Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Alfabética    [«  »]
viciadas 1
vicisitud 1
victoria 1
vida 283
vida-vocación 1
vieja 4
viejo 7
Frecuencia    [«  »]
311 para
287 su
287 vocacional
283 vida
263 no
262 un
250 al
Obra Pontificia para las Vocaciones Eclesiasticas
Nuevas vocaciones para nueva Europa

IntraText - Concordancias

vida

    Parte,Capítulo,Parrafo
1 Intro,1 | sacerdocio, al diaconado, a la vida consagrada en sus distintas 2 Intro,1 | sus distintas formas, a la vida monástica y a los institutos 3 Intro,1 | Evangelio que salva, en la vida matrimonial y profesional, 4 Intro,1 | cada día, camino, verdad y vida para todos los llamados 5 Intro,2 | Vocaciones al Sacerdocio y a la Vida Consagrada en Europa,(1) 6 Intro,3 | esperanza es el secreto de la vida cristiana y el hálito absolutamente 7 Intro,3 | aquellos que deben servir la vida cercanos a las nuevas generaciones ».(2)~ 8 Intro,3 (2)| vocaciones al Sacerdocio y a la Vida Consagrada en Europa, Roma 9 Intro,5 | voluntad de transmitir la vida, y a vosotros educadores, 10 Intro,5 | designio de educar para la vida. Querríamos deciros cuánto 11 Intro,5 | también, a transmitir la vida a las jóvenes existencias 12 Intro,5 | personal, para que « tengan vida y la tengan en abundancia » ( 13 Intro,6 | consagrados y consagradas, en la vida religiosa y en los institutos 14 Intro,6 | para seguir al Señor en una vida totalmente dedicada a El, 15 Intro,6 | sabéis decir con vuestra vida que servir a Dios es hermoso 16 Intro,8 | Desde el Congreso a la vida~8. El fin, por tanto, del 17 Intro,8 | misterio que envuelve la vida y la llamada de cada ser 18 Intro,8 (4)| y para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades 19 Intro,8 (4)| Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica), Roma 1992; 20 I | el sentido fuerte de la vida como « vocación », en su 21 I,10 | vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. No nos limitaremos, 22 I,11,a | vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, no sólo por 23 I,11,a | capacidad proyectiva de la vida. Cuando una cultura, en 24 I,11,a | capaces para dar sentido a la vida, sino que pone todo al mismo 25 I,11 (6) | vocaciones al sacerdocio y a la Vida Consagrada, n. 8. Dicho 26 I,11,b | una clara simpatía por la vida entendida como valor absoluto, 27 I,11,b | respetuosas del derecho a la vida misma, sobre todo, para 28 I,11,c | responsabilidad respecto a la vida, propia y ajena, de la vida 29 I,11,c | vida, propia y ajena, de la vida recibida como don y para 30 I,11,c | juego o en el drama de la vida, como dimisionarios en relación 31 I,11,d | deseosos de vivir una « vida buena »; conscientes de 32 I,12,a | perennemente buena », rica de vida y de sentido para el joven 33 I,12,a | grandes decisiones de la vida, el futuro de la persona 34 I,12,a | objetividad, el misterio de la vida y de la muerte, el amar 35 I,12,a | conocimiento del don y opción de vida. Somos conscientes de que 36 I,12,a | evangelización, para evangelizar la vida y el significado de la vida, 37 I,12,a | vida y el significado de la vida, la exigencia de libertad 38 I,12,b | evento, es donación, es vida nueva: « Así, pues, ya no 39 I,12,b | gracia confiado a la propia vida.