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Ioannes Paulus PP. II
Tertio millennio adveniente

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
111-decen | decid-invit | invoc-refor | regia-yhave

                                                        negrita = Texto principal
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1 I,5 | emperador Trajano, entre el 111 y el 113, que un gran número 2 I,5 | Trajano, entre el 111 y el 113, que un gran número de personas 3 I,5 | Tácito, redactados entre el 115 y el 120; en ellos, relatando 4 I,5 | redactados entre el 115 y el 120; en ellos, relatando el 5 I,5 | Claudio, escrita en torna al 121, nos informa sobre la expulsión 6 III,25 | evangelización de la China (1294) y nos disponemos a conmemorar 7 III,25 | los francos (496), y el 1400° aniversario de la llegada 8 III,25 | antiguo reino del Congo (1491), naciones como Camerún, 9 III,25 | del continente americano (1492). Junto a estos acontecimientos 10 III,25 | a donde en torno al año 1500 llegarían después los misioneros 11 III,25 | cumplirán próximamente el 1500° aniversario del Bautismo 12 III,25 | metropolitana de Manila (1595), como también del IV centenario 13 III,25 | primeros mártires del Japón (1597).~En Africa, donde el primer 14 III,25 | apostólica, junto a los 1650 años de la consagración 15 III,24 | peregrinación a Loreto y Asís (1962), tuvieron un notable incremento 16 III,24 | primer lugar a Tierra Santa (1964), realizó otros nueve grandes 17 III,25 | del Bautismo de Polonia en 1966 y de Hungría en 1968, junto 18 III,24 | Turquía (1979), Alemania (1980), Inglaterra, Gales y Escocia ( 19 III,24 | Inglaterra, Gales y Escocia (1982), Suiza (1984), Países Escandinavos ( 20 III,26 | celebrado posteriormente 1983 como Año de la Redención. 21 V,58 | las jóvenes del mundo » de 1985. Los jóvenes, en cada situación, 22 III,25 | Bautismo de Lituania en 1987. Además se cumplirán próximamente 23 III,26 | mayor tuvo el Año Mariano 198788, muy esperado y profundamente 24 III,25 | del Bautismo de la Rus en 1988 (11) y también los quinientos 25 III,24 | últimamente a los Países Bálticos (1993).~En el momento presente, 26 IV,31 | primera fase (del 1994 al 1996) la Santa Sede, con la creación 27 IV,44 | El Espíritu Santo~44. El 1998, segundo año de la fase 28 II,15 | cristiana cada jubileo —el 25° aniversario del sacerdocio 29 III,25 | etíopes, san Frumencio (a. 397) y a los 500 años del inicio 30 IV,43 | 43. María Santísima, que estará 31 IV,44 | II año: El Espíritu Santo~44. El 1998, segundo año de 32 IV,46 | 46. En esta dimensión escatológica, 33 III,25 | recrean la ciudad de Dios » (4645, 5).~ 34 IV,47 | 47. La reflexión de los fieles 35 IV,48 | 48. María, que concibió al 36 III,25 | Clodoveo rey de los francos (496), y el 1400° aniversario 37 IV,50 | 50. En este tercer año el sentido 38 III,25 | Frumencio (a. 397) y a los 500 años del inicio de la evangelización 39 II,15 | llamado « de plata », o el 50°, denominado « de oro », 40 IV,51 | 51. En este sentido, recordando 41 IV,52 | 52. Recordando, además, que « 42 IV,53 | 53. A su vez, en lo relativo 43 IV,54 | 54. En este amplio programa, 44 IV,55 | vista de la celebración~55. Un capítulo particular 45 V,56 | 56. La Iglesia perdura desde 46 V,57 | 57. Por esto, desde los tiempos 47 V,58 | 58. El futuro del mundo y de 48 V,59 | 59. Para concluir, son oportunas 49 III,25 | san Agustín a Canterbury (597), inicio de la evangelización 50 II,15 | denominado « de oro », o el 60°, « de diamante »— constituye 51 II,11 | año de gracia de Yahveh » (61, 1-2).~El Profeta hablaba 52 I,5 | el incendio de Roma del 64, falsamente imputado por 53 II,13 | los pobres salvará » (Sal 7273, 12-13). Los presupuestos 54 III,23 | las Iglesias (cf. Ap 2, 7ss.), así como a los individuos 55 III,24 | durante el Jubileo por el 900° aniversario de la muerte 56 I,5 | José Flavio entre los años 93 y 94,(4) y sobre todo en 57 I,5 | Flavio entre los años 93 y 94,(4) y sobre todo en los 58 II,10 | cada día y cada momento son abarcados por su Encarnación y Resurrección, 59 IV,34 | laceraciones que contradicen abiertamente la voluntad de Cristo y 60 IV,38 | cuestión de las poblaciones aborígenes, que evoca de modo especial 61 V,59 | a ellos confiadas a que abran el corazón a las inspiraciones 62 IV,33 | Lumen gentium: « La Iglesia, abrazando en su seno a los pecadores, 63 III,21 | conciliar de la Iglesia, abren un amplio espacio a la participación 64 II,13 | todos los hijos de Israel, abriendo nuevas posibilidades a las 65 III,19 | renovación, el Concilio se abrió a los cristianos de otras 66 II,11 | cumplido esta Escritura que