5. Un segundo elemento de gran valor en vuestra
atormentada historia, queridos hermanos y hermanas armenios, es la
relación entre evangelización y cultura. El apelativo
"Iluminador", con que se designa a san Gregorio, pone muy bien de
relieve su doble función en la historia de la conversión de
vuestro pueblo. En efecto, en el lenguaje cristiano,
"iluminación" es el término tradicional para indicar
que, mediante el bautismo, el discípulo, llamado por Dios de las
tinieblas a su luz admirable (cf. 1 P 2, 9), está inundado por el
esplendor de Cristo, "luz del mundo" (Jn 8, 12). En él
el cristiano encuentra el íntimo significado de su vocación
y de su misión en el mundo.
Pero el término "iluminación", en la acepción
armenia, se enriquece con un ulterior significado, pues indica también
la difusión de la cultura a través de la enseñanza,
encomendada en particular a los monjes-maestros, continuadores de la
predicación evangélica de san Gregorio. Como subraya el
historiador Koriun, la evangelización de Armenia
entrañó la victoria sobre la ignorancia(6). Con la
difusión de la alfabetización y del conocimiento de las normas y
de los mandatos de la sagrada Escritura, por fin el pueblo pudo construir una
sociedad gobernada de modo sabio y prudente. También Agatángelo
destaca que la conversión de Armenia implicó la
emancipación de los cultos paganos, que no sólo ocultaban al
pueblo las verdades de la fe, sino que además lo mantenían en una
situación de ignorancia(7).
Por esta razón, la Iglesia armenia siempre ha considerado parte
integrante de su misión la promoción de la cultura y de la
conciencia nacional y se ha esforzado para que esa síntesis permanezca
viva y fecunda.
6. Cf. Historia de la vida de san Mesrob y del inicio
de la literatura armenia, Venecia 1894, pp. 19-24.
7. Cf. Agatángelo, Historia, 2, Venecia 1843, pp.
196-198.