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| Leo PP. XIII Arcanum Divinae Sapientiae IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
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501 IV,22 | La dignidad de la una se enaltece, y yendo por delante la
502 IV,21 | sacramento del matrimonio, encaminado también a la conservación
503 IV,22 | hemos expuesto en anteriores encíclicas, si está de acuerdo con
504 IV,26 | ajeno a nuestra caridad, encomendamos a la autoridad de la fe
505 II,9 | grande excelencia, confió y encomendó toda la disciplina del mismo
506 V,27 | y dispuestos a obedecer encuentren por todas partes los ánimos.
507 III,10 | del Estado reivindiquen enérgicamente sus derechos y reglamenten
508 III,17 | muchos como una contagiosa enfermedad o como un torrente que se
509 III,18 | género de malicias y de engaños y recurrir a la crueldad,
510 III,19 | Pío VII contra Napoleón, engreído por su prosperidad y por
511 III,18 | entregarse cuanto antes a la enmienda de tales leyes. ¿Y quién
512 III,11 | cristianos quedan sumamente ennoblecidos. Ahora bien: estatuir y
513 II,6 | Su ennoblecimiento por Cristo~6. Tan numerosos
514 II,6 | el menor de sus cuidados. Ennobleció, en efecto, con su presencia
515 IV,25 | se sepa, en medio de tan enorme confusión de opiniones como
516 II,6 | Tan numerosos vicios, tan enormes ignominias como mancillaban
517 III,19 | Clemente VII y Paulo III contra Enrique VIII, y, finalmente, por
518 III,12 | Nuestro Señor, efectivamente, enriqueció con la dignidad de sacramento
519 III,11 | que clarísimamente nos enseña que la potestad legislativa
520 II,7 | la Iglesia universal han enseñado siempre(8), esto es, que
521 V,27 | 27. Estas enseñanzas y preceptos acerca del matrimonio
522 IV,24 | incorruptible la doctrina que enseñaron Cristo Nuestro Señor y los
523 IV,26 | verdadero y de lo falso. Entendiendo, por último, que nadie puede
524 III,11 | persuadir a un hombre de sano entendimiento que la Iglesia llegara a
525 III,10 | hasta la sociedad humana entera desoiga soberbiamente el
526 II,8 | dispuestos de tal modo que entiendan que mutuamente se deben
527 IV,21 | justa competencia legislan y entienden los gobernantes del Estado.~
528 II,5 | justo; en cambio, a él, entregado a una sensualidad desenfrenada
529 III,18 | estimar de urgente necesidad entregarse cuanto antes a la enmienda
530 II,7 | Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para
531 V,28 | 28. Entretanto, como prenda de los dones
532 I,1 | mundo, que parecía estar envejeciendo. Lo que expresó en frase
533 II,9(26) | convers. infid.; c.5 y 6 De eo que duxit in matr.~
534 III,19(52)| San Jerónimo, Epist. 79, ad Ocean; San Ambrosio,
535 III,19(48)| Pío VI, epístola al obispo lucionense, de
536 I,2 | honestidad. Se ha hecho más equitativa y respetable la autoridad
537 III,18 | En esto puede verse cuán equivocado y absurdo sea esperar el
538 II,9 | donde fuera posible, el error, la violencia y el fraude(25),
539 III,18 | pocas desde luego; pero ésas, por afinidad entre cosas
540 II,8 | al marido, no a modo de esclava, sino de compañera; esto
541 II,5 | impunemente entre lupanares y esclavas, como si la culpa dependiera
542 III,15 | necesariamente de nuevo en la esclavitud de la naturaleza viciada
543 I,1 | apóstol San Pablo, cuando escribía a los efesios: «El sacramento
544 II,7 | nos lo han transmitido por escrito y más claramente los apóstoles,
545 | eso
546 | esos
547 III,18 | separaciones, siguiéndose una tan espantosa relajación moral, que llegaron
548 III,18 | comenzar a embotarse en los espíritus el sentido de la honestidad,
549 I,1 | Lo que expresó en frase espléndida y profunda el apóstol San
550 II,5 | mujeres el título honesto de esposas o el torpe de concubinas;
551 II,9 | consolidados de una manera estable esos mismos derechos por
552 III,11 | es potestad de la Iglesia establecer los impedimentos dirimentes
553 III,18 | calamitosas si llegaran a establecerse en nuestros días? No se
554 III,13 | principio fue divinamente establecida la ley de que las cosas
555 II,6 | dignidad de legislador supremo, estableció sobre el matrimonio esto: «
556 IV,20 | cosas así, los gobernantes y estadistas, de haber querido seguir
557 | están
558 | estar
559 III,10 | matrimonio a los poderes estatales, negándoselo en absoluto
560 III,11 | ennoblecidos. Ahora bien: estatuir y mandar en materia de sacramentos,
561 III,14 | conformes a la naturaleza y estén de acuerdo con los consejos
562 V,27 | medio de esta carta hemos estimado oportuno tratar con vosotros,