acabáis de oír » (Lc 4, 21), haciendo 67 III,22 | Pontífices del siglo que está por acabar. Con el programa de renovar 68 IV,30 | que un período más largo acabaría por acumular excesivos contenidos, 69 I,5 | nuestros » del Hijo de Dios acaeció en la mayor humildad, por 70 IV,41 | su oración al Padre. La acentuación de la centralidad de Cristo, 71 IV,38 | en Asia, donde está más acentuado el tema del encuentro del 72 I,7 | la misma muerte. Cristo, aceptando la muerte en la cruz, manifiesta 73 IV,46 | teologal de la esperanza, acerca de la cual « fuisteis ya 74 III,25 | antiguos Patriarcados nos acercan a la herencia apostólica 75 V,57 | sudsaharianas de Africa acogían la luz de Cristo, san Francisco 76 IV,36 | abierto, respetuoso y cordial, acompañado sin embargo por un atento 77 I,3 | de criatura confiere a lo acontecido en Belén hace dos mil años 78 I,2 | envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no 79 IV,31 | la caridad comprometida activamente en el servicio a los hermanos.~ 80 IV,45 | acción del Espíritu, que actúa en la Iglesia tanto sacramentalmente, 81 III,22 | específicas. En esta línea han actuado de algún modo todos los 82 IV,37 | han sido constantemente actualizados a través de los siglos, 83 IV,34 | la verdad, sino más bien actualizando generosamente las directrices 84 IV,37 | con vista al Año 2000, actualizar los martirologios de la 85 III,28 | 28. Actualmente, siguiendo la huella del 86 II,16 | Comunidad, se alcanzasen acuerdos ecuménicos para la preparación 87 IV,30 | período más largo acabaría por acumular excesivos contenidos, atenuando 88 II,16 | el Jubileo sea la ocasión adecuada para una fructífera colaboración 89 I,7 | mal, en los que tiende a adentrarse cada vez más. « Hacerle 90 IV,50 | todos a emprender, en la adhesión a Cristo Redentor del hombre, 91 II,13 | era en realidad sólo un administrador, es decir, un encargado 92 IV,36 | Pueblo de Dios, aunque sin admitir un democraticismo y un sociologismo 93 Intro,1| pudieran recibir la filiación adoptiva. Y añade: « La prueba de 94 I,7 | elevar a la dignidad de hijo adoptivo. Por tanto Dios busca al 95 II,12 | legislación bíblica, que adquiere así esta dimensión peculiar. 96 III,22 | trágicos derroteros que iba adquiriendo la situación internacional 97 III,22 | Carta Apostólica Octogesima adveniens de Pablo VI. Sobre este 98 II,14 | reconciliación entre los adversarios, año de múltiples conversiones 99 III,27 | 27. Es difícil no advertir cómo el Año Mariano precedió 100 IV,53 | en la Declaración Nostra Aetate sobre las relaciones de 101 II,14 | gracia del Señor » y se afana para que todos los fieles 102 IV,36 | medida están también ellos afectados por la atmósfera de secularismo 103 III,21 | son a este respecto las afirmaciones del segundo capítulo de 104 III,18 | En este sentido se puede afirmar que el Concilio Vaticano 105 III,25 | A su vez, otras naciones africanas lo han celebrado hace poco.~? 106 IV,45 | también para nuestra época el agente principal de la nueva evangelización. 107 IV,29 | a los Cardenales.~Estoy agradecido a los miembros del Colegio 108 IV,32 | género humano ».(14) Su agradecimiento se extenderá finalmente 109 IV,29 | orientaciones. Igualmente agradezco a los Hermanos en el Episcopado, 110 III,25 | muchos afluentes vierten sus aguas. El Año 2000 nos invita 111 III,25 | aniversario de la llegada de san Agustín a Canterbury (597), inicio 112 IV,44 | solamente por obra suya puede ahora surgir de la memoria de 113 I,5 | explícita mención de Cristo « ajusticiado por obra del procurador 114 I,5 | día establecido, antes del alba, para cantar alternamente 115 III,25 | acontecimientos de vasto alcance, aunque no de dimensión 116 II,9 | iniciado en la creación, ha alcanzado su plenitud. En efecto, « 117 IV,33 | precedentes, porque la humanidad, alcanzando esta meta, se echará a la 118 I,6 | camino por el cual es posible alcanzarlo. Es lo que proclama el Prólogo 119 II,16 | Iglesia y Comunidad, se alcanzasen acuerdos ecuménicos para 120 V,57 | época el anuncio evangélico alcanzó la Península Indochina, 121 I,2 | Nazaret con estas palabras: « Alégrate, llena de gracia, el Señor 122 V,57 | economía. Cuanto más se aleja Occidente de sus raíces 123 II,9 | cumplimiento » sería posible? Alguien ha pensado en ciertos ciclos 124 | algunas 125 IV,35 | premisas de intolerancia, alimentando una atmósfera pasional a 126 III,28 | hombre. Por tanto, se puede alimentar la esperanza de que el Año 127 IV,35 | firmeza a la vez, en las almas ».(19)~ 128 III,22 | Jubileo del Año 2000, esperan alministerio del Obispo de Roma tareas 129 I,2 | porque no tenían sitio en el alojamiento » (2, 1. 