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| Ioannes Paulus PP. II Novo Millennio IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
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Capítulo, Parrafo gris = Texto de comentario
1502 I,8 | celebraciones. Frecuentemente me he parado a mirar las largas filas
1503 II,27 | de Jesús en la cruz en la paradójica confluencia de felicidad
1504 II,25 | acercarnos al aspecto más paradójico de su misterio, como se
1505 I,4 | hoy estarás conmigo en el Paraíso » (Lc 23,43). ~
1506 I,13 | salvación. Así tuve el gozo de pararme en el Monte Sinaí, lugar
1507 II,25 | Mc 14,36). Pero el Padre parece que no quiere escuchar la
1508 | parecer
1509 II,18 | carpintero », en medio de sus parientes (cf. Mc 6,3). Hablaron de
1510 IV,45 | criterios de la democracia parlamentaria, puesto que actúan de manera
1511 I,14 | plazo, estas decisiones parlamentarias. Más problemática ha resultado,
1512 I,14 | observar que recientemente los Parlamentos de muchos Estados acreedores
1513 III,34 | religiosas, sino también en las parroquiales, nos esforzáramos más para
1514 IV,46 | capilar, que llegue a las parroquias, a los centros educativos
1515 II,23 | 24; Col 3,10) que llama a participar de su vida divina a la humanidad
1516 I,15 | de acción, deseo haceros partícipes de algunos puntos de meditación
1517 II,25 | postrarse en adoración. ~Pasa ante nuestra mirada la intensidad
1518 IV,50 | manifestaciones en los dos milenios pasados, pero que hoy quizás requiere
1519 IV,54(38) | Dios, el cual en muchas pasajes de la Escritura alegóricamente
1520 IV,57 | particulares. A medida que pasan los años, aquellos textos
1521 III,38 | la palabra de Cristo que pase por nosotros con toda su
1522 Intro,1 | por Aquél que es « el gran Pastor de las ovejas » (Hb 13,20).
1523 I,12 | visita de S.S. Karekin II, Patriarca Supremo y Catholicos de
1524 I,12 | por un Metropolitano del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla,
1525 I,12 | importantes encuentros con Patriarcas ortodoxos y Jerarcas de
1526 IV,45 | que es mejor ».30 Y san Paulino de Nola exhorta: « Estemos
1527 Intro,1 | recogieron una cantidad enorme de peces » (Lc 5,6). ~¡Duc in altum!
1528 III,40 | no se nieguen los valores peculiares de cada pueblo, sino que
1529 I,10 | del trabajo. A ellos les pedí que vivieran la espiritualidad
1530 I,9 | su entusiasmo, no dudé en pedirles una opción radical de fe
1531 I,10 | una cultura que corre el peligro de perder, de modo cada
1532 IV,45(31) | De omnium fidelium ore pendeamus, quia in omnem fidelem Spiritus
1533 IV,45 | Nola exhorta: « Estemos pendientes de los labios de los fieles,
1534 I,7 | embargo, la viva conciencia penitencial no nos ha impedido dar gloria
1535 Intro,2 | canto de alabanza. Había pensado en este Año Santo del dos
1536 I,13 | acontecimiento jubilar. Pensando en el clima vivido en aquellos
1537 Intro,2 | inicio de mi Pontificado. Pensé en esta celebración como
1538 Intro,1 | más que nunca, en pueblo peregrino, guiado por Aquél que es «
1539 II,21 | divino esplendor, y exclama perennemente: ¡« Señor mío y Dios mío »! (
1540 IV,46 | Pero es también exigente y perentoria para todos la exhortación
1541 I,15 | para dejarse llevar por la pereza. Es mucho lo que nos espera
1542 III,29 | él la historia hasta su perfeccionamiento en la Jerusalén celeste.
1543 III,31 | Sermón de la Montaña: « Sed perfectos como es perfecto vuestro
1544 I,10 | desde los políticos y los periodistas hasta los militares, venidos
1545 IV,55 | bañado de sangre tantos períodos en la historia de la humanidad.
1546 IV,45 | sabiduría, la cual, sin perjuicio alguno del papel jerárquico
1547 III,32 | convierte en sus íntimos: « Permaneced en mí, como yo en vosotros » (
1548 IV,51 | espíritu cristiano no puede permanecer insensible. ~Se debe prestar
1549 III,35 | tenemos la certeza de que éste permanecerá firmemente en las manos
1550 III,38 | echaré las redes » (ibíd.). Permitidle al Sucesor de Pedro que,
1551 III,38 | la acción de la gracia y permitir a la palabra de Cristo que
1552 II,18 | las cuales los discípulos, perplejos y atónitos antes, llenos
1553 III,41 | situaciones de hostilidad y persecución, a menudo hasta dar su propia
1554 III,37 | confianza, creatividad y perseverancia en presentarlo y valorizarlo. ¡
1555 III,31 | caminos de la santidad son personales y exigen una pedagogía de
1556 IV,51 | quedar al margen ante las perspectivas de un desequilibrio ecológico,
1557 IV,43 | tanto, como « uno que me pertenece », para saber compartir
1558 III,30 | su sentido fundamental de pertenecer a Aquél que por excelencia
1559 IV,51 | amenazada a menudo con la pesadilla de guerras catastróficas? ¿
1560 III,38 | episodio evangélico de la pesca milagrosa: « Maestro, hemos