563 III,18 | públicamente se llegara a estimar de urgente necesidad entregarse
564 III,11 | materia de matrimonios lo que estimaron útíl y conveniente según
565 III,14 | reverenciar y amar a Dios, estimen como deber suyo obedecer
566 I,2 | obediencia de los pueblos, más estrecha la unión entre los ciudadanos,
567 IV,23 | presente a los gobernantes a estrechar la concordia y la amistad,
568 III,10 | círculo verdaderamente muy estrecho de las cosas de institución
569 III,15 | parte alguna ha sido más estricto que en la religión cristiana,
570 III,13 | falsedad y de injusticia, estuvieran también vacíos de daños
571 I,1 | lo ordenara; que, si algo estuviere caído, que lo levantara.~
572 III,19(50)| Benedicto XIV, constitución Etsi pastoralis, de 6 de mayo
573 III,19(50)| Florentino e instrucción de Eugenio IV a los armenios; Benedicto
574 II,4 | abiertamente confirmado en el Evangelio por la autoridad divina
575 IV,25 | por lo mismo, son reos de evidente crimen los cónyuges que,
576 III,11(42)| Feier, Matrim. ex institut. Christ. (Pest
577 II,5 | forma del matrimonio, tan excelente y superior, comenzó poco
578 II,8 | finalidad más noble y más excelsa que antes, porque se determinó
579 III,15 | bienes, que nutre las más excelsas virtudes, que excita e impele
580 III,15 | más excelsas virtudes, que excita e impele a cuanto puede
581 I,2 | aun cuando hubiera nacido exclusivamente para administrar y aumentar
582 IV,24 | Exhortación a los obispos~24. Mas, al
583 IV,24 | incitar, venerables hermanos, exhortándoos una y otra vez, vuestro
584 IV,25 | podrán producirse sin que exista su verdadera y legítima
585 IV,25 | que los vicios dado que existieran en ellos, que la diferencia
586 IV,22 | de la civil, y libres y expeditas cada una de ellas en el
587 III,17 | y, conforme atestigua la experiencia, abre las puertas y lleva
588 II,5 | cuánto degeneró y qué cambios experimentó el matrimonio, expuesto
589 III,12 | figura de esta unión está expresada por ese mismo vínculo de
590 III,17 | Realmente, apenas cabe expresar el cúmulo de males que el
591 I,1 | estar envejeciendo. Lo que expresó en frase espléndida y profunda
592 II,9 | sobrenatural de los cónyuges se extendiera por un más ancho campo;
593 II,4 | logrado, sin embargo, ni extinguir ni siquiera debilitar la
594 III,13 | Por ello, nada tiene de extrañar que de tales insensatos
595 IV,25 | las cosas llegaran a tal extremo que ya la convivencia es
596 IV,25 | éstos, sin embargo, casos extremos, los cuales sería fácil
597 III,12 | sobreañadido o como una propiedad extrínseca, que quepa distinguir o
598 II,5 | padre, a quien las leyes facultaban, además, para proponer y
599 IV,25 | vean arrastradas por las falaces conclusiones de los adversarios,
600 II,9 | los sansimonianos, los falansterianos y los comunistas. Quedó
601 IV,26 | de lo verdadero y de lo falso. Entendiendo, por último,
602 III,10 | elevación del matrimonio. Fue falta de no pocos entre los antiguos
603 III,10 | potestad de la Iglesia~10. No faltan, sin embargo, quienes, ayudados
604 II,8 | obediencia prestada no le falten ni la honestidad ni la dignidad.
605 III,14 | eficacísimo en orden al bienestar familiar, ya que los matrimonios,
606 I,1 | la luz de la verdad a los fatigados por una larga vida de errores;
607 I,2 | La religión cristiana ha favorecido y fomentado en absoluto
608 III,19(48)| de 1809 y constitución de fecha 19 de julio de 1817; Pío
609 III,11(42)| Feier, Matrim. ex institut. Christ. (
610 I,1 | recobrados para la herencia de la felicidad eterna la esperanza segura
611 V,27 | hombres. Y con no menor fervor supliquemos a los Príncipes
612 V,27 | esto igualmente todos, con fervorosas oraciones, el auxilio de
613 IV,22 | para el bien común de los fielés. ~
614 III,12 | Ahora bien: la forma y figura de esta unión está expresada
615 III,17 | contenerla dentro de unos límites fijos o previamente establecidos.
616 III,11(45)| C.13 Qui filii sint legit.~
617 III,10 | en las opiniones de una filosofía falsa y por la corrupción
618 III,16 | efecto, otros hechos, al finalizar el pasado siglo, en la no
619 I,1 | las cosas una forma y una fisonomía nuevas. El mismo curó, en
620 III,19(50)| Concilio Florentino e instrucción de Eugenio
621 I,2 | cristiana ha favorecido y fomentado en absoluto todas aquellas
622 II,4 | sexto día de la creación formó Dios al hombre del limo
623 II,6 | mujer, a no ser por causa de fornicación, y toma otra, adultera;
624 I,2 | con lo que se consiguen la fortaleza, la moderación, la constancia,
625 III,16 | revolución cuanto conflagración francesa, cuando, negado Dios, se
