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Pontificio Consejo para la Familia
Familia, matrimonio y uniones de hecho

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


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                                                             negrita = Texto principal
     Capítulo,  Parrafo, Número                              gris = Texto de comentario
1 II, 2,13(16) | Enc. Evangelium vitae, n. 101. ~ 2 III, 4,23(41)| significado, 8-12-1995, n. 104. ~ 3 V, 1,31(75) | de Derecho Canónico, c. 1055 § 1; Catecismo de la Iglesia 4 II, 2,12(9) | Aristóteles, Política I, 9-10 (Bk 1253a). ~ 5 V, 1,31(75) | la Iglesia Católica, n. 1601. ~ 6 VI, 2,38(90) | la Iglesia Católica nn. 1641-1642.~ 7 VI, 2,38(90) | Iglesia Católica nn. 1641-1642.~ 8 I, 3,8(7) | aportaciones de Margaret Sanger (1879-1966) y Simone de Beauvoir ( 9 I, 3,8(7) | representados por W. Reich (1897-1957) respecto a la llamada 10 I, 3,8(7) | sexual, o Herbert Marcuse (1898-1979) y sus invitaciones 11 I, 3,8(7) | 1966) y Simone de Beauvoir (1908-1986) no puede ser situado 12 I, 3,8(7) | representados por W. Reich (1897-1957) respecto a la llamada a 13 I, 3,8 | bien, a partir de la década 1960-1970, ciertas teorías (que 14 I, 3,8(7) | de Margaret Sanger (1879-1966) y Simone de Beauvoir (1908- 15 I, 3,8 | partir de la década 1960-1970, ciertas teorías (que hoy 16 III, 4,23(41)| Inst. Persona humana, 29-12-1975;Pontificio Consejo para 17 V, 3,33(80) | Iglesias Orientales, de 1983 y 1990 respectivamente. ~ 18 I, 3,8(7) | Simone de Beauvoir (1908-1986) no puede ser situado al 19 V, 3,33(80) | Iglesias Orientales, de 1983 y 1990 respectivamente. ~ 20 VI, 4,42 | matrimonio, de 13 de mayo de 1996.    ~ 21 Intro, 0,1 | fundamento de la verdad» (1Tim 3,15), sino también a todos 22 II, 2,12(10) | la Iglesia Católica, n. 2207.  ~ 23 III, 2,17(21)| protección por el Estado» (Art. 226); Chile: «...La familia 24 I, 1,3(3) | la Iglesia Católica, nn. 2331-2400, 2514-2533; Pontificio 25 III, 3,19(31)| la Iglesia Católica, n. 2332; Juan Pablo II, Discurso 26 III, 3,19(29)| la Iglesia Católica, n. 2333; Carta Gratissimam sane ( 27 III, 4,23(41)| de la Iglesia Católica,nn 2357-2359; Congregación para 28 III, 4,23(41)| Iglesia Católica,nn 2357-2359; Congregación para la Doctrina 29 I, 1,3(3) | Iglesia Católica, nn. 2331-2400, 2514-2533; Pontificio Consejo 30 I, 1,3(3) | Católica, nn. 2331-2400, 2514-2533; Pontificio Consejo 31 I, 1,3(3) | Católica, nn. 2331-2400, 2514-2533; Pontificio Consejo para 32 VI, 2,38(88) | Theologiae, I-II q. 93, a. 3, ad 2um.Cfr. Juan Pablo II, Enc. 33 V, 1,31 | 31) Asimismo, la comunidad 34 V, 2,32 | 32) En los comienzos del proceso 35 V, 3,33 | 33) La realidad natural del 36 V, 3,34 | 34) Por lo que respecta a los 37 VI, 1,37 | 37) «Y se le acercaron unos 38 VI, 2,38 | 38) La presencia de la Iglesia 39 VI, 3,40 | 40) Los esfuerzos por obtener 40 VI, 4,43 | 43) «La preparación al matrimonio, 41 VI, 4,44 | 44) En la actualidad el problema 42 VI, 5,45 | 45) En este sentido, es muy 43 Conclu, 0,50 | 50) La sabiduría de los pueblos 44 VI, 3,40(96) | Familiaris consortio, n. 55.~ 45 VI, 2,38(89) | Enc. Veritatis splendor nn 62-64~ 46 VI, 2,38(89) | Veritatis splendor nn 62-64~ 47 VI, 3,41(97) | Familiaris consortio, n. 66. ~ 48 III, 2,17(21)| personal de sus miembros» (Art. 67).~También en Constituciones 49 VI, 7,47(100)| Enc. Evangelium vitae, n. 73. ~ 50 I, 2,5(4) | Familiaris consortio, n. 80.~ 51 IV, 2,27(58) | Enc. Evangelium Vitae, nn. 91; 94. ~ 52 IV, 3,29(60) | Enc. Evangelium Vitae, n. 92. ~ 53 IV, 2,27(58) | Evangelium Vitae, nn. 91; 94. ~ 54 III, 2,17(22)| Suma de Teología, I-II, q. 95, a. 2.  ~ 55 VI, 5,45(99) | Enc. Fides et ratio, n. 97. ~ 56 I, 1,2 | se ve comprometido con el abandono de la institución matrimonial 57 I, 1,2 | expresión «unión de hecho» abarca un conjunto de múltiples 58 II, 1,9 | humanas.  ~En las sociedades abiertas y democráticas de hoy día, 59 III, 2,18 | facilidad en un totalitarismo abierto o sutil, como la historia 60 Intro, 0,1 | motivaciones existenciales, se aborda el problema de su reconocimiento 61 II, 2,13 | uniones de hecho debe ser abordado desde una perspectiva racional, 62 II, 2,12 | libertades. Es preciso, por tanto abordar este problema desde la ética 63 V, 3,35 | lo que es el matrimonio absolutamente indisoluble que van a contraer. 