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| Obra Pontificia para las Vocaciones Eclesiasticas Nuevas vocaciones para nueva Europa IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
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1003 I,12,b | Europa y para reconciliar los espíritus.~Son precisos « padres »
1004 III,27,b | esta dimensión eclesial son espléndido ejemplo los Hechos de los
1005 I,12,b | don de la vida; esposos y esposas que testimonien y celebren
1006 I,12,b | vida y al don de la vida; esposos y esposas que testimonien
1007 IV,37,a | confirma cuanto la comunidad estaba proclamando, y ratifica
1008 I,11,b | que los jóvenes europeos establecen con la Iglesia. El Congreso
1009 II,19,a | lenguaje del Espíritu Santo, de establecer un diálogo crítico y fecundo
1010 IV,33,d | cualquier cosecha en la estación justa, es preciso cuidar
1011 IV,34 | dista de Jerusalén sesenta estadios, llamada Emaús, y hablaban
1012 III,25 | parroquia y a todos los estamentos del Pueblo de Dios ».(64)~
1013 III,28 | Obviamente tales dimensiones estarán todas presentes, armónicamente
1014 III,27,b | que en el momento oportuno estén en grado no sólo de identificar
1015 II,18,c | aquella superficialidad estéril que conduce a olvidar la
1016 I,13,c | interés, los más buenos y estimados, los que habían hecho ya
1017 IV,36,a | El joven necesita ser estimulado por ideales grandes, por
1018 III,29,e | una notable aportación de estímulos constructivos para la pastoral
1019 IV,35 | sucesos en ella ocurridos estosdías? ». El les dijo: « ¿Cuáles? ».
1020 II,17 | Felipe, ¿tanto tiempo ha que estoy con vosotros y tú no me
1021 III,26,d | cristiano.~De ello resulta una estrategia vocacional teológicamente
1022 III,26,g | oyente ante la pregunta estratégica (« ¿qué debo hacer? »),
1023 II,17,a | persona ante la pregunta estrátegica: « ¿Qué hacer de mi vida? », « ¿
1024 IV,37,b | en especial en las fases estratégicas de la reelaboración y reapropiación
1025 III,29,e | propio elemento fundamental y estratégico de la actual pastoral vocacional.(93)~
1026 III,29,e | compromiso en tal campo y una más estrecha coordinación entre el Centro
1027 II,15 | vocacionales en la Iglesia, estrechamente unidos a su origen en el
1028 IV,32 | precisamente porque obra siempre en estrechísima unión con el Padre, que
1029 I,11,c | en función de intereses estrictamente personales (la autorrealización).~
1030 III,29,e | escasa incidencia de estas estructuras en algunas naciones europeas,(91)
1031 III,24 | tímidos y miedosos, como un estruendo, un viento, un fuego... «
1032 I,13,c | hecho ya una opción de fe, etc.), ahora se siente cada
1033 IV,35,d | tiene « palabras de vida eterna » (Jn 6,68).~Este tipo de
1034 I,11,d | impregnados de relativismo ético, pero también deseosos de
1035 IV,35 | joven. Educar en el sentido etimológico del verbo, es como un sacar
1036 IV,36,a | del pan », la dimensión eucarística debería estar en el fondo
1037 III,26,f | 13-17), como la tuvo el eunuco de Felipe (Hch 8,26-39).~
1038 III,25 (61)| delle Conferenze Episcopali Europee, 11X1985.~
1039 IV | concretas actitudes pedagógicas evangélicas: sembrar, acompañar, educar,
1040 I,12 (11) | Pablo VI, Evangelii nuntiandi, 2. También, Juan
1041 IV,32 | significativos.~Ante todo, los Evangelios nos presentan a Jesús mucho
1042 II,23 (53) | In Iohannis Evangelium Tractatus VIII, 9: CCL,
1043 I,12,a | nueva evangelización, para evangelizar la vida y el significado
1044 I,13,c | interrogantes oportunos y ver los eventuales errores y fallos a fin de
1045 I,10 | nuestras pocas fuerzas. Evitando toda interpretación pesimista
1046 IV,35,d | la verdad del yo. Dicha evocación nace precisamente de la
1047 III,29,d | significativas, capaces de evocar el misterio de Dios y dispuestos
1048 IV,37,b | centralidad de esta área en la evolución general del joven y en la
1049 III,26,g | debe olvidar que esta edad evolutiva es fuertemente la edad de
1050 I,10 | encontramos en ellas la exacta medida de nuestro trabajo
1051 III,26,e | muerte es la llamada por excelencia, hay una llamada en la vejez,
1052 IV,37,b | normales sin crearle tensión excesiva ni distraer indebidamente
1053 IV,35,a | vocacional, o hace sentir excesivas las exigencias de la llamada,
1054 II,16,c | la manera divina. En este exceso de amor, el amor de los
1055 I,10 | presente, partiendo de la exclamación de Jesús ante la misión
1056 III,27,a | como ovejas sin pastor, exclamó: La mies es mucha pero los
1057 II,16,b | la vida una cosa debe ser excluida: que el hombre pueda considerar
1058 I,13,c | vocacional se orientaba exclusiva y principalmente a algunas
1059 III,24 | constituyen para nosotros el « exemplum », el modo de ser de la
1060 Intro,8 | pretender hacer una síntesis exhaustiva del mismo, ni creer haber
1061 IV,34,c | no es ni el didáctico o exhortativo, ni tampoco el de amistad,
1062 IV,37,b | también como una llamada exigente: a vivir para los otros
