrada anuncia y, en 168 I, 3,32 | la « puerta » de toda la vida consagrada,es objeto de 169 I, 3,32 | horizonte común a toda la vida consagrada, se articulan 170 I, 3,32 | personas consagradas de vida activa lo manifiestan « 171 I, 3,32 | el testimonio personal de vida cristiana, el empeño por 172 I, 3,32 | acuerdo con el estilo de vida secular que les es propio.~ 173 I, 3,33 | 33. Misión peculiar de la vida consagrada es mantener viva 174 I, 3,33 | a Dios ».De este modo la vida consagrada aviva continuamente 175 I, 3,33 | responder con la santidad de la vida al amor de Dios derramado 176 I, 3,33 | sacramentos a la santidad de la vida cotidiana. La vida consagrada, 177 I, 3,33 | de la vida cotidiana. La vida consagrada, con su misma 178 I, 3,33 | de la consagración de la vida de cada fiel, laico o clérigo. 179 I, 3,33 | y eficaz la misión de la vida consagrada: señalar como 180 I, 3,34 | significado esponsal de la vida consagrada, que hace referencia 181 I, 3,34 | esponsal, propia de toda la vida consagrada, es sobre todo 182 I, 3,34 | fructificar en sí misma la vida divina a través de su amor 183 I, 3,34 | amor total de virgen.La vida consagrada ha sido siempre 184 I, 3,34 | nacimiento y crecimiento de la vida divina en los corazones. 185 I, 3,34 | de la salvación, y en la vida consagrada el impulso para 186 I, 4,35 | refiere en primer lugar a la vida consagrada. En efecto, la 187 I, 4,35 | santos. Los Institutos de vida consagrada, por la profesión 188 I, 4,35 | sinodal, afirmando: « La vida consagrada ha sido a través 189 I, 4,35 | propios de esta forma de vida evangélica, como el empeño 190 I, 4,36 | crecimiento de la santidad en la vida consagrada que merecen ser 191 I, 4,36 | elementos esenciales de la vida consagrada.En efecto, cada 192 I, 4,36 | situaciones.Los carismas de vida consagrada implican también 193 I, 4,36 | cultivar con El una comunión de vida íntima y gozosa, en la escuela 194 I, 4,36 | camino espiritual como en la vida de comunión y en la acción 195 I, 4,36 | los diversos modelos de vida, en cada carisma de fundación, 196 I, 4,37 | espirituales que marcan la vida cotidiana. Pero es también 197 I, 4,38 | adopción de un estilo de vida secularizado o a una promoción 198 I, 4,39 | por su misma opción de vida, tienen la misión de recordarlo 199 I, 4,40 | experiencia que no siempre su vida es iluminada por aquel fervor 200 I, 4,40 | embargo, es siempre una vida « tocada » por la mano de 201 I, 4,40 | la espiritualidad de la vida consagrada y que manifiesta 202 I, 4,40 | Resurrección.La vocación a la vida consagrada —en el horizonte 203 I, 4,40 | el horizonte de toda la vida cristiana—, a pesar de sus 204 II | SIGNUM FRATERNITATIS~LA VIDA CONSAGRADA SIGNO ~DE COMUNION 205 II, 1,41 | Trinidad~41. Durante su vida terrena, Jesús llamó a quienes 206 II, 1,41 | 2, 42-47; 4, 32-35). La vida de esta comunidad y, sobre 207 II, 1,41 | del Espíritu Santo ».La vida fraterna quiere reflejar 208 II, 1,41 | comunión fraterna en la vida eclesial son muchos. La 209 II, 1,41 | eclesial son muchos. La vida consagrada posee ciertamente 210 II, 1,41 | fraterno en la forma de vida común, la vida consagrada 211 II, 1,41 | forma de vida común, la vida consagrada pone de manifiesto 212 II, 1,42 | Vida fraterna en el amor~42. 