64 V, 1,30 | movedizas de un relativismo absoluto. Entonces todo es pactable, 65 IV, 2,27 | generaciones anteriores (abuelos) tienen la oportunidad de 66 IV, 1,24 | su alcance del modo más accesible los medios para facilitar 67 III, 2,16(20)| consecuencias de sus propias acciones, porque pueden impulsar 68 VI, 4,43 | pocos casos, se asiste a una acentuada descomposición de la familia 69 IV, 2,27 | amadas por sí mismas, y aceptadas en un diálogo intergeneracional 70 III, 3,20 | coniugalis. Una vez dado y aceptado el compromiso por medio 71 VI, 1,37 | 37) «Y se le acercaron unos fariseos que, para 72 VI, 1,36 | del amor humano, conviene acercarse a las aguas puras del Evangelio. ~ 73 II, 2,13(16) | la razón y la fe, pero se aclara también el espacio en el 74 IV, 2,27 | nuevas generaciones son acogidas y aprenden a cooperar con 75 IV, 2,26 | requieren que el hijo sea acogido en una familia que le garantice, 76 I, 2,4 | suponen una cohabitación acompañada de relación sexual (lo que 77 VI, 3,41 | matrimonio y la familia, y su acompañamiento en la vida matrimonial y 78 VI, 8,49 | de modo tal, que se acompañe «con la paciencia y la bondad 79 VI, 1,37 | qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?' 80 III, 2,17(21)| intensamente la solidaridad, su activa promoción y su total desarrollo. 81 VI, 7,48 | esenciales que inspiran las actividades educativas, en los diversos 82 I, 1,2(2) | n. 11, Decr. Apostolicam actuositatem, n. 11.  ~ 83 I, 1,3 | contribuye de manera muy acusada al deterioro de esta institución 84 VI, 2,38(88) | Theologiae, I-II q. 93, a. 3, ad 2um.Cfr. Juan Pablo II, 85 I, 3,8(6) | ellos sostienen- que cambiar adaptándose a los distintos «gender» ( 86 V, 1,30 | todos; la vida social se adentra en las arenas movedizas 87 Conclu, 0,50 | La «indiferencia» de las administraciones públicas en este aspecto 88 III, 1,14 | político, legislativo y administrativo…Es clara la tendencia a 89 III, 2,16(20)| de la ley civil, debemos admitir entonces que cualquier valor, 90 I, 3,8 | durante la infancia y la adolescencia conciencia de ser «sí mismo», 91 VI, 1,37 | presencia del pecado, que adopta la forma de una «duritia 92 III, 4,23 | unión atribuir el derecho de adoptar niños privados de familia»45. 93 Intro, 0,1 | uniones de hecho» están adquiriendo en la sociedad en estos 94 II, 1,10 | estatuto jurídico. ~El pretexto aducido para presionar hacia el 95 VI, 6,46 | ante situaciones como el adulterio, el divorcio, o las mismas 96 IV, 2,26 | fácilmente presta una seguridad afectiva, aquel que garantiza mayor 97 I, 1,2 | hijos en su crecimiento afectivo y formativo, sino también 98 II, 1,9 | pone en común el recíproco afecto, pero al mismo tiempo falta 99 VI, 8,49 | auténtica libertad: que de la afirmación de la verdad no resulte 100 III, 1,15 | la banalización. Algunos afirman que el reconocimiento y 101 I, 3,7 | progresivamente desarrollando y afirmando el fenómeno de las uniones 102 III, 3,22 | unión de hecho, aunque se afirme que ha surgido por amor, 103 III, 2,17 | las naciones reconozcan y afirmen la institución matrimonial; 104 VI, 1,36 | más peligrosa que puede afligir al hombre» es «la confusión 105 I, 2,6 | fuertes en ciertas regiones de Africa y Asia, ligadas al llamado « 106 II, 2,13 | consiguientemente, puede y debe ser afrontado desde la recta razón. No 107 VI, 5,45 | completo y sistemático se afronten las realidades familiares 108 III, 2,18(26)| América,Buenos Aires, 3-5 de agosto de 1999. ~ 109 VI, 2,38(87) | negar que el hombre no se agota en esa misma cultura. Por 110 III, 2,16 | matrimonio. La equiparación agrava esta situación puesto que 111 I, 2,6 | machistas o racistas, confluye agravando mucho estas situaciones 112 I, 3,7 | menor incidencia del mundo agrícola, el desarrollo del sector 113 VI, 1,36 | conviene acercarse a las aguas puras del Evangelio. ~ 114 III, 2,18(26)| Legisladores de América,Buenos Aires, 3-5 de agosto de 1999. ~ 115 I, 3,7 | por un movimiento cultural aislado y espontáneo, sino que responde 116 | ajenas 117 VI, 2,38 | redimida por Cristo, no siempre alcanza a reconocer con claridad 118 III, 4,23 | consecuencias morales y jurídicas alcanzan una especial relevancia41. « 119 II, 2,12 | trascendente e igual para todos. Alcanzar esta verdad y permanecer 120 Intro, 0,1 | estima a esta comunidad, se alegran sinceramente de los varios 121 V, 1,31 | también a quienes están ahora alejados de la práctica religiosa, 122 III, 2,17(21)| ejemplo, en la Constitución de Alemania: «El matrimonio y la familia 123 I, 1,3 | 3) Puede suceder que alguien desee y realice un uso de 124 | alguno 125 III, 2,18 | compromisos entre partidos, alianzas o coaliciones. Pero dichos 126 | allí 127 I, 3,8 | de la persona, unidad de alma y cuerpo. ~Ahora bien, a 128 VI, 8,49 | de caridad para con las almas»101, de modo tal, que se 129 VI, 7,47 | ya quedado expuesto, una alteración del ordenamiento hacia el 130 VI, 2,38 | originaria, a la que Cristo alude en su respuesta86. La condición 131 IV, 2,27 | personas siendo valoradas y amadas por sí mismas, y aceptadas 132 III, 2,18(26)| Políticos y Legisladores de América,Buenos Aires, 3-5 de agosto 133 II, 2,12 | el llamado amor libreamore sic dicto libero»)13 constituye 134 V, 3,34 | la «communitas vitae et amoris coniugalis» del matrimonio81.  ~ 135 III, 2,17(21)| inalienables de la persona y ampara a la familia como institución 136 III, 4,23 | relaciones homosexuales añade a todo lo anterior un elemento 137 II, 2,13 | sucesivo y extrínseco, sólo un añadido externo «sacramental» al 138 VI, 3,40 | verdad del Evangelio, de modo análogo a como lo hicieron los cristianos 139 I, 2,6 | corresponden a prácticas ancestrales y tradicionales, especialmente 140 IV, 2,27 | atención a las personas ancianas no puede ser suplida -al 141 III, 2,18(24)| Pablo II, Enc. Centesimus annus, n. 46.  ~ 142 I, 2,5 | entre personas divorciadas anteriormente. Son entonces una alternativa 143 VI, 3,40 | en muchísimos países de antigua tradición cristiana crea 144 II, 2,13(14) | o, como la llamaban los antiguos, orthòs logos, recta ratio». 145 V, 1,30 | determinadas concepciones antropológicas y éticas, se pone en tela 146 VI, 7,48 | del hombre y el Evangelio anunciado por la Iglesia) resultará 147 VI, 7,48 | matrimonio y la familia. Un anuncio del mismo que prescinda 148 III, 2,16(20)| La vida social y su aparato jurídico exige un fundamento 149 VI, 1,36 | signos de los tiempos ante el aparente oscurecimiento, en el corazón 150 Conclu, 0,50 | aspecto se asemeja mucho a una apatía ante la vida o la muerte 151 III, 1,15 | especialmente allí donde apenas se presta una adecuada atención 152 V, 1,30 | de un aviso ciertamente aplicable a la realidad del matrimonio 153 III, 2,18 | principios sino también de aplicaciones) para evitar un deterioro, 154 IV, 2,27 | matrimonial como realidad social aporta un bien. En efecto, en el 155 I, 3,8(7) | extremista, representado por las aportaciones de Margaret Sanger (1879- 156 IV, 2,27 | al enriquecimiento común: aportar las propias experiencias, 157 VI, 5,45 | desarrollando una misión apostólica específicamente laical. ~ 158 I, 1,2(2) | Lumen gentium n. 11, Decr. Apostolicam actuositatem, n. 11.  ~ 159 IV, 2,27 | generaciones son acogidas y aprenden a cooperar con lo que les 160 VI, 4,43 | improvisación o a elecciones apresuradas. En otras épocas, esta preparación 161 VI, 2,38(86) | introducirla, en cierto sentido, no aprueba la dimensión que intentan 162 II, 1,9 | pero al mismo tiempo falta aquél vínculo matrimonial de dimensión 163 III, 2,16(19)| S. Agustín,De libero arbitrio, I, 5, 11 ~ 164 IV, 1,24 | ciertamentedifícil’ (‘bonum arduum’), pero atractivo»47. Ciertamente 165 V, 1,30 | social se adentra en las arenas movedizas de un relativismo 166 III, 2,17(21)| Constituciones de todo el mundo: Argentina «...la ley establecerá... 167 III, 2,17 | de Aquino con una nítida argumentación, rechaza la idea de que 168 II, 2,12(9) | Aristóteles, Política I, 9-10 (Bk 1253a). ~ 169 I, 3,8 | cultural. Es correspondiente y armónica con la identidad sexual, 170 II, 2,13 | teológico está enraizado armónicamente en la verdad que procede 171 I, 3,8 | sociedad). En un correcto y armónico proceso de integración, 172 IV, 2,27 | en sabiduría humana y a armonizar los derechos individuales 173 I, 3,8(8) | genuino significado del artículo 16 de la Declaración Universal 174 IV, 3,29(68) | Derechos de la Familia, arts. 8-12. ~ 175 III, 4,23(42)| participantes de la XIVª Asamblea Plenaria del Pontificio 176 Conclu, 0,50 | públicas en este aspecto se asemeja mucho a una apatía ante 177 III, 1,14 | y familiar no está sólo asentada en la buena voluntad de 178 I, 2,6 | ciertas regiones de Africa y Asia, ligadas al llamado «matrimonio 179 III, 2,16 | establece un marco jurídico asimétrico: mientras la sociedad asume 180 I, 2,6 | puede corresponder a motivos asistenciales. Es el caso, por ejemplo, 181 III, 2,18 | una concepción meramente asistencialista del Estado. ~ 182 IV, 2,27 | al menos en determinados aspectos- por la atención prestada 183 IV, 3,29 | permanente al que legítimamente aspiran las parejas casadas65, respecto 184 IV, 3,29 | hijos que en su conciencia asuman los cónyuges64, respecto 185 II, 2,13 | natural del amor conyugal asumida por Cristo como signo y 186 I, 2,4 | reivindicación de no haber asumido vínculo alguno. La inestabilidad 187 I, 1,2 | vínculo establecido. De esta asunción pública de responsabilidades 188 I, 3,8 | la cultura. Con ello se atacan las mismas bases de la familia 189 III, 2,17 | los jóvenes y contribuye a atajar los fenómenos de violencia 190 III, 1,14 | Aún más preocupante es el ataque directo a la institución 191 IV, 2,27 | porque se saben rodeadas y atendidas por aquellos a quienes han 192 IV, 2,27 | por aquellos a quienes han atendido durante largos años. Por 193 V, 1,30 | preocupación ante diversos atentados a la persona humana y su 194 VI, 2,39 | del concepto de familia, atenuación del sentido de fidelidad 195 Intro, 0,1 | conjunto de la sociedad. Se atiende posteriormente a la familia 196 IV, 1,24 | bonum