3-7).~Se cumplía 130 I,5 | antes del alba, para cantar alternamente un himno a Cristo como a 131 I,4 | humano viene elevada a una altísima dignidad: « El Hijo de Dios 132 II,13 | correspondía el « dominium altum », esto es, la señoría sobre 133 II,11 | refieren a este « tiempo » y aluden a la misión mesiánica de 134 I,2 | cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, 135 I,5 | fugaces, aunque significativas alusiones. Referencias a Cristo se 136 I,7 | semejanza, lo hace porque lo ama eternamente en el Verbo 137 I,3 | eternamente y eternamente amado por el Padre, como Dios 138 IV,34 | culpa de los hombres por ambas partes »,(17) ha conocido 139 IV,46 | responsabilidad en relación al ambiente, los esfuerzos por restablecer 140 V,57 | con el descubrimiento de América, marcó el comienzo de la 141 III,25 | evangelización del continente americano (1492). Junto a estos acontecimientos 142 I,4 | con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido 143 IV,40 | sale a nuestro encuentro amorosamente y se entretiene con nosotros 144 II,13 | desdichado y al que nadie ampara; se apiadará del débil y 145 II,12 | embargo, en el año jubilar se ampliaban las prácticas del sabático 146 III,24 | El pontificado actual ha ampliado aún más este programa, comenzando 147 IV,49 | preparatorio, tendrá la función de ampliar los horizontes del creyente 148 Intro,1| la filiación adoptiva. Y añade: « La prueba de que sois 149 II,11 | hablaba del Mesías. « Hoyañadió Jesús— se ha cumplido esta 150 I,5 | 4) y sobre todo en los Anales de Tácito, redactados entre 151 V,57 | siglos XVIII y XIX, un laico, Andrés Kim llevó el cristianismo 152 I,2 | Se cumplía así lo que el ángel Gabriel había revelado en 153 I,2 | respuesta de María al mensaje angélico fue clara: « He aquí la 154 IV,37 | de católicos, ortodoxos, anglicanos y protestantes, como revelaba 155 III,25 | evangelización del mundo anglosajón.~En relación a Asia, el 156 III,25 | de la evangelización de Angola, en el antiguo reino del 157 IV,46 | gemimos en nuestro interior anhelando el rescate de nuestro cuerpo. 158 IV,34 | final del segundo milenio anima a todos a un examen de conciencia 159 III,21 | nivel universal y local, animada por una conciencia nueva 160 IV,34 | los principales centros animadores del proceso hacia la plena 161 IV,45 | manifestación en Jesucristo, animando a los hombres en su corazón 162 IV,33 | umbral del nuevo milenio sin animar a sus hijos a purificarse, 163 III,22 | la Encíclica Quadragesimo anno de Pío XI, en las numerosas 164 I,4 | que en El se propuso de antemano, para realizarlo en la plenitud 165 IV,31 | tendrá pues un carácter antepreparatorio: deberá servir para reavivar 166 IV,55 | actualiza y al mismo tiempo anticipa la meta y el cumplimiento 167 III,26 | Año Mariano fue como una anticipación del Jubileo, incluyendo 168 V,57 | de los grandes sistemas anticristianos del continente europeo, 169 IV,38 | del cristianismo con las antiguas culturas y religiones locales. 170 I,5 | encuentran, por ejemplo, en las Antigüedades Judías, obra escrita en 171 III,25 | Iglesias de Oriente, cuyos antiguos Patriarcados nos acercan 172 IV,38 | cristianismo con aquellas antiquísimas formas de religiosidad, 173 IV,33 | eran verdaderas formas de antitestimonio y de escándalo.~La Iglesia, 174 III,20 | se podría decir que la anual liturgia del Adviento es 175 III,22 | los Mensajes pontificios anuales del primero de enero, publicados 176 I,2 | Gabriel había revelado en la Anunciación. Se había dirigido a la 177 II,11 | haciendo entender que el Mesías anunciado por el Profeta era precisamente 178 III,25 | toda la historia cristiana aparece como un único río, al que 179 III,27 | caída del comunismo, ha aparecido el grave riesgo de los nacionalismos, 180 III,23 | humanidad, a pesar de las apariencias, sigue esperando la revelación 181 II,13 | al que nadie ampara; se apiadará del débil y del pobre, el 182 II,15 | jubileos particulares se puede aplicar también a las comunidades 183 II,15 | signo de la incomparable aportación que para la historia universal 184 III,18 | actividad de cada uno, ha aportado ciertamente una significativa 185 V,58 | indica, tendrán la alegría de aportar su propia contribución para 186 III,25 | reconocen el origen de su apostolicidad evocan el camino de Cristo 187 IV,47 | garantizada por el ministerio apostólico y sostenida por el amor 188 IV,34 | documentos de la Santa Sede, apreciados también por muchos cristianos 189 I,2 | ello el Mensajero divino se apresuró a añadir: « No temas, María, 190 IV,36 | que a veces llega a ser aprobación, de no pocos cristianos 191 