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Congregación para la Evangelización de los Pueblos
Guia para los Catequistas

IntraText - Concordancias

catequista

    Parte,  Capítulo, Párrafo
1 Pref | singularidad del papel del catequista afirmando que: "Durante 2 Pref | como son: la identidad del catequista, su selección, su formación 3 Pref | modo renovado la figura del catequista, contribuirá ciertamente 4 Intro, 0,1| realísticos para que un catequista pueda definirse como tal.~ 5 I, 1 | I. EL CATEQUISTA PARA UNA IGLESIA MISIONERA~ 6 I, 1,2 | Fundamento de la personalidad del catequista, además de los sacramentos 7 I, 1,2 | importante que el candidato a catequista capte el sentido sobrenatural 8 I, 1,2 | misionera, la vocación del catequista es específica, es decir, 9 I, 1,2 | especificidad de la vocación del catequista; de ahí el empeño que debe 10 I, 1,2 | vocación.~Por tanto, el catequista que trabaja en los territorios 11 I, 1,2 | propia que lo distingue del catequista que desempeña sus funciones 12 I, 1,2 | Iglesia.~Sintetizando, el catequista en los territorios de misión 13 I, 1,3 | identidad está la función del catequista que se desarrolla en relación 14 I, 1,3 | Magisterio, cuando trata del catequista en tierra de misión, manifiesta 15 I, 1,3 | descripción de la misión del catequista corresponde al concepto 16 I, 1,3 | la CEP, en el 1970: "El catequista es un laico especialmente 17 I, 1,3 | otros fieles, también al catequista se pueden confiar, según 18 I, 1,3 | de suplente, no hace del catequista un pastor, en cuanto su 19 I, 1,3 | actividad ordinaria: "El catequista no es un mero suplente del 20 I, 1,4 | funciones como propias del Catequista, o como formas de servicio 21 I, 1,5 | y promover la figura del catequista cono tal, independientemente 22 I, 1,5 | desesempeña. El valor del catequista, y su eficacia apostólica, 23 I, 1,5 | por tanto, la persona del catequista. Esto tendrá consecuencias 24 I, 1,5 | el cuidado y atención al catequista. Las palabras del Santo 25 I, 1,5 | sobretodo la calidad del catequista" .~- Teniendo en cuenta 26 I, 1,5 | ad gentes, el futuro del catequista en las Iglesias jóvenes 27 I, 1,5 | por el celo misionero. El catequista, por lo tanto, se deberá 28 I, 1,5 | para la cualificación del catequista. Se trata de establecer 29 I, 1,5 | preparados para garantizar al catequista la mayor idoneidad posible. 30 I, 1,5 | apostólicos laicales distintos del catequista. Se requerirán por tanto, 31 I, 1,5 | programa de promoción del catequista para el futuro, teniendo 32 I, 1,5 | como en la actividad del catequista. Estos programas, que no 33 I, 2 | LINEAS DE ESPIRITUALIDAD DEL CATEQUISTA~ 34 I, 2,6 | de la espiritualidad del catequista. Es necesario que el catequista 35 I, 2,6 | catequista. Es necesario que el catequista tenga una profunda espiritualidad, 36 I, 2,6 | espiritualidad propia del catequista se deriva de su vocación 37 I, 2,6 | eso, la espiritualidad del catequista entraña, con nueva y especial 38 I, 2,6 | aplicarse ciertamente al catequista. Como todo fiel, el catequista " 39 I, 2,6 | catequista. Como todo fiel, el catequista "está llamado a la santidad 40 I, 2,6 | La espiritualidad del catequista está ligada estrechamente 41 I, 2,6 | tareas seculares".~Cuando el catequista está casado, la vida matrimonial 42 I, 2,6 | en la misma actividad del catequista, y este tratará de asociar 43 I, 2,6 | apostólica.