arduum’), pero atractivo»47. Ciertamente no todos 197 I, 3,7 | institución matrimonial atraviesa una crisis menor donde las 198 II, 1,9 | institucionalizar las uniones de hecho, atribuyéndoles de este modo un estatuto 199 VI, 4,43 | una edad más avanzada y aumenta el número de divorcios y 200 VI, 4,43 | para la sociedad. Por ello aumentan en todas partes el interés 201 III, 3,21 | la única institución que aúna y reúne todos los elementos 202 III, 4,23 | Asimismo, se opone a ello la ausencia de los presupuestos para 203 V, 1,30 | como una fuerza autónoma de autoafirmación, no raramente contra los 204 V, 1,30 | familia, sino como una fuerza autónoma de autoafirmación, no raramente 205 IV, 3,29 | respecto al tratamiento de su autonomía legítima y al respeto y 206 V, 2,32 | que «el mismo Dios es el autor del matrimonio, al que ha 207 I, 3,7 | contemporáneo que algunos autores denominan «post-modernidad». 208 IV, 2,27 | sea esmerada y cuente con avanzados medios técnicos58. ~ 209 Intro, 0,1 | permiten hoy a los hombres avanzar en el fomento de esta comunidad 210 V, 1,30 | Se trata también de un aviso ciertamente aplicable a 211 VI, 3,41 | humano consigo mismo, de ayudarle a comprender la realidad 212 II, 2,12 | promover una reflexión que ayude no sólo a los creyentes, 213 III, 1,15 | que nos ocupa es el de la banalización. Algunos afirman que el 214 V, 2,32 | humana, y en esta decisión se basa el aspecto jurídico del 215 I, 2,4 | pretenden una estabilidad basada en el vínculo matrimonial. 216 III, 3,21 | otras relaciones de amistad -basadas o no en la diferenciación 217 VI, 4,42 | formación de las personas, basado en la educación en la fe 218 I, 3,8(7) | 1879-1966) y Simone de Beauvoir (1908-1986) no puede ser 219 I, 2,5 | la oblatividad, nobleza y belleza en la constancia y fidelidad 220 III, 2,17 | uniones, y éstas no pueden beneficiarse de los derechos particulares 221 VI, 4,43 | reconocía los valores y los beneficios del matrimonio. La Iglesia, 222 IV, 2,26 | también desde la perspectiva biográfica o histórica54. Por otra 223 IV, 2,26 | la perspectiva genética o biológica, sino también desde la perspectiva 224 II, 2,12(9) | Aristóteles, Política I, 9-10 (Bk 1253a). ~ 225 VI, 8,49 | acompañe «con la paciencia y la bondad de la cual el Señor mismo 226 IV, 1,24 | ciertamentedifícil’ (‘bonum arduum’), pero atractivo»47. 227 III, 2,17(21)| de la familia» (Art. 14); Brasil: «La familia, base de la 228 VI, 3,41 | cínicamente: «¿puede venir algo bueno del corazón humano?» es 229 III, 2,18(26)| Legisladores de América,Buenos Aires, 3-5 de agosto de 230 VI, 2,39 | situaciones y aquellas otras buscadas en sí mismas con «una actitud 231 VI, 7,47 | iniciativas legislativas que buscan la equiparación de las uniones 232 IV, 2,27 | vive realmente como tal, la calidad en la atención a las personas 233 III, 4,23(40)| Sólo esta última puede ser calificada de pareja, porque implica 234 I, 3,8 | teorías (que hoy suelen ser calificadas por los expertos como «construccionistas»), 235 V, 3,34 | el «amor» (pero un "amor" calificado por el Concilio Vaticano 236 VI, 4,42 | sino que debe ser verdadero camino de formación de las personas, 237 III, 3,22 | 81), y las insistentes campañas de opinión encaminadas a 238 II, 2,12 | universal, el criterio en este campo, no puede ser otro que el 239 Conclu, 0,50 | indiferente. La mera y simple cancelación del problema mediante la 240 III, 2,16(20)| la libertad, pueden ser cancelados por una simple mayoría de 241 V, 3,33(80) | Derecho Canónico y Codigo de Cánones de las Iglesias Orientales, 242 V, 3,33 | de la Iglesia80. La ley canónica describe en sustancia el 243 V, 3,33 | contemplada en las leyes canónicas de la Iglesia80. La ley 244 III, 2,18(26)| pues constituye el mayor capital humano, pero su misión engloba 245 VI, 2,39 | a esas uniones de hecho, caracterizadas por el amor llamado «libre», 246 III, 2,16(20)| dirección». Discurso del Card. A. Sodanodurante el IIº 247 V, 1,31 | de la práctica religiosa, carecen de la fe, o sostienen creencias 248 II, 2,12 | destructor del matrimonio, al carecer del elemento constitutivo 249 IV, 2,28 | obligaría al Estado a la carga de sustituirla en tareas 250 IV, 2,25 | social de la condición de casados postula un principio de 251 V, 2,32 | humana...» 79. Quienes se casan según las formalidades establecidas ( 252 V, 2,32 | matrimonial, lo primero y casi único que se secularizó 253 I, 3,8 | de justificarse en base a categorías y términos procedentes de 254 VI, 5,45 | verdaderamente, en un proceso catequético, a la profundización de 255 II, 2,13 | este punto un «pensamiento católico» confesional a un «pensamiento 256 V, 1,30 | familia, única fuente y cauce plenamente humano de la 257 IV, 3,29 | ocasiones y aspectos la causante de un mayor intervencionismo 258 VI, 5,45 | antropológica correcta no deja de causar sorpresa entre los mismos 259 Conclu, 0,50 | estado de cosas, y no de ceder ante presiones demagógicas 260 III, 2,18(24)| Juan Pablo II, Enc. Centesimus annus, n. 46.  ~ 261 VI, 4,42 | la Iglesia, subrayando la centralidad de la preparación al matrimonio 262 III, 2,18 | en el matrimonio como el centro y motor de la política social, 263 III, 2,16(20)| critican la ley natural deben cerrar los ojos ante esta posibilidad, 264 III, 2,18 | público no consiste en la cesión demagógica a grupos de presión 265 III, 3,22 | simples uniones de hecho (cf. Familiaris consortio, n. 266 III, 2,17(21)| por el Estado» (Art. 226); Chile: «...La familia es el núcleo 267 III, 2,17(21)| Art. 1), República Popular China «El Estado protege el matrimonio, 268 VI, 3,41 | Solo en esta especie de «choque» con la realidad, puede 269 VI, 1,37(85) | esta Alocución se inicia el Ciclo de catequesis conocido como « 270 I, 3,8(6) | sostienen tres géneros, otros cinco, otros siete, otros un número 271 VI, 6,46 | prensa, televisión, internet, cine, etc.— hace necesario un 272 VI, 3,41 | se preguntan a sí mismos cínicamente: «¿puede venir algo bueno 273 III, 3,21 | reúne todos los elementos citados, de modo originario y simultáneo. ~ 274 IV, 2,28 | principio de identificación del ciudadano, el principio del carácter 275 IV, 3,29 | la personalización de los ciudadanos y de la distribución de 276 II, 2,13 | esta expresión de la ética clásica se subraya que la lectura 277 III, 2,18 | entre partidos, alianzas o coaliciones. Pero dichos equilibrios ¿ 278 V, 1,31(75) | Código de Derecho Canónico, c. 279 III, 3,22(37)| la cual mantiene unida en coherencia». Declaración del Consejo 280 II, 2,13(14) | correctamente de ellos conclusiones coherentes de orden lógico y deontológico, 281 III, 2,18(26)| por ello, presenta una cohesión que supera la de cualquier 282 II, 2,12 | convirtiéndose juntos en colaboradores de Dios en el don de la 283 VI, 6,46 | cristianos comprometidos que colaboran en estos medios, ciertos 284 III, 2,17(21)| la infancia» (Art. 49); Colombia, «El Estado reconoce, sin 285 Intro, 0,1 | la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad» ( 286 III, 2,16(20)| los cuales los hombres han combatido y considerado como pasos 287 VI, 3,40 | y la oración. Este es el cometido sacerdotal que la familia 288 I, 2,5 | Este preocupante fenómeno comienza a ser socialmente relevante 289 VI, 1,37 | que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra 290 V, 2,32 | 32) En los comienzos del proceso de secularización 291 III, 4,23(46)| Cfr. Nota de la Comisión Permanente de la Conferencia 292 V, 3,34 | sustancialmente diversa a la «communitas vitae et amoris coniugalis» 293 VI, 4,43 | evangelizadas, firme, unitario y compacto. Eran raras, en general, 294 Conclu, 0,50 | de resultar en perjuicio comparativo del matrimonio (dañando, 295 III, 3,22 | personal de los esposos de compartir todo su proyecto de vida, 296 IV, 3,29 | trabaja hacer compatible su competencia profesional con la dedicación 297 VI, 5,45 | por pastores legítimos y competentes que contribuyan verdaderamente, 298 V, 3,35 | matrimonio, la cuestión es más compleja, porque los pastores de 299 I, 3,8 | identidad sexual y genérica se complementan, puesto que las personas 300 III, 3,22 | sí en toda la dimensión complementaria de mujer y varón con la 301 III, 3,22 | dignidad, pero distintas y complementarias en su sexualidad. Es el 302 III, 4,23 | los presupuestos para la complementariedad interpersonal querida por 303 III, 3,22 | conyugal hunde sus raíces en el complemento natural que existe entre 304 VI, 5,45 | las que de modo orgánico, completo y sistemático se afronten 305 IV, 3,29 | de los elementos que la componen en su carácter unitario, 306 IV, 3,29 | sólo es un bien para los componentes de la familia individualmente 307 VI, 2,38 | matrimonio cristiano ha comportado, durante siglos, que la 308 III, 2,16 | determinado «modelo» de comportamiento al conjunto de la sociedad, 309 II, 1,11 | hecho son consecuencia de comportamientos privados y en este plano 310 V, 3,33 | familiares. No siempre se comprenden y respetan adecuadamente 311 III, 3,22 | Papa- puede establecerse y comprenderse la diferencia esencial que 312 III, 2,18(25)| derechos humanos de 1948, nos comprometemos a promover y a defender 313 III, 2,18 | los principios que puedan comprometer difíciles y precarios compromisos 314 I, 1,2 | domestica»2. Todo ello se ve comprometido con el abandono de la institución 315 V, 1,30 | toda referencia a valores comunes y a una verdad absoluta 316 IV, 2,26 | precisamente cuando se rompe la concatenación de los diversos elementos 317 V, 1,30 | experiencia de la libertad, concebida no como la capacidad de 318 VI, 1,37 | originario del Creador85. La concesión de Moisés traduce la