| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText | ||
| Alfabética [« »] litúrgico 5 litúrgicos 1 llama 35 llamada 99 llamadas 11 llamado 44 llamados 25 | Frecuencia [« »] 126 también 116 vocaciones 105 sobre 99 llamada 97 pero 93 hombre 92 sólo | Obra Pontificia para las Vocaciones Eclesiasticas Nuevas vocaciones para nueva Europa IntraText - Concordancias llamada |
Parte,Capítulo,Parrafo
1 Intro,2 | perfecta de la criatura llamada por el Creador, a quienes 2 Intro,5 | Vuestra fidelidad a la llamada de Dios es mediación preciosa 3 Intro,6 | habéis oído una particular llamada para seguir al Señor en 4 Intro,8 | que envuelve la vida y la llamada de cada ser humano, misterio 5 I | vocación », en su fundamental llamada a la santidad, recreando 6 I,11,d | está más viva que nunca y llamada a desempeñar un rol importante 7 I,11,d | interior, ha sentido fuerte la llamada a la unidad. Una unidad 8 I,12,a | modelo de hombre abierto a la llamada. Para que a una Europa, 9 I,12,a | del tercer milenio, es la llamada de Dios al hombre para un 10 I,12,b | tiempo, ahora, de que aquella llamada adquiera fuerza y llegue 11 I,12,b | tiempo, ahora, de que aquella llamada suscite nuevos modelos de 12 I,13,a | criatura significa y es llamada a manifestar un aspecto 13 I,13,b | cristiana al misterio de la llamada divina promueva una « nueva 14 II | existencia del hombre, como llamada al amor en la entrega de 15 II | una espiritualidad de la llamada.~ 16 II,15 | origen y modelo de toda llamada: o mejor, la Trinidad es 17 II,16 | de una invitación, de una llamada a la vida. El hombre viene 18 II,16,a | a su imagen »~En la « llamada creadora » el hombre aparece 19 II,16,b | En esta perspectiva de la llamada a la vida una cosa debe 20 II,16,b | Dios y es en sí misma una llamada a amar. Don recibido que, 21 II,16,e | e)La llamada del Bautismo~Esta vocación 22 II,17,a | directa o indirectamente, una llamada por parte de Jesús. Es como 23 II,17,b | causa decisiva de toda llamada. Pero, ante todo, cada discípulo 24 II,17,c | discípulo, respondiendo a su llamada y dejándose formar por El, 25 II,17,d | convocada para ser enviada, llamada para la misión.~En la comunidad 26 II,17,d | templo. La respuesta a la llamada encuentra la historia de 27 II,18,c | preguntarse: ¿dónde está la llamada del Espíritu Santo para 28 II,18,c | sólo si acogemos la gran llamada a la conversión, dirigida 29 II,18,d | originalidad, la singularidad de su llamada, y, al mismo tiempo, su 30 II,18,d | vocación personal y en la llamada universal a la santidad, 31 II,19,a | profundamente vocacional: es llamada a la misión; es signo de 32 II,19,a | el mundo, igualmente cada llamada está al servicio de la Iglesia 33 II,19,b | cada uno para recibir su llamada personal. Cuando un joven 34 II,19,b | Cuando un joven oye la llamada y emprende en su corazón 35 II,19,c | relación a Cristo, toda llamada es « signo »; en relación 36 II,19,c | pura gratuidad del don. La llamada de Dios es un don para la 37 II,19,c | profunda de la persona, llamada y preparada para vivir en 38 II,19,d | pedagógica.~« La Iglesia, llamada por Dios, constituida en 39 II,19,d | su vez instrumento de la llamada de Dios. La Iglesia es llamada 40 II,19,d | llamada de Dios. La Iglesia es llamada viviente, por voluntad del 41 II,19,d | adquiere conciencia de ser llamada, al mismo tiempo adquiere 42 II,19,d | medio y a lo largo de esta llamada, en sus varias formas, discurre 43 II,19,d | intérprete autorizada de la llamada explícita vocacional y llama 44 II,19,d | acoge y reconoce en ellos la llamada misma, dando y confiando, 45 II,19,d | ciertamente, en el tiempo de la llamada inicial. Ni puede decirse 46 II,19,d | la responsabilidad de la llamada, casi temerosa de dirigir 47 II,19,d | recibir inmediatamente la llamada vocacional; o que no ofrece 48 II,21 | abre a la experiencia de la llamada y de la vida espiritual, 49 II,22 | de cada vida humana como llamada y como respuesta. Esta vocacionalidad 50 II,22,a | confiado el ministerio de la llamada respecto a aquellos que 51 II,22,a | cristiana y de la comunidad llamada a hacer memoria del Resucitado. 