~Es tiempo, ahora, de que 40 I,12,b | madres » abiertos a la vida y al don de la vida; esposos 41 I,12,b | a la vida y al don de la vida; esposos y esposas que testimonien 42 I,12,b | imprimir al compromiso en la vida civil y a las relaciones 43 I,13,a | efecto, es « llamado » a la vida y al venir a la vida, lleva 44 I,13,a | la vida y al venir a la vida, lleva y encuentra en sí 45 I,13,b | evangelización. Es cultura de la vida y de la apertura a la vida, 46 I,13,b | vida y de la apertura a la vida, del significado del existir, 47 I,13,b | Otro) y preguntar por la vida, la confianza en sí mismo 48 I,13,b | responsabilidad hacia la vida.~También forma parte de 49 I,13,b | hace bella y auténtica la vida, el altruismo que no es 50 I,13,b | interrogantes sobre el sentido de la vida, confirmando el hecho de 51 I,13,b | conciencia vocacional de la vida —la vocación en particular—, 52 I,13,b | Dios, ni produce cambio de vida?~ 53 I,13,c | Dios, que siempre engendra vida en ella;~— si en un tiempo 54 I,13,c | designio de Dios sobre su vida para la edificación de la 55 I,13,c | vocaciones en cada fase de la vida;~— es tiempo, por fin, de 56 II | comprender el sentido de la vida humana en relación a Dios 57 II,14 | cuestión del sentido de la vida~14. En la escuela de la 58 II,14 | en el mundo? ¿Qué es la vida? ¿A qué puerto arribamos 59 II,14 | eludidas. El sentido de la vida, hoy, más que buscado viene 60 II,14 | jóvenes a preguntar a la vida, para llegar a formular, 61 II,15 | expresar el misterio de la vida, a la luz de Cristo, es 62 II,15 | Hijo vivió hasta dar la vida. El, en efecto, « no ha 63 II,15 | sino a servir y dar su vida... » (Mt 20,28). Jesús, 64 II,15 | porque por El, origen de la vida, todo ser libera el propio 65 II,16 | El Padre llama a la vida~16. La existencia de cada 66 II,16 | invitación, de una llamada a la vida. El hombre viene a la vida 67 II,16 | vida. El hombre viene a la vida porque es amado, pensado 68 II,16 | raíz, el misterio de la vida del hombre, y ella misma 69 II,16,a | hombre: la vocación a la vida y a una vida concebida al 70 II,16,a | vocación a la vida y a una vida concebida al instante a 71 II,16,a | El; y, por tanto, a « dar vida », a hacerse cargo de la 72 II,16,a | a hacerse cargo de la vida de otro.~El acto creador 73 II,16,a | el conocimiento de que la vida es una entrega a la libertad 74 II,16,b | amor, sentido pleno de la vida~En esta perspectiva de la 75 II,16,b | perspectiva de la llamada a la vida una cosa debe ser excluida: 76 II,16,b | hombre pueda considerar la vida como una cosa obvia, debida, 77 II,16,b | asombro ante el don de la vida.(30)~Mientras que es más 78 II,16,b | percibir el sentido de una vida que se da, aquella que redunda 79 II,16,b | para comprender que la vida de cada uno, siempre y ante 80 II,16,b | la conciencia de que la vida es un don, no debería suscitar 81 II,16,b | fundamental sobre el sentido: la vida es la obra maestra del amor 82 II,16 (30) | nacimiento. La aceptación de la vida demuestra que se cree en 83 II,16,c | es el sentido pleno de la vida. Dios ha amado tanto al 84 II,16,c | que le ha dado su propia vida, y le ha capacitado para 85 II,16,d | Dios creador que da la vida, es también el Padre que « 86 II,16,e | Bautismo~Esta vocación a la vida y a la vida divina es celebrada 87 II,16,e | vocación a la vida y a la vida divina es celebrada en el 88 II,16,e | Madre por siempre...~La vida cristiana adquiere, de este 89 II,16,e | con el Padre que se llama vida teologal.~Por lo tanto, 90 II,16,e | impulsa a plantear a la vida y a sí mismo, cuestiones 91 II,16,e | voluntad sobre la propia vida y el propio futuro.~ 92 II,17,a | como El, a compartir su vida, su palabra, su pascua de 93 II,17,a | estrátegica: « ¿Qué hacer de mi vida? », « ¿Cuál es mi camino? ».