626 III,18 | Tan pronto como la ley franqueó seguro camino al divorcio,
627 I,1 | envejeciendo. Lo que expresó en frase espléndida y profunda el
628 II,9 | error, la violencia y el fraude(25), y ordenara que se protegieran
629 III,15 | religión cristiana, con mucha frecuencia ocurre, cosa fácil en efecto,
630 III,17 | de divorciarse, no habrá freno suficientemente poderoso
631 III,19 | Conducta de la Iglesia frente al divorcio~19. Hay que
632 III,15 | de las que recibe toda su fructífera y saludable eficacia; y
633 III,14 | Dios quiso poner en él las fuentes ubérrimas de la utilidad
634 II,4 | nupcial está tan íntima y tan fuertemente atado por la voluntad de
635 IV,22 | desempeño de sus respectivas funciones; pero con este aditamento:
636 III,14 | así, las naciones podrán fundadamente esperar ciudadanos animados
637 II,6 | de refutar las objeciones fundadas en la ley mosaica, revistiéndose
638 I,3 | que tiene su princípio y fundamento en el matrimonio. ~~
639 III,13 | humanas, éstos pervierten los fundamentos de la naturaleza, se oponen
640 I,1 | misión y le mandó, mirando al futuro, que, si algo padeciera
641 II,6 | presencia las bodas de Caná de Galilea, inmortalizándolas con el
642 IV,22 | acuerdo con la fe cristiana, gana mucho en nobleza y en vigor
643 I,2 | es admirable cuánto haya ganado en dignidad, en firmeza
644 IV,22 | habrán de salir grandemente gananciosas. La dignidad de la una se
645 III,15 | puede honrar a un ánimo generoso y noble? Desterrada y rechazada
646 IV,24 | trabajad para que entre las gentes confiadas a vuestra vigilancia
647 I,1 | la inmortalidad y de la gloria celestial. Y para que unos
648 III,11 | y todos aquellos que se glorían de rendir culto sobre todo
649 II,9 | matrimonio cristiano: los gnósticos, los maniqueos y los montanistas
650 III,11 | lógico es que se rija y se gobierne no por autoridad de príncipes,
651 II,4 | sobre todo y como impresas y grabadas ante sí: la unidad y la
652 III,15 | naturaleza había impreso y como grabado en el ánimo de los hombres,
653 II,5 | la esposa, relegada a un grado de abyección tal, que se
654 II,9 | y afines de determinados grados(24), con objeto de que el
655 III,19 | que se le debe no pequeña gratitud por sus públicas protestas,
656 II,8 | tolerables, sino incluso gratos.~
657 V,27 | mayor es su importancia y gravedad, tanto más dóciles y dispuestos
658 III,19(48)| encíclica de 29 de mayo de 1829; Gregorio XVI, constitución del 15
659 III,19 | conyugal en uso entre los griegos(50); por haber declarado
660 III,19 | dado(51); finalmente, por haberse opuesto ya desde los primeros
661 III,18 | vínculo conyugal, de que ya se habían hastiado, y esto con tan
662 II,9 | Cristo, por consiguiente, habiendo renovado el matrimonio con
663 I,2 | restauración de que hemos hablado toca de una manera principal
664 III,11 | judicial de que venimos hablando fue ejercida libre y constantemente
665 I,3 | de estas cosas; vamos a hablar sobre la sociedad doméstica,
666 IV,22 | con la Iglesia, las dos habrán de salir grandemente gananciosas.
667 III,18 | protectoras del divorcio habrían de ser igualmente lamentables
668 III,11 | Cristo, sólo puede y debe hacerlo la Iglesia, hasta el punto
669 II,7 | dignidad de sacramento, haciendo al mismo tiempo que los
670 IV,26 | obrado pecaminosamente, hagan penitencia de su maldad
671 I,1 | toda virtud a los que se hallaban plagados de toda impureza,
672 III,15 | todas partes se hubiera hallado bajo la potestad y celo
673 III,10 | mandato de Dios. Ahora bien: hallándose la fuente y el origen de
674 II,8 | que es necesario que se hallen siempre dispuestos de tal
675 III,18 | recuerdo de los hechos se harán más claras todavía. Tan
676 III,11(38)| Harduin, Act. Concil. t.l can.l
677 III,18 | conyugal, de que ya se habían hastiado, y esto con tan grave daño
678 III,17 | verse abandonadas así que hayan satisfecho la sensualidad
679 II,7(13) | Heb 13,4.~
680 II,9(18) | Hech 15,29.~
681 III,13 | la ley de que las cosas hechura de Dios o de la naturaleza
682 III,19 | dictado contra la detestable herejía de los protestantes acerca
683 I,1 | a los recobrados para la herencia de la felicidad eterna la
684 IV,23 | si hubiera recibido una herida, se halla debilitado en
685 I,1 | mismo curó, en efecto, las heridas que había causado a la naturaleza
686 III,11 | impedimentos matrimoniales, hicieron saber que no procedían contra
687 II,9 | justa libertad a los hijos o hijas que desearan casarse(23);
688 III,11(37)| De Aguirre, Conc. Hispan. t.l can.13.15.16.17. ~