Intro,1| 1. Mientras se aproxima el tercer milenio de la 192 | aquellas 193 IV,35 | está constituido por la aquiescencia manifestada, especialmente 194 I,7 | gobernando el mundo a su arbitrio sin tener que contar con 195 V,56 | hasta llegar a ser un gran árbol, capaz de cubrir con sus 196 I,7 | escondiéndose como Adán entre los árboles del paraíso terrestre (cf. 197 II,9 | ciertos ciclos cósmicos arcanos, en los que la historia 198 III,27 | los Balcanes y de otras áreas próximas. Esto obliga a 199 V,57 | el mundo la situación del Areópago de Atenas, donde habló san 200 III,22 | de Pablo VI. Sobre este argumento yo mismo he vuelto repetidamente: 201 I,3 | Luz, es el principio y el arquetipo de todas las cosas creadas 202 II,9 | purificación. Esta creencia, muy arraigada en algunas religiones orientales, 203 III,27 | ochenta se habían sucedido arrastrando un peligro creciente, en 204 IV,31 | cristológica.~Conforme a la articulación de la fe cristiana en palabra 205 IV,29 | ad hoc », para no ser artificial y de difícil aplicación 206 III,22 | este texto y se fusionaron. Asimismo tratan de servir a la causa 207 III,24 | peregrinación a Loreto y Asís (1962), tuvieron un notable 208 IV,32 | cristianos se pondrán con nuevo asombro de fe frente al amor del 209 II,9 | hombre hay una irrenunciable aspiración a vivir para siempre. ¿Cómo 210 IV,33 | llega a su fin, la Iglesia asuma con una conciencia más viva 211 I,4 | libre de todo pecado y asumida en la Persona divina del 212 IV,34 | de la Sede Apostólica ha asumido en estos años un carácter 213 I,7 | Dios se ha hecho hombre, asumiendo un cuerpo y un alma en el 214 I,3 | hecho de que el Verbo eterno asumiera en la plenitud de los tiempos 215 V,57 | situación del Areópago de Atenas, donde habló san Pablo.( 216 I,5 | documentos de fe, no son menos atendibles, en el conjunto de sus relatos, 217 IV,30 | acumular excesivos contenidos, atenuando la tensión espiritual.~Por 218 IV,35 | consideración de las circunstancias atenuantes no dispensa a la Iglesia 219 III,18 | experiencias del siglo XX, atormentado por una primera y una segunda 220 III,24 | de Abraham y de Moisés, atravesando Egipto y el Monte Sinaí, 221 IV,33 | últimos diez siglos. No puede atravesar el umbral del nuevo milenio 222 IV,36 | negar que la vida espiritual atraviesa en muchos cristianos un 223 II,15 | pero los cristianos les atribuyen siempre un carácter religioso. 224 II,16 | suceso exterior, visible, audible y tangible, como recuerda 225 I,2 | salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase 226 IV,34 | Concilio, pero que debe aumentarse todavía comprometiendo cada 227 IV,36 | examen de conciencia ha sido auspiciado por numerosos Cardenales 228 V,57 | Indochina, como también Australia y las islas del Pacífico.~ 229 III,20 | garante de la auténtica autonomía de las realidades temporales.~ 230 IV,45 | de los Apóstoles, a cuya autoridad el Espíritu mismo somete 231 II,9 | por Cristo. El hombre se autorrealiza en Dios, que ha venido a 232 IV,41 | mencionado anteriormente podrá ayudar, a lo largo del año, al 233 II,16 | separan. A este propósito ayudaría mucho que, respetando los 234 V,59 | oraciones para obtener luces y ayudas necesarias para la preparación 235 IV,39 | b) Segunda fase~39. Sobre 236 III,27 | muestran los percances de los Balcanes y de otras áreas próximas. 237 III,24 | últimamente a los Países Bálticos (1993).~En el momento presente, 238 III,21 | nueva evangelización, cuyas bases fueron fijadas por la Exhortación 239 III,22 | entre trabajo y capital. Basta pensar en la Encíclica Quadragesimo 240 V,57 | muchos los « areópagos », y bastante diversos: son los grandes 241 III,19 | empleó el tono severo de Juan Bautista, cuando a orillas del Jordán 242 IV,41 | del Apóstol: « Todos los bautizados en Cristo os habéis revestido 243 IV,37 | multiplicado las canonizaciones y beatificaciones. Ellas manifiestan la vitalidad 244 IV,37 | en el libro de santos y beatos de la Iglesia han entrado 245 II,10 | el celebrante, mientras bendice el cirio que simboliza a 246 V,59 | sentimientos imparto a todos mi Bendición.