52 II,23 | de su vocación de mujer llamada a ser Madre del Salvador 53 III,25 | pregunta: precisamente en la llamada de la Iglesia a comunicar 54 III,26,a | reconocer y acoger « la llamada de su vida », y al adulto 55 III,26,a | respuesta de cada mañana a una llamada nueva cada día.~Por esto 56 III,26,b | pastoral en general es « llamada » y espera, hoy, ante este 57 III,26,c | creyente y revelada, de la llamada.~En el plano propiamente 58 III,26,d | vocación (y de la consiguiente llamada dirigida a todos), para, 59 III,26,d | restringirse y precisarse según la llamada de cada uno. En tal sentido, 60 III,26,d | menos contraste, entre una llamada que resalta los valores 61 III,26,d | fundamentales de la existencia y una llamada a servir al Señor « según 62 III,26,d | específico del carisma. Toda llamada, en efecto, va unida a otra, 63 III,26,d | diferencias entre una y otra llamada, respetando las diferentes 64 III,26,e | Y aunque la muerte es la llamada por excelencia, hay una 65 III,26,e | por excelencia, hay una llamada en la vejez, en el paso 66 III,26,f | seculares...~La Iglesia está llamada cada vez más a ser hoy toda 67 III,26,f | comunidad eclesial la que es llamada, sin excepción alguna. Polo 68 III,26,f | educadores. Si es cierto que la llamada va dirigida a todos, también 69 III,26,f | igualmente cierto que la misma llamada va personalizada, dirigida 70 III,27 | creyente a descubrir la llamada vocacional.~Y esto haría 71 III,27,a | liturgia parte siempre una llamada vocacional para quien participa.(77) 72 III,27 (77)| liturgia es por sí misma una llamada. Ella es el momento privilegiado 73 III,27,d | a descubrir y acoger la llamada de Dios.~La vocación, en 74 III,28 | itinerarios pastorales a la llamada personal~28. Podríamos decir, 75 III,28 | confrontación urgente, de una llamada imposible de ignorar, de 76 III,29,a | responder siempre más a la llamada, para una precisa y personal 77 IV,32 | cristianas de respuesta a la llamada de Dios,(96) y, en fin, 78 IV,32 | dimensiones del misterio de la llamada que de Dios llega al hombre 79 IV,34 | Jerusalén sesenta estadios, llamada Emaús, y hablaban entre 80 IV,34,c | mediaciones humanas de la llamada divina.~Entonces el signo 81 IV,35,a | excesivas las exigencias de la llamada, como si el plan de Dios 82 IV,35,a | jóvenes no han acogido la llamada vocacional no por no ser 83 IV,36 | reconocer » en ella su llamada y a dejarse formar por ella.~ 84 IV,36,b | la vida del creyente está llamada a modelarse sobre la misma 85 IV,36,c | teológicamente fundamentada que la llamada « lógica del héroe », de 86 IV,36,c | la forma que después es llamada a asumir, o es de esta figura 87 IV,36,c | fuertes y radicales, como una llamada de especial consagración, 88 IV,37,b | señales que certifican la llamada divina.~Se indican ahora 89 IV,37,b | percibir una presencia y una llamada, el joven que descubre las 90 IV,37,b | descubre las señales de una llamada por parte de Dios, no sólo 91 IV,37,b | decir fundamentalmente « llamada »: es, por tanto, un sujeto 92 IV,37,b | un sujeto externo, una llamada objetiva, y una disponibilidad 93 IV,37,b | don, pero también como una llamada exigente: a vivir para los 94 IV,37,b | tendido entre la certeza de la llamada y la conciencia de la propia 95 Conclu,38 | hermano la disponibilidad a la llamada.~Todos, en modo diverso, 96 Conclu,38 | respondido plenamente a esta llamada, el haber hecho a la Iglesia, 97 Conclu,39 | que sea consciente de tu llamada, de sus raíces cristianas, 98 Conclu,39 | del Padre y respondes a su llamada, abre el corazón y la mente 99 Conclu,39 | pleno del seguimiento como llamada a ser plenamente ellos mismos,