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Ioannes Paulus PP. II
Novo Millennio

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
funci-parac | parad-tembl | temor-zona-

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1002 IV,44 | organización de los Sínodos y el funcionamiento de las Conferencias Episcopales. 1003 I,15 | con la ayuda de Dios, esté fundado en la contemplación y en 1004 IV,55 | paz y alejar el espectro funesto de las guerras de religión 1005 IV,53(37) | los Romanos, Pref., ed. Funk, I, 252. ~ 1006 II,23(12) | Arrianos 70: PG 26, 425 B - 426 G. ~ 1007 II,18 | momento en que el joven galileo se hace bautizar por Juan 1008 III,35 | la comunidad cristiana ha ganado mucho en el modo de celebrar 1009 II,28 | Cristo, y la muerte, una ganancia » (Flp 1,21). ~Después de 1010 IV,43 | engendran competitividad, ganas de hacer carrera, desconfianza 1011 IV,44 | sirven para asegurar y garantizar la comunión. ¿Cómo no pensar, 1012 IV,53 | jubilar. Una vez cubiertos los gastos que se han debido afrontar 1013 II,28 | memoria, dans vera cordis gaudia »: ¡cuán dulce es el recuerdo 1014 III,35 | seguirá indicando a cada generación « lo que constituye el eje 1015 II,16 | también su rostro ante las generaciones del nuevo milenio? ~Nuestro 1016 IV,47 | está constatando una crisis generalizada y radical de esta institución 1017 IV,53 | económico han ofrecido ayudas generosas, que han servido para asegurar 1018 I,14 | relación con éstos, un gesto de generosidad estaba en la lógica misma 1019 IV,46 | de hacer ciertamente un generoso esfuerzo —sobre todo con 1020 Intro,2 | Nuestro compromiso, con sus generosos esfuerzos y las inevitables 1021 III,31 | practicable sólo por algunos « genios » de la santidad. Los caminos 1022 II,19 | pregunta quién dice la « gente » que es él, recibiendo 1023 I,4 | reconciliación y como signo de genuina esperanza para quienes miran 1024 I,10 | el mundo del trabajo, y a gestionar con decisión los procesos 1025 II,19 | sentían interpelados por sus gestos y por sus palabras. A Jesús 1026 II,24 | Jn 5,18). En el marco de Getsemaní y del Gólgota, la conciencia 1027 II,22 | tiende más bien a la plena glorificación de Cristo, incluso en su 1028 II,24 | expresión de su humanidad glorificada, no hay duda de que ya en 1029 III,35 | día, cuando Cristo vuelva glorioso. No sabemos qué acontecimientos 1030 I,14 | para que los respectivos Gobiernos acaten, en breve plazo, 1031 II,26 | él, que ve al Padre y lo goza plenamente, valora profundamente 1032 II,27 | el huerto de los Olivos gozaba de todas las alegrías de 1033 III,40 | pluriforme de la Iglesia hemos gozado particularmente en este 1034 IV,56 | que, en cambio, es anuncio gozoso de un don para todos, y 1035 II,26 | oscuridad ve límpidamente la gravedad del pecado y sufre por esto. 1036 II,16 | apóstol Felipe por algunos griegos que habían acudido a Jerusalén 1037 Conclu,58 | aún como aurora luminosa y guía segura de nuestro camino. « 1038 Intro,1 | nunca, en pueblo peregrino, guiado por Aquél que es « el gran 1039 I,12 | anima la esperanza de estar guiados por la presencia de Cristo 1040 II,20 | fuerzas, sino dejándonos guiar por la gracia. Sólo la experiencia 1041 II,28 | de Pedro, que lloró por haberle renegado y retomó su camino 1042 I,6 | examen de conciencia nos habíamos preparado mucho antes, conscientes 1043 II,28 | los Hebreos: « El cual, habiendo ofrecido en los días de 1044 Intro,1 | y echaron las redes. « Y habiéndolo hecho, recogieron una cantidad 1045 IV,43 | misterio de la Trinidad que habita en nosotros, y cuya luz 1046 I,13 | luego los mismos lugares habitados y santificados por el Redentor. 1047 II,19 | excepcional de este rabbí que habla de manera fascinante, pero 1048 II,16 | creyentes de hoy no sólo « hablar » de Cristo, sino en cierto 1049 IV,42 | himno a la caridad: aunque habláramos las lenguas de los hombres 1050 II,18 | parientes (cf. Mc 6,3). Hablaron de su religiosidad, que 1051 I,12 | Se comprenderá así que hable espontáneamente del Jubileo 1052 III,38 | ocasión, fue Pedro quien habló con fe: « en tu palabra, 1053 Conclu,58 | ponernos en camino: « Id pues y haced discípulos a todas las gentes, 1054 III,29 | patrimonio de reflexión, sino hacerlo concretamente operativo. ~ 1055 IV,48 | hacer. ~En realidad, al hacernos poner la mirada en Cristo, 1056 I,15 | líneas de acción, deseo haceros partícipes de algunos puntos 1057 II,16 | Cristo, sino en cierto modo hacérselo « ver ». ¿Y no es quizá 1058 II,24 | condición humana que lo hacía crecer « en sabiduría, en 1059 Conclu,58 | Jesús (cf. Jn 19,26), y haciéndome voz, ante ella, del cariño 1060 I,6 | camino hacia el futuro, haciéndonos a la vez más humildes y 1061 II,24 | a Dios su propio Padre, haciéndose a sí mismo igual a Dios » ( 