1063 IV,37,b | talentos entendidos como algo exigido por el rol que se ha elegido.~
1064 III,26,d | de la imitación de Cristo exigidos a todo cristiano.~De ello
1065 Intro,5 | transmitir la vida a las jóvenes existencias que abrís al futuro. Vuestra
1066 I,11,a | no sólo por la diferencia existente entre el florecimiento vocacional
1067 II,20 | ecuménica. Todas las vocaciones, existentes en cada Iglesia de Europa,
1068 II,16,a | Padre significa que nosotros existimos a su manera, habiéndonos
1069 IV,34,c | vocacional sapiencial y experiencial. Un poco como la experiencia
1070 III,27,b | atracción vocacional quien no experimenta alguna hermandad y se cierra
1071 III,29,a | urgente superar la etapa experimental, actual en muchas Iglesias
1072 I,11,c | tienen miedo de su porvenir, experimentan desasosiego ante compromisos
1073 IV,36,d | hablaba con nosotros y nos explicaba las Escrituras? » (Lc 24,
1074 IV,36,d | peregrinos que escuchan las explicaciones del Maestro, sino la sensación
1075 I,10 | nuevas ». Es necesario explicar esta afirmación para comprender
1076 I,10 | limitaremos, por lo tanto, a exponer la situación y a ofrecer
1077 II,19,d | vocacional y llama ella misma, exponiendo las necesidades vinculadas
1078 IV,34,b | con sus interrogantes no expresados, con su suficiencia arrogante
1079 III,28 | vocacional deberá ayudar expresamente a hacer obra de relevación
1080 II,17,a | proyección vocacional, que no exprese, directa o indirectamente,
1081 I,13,c | vez más la necesidad de extender con valor a todos, al menos
1082 I,13 | sensibilidad, ya largamente extendida respecto a estos temas,
1083 III,27,a | algunas diócesis están muy extendidas las « escuelas de oración »
1084 III,25 (60)| ordenado; las otras son por extensión del significado. cfr. al
1085 IV,35,a | caso es necesaria una ayuda exterior para ver bien el interior.
1086 IV,37,b | es, por tanto, un sujeto externo, una llamada objetiva, y
1087 I,11,c | en los que parece haberse extinguido la voluntad de vivir, de
1088 III,26 | principios teórico-prácticos, que extraemos de la pastoral vocacional
1089 III | realidad de la Trinidad hasta extraer de ella el sentido en la
1090 Conclu,39 | los pueblos, la acogida al extranjero, la promoción civil y democrática
1091 III,26,e | jóvenes y ancianos, hebreos y extranjeros: partos, medos y elamitas
1092 I,12,b | Así, pues, ya no sois extraños ni forasteros, antes bien,
1093 IV,36,c | de por sí tampoco es cosa extraordinaria.~La pastoral vocacional
1094 IV,37,b | no sólo en los sucesos extraordinarios, sino en su historia; en
1095 I,11,c | dimisionarios en relación con ella, extraviados a lo largo de senderos truncados
1096 IV,33,d | quiere respetar hasta el extremo la libertad del hombre.~
1097 III,26,f | f) La pastoral vocacional
1098 III,26,g | por la Iglesia.~Este nexo facilita el dinamismo pastoral porque
1099 IV,37,b | seguridad y autonomía que le facilitan la relación social y la
1100 II,18,d | es la de hacer posibles y factibles las vocaciones de y en la
1101 I,13,c | los eventuales errores y fallos a fin de llegar a un ardiente
1102 I,12,a | su imagen, no le llegue a faltar la buena noticia de la pascua
1103 I,11,c | cantidad de informaciones, pero faltos de formación, aparecen distraídos,
1104 II,16 (31) | Juan Pablo II, Familiaris consortio, 11.~
1105 IV,37,b | hay en él.~d) Está bien familiarizado con el misterio de la vida
1106 I,12,b | contemplativo, y místicos tan familiarizados con el misterio de Dios
1107 Conclu,39 | palabra, libres de volar alto, fascinados por la grandeza de tu seguimiento.
1108 IV,33,a | un diálogo misterioso y fascinante, hecho de palabras y silencios,
1109 IV,35,c | realidad histórica, y así favorece el diálogo ininterrumpido
1110 III,28 | efecto, hay jóvenes que favorecen espontáneamente (una u otra)
1111 II,20 | eclesial van promovidas y favorecidas la coparticipación de los
1112 III,26,g | aquí, la necesidad de una fecunda colaboración pastoral, aunque
1113 IV,37,b | Otro, de quien uno se puede fiar; no es deducida de la garantía
1114 II,23 | sólo una cosa: el valor de fiarse.~Pero la Virgen María es
1115 IV,34,c | el papel de la confessio fidei.~Quien realiza acompañamiento
1116 III,24 | momentos que el Padre ha fijado en virtud de su poder soberano;
1117 II,16,e | hacer crecer una relación filial con el Padre y una relación
1118 IV,35 | aldea adonde iban, y El fingió seguir adelante. Obligáronle
1119 II,17 | infinito, está inmerso en la finitud; pero su deseo gira en torno
1120 IV,37,b | positividad radical unida firmemente al ser, recibido como don
1121 III,25 | conviene señalar algunos puntos firmes, indicados por el actual
1122 III,25 | Ecclesia », se indica su fisonomía vocacional íntima, porque
1123 II,19,a | espiritual del llamado, sino que florece en la Iglesia, en la Iglesia
1124 IV,36,d | mejor todavía, está ya floreciendo.~
1125 I,13,a | particular es como un jardín florido, con gran variedad de dones