~La espiritualidad del catequista está vinculada también a 44 I, 2,7 | Palabra. El ministerio del catequista está esencialmente unido 45 I, 2,7 | primera actitud espiritual del catequista está relacionada, pues, 46 I, 2,7 | comportamientos, etc. El catequista debe dejarse atraer a la 47 I, 2,7 | la Iglesia, de la cual el catequista es miembro vivo que contribuye 48 I, 2,7 | Místico de Cristo, exige del catequista un sentido profundo de pertenencia 49 I, 2,7 | hermanos. El servicio del catequista no es nunca un acto individual 50 I, 2,7 | la Iglesia particular. El catequista debe participar responsablemente 51 I, 2,7 | de la espiritualidad del catequista se expresa, pues, mediante 52 I, 2,7 | Espíritu (cf. Ef 2,18).~El catequista tendrá, pues, un sentido 53 I, 2,7 | caracteriza la espiritualidad del catequista en virtud de la "caridad 54 I, 2,7 | dispersos" (Jn 11,52). El catequista ha de ser, pues, el hombre 55 I, 2,8 | autenticidad de vida. La tarea del catequista compromete toda su persona. 56 I, 2,8 | aparecer evidente que que el catequista, antes de anunciar la Palabra, 57 I, 2,8 | al Invisible".~Lo que el catequista propone no ha de ser una 58 I, 2,8 | autenticidad de vida en el catequista. Antes de hacer catequesis, 59 I, 2,8 | hacer catequesis, debe ser catequista. (La verdad de su vida es 60 I, 2,8 | disonancia habría si el catequista no viviera lo que propone, 61 I, 2,8 | le es poco familiar! El catequista debe aplicarse a sí mismo 62 I, 2,8 | Se puede objetar que el catequista, en cuanto laico, vive en 63 I, 2,8 | importante, asimismo, que el catequista crezca interiormente en 64 I, 2,8 | plenitud" (Jn 15,11).~El catequista deberá ser, pues, el sembrador 65 I, 2,9 | 9. Ardor misionero. Un catequista que viva en contacto con 66 I, 2,9 | 14), es necesario que el catequista tenga un arraigado espíritu 67 I, 2,9 | importantes: ante todo, el catequista ha de tener fuertes convicciones 68 I, 2,9 | mejor esta fe".~Además, el catequista ha de procurar mantener 69 I, 2,9 | de Pablo podrán ayudar al catequista a acrecentar en sí mismo 70 I, 2,9 | requiere, en fin, que el Catequista imprima, en lo más íntimo 71 I, 2,9 | gloriosa. El Cristo que el catequista ha aprendido a conocer, 72 I, 2,9 | tercer día (cf Hch 10,40). El catequista, por consiguiente, deberá 73 I, 2,10 | viviente", "madre y modelo del catequista".~La espiritualidad del 74 I, 2,10 | La espiritualidad del catequista, como la de todo cristiano 75 I, 2,10 | Cristo y de la Iglesia, el catequista debe vivir su presencia 76 I, 3 | III. ACTITUDES DEL CATEQUISTA FRENTE A DETERMINADAS SITUACIONES 77 I, 3,11 | categorías. El servicio del Catequista se ofrece a toda clase de 78 I, 3,11 | embargo, no es lo mismo ser catequista de catecúmenos que se preparan 79 I, 3,11 | actividades pastorales, o ser Catequista encargado de enseñar el 80 I, 3,11 | tanto, concretamente, todo catequista deberá promover el conocimiento 81 I, 3,11 | de hecho, sugiere que el catequista pueda conocer de antemano 82 I, 3,11 | vasto campo apostólico, el catequista está llamado a prestar especial 83 I, 3,11 | solidaridad y asistencia.~El catequista ha de acercarse al enfermo 84 I, 3,11 | ellos, con la Eucaristía.~El catequista ha de seguir de cerca también 85 I, 3,11 | Ayudar al anciano, para un catequista significa ante todo colaborar 86 I, 3,11 | también la soledad. El catequista no deje de preparar al anciano 87 I, 3,11 | la sensibilidad que el catequista deberá demostrar para comprender 88 I, 3,11 | separados o divorciados. El catequista debe participar y expresar 89 I, 3,12 | positivamente en ese proceso, el catequista deberá atenerse a estas 90 I, 3,13 | económico, social y político. El catequista tiene una importante tarea 91 I, 3,13 | iniciativas de ayuda, el catequista deberá actuar siempre con 92 I, 3,13 | preferencial por los pobres. El catequista, sobre todo cuando está 93 I, 3,13 | fuerza de la misión".