213 II, 1,42 | fraterna en el amor~42. La vida fraterna, entendida como 214 II, 1,42 | fraterna, entendida como vida compartida en el amor, es 215 II, 1,42 | religiosos y las Sociedades de vida apostólica, en los que la 216 II, 1,42 | apostólica, en los que la vida de comunidad adquiere un 217 II, 1,42 | mismas formas individuales de vida consagrada. Los eremitas, 218 II, 1,42 | servicios de caridad. « En la vida comunitaria, la energía 219 II, 1,42 | fuera del propio ».n la vida de comunidad, además, debe 220 II, 1,42 | que está la fuente de la vida fraterna. El Espíritu es 221 II, 1,42 | guía las comunidades de vida consagrada en el cumplimiento 222 II, 1,43 | de la autoridad~43. En la vida consagrada ha tenido siempre 223 II, 1,43 | los locales, tanto para la vida espiritual como para la 224 II, 1,44 | personas ancianas~44. En la vida fraterna tiene un lugar 225 II, 1,45 | comunidad apostólica~45. La vida fraterna tiene un papel 226 II, 1,45 | miembros de las Sociedades de vida apostólica, a vivir sin 227 II, 1,46 | Sentire cum Ecclesia~46. A la vida consagrada se le asigna 228 II, 1,46 | hondura y en extensión. La vida de comunión « será así un 229 II, 1,46 | plena participación en la vida eclesial en todas sus dimensiones, 230 II, 1,47 | que las varias formas de vida consagrada y las Sociedades 231 II, 1,47 | consagrada y las Sociedades de vida apostólica tienen con el 232 II, 1,47 | la identidad propia de la vida consagrada, como de la expansión 233 II, 1,47 | de tantos Institutos de vida consagrada y Sociedades 234 II, 1,47 | consagrada y Sociedades de vida apostólica —como han hecho 235 II, 1,47 | peculiar de los Institutos de vida consagrada y de las Sociedades 236 II, 1,47 | consagrada y de las Sociedades de vida apostólica. Por la connotación 237 II, 1,47 | florecer de vocaciones a la vida consagrada en las Iglesias 238 II, 1,48 | La vida consagrada y la Iglesia 239 II, 1,48 | diocesana. Los carismas de la vida consagrada pueden contribuir 240 II, 1,48 | estimen los carismas de la vida consagrada, reservándoles 241 II, 1,48 | diócesis que quedara sin vida consagrada, además de perder 242 II, 1,48 | corresponder al don de la vida consagrada que el Espíritu 243 II, 1,49 | tanto, el carisma de la vida consagrada como una gracia 244 II, 1,49 | de la catequesis y de la vida de las parroquias.Es útil 245 II, 1,49 | requerida por una sana vida eclesial. Es preciso, por 246 II, 1,49 | indicaciones pastorales para la vida diocesana, representan dos 247 II, 1,50 | Superioras de los Institutos de vida consagrada y de las Sociedades 248 II, 1,50 | consagrada y de las Sociedades de vida apostólica con los Obispos. 249 II, 1,50 | la espiritualidad de la vida consagrada en el plan de 250 II, 1,51 | encomienda a las comunidades de vida consagrada la particular 251 II, 1,51 | seguir—, las comunidades de vida consagrada, en las cuales 252 II, 1,51 | diversidades.Las comunidades de vida consagrada son enviadas 253 II, 1,51 | testimonio de la propia vida el valor de la fraternidad 254 II, 1,51 | convertirse en lógica de vida y fuente de alegría.Particularmente 255 II, 1,52 | los diversos Institutos de vida consagrada y Sociedades 256 II, 1,52 | consagrada y Sociedades de vida apostólica. Personas que 257 II, 1,53 | objetivo la promoción de la vida consagrada, engarzada en 258 II, 1,53 | pues, a los Institutos de vida consagrada a que se presten 259 II, 1,53 | fuerte, con perjuicio de la vida consagrada misma y de la 260 II, 1,53 | válido de formación a la vida religiosa ».xhorto a las 261 II, 1,53 | Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades 262 II, 1,53 | consagrada y Sociedades de vida apostólica, como expresión 263 II, 1,53 | entre los Institutos de vida consagrada y los Obispos, 264 II, 1,54 | formas ordinarias de la vida