18.
Criterios de selección. Para escoger un candidato como catequista, es
preciso saber qué criterios son "esenciales" y cuáles
no. En la práctica, es indispensable que en todas las Iglesias se establezca
una lista de criterios de selección, para que los encargados de escoger
a los candidatos tengan puntos de referencia. La elaboración de esa
lista, con criterios suficientes, precisos, realistas y controlables,
corresponde a la autoridad local, única capaz de valorar las exigencias
del servicio y la posibilidad de responder a ellas.
También
en este punto conviene tener en cuenta las siguientes indicaciones generales,
con el fin de lograr un comportamiento homogéneo en todas las zonas de
misión, respetando las necesarias e inevitables diferencias.
- Algunos
criterios se refieren a la persona del catequista: por principio
absoluto previo, como se acepte nunca a nadie que no tenga motivaciones serias,
o que solicite ser catequista porque no ha podido encontrar otra ocupación
más honrosa y rentable. En sentido positivo, los criterios
deberán contemplar: la fe del candidato, que se manifiesta en su piedad
y en el estilo de vida diaria; su amor a la Iglesia y la comunión con
los Pastores; el espíritu apostólico y la apertura misionera; su
amor a los hermanos, con propensión al servicio generoso; su
preparación intelectual básica; buena reputación en la
comunidad, y que tenga todas las potencialidades humanas, morales y
técnicas relacionadas con las funciones peculiares de un catequista,
como el dinamismo, la capacidad de buenas relaciones, etc.
- Otros
criterios se refieren al acto de la selección: tradándose
de un servicio eclesial, la decisión incumbe al Pastor, generalmente al
párroco. La comunidad se verá implicada, necesariamente, en
cuanto debe indicar y valorar el candidato. El Obispo, a quien el
párroco presentará los candidatos, también
participará personalmente o mediante su delegado, al menos en un momento
sucesivo, para confirmar con su autoridad la elección y, sucesivamente,
para conferir la misión oficial.
- Existen
criterios especiales de aceptación en centros o escuelas para
catequistas: además de los criterios generales que valen para todos,
cada centro establece sus propios criterios de aceptación de acuerdo con
las características del centro mismo, especialmente en lo referente a la
preparación escolar básica que se exige, las condiciones de
participación, los programas de formación, etc.
Estas
indicaciones generales deben especificarse concretamente in loco, sin
omitir ninguno de los campos indicados, precisándolos y
completándolos, en base a lo que requiere y permite cada
situación.
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