Parte, Capítulo, Párrafo
1 Pref | la temática relativa a la vida y al ministerio de los sacerdotes (
2 Pref | crecer en el fervor de la vida cristiana. Donde los sacerdotes
3 Pref | a donar hasta la propia vida. (Verdaderamente los catequistas
4 Intro, 0,1 | Ordinarios, como ayuda para la vida y el apostolado de los catequistas,
5 I, 1,3 | que se destaquen por su vida cristiana, los cuales, bajo
6 I, 1,4 | pleno, que dedican toda su vida a este servicio, y, en cuanto
7 I, 1,4 | importante sector de la vida eclesial, especialmente
8 I, 1,5 | sector tan importante para la vida de la Iglesia.~- Además
9 I, 1,5 | instrucción religiosa y vida de fe. Están surgiendo otros
10 I, 2,6 | catequista está casado, la vida matrimonial forma parte
11 I, 2,6 | mundo; la autenticidad de vida; el celo misionero y el
12 I, 2,7 | da un sentido a toda su vida: convicciones, criterios,
13 I, 2,7 | es necesario, la propia vida por ella.~- Apertura misionera
14 I, 2,7 | sentido sobrenatural de la vida y la confianza en la eficacia
15 I, 2,8 | Coherencia y autenticidad de vida. La tarea del catequista
16 I, 2,8 | coherencia y autenticidad de vida en el catequista. Antes
17 I, 2,8 | catequista. (La verdad de su vida es la nota cualificante
18 I, 2,8 | 15).~La autenticidad de vida se expresa a través de la
19 I, 2,8 | permite estructurarse la vida espiritual como si fuera
20 I, 2,8 | todas las situaciones de la vida, tanto en el trabajo como
21 I, 2,8 | verdadera e intensa sea su vida espiritual, tanto más evidente
22 I, 2,10 | proponer: "La Virgen fue en su vida un ejemplo del amor maternal
23 I, 3,11 | 12,26-27), el maestro de vida (cf. Si 6,34; 8,11-12),
24 I, 3,11 | esperanza cristiana en la vida eterna.~Hay que tener presente,
25 I, 3,13 | justicia, a partir ya de esta vida. Es la perspectiva bíblica
26 I, 3,13 | en la historia y en la vida real de la humanidad y,
27 I, 3,16 | acompañar el crecimiento en la vida cristiana, el catequista
28 I, 3,16 | instrucción y el fervor de vida de las comunidades cristianas
29 II, 1,18 | piedad y en el estilo de vida diaria; su amor a la Iglesia
30 II, 2,20 | paralelos y diferentes en la vida del catequista: el espiritual,
31 II, 2,20 | y seguir un programa de vida ordenado; es decisivo profundizar
32 II, 2,20 | el camino, la verdad y la vida" (Jn 14,6). Todo el "misterio
33 II, 2,20 | comportamiento, la doctrina y la vida de Jesús. El ser y actuar
34 II, 2,22 | 22. Profunda vida espiritual. La misión de
35 II, 2,22 | el catequista una intensa vida espiritual. Este es el aspecto
36 II, 2,22 | catequista es el santo.~La vida espiritual del catequista
37 II, 2,22 | Jn 4,34). La santidad de vida, realizada desde la perspectiva
38 II, 2,22 | interior es una intensa vida sacramental y de oración.~
39 II, 2,22 | realistas se destaca un ideal de vida de oración que la CEP propone
40 II, 2,22 | sosteniéndose con el "pan de vida" (Jn 6,34), para formar "
41 II, 2,22 | laicos, pone orden en la vida y asegura un armonioso crecimiento
42 II, 2,22 | comunitaria.~Sólo alimentando la vida interior con una oración
43 II, 2,22 | compromiso misionero.~Para la vida espiritual del catequista
44 II, 2,22 | apropiado para cultivar la vida interior. Mientras guía
45 II, 2,23 | del primer anuncio y de la vida de una comunidad eclesial.~-
46 II, 2,23 | surgiendo en el contexto de su vida. En los programas de estudio
47 II, 2,23 | anunciar la fe y de llamar a la vida evangélica". Y se ofrece
48 II, 2,24 | estas fuentes perennes de vida sobrenatural. No se olvide
49 II, 2,25 | testimonio auténtico de vida, estableciendo con todos
50 II, 2,25 | preceptos evangélicos y a la vida religiosa, litúrgica y caritativa
51 II, 2,27 | responsabilidades del propio progreso de vida.~El catequista opera en
52 II, 2,27 | sentido de Iglesia y por vida cristiana, posean una preparación
53 II, 2,28 | interior.~- Proyecto de vida: una pedagogía eficaz ayuda
54 II, 2,28 | individuo a construir un plan de vida que establezca los objetivos
55 II, 2,28 | identidad y el estilo de vida, y también las cualidades
56 II, 2,28 | propuesta y discernimiento de vida para todos sus miembros
57 III, 1,31 | reciben y las exigencias de la vida. Se perciben consecuencias
58 III, 1,32 | sin duda a incrementar la vida cristiana en un futuro próximo,
59 III, 1,32 | más que como un empleo de vida. Además, será preciso reexaminar
60 III, 2,34 | formación, a la actividad y a la vida de los catequistas con un
61 Conclu, 0,37| responsabilidad de la animación de la vida cristiana en sus pueblos
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