presencia 319 III, 1,15 | escaso. Más bien debería concluirse, en este caso, lo contrario, 320 Conclu | Conclusión   ~ 321 III, 3,22 | luz de esos principios -concluye el Papa- puede establecerse 322 I, 2,5 | Es una especie de «etapa condicionada» al matrimonio, semejante 323 I, 2,5 | casarse en el futuro, pero lo condicionan a la experiencia de una 324 III, 2,17(21)| realización de todas las condiciones que permitan la realización 325 II, 2,12 | y hacer referencia a la condivisión de valores y exigencias 326 III, 1,15 | problema debería entonces conducir a poner en duda la conveniencia 327 Conclu, 0,50 | degradación. Esta «neutralidad» conduciría, si no se ponen los remedios 328 VI, 7,47 | crítica al «dogma» de la conexión indisociable entre democracia 329 II, 2,12 | los actuales proyectos de conferir estatuto público a esas 330 II, 2,13 | un «pensamiento católico» confesional a un «pensamiento laico» 331 I, 3,8 | otros géneros, en el modo de configurar la vida social6~La ideología 332 III, 1,14 | estabilidad que halla expresión y confirmación en un horizonte de procreación 333 IV, 2,27 | validez de su servicio, confirmar su dignidad plena de personas 334 VI, 5,45 | encuentran razones para confirmarse en ella y para actuar, dando 335 I, 2,6 | actitudes machistas o racistas, confluye agravando mucho estas situaciones 336 VI, 6,46 | elementos fundamentales de la conformación de una cultura, influyen, 337 VI, 1,36 | afligir al hombre» es «la confusión entre el bien y el mal, 338 III, 4,23(41)| Iglesia Católica,nn 2357-2359; Congregación para la Doctrina de la Fe, 339 V, 2,32 | tendencia a la unión conyugal es connatural a la persona humana, y en 340 II, 2,13(14) | por la cual cada uno cree conocer estos principios, aunque 341 I, 1,3 | Iglesia Católica es bien conocida por la opinión pública, 342 VI, 1,37 | Mt 19, 3-8). Son bien conocidas estas palabras del Señor, 343 V, 2,32 | durante siglos una gran conquista de la humanidad. La Iglesia 344 III, 2,18 | en política deberían ser conscientes de la seriedad del problema. 345 V, 3,34 | dimensión de justicia propia del consenso. El matrimonio es institución. 346 I, 3,8 | familia» todo tipo de uniones consensuales, ignorando de este modo 347 II, 1,10 | matrimonial, puesto que se la considera a un nivel semejante al 348 VI, 3,41 | muchos ambientes, la muy considerable influencia ejercida por 349 III, 4,23 | homosexuales que reivindican ser consideradas unión de hecho, las consecuencias 350 II, 2,13(14) | deontológico, entonces puede considerarse una razón recta o, como 351 VI, 6,46 | medios de comunicación. Se considere, por ejemplo, la gran influencia 352 I, 3,7 | aquellas situaciones se consolidan en distintas formas de relación, 353 IV, 3,29 | jurídico, que contribuyan a consolidar la unidad y la estabilidad 354 I, 2,5 | nobleza y belleza en la constancia y fidelidad de las relaciones 355 I, 2,4 | alguno. La inestabilidad constante debida a la posibilidad 356 VI, 3,41 | para con los hombres. Puede constatarse como sumamente positiva, 357 III, 4,23 | peligrosidad44. «No puede constituir una verdadera familia el 358 V, 1,30 | de su relación esencial y constitutiva con la verdad»70~Cuando 359 II, 2,12 | al carecer del elemento constitutivo del amor conyugal, que se 360 V, 2,32 | el valor de aquello que constituyó durante siglos una gran 361 VI, 1,36 | mal, que hace imposible construir y conservar el orden moral 362 V, 2,32 | matrimonio sacramental, rato y consumado, entre bautizados77. La 363 VI, 4,43 | esta preparación podía contar con el apoyo de la sociedad, 364 V, 3,33 | natural del matrimonio está contemplada en las leyes canónicas de 365 VI, 1,36 | corazón de algunos de nuestros contemporaneos, de la verdad profunda del 366 VI, 2,39 | una actitud de desprecio, contestación o rechazo de la sociedad, 367 V, 1,30 | efecto, ya no se trata de contestaciones parciales y ocasionales, 368 I, 2,6 | encontrar uniones de hecho que contienen, incluso desde su inicio, 369 IV, 2,26 | Por lo demás, la secuencia continuada entre conyugalidad, maternidad/ 370 VI, 3,40 | alimenta, es vivificada continuamente por el Señor y es llamada 371 IV, 2,26 | garantiza mayor unidad y continuidad en el proceso de integración 372 III, 2,17 | univocidad, pero tampoco contradicción22. Como afirma Juan Pablo 373 VI, 4,43 | muchas veces recordada: quien contrae el matrimonio, ¿está realmente 374 IV, 3,29 | el matrimonio debidamente contraído»69. ~~ 375 II, 2,12 | denomina como amor «libre», y contrapone al verdadero amor conyugal, 376 II, 2,13 | racionalidad. La tendencia a contraponer en este punto un «pensamiento 377 I, 1,3 | específicamente humana de sus actos. Contraría con ello el lenguaje interpersonal 378 III, 3,22(37)| generaciones. No es un simple contrato o negocio privado, sino 379 I, 3,8(7) | como el