3. La conversión de Armenia, que tuvo lugar en
los albores del siglo IV y que tradicionalmente se sitúa en el
año 301, dio a vuestros antepasados la conciencia de ser el primer
pueblo oficialmente cristiano, mucho antes de que el cristianismo fuera
reconocido como religión propia del imperio romano.
Fue sobre todo el historiador Agatángelo quien, en un relato
lleno de simbolismo, narra detalladamente los hechos que la tradición
coloca en el origen de esa conversión de todo vuestro pueblo. El relato
comienza con el encuentro providencial y dramático de dos héroes
que están en la raíz de los acontecimientos: Gregorio,
hijo del parto Anak, criado en Cesarea de Capadocia, y el rey armenio Tirídates III.
En realidad, al inicio se trató de un enfrentamiento: Gregorio, a
quien el rey ordenó ofrecer un sacrificio a la diosa Anahit, se
negó radicalmente, explicando al soberano que uno solo es el creador del
cielo y de la tierra, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Gregorio,
sometido por ello a crueles tormentos y asistido por la fuerza de Dios, no se
doblegó. El rey, al ver su inquebrantable constancia en la
confesión cristiana, mandó que lo arrojaran a un pozo profundo,
un lugar estrecho y oscuro, infestado de serpientes, donde antes nadie
había sobrevivido. Pero Gregorio, alimentado por la Providencia a
través de la mano piadosa de una viuda, permaneció muchos
años en ese pozo sin morir.
El relato prosigue refiriendo los intentos que mientras tanto realizaba el
emperador romano Diocleciano para seducir a la santa virgen Hrip'sime,
la cual, para evitar el peligro, huyó de Roma con un grupo de
compañeras, buscando refugio en Armenia. La belleza de la joven atrajo
la atención del rey Tirídates, que se enamoró de ella y
quiso hacerla suya. Frente al obstinado rechazo de Hrip'sime, el rey se
enfureció y mandó que la mataran a ella y a sus compañeras
con crueles suplicios. Según la tradición, como castigo por ese
horrendo delito, Tirídates se transformó en un jabalí
salvaje, y ya no pudo recuperar su figura humana, salvo cuando, obedeciendo a
una indicación del cielo, liberó a Gregorio del pozo en el que
había permanecido durante trece años.
Obtenido el prodigio de volver a tener figura humana por la oración del
santo, Tirídates comprendió que el Dios de Gregorio era el
verdadero y decidió convertirse, juntamente con su familia y el
ejército, y promover la evangelización del país entero.
Así los armenios fueron bautizados y el cristianismo se impuso como
religión oficial de la nación. Gregorio, que mientras tanto
había recibido en Cesarea la ordenación episcopal, y
Tirídates recorrieron el país, destruyendo los lugares de culto
de los ídolos y construyendo templos cristianos.
A raíz de una visión del Hijo unigénito de Dios encarnado,
se construyó luego una iglesia en Vagharshapat, que, por ese
prodigioso evento, tomó el nombre de Echmiadzin, es decir, lugar
donde "el Unigénito descendió". Los sacerdotes paganos
fueron instruidos en la nueva religión y se convirtieron en ministros
del nuevo culto, mientras que sus hijos constituyeron el núcleo del
clero y del sucesivo monacato.
Gregorio se retiró pronto al desierto para llevar vida eremítica,
y el hijo más joven Aristakes fue ordenado obispo y constituido
cabeza de la Iglesia armenia. En calidad de tal, participó en el
concilio de Nicea. El historiador armenio conocido con el nombre de Moisés
de Corene define a Gregorio "nuestro progenitor y padre según
el Evangelio"(1) y, para mostrar la continuidad entre la
evangelización apostólica y la del Iluminador, refiere la
tradición según la cual Gregorio habría tenido el
privilegio de ser concebido cerca de la sagrada memoria del apóstol
Tadeo.
Los antiguos calendarios de la Iglesia aún indivisa lo celebran, tanto
en Oriente como en Occidente, el mismo día como apóstol
incansable de verdad y santidad. San Gregorio, padre en la fe de todo el pueblo
armenio, también hoy intercede desde el cielo para que todos los hijos
de vuestra gran nación puedan reunirse finalmente en torno a la
única mesa preparada por Cristo, divino Pastor de la única grey.