cotidiana. Debido a las 265 II, 1,55 | ante todo guías expertas de vida espiritual, y cultivarán 266 II, 1,56 | laical en la riqueza de la vida consagrada es la adhesión 267 II, 1,56 | durante un cierto tiempo, la vida comunitaria y la particular 268 II, 1,56 | identidad del Instituto en su vida interna.s justo tener en 269 II, 1,56 | nutre de las riquezas de la vida consagrada; pero es preciso 270 II, 1,56 | el carácter propio de la vida consagrada, puede hacer 271 II, 1,56 | con las exigencias de la vida comunitaria y de la espiritualidad 272 II, 1,57 | indicaciones útiles para la vida de la Iglesia y para su 273 II, 1,57 | interpretarla, y de organizar la vida social, política, económica, 274 II, 1,57 | aportación específica a la vida y a la acción pastoral y 275 II, 1,57 | conciencia eclesial como en la vida cotidiana.También el futuro 276 II, 1,58 | refiere a lo específico de la vida consagrada femenina, sino 277 II, 1,58 | doctrina y las costumbres de la vida familiar y social, especialmente 278 II, 1,58 | mujer y al respeto de la vida humana.De hecho, « las mujeres 279 II, 1,58 | provocará cada vez más en la vida consagrada femenina una 280 II, 1,58 | bienes fundamentales de la vida y de la paz. Reitero de 281 II, 2,59 | atención particular merecen la vida monástica femenina y la 282 II, 2,59 | siente hacia este género de vida, que es signo de la unión 283 II, 2,59 | profundamente amado. En efecto, la vida de las monjas de clausura, 284 II, 2,59 | progreso ferviente de la vida espiritual, « no es otra 285 II, 2,59 | circunscrito como lugar de vida, las claustrales participan 286 II, 2,59 | convierte en sobreabundancia de vida, constituyéndose como anuncio 287 II, 2,59 | pesar de la sencillez de vida, prefiguran visiblemente 288 II, 2,59 | a mantenerse fieles a la vida claustral según el propio 289 II, 2,59 | ejemplo, este género de vida continúa teniendo numerosas 290 II, 2,59 | más que cualquier obra, la vida contemplativa tiene también 291 II, 2,59 | promover los valores de la vida contemplativa. En efecto, 292 II, 2,60 | tradicional de la Iglesia, la vida consagrada, por su naturaleza, 293 II, 2,60 | aprecio por este tipo de vida consagrada, en la que los 294 II, 2,60 | él con la caridad en la vida de cada día. Efectivamente, 295 II, 2,60 | especial este aspecto de la vida a la vez cristiana y consagrada, 296 II, 2,62 | Nuevas formas de vida evangélica~62. El Espíritu, 297 II, 2,62 | suscitado numerosas formas de vida consagrada, no cesa de asistir 298 II, 2,62 | nuestro tiempo, para que den vida a instituciones que respondan 299 II, 2,62 | un estilo particular de vida, a veces inspirado en una 300 II, 2,62 | También su compromiso de vida evangélica se expresa de 301 II, 2,62 | aspiración intensa a la vida comunitaria, a la pobreza 302 II, 2,62 | para que se pueda hablar de vida consagrada es que los rasgos 303 II, 2,62 | comunidades y formas de vida estén fundados en los elementos 304 II, 2,62 | son característicos de la vida consagrada.Este discernimiento 305 II, 2,62 | examinar el testimonio de vida y la ortodoxia de los fundadores 306 II, 2,62 | categoría específica de vida consagrada aquellas formas 307 II, 2,62 | la castidad propia de la vida conyugal y, sin descuidar 308 II, 2,62 | relativas a las nuevas formas de vida consagrada, con el fin de 309 II, 2,62 | los fieles deseosos de una vida cristiana más perfecta.Estas 310 II, 2,62 | Estas nuevas asociaciones de vida evangélica no son alternativas 311 II, 2,62 | diversas instituciones de vida consagrada, desde las más 312 II, 2,62 | y de perenne novedad de vida.