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| Obra Pontificia para las Vocaciones Eclesiasticas Nuevas vocaciones para nueva Europa IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
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1505 II,17,a | se ha hecho visible, el Logos por medio de la cual « nos
1506 IV,37 (112)| tendencias, sino « a quienes no lograrán dominarlas » (39), también
1507 Conclu,39 | libre para esperar que Dios lograría realizarlo en ti. A ti que
1508 Intro,2 | ahora este documento. Que logre expresar y compartir aquella
1509 I,12,b | cuál sea la anchura y la longitud, la altura y la profundidad » (
1510 IV,34,a | como anota con precisión Lucas, que se aproxima al camino
1511 IV,35,c | reconocer en ella la presencia luminosa y misteriosa de Dios y de
1512 Intro,4 | educadores, la solicitud de la madre-Iglesia para cada uno de sus hijos,
1513 I,11,d | Europa. En la vocación de su madre-tierra se trasluce también su propia
1514 IV,36,c | héroe », de quien no ha madurado bastante el conocimiento
1515 I,13,c | hacia el estado « adulto » y maduro de la pastoral vocacional.~
1516 III,29,d | Hay, en suma, urgencia de maestros de vida espiritual, de figuras
1517 IV,36,c | que María canta en el « Magnificat ».~
1518 II,18,e | pecado y a las obras del maligno, siempre al quite para desfigurar
1519 III,26,a | vocación, en efecto, es « mañanera », es la respuesta de cada
1520 III,25 | vocacional es la oración mandada por el Salvador (Mt 9,38).
1521 II,18,e | y en particular el gran mandamiento del amor. Se trata de confirmar
1522 III,27,a | único que puede llamar y mandar a trabajar a su viña. Oración
1523 II,17,b | envío-misión es, en efecto, el mandato de la tarde de Pascua (Jn
1524 III,25 | diversas vocaciones, todas manifestaciones del único Espíritu~e) Fundamento
1525 IV,37,a | opción viene claramente manifestada en el versículo 33: « Y
1526 I,13,a | descubrir y que se está manifestando cada vez más fructífero ».16~
1527 III,25 | en efecto, el Congreso manifestó la necesidad de una reflexión
1528 IV,35,a | pero quiere que ambos se manifiesten a sí mismos, y, señalando
1529 IV,33,b | en el gesto amplio de la mano que siembra « por doquier »;
1530 IV,37,b | solidez del acto creyente, manteniendo juntos estos extremos.~
1531 III,27,b | creyentes profundamente marcada por la unión fraterna, por
1532 I,11,a | Oriente es necesario poner en marcha una verdadera pastoral orgánica
1533 I,13,d | concepciones que han arriesgado marginar, en algún modo, en el pasado,
1534 Conclu,39 | Laghi~Prefecto~José Saraiva Martins~Arzobispo tit. de Tubúrnica~
1535 III,24 | ello, he aquí al primer mártir, Esteban, subrayando que
1536 III,27,d | Esteban que culmina en su martirio (Hch 6,8; 7,60), y de los
1537 | mas
1538 III,29,d | femenino, no asimilable al masculino, porque necesita de una
1539 Conclu,39 | hábito a la mediocridad y mata cualquier impulso interior
1540 II,18,b | como en el Evangelio de Mateo (Mt 10,20); sino en guardar
1541 Conclu,39 | engendraste y asististe con maternal amor a la Iglesia naciente,
1542 Intro,1 | Evangelio que salva, en la vida matrimonial y profesional, en la cultura
1543 II,22,b | apostólica, la vocación al matrimonio, las diversas formas de
1544 II,23 (52) | In laudibus Virginis Matris », Homilia II, 4: Sancti
1545 Intro,2 | en Roma, del 5 al 10 de mayo de 1997, para el Congreso
1546 IV,34 (100)| contentos de su vocación. La mayoría de los candidatos a la vida
1547 IV,36 (102)| que sean "superiores a la media", esto es, que sean algo "
1548 IV,34,c | inéditas, retos diversos, mediaciones humanas de la llamada divina.~
1549 IV,33 | parte de quien se pone como mediadorentre Dios que llama y el hombre
1550 Conclu,38 | menos fieles al deber de mediar la voz de Dios que llama
1551 Conclu,39 | minimalismo que crea hábito a la mediocridad y mata cualquier impulso
1552 III,26,e | hebreos y extranjeros: partos, medos y elamitas precisamente
1553 IV,33,d | absurdo en esta reacción medrosa y negativa; en el fondo
1554 III,26,e | mundo; no es un premio a los mejores, sino una gracia y un don
1555 II,17,d | las opciones diarias el memorial de la cruz, a llenar la
1556 III,26,b | interior y al corazón del mensaje-propuesta, más dirigida a la persona
1557 IV,34,b | dondequiera y en quienquiera a sus mensajeros; pero, también es llamativo
1558 IV,33,a | palabras y silencios, de mensajes y acciones, de miradas y
1559 IV,35,a | pagana de ciertos esquemas mentales y afectivos; y porque no
1560 IV,37,b | al mismo tiempo decisión mentalética-emotiva.~d) Más en concreto, hay
1561 I,10 | incide directamente en el meollo del problema: hoy, en una
1562 IV,36,d | No es simplemente una mera conmoción en los dos peregrinos
1563 III,29,e | recordar que no se trata meramente de una cuestión de organización
1564 IV,31 | no sólo a una redención merecida por otros, sino a una redención
1565 II,16,b | proyecto vocacional.~El mero hecho de existir debería