~ 94 II,17,b | amor más grande: dar la vida~¿A qué llama Jesús? A seguirle 95 II,17,b | los hombres: a aceptar la vida como don de las manos del 96 II,17,b | grande que éste: el de dar la vida por los propios amigos » ( 97 II,17,b | para hacer, como El, de la vida un don. El envío-misión 98 II,17,c | reconocimiento de El como Señor de la vida y de la historia, conlleva 99 II,17,c | predicar » (Mc 3,14). La vida cristiana para ser vivida 100 II,17,c | de comunicar al mundo la vida del Padre.~ 101 II,17,d | la sangre vertida por la vida del mundo, la comunidad 102 II,17,d | epifanía suprema del amor, la vida entregada del Hijo de Dios.~ 103 II,17,d | cumbre y fuente »(34) de la vida cristiana, se celebra la 104 II,17,d | oblación al Padre y para la vida del mundo.~La Eucaristía 105 II,17,d | como en Jesús, en cada vida y en cada vocación, se da 106 II,17,d | en el sacramento y en la vida, a vivir « recordando » 107 II,17,d | mide en la Eucaristía de la vida.~ 108 II,18,a | el designio de Dios en la vida de cada discípulo. Es la 109 II,18,a | transformación de la Palabra en vida y de la vida según la Palabra.~ 110 II,18,a | Palabra en vida y de la vida según la Palabra.~ 111 II,18,b | en anunciarle a El como vida del mundo.~ 112 II,18,c | comprender la historia y la vida, a partir de la Pascua del 113 II,18,c | Hay una « primacía de la vida en el Espíritu », que está 114 II,18,c | que conduce a olvidar la vida teologal de la fe, de la 115 II,18,c | eclesial.~La primacía de la vida espiritual es la premisa 116 II,18,e | transmitir a los otros con la vida, con el testimonio coherente 117 II,19,b | concreta en un proyecto de vida; no existen vocaciones generales.~ 118 II,19,b | 12,7).~Esto exige que la vida de cada uno se proyecte 119 II,19,b | bien del todo; exige que la vida vuelva a ser descubierta 120 II,19,b | anuncio, de intensidad de la vida sacramental convierte a 121 II,19,c | opción firme y definitiva de vida, se abre en una triple dimensión: 122 II,19,c | al mundo, es misión. Es vida vivida en plenitud porque 123 II,19,c | por tanto, generadora de vida: « la vida engendra vida ».(43) 124 II,19,c | generadora de vida: « la vida engendra vida ».(43) De 125 II,19,c | vida: « la vida engendra vida ».(43) De aquí la intrínseca 126 II,21 | verdadera conformadora de la vida cristiana, la síntesis más 127 II,21 | vocaciones al sacerdocio y a la vida monástica si no se vuelve 128 II,21 | experiencia de la llamada y de la vida espiritual, y madura un 129 II,21 | colectivamente piden dedicarse a la vida monástica valorando el carisma 130 II,22 | de la Iglesia y de cada vida humana como llamada y como 131 II,22,a | culmen et fons »(51) de la vida cristiana y de la comunidad 132 II,22,a | Iglesia y forma parte de su vida. Por tanto el ministerio 133 II,22,b | consagración religiosa en la vida monástica y en la vida apostólica, 134 II,22,b | la vida monástica y en la vida apostólica, la vocación 135 II,22,b | seculares, las Sociedades de vida apostólica, la vocación 136 II,22,b | misioneras, las nuevas formas de vida consagrada.~Estos diferentes 137 III | de ella el sentido en la vida de la Iglesia.~Es precisamente, 138 III,24 | punto de referencia en la vida del creyente y de la comunidad 139 III,24 | sorprendentes, y llena la casa y la vida de aquéllos que antes eran 140 III,24 | pregunta decisiva de la vida: « ¿qué debemos hacer? » ( 141 III,24 | Hechos describen cómo era la vida de la primera comunidad, 142 III,24 | menudo con riesgo de la vida, pero siempre sostenidos 143 III,24 | todo del hombre, incluso la vida (cfr. 6,8; 7,60). A la sentencia 144 III,25 | Iglesia », es decir, a su vida y a su misión.