~ 313 II, 3,63 | está haciendo mella en la vida consagrada. Las obras apostólicas 314 II, 3,63 | propio carisma, promover la vida fraterna, estar atentos 315 II, 3,63 | fuerza evangélica de la vida consagrada, la cual será 316 II, 3,63 | prerrogativa de la perpetuidad, la vida consagrada, sin embargo, 317 II, 3,63 | Instituto o de una forma de vida consagrada, y la misión 318 II, 3,63 | la misión eclesial de la vida consagrada como tal. Las 319 II, 3,63 | es verdad tanto para la vida consagrada de tipo contemplativo, 320 II, 3,63 | es la debilitación de la vida consagrada, que no consiste 321 II, 3,63 | del paso de la muerte a la vida.~ 322 II, 3,64 | vocacional~64. La misión de la vida consagrada y la vitalidad 323 II, 3,64 | mientras las vocaciones a la vida consagrada florecen en las 324 II, 3,64 | inspirador de los carismas de la vida consagrada. Así pues, a 325 II, 3,64 | Cristo haciendo florecer la vida consagrada en muchas naciones, 326 II, 3,64 | favorecer en los llamados a la vida consagrada la respuesta 327 II, 3,65 | cual debe abrir toda su vida a la acción del Espíritu 328 II, 3,65 | circunstancias ordinarias de la vida cotidiana.Desde el momento 329 II, 3,65 | momento que el fin de la vida consagrada consiste en la 330 II, 3,65 | Siendo éste el objetivo de la vida consagrada, el método para 331 II, 3,65 | todos los ámbitos de la vida cristiana y de la vida consagrada. 332 II, 3,65 | la vida cristiana y de la vida consagrada. Se ha de prever, 333 II, 3,67 | para los Institutos de vida religiosa y las Sociedades 334 II, 3,67 | religiosa y las Sociedades de vida apostólica, es la comunidad. 335 II, 3,67 | 7).Al mismo tiempo, la vida comunitaria, ya desde la 336 II, 3,67 | ello, en los Institutos de vida consagrada, será útil introducir 337 II, 3,67 | difícil arte de la unidad de vida, de la mutua compenetración 338 II, 3,68 | auténtica formación para la vida contemplativa y su peculiar 339 II, 3,68 | todos los Institutos de vida consagrada y a las Sociedades 340 II, 3,68 | consagrada y a las Sociedades de vida apostólica a elaborar cuanto 341 II, 3,68 | que la renovación de la vida consagrada depende principalmente 342 II, 3,69 | tanto para los Institutos de vida apostólica como para los 343 II, 3,69 | apostólica como para los de vida contemplativa, es una exigencia 344 II, 3,69 | cada circunstancia de la vida los mismos sentimientos 345 II, 3,69 | cada uno de los días de su vida.s muy importante, por tanto, 346 II, 3,69 | de sí mismo y llevar su vida con autosuficiencia. Ninguna 347 II, 3,69 | autosuficiencia. Ninguna fase de la vida puede ser considerada tan 348 II, 3,70 | de servir y de amar.n la vida consagrada, los primeros 349 II, 3,70 | marcada por el paso de una vida guiada y tutelada a una 350 II, 3,70 | recuperar un tono más alto de vida espiritual y apostólica, 351 II, 3,70 | las varias etapas de la vida, cada edad puede pasar por 352 II, 3,71 | persona en cada fase de la vida, el término de la formación 353 II, 3,71 | crecimiento y de fidelidad.La vida en el Espíritu tiene obviamente 354 III | III~SERVITIUM CARITATIS~LA VIDA CONSAGRADA ~EPIFANIA DEL 355 III, 0,72 | forma característica de la vida consagrada, haciendo de 356 III, 0,72 | misión; más aún, la misma vida consagrada, bajo la acción 357 III, 0,72 | misión, como lo ha sido la vida entera de Jesús. La profesión 358 III, 0,72 | no solamente en los de vida apostólica activa, sino 359 III, 0,72 | sino también en los de vida contemplativa.