1566 IV,36 | Sentado con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo,
1567 III,27,c | para « el servicio de las mesas ».~Precisamente porque el
1568 I,11,d | transición hacia nuevas metas como el nuestro. De ello
1569 II,19,a | el designio del Reino y meter en ellas la levadura del
1570 IV | debería presentar la parte metodólogica-aplicativa. En efecto, se partió del
1571 II,17,d | fuentes de la Eucaristía y se mide en la Eucaristía de la vida.~
1572 III,24 | que antes eran tímidos y miedosos, como un estruendo, un viento,
1573 II,19,b | 2,5); en el cuerpo cada miembro necesita del otro para hacer
1574 III,26,e | etapa de la vida.~Es el milagro de Pentecostés y, por tanto,
1575 Intro,7 | también hoy con una pesca milagrosa las barcas de sus apóstoles
1576 Conclu,39 | anodina y sin gusto, del minimalismo que crea hábito a la mediocridad
1577 I,11,c | aplanados en los niveles mínimos de la tensión vital. Sin
1578 IV,37,b | y misión del sacerdocio ministerial es el presupuesto irrenunciable,
1579 III,29,d | animar cuidadosamente la ministerialidad educadora de la mujer, para
1580 I,12,b | pobres, no preocupada por su minoría numérica ni por las barreras
1581 IV,33,a | mensajes y acciones, de miradas y gestos; una libertad perfecta,
1582 IV,37,a | la vocación cristiana, la miran con desconfianza y temen
1583 I,13,d | de la que hablaba Jesús mirando al gentío que le seguía: «
1584 II,23 | nos ha sido dada para que mirándola, podamos también nosotros
1585 IV,33,b | acepción de personas.~Es mirándose en esta imagen como el agente
1586 III,29,e | han desaparecido del todo miras y prácticas particularistas
1587 III,24 | sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en
1588 Conclu,38 | celebrar un tiempo de gracia y misericordia, de conversión y renovación
1589 III,27,d | también, de las entrañas misericordiosas del Padre para el hombre,
1590 Conclu,39 | consagradas, religiosos y laicos, misioneros y misioneras, monjes y monjas,
1591 I,12 (11) | laici, 33-34, y Redemptoris missio, 33-34.~
1592 II,21 | según el ejemplo del método mistagógico de los Padres, abre a la
1593 I,12,b | corazón contemplativo, y místicos tan familiarizados con el
1594 II,18,b | el artista interior que modela con creatividad infinita
1595 II,19,c | Cristo criaturas nuevas y modeladas sobre él.~Cada vocación,
1596 II,18,b | llamados, para forjar y modelar tal identidad exactamente
1597 IV,36,b | creyente está llamada a modelarse sobre la misma correlación
1598 II,18,b | del amor divino. Este « molde divino », el Espíritu santificador
1599 I,13 (17) | Pontifici per la Giornata mondiale di preghiera per le vocazioni,
1600 Conclu,39 | misioneros y misioneras, monjes y monjas, que con su vida sepan a
1601 III,26,d | sacerdote o del religioso, del monje que abandona el mundo, o
1602 Conclu,39 | misioneros y misioneras, monjes y monjas, que con su vida
1603 IV,36,b | consigo mismo, una realidad « monstruosa »; será libre de elegir
1604 I,13,b | interrogantes serios en el montón de palabras, y se opone
1605 IV,34,c | fueron y vieron dónde moraba, y permanecieron con El
1606 I,11,d | ante todo, espiritual y moral. Unidad, además, que deberá
1607 IV,37 (110)| 262; Cfr. también L.R. Moran, « Orientaciones doctrinales
1608 I,13,b | existir, pero también del morir.~En especial hace referencia
1609 IV,36,b | toda su carga de misterio y mortificación, llega a ser la plena realización
1610 III,25 | teología fundamenta, inspira y motiva la pastoral vocacional en
1611 IV,37,b | el llamado.~c) Sobre la motivación o la modalidad de la opción
1612 II,17,c | de la misión, necesita de motivaciones fuertes, y, sobre todo,
1613 I,13,c | la misma incertidumbre y motivada por una coyuntura negativa;
1614 III,25 | aspecto aislado o sectorial, motivado por una situación eclesial
1615 III,26,d | vocacional, en efecto, permite moverse de lo objetivo a lo subjetivo,
1616 III,26,g | ancianos) y de movimientos (del movimiento por la vida a las varias
1617 IV,33,c | del momento en el que el muchachoa se abre a la vida y tiene
1618 III,27,a | cuando « a la vista de las muchedumbres cansadas y decaídas como
1619 IV,35,a | vocacional, se dejan provocar y muestran una buena predisposición,
1620 II,17 | seguimiento~17. « Señor, muéstranos al Padre, y nos basta » (
1621 I,12,b | de la caridad cristiana; mujeres que descubran en la fe cristiana
1622 III,27 | descrita en los Hechos, « se multiplicaba grandemente el número de
1623 II,16,e | voluntad; no según perspectivas mundanas, muchas veces de poca altura,
1624 I,12,a | aproximado, « destruyendo el muro de enemistad que los separaba » (
1625 III,25 | misterio de la Iglesia como mysterium vocationis ».(56)~Juan Pablo
1626 I,13,c | la actividad vocacional nacía en buena parte del miedo (
1627 I,11,d | nueva Europa » que está naciendo podría llegar a ser una
1628 Conclu,39 | maternal amor a la Iglesia naciente, confiamos todas las vocaciones
