Parte, Capítulo, Párrafo
1 Pref | Queridos Sacerdotes,~Queridos Catequistas.~En este histórico período,
2 Pref | atención y su reflexión, en los catequistas laicos.~En el largo camino
3 Pref | Iglesia ha recorrido, los catequistas han tenido siempre un papel
4 Pref | constatar personalmente que los catequistas ofrecen, sobre todo en los
5 Pref | indiscutible actualidad de los catequistas laicos. Pues ellos, bajo
6 Pref | vida. (Verdaderamente los catequistas son un honor de la Iglesia
7 Pref | La presente Guía para los catequistas, fruto de la última Plenaria
8 Pref | Sacerdotes y a los mismos catequistas, invitando a todos a tomarla
9 Pref | a las Escuelas para los catequistas, les pido, en particular,
10 Pref | fiel de la Guía para los catequistas en todas las Iglesias que
11 Pref | María "Madre y Modelo de los catequistas", a quien pido los haga
12 Pref | particular miramiento a los catequistas, la reconfortante bendición
13 Intro, 0,1 | atención especial por los catequistas, convencida de que ellos
14 Intro, 0,1 | orden práctico sobre los catequistas, consciente de su responsabilidad
15 Intro, 0,1 | importancia de la obra de los catequistas, como "fundamental servicio
16 Intro, 0,1 | teniendo en cuenta que los catequistas, desde los primeros siglos
17 Intro, 0,1 | preparado una Guía para los catequistas en la que se tratan de manera
18 Intro, 0,1 | pueblo de Dios hacia los catequistas, en la situación actual
19 Intro, 0,1 | sean aplicables a todos los catequistas de las jóvenes Iglesias.
20 Intro, 0,1 | Guía son, ante todo, los catequistas, pero también los relacionados
21 Intro, 0,1 | formación y la actividad de los catequistas. En la redacción final del
22 Intro, 0,1 | unidad y de estímulo para los catequistas y, a través de su acción,
23 Intro, 0,1 | vida y el apostolado de los catequistas, y como base para la renovación
24 I, 1,3 | Redemptoris Missio describe a los catequistas como "agentes especializados,
25 I, 1,3 | aparte el asunto de los catequistas comprometidos en la actividad
26 I, 1,4 | Categorías y funciones. Los catequistas en los territorios de misión
27 I, 1,4 | distinguen no solo de los catequistas que actúan en las Iglesias
28 I, 1,4 | hablar de dos categorías de catequistas: los de tiempo pleno, que
29 I, 1,4 | tendencia muestra que los catequistas de tiempo parcial son mucho
30 I, 1,4 | dependen de la CEP:~- Los catequistas que tienen la función específica
31 I, 1,4 | encuentros, etc. Estos catequistas son más numerosos en las
32 I, 1,4 | mejor desarrollada.~- Los Catequistas que cooperan en las distintas
33 I, 1,4 | desde la formación de otros catequistas en los centros y la dirección
34 I, 1,4 | centros y la dirección de los catequistas voluntarios, hasta el control
35 I, 1,4 | organizativas, etc. Estos catequistas prevalecen en las parroquias
36 I, 1,4 | estatalizadas. Hay también Catequistas dominicales encargados de
37 I, 1,4 | debemos desestimar. Los catequistas pertenecen a diversas categorías
38 I, 1,4 | presente que, al lado de los catequistas laicos, opera en la catequesis
39 I, 1,4 | religiosas. Aun sin considerarlos Catequistas por el hecho de ser consagrados
40 I, 1,4 | funciones propias de los catequistas y sobre todo, en virtud
41 I, 1,4 | atención y del cuidado de los catequistas.~
42 I, 1,5 | necesarios almenos algunos catequistas profesionales, preparados
43 I, 1,5 | para el porvenir de los catequistas, la CEP constata que, con
44 I, 1,5 | impulsar especialmente a los catequistas que tienen un marcado espíritu
45 I, 1,5 | más importante para los Catequistas dedicados directamente a
46 I, 1,5 | Se requerirán por tanto, catequistas especializados. Entre éstos
47 I, 1,5 | surgiendo otros tipos de catequistas, que hay que tener en cuenta
48 I, 1,5 | que cada Iglesia tenga los catequistas que necesita ahora, y forme
49 I, 1,5 | y forme y prepare a los catequistas que prevé que responderán
50 I, 2,6 | justamente el Papa:"Los catequistas casados tienen la obligación
51 I, 3,11 | este punto de vista, los catequistas se distinguen por tareas