1062 IV,52 | propia vocación, quienes se hagan presentes en estas tareas, 1063 | has 1064 II,28 | recuerda la Carta a los Hebreos: « El cual, habiendo ofrecido 1065 II,16 | Jn 12,21). Esta petición, hecha al apóstol Felipe por algunos 1066 IV,42 | recuerda el apóstol Pablo en el himno a la caridad: aunque habláramos 1067 III,30 | camino ordinario, pero hacer hincapié en la santidad es más que 1068 II,26 | profundidad insondable de la unión hipostática. ~ 1069 I,15 | contemplado en sus coordenadas históricas y en su misterio, acogido 1070 II,22 | problema, en otros contextos históricos y culturales hubo más bien 1071 III,39 | Escritura. Ella ha recibido el honor que le corresponde en la 1072 IV,49 | fui forastero y me habéis hospedado; desnudo y me habéis vestido, 1073 III,41 | Evangelio en situaciones de hostilidad y persecución, a menudo 1074 I,9 | Jubileo de los Jóvenes nos hubiera « sorprendido », trasmitiéndonos, 1075 II,28 | Iglesia los vive como si hubieran sucedido hoy. En el rostro 1076 II,22 | históricos y culturales hubo más bien la tendencia a 1077 II,18 | Santo, descubrieron el dato humanamente desconcertante del nacimiento 1078 III,40 | las múltiples debilidades humanas, se basaba explícitamente 1079 IV,51 | vilipendio de los derechos humanos fundamentales de tantas 1080 IV,56 | No ha sido quizás esta humilde y confiada apertura con 1081 I,8 | callar y adorar, confiando humildemente en la acción misteriosa 1082 III,40 | es sólo el comienzo, un icono apenas esbozado del futuro 1083 Conclu,58 | a ponernos en camino: « Id pues y haced discípulos 1084 III,31 | Concilio mismo explicó, este ideal de perfección no ha de ser 1085 II,26 | salvación de todos. Mientras se identifica con nuestro pecado, « abandonado » 1086 IV,49 | que él mismo ha querido identificarse: « He tenido hambre y me 1087 IV,45(30) | Reg. III, 3: « Ideo autem omnes ad consilium 1088 I,12 | esta misma dirección han ido también algunos importantes 1089 II,28 | tesoro y su alegría. « Dulcis Iesu memoria, dans vera cordis 1090 IV,56 | por la Declaración Dominus Iesus, no puede ser objeto de 1091 IV,53(37) | S. Ignacio de Antioquía, Carta a los 1092 II,24 | Padre, haciéndose a sí mismo igual a Dios » (Jn 5,18). En el 1093 IV,57 | modos, se haya realizado igualmente en todas las Iglesias particulares. 1094 II,18 | iniciales ellos, bajo la acción iluminada del Espíritu Santo, descubrieron 1095 IV,43 | envidias. No nos hagamos ilusiones: sin este camino espiritual, 1096 IV,50 | Es la hora de un nueva « imaginación de la caridad », que promueva 1097 II,27 | recibido en sí misma. Ellos imitan al Cordero inmaculado, a 1098 II,28 | camino de Damasco y quedó impactado por él: « Para mí la vida 1099 I,10 | servicio a la paz. ~Gran impacto tuvo el encuentro de los 1100 Conclu,59 | más profundo del corazón, imparto a todos mi Bendición. ~Vaticano, 1101 I,7 | conciencia penitencial no nos ha impedido dar gloria al Señor por 1102 Intro,2 | renovación para asumir con nuevo ímpetu su misión evangelizadora. ~¿ 1103 IV,56 | el deber misionero no nos impide entablar el diálogo íntimamente 1104 III,29 | renacimiento pastoral. Una obra que implica a todos. Sin embargo, deseo 1105 IV,56 | rico por sus dimensiones e implicaciones para la vida y la historia 1106 Intro,1 | extraordinario dinamisno, que ha implicado a todos sus miembros, el 1107 III,40 | sino que acabará por implicar la responsabilidad de todos 1108 III,31 | ser malentendido, como si implicase una especie de vida extraordinaria, 1109 II,18 | siguen, por enfermos que imploran su poder de curación, por 1110 II,27 | profundo dolor, él muere implorando el perdón para sus verdugos ( 1111 I,6 | sobre la propia vida para implorar misericordia y obtener el 1112 IV,49 | presencia especial suya, que impone a la Iglesia una opción 1113 IV,51 | todo que no se trata de imponer a los no creyentes una perspectiva 1114 IV,51 | hasta el punto de hacer impopular la intervención de la Iglesia, 1115 I,12 | han ido también algunos importantes encuentros con Patriarcas 1116 IV,51 | a proclamar, oportuna e importunamente, que cuantos se valen de 1117 Intro,1 | 17.20; 1 Co 16,22). ~Es imposible medir la efusión de gracia 1118 II,17 | principio hasta el final, está impregnada de este misterio, señalado 1119 III,40 | los orígenes, dejándonos impregnar por el ardor de la predicación 1120 IV,52 | propone como una dimensión imprescindible del testimonio cristiano. 