1629 II,23 | antes: « Antes que el Verbo naciese de la Virgen, El ya la había
1630 III,29,e | coordinación entre el Centro nacional, Centros diocesanos y organismos
1631 IV,35 | Contestáronle: « Lo de Jesús Nazareno, varón profeta, poderoso
1632 II,14 | misma pregunta de María de Nazaret: « ¿Cómo es posible? » (
1633 III,25 | coherente con ella, que nazca de aquella teología y vuelva
1634 II,18,d | vocaciones en la Iglesia son necesarias en su variedad para realizar
1635 Intro,7 | raíces cristianas, pero necesitada ella misma de nueva evangelización
1636 II,22,b | pues, como el nuestro, necesitado de profecía, es sabio favorecer
1637 I,12,b | modo, sin precedentes.~Se necesitan personas, capaces de « echar
1638 IV,33,d | alguno; al contrario, es negada y desmentida, es como sofocada
1639 IV,37,b | inclinaciones positivas y negativas, de sus ideales y sus contradicciones,
1640 II,18,e | es un talento que hay que negociar; es un mensaje que transmitir
1641 IV,33,d | contexto social es éticamente neutro y carente de esperanza y
1642 III,26,e | Apóstoles no hacen absolutamente ningunaacepción de personas, hablan a todos,
1643 I,11,c | de la existencia, son nómadas: circulan sin pararse a
1644 III,26,d | mismo a Dios como salida normal y para algunos ineludible.~
1645 IV,37,b | desarrollar sus deberes normales sin crearle tensión excesiva
1646 IV,35,c | Lc 24,27).~— indica en la normatividad de la palabra y en la centralidad
1647 I,11,d | del Oeste al Este, del Norte al Sur, defendiéndola de
1648 III,24 | y elegir por Dios.~Estas notas de la comunidad primitiva
1649 I,11 | fuertemente marcado por elementos novedosos. Aquí los resumimos apenas,
1650 III,26,g | con los padres, con los novios, con los enfermos y con
1651 I,12,a | urgente proponer de nuevo el núcleo o centro del kerigma como «
1652 I,12,b | preocupada por su minoría numérica ni por las barreras puestas
1653 III,24 | Iglesia de los comienzos era numéricamente pequeña y débil. La pastoral
1654 III,27 | multiplicaba grandemente el número de los discípulos en Jerusalén » (
1655 III,26,c | permiten abrir la vida misma a numerosas posibilidades vocacionales,
1656 I,12 (11) | Pablo VI, Evangelii nuntiandi, 2. También, Juan Pablo
1657 III,27,a | llega a ser sabiduría que se nutre con asiduidad, los ojos
1658 II,19,b | para esta disponibilidad obediente.(41)~Es como decir: la fidelidad
1659 II,22,a | reciprocidad de la comunión. El obispo, pues, con su presbiterio,
1660 II,17,d | como El pan partido para la oblación al Padre y para la vida
1661 II,17,b | Esta manifiesta la actitud oblativa, que alcanza su epifanía
1662 IV,35,d | acción espiritual, ella obliga necesariamente a la persona
1663 Intro,6 | quien cree no tener ninguna obligación al respecto.~Quisiéramos
1664 III,28 | sólo representan un camino obligado, sino que, sobre todo, ofrecen
1665 IV,35,a | ambos se ven virtualmente obligados a releer la reciente historia
1666 IV,35 | fingió seguir adelante. Obligáronle diciendo: « Quédate con
1667 IV,35,d | sin su palabra brota la obscuridad de la incomprensión o de
1668 IV,33,b | su futuro!~Es maravilloso observar al sembrador de la parábola
1669 IV,33,d | hace crecer hasta lo que obstaculiza su desarrollo. Incluso a
1670 IV,37,a | poniendo toda clase de obstáculos a su seguimiento y desanimando
1671 I,13,c | a menudo con resultados obtenidos forzando la libertad del
1672 II,14 | llega a ser cada vez más obtusa, y las cuestiones más importantes
1673 II,16,b | considerar la vida como una cosa obvia, debida, casual.~Quizá resulta
1674 III,28 | de dudosa autenticidad.~Obviamente tales dimensiones estarán
1675 II,17,a | circunstancias, fuesen para El una ocasión para colocar de algún modo
1676 III,24 | 14), e inmediatamente se ocupan de llenar el puesto dejado
1677 IV,35,b | puesto que en ella ha de ocupar. ¿Qué otros, además del
1678 IV,33,a | un menor resultado. Como ocurre con el sembrador de la parábola.~
1679 IV,35 | conoce los sucesos en ella ocurridos estosdías? ». El les dijo: « ¿
1680 IV,36,a | posibilidades, significa ofender su dignidad e impedir su
1681 II,22,a | sus colaboradores en el oficio apostólico.~El ministerio
1682 I,12,a | novum » del Evangelio para ofrecerlo a las nuevas exigencias
1683 IV,36,c | sicológicamente al joven a concebir el ofrecimiento de sí, en la opción vocacional,
1684 IV,35 | Y El les dijo: « ¡Oh hombres sin inteligencia
1685 IV,34,a | ojos para ver ni oídos para oir a Quien camina junto a cada
1686 I,13,b | referencia a valores un tanto olvidados por cierta mentalidad emergente («
1687 II,14 | misterio de la muerte? ».~No se olvide, sin embargo, que en la
1688 Intro,1 | Dios~1. Bendito sea Dios Omnipotente que ha bendecido la tierra
1689 IV,37,b | don de Dios (es el nivel ontológico), y no a la precariedad
1690 II,23 (52) | Homilia II, 4: Sancti Bernardi opera, Romæ, Editiones Cistercenses,
