Parte, Capítulo, Párrafo
1 I, 1,2 | identidad. En la Iglesia, el Espíritu Santo llama por su nombre
2 I, 1,2 | llamamiento específico del Espíritu, es decir, un "carisma particular
3 I, 1,2 | específicos: un llamamiento del Espíritu; una misión eclesial; una
4 I, 1,4 | expresión de la riqueza del Espíritu operante en las Iglesias
5 I, 1,5 | catequistas que tienen un marcado espíritu misionero, para que "se
6 I, 1,5 | estén dispuestos, si el Espíritu les llama interiormente
7 I, 2,6 | es decir, que viva en el Espíritu que le ayude a renovarse
8 I, 2,6 | el orden temporal con el espíritu evangélico, y dar así testimonio
9 I, 2,6 | el celo misionero y el espíritu mariano.~
10 I, 2,7 | cf. Jn 8,26; 12,49); del Espíritu Santo que ilumina la mente
11 I, 2,7 | en dejarse plasmar por el Espíritu y transformarse en testigos
12 I, 2,7 | ella con la asistencia del Espíritu Santo y la proclame a todos
13 I, 2,7 | donde ha sido derramado el Espíritu para santificar a los hijos
14 I, 2,7 | través de Cristo, en un solo Espíritu (cf. Ef 2,18).~El catequista
15 I, 2,8 | fidelidad a la acción del Espíritu Santo. Ello implica una
16 I, 2,8 | pascual, que son dones del Espíritu. En efecto "El don más precioso
17 I, 2,9 | catequista tenga un arraigado espíritu misionero. Este espíritu
18 I, 2,9 | espíritu misionero. Este espíritu se hace apostólicamente
19 I, 2,9 | la comunidad eclesial.~El espíritu misionero requiere, en fin,
20 I, 2,10 | 10. Espíritu mariano. Por una vocación
21 I, 2,10 | enriquecida por un profundo espíritu mariano. Antes de explicar
22 I, 3,14 | eclesiales de las que el Espíritu de Cristo no rehúsa servirse
23 II, 1,18 | comunión con los Pastores; el espíritu apostólico y la apertura
24 II, 2,20 | Cristo y con el Padre", en el Espíritu. Nunca se insistirá bastante
25 II, 2,21 | profesional y familiar; espíritu de sacrificio, de fortaleza,
26 II, 2,22 | los que la realizan: el Espíritu del Padre y del Hijo: el
27 II, 2,22 | del Padre y del Hijo: el Espíritu Santo".~La manera más adecuada
28 II, 2,22 | interior y el fervor del espíritu.~- Participación en retiros
29 II, 2,24 | a los candidatos son: el espíritu de responsabilidad pastoral
30 II, 2,25 | cristianos, a los que el Espíritu Santo abra el corazón (cf.
31 II, 2,25 | catequistas se forman bien en el espíritu misionero se hacen animadores
32 II, 2,26 | apostólica a los Pastores, en espíritu de fe, como Jesús que "se
33 II, 2,26 | interiormente por la gracia del Espíritu.~En este contexto de la
34 II, 2,27 | que forma a través del Espíritu Santo (cf Jn 16,12-15).
35 II, 2,27 | Esto exige en ellos un espíritu de fe y una actitud de oración
36 III, 2,36| mandato, realizándolo con espíritu comunitario y siguiendo
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