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| Obra Pontificia para las Vocaciones Eclesiasticas Nuevas vocaciones para nueva Europa IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
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2006 IV,37,b | estratégicas de la reelaboración y reapropiación del propio pasado, en particular
2007 I,11,a | este tiempo histórico, con recaída negativa en el plano vocacional.
2008 IV,33,d | más bien, se la mira con recelo y desconfianza, como si
2009 IV,35,d | educadores vocacionales los que recen, enseñen a rezar, eduquen
2010 IV,35,c | acontecimientos existenciales, sin rechazar suceso alguno, en especial
2011 II,19,d | llamados, provee para que éstos reciban una formación adecuada,
2012 III,27 (84)| llamar » a los jóvenes que reciben dicho sacramento.~
2013 Intro,1 | uno según el don y misión recibidos. Le damos gracias porque
2014 III,24 | su poder soberano; pero recibiréis la virtud del Espíritu Santo,
2015 II,20 | todas partes, y la ayuda recíproca entre las Iglesias.~
2016 III,26,g | entre ellas, se iluminan recíprocamente, son complementarias unas
2017 II,21 (46) | enseñanza insistentemente reclamada por Juan Pablo II en las
2018 IV,33,b | Viene bien recordar aquí, el reclamo de Pablo VI: « Que ninguno,
2019 III,26,b | compromiso concreto y no de vagos reclamos a una fe abstracta y alejada
2020 I,13,c | de profeta sino tan solo recogedor de sicómoros, un profeta,
2021 I,11 | Congreso mismo, tratando de recoger los más significativos,
2022 IV,37 (112)| Ver en tal sentido la recomendación del Potissimum Institutioni,
2023 III,29,e | auténticamente eclesial.~Además de recomendar la reanudación del compromiso
2024 I,13,c | calidad », como el Papa recomendó en su Discurso al final
2025 III,29,b | pastoral vocacional para recomenzar cada año con candidatos
2026 IV,35,c | lectura, capaz no sólo de recomponer entre ellos los acontecimientos
2027 II,17,c | curando a los enfermos, reconciliando a los pecadores y dejándose
2028 I,12,b | pueblos de Europa y para reconciliar los espíritus.~Son precisos «
2029 IV,35,b | del misterio de Dios para reconducir al misterio del hombre.~
2030 IV,34 | pero sus ojos no podían reconocerle » (Lc 24, 1316).~Elegimos,
2031 IV,37,b | componentes menos positivas, reconociéndolas con realismo y adoptando
2032 IV,36,b | otro « reconocimiento »: el reconocimiento- descubrimiento, dentro del
2033 I,13,c | edificación de la Iglesia, y reconozca y realice en sí misma su
2034 II,20 | que habrá que construir y reconstruir una y otra vez. « La pastoral
2035 II,17,d | y en la vida, a vivir « recordando » en la verdad y la libertad
2036 IV,34 | permanece junto al hombre para recordarle la Palabra del Maestro;
2037 Intro,6 | al respecto.~Quisiéramos recordaros que sólo un testimonio coral
2038 I,12 | siglo XX ».(11) Y como nos recordó el Congreso, « no hay que
2039 IV,30 | pedagogía y hace vislumbrar los recorridos, con el deseo sincero de
2040 I | fundamental llamada a la santidad, recreando una cultura favorable a
2041 II,18,c | tiempos nuestros? ¿Qué debemos rectificar en los caminos de la pastoral
2042 I,11,a | administrar la libertad recuperada, en los de la parte occidental
2043 IV,37,b | discernimiento, incluso recurriendo a consultas especializadas
2044 I,12 (11) | Christifideles laici, 33-34, y Redemptoris missio, 33-34.~
2045 II,22,a | presencia sacramental de Cristo Redentor en los diversos tiempos
2046 III,27,b | periódicamente en sus casas para redescubrir el mensaje cristiano e intercambiar
2047 I,11,c | autorrealización).~Es una lógica que reduce el futuro a la elección
2048 I,11,c | horizontes que de hecho reducen la voluntad de libertad
2049 II,16,b | vida que se da, aquella que redunda en beneficio de los otros,
2050 IV,37,b | fases estratégicas de la reelaboración y reapropiación del propio
2051 IV,37,a | la vocación descubierta y reencontrada, que viene puesta prontamente,
2052 I,12,b | el corazón de cada uno y reenvía inmediatamente al Eterno,
2053 I,12,b | nueva santidad capaz de reevangelizar a Europa y de construir
2054 IV,37,b | discierne una vocación, es la referente a la relación entre pasado
2055 I,11,a | prácticamente imposible reflejar de modo único y permanente
2056 Conclu,38 | no puede sino hacernos reflexionar también sobre nuestras responsabilidades,
2057 I,11,c | independencia, por otra, como refugio, tienden a ser dependientes
2058 III,27,c | límite.~Es, quizá, el camino regio, en un itinerario vocacional,
2059 III,27,b | Pablo II define como la « regla de oro de la pastoral vocacional ».(81)
2060 III,28 | pero lo que es objetivo, regulado sobre la base de una norma
