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| Alfabética [« »] vivo 2 vobis 6 vocacion 1 vocación 196 vocación-misión 1 vocaciona 1 vocacional 287 | Frecuencia [« »] 250 al 244 con 234 como 196 vocación 183 dios 171 pastoral 162 iglesia | Obra Pontificia para las Vocaciones Eclesiasticas Nuevas vocaciones para nueva Europa IntraText - Concordancias vocación |
Parte,Capítulo,Parrafo
1 Intro,2 | consolación y autor de cada vocación.~Reunidos en Roma confiamos 2 Intro,5 | aprecia la Iglesia vuestra vocación, y cuánto se confía a ella 3 Intro,5 | a ella para promover la vocación de vuestros hijos y alumnos 4 Intro,5 | alumnos puedan descubrir su vocación personal, para que « tengan 5 Intro,6 | apasionado de la propia vocación para hacerla atractiva. 6 Intro,6 | lógico y coherente en una vocación que engendrar otras vocaciones, 7 Intro,8 | tratado sistemático sobre la vocación, querríamos fraternalmente 8 Intro,8 | llamados a realizar la propia vocación y a promover la del que 9 I | antropológico de « hombre sin vocación ». La nueva evangelización 10 I | fuerte de la vida como « vocación », en su fundamental llamada 11 I,11,a | vocacionales, sobre el concepto de vocación que está en la base y sobre 12 I,11,c | c) « Hombre sin vocación »~Este juego de contrastes 13 I,11,c | fuese el del « hombre sin vocación ».~He aquí una posible descripción 14 I,11,c | de la tensión vital. Sin vocación, pero también sin futuro, 15 I,11,d | d) La vocación de Europa~No obstante, esta 16 I,11,d | esta nueva Europa. En la vocación de su madre-tierra se trasluce 17 I,11,d | trasluce también su propia vocación.~ 18 I,12,a | una imagen de hombre sin vocación. Por consiguiente, de aquí 19 I,12,a | mejor, podemos decir que la vocación es el corazón mismo de la 20 I,12,b | juventud de la santidad », a la vocación universal a la santidad, 21 I,13 | razonamiento nuevo sobre la vocación y sobre las vocaciones, 22 I,13,a | a) Vocación y vocaciones~Como la santidad 23 I,13,a | así también existe una vocación específica para todo viviente; 24 I,13,a | simple hecho de existir. La vocación es el pensamiento providente 25 I,13,a | Aquél que le ha llamado.~Vocación es propuesta divina a realizarse 26 I,13,a | ser humano tiene su propia vocación desde el momento de su nacimiento, 27 I,13,b | b) Cultura de la vocación~Estos elementos están penetrando 28 I,13,b | crean cultura, como la de la vocación.~En todo caso, la cultura 29 I,13,b | un modelo de hombre sin vocación. En efecto, dice el Papa: « 30 I,13,b | plantea la búsqueda de la vocación ».(19)~Precisamente esta 31 I,13,b | auténtica cultura de la vocación; y si pregunta y deseo están 32 I,13,b | vocacional de la vida —la vocación en particular—, o bien, 33 I,13,b | carencia de cultura de la vocación.~Esta cultura llega a ser 34 I,13,c | buscar y encontrar la propia vocación. De todas formas, en cualquier 35 I,13,d | resalte siempre más que la vocación es iniciativa de Dios, don 36 II | elementos estructurales de la vocación cristiana, su entramado 37 II,15 | Cristo, es aquella de « vocación ».(28) « Cristo, el nuevo 38 II,15 | descubre la sublimidad de su vocación ».(29)~Por esto la figura 39 II,15 | Dios Espíritu Santo; y cada vocación lleva en sí los rasgos característicos 40 II,15 | Iglesia, y en ella cada vocación, manifiestan un idéntico 41 II,16 | Is 49,1-5; Gal 1,15).~La vocación, por tanto, es lo que explica, 42 II,16,a | contiene la fundamental vocación del hombre: la vocación 43 II,16,a | vocación del hombre: la vocación a la vida y a una vida concebida 44 II,16,c | c)El amor, vocación de todo hombre~El amor es 45 II,16,c | hombre encuentra su radical vocación, que es « vocación santa » ( 46 II,16,c | radical vocación, que es « vocación santa » (2 Tim 1,19), y 47 II,16,c | hombre y de la mujer la vocación y consiguientemente la capacidad 48 II,16,c | El amor es por tanto la vocación fundamental e innata de 49 II,16,e | llamada del Bautismo~Esta vocación a la vida y a la vida divina 50 II,16,e | podrá cancelar jamás esta vocación.