689 I,1 | del Padre, lo primero que hizo fue, despojándolas de su
690 II,5 | a las mujeres el título honesto de esposas o el torpe de
691 II,5 | gravemente la equidad y el honor. La poligamia, la poliandria,
692 II,7 | sacramento grande y entre todos honorable»(13), piadoso, casto, venerable,
693 III,15 | e impele a cuanto puede honrar a un ánimo generoso y noble?
694 II,8 | obedecer a sus padres y honrarlos por motivos de conciencia;
695 III,18 | proponiendo las criminales hordas de socialistas y comunistas.
696 III,18 | los antiguos romanos se horrorizaron ante los primeros casos
697 II,8 | que es carne de su carne y hueso de sus huesos, debe someterse
698 I,2 | cosas, que los individuos humanos aprendieran y se acostumbraran
699 III,10 | por el enemigo del género hurmano, igual que con incalificable
700 II,5 | compraba y vendía a las que iban a casarse, cual si se tratara
701 III,15 | comenzó a desvanecerse la idea y la noción elevadísima
702 III,11 | civil, hasta el punto de que Ignacio Mártir(33), Justino(34),
703 II,6 | numerosos vicios, tan enormes ignominias como mancillaban el matrimonio,
704 II,9 | entre esclavos y libres(20); igualados los derechos del marido
705 III,15 | hubiera producido semejantes e iguales si siempre y en todas partes
706 IV,26 | completo de su salvación, viven ilegalmente, unidos sin legítimo vínculo
707 III,11 | pública en los concilios Iliberitano(37), Arelatense(38), Calcedonense(39),
708 III,11 | apóstol San Pablo declarara ilícitos el divorcio y los matrimonios
709 III,10 | reside principalmente en que, imbuidos en las opiniones de una
710 V,28 | singular benevolencia, os impartimos de corazón a todos vosotros,
711 IV,23 | potestades se unan para impedir los daños que amenazan no
712 III,15 | excelsas virtudes, que excita e impele a cuanto puede honrar a
713 II,5 | y no de la voluntad(4). Imperando la licencia marital, nada
714 III,19 | y por la magnitud de su Imperio.~
715 III,13 | que de tales insensatos e impíos principios resulte una tal
716 III,11 | se pensaba en algo que implicaba religión y santidad. Por
717 V,27 | todas partes los ánimos. Imploremos para esto igualmente todos,
718 IV,25 | decir, el vínculo nupcial.~ Importa sobre todo que estas cosas
719 V,27 | que cuanto mayor es su importancia y gravedad, tanto más dóciles
720 IV,25 | que ya la convivencia es imposible, entonces la Iglesia deja
721 II,4 | nobilísimas sobre todo y como impresas y grabadas ante sí: la unidad
722 III,15 | que la naturaleza había impreso y como grabado en el ánimo
723 IV,26 | hijos y porque muchas veces impulsan a considerar a todas las
724 I,1 | hallaban plagados de toda impureza, y dio a los recobrados
725 II,9(26) | c.5 y 6 De eo que duxit in matr.~
726 III,10 | género hurmano, igual que con incalificable ingratitud rechazan los
727 II,9 | Jerusalén(18); que un ciudadano incestuoso de Corinto fue condenado
728 III,11 | divorcio y los matrimonios incestuosos por cesión o tácito mandato
729 IV,24 | concordia, no podemos menos de incitar, venerables hermanos, exhortándoos
730 V,27 | Inmaculada Virgen María, la cual, inclinando las mentes a someterse a
731 II,9 | de que éste se mantuviera incólume. Sabemos, en efecto, con
732 III,15 | voluntario, tan pronto como la incompatibilidad de caracteres, o las discordias,
733 IV,25 | cónyuges, trata de suavizar los inconvenientes de la separación, trabajando
734 IV,24 | vigilancia se mantenga íntegra e incorruptible la doctrina que enseñaron
735 III,11 | ello o transigían. ¡Cuán increíble, cuán absurdo que Cristo
736 IV,21 | también a la conservación y al incremento de la sociedad humana, tiene
737 IV,25 | habrá que demostrárselas e inculcárselas en los ánimos, a fin de
738 II,5 | sensualidad desenfrenada e indomable, le estaba permitido discurrir
739 III,12 | ajeno, nadie podrá decir, indudablemente, que haya sido violado por
740 IV,21 | cosas humanas, consecuencias indudables del matrimonio, pero que
741 II,5 | Moisés les permitió indulgentemente la facultad de repudio,
742 II,9(26) | C.1 De convers. infid.; c.5 y 6 De eo que duxit
743 III,17 | peligrosos incentivos a la infidelidad, se malogra la asistencia
744 III,11 | matrimonio existe entre fieles e infieles. Nos dan testimonio de ello
745 II,8 | Señor(17). De lo que se infiere que los deberes de los cónyuges
746 I,2 | Influencia de la religión en el orden
747 III,15 | múltiples calamidades, que han influido no sólo sobre las familias,
748 III,11 | de todos éstos se hallaba informado y anticipado que, cuando