~En efecto, 360 III, 0,72 | quehacer principal de la vida consagrada! Cuanto más se 361 III, 0,72 | pastorales, el testimonio de vida y las obras de apostolado 362 III, 0,72 | los hermanos y hermanas.a vida religiosa, además, participa 363 III, 0,72 | particular y propio: la vida fraterna en comunidad para 364 III, 0,72 | comunidad para la misión. La vida religiosa será, pues, tanto 365 III, 0,72 | Señor Jesús, más fraterna la vida comunitaria y más ardiente 366 III, 0,73 | Dios y del hombre~73. La vida consagrada tiene la misión 367 III, 0,73 | hombres sobre el sentido de la vida presente y futura y sobre 368 III, 0,73 | Providencia. El llama a la vida consagrada para que elabore 369 III, 0,73 | comprometer y avasallar incluso la vida consagrada, los llamados 370 III, 0,73 | la Iglesia.e este modo la vida consagrada no se limitará 371 III, 0,74 | esperanzas de éxito. La vida consagrada, por el hecho 372 III, 0,74 | cultivar el valor de la vida fraterna, representa una 373 III, 0,74 | como el buen orden de la vida consiste en tender de la 374 III, 0,74 | consiste en tender de la vida activa a la contemplativa, 375 III, 0,74 | alma vuelve útilmente de la vida contemplativa a la activa 376 III, 0,74 | con mayor perfección la vida activa, por lo mismo que 377 III, 0,74 | activa, por lo mismo que la vida contemplativa enfervoriza 378 III, 0,74 | comunión con el Padre y una vida intensamente activa. Sin 379 III, 1 | tiempo el sentido de la vida cristiana y, con mayor motivo, 380 III, 1 | con mayor motivo, de la vida consagrada, que es vida 381 III, 1 | vida consagrada, que es vida de amor oblativo, de concreto 382 III, 1 | servir » (Mt 20, 28), la vida consagrada, al menos en 383 III, 1 | mínimas condiciones para una vida digna.La vida consagrada 384 III, 1 | condiciones para una vida digna.La vida consagrada muestra de este 385 III, 1 | indicaba como programa de vida a la Hijas de la Caridad 386 III, 1,75 | Aportación específica de la vida consagrada a la evangelización~ 387 III, 1,75 | en el testimonio de una vida totalmente entregada a Dios 388 III, 1,75 | prolongación de su humanidad.La vida consagrada es una prueba 389 III, 1,76 | los Institutos, sean de vida contemplativa o activa.Las 390 III, 1,76 | distingue y caracteriza la vida consagrada.~ 391 III, 1,77 | Apóstol, por ser tarea de la vida consagrada el trabajar en 392 III, 1,77 | desde los Institutos de vida activa a los de vida contemplativa, 393 III, 1,77 | de vida activa a los de vida contemplativa,innumerables 394 III, 1,77 | hoy a los Institutos de vida consagrada y a las Sociedades 395 III, 1,77 | consagrada y a las Sociedades de vida apostólica: el anuncio del 396 III, 1,77 | también la misión refuerza la vida consagrada, le infunde un 397 III, 1,77 | acoger las variadas formas de vida consagrada.La misión ad 398 III, 1,77 | diversos ámbitos típicos de la vida laical, pueden desarrollar 399 III, 1,77 | cristianas, la presencia de la vida consagrada adquiere una 400 III, 1,77 | como con el signo de la vida contemplativa. Por esto 401 III, 1,77 | contemplación, dado que « la vida contemplativa pertenece 402 III, 1,77 | distribución equitativa de la vida consagrada en sus varias 403 III, 1,77 | ayuda de los Institutos de vida consagrada a las diócesis 404 III, 1,78 | nosotros. En este sentido la vida consagrada prepara a las 405 III, 1,79 | Inculturación de la vida consagrada~80. La vida consagrada, 406 III, 1,79 | la vida consagrada~80. La vida consagrada, por su parte, 407 III, 1,79 | de Dios y del Reino, la vida consagrada