1561 III,38 | toda la noche y no hemos pescado nada » (Lc 5,5). Este es
1562 Intro,1 | remar mar adentro » para pescar: « Duc in altum » (Lc 5,
1563 I,9 | contemporánea, hay una tendencia al pesimismo. Es como si el Jubileo de
1564 I,14 | los que tienen un mayor peso en las decisiones, logren
1565 II,23(12) | contra los Arrianos 70: PG 26, 425 B - 426 G. ~
1566 II,16 | siempre conscientemente, piden a los creyentes de hoy no
1567 I,6 | hecho portavoz de la Iglesia pidiendo perdón por el pecado de
1568 III,34 | Pero se equivoca quien piense que el común de los cristianos
1569 Conclu,59 | como desentumecer nuestras piernas para el camino que nos espera.
1570 III,37 | a Cristo como mysterium pietatis, en el que Dios nos muestra
1571 III,31 | palabra en la lógica de un plan pastoral? ~En realidad,
1572 IV,51 | hombre vastas áreas del planeta? ¿O ante los problemas de
1573 IV,52 | llegado a ser ya una cuestión planetaria. ~Esta vertiente ético-social
1574 III,29 | Resucitado entre nosotros, nos planteamos hoy la pregunta dirigida
1575 III,30 | bautizado. ~Pero el don se plasma a su vez en un compromiso
1576 I,8 | los veía como una imagen plástica de la Iglesia peregrina,
1577 I,14 | Gobiernos acaten, en breve plazo, estas decisiones parlamentarias.
1578 IV,55 | situación de un marcado pluralismo cultural y religioso, tal
1579 III,40 | la belleza de este rostro pluriforme de la Iglesia hemos gozado
1580 IV,50 | antiguas añadimos las nuevas pobrezas, que afectan a menudo a
1581 IV,48 | de Cristo sin excepción, podamos cantar juntos con voz clara: «
1582 II,28 | mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que
1583 III,40 | acción misionera, que no podrá ser delegada a unos pocos «
1584 II,21 | inseparable de estas dos polaridades está la identidad de Cristo,
1585 IV,51 | servicio a la cultura, a la política, a la economía, a la familia,
1586 I,10 | vida consagrada, desde los políticos y los periodistas hasta
1587 IV,45 | opinable hacia opciones ponderadas y compartidas. ~Para ello,
1588 III,31 | quieres ser santo? » Significa ponerle en el camino del Sermón
1589 Conclu,58 | nos invita una vez más a ponernos en camino: « Id pues y haced
1590 II,27 | filial: « Padre, en tus manos pongo mi espíritu » (Lc 23,46). ~
1591 IV,45 | como la prudencia jurídica, poniendo reglas precisas para la
1592 III,31 | Recordar esta verdad elemental, poniéndola como fundamento de la programación
1593 IV,56(40) | Pont. Cons. para el Diálogo Interreligioso
1594 I,7 | canonización. Respecto a Pontífices bien conocidos en la historia
1595 III,34 | discernimiento, las formas populares y sobre todo educar en las
1596 IV,56 | profundamente el mensaje del que son portadores. ¿No ha sido quizás esta
1597 I,6 | Crucificado, me he hecho portavoz de la Iglesia pidiendo perdón
1598 III,33 | que la persona humana sea poseída totalmente por el divino
1599 IV,47 | ejemplo convincente de la posibilidad de un matrimonio vivido
1600 IV,50 | pocos afortunados grandes posibilidades, dejando no sólo a millones
1601 IV,51 | adecuadamente los motivos de las posiciones de la Iglesia, subrayando
1602 IV,43 | ante todo lo que hay de positivo en el otro, para acogerlo
1603 I,10 | alegre diversión, mensajes positivos, moralmente sanos, capaces
1604 II,21 | Como Tomás, la Iglesia se postra ante Cristo resucitado,
1605 II,25 | cual el ser humano ha de postrarse en adoración. ~Pasa ante
1606 III,37 | tema con la Exhortación postsinodal Reconciliatio et paenitentia,
1607 III,31 | de vida extraordinaria, practicable sólo por algunos « genios »
1608 I,13 | Caldeos, para seguir casi prácticamente las huellas de Abraham «
1609 III,31 | primer momento, algo poco práctico. ¿Acaso se puede « programar »
1610 III,29 | de los Sínodos, que han precedido la preparación al Jubileo,
1611 III,36 | no sólo para cumplir un precepto, sino como necesidad de
1612 III,37 | Sacramentos son de los más preciosos— vienen de Aquél que conoce
1613 III,40 | exclamaba: « ¡ay de mí si no predicara el Evangelio! » (1 Co 9,
1614 III,39 | II ha subrayado el papel preeminente de la palabra de Dios en
1615 IV,53(37) | Antioquía, Carta a los Romanos, Pref., ed. Funk, I, 252. ~
1616 IV,49 | a la Iglesia una opción preferencial por ellos. Mediante esta
1617 III,35 | misterio del tiempo y que prefigura el último día, cuando Cristo
1618 III,29 | hermanos? » (Hch 2,37). ~Nos lo preguntamos con confiado optimismo,
1619 III,31 | religiosidad superficial. Preguntar a un catecúmeno, « ¿quieres
1620 III,31 | significa al mismo tiempo preguntarle, « ¿quieres ser santo? »
1621 II,26 | teológica no ha evitado preguntarse cómo Jesús pudiera vivir
1622 II,19 | histórica de Cristo, con las preguntas que afloraban en su mente
1623 Conclu,59 | la meta, para alcanzar el premio al que Dios me llama desde