749 IV,25 | estabilidad si los cónyuges informan su espíritu y su vida con
750 IV,24 | príncipe de la paz, que infunda en los ánimos de todos los
751 II,4 | del limo de la tierra e infundió en su rostro el aliento
752 IV,24 | una y otra vez, vuestro ingenio, vuestro celo y vigilancia,
753 III,11 | religioso, no adventicio, sino ingénito; no recibido de los hombres,
754 III,10 | igual que con incalificable ingratitud rechazan los demás beneficios
755 III,15 | motejándolas de inicuas, de inhumanas y de contrarias al derecho
756 IV,20 | enemigos y acusarla falsa e inicuamente de haber violado el derecho
757 III,15 | las leyes, motejándolas de inicuas, de inhumanas y de contrarias
758 IV,25 | irritando a Dios, con una serie ininterrumpida de pecados. Y, para decirlo
759 II,4 | género humano y mediante ininterrumpidas procreaciones se conservara
760 III,13 | llenos de falsedad y de injusticia, estuvieran también vacíos
761 IV,22 | la religión, jamás será injusto su mandato; la otra obtendrá
762 III,11 | condenaban públicamente como injustos y adulterinos algunos matrimonios
763 V,27 | auxilio de la Santísima Inmaculada Virgen María, la cual, inclinando
764 III,18 | lamentarse grandemente la inmensa depravación moral y la intolerable
765 I,1 | participar algún día de la inmortalidad y de la gloria celestial.
766 II,6 | bodas de Caná de Galilea, inmortalizándolas con el primero de sus milagros(6),
767 III,13 | conservaran más íntegras e inmutables en su estado nativo, puesto
768 II,9 | hombres y de las vicisitudes innumerables de las cosas.~
769 III,13 | de extrañar que de tales insensatos e impíos principios resulte
770 III,12 | cristiano el contrato es inseparable del sacramento. Cristo Nuestro
771 I,2 | muchas preclaras virtudes e insignes hechos. Por lo que toca
772 IV,23 | invitamos de nuevo con toda insistencia en la presente a los gobernantes
773 IV,24 | mismo tiempo que aconsejamos insistentemente la amigable unión de las
774 III,13 | sabia y provechosamente instituidas o comienzan a convertirse
775 II,5 | naturaleza dicta. Ritos solemnes, instituidos al capricho de los legisladores,
776 III,10 | católica toda potestad de instituir y dictar leyes sobre este
777 III,11(42)| Feier, Matrim. ex institut. Christ. (Pest 1835). ~
778 III,19(50)| Concilio Florentino e instrucción de Eugenio IV a los armenios;
779 II,5 | consideraba como un mero instrumento para satisfacción del vicio
780 III,10 | matrimonio, les resulta insufrible que el mismo esté bajo la
781 IV,20 | matrimonio permanecieran intactas y prestar a la Iglesia la
782 IV,24 | vuestra vigilancia se mantenga íntegra e incorruptible la doctrina
783 II,8 | lugar, quedaron definidos íntegramente los deberes de ambos cónyuges,
784 III,13 | cuanto se conservaran más íntegras e inmutables en su estado
785 IV,22 | En efecto, así como la inteligencia de los hombres, según hemos
786 IV,25 | acercándose a él con las debidas intenciones, sin anticiparse a las nupcias,
787 III,12 | Intento de separar contrato y sacramento~
788 II,9 | combatidos con igual vigor los intentos de muchos que atacaban el
789 IV,22 | conviene y a todos los hombres interesa que entre las dos reinen
790 V,27 | podéis ver fácilmente que interesan no menos para la conservación
791 II,9(22) | Canon Interfectores y canon Admonere cuest.2.~
792 III,18 | natural de las cosas; por ello interpretan muy desatinadamente el bienestar
793 IV,24 | Nuestro Señor y los apóstoles, intérpretes de la voluntad divina, y
794 II,4 | vínculo nupcial está tan íntima y tan fuertemente atado
795 III,18 | inmensa depravación moral y la intolerable torpeza de las leyes. Y
796 I | I. INTRODUCCIÓN~~
797 IV,25 | una práctica o costumbre introducida por el derecho civil, y
798 III,18 | autores: que las mujeres introdujeron la costumbre de contarse
799 III,17 | cundiendo más de día en día, invada los ánimos de muchos como
800 IV,25 | hombre un ánimo fuerte e invencible y hace que los vicios dado
801 III,12 | nupcial y el sacramento, inventada con el propósito de adjudicar
802 III,18 | Pues fue crimen de muchos inventar todo género de malicias
803 III,11 | Señor hubiera condenado la inveterada corruptela de la poligamia
804 III,19 | reveladores de un espíritu invicto, dictados: por Nicolás II
805 II,7 | fueran sagradas y por siempre inviolables. «A los casados —dice el
806 IV,23 | otras veces lo hemos hecho, invitamos de nuevo con toda insistencia
807 I,1 | por naturaleza hijos de ira, a la amistad con Dios;
808 III,13 | realización. Ahora bien: si la irreflexión de los hombres o su maldad
