TERCERA PARTE
LA RESPONSABILIDAD HACIA EL CATEQUISTA
VI -
REMUNERACION DEL CATEQUISTA
31.
Cuestión económica en general. Se reconoce unánimemente
que la cuestión económica es uno de los obstáculos
más serios para poder contar con un número suficiente de
catequistas. Ese problema no se plantea, desde luego, con los maestros de
religión en las escuelas oficiales, ya que éstos reciben el
sueldo del Estado. Por lo que se refiere, en cambio, a cualquier categoría
de catequistas remunerados por la Iglesia, en particular los que tienen una
familia a su cargo, la cuestión crucial es la proporción entre lo
que reciben y las exigencias de la vida. Se perciben consecuencias negativas en
distintos aspectos: en la elección, ya que las personas dotadas
prefieren trabajos mejor remunerados; en el compromiso, porque resulta
necesario desempeñar otros oficios para completar los ingresos; en la
formación, porque muchos no están en condiciones de participar en
los cursos; en la perseverancia, y en las relaciones con los Pastores.
Además, en algunas culturas el trabajo se aprecia por lo que retribuye y
se corre el riesgo de considerar a los catequistas como trabajadores de
inferior categoría.
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