~Vaticano, 10 de noviembre 247 IV,49 | bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, 248 IV,49 | de alabanza al Padre: « Bendito sea el Dios y Padre de nuestro 249 III,22 | desde su propia situación: Benedicto XV se halló frente a la 250 I,4 | inteligencia (...) según el benévolo designio que en El se propuso 251 II,12 | en toda la legislación bíblica, que adquiere así esta dimensión 252 III,20 | Sermón de la Montaña y de las Bienaventuranzas. El mensaje conciliar presenta 253 I,5 | También Suetonio en la biografía del emperador Claudio, escrita 254 I,5 | el Joven, gobernador de Bitinia, quien refiere al emperador 255 III,27 | En los países del antiguo bloque oriental, tras la caída 256 III,22 | enfrentamiento entre los dos bloques Este-Oeste y del peligro 257 III,24 | encuentra, además de Sarajevo en Bosnia-Herzegovina, el Oriente Medio: Líbano, 258 IV,38 | sistemas religiosos como el budismo o el hinduismo se presentan 259 III,25 | Centroafricana, Burundi y Burkina-Faso están celebrando los respectivos 260 III,25 | República Centroafricana, Burundi y Burkina-Faso están celebrando 261 V,58 | Cristo: lo encuentran y lo buscan para interrogarlo a continuación. 262 I,6 | la religión ya no es un « buscar a Dios a tientas » (cf. 263 III,20 | Gran Jubileo del 2000. Si buscáramos algo análogo en la liturgia, 264 IV,55 | c) En vista de la celebración~ 265 V,57 | llegó hasta el Japón. A caballo de los siglos XVIII y XIX, 266 I,3 | todo tenga a Cristo por Cabeza, lo que está en los cielos 267 III,19 | las que la Iglesia lleva a cabo su mandato misionero, de 268 II,15 | prescindiendo de la exactitud del cálculo cronológico— representan 269 II,15 | convierte así en el centro del calendario más utilizado hoy. ¿Acaso 270 IV,36 | no pocas sombras.~¿Cómo callar, por ejemplo, ante la indiferencia 271 V,59 | subsisten muchas cosas que no cambian y que tienen su fundamento 272 V,59 | Iglesia que, en todos los cambios, subsisten muchas cosas 273 III,25 | Congo (1491), naciones como Camerún, Costa de Marfil, República 274 II,16 | años, siglos. De esta forma camina al paso de cada hombre, 275 IV,37 | se han multiplicado las canonizaciones y beatificaciones. Ellas 276 IV,33 | incorporación a Cristo, no se cansa de hacer penitencia: ella 277 I,5 | establecido, antes del alba, para cantar alternamente un himno a 278 III,25 | llegada de san Agustín a Canterbury (597), inicio de la evangelización 279 IV,54 | ella misma afirma en el cántico del Magnificat, grandes 280 IV,33 | nuestra fe, haciéndonos capaces y dispuestos para afrontar 281 I,6 | hombre y cada hombre es capacitado para responder a Dios. Más 282 V,56 | llegar a ser un gran árbol, capaz de cubrir con sus ramas 283 IV,31 | desarrollará de un modo más capilar, por Comisiones semejantes 284 II,11 | gracia del Señor », es una característica de la actividad de Jesús 285 III,22 | católica, considerando las características de un sistema justo en el 286 IV,31 | profundizar los aspectos más característicos del acontecimiento jubilar.~ 287 IV,38 | religiosidad, significativamente caracterizadas por una orientación monoteísta.~ 288 IV,37 | patrimonio de santidad que caracterizaron a las primeras generaciones 289 IV,29 | los miembros del Colegio Cardenalicio que, reunidos en Consistorio 290 IV,36 | Esta, ya probada por el careo con nuestro tiempo, está 291 IV,45 | mismo somete incluso los carismáticos (cf. 1 Cor 14). El mismo 292 IV,41 | Cristo » (Gal 3, 27). El Catecismo de la Iglesia Católica, 293 IV,47 | 1-8). Tal profundización catequética de la fe llevará a los miembros 294 II,11 | rotos; a pregonar a los cautivos la liberación, y a los reclusos 295 II,12 | modo particular a Dios. Se celebraba cada siete años, según la 296 II,12 | prácticas del sabático y se celebraban con mayor solemnidad. Leemos 297 III,25 | cristiandad? Las múltiples celebraciones jubilares de estas Iglesias 298 III,24 | Episcopado Latinoamericano celebrada en Puebla en 1979. Se realizó 299 III,25 | Burundi y Burkina-Faso están celebrando los respectivos centenarios 300 II,10 | de la Vigilia pascual el celebrante, mientras bendice el cirio 301 V,59 | para que se dispongan a celebrar con renovada fe y generosa 302 IV,55 | todo en esta fase, la fase celebrativa, el objetivo será la glorificación 303 III,25 | celebrando los respectivos centenarios de la llegada a sus territorios 304 IV,47 | año de preparación deberá centrarse con particular solicitud 305 III,25 | Costa de Marfil, República Centroafricana, Burundi y Burkina-Faso 306 IV,34 | sido uno de los principales centros animadores del proceso hacia 307 | cerca 308 IV,34 | encaminados hacia el año 2000. La cercanía del final del segundo milenio 309 II,16 | posible la plena unidad en la certeza de que « nada es imposible 310 IV,33 | purificación, y busca sin cesar la conversión y la renovación ».( 311 I,2 | días salió un edicto de César Augusto ordenando que se 312 IV,37 | Sanguis martyrum, semen christianorum ».(21) Los hechos históricos 313 II,9 | Alguien ha pensado en ciertos ciclos cósmicos arcanos, en los 314 II,11 | devuelve la vista a los ciegos (cf. Mt 11, 4-5; Lc 7, 22). 