La Revelación: hechos y
palabras
38.
Dios, en su inmensidad, para revelarse a
la persona humana, utiliza una pedagogía:(82) se sirve de
acontecimientos y palabras humanas para comunicar su designio; y lo hace
progresivamente, por etapas,(83) para mejor acercarse a los hombres.
Dios, en efecto, obra de tal manera que los hombres llegan al conocimiento de
su plan salvador mediante los acontecimientos de la historia de la
salvación y las palabras divinamente inspiradas que los acompañan
y explican.
« Este plan de la Revelación se
realiza por obras y palabras intrínsecamente ligadas, de forma que
– las obras realizadas por Dios en la
historia de la salvación manifiestan y confirman la doctrina y las
realidades que las palabras significan;
– a su vez, las palabras proclaman las obras
y esclarecen el misterio contenido en ellas ».(84)
39.
También la evangelización,
que transmite al mundo la Revelación, se realiza con obras y palabras.
Es, a un tiempo, testimonio y anuncio, palabra y sacramento, enseñanza y
compromiso.
La catequesis, por su parte, transmite los
hechos y las palabras de la Revelación: debe proclamarlos y narrarlos y,
al mismo tiempo, esclarecer los profundos misterios que contienen. Aún
más, por ser la Revelación fuente de luz para la persona humana,
la catequesis no sólo recuerda las maravillas de Dios hechas en el
pasado sino que, a la luz de la misma Revelación, interpreta los signos
de los tiempos y la vida de los hombres y mujeres, ya que en ellos se realiza el
designio de Dios para la salvación del mundo.(85)
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