1126 III,25 | y la responsabilidad de fomentar las vocaciones. Es un deber
1127 II,22,a | la Eucaristía « culmen et fons »(51) de la vida cristiana
1128 IV,35 | dijo: « ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no conoce
1129 I,12,b | ya no sois extraños ni forasteros, antes bien, sois conciudadanos
1130 II,18,b | creyentes y de llamados, para forjar y modelar tal identidad
1131 III,29,d | Figuras de formadores y de formadoras~Otra atención pedagógica
1132 III,24 | de la que los creyentes forman « un solo corazón y una
1133 II,16 | fuese, conocido antes de formarlo en el seno materno, consagrado
1134 II,18,e | importante recuperar a nivel formativo y catequético el denso significado
1135 II,21 | los caminos espirituales y formativos de las Iglesias católicas
1136 Intro,2 | tiempo difícil y también formidable, junto al agradecimiento
1137 IV,37,a | proclamando su fe con una fórmula (« En verdad el Señor ha
1138 II,14 | a la vida, para llegar a formular, en el diálogo decisivo
1139 IV,33,c | importante recuperar o proponer fórmulas que puedan suscitar, sostener
1140 I,13,c | con resultados obtenidos forzando la libertad del individuo
1141 I,11,c | que, todo lo más, será una fotocopia del presente.~
1142 I,11,c | una identidad imperfecta y frágil con la consiguiente indecisión
1143 IV,35,a | al yo que hace difícil o francamente imposible la opción vocacional,
1144 Intro,8 | la vocación, querríamos fraternalmente poner a disposición de toda
1145 Intro,2 | de gracia: el compartir fraterno, la profundización doctrinal,
1146 III,27,a | Jesucristo por la lectura frecuente de la Divina Escritura,
1147 I,13,a | manifestando cada vez más fructífero ».16~
1148 III,24 | estruendo, un viento, un fuego... « Y comenzaron a hablar
1149 IV,34,c | discípulos de Jesús que « fueron y vieron dónde moraba, y
1150 II,16,a | fundación del mundo, para que fuésemos santos e irreprensibles
1151 | fuesen
1152 III,26,b | tensión, de lucha, a veces de fuga o de rechazo, pero también
1153 III,29 (92)| importante salir de una lectura funcional de la vida religiosa misma,
1154 III,29,e | diocesanos y nacionales que ya funcionan desde hace tiempo con gran
1155 I,13,d | pastoral teológicamente menos fundamentado que otros, consecuencia
1156 II,22,a | garantizar la formación de los futuros presbíteros y la creación
1157 III,26,g | g) La pastoral vocacional
1158 II,23 | comentando el mensaje del ángel Gabriel en la anunciación: « Esta
1159 IV,31 | Jesús recorre los caminos de Galilea es siempre enviado por el
1160 IV,36,c | auténticas aspiraciones humanas y garantiza el máximo de felicidad.
1161 II,15 (29) | Gaudium et spes, 22.~
1162 III,29,b | y penetrado del viento gélido del individualismo, las
1163 II,16,a | nuestra imagen y semejanza » (Gen 1,26). Esta triple relación
1164 II,17,d | Como el Hijo.~La Eucaristía genera, por fin, el testimonio,
1165 II,22,b | vocaciones, tanto a las generadas en las formas tradicionales
1166 I,11,a | Europa oriental y la crisis generalizada que invade el occidente,
1167 I,12,b | quizá no tan radical ni generalizado), ni de la escasez (a menudo
1168 III,26,d | objetivo a lo subjetivo, de lo genérico a lo específico, sin anticipar
1169 II,19,d | Dios, y animandoa responder generosamente.~La ejerce, todavía, cuando
1170 IV,35,c | método que podríamos llamar genético-histórico, el cual hace buscar y encontrar
1171 III,29,d | capacidad intuitiva del « genio femenino » y la amplia experiencia
1172 Conclu,39 | como entonces, a todas las gentes que Cristo Jesús es el Señor,
1173 I,13,d | hablaba Jesús mirando al gentío que le seguía: « La mies
1174 IV,37,b | creyente, y es tanto más genuina cuanto más es parte y epílogo
1175 I,11,c | circulan sin pararse a nivel geográfico, afectivo, cultural, religioso; «
1176 IV,33,c | adecuado, podría perjudicar el germinar de la semilla: « la experiencia
1177 IV,35,b | todavía intactas, es la parte germinativa del yo.~Y por consiguiente
1178 I,13 (17) | Messaggi Pontifici per la Giornata mondiale di preghiera per
1179 III,28 | una experiencia profunda y globalmente eclesial, que lleve al creyente «
1180 II,21 | la Liturgia la confesión gozosa de pertenecer a la tradición
1181 II,22,a | puede expresar según tres grados: episcopal (al que va unida
1182 III,26,c | necesario respetar una cierta graduación, y partir de los valores
1183 I,11,c | ni siquiera conocen la « gramática elemental » de la existencia,
1184 IV,33,d | de la vocación es como un granito de mostaza que cuando se
1185 IV,33,d | en la breve parábola del grano de mostaza, que « una vez
1186 I,11,c | socio-cultural y a conseguir la gratificación inmediata de los sentidos:
1187 IV,37,a | los aspectos positivos y gratificantes de la vocación misma, sino
1188 II,16,b | que de manera totalmente gratuita nos ha sacado de la nada
1189 IV,37,b | vida pasada, más o menos graves. Proyectar consagrarse a
1190 I,11,a | tradiciones y culturas (greco-latina, anglosajona y eslava).~