(57) La vocación 145 III,25 | hace que haya coherencia de vida en el que ora, ante todo, 146 III,25 | llamados al sacerdocio y a la vida consagrada, así como a cualquier 147 III,26,a | realización de un proyecto de vida como Dios quiere, según 148 III,26,a | en un plan fundamental de vida, de cualquier modo diseminadas 149 III,26,a | acoger « la llamada de su vida », y al adulto del mañana 150 III,26,b | abstracta y alejada de la vida.~Quizá deberá ser también 151 III,26,b | sentido dramático de la vida del hombre, llamado a hacer 152 III,26,b | capacidad para cambiar la vida de quienes se les unen, 153 III,26,b | conversiones y del tipo de vida de la comunidad de los Hechos.~ 154 III,26,c | durante el transcurso de su vida, existen varios tipos de 155 III,26,c | tipos de llamadas: a la vida, ante todo, y, después, 156 III,26,c | sentido vocacional de la vida y de todo viviente. Ellos 157 III,26,c | Ellos permiten abrir la vida misma a numerosas posibilidades 158 III,26,c | bien extraordinario de la vida) y de las verdades que lo 159 III,26,c | que lo son para todos (la vida es un bien recibido que 160 III,26,c | formar antes al sentido de la vida y al agradecimiento por 161 III,26,c | dedicación a Dios en la vida sacerdotal o consagrada.~ 162 III,26,d | profundidad a los valores de la vida, por ejemplo, significa 163 III,26,d | calificado como objetivo de vida exige, por su naturaleza, 164 III,26,d | valores fundamentales de la vida, de la fe, del agradecimiento, 165 III,26,d | vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada; en la realidad 166 III,26,d | por el don recibido de la vida a la gratuidad del bien 167 III,26,e | respecto a la edad de la vida en que se hace.~Ante todo 168 III,26,e | considerar de interés para su vida, porque todo ser humano 169 III,26,e | conocer el sentido de la vida y el propio puesto en la 170 III,26,e | hecha una sola vez en la vida (bajo el emblema del « tomar 171 III,26,e | porque en toda edad de la vida resuena una invitación del 172 III,26,e | de una a otra etapa de la vida, en las situaciones de crisis.~ 173 III,26,e | de amar, una novedad de vida y de misión que llevar a 174 III,26,e | es permanente. « Toda la vida y cada vida es una respuesta ».(73)~ 175 III,26,e | permanente. « Toda la vida y cada vida es una respuesta ».(73)~ 176 III,26,e | recelos, edad o etapa de la vida.~Es el milagro de Pentecostés 177 III,26,g | movimientos (del movimiento por la vida a las varias iniciativas 178 III,26,g | un concreto proyecto de vida.~De aquí, la necesidad de 179 III,27,a | favorable al sacerdocio y a la vida consagrada.~La imagen evangélica 180 III,27,a | realidad de sus necesidades de vida y de salvación. Oración 181 III,27,b | de la consagración, de la vida en cada una de las comunidades 182 III,27 (79)| lugar de testimonio es la vida de una Iglesia que se descubre « 183 III,27,b | quien no ha aprendido, en la vida de todos los días y en las 184 III,27,b | los diversos Institutos de vida consagrada es la comunidad 185 III,27,c | no sólo una parte de su vida, sino toda su existencia. 186 III,27,d | hombre, a fin de que tenga la vida en abundancia. Tal anuncio 187 III,27,d | incluso cruenta, de la vida.