1121 I,8 | mirada en este año ha quedado impresionada no sólo por las multitudes 1122 I,9 | participación realmente impresionante, que a veces ha puesto a 1123 IV,52 | construcción el mundo, ni les impulsa a despreocuparse del bien 1124 IV,45 | es esencial y, por otro, impulsándolos a confluir normalmente incluso 1125 IV,48 | con « dos pulmones » ha de impulsar a los cristianos de oriente 1126 IV,46 | Iglesia del tercer milenio impulse a todos los bautizados y 1127 IV,56 | las otras religiones, la inauguró el Concilio. A nosotros 1128 III,34 | una oración superficial, incapaz de llenar su vida. Especialmente 1129 I,4(2) | Bula Incarnationis mysterium, 3: AAS 91 (1999), 1130 III,29 | modele las comunidades e incida profundamente mediante el 1131 IV,48 | La celebración jubilar ha incluido algún signo verdaderamente 1132 IV,50 | corre el riesgo de ser incomprendido o de ahogarse en el mar 1133 II,26 | dimensiones aparentemente inconciliables está arraigada realmente 1134 I,10 | humana. ~Los niños, con su incontenible comportamiento festivo, 1135 II,23 | divinazación », a través de la incorporación a Cristo del hombre redimido, 1136 III,40 | mejor a esta exigencia de inculturación. Permaneciendo plenamente 1137 IV,50 | pobreza puede extenderse indefinidamente, si a las antiguas añadimos 1138 II,20 | pasos? Mateo nos da una indicación clarificadora en las palabras 1139 IV,55 | nuevo siglo, en la línea indicada por el Concilio Vaticano 1140 III,35 | domingo, la Iglesia seguirá indicando a cada generación « lo que 1141 IV,54 | de los Padres, los cuales indicaron con esta imagen que la Iglesia 1142 Conclu,58 | nueva evangelización ». La indico aún como aurora luminosa 1143 IV,56 | diálogo no puede basarse en la indiferencia religiosa, y nosotros como 1144 IV,49 | Ateniéndonos a las indiscutibles palabras del Evangelio, 1145 IV,47 | recíproca y total, única e indisolubleresponde al proyecto primitivo 1146 IV,52 | espiritualidad oculta e individualista, que poco tiene que ver 1147 I,15 | recuerdos. Pero si quisiéramos individuar el núcleo esencial de la 1148 III,40 | de la evangelización, es indudablemente una prioridad para la Iglesia 1149 I,5 | indivisible Trinidad, misterio inefable en el cual todo tiene su 1150 Intro,2 | generosos esfuerzos y las inevitables fragilidades, está ante 1151 I,6 | ha querido recordar las infidelidades con las cuales tantos hijos 1152 IV,56 | frente al misterio de gracia infinitamente rico por sus dimensiones 1153 I,8 | de Dios y cantar su amor infinito: « ¡Misericordias Domini 1154 III,29 | la certeza que ella nos infunde: ¡Yo estoy con vosotros! ~ 1155 III,29 | satisface ciertamente la ingenua convicción de que haya una 1156 IV,51 | desequilibrio ecológico, que hace inhabitables y enemigas del hombre vastas 1157 III,31 | inserción en Cristo y la inhabitación de su Espíritu, sería un 1158 II,18 | Hijo amado » (cf. Lc 3,22), inicia su predicación de la venida 1159 III,41 | para el milenio que estamos iniciando? Quizás estábamos demasiado 1160 I,13 | Tierra Santa? Habría deseado iniciarlo en Ur de los Caldeos, para 1161 Conclu,58 | vivificante del Espíritu e iniciarlos en la gran aventura de la 1162 I,4 | viviera como un « único e ininterrumpido canto de alabanza a la Trinidad »2 1163 IV,45 | arbitrariedad y pretensiones injustificadas, la espiritualidad de la 1164 II,27 | Ellos imitan al Cordero inmaculado, a mi Hijo Unigénito, el 1165 III,29 | no estamos ante una meta inmediata, sino ante el mayor y no 1166 III,29 | dirigida a Pedro en Jerusalén, inmediatamente después de su discurso de 1167 Conclu,58 | la Iglesia como un océano inmenso en el cual hay que aventurarse, 1168 I,8 | tumbas de los Apóstoles, innumerables hijos de la Iglesia, deseosos 1169 IV,51 | cristiano no puede permanecer insensible. ~Se debe prestar especial 1170 II,21 | hombres! En la unión íntima e inseparable de estas dos polaridades 1171 III,31 | de Dios por medio de la inserción en Cristo y la inhabitación 1172 III,34 | efecto, correrían el riesgo insidioso de que su fe se debilitara 1173 IV,46 | sobre todo con la oración insistente al Dueño de la mies (cf. 1174 II,23 | Encarnación los Padres han insistido mucho: sólo porque el Hijo 1175 II,26 | realmente en la profundidad insondable de la unión hipostática. ~ 1176 IV,45 | los más jóvenes: « Dios inspira a menudo al más joven lo 1177 IV,44 | que asegure su auténtica inspiración evangélica. ~También se 1178 III,29 | que sea, además, la fuerza inspiradora de nuestro camino. Conscientes 1179 II,24 | narración los evangelistas, inspirados por el Espíritu Santo, captaran 1180 IV,45 | Éstos, como es sabido, no se inspiran en los criterios de la democracia 1181 IV,42 | programación pastoral se inspirará en el « mandamiento nuevo » 1182 IV,45 | un alma a la estructura institucional, con una llamada a la confianza 1183 IV,46 | florecer otros ministerios, instituidos o simplemente reconocidos, 1184 IV,42 | sacramento », o sea, « signo e instrumento de la íntima unión con Dios 1185 IV,46 | no es uniformidad, sino integración orgánica de las legítimas 1186 III,38 | los recursos de nuestra inteligencia