2061 III,29,e | cuanto antes sean instituidas regularmente o potenciadas adecuadamente.~
2062 I,11,b | actual de los jóvenes: la reivindicación de la subjetividad y el
2063 III,26,a | Dios, evidentemente siempre relacionadas entre sí en un plan fundamental
2064 IV,36,a | reconocimientos » que se relacionan entre sí.~Ante todo, los
2065 I,12,a | propio ser en el mundo y del relacionarse con los otros.~De aquí podrá
2066 I,11,d | desesperados; impregnados de relativismo ético, pero también deseosos
2067 IV,37,a | Capacidad de decisión~En el relato evangélico que ha trazado
2068 IV,35,a | virtualmente obligados a releer la reciente historia haciendo
2069 III,28 | expresamente a hacer obra de relevación mediante una experiencia
2070 III,29,d | los jóvenes (sacerdotes, religiososas y laicos). Por otra, se
2071 III,26,d | sino que deja entrever y remite a aquellas « supremas posibilidades »
2072 III,26,c | la gratuidad. De aquí se remonta a la transcendencia de Dios,
2073 I,11,d | que deberá superar viejos rencores y antiguos recelos, y que
2074 Conclu,38 | y queremos creer en una renovada floración vocacional para
2075 II,18,e | confirmando el compromiso de renunciar al pecado y a las obras
2076 IV,33,b | respuestas vocacionales; y no se repara en que, con igual frecuencia,
2077 I,11,a | juvenil y a las inevitables repercusiones vocacionales. Estamos ante
2078 III,26,g | de la pastoral auténtica.~Repetimos: si la pastoral no llega
2079 Intro,8 | decirlo todo, no sólo por no repetir lo que otros documentos
2080 IV,35,b | rechazo de una concepción repetitiva y pasiva, aburrida y trivial
2081 II,22,a | presbiteral (que es la « representación de Cristo como pastor ») (49)
2082 III,24 | el punto de referencia representado por la palabra de Dios,
2083 II,19,a | una parte, es signo que reproduce el misterio de Dios; es
2084 II,18,b | Espíritu santificador trata de reproducirlo en cada uno, como paciente
2085 III,25 | evangelización en Europa se requieren hoy evangelizadores especialmente
2086 IV,37,b | se den juntos estos tres requisitos:~1° Que el joven sea consciente
2087 I,13,d | misión grande », para que resalte siempre más que la vocación
2088 II,22 (50) | de las vocaciones se debe reservar un puesto a la vocación
2089 I,12,b | todos que la virginidad reside en el corazón de cada uno
2090 I,13,c | cansancio »(25) y de la resignación, que se justifica atribuyendo
2091 III,29,e | unitaria que todavía se resiste en llegar a ser praxis de
2092 Conclu,39 | del Eterno que no cesa de resonar y llamar, libra al viejo
2093 III,27,b | cristiano e intercambiar las respectivas experiencias y los dones
2094 II,21 | para todas sus Iglesias, el respectivo patrimonio litúrgico, pues
2095 I,11,b | contrarrestada por políticas no respetuosas del derecho a la vida misma,
2096 II,19,d | cómo podrá haber quien responda?~
2097 I,13,a | nivel pastoral-eclesial responden a las varias exigencias
2098 Conclu,39 | acoges el amor del Padre y respondes a su llamada, abre el corazón
2099 Conclu,38 | debemos admitir el no haber respondido plenamente a esta llamada,
2100 II,17,c | sentimientos.~Todo discípulo, respondiendo a su llamada y dejándose
2101 III,27,d | propia experiencia a fin de responsabilizarse de su crecimiento en la
2102 III,26,d | a todos), para, después, restringirse y precisarse según la llamada
2103 IV,37,a | Por otra parte, no se resuelve este problema con una banal
2104 I,11,a | una Europa diversificada, resultante de los diversos acontecimientos
2105 III,27,d | dicha dimensión vocacional resultará todavía más evidente.(83)~
2106 I,11 | elementos novedosos. Aquí los resumimos apenas, según el análisis
2107 II,20 | conjuntamente en asumir el gran reto de la evangelización en
2108 III,25 (60)| manera actual, cuando se reúne para rezar y servir, para
2109 III,27,b | grupos de creyentes que se reúnen periódicamente en sus casas
2110 IV,35,b | Autor mismo de la vida le revele su significado y el puesto
2111 II,17,b | está llamado a reproducir y revivir los sentimientos del Hijo,
2112 II,21 | comunidades monásticas, ricas en formadores y en guías
2113 III,26,e | inteligentemente, que no se rinde ante un inicial desinterés,
2114 III,26,d | con prudencia, según un ritmo que tenga en cuenta al destinatario
2115 IV,33,c | Cada persona tiene sus ritmos y sus tiempos de maduración.
2116 II,18 (38) | Rito de la Confirmación.~
2117 III,27,a | pero los obreros pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies
2118 Conclu,39 | Rogamos al dueño de la mies~39.
2119 III,27,a | sólo porque Jesús invita a rogar al dueño de la mies, sino