1191 II,18,b | Mateo (Mt 10,20); sino en guardar a Jesús en el corazón y
1192 IV,33 (97) | Pablo VI, Guardate a Cristo e alla Chiesa,
1193 II,18,a | 14,26); más todavía, « os guiará hacia la verdad completa » (
1194 III,28 | que no sea a medida de los gustos del joven, sino según la
1195 I,11,c | dotados, en los que parece haberse extinguido la voluntad de
1196 II,16,a | nosotros existimos a su manera, habiéndonos creado a su imagen (Sab
1197 IV,34 | también el Espíritu quien habita en el hombre para suscitar
1198 III,24 | aquella pobreza de improviso habitada por el Espíritu.~En los
1199 Conclu,39 | del minimalismo que crea hábito a la mediocridad y mata
1200 IV,34 | estadios, llamada Emaús, y hablaban entre sí de todos estos
1201 II,17,a | medio de la cual « nos ha hablado » (Heb 1,2). Todo su ser
1202 IV,37 (111)| Hablamos de una madurez afectiva-sexual
1203 II,20 | cualquier división, y que habrá que construir y reconstruir
1204 IV,35,a | pasión y muerte de Aquél que habría debido liberar a Israel.~«
1205 IV,37,a | desconfianza y temen que no pueda hacerles felices; pero terminan después
1206 IV,37,a | ruptura con lo que eran o hacían anteriormente, e indica
1207 III,26,d | quemar las propuestas, sino haciéndolas converger entre ellas y
1208 IV,31 | compromete en primera persona, haciéndolo responsable de la salvación
1209 II,18,d | familiares porque Jesús, haciéndose hombre como nosotros ha
1210 II,16,a | mismos semblantes divinos: « Hagamos al hombre a nuestra imagen
1211 Intro,6 | hoy esta propuesta y cuán halagadora la tentación del desaliento
1212 IV,34,c | buscarlos allí donde se hallan, escucharlos y responder
1213 II,23 | misterioso y doloroso que la hará ser plenamente madre; y,
1214 III,27 | llamada vocacional.~Y esto haría a la pastoral verdaderamente
1215 I,11,d | construir, a pesar de que se hayan abatido algunos muros, y
1216 IV,36 (103)| Qué tienes tú que no hayas recibido? » (1 Cor 4,7).~
1217 Conclu,39 | responsabilidad derivada de ello. Hazla consciente de su vocación
1218 Conclu,39 | imagen, que es la tuya. Hazles fuertes y generosos, capaces
1219 IV,35,c | misterioso de la vida humana, la hebra de un proyecto divino. Es
1220 III,26,e | todos, jóvenes y ancianos, hebreos y extranjeros: partos, medos
1221 Intro,1 | hijos de esta Iglesia a ser heraldos del mensaje de salvación
1222 I,11,d | obstante muestre todavía las heridas de recientes conflictos
1223 I,11,b | fundamentalmente solos, « heridos » por el bienestar, engañados
1224 IV,36,c | la llamada « lógica del héroe », de quien no ha madurado
1225 I,11,a | auténtica libertad.~Tal heterogeneidad es también ratificada por
1226 Intro,3 | testimonios, hubo como un hilván que unió entre ellos todos
1227 Conclu,38 | documento quiere ser como un himno al optimismo de la fe llena
1228 IV,33,d | dice no interesarle, ha hipotecado ya su futuro (u otros ya
1229 III,26,g | pastoral cristiana, sino hipótesis inocua de trabajo.~Por consiguiente,
1230 I,10 | presente, como también toda hipotética autosuficiencia para el
1231 Conclu,38 | especialmente allí donde más hiriente se hace sentir la crisis.~
1232 II,19 | relación entre estas dos historias, entre la suya pequeña y
1233 III,24 | Cambian las situaciones históricas, pero permanece idéntico
1234 IV,35,c | deductivo e inductivo, o histórico-bíblico: parte, en efecto, de la
1235 I,11,a | diversos acontecimientos histórico-políticos (ver la diferencia entre
1236 IV,37,b | cargar pesos imposibles sobre hombros débiles.~La « docibilitas »
1237 II,23 (52) | laudibus Virginis Matris », Homilia II, 4: Sancti Bernardi opera,
1238 IV,37 (112)| Potissimum Institutioni, sobre la homosexualidad, a descartar no a quienes
1239 IV,37,a | constancia, sobriedad, honradez...) ». (106)~Por otro lado,
1240 III,26,g | juvenil, sino que tiene un horizonte mucho más amplio y con problemáticas
1241 I,11,a | valor » tiene su puesto y su hornacina.~« Valores » diversos y
1242 IV,33,d | es la más grande de las hortalizas » (Mt 13,32); por tanto,
1243 I,11,d | Europa y a quien en ella pide hospitalidad y acogida. Unidad que no
1244 IV,35,a | camino de fe, de repente, se hubiese interrumpido ante un acontecimiento
1245 Intro,3 | informales a los testimonios, hubo como un hilván que unió
1246 IV,35,c | biografía las actuaciones y las huellas del paso de Dios y, por
1247 II,18 | inaudita: « No os dejaré huérfanos » (Jn 14,1). Los primeros
1248 IV,34,a | humilde, de la clase de humildad serena e inteligente que
1249 IV,34,a | vocacional es ministerio humilde, de la clase de humildad
1250 IV,34 | mismo Jesús se les acercó e iba con ellos, pero sus ojos
1251 II,17,d | testimonio, prepara la misión: « Id en paz ». Se pasa del encuentro
1252 I,13,a | sobre cada criatura, es su idea-proyecto, como un sueño que está
1253 III,28 | grandes teóricos un tanto idealistas). Será importante, en estos
1254 I,11,c | limitada a las propias ideas, en función de intereses