estructuralismo han contribuído en diferente medida a la 380 VI, 2,38(86) | Evita quedar implicado en controversias jurídico-casuísticas, y 381 I, 2,6(5) | matrimonio (o mediante la convalidación o la sanación, según sea 382 VI, 1,36 | ni a compromisos, con la convicción de que la «crisis más peligrosa 383 III, 2,18 | entonces las ideas y las convicciones pueden ser fácilmente instrumentalizadas 384 I, 1,3 | las uniones de hecho se convierten en institución y se sancionan 385 II, 2,12 | entregan recíprocamente, convirtiéndose juntos en colaboradores 386 V, 3,33 | momento in fieri -el pacto conyugal- como en su condición de 387 V, 3,33 | se ubican las relaciones conyugales y familiares. En este sentido, 388 III, 3,22 | duración en beneficio del cónyuge, de la prole y de la misma 389 III, 2,17(21)| de la sociedad» (Art. 5); Corea del Sur: «El matrimonio 390 VI, 5,45 | una visión antropológica correcta no deja de causar sorpresa 391 II, 2,13(14) | universales del ser y sacar correctamente de ellos conclusiones coherentes 392 I, 3,8 | desempeñan en la sociedad). En un correcto y armónico proceso de integración, 393 IV, 2,25 | público y que la sociedad corresponda como merece el bien que 394 VI, 7,48 | racionalidad (entendida como íntima correspondencia ente desiderium naturale 395 I, 3,8 | psico-social y cultural. Es correspondiente y armónica con la identidad 396 I, 3,8 | los aspectos culturales correspondientes a su propio sexo. La categoría 397 III, 3,22 | principio una eficacia que corrobora el amor del que nace, favoreciendo 398 VI, 2,38(88) | ley natural «no es otra cosa que la luz de la inteligencia 399 IV, 2,28 | ámbito privado, con elevados costes traumáticos y también económicos. 400 I, 2,6 | nacimiento del primer hijo. Estas costumbres corresponden a prácticas 401 VI, 3,40 | través de las realidades cotidianas de la vida conyugal y familiar. 402 V, 1,31 | no sólamente histórico y coyuntural, por encima de los cambios 403 VI, 3,40 | antigua tradición cristiana crea no poco preocupación entre 404 V, 2,32 | institución a sus orígenes creacionales, de acuerdo con la explícita 405 IV, 2,27 | donde se ayudan mutuamente a crecer en sabiduría humana y a 406 III, 3,22 | este respecto, el fenómeno creciente de las simples uniones de 407 I, 1,2 | cónyuges y los hijos en su crecimiento afectivo y formativo, sino 408 II, 2,13(14) | implícita por la cual cada uno cree conocer estos principios, 409 V, 1,31 | carecen de la fe, o sostienen creencias de diversa índole: a toda 410 VI, 7,48 | tiempos manifestar en terminos creíbles, la interior credibilidad 411 VI, 1,36 | donado mediante la fe, el creyente es capaz de llamar las cosas 412 V, 2,32 | logró, no ya sacralizar o cristianizar la concepción romana del 413 VI, 7,47 | También resulta conveniente la crítica al «dogma» de la conexión 414 III, 2,16(20)| mayoría de votos. Quienes critican la ley natural deben cerrar 415 III, 2,16(20)| considerado como pasos adelante cruciales en la lenta marcha hacia 416 II, 2,13(16) | la predicación de Cristo crucificado y resucitado el escollo 417 III, 3,22(37)| matrimonio determina el cuadro jurídico que favorece la 418 VI, 2,39 | antes hemos hecho mención93. Cualesquiera que sean las causas que 419 | cualquiera 420 III, 1,15 | puesto que una consideración cuantitativa del problema debería entonces 421 III, 2,18 | la política social, y que cubran el extenso ámbito de los 422 IV, 2,27 | ámbito, aunque sea esmerada y cuente con avanzados medios técnicos58. ~ 423 III, 2,17(21)| deben encontrar protección y cuidado en la República de Polonia» ( 424 II, 1,9 | en el matrimonio debe ser cuidadosamente protegida y promovida como 425 III, 1,15 | primario de transmisión y cultivo del tejido social, así como 426 Intro, 0,1 | los esposos y padres en el cumplimiento de su excelsa misión»1. ~ 427 VI, 3,41 | de la cual toda persona custodia un recuerdo imborrable. 428 VI, 2,38 | una institución natural cuyas características esenciales 429 IV, 2,25(50) | de la Familia, Preámbulo, D. ~ 430 Conclu, 0,50 | conjunto el que resulta dañado, cuando se vulnera, de uno 431 Conclu, 0,50 | comparativo del matrimonio (dañando, aún más, esta necesaria 432 VI, 3,40 | meramente defensiva, pudiendo darse la impresión de que la Iglesia 433 VI, 4,44 | real en el matrimonio que origen a un vínculo fiel, 434 IV, 1,24 | de ahí que la sociedad deba corresponder poniendo a 435 VI, 2,39 | las realidades políticas, deberán tener en cuenta, por consiguiente, 436 IV, 2,26 | íntegra, mutua y permanente -debida- que proviene del ser esposos. 437 IV, 3,29 | nivel que el matrimonio debidamente contraído»69. ~~ 438 VI, 2,39 | veces por condicionamientos debidos a situaciones de verdadera 439 II, 1,10 | social, de «pensamiento débil» ante el bien común, cuando 440 III, 1,14 | especialmente de los más débiles, es decir, los hijos.  ~ 441 I, 3,8 | Ahora bien, a partir de la década 1960-1970, ciertas teorías ( 442 VI, 2,39 | Además, es preciso, como decíamos antes, distinguir las uniones 443 I, 2,5 | clara consecuencia de una decidida elección. La unión de hecho « 444 II, 1,11 | Dos o más personas pueden decidir vivir juntos, con dimensión 445 VI, 7,47 | ideológicamente «demolida», por así decirlo, el matrimonio resulta poco 446 IV, 3,29 | esenciales y que no grabe las decisiones libres: respecto a un trabajo 447 V, 3,33 | eclesiástica sobre el matrimonio es decisiva y representa una auténtica 448 I, 1,2(2) | Const. Lumen gentium n. 11, Decr. Apostolicam actuositatem, 449 IV, 3,29 | competencia profesional con la dedicación a su familia63, respecto 450 III, 2,18 | aspecto la Santa Sede ha dedicado espacio en la Carta de los 451 VI, 3,40 | la reacción es meramente defensiva, pudiendo darse la impresión 452 V, 3,34 | institución. No advertir esta deficiencia, suele generar un grave 453 I, 2,6 | económico mundial, y las deficiencias educativas estructurales, 454 VI, 2,38(87) | de sus culturas, sino que defienda su dignidad personal viviendo 455 I, 3,7 | situaciones inestables que se definen más por aquello que de negativo 456 III, 1,14 | prioritaria, por tanto, la definición de la identidad propia de 457 I, 2,6 | social característica y bien definida. Este tipo de uniones no 458 III, 3,19 | presupuestos antropológicos definidos, que lo distinguen de otros 459 VI, 2,39 | con un vínculo estable y definitivo»92. ~El discernimiento ético, 460 VI, 6,46 | así como la perniciosa deformación, en muchos casos, en los « 461 Conclu, 0,50 | proyección de futuro, o su degradación. Esta «neutralidad» conduciría, 462 II, 2,13(15) | Concilio Vaticano II, Const. Dei Verbum n. 10. ~ 463 VI, 5,45 | antropológica correcta no deja de causar sorpresa entre 464 | dejar 465 VI, 1,37 | hembra y que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a 466 IV, 2,28 | esfera mayor de libertad, dejaría al individuo cada vez más 467 III, 2,18 | no consiste en la cesión demagógica a grupos de presión que 468 Conclu, 0,50 | de ceder ante presiones demagógicas de grupos de presión que 469 II, 1,9 | del talante arbitrario o demagógico, invita a reflexionar muy 470 II, 1,9 | las sociedades abiertas y democráticas de hoy día, el Estado y 471 VI, 7,47 | ha sido ideológicamente «demolida», por así decirlo, el matrimonio 472 I, 3,7 | contemporáneo que algunos autores denominan «post-modernidad». Es cierto 473 I, 3,8 | de un proceso que podría denominarse, de gradual desestructuración 474 I, 2,5 | expresiones estas que denotan desconocimiento de la verdadera 475 I, 3,8 | 8) Dentro de un proceso que podría 476 II, 2,13(14) | coherentes de orden lógico y deontológico, entonces puede considerarse 477 III, 4,23 | además, constituyen una deplorable distorsión de lo que debería 478 III, 4,23(44)| el futuro al tiempo que deploramos lo sucedido». Declaración 479 III, 2,17(22)| razón de ley en tanto que deriva de la ley natural. Si algo, 480 V, 3,35 | las relaciones familiares derivadas del matrimonio. Dios ha 481 I, 3,8(7) | como de cualquier obstáculo derivado de la responsabilidad procreativa. 482 I, 2,6 | uniones de hecho se debe a una desafección al matrimonio, no por razones 483 V, 1,30 | entre libertad y verdad, «desaparece toda referencia a valores 484 IV, 2,28 | subsidiariedad: pues la desaparición de la familia obligaría 485 I, 2,6 | dignidad humana, difíciles de desarraigar, y que configuran una situación 486 III, 3,22 | se asume recíprocamente, desarrolla desde el principio una eficacia 487 VI, 4,43 | sobre todo económicamente desarrolladas, el índice de nupcialidad 488 IV, 1,24 | cónyuges ni todas las familias desarrollan de hecho todo el bien personal 489 VI, 2,38 | que la vida matrimonial se desarrolle en su auténtica plenitud90. 490 VI, 4,43 | se asiste a una acentuada descomposición de la familia y a una cierta 491 I, 2,5 | sentido hay que resaltar la desconfianza hacia la institución matrimonial 492 V, 3,33 | Iglesia80. La ley canónica describe en sustancia el ser del 493 I, 2,4 | motivaciones. A la hora de describir sus características positivas, 494 V, 1,31 | sociedad frecuentemente descristianizada y alejada de los valores 495 VI, 5,45 | los mismos cristianos, que descubren que no es una cuestión sólo 496 I, 1,3 | Puede suceder que alguien desee y realice un uso de la sexualidad 497 II, 2,13(16) | por encima del cual puede desembocar en el océano sin límites 498 II, 1,9 | y monogámica puedan ser desempeñadas de forma masiva, estable 499 I, 3,8 | personas de un determinado sexo desempeñan en la sociedad). En un correcto 500 VI, 3,41 | A los hombres y mujeres desengañados, que se preguntan a sí mismos


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