2120 II,23 (52) | Sancti Bernardi opera, Romæ, Editiones Cistercenses,
2121 Intro,2 | los días de la asamblea romana, así como en otro tiempo
2122 IV,36,b | dicho sacrificio es cuerpo roto y sangre derramada por la
2123 IV,35,d | sentido y sin vocación. Es el ruego de quien, quizá, todavía
2124 IV,37,a | por una opción que supone ruptura con lo que eran o hacían
2125 II,16,a | habiéndonos creado a su imagen (Sab 2,23). En esto, pues, se
2126 Intro,4 | os puede decir la verdad! Sabedlo, queridos jóvenes, la Iglesia
2127 Intro,6 | vocacionales. Dichosos vosotros, si sabéis decir con vuestra vida que
2128 IV,34,a | de carne, a menudo, no lo saben reconocer; y, entonces,
2129 III,29,c | las personas pueden ser sabiamente ayudadas a alcanzar una
2130 IV,36,a | hacer sólo El, como bien sabían los dos.~En perspectiva
2131 III,29,d | cristianas y son más que sabidas la capacidad intuitiva del «
2132 III,29,d | educadoras.~En efecto, es sabido, por doquier, la debilidad
2133 IV,34,b | joven, pero que espera ser sacada a la luz por verdaderos
2134 II,16,b | totalmente gratuita nos ha sacado de la nada pronunciando
2135 IV,32 | semilla de la Palabra y educa (sacando de la nada), y con el Espíritu
2136 III,26,c | dedicación a Dios en la vida sacerdotal o consagrada.~
2137 IV,33,b | su vez, anuncia, propone, sacude con idéntica generosidad;
2138 I,13 | al mismo tiempo, una « sacudida » adecuada para abrir tiempos
2139 III,24 | continúa, siempre como historia sagrada: historia de Dios que elige
2140 II,22,a | que aspiran a las Ordenes sagradas, para llegar a ser sus colaboradores
2141 I,11,b | entendida como valor absoluto, sagrado... »,(7) pero, a menudo
2142 Conclu,38 | al Hijo en el Espíritu. Saldremos de la crisis vocacional
2143 I,12,b | de viaje del hombre y le sale al encuentro a lo largo
2144 III,26,g | insertándose y buscando salidas en aquellas direcciones.~
2145 II,16 | consagrado antes de que saliese a la luz (cfr. Jer 1,5;
2146 III,29,e | Iglesias nacionales,(94) salvaguardando la peculiaridad de cada
2147 IV,33,b | sobre todos porque quiere salvar a todos y llamarlos a Sí.~
2148 III,24 | Jerusalén, en toda la Judea, en Samaría y hasta los extremos de
2149 IV,34,b | encuentro de Jesús con la samaritana. La mujer, en efecto, a
2150 Intro,7 | En fin, querríamos ser « samaritanos de la esperanza » para aquellos
2151 IV,34,a | discípulos de Emaús, o como Samuel durante la noche, con frecuencia
2152 IV,37,b | contradicciones, de la parte sana y de la no tanto de su mismo
2153 II,23 (52) | Matris », Homilia II, 4: Sancti Bernardi opera, Romæ, Editiones
2154 IV,32 | acompaña en el camino de la santificación.~Tales aspectos abren perspectivas
2155 II,18,b | molde divino », el Espíritu santificador trata de reproducirlo en
2156 Conclu,39 | Card. Laghi~Prefecto~José Saraiva Martins~Arzobispo tit. de
2157 I,11,c | situación económica o a la satisfacción sentimental-afectiva, dentro
2158 II,14 | inmediato, o por cuanto satisface las necesidades, satisfechas
2159 Intro,6 | servir a Dios es hermoso y satisfactorio, y descubrir que en El,
2160 II,14 | satisface las necesidades, satisfechas las cuales, la conciencia
2161 IV,33 | salió el sol se agostó, y se secó porque no tenía raíz. Parte
2162 III,25 | ni un aspecto aislado o sectorial, motivado por una situación
2163 IV,36,b | consagración religiosa o secular, con toda su carga de misterio
2164 III,25 | un elemento accesorio o secundario, con el solo fin del reclutamiento
2165 III,29 (94)| Bogotá (Colombia), en la sede del Consejo Episcopal Latinoamericano (
2166 I,13,b | encuentra la conciencia seglar y se confronta con ella.
2167 I,13,a | valoración y el puesto de los seglares es un signo de los tiempos
2168 I,13,d | mirando al gentío que le seguía: « La mies es mucha, pero
2169 IV,34 | y del método pedagógico seguido por Jesús, nos parece ver
2170 III,27,a | los caminos principalmente seguidos para crear una nueva sensibilidad
2171 IV,37,b | mismo tiempo la guía más segura y el estímulo más incisivo,
2172 IV,35,a | liberarse de sus miedos y seguridades, conocidos o ignorados,
2173 III,29,a | grupos de oración, jornadas y semanas vocacionales, catequesis
2174 II,16,a | el reflejo de los mismos semblantes divinos: « Hagamos al hombre
2175 IV,34 | conciencia de la semilla sembrada en el terreno de su corazón,
2176 II,20 | que el Espíritu Santo ha sembrado por todas partes, y la ayuda
2177 IV,33,c | demuestra que la primera señal de la vocación aparece,
2178 III,26,d | educador vocacional no sólo señala las diferencias entre una
2179 III,27,b | coparticipación en torno a la Palabra, señalada por algunas Iglesias europeas,