1255 IV,33,b | anuncia, propone, sacude con idéntica generosidad; y es precisamente
1256 III,26,f | receptor en algún modo se identifican en el interior de las diversas
1257 I,11,b | bienestar, engañados por las ideologías, confusos por la desorientación
1258 I,12 | del siglo XX siempre más idónea para anunciar el Evangelio
1259 II,19,d | de llamar y reconocer la idoneidad de los llamados, provee
1260 I,13,c | radical, de un « »impacto » idóneo », según el documento de
1261 IV,35,a | seguridades, conocidos o ignorados, respecto a la vocación
1262 III,28 | una llamada imposible de ignorar, de una decisión que tomar,
1263 IV,33,b | ninguno, por nuestra culpa, ignore lo que debe saber, para
1264 II,18 | testimonio~18. Todo creyente, iluminado por el conocimiento de la
1265 III,26,g | se buscan entre ellas, se iluminan recíprocamente, son complementarias
1266 III,27,d | pues, está destinada a iluminar las múltiples situaciones
1267 II | antropología separada de Dios es ilusoria.~Se trata de estudiar los
1268 II,18,d | mismo tiempo, su natural e imborrable tendencia a la unidad. Es
1269 III,26,d | del agradecimiento, de la imitación de Cristo exigidos a todo
1270 I,13,c | cambio radical, de un « »impacto » idóneo », según el documento
1271 IV,36,a | significa ofender su dignidad e impedir su plena realización; dicho
1272 I,13,b | misterio, el sentido de lo imperfecto del hombre y, a la vez,
1273 Conclu,39 | vocación », del temor que impide arriesgar y hace la vida
1274 IV,37,b | sea manifestación de una implicación total de las funciones síquicas (
1275 III,26,c | convergente~Hemos visto, al menos implícitamente, que en el hombre durante
1276 IV,34,c | también la vocación: no para imponerla, evidentemente, sino para
1277 IV,35,b | que ha de seguir: lo que importa es que descubra y decida
1278 I,13,c | discutibles, por ejemplo « importando vocaciones » de allende
1279 IV,37,b | especializadas para no cargar pesos imposibles sobre hombros débiles.~La «
1280 III,26,f | la oración, el ayuno y la imposición de las manos.~Pero, al mismo
1281 III,26,a | esto la pastoral debe estar impregnada de atención vocacional,
1282 I,11,d | desorientados, mas no desesperados; impregnados de relativismo ético, pero
1283 III,29,e | con un espíritu nuevo que impregne la pastoral de las vocaciones
1284 I,13,a | manifiestan la imagen divina impresa en el hombre, a nivel pastoral-eclesial
1285 IV,35,b | debilidades y temores, tiene la impresión de que comprende mejor el
1286 IV,34,c | 1,39); y tanto les debió impresionar aquella experiencia que
1287 II,18,e | designio, siempre inédito e imprevisible, que Dios tiene sobre cada
1288 IV,36,c | también en una promoción imprevista de las auténticas aspiraciones
1289 I,13,c | vocacional », solícito y a menudo improvisador solitario, debería cada
1290 III,24 | ella, en aquella pobreza de improviso habitada por el Espíritu.~
1291 II,14 | hoy, más que buscado viene impuesto: o por aquello que se vive
1292 II,16,e | la fidelidad al Bautismo impulsa a plantear a la vida y a
1293 III,27,c | y, sobre todo, sentirse impulsado a cumplirla. Que, en cualquier
1294 IV,36,c | con abundancia, debería « impulsar » sicológicamente al joven
1295 IV,37,b | gratitud, y se manifiesta con impulsos de generosidad y radicalidad,
1296 IV,35,d | 68).~Este tipo de oración in-vocante no se aprende espontáneamente,
1297 IV,35,d | d) Educar a in-vocar~Si la lectura de la vida
1298 IV,33,b | Iglesia gente aparentemente inadecuada para esta misión, no conoce
1299 I,13,a | precisamente porque tal imagen es inagotable. Toda criatura significa
1300 II,18 | los anima con una promesa inaudita: « No os dejaré huérfanos » (
1301 IV,37,a | definitiva que tomar.~La incapacidad de decisión no es necesariamente
1302 IV,37,b | auténtica es no sólo la débil e incapaz de hacer tomar una decisión,
1303 I,13,c | puede pensar con la misma incertidumbre y motivada por una coyuntura
1304 III,27,a | sí » y superar temores e incertidumbres. Toda vocación nace de la
1305 III,27,a | parroquiales, hasta el punto ser « incesante » en muchos casos, día y
1306 I,10 | para una nueva Europa ») incide directamente en el meollo
1307 III,29,e | la ausencia, o la escasa incidencia de estas estructuras en
1308 IV,34,a | mayor claridad y fuerza incisiva la voz de Aquél que llama.
1309 IV,37,b | segura y el estímulo más incisivo, para desarrollar en la
1310 I,13,c | estas palabras se pretende incitar a renovar simplemente ciertos
1311 III,28 | que el educador vocacional incite en el sentido de un compromiso
1312 II,16,e | este sacramento el Padre se inclina con ternura solícita sobre
1313 IV,37,a | actitudes de los adultos, incluidos los padres, han contribuido
1314 II,22 (50) | sería bueno que no se les incluyese como nuevas vocaciones de
1315 IV,35,a | reconocer en esta frase incompleta la historia de tantos jóvenes
1316 IV,35,a | interrumpido ante un acontecimiento incomprensible como el de la pasión y muerte