52 I, 3,12 | renovándolas desde dentro".~Los catequistas, en cuanto apóstoles, están
53 I, 3,13 | atender a los desposeídos, los catequistas han de acercarse y ayudar,
54 I, 3,15 | realiza en Cristo.~También los catequistas, cuya tarea primordial en
55 II, 1,17 | condición preliminar para lograr catequistas idóneos. Por eso, como hemos
56 II, 1,17 | los Pastores tratan a sus catequistas, valorizan sus atribuciones
57 II, 1,18 | centros o escuelas para catequistas: además de los criterios
58 II, 2,19 | eclesiales puedan contar con catequistas suficientes e idóneos, además
59 II, 2,20 | realizar su vocación, los catequistas - como todo fiel laico - "
60 II, 2,22 | propone al menos para los catequistas que guían una comunidad,
61 II, 2,22 | riesgo de contentarse con catequistas de nivel más bien bajo.
62 II, 2,22 | la guía espiritual de los catequistas en sus mismos puestos de
63 II, 2,22 | permanecer cerca de sus propios catequistas, preocupándose de seguirlos
64 II, 2,22 | formación interior de los catequistas - como las escuelas de oración,
65 II, 2,22 | iniciativas no aíslan a los catequistas, sino que les ayudan a crecer
66 II, 2,23 | preparación doctrinal de los catequistas, para que puedan conocer
67 II, 2,23 | Misiología ha de enseñarse a los catequistas, al menos en sus elementos
68 II, 2,23 | en las misiones, muchos catequistas trabajan también en distintos
69 II, 2,23 | asimismo, presentar a los catequistas contenidos relacionados
70 II, 2,23 | global y no sectorial. Los catequistas, en efecto, deben llegar
71 II, 2,23 | preparación doctrinal de los catequistas el Catecismo de la Iglesia
72 II, 2,23 | cree". Sin duda alguna los catequistas encontrarán en el nuevo
73 II, 2,23 | formación intelectual de los catequistas. Entre éstos están, en primer
74 II, 2,24 | particular se asegure a los catequistas la preparación pastoral
75 II, 2,25 | Juan Pablo II, cuando los catequistas se forman bien en el espíritu
76 II, 2,26 | aplicarse con todo derecho a los catequistas, cuya tarea es una realidad
77 II, 2,27 | en la formación de los catequistas, contar con educadores idóneos
78 II, 2,27 | implicadas en la formación.~Los catequistas deben estar convencidos,
79 II, 2,27 | colaborar en la formación de sus catequistas, asegurándoles, en especial,
80 II, 2,27 | guía como educadores de los catequistas. Esto requiere de ellos
81 II, 2,27 | formadores más adecuados de los catequistas.~Los formadores, es decir,
82 II, 2,27 | Iglesia para ayudar a los catequistas a realizar el programa de
83 II, 2,27 | responsables de los centros para catequistas y también los que se encargan
84 II, 2,27 | escogidos sobre todo entre catequistas experimentados. Así, la
85 II, 2,28 | insistir en que todos los catequistas reciban una formación inicial
86 II, 2,28 | que la formación de los catequistas no sea abstracta, sino encarnada
87 II, 2,28 | se debe pretender tener catequistas completos desde el principio,
88 II, 2,28 | vocación apostólica. Los catequistas pueden descubrir progresivamente,
89 II, 2,28 | en la preparación de los catequistas, o dejarla a su exclusiva
90 II, 2,29 | los dirigentes como a los catequistas, y abarca todas las dimensiones
91 II, 2,29 | garantiza la calidad de los catequistas, evitando el desgaste y
92 II, 2,29 | formación permanente de los catequistas sigue siendo un imperativo
93 II, 2,29 | renovación y actualización de catequistas, en cualquier momento de
94 II, 2,29 | valorizando los encuentros entre catequistas de distintas Iglesias particulares.~
95 II, 2,30 | centros o escuelas para catequistas. Es significativo que los
96 II, 2,30 | escuelas (o centros) para catequistas que, aprobados por las Conferencias
97 II, 2,30 | referencia a los centros para catequistas, se habla de realidades
98 II, 2,30 | para las esposas de los catequistas; entrega o no, de un diploma.~
99 II, 2,30 | formar un cierto número de catequistas propios, por lo menos los
100 III, 1,31 | un número suficiente de catequistas. Ese problema no se plantea,