2180 IV,35,a | manifiesten a sí mismos, y, señalando su tristeza y sus esperanzas
2181 III,27,d | perspectiva vocacional y señaló la celebración de la Confirmación
2182 I,12,b | profesionales y personas sencillas capaces de imprimir al compromiso
2183 III,26,d | el joven para pasar con sencillez de la gratitud por el don
2184 Conclu,39 | la acción de gracias al SeñorDios, no puede cerrarse sin una
2185 IV,36 | Formar~36. « Sentado con ellos a la mesa, tomó
2186 III,24 | vida (cfr. 6,8; 7,60). A la sentencia que condena a Esteban consiente
2187 IV,37,a | y desanimando a quien se sentía llamado a ellas! (108)~Por
2188 I,11,c | gratificación inmediata de los sentidos: de aquello que « me va »,
2189 I,11,c | económica o a la satisfacción sentimental-afectiva, dentro de horizontes que
2190 I,11,c | va », de lo que « me hace sentirme bien » en un mundo afectivo
2191 IV,34,b | Jesús cansado del viaje, se sentó junto al pozo... » (Jn 4,
2192 I,13,c | ayuda a la persona para que sepa discernir el designio de
2193 I,12,a | muro de enemistad que los separaba » (Ef 2,14). O mejor, podemos
2194 III,26,d | una opción concreta. No es separación, y mucho menos contraste,
2195 II | mundo. Toda antropología separada de Dios es ilusoria.~Se
2196 IV,37,b | manifieste estar en grado de separarse de la lógica de la identificación
2197 II,22,b | nos ha sido revelado que seremos » (1 Jn 3,2), como las vocaciones
2198 III,29,b | particular; requiere una seria pastoral vocacional para
2199 III,29,e | además, pide que se tome seriamente en consideración la creación
2200 I,13,b | anular los interrogantes serios en el montón de palabras,
2201 III,26,a | adulto del mañana no sólo de serle fiel, sino de descubrir
2202 II,19,c | dinamismo de los muchos servicios ministeriales. Esto es posible
2203 II,15 | no ha venido para ser servido, sino a servir y dar su
2204 IV,37,b | que muy a menudo no es sexual en su origen.~2° La segunda
2205 IV,36,c | abundancia, debería « impulsar » sicológicamente al joven a concebir el ofrecimiento
2206 IV,36,a | dice, incluso, el análisis sicológico: pedir a un joven algo que
2207 I,13,c | sino tan solo recogedor de sicómoros, un profeta, que llama a
2208 II,21 | orientales de Europa a que sientan la necesidad apremiante
2209 II,18,e | Este « amén » quiere significar, ante todo, el « sí » al
2210 III,29,a | comprometidos más o menos significativamente en una experiencia de fe.~
2211 IV,34,b | puede deducir de la imagen simbólica del « pozo ». Los pozos,
2212 IV,37,a | Emaús, dicha « vuelta » la simboliza la expresión: « ...y volvieron
2213 IV,34,b | precisamente en torno a este símbolo, el agua para y de la vida,
2214 I,13,a | segunda está vinculada al simple hecho de existir. La vocación
2215 III,25 (61)| Pablo II, Discorso al VI Simposio delle Conferenze Episcopali
2216 I,11,d | jóvenes animados por una sincera búsqueda de espiritualidad,
2217 IV,35,a | a ser como debe ser: la sinceridad es un paso fundamental para
2218 III,28 | que no se puede aplazar « sine die ». Por esto la pastoral
2219 IV,37,a | subjetivo, en una relación de sinergia y complementaridad: el testimonio
2220 II,18,d | completa originalidad, la singularidad de su llamada, y, al mismo
2221 III,29 (92)| nuevas orientaciones tras el Sínodo sobre la vida consagrada.
2222 II,21 (46) | Apostoli (1995), y Ut unum sint (1995), así como en la Exhortación
2223 III,26,g | Ella es el punto final que sintetiza las varias propuestas pastorales
2224 III,26,b | anunciado y acogido (« se sintieron compungidos de corazón »).~
2225 IV,37,b | menos su vida (incluso la síquica) y le permiten desarrollar
2226 IV,37,b | implicación total de las funciones síquicas (corazón-mente-voluntad),
2227 IV,37,b | de identidad positiva) y síquico (=las propias dotes como
2228 I,11,c | vocacional. Muchos jóvenes ni siquiera conocen la « gramática elemental »
2229 III,27,c | libertad en Cristo.~Quien sirve al hermano, inevitablemente
2230 III,25 | desarrollar una acción coordinada, sirviéndose también de organismos específicos
2231 III,27 | personal y comunitaria, sistemática y empeñativa en estas direcciones
2232 Intro,8 | haber elaborado un tratado sistemático sobre la vocación, querríamos
2233 I | PRIMERA PARTE~LA SITUACION VOCACIONAL EUROPEA HOY~«
2234 II,21 (46) | en las Cartas Encíclicas, Slavorum Apostoli (1995), y Ut unum
2235 IV,34,b | este pasaje trasluce la soberana libertad de Jesús en buscar
2236 III,24 | fijado en virtud de su poder soberano; pero recibiréis la virtud
2237 I,10 | entre una mies que siempre sobreabundará y nuestras pocas fuerzas.
2238 IV,37,a | gratuidad, constancia, sobriedad, honradez...) ». (106)~Por