315 IV,46 | progresos realizados por la ciencia, por la técnica y sobre 316 III,25 | 1968, junto con los seis cientos años del Bautismo de Lituania 317 | ciertos 318 II,10 | grabando sobre el cirio la cifra del año en que se celebra 319 V,56 | señalando los distintos círculos del diálogo de salvación.( 320 III,21 | camino de preparación a la cita del 2000 se incluye la serie 321 I,8 | habla san Pablo en el pasaje citado al principio: « Dios ha 322 IV,34 | penitencia y de conversión han de citarse ciertamente aquellos que 323 IV,53 | religiones del mundo en otras ciudades. Sin embargo, siempre se 324 IV,46 | nuestros ojos: en el campo civil, los progresos realizados 325 III,23 | olvidar las culturas, las civilizaciones y las sanas tradiciones. 326 I,8 | dirigía a Dios « con poderoso clamor y lágrimas » (Hb 5, 7), 327 I,5 | pendiente de acontecimientos más clamorosos y de personajes más importantes, 328 IV,53 | interreligioso, según las claras indicaciones dadas por el 329 IV,49 | nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, 330 I,5 | biografía del emperador Claudio, escrita en torna al 121, 331 V,59 | Igualmente, cree que la clave, el centro y el fin de toda 332 III,23 | 2000 es casi una de sus claves hermenéutica. Ciertamente 333 IV,42 | renovación personal en un clima de oración siempre más intensa 334 III,25 | aniversario del Bautismo de Clodoveo rey de los francos (496), 335 IV,36 | verdad y con el deber de la coherencia? A esto hay que añadir aún 336 IV,36 | conocen a fondo y practican coherentemente las directrices de la doctrina 337 IV,53 | musulmanes. Quiera Dios que coincidiendo en esta intención se puedan 338 III,19 | redescubrió, en particular, la colegialidad episcopal, expresión privilegiada 339 IV,29 | agradecido a los miembros del Colegio Cardenalicio que, reunidos 340 IV,32 | como tal tiene —ya lo he comentado— un carácter de alegría. 341 II,11 | precisamente El, y que en El comenzaba el « tiempo » tan deseado: 342 III,24 | del Concilio Vaticano II. Comenzadas por Juan XXIII, en puertas 343 II,11 | uso de los jubileos, que comenzó en el Antiguo Testamento 344 III,27 | reconociendo culpas y errores cometidos históricamente, en campo 345 I,6 | hombre. El cristianismo comienza con la Encarnación del Verbo. 346 IV,31 | un modo más capilar, por Comisiones semejantes en las Iglesias 347 IV,31 | Sede, con la creación de un Comité al efecto, no dejará de 348 IV,37 | vez el más convincente. La communio sanctorum habla con una 349 IV,46 | pueblos, en particular en la compleja relación entre el Norte 350 IV,35 | testimonio de la verdad comportaba la extinción de otras opiniones 351 II,16 | hombre, haciendo que todos comprendan cómo cada una de estas medidas 352 II,11 | esta perspectiva se hace comprensible el uso de los jubileos, 353 IV,31 | eterna, vivificar la caridad comprometida activamente en el servicio 354 IV,34 | debe aumentarse todavía comprometiendo cada vez más a los cristianos, 355 IV,52 | de su vocación »,(34) dos compromisos serán ineludibles especialmente 356 II,15 | Es significativo que el cómputo del transcurso de los años 357 IV,53 | realizar también encuentros comunes en lugares significativos 358 III,19 | misionero, de los medios de comunicación social.~ 359 II,16 | energías salvíficas puedan ser comunicadas a cada uno. Por ello, el 360 II,15 | estos jubileos personales o comunitarios tienen un papel importante 361 I,2 | gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a 362 III,18 | experiencia de los campos de concentración y por horrendas matanzas. 363 IV,30 | generales, para después concentrar la preparación directa e 364 IV,31 | recordar el acontecimiento sólo conceptualmente, sino haciendo presente 365 II,14 | jubilares está ligada a la concesión de indulgencias de un modo 366 IV,48 | 48. María, que concibió al Verbo encarnado por obra 367 IV,36 | enseñanzas de la Sacrosanctum Concilium? ¿Se consolida, en la Iglesia 368 I,2 | Evangelio nos ha transmitido una concisa descripción de las circunstancias 369 V,59 | 59. Para concluir, son oportunas las palabras 370 IV,44 | El gran Jubileo, que concluirá el segundo milenio —escribía 371 Intro,1| clama: ¡Abbá, Padre! ». Su conclusión es verdaderamente consoladora: « 372 II,13 | más una esperanza que una concreta realización, estableciendo 373 IV,35 | un atento estudio de los condicionamientos culturales del momento, 374 IV,51 | reducción, si no en una total condonación, de la deuda internacional, 375 IV,45 | su fuerza y con la íntima conexión de los miembros, da unidad 376 IV,29 | a los Presidentes de las Conferencias Episcopales y, en particular, 377 IV,37 | maestros de la fe, misioneros, confesores, obispos, presbíteros, vírgenes, 378 V,59 | comunidades eclesiales a ellos confiadas a que abran el corazón a 379 I,3 | la condición de criatura confiere a lo acontecido en Belén 380 II,9 | del tiempo y salir de sus confines, para encontrar su cumplimiento 381 V,59 | acontecimiento jubilar.