1317 III,26,g | unas de otras. Llegan a ser incomprensibles, por el contrario, si permanecen
1318 IV,35,d | brota la obscuridad de la incomprensión o de la confusión de identidad;
1319 IV,36,a | cabo gestos fuertes, signos inconfundibles, propuestas grandes, proyectos
1320 IV,37,b | Se siente consciente o inconscientemente como acreedor, y por consiguiente,
1321 IV,37,b | Por cuanto atañe a las inconsistencias, siempre en el área afectivo-sexual,
1322 II,15 | todo don y expresión de la incontenible creatividad divina.~A la
1323 I,12,b | santidad~En este proceso de inculturación de la buena nueva, la Palabra
1324 I,11,d | entendimiento. Unidad que incumbe realizar, consolidar y acabar
1325 III,29,a | el año litúrgico lleva a indagar es un proyecto auténticamente
1326 IV,37,b | tensión excesiva ni distraer indebidamente su atención. (112) Estos
1327 IV,37,a | frecuencia estos y otros miedos e indecisiones denotan una débil planificación
1328 IV,34,b | con su deseo profundo e indeleble de autenticidad y de futuro.~
1329 I,11,c | toda costa, autonomía e independencia, por otra, como refugio,
1330 III,29 (89)| Cfr. indicaciones sobre el tema en el Documento
1331 III,25 | señalar algunos puntos firmes, indicados por el actual magisterio
1332 III,28 | Y también esto está indicando la gradación, así como la
1333 IV,34 | la presente reflexión, se indicó como propio del Espíritu
1334 I,11,a | proyectiva y todo llega a ser indiferente y sin importancia.~
1335 IV,35,a | no por no ser generosos e indiferentes, sino simplemente porque
1336 I,13,c | una situación de crisis e indigencia vocacional, hoy ya no se
1337 III,27,a | confianza y de abandono indispensables para pronunciar el propio «
1338 Intro,8 | todos, puesto que todos indistintamente están llamados a realizar
1339 III,27,b | superación de una visión individualista del ministerio y de la consagración,
1340 IV,35,c | la vez tiempo deductivo e inductivo, o histórico-bíblico: parte,
1341 IV,34,c | personas, ideales, situaciones inéditas, retos diversos, mediaciones
1342 III,26,d | salida normal y para algunos ineludible.~
1343 IV,37,b | conciencia de la propia ineptitud, entre la sensación del
1344 III,26,b | manifieste de manera clara e inequívoca un proyecto o un don de
1345 I,13,c | Iglesia, abierta al designio inescrutable de Dios, que siempre engendra
1346 I,11,a | situación juvenil y a las inevitables repercusiones vocacionales.
1347 IV,33,c | parte de los casos, en la infancia y en la adolescencia. Por
1348 IV,37,a | terminan después siendo infelices, como el joven del Evangelio (
1349 IV,33,d | si fuese una semilla de infelicidad.~Y, entonces, el joven,
1350 II,16,d | De aquí, la añoranza de infinitud que Dios ha puesto en el
1351 II,21 | sino ejercer una benéfica influencia sobre la pastoral vocacional
1352 I,11,c | medio de la gran cantidad de informaciones, pero faltos de formación,
1353 Intro,3 | desde los intercambios informales a los testimonios, hubo
1354 III,26,a | la propuesta de Dios; se ingeniará para provocar en el sujeto
1355 IV,37,b | cierta mentalidad moderna, inhibe cualquier disponibilidad
1356 IV,33,d | el rechazo y desinterés iniciales.~Jesús dice, en la breve
1357 Intro,9 | vocacional. Por consiguiente, iniciaremos presentando la situación,
1358 IV,35,b | aquí por qué dijimos al inicio de este documento, que la
1359 II,19,b | se encuentra el creyente injertado en Cristo por el Bautismo,
1360 III,29,b | sobre las cosas penúltimas e inmediatas, y penetrado del viento
1361 II,19,a | Por otra, la Iglesia está inmersa en el tiempo de los hombres,
1362 II,17 | hombre no es infinito, está inmerso en la finitud; pero su deseo
1363 III,26,d | la vocación de cada uno e innatas en ella.~Educar en profundidad
1364 Intro,1 | los mártires y el don de innumerables vocaciones al sacerdocio,
1365 III,26,g | cristiana, sino hipótesis inocua de trabajo.~Por consiguiente,
1366 II,16,c | comenta Juan Pablo II— Dios inscribe en la humanidad del hombre
1367 IV,33 (97) | vocaciones (16IV1978), en Insegnamenti di Paolo VI, XVI 1978, pp.
1368 I,13,c | es, o era, perennemente insegura y tímida, casi hasta aparecer
1369 III,28 | esta experiencia y de esta inserción en la acción comunitaria
1370 III,26,g | a las otras dimensiones, insertándose y buscando salidas en aquellas
1371 III,29,a | verdaderos caminos pastorales insertos en el entramado de las comunidades
1372 IV,33,b | intentar aproximaciones insólitas y dirigirse a cada persona.~
1373 I,11,d | señales de poseer energías insospechadas, está más viva que nunca
1374 III,27,a | El principio en el que se inspiran es el ya clásico, contenido
1375 I,13,c | educación vocacional que se inspire en la seguridad de un método
1376 II,21 | también decisión.~Por esto, se insta a los Obispos, a los Superiores
1377 I,11,b | deseo de libertad. Son dos instancias dignas de atención y típicamente
1378 III,29,d | o por las crisis de las instituciones.~Por otro lado, emerge,