809 IV,25 | anticiparse a las nupcias, irritando a Dios, con una serie ininterrumpida
810 II,7 | robusteciendo la unión, ya de suyo irrompible, entre marido y mujer con
811 III,19(48)| 15 de agosto de 1832; Pío IX, alocución de 22 de septiembre
812 II,8 | continua ayuda. El marido es el jefe de la familia y cabeza de
813 II,9 | sentencia del concilio de Jerusalén(18); que un ciudadano incestuoso
814 II,6(6) | Jn c.2~
815 III,11 | efecto, Honorio, Teodosio el Joven y Justiniano(41) no han
816 III,10 | de aquí esas sentencias judiciales acerca de si los contratos
817 III,11 | de la competencia de los jueces eclesiásticos(47). ~
818 IV,22 | diversos, son de derecho y juicio común, una, la que tiene
819 III,19(48)| constitución de fecha 19 de julio de 1817; Pío VIII, encíclica
820 III,10 | la luz de la civilización juntamente con la sabiduría cristiana.~
821 | junto
822 II,9 | impúdicamente la fidelidad jurada. Y es grande también que
823 II,9 | es lícito a las mujeres, justamente tampoco es lícito a los
824 IV,21 | leyes, cuando hubo causas justas y graves para tal mitigación.
825 III,11 | Honorio, Teodosio el Joven y Justiniano(41) no han dudado en manifestar
826 III,11 | que Ignacio Mártir(33), Justino(34), Atenágoras(35) y Tertuliano(36)
827 II,5 | despedía sin motivo alguno justo; en cambio, a él, entregado
828 III,11(47)| Ibíd., can.l2.~
829 III,11(39)| Ibíd., can.l6. ~
830 III,11(40)| Ibíd., can.l7. ~
831 III,18 | temor de verse arrastradas lamentablemente a ese peligro y ruina universal,
832 III,18 | habrían de ser igualmente lamentables y calamitosas si llegaran
833 III,18 | pensaran en que había de lamentarse grandemente la inmensa depravación
834 III,18 | sentido de la honestidad, a languidecer el pudor que modera la sensualidad,
835 I,1 | a los fatigados por una larga vida de errores; renovó
836 III,18 | muy verosímil lo que se lee en algunos autores: que
837 II,9(24) | et affin; c.l De cognat. legali.~
838 III,11(35)| Legat. pro Christian. n.32-33.~
839 II,6 | revistiéndose de la dignidad de legislador supremo, estableció sobre
840 IV,21 | cuales con justa competencia legislan y entienden los gobernantes
841 III,11(45)| C.13 Qui filii sint legit.~
842 III,11 | y otros. Y ha estado tan lejos de que los príncipes reclamaran
843 I,1 | estuviere caído, que lo levantara.~
844 II,8 | cónyuges no son ni pocos ni leves; mas para los esposos buenos,
845 III,15 | soportables y que muchos ansíen liberarse de un vínculo que, en su
846 II,9 | con la muerte(22) y violar libidinosa o impúdicamente la fidelidad
847 III,15 | otra más humana en que sean lícitos los divorcios.~
848 II,7 | de nuevo: «La mujer está ligada a su ley mientras viviere
849 II,8 | cristianismo~8. Y no se limita sólo a lo que acabamos de
850 II,9 | grande también que la Iglesia limitara, en cuanto fue conveniente,
851 III,17 | contenerla dentro de unos límites fijos o previamente establecidos.
852 II,4 | formó Dios al hombre del limo de la tierra e infundió
853 IV,26 | que, arrebatados por la llama de las pasiones y olvidados
854 III,10 | De aquí han nacido los llamados matrimonios civiles, de
855 III,18 | potestad tan grande como para llegar a cambiar la índole ni la
856 III,18 | espantosa relajación moral, que llegaron a arrepentirse hasta los
857 III,13 | naturalistas, así como están llenos de falsedad y de injusticia,
858 I,1 | de los hombres, había de llevar a cabo en la tierra tuvo
859 IV,25 | igualmente saber que, si se llevara a cabo entre fieles una
860 III,11 | naturaleza, de suyo algo sagrado, lógico es que se rija y se gobierne
861 II,4 | todos los siglos, no han logrado, sin embargo, ni extinguir
862 III,11 | Calígula o de Nerón! Jamás se logrará persuadir a un hombre de
863 IV,25 | sin desesperar nunca de lograrlo. Son éstos, sin embargo,
864 IV,25 | efectos del matrimonio se logren en todas sus partes y que
865 III,19 | dictados: por Nicolás II contra Lotario; por Urbano II y Pascual
866 III,19(52)| 1.8 sobre el c.16 de San Lucas, n.5; San Agustín, De nuptiis
867 III,19(48)| Pío VI, epístola al obispo lucionense, de 28 de mayo de 1793;
868 II,5 | discurrir impunemente entre lupanares y esclavas, como si la culpa
869 III,19 | su prosperidad y por la magnitud de su Imperio.~
870 III,11(34)| Apolog. mai n.15.~
871 III,18 | inventar todo género de malicias y de engaños y recurrir
872 III,17 | incentivos a la infidelidad, se malogra la asistencia y la educación
873 III,15 | pasiones. De esta fuente han manado múltiples calamidades, que
874 II,6 | enormes ignominias como mancillaban el matrimonio, tuvieron,