2239 IV,37,b | el máximo de sí, capaz de socializar y de apreciar la belleza
2240 III,29,c | la diversa configuración sociólogica de dichas formas de asociación,
2241 IV,33,d | negada y desmentida, es como sofocada por otras expectativas y
2242 II,14 | corren el peligro de ser sofocadas o de ser eludidas. El sentido
2243 IV,33 | profunda; pero cuando salió el sol se agostó, y se secó porque
2244 Conclu,39 | Roma, 6 de enero de 1998, Solemnidad de la Epifanía del Señor.~
2245 IV,37,b | Es importante que quien solicita entrar en el seminario o
2246 III,26,e | contrario, como una continua solicitación, hecha de diferentes modos
2247 I,13,c | cirineo vocacional », solícito y a menudo improvisador
2248 I,11,a | posibilidades, de ocasiones, de solicitudes, frente a la carencia de
2249 | Somos
2250 I,13,b | vocacional la capacidad de soñar y anhelar, el asombro que
2251 II,17 | Y la respuesta de Jesús sorprende a los discípulos: « Felipe, ¿
2252 III,24 | el Espíritu, con efectos sorprendentes, y llena la casa y la vida
2253 IV,33,c | fórmulas que puedan suscitar, sostener y acompañar esta primera
2254 IV,35,d | suplicante, paciente y confiada; sostenida no por la exigencia de una
2255 III,24 | de la vida, pero siempre sostenidos por la comunidad, dentro
2256 Intro,3 | toda duda, esperanza que sostuvo la fe de nuestros hermanos
2257 II,15 (29) | Gaudium et spes, 22.~
2258 II,18 (35) | Cfr. Veritatis splendor, 23-24.~
2259 IV,33,d | Reino de Dios (cfr. Mt 13,31 ss.): la semilla de la vocación
2260 IV,37,b | joven y en la cultura (o subcultura) actual. No es, pues, extraño
2261 I,13,c | tanto, no se trata ni de subestimar el sentido de este paso,
2262 I,11,b | se convierte entonces en subjetivismo, mientras que la libertad
2263 II,15 | hombre y le descubre la sublimidad de su vocación ».(29)~Por
2264 II,15 | Espíritu, en la Iglesia, subordinados al reconocimiento de Jesús
2265 I,12,b | universal a la santidad, subrayada con fuerza por el Concilio(13)
2266 IV,37,a | acompañamiento vocacional que no ha subrayado bastante la primacía de
2267 III,29,e | cuanto ya de manera ejemplar subrayan varios documentos sobre
2268 I,12,b | ocasiones, por el Magisterio subsiguiente.~Es tiempo, ahora, de que
2269 II,17,a | gloria y la impronta de su substancia » (Heb 1,3), predestinándonos
2270 IV,36,c | sensibilidad juvenil actual, porque subvierte la verdad de la vida como
2271 I,13,c | seguida de fases que se han sucedido lentamente a los largo de
2272 II,22,a | unida la garantía de la sucesión apostólica); presbiteral (
2273 I,13,a | su idea-proyecto, como un sueño que está en el corazón de
2274 IV,37,b | capacidad el joven que es suficientemente consciente de sus inclinaciones
2275 III,24 | primitiva nos pueden ser suficientes para trazar las líneas fundamentales
2276 I,12,a | la muerte, el amar y el sufrir, el trabajo y el descanso.~
2277 II,16,b | que, a la larga, debería sugerir la primera gran respuesta
2278 Conclu,39 | Señor, único tesoro y bien sumamente amado, en la vida religiosa
2279 I,12,b | consagrados, capaces de sumergirse en el mundo y en la historia
2280 II,18,c | pragmatismo y de aquella superficialidad estéril que conduce a olvidar
2281 II,16,d | nadie puede considerarse « superfluo », porque es llamado a responder
2282 I,11,c | jóvenes que parecen sentirse supérfluos en el juego o en el drama
2283 II,15 | 1 Cor 12,7). Hay un bien superior que normalmente sobrepasa
2284 IV,34,b | vida, condición básica de supervivencia de un pueblo siempre preocupado
2285 IV,35,d | momentos de una oración suplicante, paciente y confiada; sostenida
2286 IV,33,a | Incluso cuando ello debiera suponer, al menos en apariencia,
2287 III,29,e | unitario de pastoral vocacional supranacional, como signo y manifestación
2288 III,27,c | en Cristo, en el vértice supremo que es el servicio. « Quien
2289 I,11,d | Oeste al Este, del Norte al Sur, defendiéndola de cualquier
2290 I,11,a | constante ha abierto un surco profundo y eficaz.(5)~Si,
2291 IV,35,c | Padre-sembrador ha depositado en los surcos de la vida. Aquella semilla
2292 IV,34,c | responder a las preguntas que surgen en el encuentro ». (100)~
2293 III,29,d | las vocaciones femeninas surgían de figuras significativas
2294 Intro,4 | hermoso sería si esta carta suscitase en vosotros alguna respuesta,
2295 | suyas
2296 | suyo
2297 II,18,e | confirmando sabe que la fe es un talento que hay que negociar; es
2298 | tanta
2299 III,27,d | testimonio de la fe, no tardará en aceptar el designio que
2300 IV,35 | hombres sin inteligencia y tardos de corazón para creer todo
2301 IV,37,a | personales, (...), confiarles tareas adecuadas a sus posibilidades