1624 I,10 | perder, de modo cada vez más preocupante, el sentido mismo del matrimonio
1625 II,18 | pues los evangelistas se preocuparon de presentarlo recogiendo
1626 I,15 | Marta: « Tú te afanas y te preocupas por muchas cosas y sin embargo
1627 III,40 | el Espíritu de Dios nos prepara. ~La propuesta de Cristo
1628 I,6 | conciencia nos habíamos preparado mucho antes, conscientes
1629 Conclu,59 | nos encuentre vigilantes y preparados para reconocer su rostro
1630 I,5 | con Israel una alianza y preparar así el nacimiento del Hijo
1631 I,14 | caridad. Desde los años preparatorios, hice una llamada a una
1632 IV,45 | canónico, como los Consejos presbiterales y pastorales. Éstos, como
1633 II,18 | misericordia. Los Evangelios nos lo presentan así en camino por ciudades
1634 IV,55 | religioso, tal como se va presentando en la sociedad del nuevo
1635 IV,54 | que Cristo mismo dice, al presentarse como « luz del mundo » (
1636 IV,53 | hacia Roma, la Iglesia « que preside en la caridad »37 y a ofrecer
1637 IV,47 | Iglesia no puede ceder a las presiones de una cierta cultura, aunque
1638 I,10 | para mí el que tuve con los presos de Regina Caeli. En sus
1639 IV,50 | la eficacia de las ayudas prestadas, sino la capacidad de hacerse
1640 I,12 | programa del Año jubilar, se prestara una particular atención
1641 II,18 | realidad los Evangelios no pretenden ser una biografía completa
1642 IV,45 | tentaciones de arbitrariedad y pretensiones injustificadas, la espiritualidad
1643 II,25 | Jesús, abrumado por la previsión de la prueba que le espera,
1644 I,11 | Precisamente por ello fue previsto como año « intensamente
1645 IV,45 | organismos de participación previstos por el Derecho canónico,
1646 I,12 | Sucesor de Pedro, por el Primado Anglicano y por un Metropolitano
1647 II,24 | decir Lucas, recogiendo las primeras palabras de Jesús, apenas
1648 IV,47 | indisoluble— responde al proyecto primitivo de Dios, ofuscado en la
1649 II,17 | redacción y con una intención primordialmente catequética, nos transmitieron
1650 III,39 | Dios se está revitalizando principalmente la tarea de la evangelización
1651 IV,51 | todas partes se respeten los principios fundamentales, de los que
1652 IV,45 | manteniéndolos por un lado unidos a priori en todo lo que es esencial
1653 III,29 | orientación común, algunas prioridades pastorales que la experiencia
1654 IV,56 | los pueblos, y una tarea prioritaria de la missio ad gentes sigue
1655 III,37 | fruto a este sacramento, probablemente es necesario que los Pastores
1656 I,13 | aquellos lugares, aún tan probados e incluso recientemente
1657 I,4 | misericordiosa de Dios, del cual procede « toda dádiva buena y todo
1658 I,10 | el cual tantas familias, procedentes de diversas partes del mundo,
1659 I,14 | cuestión de la que depende el proceso de desarrollo de muchos
1660 I,11 | eucarístico »6 y así hemos procurado vivirlo. Al mismo tiempo, ¿
1661 IV,47 | militante ». Conviene más bien procurar que, mediante una educación
1662 II,19 | después de haber comprobado el prodigio (cf. Jn 20,24-29). En realidad,
1663 IV,48 | realidad de la división se produce en el ámbito de la historia,
1664 IV,53 | frutos de caridad que ya ha producido en el curso de su desarrollo —
1665 IV,48 | santidad, con la ayuda de Dios, producirán sus frutos en el futuro.
1666 IV,46 | Espíritu, no despreciéis las profecías, examinadlo todo y quedaos
1667 II,19 | Mt 16,15). Sólo la fe profesada por Pedro, y con él por
1668 I,8 | la Iglesia, deseosos de profesar la propia fe, confesar los
1669 IV,48 | esto que manifestamos en la profesión de fe tiene su fundamento
1670 I,10 | desde los artistas a los profesores universitarios, desde los
1671 IV,48 | algún signo verdaderamente profético y conmovedor, pero queda
1672 IV,43 | responder también a las profundas esperanzas del mundo. ~¿
1673 IV,56 | no sólo de la inagotable profundización teológica de la verdad cristiana,
1674 III,39 | y hermanas, consolidar y profundizar esta orientación, incluso
1675 III,29 | establecer aquellas indicaciones programáticas concretas —objetivos y métodos
1676 II,24 | conciencia humana de su misterio progresa también hasta la plena expresión
1677 III,34 | que su fe se debilitara progresivamente, y quizás acabarían por
1678 IV,50 | de personas al margen del progreso, sino a vivir en condiciones
1679 II,27 | doliente por los pecados del prójimo, feliz por la unión y por
1680 II,17(8) | Christi est »: Comm. in Is., Prol.: PL 24, 17. ~
1681 III,33 | la experiencia viva de la promesa de Cristo: « El que me ame,
1682 IV,47 | debida a los hijos y hacerse promotores de una eficaz presencia
1683 IV,50 | imaginación de la caridad », que promueva no tanto y no sólo la eficacia
1684 I,13 | el sincero augurio de una pronta y justa solución de los
1685 IV,44 | exigencia de responder con prontitud y eficacia a los problemas