y capacidad operativa en 1187 II,17 | compleja redacción y con una intención primordialmente catequética, 1188 I,11 | fue previsto como año « intensamente eucarístico »6 y así hemos 1189 IV,45(29) | el Clero y Otras, Instr. interdicasterial Ecclesiae de mysterio, sobre 1190 IV,55 | mediante encuentros de notable interés simbólico, ha tratado de 1191 III,38 | la primacía de la vida interior y de la santidad. Cuando 1192 III,33 | debemos enseñar a qué grado de interiorización nos puede llevar la relación 1193 II,18 | su poder de curación, por interlocutores que escuchan, con diferente 1194 I,14 | los Organismos financieros internacionales. Es de desear que los Estados 1195 III,39 | bíblico la palabra viva que interpela, orienta y modela la existencia. ~ 1196 II,19 | cada vez que se sentían interpelados por sus gestos y por sus 1197 IV,50 | tiempo las necesidades que interpelan la sensibilidad cristiana. 1198 Intro,2 | considerado y, en cierto sentido, interpretado, para escuchar lo que el 1199 IV,50 | su acto de fe en Cristo interpretando el llamamiento que él dirige 1200 Intro,2 | habría sido invitada a interrogarse sobre su renovación para 1201 IV,57 | pedido a la Iglesia que se interrogase sobre la acogida del Concilio. 44 ¿ 1202 IV,51 | punto de hacer impopular la intervención de la Iglesia, pero que 1203 III,37 | Como se recordará, en 1984 intervine sobre este tema con la Exhortación 1204 IV,56 | impide entablar el diálogo íntimamente dispuestos a la escucha. 1205 IV,53 | humana, que se basa en las íntimas exigencias del Evangelio, 1206 II,23 | redimido, admitido a la intimidad de la vida trinitaria. Sobre 1207 III,32 | que nos convierte en sus íntimos: « Permaneced en mí, como 1208 IV,49 | A partir de la comunión intraeclesial, la caridad se abre por 1209 Conclu,59 | espera. Tenemos que imitar la intrepidez del apóstol Pablo: « Lanzándome 1210 III,30 | de relieve una dinámica intrínseca y determinante. Descubrir 1211 Intro | Intro~ 1212 Conclu,58 | El mandato misionero nos introduce en el tercer milenio invitándonos 1213 III,29 | programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad 1214 II,24 | gracias a los cuales podemos introducirnos en la « zona-límite » del 1215 II,27 | acoger más fácilmente la intuición de la fe, y esto gracias 1216 IV,43 | y sus sufrimientos, para intuir sus deseos y atender a sus 1217 IV,42 | de la Iglesia, como bien intuyó santa Teresa de Lisieux, 1218 IV,42 | caridad (ágape), todo sería inútil. Nos lo recuerda el apóstol 1219 III,29 | No se trata, pues, de inventar un nuevo programa. El programa 1220 II,27 | este misterio, además de la investigación teológica, podemos encontrar 1221 IV,49 | página no es una simple invitación a la caridad: es una página 1222 IV,46 | respuesta que cada uno está invitado a dar a la llamada de Dios, 1223 Conclu,58 | introduce en el tercer milenio invitándonos a tener el mismo entusiasmo 1224 Intro,3 | una tarea a la cual deseo invitar a todas las Iglesias locales. 1225 III,38 | comienzo de este milenio, invite a toda la Iglesia a este 1226 Intro,1 | desde la barca de Simón, invitó al Apóstol a « remar mar 1227 II,25 | espera, solo ante Dios, lo invoca con su habitual y tierna 1228 Conclu,58 | años la he presentado e invocado como « Estrella de la nueva 1229 III,29 | coordenadas universales e irrenunciables, es necesario que el único 1230 I,4 | sí mismo la profecía de Isaías: « Hoy se cumple esta Escritura 1231 I,13 | parte de las comunidades israelítica y palestina. Grande fue 1232 IV,45(30) | vocari diximus, quia saepe iuniori Dominus revelat quod melius 1233 IV | IV~TESTIGOS DEL AMOR~ 1234 I,12 | con Patriarcas ortodoxos y Jerarcas de otras Confesiones cristianas. 1235 IV,45 | manifiesta la estructura jerárquica de la Iglesia y evita tentaciones 1236 IV,45 | perjuicio alguno del papel jerárquico de los Pastores, sabía animarlos 1237 II,19 | otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas » ( 1238 II,17 | hasta el punto que san Jerónimo afirma con vigor: « Ignorar 1239 II,22 | espléndida presentación joánica del misterio de Cristo está 1240 II,18 | por Juan Bautista en el Jordán y, apoyado por el testimonio 1241 III,34 | consagrar » y orientar nuestra jornada. Cuánto ayudaría que no 1242 I,13 | queridos a la vez por los judíos, los cristianos y los musulmanes. ~ 1243 II,27(14) | Cuaderno amarillo, 6 de julio de 1897: Opere complete, 1244 IV,45 | tanto, así como la prudencia jurídica, poniendo reglas precisas 1245 I,13 | augurio de una pronta y justa solución de los problemas 1246 I,15 | hecho este año no puede justificar una sensación de dejadez 1247 III,40 | particular en la pastoral juvenil. Precisamente por lo que 1248 I,9 | cambio, el mensaje de una juventud que expresa un deseo profundo, 1249 I,12 | reciente visita de S.S. Karekin II, Patriarca Supremo y 1250 II,22 | Encarnación es verdaderamente una kenosis, un "despojarse", por parte 1251 IV,42 | particulares, es el de la comunión (koinonía), que encarna y manifiesta 1252 I,4 | puertas del Reino de Dios al ladrón arrepentido: « En verdad 1253 II,28 | súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de 1254 I,13 | oración ante el Muro de las Lamentaciones y durante la visita al Mausoleo 1255 Conclu,59 | intrepidez del apóstol Pablo: « Lanzándome hacia lo que está por delante, 1256 I,10 | además, la ocasión para lanzar una fuerte llamada a remediar 1257 III,37 | desvanecido en este breve lapso de tiempo. Pero el Año jubilar, 1258 I,8 | me he parado a mirar las largas filas de peregrinos en espera 1259 III,39 | siempre válida tradición de la lectio divina, que permite encontrar 1260 III,39 | la asidua escucha y en la lectura atenta de la Sagrada Escritura. 1261 IV,56 | Vaticano II se esforzó en leer los « signos de los tiempos »?41 1262 IV,57 | esplendor. Es necesario leerlos de manera apropiada y que 1263 I,10 | Regina Caeli. En sus ojos leí el dolor, pero también el 1264 III,41 | mártires en términos un poco lejanos, como si se tratase de un 1265 II,25 | los liberaste... ¡No andes lejos de mí, que la angustia está 1266 II,25 | la cruz: « "Eloí, Eloí, ¿lema sabactaní?" —que quiere 1267 II,22 | y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús 1268 IV,42 | caridad: aunque habláramos las lenguas de los hombres y los ángeles, 1269 I,9 | la Plaza de san Juan de Letrán y en la Plaza de san Pedro. 1270 III,41 | christianorum. 25 Esta célebre « ley » enunciada por Tertuliano, 1271 II,25 | padres, esperaron y tú los liberaste... ¡No andes lejos de mí, 1272 IV,42(27) | MsB 3vo, Opere Complete, Libreria Editrice Vaticana Edizioni 1273 II,24 | Jn 10,38). ~Aunque sea lícito pensar que, por su condición 1274 II,26 | momento de oscuridad ve límpidamente la gravedad del pecado y 1275 IV,46 | catequesis a la animación litúrgica, de la educación de los 1276 III,34 | sobre todo educar en las litúrgicas. Está quizá más cercano 1277 II,21 | continuamente por Cristo a tocar sus llagas, es decir, a reconocer la 1278 II,24 | quebrantaba el sábado, sino que llamaba a Dios su propio Padre, 1279 IV,54(38) | Escritura alegóricamente es llamado sol »: Enarr. In Ps. 10, 1280 IV,50 | Cristo interpretando el llamamiento que él dirige desde este 1281 Conclu,58 | junto con muchos Obispos llegados a Roma desde todas las partes 1282 II,20 | del rostro del Señor no llegamos sólo con nuestras fuerzas, 1283 II,20 | 20. ¿Cómo llegó Pedro a esta fe? ¿Y qué 1284 I,8 | por las multitudes que han llenado la Plaza de san Pedro durante 1285 III,34 | superficial, incapaz de llenar su vida. Especialmente ante 1286 II,20 | del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad » ( 1287 II,25 | del rostro de Cristo nos lleva así a acercarnos al aspecto 1288 III,30 | del Espíritu Santo »,15 llevaba a descubrir también su « 1289 IV,50 | forma de evangelización, llevada a cabo mediante la caridad 1290 I,12 | nacimiento de Cristo? Se han llevado a cabo muchos esfuerzos 1291 III,40 | sino que sean purificados y llevados a su plenitud. ~El cristianismo 1292 III,40 | a la tradición eclesial, llevará consigo también el rostro 1293 IV,56 | que compete precisamente llevarla a la « plenitud de la verdad » ( 1294 Conclu,59 | nuestros hermanos, para llevarles el gran anuncio: « ¡Hemos 1295 I,15 | sensación de dejadez y menos aún llevarnos a una actitud de desinterés. 1296 III,38 | los proyectos pastorales lleven al fracaso y dejen en el 1297 III,35 | el que Cristo resucitado llevó a los Apóstoles el don de 1298 II,28 | los pasos de Pedro, que lloró por haberle renegado y retomó 1299 Intro,2 | evangelizadora. ~¿Lo ha logrado el Jubileo? Nuestro compromiso, 1300 I,14 | peso en las decisiones, logren encontrar el consenso necesario 1301 II,27 | fe, y esto gracias a las luces particulares que algunos 1302 I,13 | al Monte Nebo y visitando luego los mismos lugares habitados 1303 Conclu,58 | La indico aún como aurora luminosa y guía segura de nuestro 1304 IV,54(38) | S. Agustín: « También la luna representa a la Iglesia, 1305 IV,54 | reflejo ». Es el mysterium lunae tan querido por la contemplación 1306 II,20 | adecuado en el que puede madurar y desarrollarse el conocimiento 1307 II,24 | extrañar, pues, que, en la madurez, su lenguaje expresara firmemente 1308 III,29 | de que haya una fórmula mágica para los grandes desafíos 1309 III,31 | perfección no ha de ser malentendido, como si implicase una especie 1310 III,35 | tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza ».19 En el 1311 I,9 | hacerse « centinelas de la mañana » (cf. Is 21,11-12) en esta 1312 Conclu,58 | tomar