2302 I,13 | extendida respecto a estos temas, proponiendo, sin embargo,
2303 III,26 | torno a algunas afirmaciones temáticas.~
2304 Intro,9 | para, después, analizar el temavocacional desde el punto de vista
2305 III,26,d | plano pedagógico. Hay quien teme que la ampliación del concepto
2306 III,26,d | educador en la fe, no debe temer proponer opciones valientes
2307 II,19,d | responsabilidad de la llamada, casi temerosa de dirigir llamadas: o que
2308 IV,37,a | volvieron... ».~La anotación temporal (« al instante ») proclama
2309 II,18,d | su natural e imborrable tendencia a la unidad. Es en el Espíritu
2310 IV,37,b | de la vida, perennemente tendido entre la certeza de la llamada
2311 III,26,c | posibilidades vocacionales, tendiendo después hacia la definitiva
2312 IV,37,b | tres criterios deber ser tenidos en cuenta para realizar
2313 IV,36,d | descubrimiento del yo, entre teofanía y autoidentidad. Es muy
2314 II | SEGUNDA PARTE~TEOLOGIA DE LA VOCACION~« Hay diversidad
2315 I,11,a | Por qué determinadas teologías o praxis vocacionales no
2316 I,11,b | pastorales..., de la debilidad teológico-antropológica de ciertas catequesis. En
2317 I,13,c | valor a todos, al menos en teoría, el anuncio y la propuesta
2318 Intro,8 | práctica pastoral, propuesta teórica y orientación pedagógica,
2319 III,26 | delinear algunos principios teórico-prácticos, que extraemos de la pastoral
2320 III,25 | vocación viene de Dios, pero termina en la Iglesia, y pasa, siempre,
2321 IV,37,a | pueda hacerles felices; pero terminan después siendo infelices,
2322 III,26,b | todo lo que ello supone en términos de tensión, de lucha, a
2323 II,16,e | el Padre se inclina con ternura solícita sobre la criatura,
2324 Conclu,39 | totalmente al Señor, único tesoro y bien sumamente amado,
2325 IV,34,c | acompañamiento vocacional testimonia la propia opción o, mejor,
2326 II,19,b | vocación agota el signo testimonial del misterio de Cristo,
2327 III,29,b | sino que el seminario está testimoniando concretamente la vocacionalidad
2328 I,12,b | vida; esposos y esposas que testimonien y celebren la belleza del
2329 III,27,d | está orientando: ved el testimonio-catequesis de Pedro y de los Apóstoles
2330 I,11 (6) | Consagrada, n. 8. Dicho texto será citada como Proposiciones.~
2331 IV,36 (103)| a los corintios: « ¿Qué tienes tú que no hayas recibido? » (
2332 I,13,c | perennemente insegura y tímida, casi hasta aparecer en
2333 III,24 | aquéllos que antes eran tímidos y miedosos, como un estruendo,
2334 III,26,d | la opción del seguimiento típica del apóstol, del sacerdote
2335 III,26,c | su vida, existen varios tipos de llamadas: a la vida,
2336 Conclu,39 | Saraiva Martins~Arzobispo tit. de Tubúrnica~Vicepresidente~ ~
2337 III,29,a | partes se reconoce la plena titularidad vocacional de la comunidad
2338 III,24 | subir al Padre. « No os toca a vosotros conocer los tiempos
2339 I,11,d | neutra en la que les ha tocado vivir, pero cuyos recursos
2340 IV,33,d | expectativas y proyectos, ni tomada en serio; o, más bien, se
2341 IV,35 | detuvieron entristecidos, y tomando la palabra uno de ellos,
2342 III,24 | la pastoral vocacional. Tomemos algunos elementos esenciales
2343 III,29,e | Documentodesean que tales organismos tomen muy a pecho dos cuestiones:
2344 IV,36 | Sentado con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió
2345 III,29 (90)| Optatam totius, 2; DC, 57-59; cfr. también
2346 Intro,2 | la voluntad de continuar trabajando con pasión en el campo vocacional,
2347 II,23 (53) | In Iohannis Evangelium Tractatus VIII, 9: CCL, 36, p. 87.~
2348 III,27 (83)| Catechesi tradendæ, 186.~
2349 I,10 | relación con la pastoral « tradicional » de las vocaciones al sacerdocio
2350 II,22,b | generadas en las formas tradicionales de la Iglesia como a los
2351 II,22,a | cada vocación.~De aquí la traducción pastoral: el ministerio
2352 IV,30 | que una buena teología se traduce normalmente en la práctica,
2353 III,27,d | el don de la fe, debería traducirse normalmente en deseo y voluntad
2354 II,18,a | Os lo enseñará todo y os traerá a la memoria todo lo que
2355 II,17,c | experiencia vocacional cristiana traída por la palabra de Dios: «
2356 III,26,c | De aquí se remonta a la transcendencia de Dios, Creador y Padre.~
2357 III,26,c | en el hombre durante el transcurso de su vida, existen varios
2358 II,18,a | de cada discípulo. Es la transformación de la Palabra en vida y
2359 I,11,d | Especialmente en un tiempo de transición hacia nuevas metas como
2360 III,27,d | Evangelio.~Pero la fe debe ser transmitida, y llega el tiempo en el
2361 IV,34,c | vocación y de la posibilidad de transmitirla a otros; es testigo, no