1379 III,29,e | para que cuanto antes sean instituidas regularmente o potenciadas
1380 IV,37 (112)| recomendación del Potissimum Institutioni, sobre la homosexualidad,
1381 I,13,c | o parroquial, de todo el instituto o de toda la diócesis, de
1382 III,27,d | ella, así como mediante la instrucción catequística sobre las verdades
1383 Intro,5 | educadores, no sois sólo instructores que orientan en las opciones
1384 III,25 | organismos específicos y de instrumentos adecuados de comunión y
1385 IV,35,b | posibilidades existenciales todavía intactas, es la parte germinativa
1386 III,26,e | una vocación puede decirse íntegramente realizada. Y aunque la muerte
1387 II,21 | de recuperar y custodiar íntegro, para todas sus Iglesias,
1388 III,26,e | diferentes modos y propuesta inteligentemente, que no se rinde ante un
1389 I,11,c | encontrar jóvenes, incluso inteligentes y dotados, en los que parece
1390 IV,33,d | Incluso a las imprevisibles intemperies de las estaciones. En el
1391 II,19,b | de valor del anuncio, de intensidad de la vida sacramental convierte
1392 IV,33,c | comprender su sentido, e intenta preguntarse sobre cuál es
1393 I,11,c | cultural, religioso; « ellos lo intentan ». En medio de la gran cantidad
1394 IV,33,b | ambientes nuevos y para intentar aproximaciones insólitas
1395 III,26,a | cada creyente; partirá del intento de situar al creyente ante
1396 III,27,b | redescubrir el mensaje cristiano e intercambiar las respectivas experiencias
1397 Intro,3 | grupos de estudio, desde los intercambios informales a los testimonios,
1398 III,29,b | del seminario diocesano o interdiocesano. Este vive una singular
1399 IV,33,d | dice que le agradaría y le interesa, pero que no está seguro
1400 IV,35,a | esperanzas tan humanas e interesadas y el significado de una
1401 IV,33,d | joven, rechaza, dice no interesarle, ha hipotecado ya su futuro (
1402 II,17,c | diálogo, en la oración, en la interiorización de los sentimientos, en
1403 IV,33,a | y la persona humana. El interlocutor principal es Dios, que llama
1404 IV,34,a | arriesga perpetuarse en un interminable y a veces narcisista « hacer
1405 II,19 | cristiana es « peculiar » porque interpela la libertad de cada hombre
1406 IV,37,b | cuando la vocación se vive e interpreta como un don, pero también
1407 III,27,b | experiencias y los dones de interpretar la Palabra misma.~Para los
1408 IV,35,a | de repente, se hubiese interrumpido ante un acontecimiento incomprensible
1409 Intro,3 | comunidades eclesiales, desde las intervenciones en el aula a las discusiones
1410 II,16,e | del Bautismo, Dios Padre interviene para manifestar que El,
1411 III,25 | Iglesia y, por tanto, también íntimamente inserta en la pastoral general
1412 II,22,a | razón de esto, tiene la intransferible tarea de promover cada vocación.~
1413 IV,37,b | que no puede sino crear intransigencias, y una certeza no pocas
1414 II,19,c | engendra vida ».(43) De aquí la intrínseca participación de toda vocación
1415 III,25 (56)| motivos fundamentales que unen intrínsecamente la pastoral vocacional a
1416 I,13,b | y elegirla por su valor intrínseco, porque hace bella y auténtica
1417 III,25 | descubrir los motivos que unen intrísecamente personas y comunidades con
1418 Intro | INTRODUCCION~
1419 III,26,a | de la pastoral general~El Intrumentum laboris del Congreso sobre
1420 III,29,d | que sabidas la capacidad intuitiva del « genio femenino » y
1421 IV,35,b | de repente (o que el guía intuya inmediatamente) el camino
1422 IV,35,d | descubierto su camino, pero intuye que estando con El se encuentra
1423 I,11,a | crisis generalizada que invade el occidente, sino porque
1424 III,26,d | que no parece razonable invertir y que desaconseja, en general,
1425 IV,37,b | permanecer abierta a una continua investigación del misterio.~Por el contrario,
1426 II,17,d | participa en esto, acepta la invitación-llamada de Jesús a « hacer memoria »
1427 II,17,a | viniendo a esta tierra, ha invitado a seguirle, a ser como El,
1428 III,26,g | los enfermos, que no los invite simplemente a ofrecer los
1429 IV,35,d | descubrir, a su tiempo, a quien invoca, su vocación.~En el episodio
1430 II,23 (53) | In Iohannis Evangelium Tractatus VIII,
1431 IV,33,b | la que le da fuerza para ir a todas partes y sembrar
1432 IV,37,b | tercera área sobre la que iría centrada la atención de
1433 II,19 | encuentra un acontecimiento irreducible a esquemas generales; la
1434 II,19 | una historia original e irrepetible. Por esto cada uno en la
1435 II,16,a | para que fuésemos santos e irreprensibles en su presencia por la caridad » (
1436 II,16 | a la luz (cfr. Jer 1,5; Is 49,1-5; Gal 1,15).~La vocación,
1437 I,13,a | Iglesia particular es como un jardín florido, con gran variedad
1438 II,16 | que saliese a la luz (cfr. Jer 1,5; Is 49,1-5; Gal 1,15).~
1439 I,11,a | presentes y coexisten, sin una jerarquización precisa; códigos de lectura
1440 III,29,a | grupos de oración, jornadas y semanas vocacionales,