es una provocación 408 III, 1,79 | conciencia de los hombres. Si la vida consagrada mantiene su propia 409 III, 1,79 | generación. El estilo de vida evangélico es una fuente 410 III, 1,79 | religiosos y de las Sociedades de vida apostólica pueden plantear 411 III, 1,79 | relación surgirán estilos de vida y métodos pastorales que 412 III, 1,80 | evangelización, se requiere que la vida consagrada se deje interpelar 413 III, 1,81 | adopción de un estilo de vida humilde y austero, tanto 414 III, 1,81 | cimentadas en este testimonio de vida, estarán en condiciones 415 III, 1,81 | fundadoras que gastaron su vida para servir al Señor presente 416 III, 1,81 | demuestra toda la historia de la vida consagrada, que se puede 417 III, 1,81 | naturalmente las diversas formas de vida consagrada, incluidas las 418 III, 1,81 | consagrada, incluidas las de vida contemplativa. ?Cómo podría 419 III, 1,81 | sentido la historia de la vida consagrada es rica de maravillosos 420 III, 1,81 | conversión permanente para la vida consagrada, puesto que, 421 III, 1,82 | consagradas que han sacrificado su vida a lo largo de los siglos 422 III, 1,82 | la índole profética de la vida consagrada.La Iglesia admira 423 III, 1,82 | servicio del Evangelio de la vida. Que promuevan por tanto, 424 III, 1,82 | respeto de la persona y de la vida humana desde la concepción 425 III, 2,83 | El profetismo de la vida consagrada~84. Los Padres 426 III, 2,83 | carácter profético de la vida consagrada, como una forma 427 III, 2,83 | profetismo inherente a la vida consagrada en cuanto tal, 428 III, 2,83 | Vaticano II reconoce a la vida consagrada,se manifiesta 429 III, 2,83 | valores evangélicos en la vida cristiana. En virtud de 430 III, 2,83 | ha visto una figura de la vida religiosa monástica en Elías, 431 III, 2,83 | oración, la proclama con la vida, con los labios y con los 432 III, 2,84 | hermanos y hermanas. La misma vida fraterna es un acto profético, 433 III, 2,84 | arriesgar incluso la propia vida.Una especial fuerza persuasiva 434 III, 2,84 | coherencia entre el anuncio y la vida. Las personas consagradas 435 III, 2,85 | la entrega de la propia vida. Son miles los que obligados 436 III, 2,85 | imitación. Los Institutos de vida consagrada y las Sociedades 437 III, 2,85 | consagrada y las Sociedades de vida apostólica han de contribuir 438 III, 2,86 | Los grandes retos de la vida consagrada~87. El cometido 439 III, 2,86 | cometido profético de la vida consagrada surge de tres 440 III, 2,86 | modo al Dios viviente. La vida consagrada, especialmente 441 III, 2,86 | es una bendición para la vida humana y para la misma vida 442 III, 2,86 | vida humana y para la misma vida eclesial.~ 443 III, 2,87 | familias. La respuesta de la vida consagrada consiste ante 444 III, 2,87 | humanas.Es necesario que la vida consagrada presente al mundo 445 III, 2,87 | propia de otros estados de vida.~ 446 III, 2,88 | naturaleza. La respuesta de la vida consagrada está en la profesión 447 III, 2,88 | educadores y responsables de la vida social, de tal modo que 448 III, 2,89 | sobriedad, un estilo de vida fraterna inspirado en criterios 449 III, 2,89 | compartir las condiciones de vida de los más desheredados. 