1686 II,24 | correctamente, en las palabras pronunciadas por Jesús, la verdad que
1687 I,12 | ecuménica. ¿Qué ocasión más propicia para animar el camino hacia
1688 I,15 | importante que lo que nos propongamos, con la ayuda de Dios, esté
1689 IV,43 | espiritualidad de la comunión, proponiéndola como principio educativo
1690 I,7 | de gratitud y un renovado propósito de imitación. ~
1691 Intro,3 | traduciéndola en fervientes propósitos y en líneas de acción concretas.
1692 III,34 | pastoral. Yo mismo me he propuesto dedicar las próximas catequesis
1693 IV,53 | con ellos, también muchos protagonistas del mundo económico han
1694 III,34 | he propuesto dedicar las próximas catequesis de los miércoles
1695 IV,49 | naturaleza al servicio universal, proyectándonos hacia la práctica de un
1696 III,38 | ha de sorprender que los proyectos pastorales lleven al fracaso
1697 IV,45 | Por tanto, así como la prudencia jurídica, poniendo reglas
1698 II,27 | le aseguro que, de lo que pruebo yo misma, comprendo algo ».14
1699 IV,54(38) | llamado sol »: Enarr. In Ps. 10, 3: CCL 38, 42. ~
1700 IV,56 | está en nosotros (cf. 1 Pt 3,15). No debemos temer
1701 III,39 | corresponde en la oración pública de la Iglesia. Tanto las
1702 II,18 | el período del ministerio público, a partir del momento en
1703 I,13 | entristecidos por la violencia, pude experimentar una acogida
1704 I,6 | memoria ~6. Para que nosotros pudiéramos contemplar con mirada más
1705 I,10 | clases ~10. Obviamente no puedo detenerme en detalles sobre
1706 I,4 | que en la Cruz abrió las puertas del Reino de Dios al ladrón
1707 IV,48 | Iglesia respiraba con « dos pulmones » ha de impulsar a los cristianos
1708 IV,52 | ofrecer de modo cada vez más puntual y orgánico su propia contribución
1709 I,6 | contemplar con mirada más pura el misterio, este Año jubilar
1710 III,33 | encuentra también dolorosas purificaciones (la « noche oscura »), pero
1711 III,40 | cada pueblo, sino que sean purificados y llevados a su plenitud. ~
1712 III,30 | de cada bautizado pudiera purificarse y renovarse profundamente? ~
1713 II,20 | Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros,
1714 II,24 | matarlo, « porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que llamaba
1715 I,8 | Mi mirada en este año ha quedado impresionada no sólo por
1716 IV,46 | profecías, examinadlo todo y quedaos con lo bueno » (1 Ts 5,19-
1717 I,9 | Jubileo del Año 2000 que quedará viva en el recuerdo más
1718 II,28 | en el camino de Damasco y quedó impactado por él: « Para
1719 II,28 | Cristo: « Tú sabes que te quiero » (Jn 21,15.17). Lo hace
1720 I,12 | no olvido que yo mismo quise que su celebración tuviese
1721 III,36 | 36. Por tanto, quisiera insistir, en la línea de
1722 I,15 | tantos recuerdos. Pero si quisiéramos individuar el núcleo esencial
1723 IV,45(30) | iuniori Dominus revelat quod melius est ». ~
1724 II,19 | realmente excepcional de este rabbí que habla de manera fascinante,
1725 II,22 | cf. 9,5). Si hoy, con el racionalismo que reina en gran parte
1726 IV,51 | interpretar y defender los valores radicados en la naturaleza misma del
1727 III,40 | nunca las exigencias más radicales del mensaje evangélico,
1728 IV,51 | a algunos aspectos de la radicalidad evangélica que a menudo
1729 I,5 | más aún, ha puesto sus raíces, como una semilla destinada
1730 IV,44 | afrontar en los cambios tan rápidos de nuestro tiempo. ~
1731 IV,56 | y las religiones. No es raro que el Espíritu de Dios,
1732 III,35 | en este sentido, dando un realce particular a la Eucaristía
1733 IV,53 | 44–45). ~La obra que se realice será solamente un pequeño
1734 II,25 | aun conservando todo el realismo de un dolor indecible, se
1735 III,32 | vida pastoral auténtica. Realizada en nosotros por el Espíritu
1736 IV,42 | sola alma » (Hch 4,32). Realizando esta comunión de amor, la
1737 IV,52 | Obviamente todo esto tiene que realizarse con un estilo específicamente
1738 III,40 | para indicar que hace falta reavivar en nosotros el impulso de
1739 II,22 | más bien la tendencia a rebajar o desconocer el aspecto
1740 II,22 | Por otra parte, este rebajarse del Hijo de Dios no es un
1741 III,36 | están siendo, un « pequeño rebaño » (Lc 12,32). Esto les pone
1742 II,24 | definitiva, por esto fue rechazado y condenado. En efecto,
1743 IV,43 | los otros (cf. Ga 6,2) y rechazando las tentaciones egoístas
1744 IV,52 | testimonio cristiano. Se debe rechazar la tentación de una espiritualidad
1745 II,18 | vivo y radiante, y de él reciben el don del Espíritu Santo (
1746 II,19 | la « gente » que es él, recibiendo como respuesta: « Unos,
1747 IV,48 | don perenne que, en él, recibirá misteriosamente hasta el
1748 I,12 | Recuerdo, en particular, la reciente visita de S.S. Karekin II,