~Es interesante este aumento 188 III,27,d | el ejemplo de la propia vida, sea mediante el ministerio 189 III,27,d | múltiples situaciones de la vida enseñando a cada uno a vivir 190 III,28 | clásicos, que pertenecen a la vida misma de cada comunidad 191 III,29,a | presencia de Cristo en la vida diaria del hombre, donde 192 III,29,b | itinerarios que atraviesan la vida ordinaria de la comunidad 193 III,29,b | los lugares-signo de la vida como vocación y los lugares 194 III,29,b | seculares y las sociedades de vida consagrada.~En un contexto 195 III,29,b | dimensiones verdaderas de vida auténticamente cristiana, 196 III,29,b | la vocacionalidad de la vida es la comunidad del seminario 197 III,29,b | la vocacionalidad de la vida y la necesidad apremiante 198 III,29,d | urgencia de maestros de vida espiritual, de figuras significativas, 199 III,29 (92)| relación entre Iglesia y vida religiosa. Es importante 200 III,29 (92)| lectura funcional de la vida religiosa misma, aunque 201 III,29 (92)| tras el Sínodo sobre la vida consagrada. Lo mismo vale 202 IV | ha tratado de volver a la vida de nuestras comunidades 203 IV,31 | ha llamado no sólo a la vida, sino a la redención; y 204 IV,33,b | diverso y mejor, la propia vida ».(97) Y, sin embargo, ¡ 205 IV,33,b | propuesta cristiana acerca de su vida y de su futuro!~Es maravilloso 206 IV,33,c | sentido vocacional de la vida humana.~Cada etapa de la 207 IV,33,c | el muchachoa se abre a la vida y tiene necesidad de comprender 208 IV,34,a | sí mismo y de la propia vida con libertad y responsabilidad, 209 IV,34,a | camino con El, el Señor de la vida, aquel « Jesús en persona », 210 IV,34,b | judaica, eran fuentes de vida, condición básica de supervivencia 211 IV,34,b | símbolo, el agua para y de la vida, donde Jesús construye con 212 IV,34,b | donde el joven da cita a la vida y al futuro.~El acompañante 213 IV,34,c | atestiguar la grandeza de una vida que se realiza según un 214 IV,34,c | una dirección precisa a la vida de otro), sino que es el 215 IV,34,c | interesados en el testimonio de vida de las personas que están 216 IV,34 (100)| por el Evangelio y por una vida entregada radicalmente a 217 IV,34 (100)| mayoría de los candidatos a la vida consagrada y al sacerdocio 218 IV,35,a | una interpretación de la vida demasiado terrena y centrada 219 IV,35,b | clave de la lectura de la vida y de su persona.~Es indispensable 220 IV,35,b | conocerse hasta el fondo.~La vida no está enteramente en sus 221 IV,35,b | en sus manos, porque la vida es misterio y, por otra 222 IV,35,b | otra parte, el misterio es vida; o de otra manera, el misterio 223 IV,35,b | aún debe crecer, rica de vida y de posibilidades existenciales 224 IV,35,b | aburrida y trivial de la vida. He aquí por qué dijimos 225 IV,35,b | que el Autor mismo de la vida le revele su significado 226 IV,35,c | c) Educar a leer la vida~En el Evangelio Jesús invita 227 IV,35,c | cierto modo, a volver a la vida, a los sucesos que habían 228 IV,35,c | entramado misterioso de la vida humana, la hebra de un proyecto 229 IV,35,c | 24,26).~La lectura de la vida llega a ser así una acción 230 IV,35,c | depositado en los surcos de la vida. Aquella semilla que, aunque 231 IV,35,d | in-vocar~Si la lectura de la vida es acción espiritual, ella 232 IV,35,d | rápidamente noche en la vida, que sin su palabra brota 233 IV,35,d | confusión de identidad; la vida aparece sin sentido y sin 234 IV,35,d | sólo El tiene « palabras de vida eterna » (Jn 6,68).