1691 III,25 | pronta y generosa, que hace operante la gracia de la vocación.(68)~
1692 III | atraviesan algunos principios operativos, en los que la perspectiva
1693 I,13,b | montón de palabras, y se opone una cultura capaz de encontrar
1694 III,27 (84)| más a los Obispos la gran oportunidad que les ofrece la celebración
1695 III,27,b | para que en el momento oportuno estén en grado no sólo de
1696 I,13,c | hacerse los interrogantes oportunos y ver los eventuales errores
1697 III,29 (90)| Optatam totius, 2; DC, 57-59; cfr.
1698 I,11,c | parte de los jóvenes— en una óptica consecuente, limitada a
1699 II,18,b | artífice de nuestras almas y « óptimo consolador ».~Pero sobre
1700 III,25 | coherencia de vida en el que ora, ante todo, y se inserta
1701 III,29,b | individualismo, las comunidades orantes y apostólicas abren a dimensiones
1702 IV,30 | pedagógicos (grupo, comunidad, oratorios, escuela y, sobre todo,
1703 III,25 | naturaleza, es una actividad ordenada al anuncio de Cristo y a
1704 II,22,a | aquellos que aspiran a las Ordenes sagradas, para llegar a
1705 III,29,a | Pentecostés y al tiempo ordinario, el camino del año litúrgico
1706 I,11,a | marcha una verdadera pastoral orgánica al servicio de la promoción
1707 III,29,e | meramente de una cuestión de organización práctica, cuanto de coherencia
1708 III,29,a | vocacionales nacionales... los órganos competentes en todas las
1709 IV,33,d | necesaria la libertad de quien orienta el camino del hombre: una
1710 I,13,c | promoción vocacional se orientaba exclusiva y principalmente
1711 IV,34,a | pedagógico vocacional es un viaje orientado hacia la madurez de la fe,
1712 Intro,9 | al menos algunas pistas orientadoras sobre el plan del método
1713 II,21 (46) | la Exhortación Apostólica Orientale lumen (1995).~
1714 Intro,5 | sois sólo instructores que orientan en las opciones existenciales:
1715 III,27,d | párrafo bíblico que nos está orientando: ved el testimonio-catequesis
1716 Conclu,38 | algún modo, contribuye a orientarlo. En dos direcciones.~La
1717 Intro,9 | documento sigue la lógica que orientó los trabajos del Congreso:
1718 III,26,a | vocacional es la perspectiva originaria de la pastoral general~El
1719 III,26,a | particular la juvenil, es originariamente vocacional »;(69) en otras
1720 II,16,a | relación pertenece al designio originario, porque el Padre « en El —
1721 I,12 | una época de paso de una orilla a la otra ».(12)~
1722 III,27,b | define como la « regla de oro de la pastoral vocacional ».(81)
1723 Intro,2 (1)| hermanas (Protestantes, Ortodoxos y Anglicanos).~
1724 IV,37,b | de la prudencia, más que ostentosa capacidad personal. Precisamente
1725 II,15 | concreta: « A cada uno se le otorga la manifestación para la
1726 III,27,a | cansadas y decaídas como ovejas sin pastor, exclamó: La
1727 II,19,b | personal. Cuando un joven oye la llamada y emprende en
1728 III,26,g | el corazón » y a poner al oyente ante la pregunta estratégica (« ¿
1729 I,11,a | de él. En el Congreso se oyó insistentemente la pregunta: « ¿
1730 II,21 | alcance requiere tiempo, paciencia, respeto de la sensibilidad
1731 IV,35,c | la vocación que el mismo Padre-sembrador ha depositado en los surcos
1732 IV,35,a | descubrir la raíz ambivalente y pagana de ciertos esquemas mentales
1733 III,24 | Dios para anunciar a los paganos el misterio escondido en
1734 Intro,7 | muchos evangelizadores, que pagaron incluso con la sangre su
1735 I,11,a | opciones. Así, si en los países de la parte oriental se
1736 III,26,g | La vocación es el corazón palpitante de la pastoral unitaria!(76)~
1737 IV,33 (97) | 16IV1978), en Insegnamenti di Paolo VI, XVI 1978, pp. 256-260 (
1738 III,26,d | indicar el tiempo apropiado y paracalibrar con prudencia, según un
1739 I,11,c | son nómadas: circulan sin pararse a nivel geográfico, afectivo,
1740 IV,33,d | prospectivos. Todos los elementos parecenconcurrir para debilitar la propuesta
1741 I,13,c | si el fin, un tiempo, parecía ser el reclutamiento, o
1742 I,13,c | Iglesia, o a aquéllos que parecían manifestar inmediatamente
1743 IV,33,d | campo vocacional sucede algo parecido. La siembra es sólo el primer
1744 III,29 (93)| animadores de base: catequistas, párrocos, diáconos, consagrados,
1745 III,28 | Siempre, sin embargo, que se parta de una fuente o de una verdad
1746 II,19,c | De aquí la intrínseca participación de toda vocación en el apostolado
1747 IV,31 | pecadores, todos « llamados » a participar del mismo don y de la misma
1748 III,27,b | cual se aprende a hacer partícipes a los otros de los proyectos
1749 II,19,b | vocaciones generales.~Y en su particularidad cada vocación es « necesaria »
1750 III,29,e | del todo miras y prácticas particularistas y poco eclesiales.(92)~Por
1751 III,26,a | despertarla en cada creyente; partirá del intento de situar al
1752 III,26,e | hebreos y extranjeros: partos, medos y elamitas precisamente
1753 I,13,c | tiempo, por fin, de que se pase decididamente de la « patología