101 III, 1,31 | a cualquier categoría de catequistas remunerados por la Iglesia,
102 III, 1,31 | riesgo de considerar a los catequistas como trabajadores de inferior
103 III, 1,32 | libre contribución. Los catequistas, de dedicación plena o parcial,
104 III, 1,32 | especial atención a los catequistas enfermos, inválidos y ancianos.~
105 III, 1,32 | aportaciones económicas para los catequistas, según las posibilidades.
106 III, 1,32 | del mantenimiento de los catequistas, sobre todo cuando se trata
107 III, 1,32 | presupuestos destinados a los catequistas.~Se recomienda especialmente
108 III, 1,32 | económica para los centros de catequistas. Este esfuerzo es digno
109 III, 1,32 | promoverse y multiplicarse los catequistas voluntarios, que se comprometen
110 III, 1,32 | y la distribución de los catequistas.~En resumen, el problema
111 III, 2,33 | siempre han demostrado a los catequistas: esa actitud es una garantía
112 III, 2,33 | las Iglesias jóvenes.~Los catequistas, en efecto, son apóstoles
113 III, 2,33 | encomie de este modo a los catequistas en los territorios de misión: "
114 III, 2,33 | encuentran, en primera línea, los catequistas. (...) Aunque se ha habido
115 III, 2,33 | extraeclesiales, el ministerio de los catequistas continúa siendo siempre
116 III, 2,33 | aplica por excelencia a los catequistas de tierras de misión".~A
117 III, 2,33 | tierras de misión".~A los catequistas se puede aplicar, con toda
118 III, 2,33 | ministerio de la palabra".~Los catequistas sean valorizados en la organización
119 III, 2,33 | olvidar que el número de catequistas aumenta de continuo y que
120 III, 2,33 | reclaman la presencia de los catequistas, porque son laicos que viven
121 III, 2,33 | teología del laicado, los catequistas ocupan necesariamente un
122 III, 2,33 | la urgencia de promover catequistas, tanto en número, mediante
123 III, 2,34 | primeros responsables de los catequistas. El Magisterio contemporáneo
124 III, 2,34 | refuercen su solicitud por los catequistas, teniendo en cuenta todos
125 III, 2,34 | traten personalmente a los catequistas, instaurando una relación
126 III, 2,34 | importancia y el papel de los catequistas.~- Crear o renovar los Directorios
127 III, 2,34 | la actual Guía para los catequistas a la situación local.~-
128 III, 2,34 | preparación específica de los catequistas en el ámbito diocesano y
129 III, 2,34 | parroquias, es decir, grupos de catequistas bien formados en los centros
130 III, 2,34 | de la asistencia de otros catequistas voluntarios y se les puedan
131 III, 2,34 | actividad y a la vida de los catequistas con un esmerado planteamiento
132 III, 2,34 | responsabilidad con los catequistas, es manifestándoles su amor
133 III, 2,35 | especial deberán seguir a los catequistas que comparten su trabajo
134 III, 2,35 | catequesis y acojan a los catequistas, colaboren con ellos y los
135 III, 2,36 | formadores. La preparación de los catequistas está confiada, generalmente,
136 III, 2,36 | acepta el mandato de formar catequistas, ha de considerarse como
137 III, 2,36 | hemos dicho, el formador de catequistas deberá estar dotado de cualidades
138 III, 2,36 | de seguir de cerca a los catequistas, trasmitiéndoles fervor
139 III, 2,36 | un grupo de formadores de catequistas, compuesto en lo posible
140 Conclu, 0,37| un ideal para todos los catequistas.~Los catequistas gozan de
141 Conclu, 0,37| todos los catequistas.~Los catequistas gozan de la estima de todos
142 Conclu, 0,37| misión. El número de los catequistas se incrementa y oscila estos
143 Conclu, 0,37| Para muchos misioneros, los catequistas son una ayuda insostituible;
144 Conclu, 0,37| Juan Pablo II dirigió a los catequistas de Angola durante su última
145 Conclu, 0,37| presentes vosotros, los catequistas, para sostener y formar
146 Conclu, 0,37| renovación constante de los catequistas para que así, su generosa
147 Conclu, 0,37| la presente Guía para los Catequistas y ha dispuesto su publicación.~
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