~Este 235 IV,36 | sentimientos y a compartir su vida, a tener su « forma ». El 236 IV,36,a | vale la pena dar la propia vida. Lo dice, incluso, el análisis 237 IV,36,a | el sentido general de la vida humana, como objetivo final 238 IV,36,b | Reconocimiento de la verdad de la vida~Pero en este momento, en 239 IV,36,b | eucarístico, del significado de la vida. Si la Eucaristía es el 240 IV,36,b | la humanidad, también la vida del creyente está llamada 241 IV,36,b | significados: también la vida es bien recibido que tiende, 242 IV,36,b | convertirse en bien dado, como la vida del Verbo. Es la verdad 243 IV,36,b | Verbo. Es la verdad de la vida, de toda vida.~Las consecuencias 244 IV,36,b | verdad de la vida, de toda vida.~Las consecuencias en plano 245 IV,36,b | un don al comienzo de la vida del hombre, que lo constituye 246 IV,36,b | constituye en ser, entonces la vida tiene el camino trazado: 247 IV,36,b | fundamental del significado de la vida. Si se admite esta verdad 248 IV,36,c | creyente el sentido de la vida, entonces la vocación nace 249 IV,36,c | llevar la lectura de toda la vida pasada. El descubrimiento 250 IV,36,c | subvierte la verdad de la vida como bien recibido que tiende 251 IV,36,c | esta verdad de donde la vida toma la forma que después 252 IV,36,c | consagración, al sacerdocio y a la vida consagrada. Por esto la 253 IV,36,d | sino la sensación de que la vida, la Eucaristía, la Pascua, 254 IV,36,d | serán cada vez más su misma vida, eucaristía, pascua y misterio.~ 255 IV,36,d | reconocimiento de El como Señor de la vida y de la historia conlleva 256 IV,37 | definitiva, « para toda la vida ». (105)~ 257 IV,37,a | anteriormente, e indica cambio de vida.~Es precisamente esta decisión 258 IV,37,a | vocacional indica cambio de vida, pero en realidad también 259 IV,37,a | particular al sacerdocio y a la vida consagrada, poniendo toda 260 IV,37,b | cualquier vocación a la vida consagrada. Presupuesto 261 IV,37,b | misión de ese estado de vida en la Iglesia. (110)~Dicho 262 IV,37,b | desmentida por el devenir de la vida.~b) La actitud típicamente 263 IV,37,b | dialéctica natural del yo y de la vida humana. Por ejemplo: posee 264 IV,37,b | familiarizado con el misterio de la vida como lugar en el que percibir 265 IV,37,b | interpretación hace de su propia vida: ¿en clave de gracia o de 266 IV,37,b | frente a los traumas de la vida pasada, más o menos graves. 267 IV,37,b | siempre re-apropiarse de la vida que se quiere dar, en todos 268 IV,37,b | en el seminario o en la vida consagrada sea verdaderamente « 269 IV,37,b | típicas de esta etapa de la vida, con la voluntad de dar 270 IV,37,b | apreciar la belleza de la vida, consciente de las propias 271 IV,37,b | turban siempre menos su vida (incluso la síquica) y le 272 IV,37,b | contrapuestos a veces, de la vida, perennemente tendido entre 273 Conclu,38 | dé frutos de cambios de vida.~La segunda dirección que 274 Conclu,38 | Quizá no exista sector en la vida de la Iglesia que tenga 275 Conclu,38 | todos aquellos que dan la vida junto a las nuevas generaciones, 276 Conclu,39 | la eternidad llamas a la vida y la das en abundancia, 277 Conclu,39 | promover una cultura de la vida, el respeto por la existencia 278 Conclu,39 | civil y democrática de la vida civil, para que siempre 279 Conclu,39 | monjes y monjas, que con su vida sepan a su vez llamar y 280 Conclu,39 | impide arriesgar y hace la vida anodina y sin gusto, del 281 Conclu,39 | bien sumamente amado, en la vida religiosa y consagrada; 282 Conclu,39 | mundo para dedicar toda su vida a la oración en la vida 283 Conclu,39 | vida a la oración en la vida monástica; a ti que engendraste


IntraText® (V89) Copyright 1996-2007 EuloTech SRL