1754 I,13,a | impresa en el hombre, a nivel pastoral-eclesial responden a las varias exigencias
1755 II,17,d | cristiana desde los orígenes es patente la centralidad del misterio
1756 II,21 | acompañar con solicitud paterna a los jóvenes que individual
1757 I,13,c | pase decididamente de la « patología del cansancio »(25) y de
1758 II,15 | 1 Cor 12,4-6). La imagen paulina pone en evidencia, claramente,
1759 II,18,e | compromiso de renunciar al pecado y a las obras del maligno,
1760 IV | CUARTA PARTE~PEDAGOGIA DE LAS VOCACIONES~« ¿No
1761 IV | por concretas actitudes pedagógicas evangélicas: sembrar, acompañar,
1762 III,27,d | en los planos teológico y pedagogico, para el discernimiento,
1763 III,25 | pastoral vocacional y praxis pedagógico-pastoral.~« La pastoral de las vocaciones
1764 IV,33 | comieron. Otra cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra;
1765 IV,33,a | discernimiento vocacional penetra en el misterio de la libertad,
1766 IV,33,a | actividad del hombre: trabajo y penetración de Dios en lo profundo de
1767 III,29,b | penúltimas e inmediatas, y penetrado del viento gélido del individualismo,
1768 I,13,b | vocación~Estos elementos están penetrando progresivamente la conciencia
1769 III,26,g | problemáticas concretas. ~Pensamos, además, en cuán importante
1770 IV,36,b | quiera, pero no será libre de pensarse fuera de la lógica del don.~
1771 III,29,b | volcado sobre las cosas penúltimas e inmediatas, y penetrado
1772 IV,34,b | siempre preocupado por la penuria de agua; y es precisamente
1773 IV,34,c | signo vocacional puede ser percibido mejor.~
1774 IV,37,b | entre la sensación del perderse y del encontrarse, entre
1775 IV,35,b | misterio del hombre.~La pérdida del significado del misterio
1776 IV,35,a | tristeza y sus esperanzas perdidas, les ayuda a adquirir conciencia
1777 IV,34 | desanimados, que parecen haber perdido toda ilusión por buscar
1778 IV,36,d | mera conmoción en los dos peregrinos que escuchan las explicaciones
1779 II,16,a | total gratuidad, la fuente perenne de la existencia y del amor,
1780 II,23 | María, en fin, es la imagen perfectamente realizada de la « mujer »,
1781 III,29,a | para alcanzar los muros periféricos de la Iglesia particular.~
1782 III,27,b | creyentes que se reúnen periódicamente en sus casas para redescubrir
1783 III,26,g | incomprensibles, por el contrario, si permanecen aisladas; no hace pastoral
1784 III,24 | desde el principio habían permanecido con Jesús: para que « sea
1785 IV,34,c | y vieron dónde moraba, y permanecieron con El aquel día » (Jn 1,
1786 II,18,a | resucitado »,(35) « para que permanezca siempre con vosotros » (
1787 IV,33,d | libertad de espíritu que permita continuar y no echarse atrás
1788 IV,34,a | que la búsqueda arriesga perpetuarse en un interminable y a veces
1789 III,24 | no puede sino provocar la persecución de las autoridades, y por
1790 III,24 | consiente también Saulo, el perseguidor de los cristianos, el que,
1791 III,24 | reunidos en el cenáculo, « perseveraban unánimes en la oración...
1792 III,27,a | orígenes, cuyos miembros eran perseverantes « en la fracción del pan
1793 III,29,d | diálogo con el Señor.~Las personalidades espirituales fuertes no
1794 IV,37,b | de las aspiraciones y la pesantez de los propios límites,
1795 Intro,7 | llenar también hoy con una pesca milagrosa las barcas de
1796 Intro,7 | toda la noche y no hemos pescado nada » (Lc 5,5). Pero queremos,
1797 Intro,7 | hacer de cada creyente un pescador de hombres.~
1798 I,10 | Evitando toda interpretación pesimista del presente, como también
1799 I,13,c | ahora el miedo, siempre pésimo consejero, cede el puesto
1800 IV,37,b | especializadas para no cargar pesos imposibles sobre hombros
1801 IV,35,d | para acoger esperanzas, peticiones, deseos del Otro: del Padre
1802 II,21 | individual o colectivamente piden dedicarse a la vida monástica
1803 I,12 | actual Pontífice vienen pidiendo una profunda renovación
1804 I,13,c | hacer nacer incluso de las piedras hijos de Abraham (cfr. Mt
1805 IV,37,a | felicidad. Muchos jóvenes piensan todavía lo contrario sobre
1806 I,11,a | pone todo al mismo plano, pierde toda posibilidad de opción
1807 Conclu,39 | de la Epifanía del Señor.~Pío Card. Laghi~Prefecto~José
1808 Intro,9 | trazar al menos algunas pistas orientadoras sobre el plan
1809 I,11,b | la carencia de auténticos planes pastorales..., de la debilidad
1810 III,27,d | vocación », adecuada, en los planos teológico y pedagogico,
1811 I,13,b | es el campo en el que se plantea la búsqueda de la vocación ».(19)~
1812 III,26 | a la pastoral una claro planteamiento vocacional. Para alcanzar
1813 II,16,e | fidelidad al Bautismo impulsa a plantear a la vida y a sí mismo,
1814 II,17,c | llama, el único que puede plasmar en ellos sus mismos sentimientos.~
1815 III,25 | Debemos dirigir una constante plegaria al Dueño de la mies para
1816 I,13,b | específicas —las vocaciones en plural— es, sobre todo, carencia