450 III, 2,89 | que viven plenamente su vida « oculta con Cristo en Dios » ( 451 III, 2,89 | la entrega de la propia vida a causas poco reconocidas 452 III, 2,89 | diversas y complementarias, la vida consagrada participa de 453 III, 2,90 | a las que conduce, en la vida de las personas y de los 454 III, 2,90 | obediencia que caracteriza la vida consagrada. Esta hace presente 455 III, 2,91 | significado particular en la vida religiosa por la dimensión 456 III, 2,91 | comunitaria que la caracteriza. La vida fraterna es el lugar privilegiado 457 III, 2,91 | discernimiento y de la comunión.a vida de comunidad es además, 458 III, 2,91 | por algunos como regla de vida, se experimenta y anuncia 459 III, 2,92 | Un decidido compromiso de vida espiritual~93. Una de las 460 III, 2,92 | Sínodo ha sido el que la vida consagrada se nutra en las 461 III, 2,92 | en la esencia misma de la vida consagrada, desde el momento 462 III, 2,92 | síntesis el programa de toda vida consagrada, también en la 463 III, 2,92 | tradicionalmente se suele hablar de la vida religiosa como apostolica 464 III, 2,92 | también de relieve en la vida consagrada la dimensión 465 III, 2,92 | 40).Podemos decir que la vida espiritual, entendida como 466 III, 2,92 | espiritual, entendida como vida en Cristo, vida según el 467 III, 2,92 | entendida como vida en Cristo, vida según el Espíritu, es como 468 III, 2,92 | en las varias formas de vida consagrada, generan una 469 III, 2,92 | Iglesia reconoce una forma de vida consagrada o un Instituto, 470 III, 2,92 | personal y comunitaria.La vida espiritual, por tanto, debe 471 III, 2,92 | programa de las Familias de vida consagrada, de tal modo 472 III, 2,92 | cualidad espiritual de la vida consagrada, que se transforma 473 III, 2,93 | nacimiento de los Institutos de vida consagrada, y de manera 474 III, 2,93 | Palabra de Dios llega a la vida, sobre la cual proyecta 475 III, 2,93 | fuente límpida y perenne de vida espiritual »,una particular 476 III, 2,93 | las circunstancias de la vida de comunidad, lleva al gozo 477 III, 2,93 | ayudan a progresar en la vida espiritual. Conviene incluso 478 III, 2,93 | apostólica. Tanto en la vida religiosa contemplativa 479 III, 2,94 | nuestra Pascua y Pan de Vida, que da la vida a los hombres », 480 III, 2,94 | y Pan de Vida, que da la vida a los hombres »,corazón 481 III, 2,94 | hombres »,corazón de la vida eclesial y también de la 482 III, 2,94 | eclesial y también de la vida consagrada. Quien ha sido 483 III, 2,94 | como único sentido de su vida en la profesión de los consejos 484 III, 2,94 | Eucaristía ocupa el centro de la vida consagrada, personal y comunitaria. 485 III, 2,94 | ofrecimiento de la propia vida al Padre mediante el Espíritu. 486 III, 2,94 | en ciertos momentos de la vida, es de gran ayuda el recurso 487 III, 3,95 | este carisma, pueden dar vida a ambientes educativos impregnados 488 III, 3,95 | Evangelio y cultura, fe y vida.En la historia de la Iglesia, 489 III, 3,97 | cultura~98. Los Institutos de vida consagrada han tenido siempre 490 III, 3,97 | transforme desde dentro la vida social, favoreciendo una 491 III, 3,97 | tercer milenio cristiano, la vida consagrada podrá también 492 III, 3,97 | busca de la Verdad y de la Vida (cf. Hch 17, 27).Pero más 493 III, 3,97 | prestado a los otros, la vida consagrada necesita también 494 III, 3,97 | tradicionalmente ha estado presente la vida consagrada o de los nuevos 495 III, 3,98 | se pueden derivar para la vida consagrada misma, que ha 496 III, 4,99 | implicados los llamados a la vida consagrada? En el Sínodo 497 III, 4,99 | profunda vinculación de la vida consagrada con la causa 498 III, 4,99 | duda que los Institutos de vida consagrada y las Sociedades 499 III, 4,99 | consagrada y las Sociedades de vida apostólica tienen un deber 500 III, 4,99 | urgente, pues, que en la vida de las personas consagradas