contacto con este manantial vivo de nuestra esperanza, 1313 IV,42 | pastoral se inspirará en el « mandamiento nuevo » que él nos dio: « 1314 IV,42 | comunión es el fruto y la manifestación de aquel amor que, surgiendo 1315 IV,53 | limosna. Ahora la caridad manifestada en el centro de la catolicidad 1316 IV,48 | que es una »: esto que manifestamos en la profesión de fe tiene 1317 III,33 | Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él » (Jn 14,21). Se trata 1318 I,12 | única Iglesia de Cristo manifieste de modo cada vez más elocuente 1319 IV,45 | entre Pastores y fieles, manteniéndolos por un lado unidos a priori 1320 Intro,1 | Santo han elevado su voz: « Marana tha - Ven, Señor Jesús » ( 1321 II,19 | los hombres de Dios que marcaron la historia de Israel. En 1322 IV,50 | o en la enfermedad, a la marginación o a la discriminación social. 1323 I,15 | respecto el reproche de Jesús a Marta: « Tú te afanas y te preocupas 1324 III,41 | semilla de vida. Sanguis martyrum - semen christianorum. 25 1325 I,6 | conmovedora Liturgia del 12 de marzo de 2000, en la cual yo mismo, 1326 IV,43 | convertirían en medios sin alma, máscaras de comunión más que sus 1327 II,24 | condenado. En efecto, buscaban matarlo, « porque no sólo quebrantaba 1328 II,20 | más convencido sus pasos? Mateo nos da una indicación clarificadora 1329 I,11 | mundial, confié a su solicitud materna la vida de los hombres y 1330 I,13 | Lamentaciones y durante la visita al Mausoleo de Yad Vashem, en el recuerdo 1331 IV,50 | carece de la asistencia médica más elemental; quién no 1332 IV,57 | Iglesias particulares. A medida que pasan los años, aquellos 1333 III,31 | contentarse con una vida mediocre, vivida según una ética 1334 III,34 | no sólo serían cristianos mediocres, sino « cristianos con riesgo ». 1335 Intro,1 | Co 16,22). ~Es imposible medir la efusión de gracia que, 1336 Conclu,59 | volvió a su casa de Nazareth meditando en su corazón el misterio 1337 I,13 | lugar de su institución, al meditar el misterio de la Cruz sobre 1338 IV,45(30) | iuniori Dominus revelat quod melius est ». ~ 1339 I,7 | Santo, para recoger las memorias preciosas de los Testigos 1340 III,37 | Bautismo ».24 Cuando el mencionado Sínodo afrontó el problema, 1341 I,10 | con la alegre diversión, mensajes positivos, moralmente sanos, 1342 II,19 | preguntas que afloraban en su mente cada vez que se sentían 1343 I,13 | de la primera Alianza. Un mes después retomé el camino, 1344 II,21 | mis manos; trae tu mano y métela en mi costado » (Jn 20,27). 1345 III,29 | programáticas concretasobjetivos y métodos de trabajo, de formación 1346 I,12 | Primado Anglicano y por un Metropolitano del Patriarcado Ecuménico 1347 IV,45 | responsabilidad de cada miembro del Pueblo de Dios. ~ 1348 III,34 | próximas catequesis de los miércoles a la reflexión sobre los 1349 IV,46 | insistente al Dueño de la mies (cf. Mt 9,38)— en la promoción 1350 III,38 | episodio evangélico de la pesca milagrosa: « Maestro, hemos estado 1351 I,5 | ciertamente, sin ceder a fantasías milenaristas, la percepción del misterio 1352 IV,47 | muy extendida y a veces « militante ». Conviene más bien procurar 1353 I,10 | los periodistas hasta los militares, venidos para confirmar 1354 III,31 | vivida según una ética minimalista y una religiosidad superficial. 1355 IV,42 | demasiado precisas como para minimizar su alcance. Muchas cosas 1356 IV,50 | vida muy por debajo del mínimo requerido por la dignidad 1357 IV,46 | ordenado, pueden florecer otros ministerios, instituidos o simplemente 1358 IV,43 | cristiano, donde se educan los ministros del altar, las personas 1359 I,10 | ancianos a los enfermos y minusválidos, desde los trabajadores 1360 III,29 | confiado optimismo, aunque sin minusvalorar los problemas. No nos satisface 1361 IV,42 | todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos 1362 Intro,3 | durante estos meses, hemos mirado hacia el nuevo milenio que 1363 I,4 | genuina esperanza para quienes miran a Cristo y a su Iglesia ».3 1364 IV,48 | renovado camino postjubilar, miro con gran esperanza a las 1365 I,4 | con la mano la presencia misericordiosa de Dios, del cual procede « 1366 | mismas 1367 IV,56 | tarea prioritaria de la missio ad gentes sigue siendo anunciar 1368 IV,48 | perenne que, en él, recibirá misteriosamente hasta el fin de los tiempos. 