~Con la gracia del Bautismo, 51 II,17,b | 21). El entramado de cada vocación, o mejor aún, su madurez, 52 II,17,d | ser, así, origen de toda vocación cristiana; en ella cada 53 II,17,d | en cada vida y en cada vocación, se da la difícil fidelidad 54 II,17,d | La fidelidad a la propia vocación se alimenta en las fuentes 55 II,18,b | ser el animador de toda vocación, El que acompaña en el camino 56 II,18,c | c)La santidad, vocación de todos~Y, así, la cuestión 57 II,18,c | la fidelidad a la propia vocación.~Hay una « primacía de la 58 II,18,c | Europa. La santidad es la vocación universal de cada hombre,(36) 59 II,18,d | vocaciones al servicio de la vocación de la Iglesia~Pero tender 60 II,18,d | todas ellas una misma única vocación a la unidad del amor y del 61 II,18,d | variedad para realizar la vocación de la Iglesia, y la vocación 62 II,18,d | vocación de la Iglesia, y la vocación de la Iglesia —a su vez— 63 II,18,d | es la originalidad de la vocación cristiana: hacer coincidir 64 II,18,d | Evangelio, en la propia vocación personal y en la llamada 65 II,19 | Iglesia en el mundo~19. Toda vocación cristiana es « peculiar » 66 II,19,a | Iglesia y para el mundo~Toda vocación nace en un lugar preciso, 67 II,19,a | grande historia de cada vocación. Como nació en la Iglesia 68 II,19,b | Cristo por el Bautismo, a su vocación « particular » como respuesta 69 II,19,b | Espíritu. En tal comunidad cada vocación es « personal » y se concreta 70 II,19,b | en su particularidad cada vocación es « necesaria » y « relativa » 71 II,19,b | Relativa », porque ninguna vocación agota el signo testimonial 72 II,19,b | a todo llamado la propia vocación. El clima de fe, de oración, 73 II,19,b | para el florecimiento de la vocación en cada creyente, especialmente 74 II,19,c | misión~Por tanto, cada vocación, como opción firme y definitiva 75 II,19,c | como un sacramento », toda vocación revela la dinámica profunda 76 II,19,c | modeladas sobre él.~Cada vocación, entonces, es signo, es 77 II,19,c | relación con la Iglesia, toda vocación es ministerio, radicado 78 II,19,c | libertad del Espíritu.~Toda vocación, por fin, en relación al 79 II,19,c | intrínseca participación de toda vocación en el apostolado y en la 80 II,19,c | Iglesia, semilla del Reino. Vocación y misión constituyen dos 81 II,22 | entre ministerio ordenado, vocación de especial consagración 82 II,22 (50) | reservar un puesto a la vocación al diaconado permanente. 83 II,22,a | Resucitado. Como toda otra vocación, nace en la Iglesia y forma 84 II,22,a | intransferible tarea de promover cada vocación.~De aquí la traducción pastoral: 85 II,22,b | en la vida apostólica, la vocación laical, el carisma de los 86 II,22,b | Sociedades de vida apostólica, la vocación al matrimonio, las diversas 87 II,22,b | acogida y de ayuda a cada vocación. Una Iglesia está viva cuanto 88 II,22,b | profético típico de cada vocación cristiana, incluso la laical, 89 II,23 | madre y modelo de cada vocación~23. Existe una criatura 90 II,23 | también la peregrinación de su vocación de mujer llamada a ser Madre 91 II,23 | Espíritu, la Iglesia y cada vocación.~María, en fin, es la imagen 92 II,23 | cada mujer encuentra su vocación de virgen, de esposa, de 93 III | correcta teología de la vocación, sino que atraviesan algunos 94 III | sobre el misterio de la vocación, partiendo de la realidad 95 III,25 | entre la teología de la vocación y una praxis pastoral coherente 96 III,25 | relación entre teología de la vocación, teología de la pastoral 97 III,25 | vida y a su misión.(57) La vocación define, en cierto sentido, 98 III,25 | particular.