~El catequista ha de tener presente que 94 I, 3,14 | enviado" (Jn 17,21).~El catequista, en virtud de su misión, 95 I, 3,14 | realiza su actividad, el catequista ha de hacer lo posible por 96 I, 3,15 | no hay que dejar solo al catequista, este, a su vez, se ha de 97 I, 3,15 | la Santa Sede, y ningún catequista ha de actuar por su cuenta, 98 I, 3,16 | misionera" propiamente dicha.~El catequista se presenta, hoy día, como 99 I, 3,16 | en la vida cristiana, el catequista se encuentra en una situación 100 I, 3,16 | preferenciales, para un catequista, son las siguientes: conocer 101 I, 3,16 | difusión de las sectas. El catequista, por consiguiente, ha de 102 I, 3,16 | refiere a la acción, el catequista deberá actuar dentro del 103 II | ELECCION Y FORMACION DEL CATEQUISTA~ ~ 104 II, 1,17 | conocer cuál es el papel del catequista en la comunidad, sobre todo 105 II, 1,17 | respetan su responsabilidad. Un catequista realizado, responsable y 106 II, 1,18 | escoger un candidato como catequista, es preciso saber qué criterios 107 II, 1,18 | refieren a la persona del catequista: por principio absoluto 108 II, 1,18 | serias, o que solicite ser catequista porque no ha podido encontrar 109 II, 1,18 | funciones peculiares de un catequista, como el dinamismo, la capacidad 110 II, 2,19 | necesidad de la preparación del catequista, porque cualquier actividad 111 II, 2,19 | Magisterio requieren para el catequista en una formación global 112 II, 2,20 | armonía en la personalidad del catequista. Para realizar su vocación, 113 II, 2,20 | diferentes en la vida del catequista: el espiritual, con sus 114 II, 2,20 | fuente de la identidad del catequista, es la persona de Cristo 115 II, 2,20 | tanto, la preocupación del catequista deberá ser, precisamente, 116 II, 2,20 | Jesús. El ser y actuar del catequista dependen, inseparablemente, 117 II, 2,20 | unidad y la armonía del catequista se deben leer desde esa 118 II, 2,20 | quiere renovar la figura del catequista en este momento decisivo 119 II, 2,21 | en este ámbito, es que el catequista sea una persona humanamente 120 II, 2,21 | desempeñar las funciones de catequista: facilidad de relaciones 121 II, 2,21 | completa, ideal para un catequista.~ 122 II, 2,22 | en la fe requiere en el catequista una intensa vida espiritual. 123 II, 2,22 | formación. El verdadero catequista es el santo.~La vida espiritual 124 II, 2,22 | La vida espiritual del catequista se centra en una profunda 125 II, 2,22 | Maestro (cf. Mt 23,8), el catequista sirve a los hermanos con 126 II, 2,22 | también alimento para el catequista, como lo fue para Jesús ( 127 II, 2,22 | ejercicio del servicio de catequista.~La formación espiritual 128 II, 2,22 | abundante y bien hecha, el catequista puede lograr el grado de 129 II, 2,22 | depende de la habilidad del catequista, es necesario que su actividad 130 II, 2,22 | Para la vida espiritual del catequista es necesario proporcionarle 131 II, 2,22 | director espiritual que el catequista mismo escoge entre los sacerdotes 132 II, 2,22 | comunión entre ellos.~Todo catequista, en fin, debe estar convencido 133 II, 2,22 | oración de los hermanos, el catequista recibe de ellos, al mismo 134 II, 2,23 | formación doctrinal del catequista serán la Teología Trinitaria, 135 II, 2,23 | Se tenga presente que el catequista tiene que ser formado en 136 II, 2,23 | oración comunitaria, el catequista necesita profundizar convenientemente 137 II, 2,23 | preparación intelectual del catequista un mayor arraigo y actualización, 138 II, 2,23 | que ha sido destinado el catequista.