1817 IV,37,a | viene de Dios.~Cuando es pobre esta certeza, el sujeto
1818 | poca
1819 Intro,4 | pequeños. Una carta en la que podáis reconocer vuestros problemas,
1820 III,27,a | manifiesta la confianza en la voz poderosa del Padre, el único que
1821 IV,36,a | precisamente porque aquel gesto lo podía hacer sólo El, como bien
1822 IV,34 | ellos, pero sus ojos no podían reconocerle » (Lc 24, 1316).~
1823 II,23 | fragmento en el que Dios ha podido verter todo su amor divino;
1824 III,26,e | como algo que sólo algunos podrían comprender y considerar
1825 IV,37,b | acoger e integrar aquellas polaridades contrapuestas que constituyen
1826 I,11,b | pluralista y ambivalente, « politeísta » y neutra. Por un lado,
1827 III,26,f | auténtica- de conjuntar los dos polos: sujeto y comunidad. Desde
1828 IV,37,a | y a la vida consagrada, poniendo toda clase de obstáculos
1829 I,12 | que la Iglesia y el actual Pontífice vienen pidiendo una profunda
1830 II,15 (28) | Pablo VI, Populorum progressio, 15.~
1831 II,18,e | con El a Jesús. He aquí porqué la celebración del sacramento
1832 IV,33,b | criatura de Dios, también es portador de un don, de una vocación
1833 IV | los elementos teológicos portadores del tema de la vocación,
1834 I,11,c | esto tienen miedo de su porvenir, experimentan desasosiego
1835 II,18,d | a su vez— es la de hacer posibles y factibles las vocaciones
1836 I,13,d | vocacional y su natural posición de centralidad y síntesis
1837 IV,37,a | que acentuase los aspectos positivos y gratificantes de la vocación
1838 III,27,c | animación vocacional del post-Concilio ha pasado gradualmente de
1839 III,25 | necesidad de una reflexión posterior de estudio, a fin de descubrir
1840 IV,37,b | la Exhortación Apostólica postsinodal Pastores dabo vobis Juan
1841 III,29,e | instituidas regularmente o potenciadas adecuadamente.~También se
1842 IV,37 (112)| sentido la recomendación del Potissimum Institutioni, sobre la homosexualidad,
1843 I,11,a | se da por descontado: es prácticamente imposible reflejar de modo
1844 III,29,e | desaparecido del todo miras y prácticas particularistas y poco eclesiales.(92)~
1845 II,18,c | superación de un difundido pragmatismo y de aquella superficialidad
1846 I,13,c | entre sí la reflexión del pre-congreso con el análisis del congreso.
1847 III,28 | objetividad, en tal sentido, precede a la subjetividad, y el
1848 III,28 | debe aprender a darle la precedencia, si verdaderamente quiere
1849 II,16,e | personal. Su acto es siempre precedente, anterior, no espera la
1850 I,12,b | tanto y, en algún modo, sin precedentes.~Se necesitan personas,
1851 III,26,d | después, restringirse y precisarse según la llamada de cada
1852 IV,33,d | seguir otras atenciones bien precisas para que las dos libertades
1853 IV,34,b | sean; o es capaz -si fuera preciso- de « suscitar y estimular
1854 II,23 | la Virgen, El ya la había predestinado como su madre ».(53)~María
1855 II,17,a | substancia » (Heb 1,3), predestinándonos a ser conformes a su imagen (
1856 II,23 | los siglos; el Altísimo la predestinó y se la preparó ».(52) Y
1857 II,17,c | acompañaran y para enviarlos a predicar » (Mc 3,14). La vida cristiana
1858 II,16 | ella misma es misterio de predilección y gratuidad absoluta.~
1859 IV,35,a | provocar y muestran una buena predisposición, pero que, después, se detienen
1860 I | cultural, en la que parece predominar un modelo antropológico
1861 IV,37,b | propias dotes como única y preeminente garantía de autoestima),
1862 Conclu,39 | del Señor.~Pío Card. Laghi~Prefecto~José Saraiva Martins~Arzobispo
1863 IV,33,b | cualquiera, sin ninguna preferencia o excepción. Si todo ser
1864 II,16 | Voluntad buena que lo ha preferido a la no existencia, que
1865 III,28 | eclesiales deben ser los preferidos; representan un poco la
1866 I,13 (17) | la Giornata mondiale di preghiera per le vocazioni, Roma 1994,
1867 IV,34,a | vocacional pastoral, nos preguntamos ahora: ¿qué es un itinerario
1868 I,11,c | compromisos definitivos y se preguntan acerca de su existencia.
1869 I,13,c | Existe una historia, con una prehistoria, seguida de fases que se
1870 Intro,3 | esperar, y que ahora se ve premiada con una nueva floración
1871 III,26,e | todo el mundo; no es un premio a los mejores, sino una
1872 II,18,c | la vida espiritual es la premisa para responder a la nostalgia
1873 II,19,b | comunidad que ha creado las premisas para esta disponibilidad
1874 III,27,b | por el Padre quien no se preocupa de responder al hermano?~
1875 I,12,b | para con los pobres, no preocupada por su minoría numérica
1876 III,25 | evangelizadores especialmente preparados ».(61)~A este propósito
1877 II,18,d | concretas direcciones, que preparan y constituyen el secreto
1878 Conclu,38 | el pueblo de Dios se está preparando a celebrar un tiempo de
1879 IV,37,a | definitivos, parece útil prepararlos gradualmente a asumir responsabilidades