(62)~b) Toda vocación viene de Dios, pero termina 99 III,25 | por innata constitución es vocación, es al mismo tiempo generadora 100 III,25 | existencial y terrena en la vocación de todos sus miembros a 101 III,25 | así como a cualquier otra vocación cristiana, la respuesta 102 III,25 | operante la gracia de la vocación.(68)~ 103 III,26,a | en otras palabras, decir vocación es tanto como decir dimensión 104 III,26,a | Pero el concepto se amplía: vocación no es sólo el proyecto existencial, 105 III,26,a | juventud y belleza. Cada vocación, en efecto, es « mañanera », 106 III,26,b | pastoral vocacional es, hoy, la vocación de la pastoral~En tal sentido 107 III,26,b | pastoral vocacional es la vocación de la pastoral: constituye, 108 III,26,b | las Iglesias de Europa. La vocación es problema grave de la 109 III,26,c | lo debería ser siempre la vocación cristiana), como la de la 110 III,26,d | de un conceptoamplio de vocación (y de la consiguiente llamada 111 III,26,d | propuesta inmediata de una vocación particular, sin algún tipo 112 III,26,d | educador, y educador de cada vocación, respetando de ella lo específico 113 III,26,d | que están abiertas a la vocación de cada uno e innatas en 114 III,26,d | ampliación del concepto de vocación pueda perjudicar a la específica 115 III,26,e | momento de la muerte una vocación puede decirse íntegramente 116 III,26,f | modo hacerse cargo de la vocación del otro.~No atañe, pues, 117 III,26,g | que ella encierra, como vocación personal, que el enfermo-creyente 118 III,26,g | pastoral de cada sector. ¡La vocación es el corazón palpitante 119 III,27 | afianza gradualmente la vocación de cada uno, para servicio 120 III,27,a | origen y el alimento de cada vocación y ministerio en la Iglesia. 121 III,27,a | dejar de reconocer la propia vocación personal, ni puede desoir 122 III,27,a | temores e incertidumbres. Toda vocación nace de la in-vocación.~ 123 III,27,a | paternidad de la que proviene la vocación. Tal dimensión es muy evidente 124 III,27,b | alma » (Hch, 4,32).~Si toda vocación en la Iglesia es un don 125 III,27,b | es posible abrirse a una vocación que, en todo caso, será 126 III,27,b | todo caso, será siempre vocación a la hermandad.(79) Por 127 III,27,b | los otros o considera la vocación sólo como perfección privada 128 III,27,b | perfección privada y personal.~La vocación es relación; es la manifestación 129 III,27,b | incluso, en el caso de una vocación a la intimidad con Dios 130 III,27,b | intimidad con Dios en la vocación al claustro, supone una 131 III,27,b | histórica decisiva ».(80)~La vocación es diálogo; es sentirse 132 III,27,c | para discernir la propia vocación, porque la experiencia de 133 III,27,c | cualquier caso, será una vocación de servicio para la Iglesia 134 III,27,c | sino toda su existencia. La vocación cristiana es, en efecto, 135 III,27,d | cada uno a vivir la propia vocación cristiana en el mundo.(82) 136 III,27,d | precisamente « la edad de la vocación », adecuada, en los planos 137 III,27,d | con fidelidad y valor su vocación, de testigos creíbles que 138 III,27,d | acoger la llamada de Dios.~La vocación, en todo caso, tiene siempre 139 III,28 | Esta es su dignidad y su vocación fundamental, pero también 140 III,28 | desvelarse el misterio de la vocación de cada uno.~Por otra parte, 141 III,29,b | lugares-signo de la vida como vocación y los lugares pedagógicos 142 III,29,c | experiencia cristiana: la vocación de cada uno, la comunión 143 IV | portadores del tema de la vocación, y, a continuación, se ha 144 IV,31 | El Evangelio de la vocación~31. Todo encuentro o diálogo 145 IV,31 | encerrado el sentido de cada vocación; está contenido el sentido 146 IV,31 | responsabilidad. Es el Evangelio de la vocación.