875 II,8 | dignidad. Tanto en el que manda como en la que obedece,
876 III,14 | que justa y legítimamente mandan amar a todos y no hacer
877 II,7 | el mismo San Pablo— les mando, no yo, sino el Señor, que
878 III,11 | Justiniano(41) no han dudado en manifestar que, en todo lo referente
879 II,4 | sapientísimos designios de Dios, manifestó desde ese mismo momento
880 II,9 | cristiano: los gnósticos, los maniqueos y los montanistas en los
881 III,11 | plenitud del poder vino a manos de los emperadores cristianos,
882 IV,24 | a vuestra vigilancia se mantenga íntegra e incorruptible
883 II,9 | matrimonio a fin de que éste se mantuviera incólume. Sabemos, en efecto,
884 V,27 | Santísima Inmaculada Virgen María, la cual, inclinando las
885 II,5 | Imperando la licencia marital, nada era más miserable
886 III,11 | el punto de que Ignacio Mártir(33), Justino(34), Atenágoras(35)
887 II,5 | cual si se tratara de cosas materiales(5), concediéndose a veces
888 IV,25 | la carga de los cuidados maternales, que la penosa solicitud
889 IV,25 | ligan con un nuevo vínculo matrimonial, por más razones que aleguen
890 IV,24 | vigilancia, que sabemos que es máxima en vosotros. En cuanto esté
891 III,11 | emperadores romanos, enemigos máximos del cristianismo, cuyo supremo
892 IV,26 | directamente vosotros o por mediación de personas buenas, procurad
893 III,16 | todas sus fuerzas, de la mencionada perversidad de los hombres;
894 IV,25 | Nueva Alianza, lo elevó de menester de naturaleza a sacramento
895 II,7 | claramente los apóstoles, mensajeros de las leyes divinas. Y
896 III,13 | todas en su voluntad y en su mente de tal manera que cada cual
897 II,7 | celestial conseguida por los méritos de El, alcanzasen en el
898 II,5 | se la consideraba como un mero instrumento para satisfacción
899 II,7 | la Iglesia; porque somos miembros de su cuerpo, de su carne
900 II,6 | inmortalizándolas con el primero de sus milagros(6), motivo por el que, ya
901 III,11 | Arelatense(38), Calcedonense(39), Milevitano I I(40) y otros. Y ha estado
902 III,11(36)| De coron. milit. c.13.~
903 III,11 | autorización de los pontífices y el ministerio de los sacerdotes. ¡Tan
904 I,1 | de su misión y le mandó, mirando al futuro, que, si algo
905 II,5 | licencia marital, nada era más miserable que la esposa, relegada
906 IV,26 | venerables hermanos, a aquellos miserables que, arrebatados por la
907 IV,21 | justas y graves para tal mitigación. Tampoco ignora ni niega
908 IV,21 | condiciones de los pueblos, mitigando en más de una ocasión, en
909 III,18 | languidecer el pudor que modera la sensualidad, a quebrantarse
910 III,14 | educación de los hijos, moderar la patria potestad con el
911 I,2 | han trascendido, de todos modos, al orden natural ampliamente;
912 II,5 | corazón de los mismos(3), Moisés les permitió indulgentemente
913 II,5 | ejercer sobre los mismos la monstruosa potestad de vida y muerte.~
914 II,9 | gnósticos, los maniqueos y los montanistas en los orígenes del cristianismo;
915 III,13 | santidad, lo arrojan al montón de las cosas humanas, éstos
916 III,11 | testimonio de ello tanto los monumentos de la antigüedad cuanto
917 II,9 | en nuestros tiempos, los mormones, los sansimonianos, los
918 I,1 | de que su propio cuerpo, mortal y caduco, había de participar
919 III,13 | y el atrevimiento de los mortales. Ahora bien: los que niegan
920 II,6 | objeciones fundadas en la ley mosaica, revistiéndose de la dignidad
921 II,6 | perfeccionador de las leyes mosaicas, dedicó al matrimonio un
922 III,15 | revuelven contra las leyes, motejándolas de inicuas, de inhumanas
923 IV,23 | Nos, por consiguiente, movidos por esta consideración de
924 | mucha
925 III,18 | dio lugar al divorcio, la muchedumbre de los males que se siguió
926 II,7 | su marido; y si su marido muere, queda libre»(12). Es por
927 V,27 | a someterse a la fe, se muestre madre y protectora de los
928 III,15 | De esta fuente han manado múltiples calamidades, que han influido
929 III,18 | semejantes, es sabido que se multiplicaron tanto entre alemanes, americanos
930 I,1 | divinamente por sí y en sí al mundo, que parecía estar envejeciendo.
931 II,8 | tal modo que entiendan que mutuamente se deben el más grande amor,
932 III,15 | ellos, o el consentimiento mutuo u otras causas aconsejen
933 II,5 | también en lo que atañe a los mutuos derechos y deberes de los
934 III,17 | naciones el divorcio, que nace de la depravación moral
935 II,5 | último suplicio. La familia nacida de tales matrimonios necesariamente
936 III,11 | violencia y la muerte la naciente religión de Cristo; sobre