1369 III,33 | indecible gozo vivido por los místicos como « unión esponsal ». ¿ 1370 IV,46 | asociación, que tanto en sus modalidades más tradicionales como en 1371 III,39 | que interpela, orienta y modela la existencia. ~ 1372 III,29 | Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida 1373 II,18 | de la ciencia histórica moderna. Sin embargo, de ellos emerge 1374 I,4 | dimensiones vitales, alcanzando momentos de intensidad que nos han 1375 IV,45 | Benito recuerda al Abad del monasterio, cuando le invita a consultar 1376 III,31 | camino del Sermón de la Montaña: « Sed perfectos como es 1377 IV,42 | tuviéramos una fe « que mueve las montañas », si faltamos a la caridad, 1378 IV,48 | esenciales de la fe y de la moral cristiana, la colaboración 1379 I,10 | diversión, mensajes positivos, moralmente sanos, capaces de transmitir 1380 II,28 | ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso 1381 II,18 | narraciones evangélicas terminan mostrando al Nazareno victorioso sobre 1382 II,19 | asombrosa de su nueva vida mostrándoles « las manos y el costado » ( 1383 III,41 | un panorama sorprendente, mostrándonos nuestro tiempo particularmente 1384 I,10 | ellos el Jubileo fue por un motivo muy particular un « año 1385 II,23 | límites y contradicciones, moviéndose hacia Dios mismo, más aún, 1386 IV,42(27) | MsB 3vo, Opere Complete, Libreria 1387 Intro,1 | después de haber hablado a la muchedumbre desde la barca de Simón, 1388 II,18 | ayudan (cf. Lc 8,2-3), por muchedumbres que lo buscan y lo siguen, 1389 | muchísimas 1390 I,14 | la cuestión de la deuda multilateral, contraída por Países pobres 1391 I,15 | misterio, acogido en su múltiple presencia en la Iglesia 1392 I,8 | impresionada no sólo por las multitudes que han llenado la Plaza 1393 I,11 | buena parte del Episcopado mundial, confié a su solicitud materna 1394 I,13 | emoción en la oración ante el Muro de las Lamentaciones y durante 1395 I,13 | judíos, los cristianos y los musulmanes. ~ 1396 IV,45(29) | interdicasterial Ecclesiae de mysterio, sobre algunas cuestiones 1397 IV,48 | Padre como el lugar de donde nace la unidad de la Iglesia 1398 IV,48 | las Comunidades eclesiales nacidas de la Reforma. La confrontación 1399 I,4 | Jesús en Belén: « Hoy os ha nacido en la ciudad de David un 1400 II,22 | afirma que el Hijo de Dios nació de la estirpe de David « 1401 I,12 | Iglesias, y también de cada nación y cultura, se armonizan 1402 IV,49 | olvidarse, ciertamente, que nadie puede ser excluido de nuestro 1403 II,18 | definitiva aurora. En efecto, las narraciones evangélicas terminan mostrando 1404 II,26 | profunda con el Padre, fuente naturalmente de alegría y felicidad, 1405 Conclu,59 | Jerusalén, volvió a su casa de Nazareth meditando en su corazón 1406 I,13 | los campos de exterminio nazis. Aquella peregrinación fue 1407 I,13 | camino, llegando al Monte Nebo y visitando luego los mismos 1408 IV,51 | caridad se convertirá entonces necesariamente en servicio a la cultura, 1409 IV,42 | alcance. Muchas cosas serán necesarias para el camino histórico 1410 I,7 | Mensaje elocuente que no necesita palabras, la santidad representa 1411 I,4 | consolador para los pecadores necesitados de misericordia —y ¿quién 1412 IV,44 | que precisamente por eso necesitan de una continua verificación 1413 IV,56 | objeto de una especie de negociación dialogística, como si para 1414 III,40 | de tal manera que no se nieguen los valores peculiares de 1415 IV,52 | historia, no nos exime en ningún modo del deber de construirla. 1416 I,10 | colocó en medio » a un niño y lo presentó como símbolo 1417 II,19 | conocimiento, que atañe al nivel profundo de su persona, 1418 IV,45 | ampliados día a día, a todos los niveles, en el entramado de la vida 1419 IV,45 | mejor ».30 Y san Paulino de Nola exhorta: « Estemos pendientes 1420 IV,45 | impulsándolos a confluir normalmente incluso en lo opinable hacia 1421 IV,57 | como textos cualificados y normativos del Magisterio, dentro de 1422 IV,55(39) | Cf. Decl. Nostra aetate, sobre las relaciones 1423 IV,55 | mediante encuentros de notable interés simbólico, ha tratado 1424 I,9 | diversas clases de personas, notándose una participación realmente 1425 IV,56 | nos llena de alegría, una noticia que debemos anunciar. ~La 1426 IV,52 | social de la Iglesia. ~Es notorio el esfuerzo que el Magisterio 1427 I,15 | quisiéramos individuar el núcleo esencial de la gran herencia 1428 IV,54 | gracia que nos hace hombres nuevos. ~ 1429 Conclu,58 | comunión que cada día se nutre de la mesa del Pan eucarístico 1430 II,28 | eterna para todos los que le obedecen » (5,7-9). ~La Iglesia mira 1431 Intro,3 | congregada en torno al propio Obispo, en la escucha de la Palabra, 1432 III,30 | santidad, por así decir, objetiva, se da a cada bautizado. ~ 1433 IV,56 | Dominus Iesus, no puede ser objeto de una especie de negociación 1434 I,7 | Señor por todo lo que ha obrado a lo largo de los siglos, 1435 IV,50 | cada día. La caridad de las obras corrobora la caridad de 1436 II,23(12) | A este respecto observa san Atanasio: « El hombre 1437 I,8 | su camino de esperanza. ~Observando también el continuo fluir 1438 II,17 | verdadero que los Evangelios, no obstante su compleja redacción y 1439 IV,48 | Cuerpo suyo, en la unidad obtenida por los dones del Espíritu, 1440 IV,51 | desde la concepción hasta su ocaso natural. Del mismo modo, 1441 IV,42(27) | Editrice Vaticana Edizioni OCD, Roma 1997, p. 223. ~ 1442 Conclu,58 | ante la Iglesia como un océano inmenso en el cual hay que 1443 III,33(18)| meditación cristiana, 15 de octubre de 1989: AAS 82 (1990), 1444 IV,52 | tentación de una espiritualidad oculta e individualista, que poco 1445 IV,46 | buscar el reino de Dios ocupándose de las realidades temporales 1446 Intro,2 | 2).