1749 III,31 | grupo, y con las formas más recientes ofrecidas en las asociaciones
1750 III,32 | vosotros » (Jn 15,4). Esta reciprocidad es el fundamento mismo,
1751 I,7 | ocasión del Año Santo, para recoger las memorias preciosas de
1752 III,37 | Reconciliatio et paenitentia, que recogía los frutos de la reflexión
1753 III,29 | existe. Es el de siempre, recogido por el Evangelio y la Tradición
1754 III,40 | algunos » (1 Co 9,22). Al recomendar todo esto, pienso en particular
1755 III,37 | corazón misericordioso y nos reconcilia plenamente consigo. Éste
1756 III,37 | Exhortación postsinodal Reconciliatio et paenitentia, que recogía
1757 IV,56 | de Dios »,42 la Iglesia reconoce que no sólo ha dado, sino
1758 IV,43 | nosotros, y cuya luz ha de ser reconocida también en el rostro de
1759 III,40 | los jóvenes, como antes he recordado, el Jubileo nos ha ofrecido
1760 III,37 | Reconciliación. Como se recordará, en 1984 intervine sobre
1761 I,10 | trabajan en este sector recordé la gran responsabilidad
1762 I,15 | ser » antes que « hacer ». Recordemos a este respecto el reproche
1763 IV,53 | la caridad cristiana que recorre la historia. Pequeño, pero
1764 Conclu,58 | debe hacerse más rápida al recorrer los senderos del mundo.
1765 I,15 | deja en nosotros tantos recuerdos. Pero si quisiéramos individuar
1766 III,39 | individualmente como las comunidades recurren ya en gran número a la Escritura,
1767 IV,49 | terrena atendiendo a cuantos recurrían a Él para toda clase de
1768 III,37 | caracterizado particularmente por el recurso a la Penitencia sacramental
1769 II,17 | no obstante su compleja redacción y con una intención primordialmente
1770 II,23 | vida divina a la humanidad redimida. En el misterio de la Encarnación
1771 II,23 | incorporación a Cristo del hombre redimido, admitido a la intimidad
1772 I,14 | acreedores han votado una reducción sustancial de la deuda bilateral
1773 IV,52 | nunca a la tentación de reducir las comunidades cristianas
1774 II,28 | rostro de Cristo no puede reducirse a su imagen de crucificado. ¡
1775 II,16 | del Jubileo, a la vez que reemprendemos el ritmo ordinario, llevando
1776 I,8 | que en el diálogo con él reemprendía su camino de esperanza. ~
1777 III,29 | deseo señalar, como punto de referencia y orientación común, algunas
1778 IV,51 | eclesial de la caridad. Me refiero al deber de comprometerse
1779 II,16 | quizá cometido de la Iglesia reflejar la luz de Cristo en cada
1780 IV,54 | exigente cometido de ser su « reflejo ». Es el mysterium lunae
1781 Intro,3 | momento de que cada Iglesia, reflexionando sobre lo que el Espíritu
1782 IV,56(40) | Instr. Diálogo y anuncio: reflexiones y orientaciones (19 mayo
1783 I,9 | los jóvenes, pero también reflexivos, deseosos de oración, de «
1784 I,6 | purificación de la memoria » ha reforzado nuestros pasos en el camino
1785 IV,45(30) | Reg. III, 3: « Ideo autem omnes
1786 IV,43 | acogerlo y valorarlo como regalo de Dios: un « don para mí »,
1787 III,32 | continuamente a las fuentes y se regenera en ellas. ~
1788 I,10 | que tuve con los presos de Regina Caeli. En sus ojos leí el
1789 IV,45 | prudencia jurídica, poniendo reglas precisas para la participación,
1790 Intro,1 | podemos repetir, con renovado regocijo, la antigua palabra de gratitud: «
1791 II,22 | con el racionalismo que reina en gran parte de la cultura
1792 I,5 | Jesús, hoy y siempre tú reinarás ». Con este canto, tantas
1793 III,40 | nueva evangelización. La reitero ahora, sobre todo para indicar
1794 III,35 | historia, con el cual se relacionan el misterio del principio
1795 IV,45(29) | sobre algunas cuestiones relativas la colaboración de los fieles
1796 IV,52 | conscientes del carácter relativo de la historia, no nos exime
1797 II,18 | Lc 4,16). ~Después los relatos serán más extensos, aún
1798 I,10 | lanzar una fuerte llamada a remediar los desequilibrios económicos
1799 III,37 | para obtener el perdón y la remisión de sus pecados graves cometidos
1800 III,29 | una apasionante tarea de renacimiento pastoral. Una obra que implica
1801 III,37 | valorizarlo. ¡No debemos rendirnos, queridos hermanos sacerdotes,
1802 II,28 | Pedro, que lloró por haberle renegado y retomó su camino confesando,
1803 Intro,2 | a interrogarse sobre su renovación para asumir con nuevo ímpetu
1804 III,30 | bautizado pudiera purificarse y renovarse profundamente? ~Espero que,
1805 Intro,1 | Santo que apaga la sed y renueva (cf. Jn 4,14). Es el amor
1806 Conclu,58 | he aquí tus hijos », le repito, evocando la voz misma de
1807 III,34 | cristianamente, incluso con una buena representación de seglares. ~
1808 II,24 | zona-límite » del misterio, representada por la autoconciencia de
1809 IV,50 | muy por debajo del mínimo requerido por la dignidad humana. ¿
1810 III,35 | qué acontecimientos nos reservará el milenio que está comenzando,