2362 I,13,b | ésta dará con generosidad y transparencia la sabiduría que ha recibido
2363 III,28 | un objetivo preciso que trasciende la subjetividad, tiene una
2364 IV,34,c | a conocer también o deja traslucir, la fatiga, la novedad,
2365 III,24 | 2,14), un discurso que « traspasa el corazón » de quien lo
2366 I,13,b | vocacional,(17) capaz de traspasar los confines de la comunidad
2367 I,13,c | comienzos la pastoral vocacional trataba de circunscribir su campo
2368 I,11 | ellos el Congreso mismo, tratando de recoger los más significativos,
2369 III,26 | este objetivo programático trataremos de delinear algunos principios
2370 II,17,b | su misma relación en su trato con el Padre y con los hombres:
2371 IV,37,b | actitud del joven frente a los traumas de la vida pasada, más o
2372 II,19,d | o que no ofrece caminos trazados para la propuesta y la acogida
2373 IV,33 | ciento, otra sesenta, otra treinta » (Mt 13, 3-8).~Este párrafo
2374 IV,34 | jóvenes de hoy, un tanto tristes y desanimados, que parecen
2375 IV,35,b | repetitiva y pasiva, aburrida y trivial de la vida. He aquí por
2376 I,11,c | extraviados a lo largo de senderos truncados y aplanados en los niveles
2377 Conclu,39 | Martins~Arzobispo tit. de Tubúrnica~Vicepresidente~ ~
2378 IV,37,b | porque tales inclinaciones turban siempre menos su vida (incluso
2379 I,13,b | prójimo, la libertad de turbarse ante el don recibido, el
2380 III,26,f | él (Hch 9,13-17), como la tuvo el eunuco de Felipe (Hch
2381 | tuya
2382 III,29,b | cristiana, sobre todo para las últimas generaciones claramente
2383 III,27,c | muchísimas vocaciones en estos últimos decenios. La animación vocacional
2384 III,27,d | contentos por haber sido ultrajados por amor del nombre de Jesús » (
2385 III,24 | cenáculo, « perseveraban unánimes en la oración... con María,
2386 | unas
2387 I,13,c | Hay otro elemento que une entre sí la reflexión del
2388 I,13,a | según esta imagen, y es única-singular-irrepetible precisamente porque tal
2389 Conclu,39 | exclusivamente para él, único-singular-irrepetible. En una Europa que corre
2390 Intro,3 | hubo como un hilván que unió entre ellos todos los actos
2391 III,26,g | vocacional es la perspectiva unitaria-sintética de la pastoral~Como es el
2392 I,11,a | concepto o una visión del mundo unitarios, y llega a ser, por tanto,
2393 III,26,c | valores fundamentales y universales (el bien extraordinario
2394 III,26,e | permanente~Se trata de una doble universalidad: en relación a las personas
2395 | unos
2396 II,21 (46) | Slavorum Apostoli (1995), y Ut unum sint (1995), así como en
2397 II,19,c | El amor de Cristo nos urge » (2 Cor 5,14). Jesús llega
2398 III,29,d | son muchas. Hay, en suma, urgencia de maestros de vida espiritual,
2399 I,13 (26) | Una expresión análoga usa el Documento conclusivo
2400 II,21 (46) | Slavorum Apostoli (1995), y Ut unum sint (1995), así como
2401 IV,35,d | lucha y tensión, como « vaciado » de las propias ambiciones
2402 IV,34,b | deben pasar con sus ánforas vacías, con sus interrogantes no
2403 I,13,c | resolver la crisis vocacional vagando de un lado a otro, porque
2404 III,26,b | compromiso concreto y no de vagos reclamos a una fe abstracta
2405 IV,35 | discursos son éstos que vais haciendo entre vosotros
2406 I,11,b | Iglesia. El Congreso dice con valentía y realismo en una de sus
2407 I,10 | palabras continúan siendo válidas y constituyen una preciosa
2408 III,26,g | Naturalmente el razonamiento es válido en doble sentido: es la
2409 III,29,c | de los lugares-signos son valiosos los lugares pedagógicos
2410 III,29,b | Espíritu, sabe comprender y valorar tales lugares.~Los lugares-signo
2411 II,20 | espíritu de unidad eclesial van promovidas y favorecidas
2412 II,22,b | viva cuanto más abundante y variada es en ella la manifestación
2413 II,15 | ministerios, y manifiestan las más variadas formas de servicio que el
2414 IV,35 | Lo de Jesús Nazareno, varón profeta, poderoso en obras
2415 IV,35 | corazón para creer todo lo que vaticinaron los profetas! ¿No era preciso
2416 IV,34,a | naturaleza relativa de la propia vecindad o del propio acompañamiento,
2417 III,27,d | que nos está orientando: ved el testimonio-catequesis
2418 III,26,e | excelencia, hay una llamada en la vejez, en el paso de una a otra
2419 IV,34,b | quien busca y no se da por vencido hasta que no haya encontrado,
2420 II,18,c | vocacional?~Pero la respuesta vendrá sólo si acogemos la gran
2421 III,27,b | la invitación de Jesús: « Venid y veréis ». Invitación que
2422 II,15 | El, en efecto, « no ha venido para ser servido, sino a
2423 I,13,d | ámbito pastoral.~También aquí venimos de experiencias y concepciones