~- Por lo que se refiere 139 II, 2,23 | atinente y actual para cada catequista. La misma Constitución Apostólica 140 II, 2,23 | impartida por un sacerdote o un catequista experto; además, la utilización 141 II, 2,23 | el momento actual.~Todo catequista deberá empeñarse al máximo 142 II, 2,23 | de cuentas, es deber del catequista unir en su persona la dimensión 143 II, 2,23 | existe un único Maestro, el catequista debe de ser consciente de 144 II, 2,24 | Por eso hay que iniciar al catequista en su tarea: anuncio del 145 II, 2,24 | apostólicos en los que un catequista puede actuar, de manera 146 II, 2,24 | del sacerdote, o de algún catequista experto.~Las instrucciones 147 II, 2,25 | a la identidad misma del catequista y caracteriza todas sus 148 II, 2,25 | procurando asegurar a cada catequista una buena iniciación teórica 149 II, 2,25 | Iglesia, y caracterizan al catequista en los territorios de misión. 150 II, 2,25 | formación deberá ayudar al catequista a afinar su sensibilidad 151 II, 2,26 | por tanto, comunitaria. El catequista, en efecto, es enviado por 152 II, 2,26 | educar convenientemente a un catequista a esa dimensión comunitaria 153 II, 2,26 | ya que el ministerio del catequista, después de la elección 154 II, 2,26 | de la Iglesia, con la del catequista.~Se aconseja sea en una 155 II, 2,26 | comunidad de la que procede el catequista, durante la cual el Obispo 156 II, 2,26 | tenga más solemnidad para el catequista de plena dedicación que 157 II, 2,26 | plena dedicación que para el catequista de tiempo limitado.~- Capacidad 158 II, 2,26 | debe educar y apoyar. El catequista deberá tener en cuenta todos 159 II, 2,26 | laicales distintos al del catequista. Para colaborar en este 160 II, 2,26 | Pastores; pero la cordura de un catequista deberá favorecer la convergencia 161 II, 2,26 | su radio de acción. ~El catequista debe saber sufrir por la 162 II, 2,27 | responsabilidad deberá impulsar al catequista a dar una respuesta activa 163 II, 2,27 | propio progreso de vida.~El catequista opera en comunión, al servicio 164 II, 2,28 | liberador, para desligar al catequista de cualquier condicionamiento 165 II, 2,28 | manera realista. A todo catequista se debe dar, desde el principio, 166 II, 2,28 | progreso en la formación. El catequista ha de abrirse al formador 167 II, 2,28 | comunidad cristiana, donde el catequista vive y desarrolla su actividad, 168 II, 2,29 | didácticos, exigen que el catequista se mantenga en fase de formación 169 II, 2,29 | servicio, necesaria a todo catequista, y consiste en instrucciones 170 II, 2,29 | formación permanente ayuda al catequista a madurar el criterio, y 171 II, 2,29 | concretas, para que ningún catequista se vea privado de una mejoría 172 II, 2,29 | aspectos de la personalidad del catequista. No basta, pues, cuidar 173 II, 2,29 | principal.~No se olvide que el catequista ha de permanecer enraizado 174 II, 2,29 | mismos interesados. Todo catequista, por tanto, deberá hacerse 175 II, 2,30 | para preparar bien a un catequista. Corresponde a los Pastores 176 III | RESPONSABILIDAD HACIA EL CATEQUISTA~ ~ 177 III, 1 | VI - REMUNERACION DEL CATEQUISTA~ 178 III, 1,32 | prácticas. La retribución del catequista ha de considerarse como 179 III, 1,32 | personal y familiar del catequista, en el contexto ecónomico 180 III, 1,32 | consideren la vocación del catequista como una misión, más que 181 III, 2,33 | Tradendae: "El título de 'catequista' se aplica por excelencia 182 III, 2,34 | figura y a la formación del catequista, en el ámbito nacional y 183 III, 2,35 | isustituible en la promoción del catequista. Si como pastores, deben 184 III, 2,35 | valorar adecuadamente al catequista como figura eminente de


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