1811 II,16 | peregrinación pascual, ha resonado también espiritualmente
1812 I,14 | Formulo mis votos para que los respectivos Gobiernos acaten, en breve
1813 III,38 | la santidad. Cuando no se respeta este principio, ¿ha de sorprender
1814 III,40 | embargo, esto debe hacerse respetando debidamente el camino siempre
1815 IV,52 | configurarse de tal modo que respete la autonomía y las competencias
1816 IV,51 | para que en todas partes se respeten los principios fundamentales,
1817 IV,48 | tiempo en que la Iglesia respiraba con « dos pulmones » ha
1818 II,16 | época de la historia y hacer resplandecer también su rostro ante las
1819 III,33 | cristianización, ofrecen sus propias respuestas a esta necesidad, y lo hacen
1820 I,14 | comunidad se comprometía a restablecer la justicia y la solidaridad
1821 IV,47 | pero que Cristo ha venido a restaurar en su esplendor originario,
1822 I,14 | relaciones entre las personas, restituyendo también los bienes materiales
1823 Intro,1 | Duc in altum! Esta palabra resuena también hoy para nosotros
1824 Intro,1 | nueva etapa de su camino, resuenan en nuestro corazón las palabras
1825 I,14 | parlamentarias. Más problemática ha resultado, sin embargo, la cuestión
1826 III,38 | pastoral misma: pensar que los resultados dependen de nuestra capacidad
1827 IV,46 | de la vida, los cuales se resumen claramente en la respuesta
1828 III,36 | Esto les pone ante el reto de testimoniar con mayor
1829 II,28 | animada por esta experiencia, retoma hoy su camino para anunciar
1830 I,13 | Alianza. Un mes después retomé el camino, llegando al Monte
1831 II,28 | lloró por haberle renegado y retomó su camino confesando, con
1832 IV,51 | Retos actuales ~51. ¿Podemos quedar
1833 III,33 | gracia de creer en Cristo, revelador del Padre y Salvador del
1834 IV,47 | su esplendor originario, revelando lo que Dios ha querido «
1835 IV,45(30) | quia saepe iuniori Dominus revelat quod melius est ». ~
1836 II,28 | escuchado por su actitud reverente, y aun siendo Hijo, con
1837 III,39 | palabra de Dios se está revitalizando principalmente la tarea
1838 III,40 | de Pentecostés. Hemos de revivir en nosotros el sentimiento
1839 III,35 | las manos de Cristo, el « Rey de Reyes y Señor de los
1840 III,35 | manos de Cristo, el « Rey de Reyes y Señor de los Señores » (
1841 III,32 | intensa. Pero sabemos bien que rezar tampoco es algo que pueda
1842 III,34 | eucarística y quizás con el rezo de Laudes y Vísperas. Lo
1843 II,16 | llevando en el ánimo las ricas experiencias vividas durante
1844 I,12 | providencial de lugar donde las riquezas y los dones de todas y cada
1845 II,16 | vez que reemprendemos el ritmo ordinario, llevando en el
1846 III,31 | capaz de adaptarse a los ritmos de cada persona. Esta pedagogía
1847 I,11 | consagración con el que, rodeado por buena parte del Episcopado
1848 II,22 | al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos,
1849 IV,44 | a la reforma de la Curia romana, la organización de los
1850 IV,53(37) | de Antioquía, Carta a los Romanos, Pref., ed. Funk, I, 252. ~
1851 II,28 | los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso
1852 I,12 | particular, la reciente visita de S.S. Karekin II, Patriarca Supremo
1853 II,25 | cruz: « "Eloí, Eloí, ¿lema sabactaní?" —que quiere decir— "¡Dios
1854 IV,49 | contemplación de Cristo, tenemos que saberlo descubrir sobre todo en
1855 II,28 | su amor a Cristo: « Tú sabes que te quiero » (Jn 21,15.
1856 IV,45 | jerárquico de los Pastores, sabía animarlos a escuchar atentamente
1857 II,24 | Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la
1858 III,29 | Jubileo. De ella debemos sacar un renovado impulso en la
1859 IV,46 | promoción de las vocaciones al sacerdocio y a la vida de especial
1860 III,37 | recurso a la Penitencia sacramental nos ha ofrecido un mensaje
1861 I,11 | Si la Eucaristía es el sacrificio de Cristo que se hace presente
1862 IV,45(30) | consilium vocari diximus, quia saepe iuniori Dominus revelat
1863 III,34 | a la reflexión sobre los Salmos, comenzando por los de la
1864 IV,48 | fuerza que nos sostiene y saludable reproche por nuestra desidia
1865 I,8 | recibir la misericordia que salva. Mi mirada en este año ha
1866 III,40 | hecho todo a todos para salvar a toda costa a algunos » (
1867 II,28 | y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado
1868 III,29 | será una fórmula lo que nos salve, pero sí una Persona y la
1869 II,23 | trinitaria. Sobre esta dimensión salvífica del misterio de la Encarnación
1870 III,41 | mártires, una semilla de vida. Sanguis martyrum - semen christianorum. 25
1871 I,10 | mensajes positivos, moralmente sanos, capaces de transmitir confianza
1872 II,27 | Siena cómo en las almas santas puede estar presente la
1873 III,31 | muchos laicos que se han santificado en las circunstancias más