2424 I,13,a | llamado » a la vida y al venir a la vida, lleva y encuentra
2425 Intro,8 | promover la del que está a su vera.~Procurará, sobre todo,
2426 III,29,b | apostólicas abren a dimensiones verdaderas de vida auténticamente cristiana,
2427 IV,34,c | proponiendo algo que es verdadero-grande-bueno.~Es el significado de la
2428 I,13,c | hermanas que, en condiciones verderamente difíciles, han ayudado con
2429 III,27,b | invitación de Jesús: « Venid y veréis ». Invitación que el Papa
2430 III,26,g | una especie de elemento de verificación de la pastoral auténtica.~
2431 II,18 (35) | Cfr. Veritatis splendor, 23-24.~
2432 IV,37,a | claramente manifestada en el versículo 33: « Y al instante se volvieron... ».~
2433 III,27,c | libertad en Cristo, en el vértice supremo que es el servicio. «
2434 II,17,d | pan partido y de la sangre vertida por la vida del mundo, la
2435 II,18,c | de cada hombre,(36) es la vía maestra donde convergen
2436 III,28 | representan un poco la vía-maestra de la pastoral vocacional,
2437 Conclu,39 | Arzobispo tit. de Tubúrnica~Vicepresidente~ ~
2438 III,28 | corren el riesgo de estar viciadas en su raíz y de ser de dudosa
2439 III,26,g | permite realizarlas en la vicisitud existencial de cada creyente.
2440 II,18,c | Pascua del Señor, en cuya victoria está el futuro de cada hombre.~
2441 III,29,b | lugares-signos » de la vida-vocación~En este delicado y urgente
2442 I,11,d | además, que deberá superar viejos rencores y antiguos recelos,
2443 IV,34,c | de Jesús que « fueron y vieron dónde moraba, y permanecieron
2444 III,26,a | pastoral hace al creyente vigilante, atento a las muchísimas
2445 II,23 (53) | Iohannis Evangelium Tractatus VIII, 9: CCL, 36, p. 87.~
2446 III,27,a | y mandar a trabajar a su viña. Oración que manifiesta
2447 I,13,a | Bautismo, la segunda está vinculada al simple hecho de existir.
2448 II,19,d | exponiendo las necesidades vinculadas a su misión y a las exigencias
2449 III,27,c | liberación que se logra no con la violencia o el dominio, sino con el
2450 I,11,d | contraposiciones también violentas en su interior, ha sentido
2451 I,12,b | valientes hasta la sangre, vírgenes que no sean tales sólo para
2452 I,12,b | sepan decir a todos que la virginidad reside en el corazón de
2453 II,23 (52) | In laudibus Virginis Matris », Homilia II, 4:
2454 IV,35,a | turbación. Así ambos se ven virtualmente obligados a releer la reciente
2455 IV,37,b | verdaderamente « joven », con las virtudes y vulnerabilidad típicas
2456 III,29 (92)| religiosa misma, aunque ya se vislumbran signos de nuevas orientaciones
2457 IV,37,b | controlar estas debilidades, con vistas a una superación, sea porque,
2458 III,27,a | remiten todas las dinámicas vitales del cristiano. En la liturgia,
2459 II,18,d | secreto de una verdadera vitalidad de la Iglesia del 2000.~
2460 I,13,a | corazón de Dios, porque ama vivamente la criatura. Dios-Padre
2461 III,27 (79)| diversas asociaciones son vividas como comunión de comunidad » (
2462 III,29,a | a los signos litúrgicos, vividos en la experiencia de fe,
2463 III,27,b | itinerario vocacional. Sólo viviéndola se la puede elegir como
2464 II,15 | de servicio que el Hijo vivió hasta dar la vida. El, en
2465 III,27,a | están en grado de acogerla y vivirla sin temor.~
2466 III,24 | Tales sucesos y el modo de vivirlos por la comunidad primitiva,
2467 Conclu,39 | religiosa y consagrada; a ti que viviste como ninguna otra criatura
2468 II | SEGUNDA PARTE~TEOLOGIA DE LA VOCACION~« Hay diversidad de carismas,~
2469 III,27,a | Eucaristía, se manifiesta la vocación-misión de la Iglesia y de cada
2470 Intro,2 | El Congreso Europeo Vocaciona~2. Reunidos en Roma, del
2471 III,26,b | bien decir que se debe « vocacionalizar » toda la pastoral o actuar
2472 III,29,a | valorando lo que ya es vocacionalmente significativo.~Particular
2473 III,25 | la Iglesia como mysterium vocationis ».(56)~Juan Pablo II recuerda
2474 I,13 (17) | mondiale di preghiera per le vocazioni, Roma 1994, pp. 241-245).~
2475 Conclu,39 | sobre tu palabra, libres de volar alto, fascinados por la
2476 III,29,b | contexto cultural fuertemente volcado sobre las cosas penúltimas
2477 I,12,b | ver a Dios presente en la vorágine de la acción.~Europa necesita
2478 IV,37,b | joven », con las virtudes y vulnerabilidad típicas de esta etapa de
2479 IV,33 (97) | Chiesa, Mensaje para la XV Jornada mundial de oración
2480 IV,33 (97) | Insegnamenti di Paolo VI, XVI 1978, pp. 256-260 (cfr.
2481 I,13 (17) | Mensaje Pontificio para la XXX Jornada Mundial de Oración
2482 I,13,c | Leví, y entra en la casa de Zaqueo, que es capaz de hacer nacer