1880 II,23 | Altísimo la predestinó y se la preparó ».(52) Y San Agustín ya
1881 II,22,a | la sucesión apostólica); presbiteral (que es la « representación
1882 II,22,a | El obispo, pues, con su presbiterio, está llamado a discernir
1883 Intro,7 | También nosotros, ahora, nos presentamos al Señor, como un tiempo
1884 Intro,9 | consiguiente, iniciaremos presentando la situación, para, después,
1885 I,11 | el Documento de trabajo presentó un cuadro de la situación
1886 III,26,a | vocacional. Es éste un servicio prestado a cada persona, a fin de
1887 I,11,b | contexto, merece que se preste atención a la relación que
1888 IV,37,b | proyecto vocacional, y que no presume ni desespera ante lo negativo
1889 III,26,d | efecto, va unida a otra, la presupone y la exige, mientras todas
1890 I,13,c | ni con estas palabras se pretende incitar a renovar simplemente
1891 Intro,8 | animación vocacional.~No pretendemos, en modo alguno, decirlo
1892 II,18,d | todavía una vez más, hacer prevalecer la lógica del amor sobre
1893 II,18,e | sacramento de la Confirmación prevé la renovación de las promesas
1894 Conclu,38 | fundada no sobre nuestras previsiones y nuestros cálculos, que
1895 III | considerada uno de los objetivos primarios de toda la Comunidad cristiana ».(54)~
1896 III,28 | llamado a ser. O sea, debe primeramente realizarlo que se exige
1897 II,20 | las Iglesias deben ser las primeras en dar el ejemplo de una
1898 III,29,a | el misterio de Jesús, « primogénito entre muchos hermanos » (
1899 IV,32 | las cinco características principales del ministerio vocacional,
1900 II,19,c | constituyen dos caras del mismo prisma. Definen el don y la aportación
1901 II,18,d | sobre la de los intereses privados, la lógica de la copartición
1902 III,26,e | dirige a algunas personas privilegiadas o que ya han hecho una opción
1903 III,27 (77)| llamada. Ella es el momento privilegiado donde todo el pueblo de
1904 III,27,c | aprendido a tener como un privilegio lavar los pies de los hermanos
1905 III,26,e | se dirige el anuncio y la pro-vocación, con el arte de hablar a
1906 I,11 | situación europea sobre la problemática vocacional fuertemente marcado
1907 III,29,d | doquier, la debilidad y la problématica de los lugares pedagógicos
1908 IV,37,b | pasado, en particular el más problemático, y la consiguiente libertad
1909 I,13,d | coherencia con la que se proceda en esta línea la que ayudará
1910 IV,34,a | de ayudar a reconocer la procedencia de la voz misteriosa; no
1911 III,27 | permite avanzar un paso, procediendo de los principios teóricos
1912 IV,37,a | temporal (« al instante ») proclama con fuerza la decisión de
1913 Intro,8 | del que está a su vera.~Procurará, sobre todo, unir entre
1914 I,10 | ofrecer datos, sino que procuraremos indicar en qué dirección
1915 III,24 | Apóstoles continúan haciendo prodigios en el nombre de Jesús y
1916 I,11,c | pluralista y compleja tiende a producir jóvenes con una identidad
1917 II,22,b | el nuestro, necesitado de profecía, es sabio favorecer aquellas
1918 I,11,c | futuro a la elección de una profesión, a la situación económica
1919 Intro,1 | en la vida matrimonial y profesional, en la cultura y en la política,
1920 I,12,b | lenguajes de nuestra sociedad; profesionales y personas sencillas capaces
1921 II,22,b | indispensable favorecer el aspecto profético típico de cada vocación
1922 Intro,7 | esta tierra generosa de profundas raíces cristianas, pero
1923 IV,37,b | haber agotado todas las profundidades del misterio personal, pretensión
1924 Intro,2 | el compartir fraterno, la profundización doctrinal, el encuentro
1925 III | el que ahora quisiéramos profundizar, especialmente desde el
1926 III,26 | Para alcanzar este objetivo programático trataremos de delinear algunos
1927 I,13,b | elementos están penetrando progresivamente la conciencia de los creyentes,
1928 II,15 (28) | Pablo VI, Populorum progressio, 15.~
1929 I,13,b | confianza en sí mismo y en el prójimo, la libertad de turbarse
1930 II,18,e | prevé la renovación de las promesas bautismales y pide al confirmando
1931 II,21 | de Roma.~No se puede ser promotor de vocaciones al sacerdocio
1932 I,12,b | gente, acogedora con todos, promotora de la justicia, solícita
1933 II,20 | espíritu de unidad eclesial van promovidas y favorecidas la coparticipación
1934 III,29,c | Esto puede ser eficazmente promovido, si se tienen en cuenta
1935 I,13,b | misterio de la llamada divina promueva una « nueva cultura vocacional
1936 III,25 | cristiana, la respuesta libre, pronta y generosa, que hace operante
1937 IV,37,a | reencontrada, que viene puesta prontamente, como es propio de la vocación
1938 II,16,b | nos ha sacado de la nada pronunciando nuestro nombre.~Y, en adelante,
1939 IV,35,b | misterio llega a ser categoría propedéutica a la fe. Es posible y, para
1940 III,29,e | pastoral vocacional para proponerse como perspectiva unitaria
1941 I,11,d | sus propios intereses, y proponiéndola al mundo entero como ejemplo