~Confío esta tarea de toda la Iglesia 382 IV,50 | contenidos en la ley natural, confirmada y profundizada por el Evangelio. 383 IV,31 | sacramental. El Jubileo deberá confirmar en los cristianos de hoy 384 III,19 | escucha de la Palabra de Dios, confirmó la vocación universal a 385 IV,51 | nuestro, marcado por tantos conflictos y por intolerables desigualdades 386 IV,36 | si Dios no existiera o a conformarse con una religión vaga, incapaz 387 IV,42 | de los fieles sobre las confusiones relativas a la persona de 388 III,25 | en el antiguo reino del Congo (1491), naciones como Camerún, 389 IV,55 | ocasión del Gran Jubileo, el Congreso eucarístico internacional. 390 I,5 | menos atendibles, en el conjunto de sus relatos, como testimonios 391 II,14 | existen también aquellos que conmemoran la obra de la Redención: 392 III,25 | 1294) y nos disponemos a conmemorar la expansión misionera en 393 IV,31 | intrínsecamente marcado por una connotación cristológica.~Conforme a 394 IV,36 | preguntarse cuántos, entre ellos, conocen a fondo y practican coherentemente 395 III,24 | etapas de este peregrinar son conocidas. Las peregrinaciones se 396 IV,34 | por ambas partes »,(17) ha conocido dolorosas laceraciones que 397 IV,49 | es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, 398 III,25 | junto a los 1650 años de la consagración episcopal del primer Obispo 399 III,21 | próximamente, a la vida consagrada.~ 400 II,11 | de Cristo, venido como « consagrado con la unción » del Espíritu 401 IV,34 | Sin embargo, somos todos conscientes de que el logro de esta 402 II,12 | familia » (25, 10). Una de las consecuencias más significativas del año 403 IV,34 | ecuménico. El Pontificio Consejo para la promoción de la 404 I,2 | dependió, como entonces, del consentimiento de la criatura humana.(1)~ 405 IV,38 | de verdad, que la Iglesia considera con sincero respeto, viendo 406 IV,35 | modo substraerse. Pero la consideración de las circunstancias atenuantes 407 II,13 | de la creación se debían considerar como un bien común a toda 408 V,59 | hoy y por los siglos. Por consiguiente, a la luz de Cristo, Imagen 409 I,8 | cf. Gal 4, 7). En esto consiste la religión del « permanecer 410 II,13 | según la Ley de Israel, consistía sobre todo en la protección 411 Intro,1| conclusión es verdaderamente consoladora: « De modo que ya no eres 412 IV,36 | Sacrosanctum Concilium? ¿Se consolida, en la Iglesia universal 413 III,22 | La Iglesia, frente a la consolidación en el mundo contemporáneo 414 III,21 | del segundo capítulo de la Const. dogm. Lumen gentium. La 415 IV,37 | históricos ligados a la figura de Constantino el Grande nunca habrían 416 V,57 | misioneros partiendo de Roma y Constantinopla, llevaron el cristianismo 417 IV,35 | al arrepentimiento está constituido por la aquiescencia manifestada, 418 IV,37 | martyrologium de los primeros siglos constituyó la base del culto de los 419 IV,45 | Espíritu como Aquel que construye el Reino de Dios en el curso 420 V,58 | los sucesivos, hasta la consumación de los tiempos. « Jesús 421 III,24 | apostólicos que lo llevaron al contacto directo con las poblaciones 422 I,6 | seno del Padre, El lo ha contado » (1, 18). El Verbo Encarnado 423 I,7 | su arbitrio sin tener que contar con la voluntad divina ( 424 I,3 | entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe 425 IV,43 | meditando sobre ella con amor y contemplándola a la luz del Verbo hecho 426 III,22 | consolidación en el mundo contemporáneo de tendencias opuestas a 427 II,12 | detalladas prescripciones contenidas en el Libro del Exodo (23, 428 I,5 | convertido en motivo de contienda dentro del hebraísmo romano. 429 | contigo 430 III,21 | Sínodos generales y Sínodos continentales, regionales, nacionales 431 V,58 | buscan para interrogarlo a continuación. Si saben seguir el camino 432 IV,34 | dolorosas laceraciones que contradicen abiertamente la voluntad 433 V,58 | alegría de aportar su propia contribución para su presencia en el 434 III,28 | Año de la Familia pretende contribuir a la puesta en práctica 435 III,25 | de Cristo en los siglos y contribuyen también al gran Jubileo 436 II,9 | muerte irrevocable. Está convencido de su propia naturaleza 437 IV,30 | espiritual.