1441 Conclu,39 | Pío Card. Laghi~Prefecto~José Saraiva Martins~Arzobispo
1442 IV,34,b | en la antigua sociedad judaica, eran fuentes de vida, condición
1443 III,24 | puesto dejado vacío por Judas con otro elegido entre los
1444 III,24 | en Jerusalén, en toda la Judea, en Samaría y hasta los
1445 II,19 | supera, el ser humano se juega su libertad.~
1446 IV,36,a | caminante que se les ha juntado, precisamente porque aquel
1447 I,12,b | que alcancéis a comprender juntamente con todos los santos cuál
1448 IV,37 (110)| Cfr. Jurado, Il discernimento, p. 262;
1449 II,21 | patrimonio histórico, teológico, jurídico y espiritual de las Iglesias
1450 III,25 | asamblea de los llamados.(58) Justamente, por eso, el Instrumentum
1451 I,13,c | de la resignación, que se justifica atribuyendo a la actual
1452 IV,34,b | el lugar y en el « pozo » justo, allí donde el joven da
1453 IV,37 (110)| discernimento, p. 262; Cfr. también L.R. Moran, « Orientaciones doctrinales
1454 Conclu,39 | Epifanía del Señor.~Pío Card. Laghi~Prefecto~José Saraiva Martins~
1455 III,26,d | abandona el mundo, o del laico consagrado en el mundo.~
1456 III,29,e | todas partes. El Congreso lamentó, en ciertos casos la ausencia,
1457 III,26,f | conciencia de llegar a ser una « lámpara » vocacional, capaz de suscitar
1458 II,20 | de creyentes capaces de « lanzar puentes » para unir siempre
1459 I,13 | cierta sensibilidad, ya largamente extendida respecto a estos
1460 II,23 (52) | In laudibus Virginis Matris », Homilia
1461 III,27,c | tener como un privilegio lavar los pies de los hermanos
1462 III,26,b | probablemente más valiente y leal, más explícita para llegar
1463 III,27,c | la Iglesia primitiva esta lección parece que fue aprendida
1464 III,27,a | sobre la experiencia de lectio divina en perspectiva vocacional.
1465 I,10 | derivan.~Al mismo tiempo, leeremos la situación que se limita
1466 II,18,c | Por consiguiente, resulta legítimo preguntarse: ¿dónde está
1467 I,13,c | si en época aún no muy lejana había quien se engañaba
1468 I,12,b | viejo continente, que está lejos de ser « Iglesia vieja ».
1469 II,19,a | tiempos que son código y lenguaje del Espíritu Santo, de establecer
1470 I,12,b | mensaje cristiano mediante los lenguajes de nuestra sociedad; profesionales
1471 III,24 | comenzaron a hablar en otras lenguas... y cada uno les oía hablar
1472 I,13,c | fases que se han sucedido lentamente a los largo de estos años,
1473 II,19,a | Reino y meter en ellas la levadura del Evangelio.~Con la historia
1474 IV,37 | En el mismo instante se levantaron, y volvieron a Jerusalén
1475 I,13,c | un profeta, que llama a Leví, y entra en la casa de Zaqueo,
1476 IV,37,b | es el de la totalidad (o ley de la totalidad); esto es,
1477 II,15 | origen de la vida, todo ser libera el propio dinamismo creador.~
1478 IV,35,a | Aquél que habría debido liberar a Israel.~« Nosotros esperábamos,
1479 IV,35,a | porque no se les ha ayudado a liberarse de sus miedos y seguridades,
1480 Conclu,39 | cesa de resonar y llamar, libra al viejo continente de todo
1481 III,24 | ejemplares, tal como los narra el libro de los Hechos de los Apóstoles,
1482 III,26,e | aquéllos de los que parece lícito esperar un asentimiento
1483 IV,37,b | consciente de las propias limitaciones y de las propias aptitudes,
1484 I,11,c | de la persona a proyectos limitados, con la ilusión de ser libres.~
1485 IV,33,a | la salvación, sin dejarse limitar por las disposiciones del
1486 I,10 | vida consagrada. No nos limitaremos, por lo tanto, a exponer
1487 IV,33,c | manifestación vocacional ».(98) Sin limitarse exclusivamente a ellas.
1488 III,27,c | de ejercitarse no tienen límite.~Es, quizá, el camino regio,
1489 III,24 | suficientes para trazar las líneas fundamentales de la pastoral
1490 III,27,a | Iglesia. En las celebraciones litúrgicas se hace memoria de aquel
1491 III,29,a | hacer hablar a los signos litúrgicos, vividos en la experiencia
1492 II,19,d | hoy, crisis de los que llaman, acobardados y poco valientes
1493 Conclu,39 | tierra de Europa. Sigue llamándola todavía, como la has llamado
1494 IV,33,b | quiere salvar a todos y llamarlos a Sí.~Es la misma imagen
1495 Conclu,39 | desde toda la eternidad llamas a la vida y la das en abundancia,
1496 IV,34,b | mensajeros; pero, también es llamativo el cuidado, por parte de
1497 I,13,c | vocacional en Europa ha llegado a una articulación histórica,
1498 IV,35,b | ciertos aspectos natural, que llegados a este punto el joven sienta
1499 IV,34,c | porque el corazón está lleno y la experiencia de la grandeza
1500 Intro,5 | padres y educadores~5. Llenos de la misma esperanza nos
1501 III,26,f | una pastoral vocacional llevada a cabo por un solo agente,
1502 Intro,2 | experiencias y trabajos llevados a cabo en las Iglesias del
1503 III,28 | del sujeto y, por otro, lo llevan a los umbrales de una experiencia
1504 III,29,e | propuestas generales se pasa a llevarlas en detalle a la realidad