1874 I,13 | mismos lugares habitados y santificados por el Redentor. Es difícil
1875 IV,46 | empeño por evangelizar y santificar a los hombres ».33 ~En esta
1876 III,30 | entregó, precisamente para santificarla (cf. Ef 5,25-26). Este don
1877 Conclu,58 | acompaña en este camino la Santísima Virgen, a la que hace algunos
1878 III,29 | minusvalorar los problemas. No nos satisface ciertamente la ingenua convicción
1879 I,4 | sorpresa de un Dios que, satisfecho no sólo con la creación
1880 IV,42 | precisamente como experta en la scientia amoris: « Comprendí que
1881 II,17(8) | Ignoratio enim Scripturarum ignoratio Christi est »:
1882 I,10 | personas que trabajan en este sector recordé la gran responsabilidad
1883 III,29 | participación de los diversos sectores del Pueblo de Dios, señalen
1884 IV,46 | causado por el consumismo y el secularismo. Es necesario y urgente
1885 III,33 | de los vastos procesos de secularización, se detecte una difusa exigencia
1886 I,12 | del Jubileo visto desde la Sede de Pedro. Sin embargo, no
1887 III,34 | acabarían por ceder a la seducción de los sucedáneos, acogiendo
1888 III,34 | buena representación de seglares. ~
1889 I,9 | recuerdo más que las otras es seguramente la de la multitud de jóvenes
1890 II,24 | conseguirá afectar su serena seguridad de ser el Hijo del Padre
1891 II,18 | un fundamento histórico seguro, pues los evangelistas se
1892 IV,53 | alguna manera, el fruto y el sello de la caridad jubilar. En
1893 III,36 | Eucaristía dominical, congregando semanalmente a los cristianos como familia
1894 III,41 | ellos la palabra de Dios, sembrada en terreno fértil, ha fructificado
1895 II,27 | los Santos han vivido algo semejante a la experiencia de Jesús
1896 IV,52 | despreocuparse del bien de sus semejantes, sino que les obliga más
1897 III,41 | vida. Sanguis martyrum - semen christianorum. 25 Esta célebre «
1898 IV,49 | en la historia aquellas semillas del Reino de Dios que Jesús
1899 I,10 | Familias, en el cual han sido señalados al mundo como « primavera
1900 II,18 | victorioso sobre la muerte, señalan la tumba vacía y lo siguen
1901 I,9 | radical de fe y de vida, señalándoles una tarea estupenda: la
1902 III,29 | sectores del Pueblo de Dios, señalen las etapas del camino futuro,
1903 Conclu,58 | más rápida al recorrer los senderos del mundo. Los caminos,
1904 III,35 | de Reyes y Señor de los Señores » (Ap 19,16) y precisamente
1905 I,15 | no puede justificar una sensación de dejadez y menos aún llevarnos
1906 III,33 | totalmente por el divino Amado, sensible al impulso del Espíritu
1907 II,19 | su mente cada vez que se sentían interpelados por sus gestos
1908 II,25 | un conjunto conmovedor de sentimientos, el sufrimiento y la confianza.
1909 III,37 | de la comunidad cristiana sepa proponer de manera convincente
1910 II,24 | muerte conseguirá afectar su serena seguridad de ser el Hijo
1911 III,34 | a prueba la fe, no sólo serían cristianos mediocres, sino «
1912 II,24 | Evangelios, que nos ofrecen una serie de elementos gracias a los
1913 I,9 | conmovido ha sido constatar el serio esfuerzo de oración, de
1914 II,16 | Jubileo nos ha ayudado a serlo más profundamente. Al final
1915 III,31 | ponerle en el camino del Sermón de la Montaña: « Sed perfectos
1916 IV,44 | pensar, ante todo, en los servicios específicos de la comunión
1917 IV,53 | ayudas generosas, que han servido para asegurar la conveniente
1918 III,40 | de la Palabra para ser « servidores de la Palabra » en el compromiso
1919 IV,53 | económica. Lo que sobre servirá para repetir también en
1920 IV,43 | camino espiritual, de poco servirían los instrumentos externos
1921 IV,45(31) | Epist. 23, 36 a Sulpicio Severo: CSEL 29, 193. ~
1922 IV,49 | y, de alguna manera, se siembran todavía en la historia aquellas
1923 II,27 | Padre muestra a Catalina de Siena cómo en las almas santas
1924 IV,50 | comunidad cristiana, se sientan como « en su casa ». ¿No
1925 I,4 | pasado dos mil años, pero siente siempre consolador para
1926 III,29 | único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia
1927 III,31 | la santidad? ¿Qué puede significar esta palabra en la lógica
1928 III,29 | elaborando orientaciones significativas para el anuncio actual del
1929 II,20 | Sólo la experiencia del silencio y de la oración ofrece el
1930 IV,55 | encuentros de notable interés simbólico, ha tratado de establecer
1931 Intro,1 | muchedumbre desde la barca de Simón, invitó al Apóstol a « remar
1932 I,9 | basado en una recíproca simpatía y un profundo entendimiento.
1933 I,10 | año de misericordia ». ~Simpático fue, finalmente, en los
1934 IV,46 | ministerios, instituidos o simplemente reconocidos, para el bien
1935 I,13 | gozo de pararme en el Monte Sinaí, lugar que recuerda la entrega
1936 I,13 | aquellos días, expreso el sincero augurio de una pronta y