937 III,11 | sobre la honestidad de los nacimientos(43)., sobre los divorcios(44)
938 III,19 | pontífice Pío VII contra Napoleón, engreído por su prosperidad
939 III,13 | inmutables en su estado nativo, puesto que Dios, creador
940 III,13 | Los principios del naturalismo~13. ¡Ojalá que los oráculos
941 III,14 | mutua en el remedio de las necesidades, por el amor fiel y constante,
942 III,10 | Negación de la potestad de la Iglesia~
943 III,16 | conflagración francesa, cuando, negado Dios, se profanaba todo
944 III,10 | a los poderes estatales, negándoselo en absoluto a la Iglesia,
945 III,11 | Tiberio, de Calígula o de Nerón! Jamás se logrará persuadir
946 III,19 | espíritu invicto, dictados: por Nicolás II contra Lotario; por Urbano
947 IV,21 | mitigación. Tampoco ignora ni niega que el sacramento del matrimonio,
948 III,13 | mortales. Ahora bien: los que niegan que el matrimonio sea algo
949 IV,26 | las religiones a un mismo nivel, sin discriminación de lo
950 | nosotros
951 I,2 | recibido perfeccionamiento notable en todos los aspectos tanto
952 III,11(41)| Novel. 137. ~
953 II,5 | los mismos hebreos pareció nublarse y oscurecerse. Entre éstos,
954 I,1 | una forma y una fisonomía nuevas. El mismo curó, en efecto,
955 III,19 | por haber declarado nulos los matrimonios contraídos
956 III,11 | rendir culto sobre todo al numen popular y se esfuerzan en
957 II,6 | ennoblecimiento por Cristo~6. Tan numerosos vicios, tan enormes ignominias
958 | nunca
959 IV,25 | intenciones, sin anticiparse a las nupcias, irritando a Dios, con una
960 III,19(52)| Lucas, n.5; San Agustín, De nuptiis c.10.
961 II,8 | que manda como en la que obedece, dado que ambos son imagen,
962 III,14 | del poder divino, hacer obedientes a los hijos para con sus
963 III,19(48)| Pío VI, epístola al obispo lucionense, de 28 de mayo
964 II,6 | después de refutar las objeciones fundadas en la ley mosaica,
965 II,9 | los maridos, y una misma obligación es de igual condición para
966 IV,26 | se den cuenta de que han obrado pecaminosamente, hagan penitencia
967 II,9 | institución, que ningún observador imparcial de la realidad
968 IV,24 | que en todos los tiempos observaran los fieles cristianos. ~
969 IV,24 | que la Iglesia católica observó religiosamente ella misma
970 III,13 | comienzan a convertirse en un obstáculo o dejan de ser provechosas,
971 IV,22 | injusto su mandato; la otra obtendrá medios de tutela y de defensa
972 II,9 | apareciera como propia suya, y no obtenida por concesión de los hombres,
973 III,19(52)| Jerónimo, Epist. 79, ad Ocean; San Ambrosio, 1.8 sobre
974 III,12 | sacramento~12. Y no se le ocurra a nadie aducir aquella decantada
975 III,15 | cristiana, con mucha frecuencia ocurre, cosa fácil en efecto, que
976 III,18 | enormemente las disensiones, los odios y las separaciones, siguiéndose
977 III,17 | la benevolencia mutua, se ofrecen peligrosos incentivos a
978 IV,23 | nuestra diestra con el ofrecimiento del auxilio de nuestra suprema
979 III,13 | principios del naturalismo~13. ¡Ojalá que los oráculos de los
980 II,5 | expuesto como se hallaba al oleaje de los errores y de las
981 IV,26 | llama de las pasiones y olvidados por completo de su salvación,
982 II,5 | las naciones parecieron olvidar, más o menos, la noción
983 IV,25 | sabiduría cristiana y no olviden jamás que el matrimonio
984 IV,25 | lo que de ningún modo se opone la Iglesia, antes bien quiere
985 III,13 | fundamentos de la naturaleza, se oponen a los designios de la divina
986 V,27 | esta carta hemos estimado oportuno tratar con vosotros, venerables
987 III,19 | finalmente, por haberse opuesto ya desde los primeros tiempos
988 V,27 | igualmente todos, con fervorosas oraciones, el auxilio de la Santísima
989 III,13 | naturalismo~13. ¡Ojalá que los oráculos de los naturalistas, así
990 IV,25 | este derecho sólo puede ordenar y administrar aquellas cosas
991 III,13 | cosas singulares, y las ordenó todas en su voluntad y en
992 III,11(43)| C.3 De ordin. cognit. ~
993 III,12 | sacramento como un cierto ornato sobreañadido o como una
994 IV,23 | ya los ánimos en el más osado libertinaje y vilipendiando
995 II,5 | hebreos pareció nublarse y oscurecerse. Entre éstos, en efecto,
996 III,11 | libres(32), con una facultad otorgada por los emperadores romanos,
997 III,11(32)| Philosophum. Oxon ( 1851 ).~
998 I,1 | al futuro, que, si algo padeciera perturbación en la sociedad
999 II,5 | lo que toca a la sociedad pagana, apenas cabe creerse cuánto
1000 III,18 | las mismas instituciones paganas. Por ello, si no cambian