~Al mismo tiempo, lo ocurrido ante nosotros exige ser 1447 IV,56 | que pueda constituir una ofensa a la identidad del otro 1448 I,10 | los trabajadores de las oficinas y del campo a los deportistas, 1449 IV,43 | a sus necesidades, para ofrecerle una verdadera y profunda 1450 III,31 | las formas más recientes ofrecidas en las asociaciones y en 1451 IV,56 | el deber de desarrollarlo ofreciendo el pleno testimonio de la 1452 IV,47 | las familias cristianas ofrezcan un ejemplo convincente de 1453 IV,47 | proyecto primitivo de Dios, ofuscado en la historia por la « 1454 I,4 | Escritura que acabáis de oír » (Lc 4,21). Han pasado 1455 IV,49 | de la ortodoxia. ~No debe olvidarse, ciertamente, que nadie 1456 I,12 | de Pedro. Sin embargo, no olvido que yo mismo quise que su 1457 I,5 | Apocalipsis: « El Alfa y la Omega, el Primero y el Último, 1458 IV,45(31) | fidelium ore pendeamus, quia in omnem fidelem Spiritus Dei spirat » ( 1459 IV,45(30) | Reg. III, 3: « Ideo autem omnes ad consilium vocari diximus, 1460 I,4 | Gracias te damos, Señor, Dios omnipotente » (Ap 11,17). En la Bula 1461 IV,45(31) | De omnium fidelium ore pendeamus, 1462 IV,54 | tan a menudo nos vuelve opacos y llenos de sombras. Pero 1463 III,29 | sino hacerlo concretamente operativo. ~Nos espera, pues, una 1464 IV,45 | normalmente incluso en lo opinable hacia opciones ponderadas 1465 IV,56 | nosotros fuese una simple opinión. Al contrario, para nosotros 1466 IV,51 | nos obliga a proclamar, oportuna e importunamente, que cuantos 1467 III,29 | Jubileo nos ha ofrecido la oportunidad extraordinaria de dedicarnos, 1468 III,34 | Convendría valorizar, con el oportuno discernimiento, las formas 1469 I,11 | jubilares no sólo por medio de oportunos y cualificados congresos, 1470 III,29 | preguntamos con confiado optimismo, aunque sin minusvalorar 1471 II,20 | mientras Jesús « estaba orando a solas » (Lc 9,18). Ambas 1472 III,30(15)| S. Cipriano, De Orat. Dom. 23: PL 4, 553; cf. 1473 III,33(18)| Doctrina de la Fe, Cart. Orationis formas, sobre algunos aspectos 1474 IV,46 | Junto con el ministerio ordenado, pueden florecer otros ministerios, 1475 IV,46 | realidades temporales y ordenándolas según Dios »32 y a llevar 1476 III,34 | quizá más cercano de lo que ordinariamente se cree, el día en que en 1477 III,31 | en las circunstancias más ordinarias de la vida. Es el momento 1478 IV,45(31) | De omnium fidelium ore pendeamus, quia in omnem 1479 IV,52 | modo cada vez más puntual y orgánico su propia contribución a 1480 IV,44 | reforma de la Curia romana, la organización de los Sínodos y el funcionamiento 1481 I,14 | Estados miembros de tales organizaciones, sobre todo los que tienen 1482 I,9 | prueba el esfuerzo de los organizadores y animadores, tanto eclesiales 1483 IV,46 | Es necesario y urgente organizar una pastoral de las vocaciones 1484 III,39 | palabra viva que interpela, orienta y modela la existencia. ~ 1485 III,29 | por objetivos pastorales orientados hacia una fecunda experiencia 1486 IV,56 | todos modos, aquél sigue orientándose hacia el anuncio ».40 Por 1487 III,34 | invita a « consagrar » y orientar nuestra jornada. Cuánto 1488 IV,57 | una brújula segura para orientarnos en el camino del siglo que 1489 III,40 | nosotros el impulso de los orígenes, dejándonos impregnar por 1490 III,37 | mundo. Los motivos que lo originan no se han desvanecido en 1491 I,14 | misma del Jubileo, que en su originaria configuración bíblica era 1492 IV,49 | que sobre el ámbito de la ortodoxia. ~No debe olvidarse, ciertamente, 1493 I,12 | encuentros con Patriarcas ortodoxos y Jerarcas de otras Confesiones 1494 II,17 | este misterio, señalado oscuramente en el Antiguo Testamento 1495 II,22 | cual Dios le exaltó y le otorgó un Nombre sobre todo nombre. 1496 Intro,1 | el gran Pastor de las ovejas » (Hb 13,20). Con un extraordinario 1497 I,8 | de peregrinos en espera paciente de cruzar la Puerta Santa. 1498 II,28 | siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia; 1499 III,37 | postsinodal Reconciliatio et paenitentia, que recogía los frutos 1500 I,13 | comunidades israelítica y palestina. Grande fue mi emoción en 1501 IV,56 | contando con la ayuda del Paráclito, el Espíritu de verdad (


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