1937 II,24 | tanto por los Evangelios sinópticos (cf. Mt 11,27; Lc 10,22),
1938 IV,48 | La invocación « ut unum sint » es, a la vez, imperativo
1939 III,29 | etapas del camino futuro, sintonizando las opciones de cada Comunidad
1940 II,24 | prueba más dura. Pero ni siquiera el drama de la pasión y
1941 I,15 | vuelve su vista atrás, no sirve para el Reino de Dios » (
1942 IV,44 | del Concilio Vaticano II, sirven para asegurar y garantizar
1943 III,41 | sabido vivir el Evangelio en situaciones de hostilidad y persecución,
1944 III,30 | perspectiva en la que debe situarse el camino pastoral es el
1945 IV,53 | año, el dinero que pueda sobrar, debe destinarse a fines
1946 I,15 | algunos de los aspectos más sobresalientes de la experiencia jubilar.
1947 II,25 | está cerca, no hay para mí socorro! » (2221, 5.12). ~
1948 IV,42 | esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis
1949 IV,42 | un solo corazón y una sola alma » (Hch 4,32). Realizando
1950 II,20 | Jesús « estaba orando a solas » (Lc 9,18). Ambas indicaciones
1951 III,36 | menudo en condiciones de soledad y dificultad, los aspectos
1952 II,20 | expresión culminante en la solemne proclamación del evangelista
1953 Conclu,59 | Vaticano, 6 de enero, Solemnidad de la Epifanía del Señor,
1954 I,11 | Episcopado mundial, confié a su solicitud materna la vida de los hombres
1955 IV,50 | capacidad de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre, para que
1956 IV,54 | vuelve opacos y llenos de sombras. Pero es una tarea posible
1957 IV,50 | sociedad de la comunicación nos somete cada día. La caridad de
1958 I,15 | este espíritu, antes de someter a vuestra consideración
1959 II,24 | humana de Jesús se verá sometida a la prueba más dura. Pero
1960 II,18 | trabajando sobre documentos sometidos al atento discernimiento
1961 | Somos
1962 III,38 | respeta este principio, ¿ha de sorprender que los proyectos pastorales
1963 I,9 | los Jóvenes nos hubiera « sorprendido », trasmitiéndonos, en cambio,
1964 I,4 | cristianismo es gracia, es la sorpresa de un Dios que, satisfecho
1965 I,12 | de su Espíritu, capaz de sorpresas siempre nuevas.~
1966 III,33 | Se trata de un camino sostenido enteramente por la gracia,
1967 IV,48 | nos obliga, fuerza que nos sostiene y saludable reproche por
1968 II,19 | vosotros ¿quién decís que soy yo? » (Mt 16,15). Sólo la
1969 IV,45(31) | omnem fidelem Spiritus Dei spirat » (Epist. 23, 36 a Sulpicio
1970 IV,45(31) | pendeamus, quia in omnem fidelem Spiritus Dei spirat » (Epist. 23,
1971 I,4 | buena y todo don perfecto » (St 1,17). ~Pienso, sobre todo,
1972 Conclu,59 | un futuro de esperanza, suba hasta el Padre, por Cristo,
1973 II,24 | de Hijo de Dios. Juan lo subraya llegando a afirmar que,
1974 IV,51 | posiciones de la Iglesia, subrayando sobre todo que no se trata
1975 I,14 | también los bienes materiales substraídos. Me complace observar que
1976 III,34 | ceder a la seducción de los sucedáneos, acogiendo propuestas religiosas
1977 II,28 | los vive como si hubieran sucedido hoy. En el rostro de Cristo
1978 IV,43 | compartir sus alegrías y sus sufrimientos, para intuir sus deseos
1979 I,13 | espiritual, mediante la sugestiva « Liturgia de la palabra »
1980 I,7 | Comunidades eclesiales, en el sugestivo marco del Coliseo, símbolo
1981 IV,45(31) | spirat » (Epist. 23, 36 a Sulpicio Severo: CSEL 29, 193. ~
1982 III,34 | formas extravagantes de superstición. Hace falta, pues, que la
1983 II,28 | su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas
1984 III,41 | propia sangre como prueba suprema. En ellos la palabra de
1985 III,32 | algo que pueda darse por supuesto. Es preciso aprender a orar,
1986 IV,42 | manifestación de aquel amor que, surgiendo del corazón del eterno Padre,
1987 IV,46 | centros educativos y familias, suscitando una reflexión atenta sobre
1988 I,15 | experiencias vividas deben suscitar en nosotros un dinamismo
1989 III,40 | 1 Co 9,16). ~Esta pasión suscitará en la Iglesia una nueva
1990 IV,56 | donde quiere » (Jn 3,8), suscite en la experiencia humana
1991 I,14 | han votado una reducción sustancial de la deuda bilateral que
1992 IV,56 | interreligioso « tampoco puede sustituir al anuncio; de todos modos,
1993 IV,56 | Iglesia, por tanto, no puede sustraerse a la actividad misionera
1994 | suya
1995 | suyo
1996 III,40 | entusiasmo como un nuevo talento (cf. Mt 25,15) que Dios
1997 IV,52 | hagan presentes en estas tareas, sin ceder nunca a la tentación
1998 IV,50 | elemental; quién no tiene techo donde cobijarse? ~El panorama
1999 IV,50 | crecimiento económico, cultural, tecnológico, que ofrece a pocos afortunados
2000 III,30 | concedieron tanto relieve a esta temática no fue para dar una especie
2001 IV,54 | es una tarea que nos hace temblar si nos fijamos en la debilidad