~ 147 IV,32 | La pedagogía de la vocación~32. En el interior de este 148 IV,32 | auténtica pedagogía de la vocación. Es la pedagogía que todo 149 IV,32 | de la buena semilla de la vocación, y después, acompañador 150 IV,33,a | sembrador manifiesta que la vocación cristiana es un diálogo 151 IV,33,a | imperfecta, la del hombre. La vocación es, por tanto, totalmente 152 IV,33,b | portador de un don, de una vocación particular que espera ser 153 IV,33,c | esparcir la buena semilla de la vocación en el momento propicio. 154 IV,33,c | que la primera señal de la vocación aparece, en la mayor parte 155 IV,33,d | ser el del « hombre sin vocación »; el contexto social es 156 IV,33,d | 31 ss.): la semilla de la vocación es como un granito de mostaza 157 IV,33,d | Señor. La semilla de la vocación es la más pequeña de todas 158 IV,34 | toda ilusión por buscar su vocación.~El primer paso, o el primer 159 IV,34,c | hasta compartir también la vocación: no para imponerla, evidentemente, 160 IV,34,c | también un entusiasta de su vocación y de la posibilidad de transmitirla 161 IV,34 (100)| religiosos contentos de su vocación. La mayoría de los candidatos 162 IV,34 (100)| sacerdocio atribuye su propia vocación a un encuentro con un sacerdote 163 IV,35,a | ignorados, respecto a la vocación misma. ¡Cuántos abortos 164 IV,35,c | a poco, la semilla de la vocación que el mismo Padre-sembrador 165 IV,35,d | llama, porque cualquier vocación tiene su origen en los momentos 166 IV,35,d | tiempo, a quien invoca, su vocación.~En el episodio de Emaús 167 IV,35,d | aparece sin sentido y sin vocación. Es el ruego de quien, quizá, 168 IV,35,d | sólo aquél que es fiel a su vocación.~Y, por consiguiente, si 169 IV,36 | reconoce su identidad, su vocación, su norma.~Es el Hijo, impronta 170 IV,36,b | vocacional. También, entonces, la vocación al ministerio ordenado o 171 IV,36,c | c) La vocación como reconocimiento-gratitud~ 172 IV,36,c | de la vida, entonces la vocación nace del « reconocimiento ». 173 IV,36,c | de la gratitud, porque la vocación es respuesta, no iniciativa 174 IV,36,d | el descubrimiento de la vocación y la historia de cada vocación. 175 IV,36,d | vocación y la historia de cada vocación. Unida siempre a una experiencia 176 IV,36,d | antropológico », la semilla de la vocación está ya madura, mejor todavía, 177 IV,37,a | de la experiencia de la vocación como elección que viene 178 IV,37,a | todavía lo contrario sobre la vocación cristiana, la miran con 179 IV,37,a | una imagen negativa de la vocación, en particular al sacerdocio 180 IV,37,a | propaganda a favor de la vocación que acentuase los aspectos 181 IV,37,a | positivos y gratificantes de la vocación misma, sino subrayando, 182 IV,37,a | todo, la idea de que la vocación es el proyecto de Dios sobre 183 IV,37,a | Descubrir y responder a la vocación como creyentes quiere decir 184 IV,37,a | fuese el primer fruto de la vocación descubierta y reencontrada, 185 IV,37,a | prontamente, como es propio de la vocación cristiana, al servicio de 186 IV,37,b | discernimiento de cualquier vocación a la vida consagrada. Presupuesto 187 IV,37,b | descubrimiento de la propia vocación, sino que es indicador de 188 IV,37,b | llamado: la de la gratitud. La vocación nace en el terreno fecundo 189 IV,37,b | recibido.~La identidad en la vocación~El segundo orden de criterios 190 IV,37,b | tener o del parecer. La vocación cristiana es la que lleva 191 IV,37,b | es pensado por Dios.~b) « Vocación » quiere decir fundamentalmente « 192 IV,37,b | madurez vocacional, cuando la vocación se vive e interpreta como 193 IV,37,b | atención de quien discierne una vocación, es la referente a la relación 194 Conclu,39 | Trinidad, fuente y fin de toda vocación.~« Dios Padre, fuente de 195 Conclu,39 | Hazla consciente de su vocación a promover una cultura de 196 Conclu,39 | cultura del « hombre sin vocación », del temor que impide