1942 I,10 | nuestro trabajo y la justa proporción (o desproporción) entre
1943 IV,36 (102)| Así, la Proposición 23: « Es importante subrayar
1944 III | segunda parte, en cambio, ha propuesto una reflexión teológica
1945 III,29,a | El Congreso europeo se propuso, entre otros, un objetivo:
1946 IV,37 | vocacional, sino que deberá proseguir después hasta la maduración
1947 IV,33,d | de esperanza y de modelos prospectivos. Todos los elementos parecenconcurrir
1948 II,18,d | Santo se atribuye el eterno protagonismo de la comunión que se refleja
1949 III,25 | como sujeto activo, como protagonista, a la comunidad eclesial
1950 II,19,d | poder del Espíritu, las protege, las alimenta y las sostiene.
1951 Intro,2 (1)| de las Iglesias hermanas (Protestantes, Ortodoxos y Anglicanos).~
1952 III,29,e | desde hace tiempo con gran provecho.~No obstante, no sucede
1953 II,19,d | idoneidad de los llamados, provee para que éstos reciban una
1954 I,13,a | vocación es el pensamiento providente del Creador sobre cada criatura,
1955 III,24 | de la primera comunidad, provista de algunos elementos esenciales,
1956 IV,36 (103)| Que vuelve bajo forma de provocación en las palabras de Pablo
1957 II,17,a | sus encuentros humanos, provocados por las más diversas circunstancias,
1958 I,13,c | los nuestros », los más próximos a los ambientes de Iglesia,
1959 II,17,a | diálogo, que no tenga una proyección vocacional, que no exprese,
1960 I,13,c | que nace de la fe y se proyecta hacia la novedad y el futuro
1961 II,19,b | que la vida de cada uno se proyecte a partir de Dios que es
1962 IV,37,b | qué condiciones se puede prudentemente acoger la solicitud vocacional
1963 III,29,d | de la fe, puestos a dura prueba por la cultura del individualismo,
1964 III,26,e | y elamitas precisamente prueban la gran muchedumbre sin
1965 Intro,8 (4)| Vocaciones, Itaicí 1994 (publicada en « Seminarium », 19943,
1966 Intro,4 | uno de vosotros, en la que pudieseis sentir, con la ayuda de
1967 III,29,b | pedagógica para formar al pueblode Dios en la oración por todas
1968 II,14 | Qué es la vida? ¿A qué puerto arribamos más allá del misterio
1969 I,12,b | numérica ni por las barreras puestas a su acción, no asustada
1970 II,19,c | ministerio, radicado en la pura gratuidad del don. La llamada
1971 Intro,2 | Consagrada en Europa,(1) pusimos en manos del Dueño de las
1972 IV | pastoral de las vocaciones.~Queda tan sólo estudiar la dimensión
1973 II,18 | llamados del Evangelio no quedarán solos: Jesús les asegura
1974 II,22,a | Espíritu para que ella no se quede encerrada en sí misma, en
1975 IV,37,b | en clave de gracia o de queja? ¿Se siente consciente o
1976 III,26,d | específico, sin anticipar ni quemar las propuestas, sino haciéndolas
1977 | querer
1978 II,16 | porque es amado, pensado y querido por una Voluntad buena que
1979 Intro,4 | decir la verdad! Sabedlo, queridos jóvenes, la Iglesia sigue
1980 | quienquiera
1981 I,11,d | que buscan « compañía » y quieren « construir una nueva sociedad,
1982 II,18,e | del maligno, siempre al quite para desfigurar la imagen
1983 II,19,c | vocación es ministerio, radicado en la pura gratuidad del
1984 IV,36,c | pedir opciones tan fuertes y radicales, como una llamada de especial
1985 IV,34 (100)| y por una vida entregada radicalmente a él en la consagración,
1986 IV,36,c | propuesta de Dios, por difícil y rara que pueda parecer (lo es
1987 IV,37,a | comunidad estaba proclamando, y ratifica también su particular camino
1988 I,11,a | heterogeneidad es también ratificada por el desarrollo de las
1989 III,26,d | según un orden que no parece razonable invertir y que desaconseja,
1990 IV,34 | Mientras iban hablando y razonando, el mismo Jesús se les acercó
1991 IV,37,b | Dios quiere decir siempre re-apropiarse de la vida que se quiere
1992 IV,33,d | extraño y absurdo en esta reacción medrosa y negativa; en el
1993 I,13,c | sólo de una invitación a reaccionar ante una sensación de cansancio
1994 IV,35,b | motivo de ciertas actitudes y reacciones suyas y, al mismo tiempo,
1995 I,12,b | fuerza por el Concilio(13) y reafirmada, en diversas ocasiones,
1996 Conclu,38 | crisis.~Por esto nosotros reafirmamos, al término de esta reflexión,
1997 III,29,e | diocesanos y nacionales, más que reafirmar aquí cuanto ya de manera
1998 I,13,c | la Iglesia, y reconozca y realice en sí misma su propia verdad;(23)~—
1999 III,27,d | concretas de vocaciones realizadas, puede ser decisivo para
2000 II,16,d | será feliz y plenamente realizado estando en su puesto, aceptando
2001 Intro,4 | seréis felices y plenamente realizados si os disponéis a realizar
2002 III,26,g | propuestas pastorales y permite realizarlas en la vicisitud existencial
2003 IV,35,a | el plan de Dios como se realizó en Jesús; entre su modo
2004 III,29,e | Además de recomendar la reanudación del compromiso en tal campo
2005 I | nueva evangelización debe reanunciar el sentido fuerte de la