~Por tanto parece conveniente acercarse a la histórica 438 I,6 | comienzo de todo: todo en El converge, es acogido y restituido 439 IV,35 | marginación. Muchos motivos convergen con frecuencia en la creación 440 II,14 | adversarios, año de múltiples conversiones y de penitencia sacramental 441 IV,37 | mártires, es tal vez el más convincente. La communio sanctorum habla 442 III,26 | Santo que el Papa Pablo VI convocó en 1975; en la misma línea 443 IV,37 | presbíteros, vírgenes, cónyuges, viudas, niños.~En nuestro 444 V,59 | misterio del hombre y para cooperar en el descubrimiento de 445 III,19 | hombres de hoy a Cristo, el « Cordero de Dios que quita el pecado 446 IV,36 | diálogo abierto, respetuoso y cordial, acompañado sin embargo 447 V,57 | llevó el cristianismo a Corea; en aquella época el anuncio 448 III,25 | Cristianismo y de la Iglesia, que corre a través de la historia 449 IV,55 | equívocos, se debe proponer correctamente y preparar con cuidado, 450 IV,35 | verdad.~Es cierto que un correcto juicio histórico no puede 451 II,15 | estos aniversarios tienen su correspondencia en el ámbito secular, pero 452 II,13 | sólo a Dios, como Creador, correspondía el « dominium altum », esto 453 IV,36 | sombras del presente, la corresponsabilidad de tantos cristianos en 454 II,9 | pensado en ciertos ciclos cósmicos arcanos, en los que la historia 455 III,25 | naciones como Camerún, Costa de Marfil, República Centroafricana, 456 V,57 | Contemporáneamente, mientras las costas sudsaharianas de Africa 457 IV,46 | profundas para el esfuerzo cotidiano en la transformación de 458 I,3 | arquetipo de todas las cosas creadas por Dios en el tiempo.~El 459 II,13 | voluntad de Dios que los bienes creados sirvieran a todos de un 460 II,16 | alegría, y se esfuerza por crear las condiciones para que 461 V,56 | evangélico grano de mostaza, ella crece hasta llegar a ser un gran 462 III,27 | sucedido arrastrando un peligro creciente, en la estela de la « guerra 463 II,9 | plena purificación. Esta creencia, muy arraigada en algunas 464 IV,35 | influjo muchos pudieron creer de buena fe que un auténtico 465 I,5 | instigación de un cierto Cresto provocaban frecuentes tumultos ».( 466 III,25 | patrimonio común de toda la cristiandad? Las múltiples celebraciones 467 IV,31 | marcado por una connotación cristológica.~Conforme a la articulación 468 IV,40 | destacar el carácter claramente cristológico del Jubileo, que celebrará 469 IV,40 | 8).~Entre los contenidos cristológicos propuestos en el Consistorio 470 II,11 | y no sólo la definición cronológica de un cierto aniversario.~ 471 II,15 | la exactitud del cálculo cronológico— representan un Jubileo 472 IV,34 | cristianos. Es este un problema crucial para el testimonio evangélico 473 IV,35 | plenamente la imagen de su Señor crucificado, testigo insuperable de 474 | cuántos 475 IV,40 | particular referencia al capítulo cuarto del Evangelio de Lucas, 476 V,56 | un gran árbol, capaz de cubrir con sus ramas la humanidad 477 I,2 | el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el 478 III,24 | los continentes, con una cuidada atención por el desarrollo 479 I,6 | es su única y definitiva culminación. Si por una parte Dios en 480 I,7 | de Dios y tiene su punto culminante en la Encarnación del Verbo. 481 IV,34 | eclesial, « a veces no sin culpa de los hombres por ambas 482 I,2 | alojamiento » (2, 1. 3-7).~Se cumplía así lo que el ángel Gabriel 483 I,2 | ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, 484 III,25 | Lituania en 1987. Además se cumplirán próximamente el 1500° aniversario 485 IV,45 | gracia de los Apóstoles, a cuya autoridad el Espíritu mismo 486 IV,53 | las claras indicaciones dadas por el Concilio Vaticano 487 III,24 | y el Monte Sinaí, hasta Damasco, ciudad que fue testigo 488 IV,34 | ciertamente aquellos que han dañado la unidad querida por Dios 489 IV,36 | comunión de la Lumen gentium, dando espacio a los carismas, 490 IV,45 | salvación definitiva que se dará al final de los tiempos.~ 491 II,9 | cf. Gn 3, 19): este es el dato de evidencia inmediata. 492 IV,33 | Es bueno que la Iglesia este paso con la clara conciencia 493 IV,41 | Palabra de Dios y de la fe no debería dejar de suscitar en los 494 II,13 | riquezas de la creación se debían considerar como un bien 495 II,13 | protección de los débiles, debiendo el rey distinguirse en ello, 496 II,13 | ampara; se apiadará del débil y del pobre, el alma de 497 II,13 | en la protección de los débiles, debiendo el rey distinguirse 498 IV,35 | lamentar profundamente las debilidades de tantos hijos suyos, que 499 III,22 | primera guerra mundial; Pío XI debió afrontar las amenazas de 500 IV,53 | sucesos de estos últimos decenios, para el diálogo interreligioso,


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