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Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica
Vida fraterna en comunidad

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
convi-ido | idola-produ | profe-yuxta

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510 II, 4,40 | camino de santidad. ~e) Conviene tener en cuenta que cada 511 III, 1,59 | enfermos y pacientes, y convirtiendo a los pecadores al buen 512 II, 4,42 | internacionales, en los que conviven miembros de distintas culturas, 513 II, 3,32 | este momento en que pueden convivir en una misma comunidad religiosos 514 II, 5,44 | individual, sino que es un «convocado», un llamado junto con otros 515 I, 1,9 | comunión y en el ministerio, la coordina y la dirige con diversos 516 II, 2,23 | exige, sin embargo, el coraje de la renuncia a sí mismos 517 II, 3,33 | sentimientos y un mismo amor; sed cordiales y unánimes. Con gran humildad, 518 III, 3,64 | vida, y a esta vida retorna cordialmente y con su presencia cada 519 II, 3,32 | pueden recordar también la corrección fraterna, la revisión de 520 II, 2,26 | Cristo os acogió» (Rm 15,7); «corregíos mutuamente» (Rm 15,14). « 521 II, 7,53 | vivirla con decisión para no correr en vano en la búsqueda de 522 III, 3,63 | mentalidad secularizada, les corresponde la gran tarea de ser visiblemente 523 Intro, 0,1 | esta transformación para corresponder mejor a la propia vocación 524 II, 3,29 | comunidad lleva consigo la correspondiente necesidad de una más amplia 525 Conclu, 0,70 | los religiosos a sentirse corresponsables de la vida fraterna en común, 526 Intro, 0,1 | débil, la vida fraterna ha corrido riesgos y ha llegado a una 527 II, 4,42 | culturas se enriquecen y se corrigen mutuamente, en la tensión 528 III, 2,60 | ésta su primera misión, corrigiendo y eliminando todo lo que 529 Intro, 0,1 | para llegar a ser un sola cosa, a fin de que en el Espíritu, 530 II, 4,35 | acaecidos en la cultura y en las costumbres, orientados de hecho más 531 III, 3,65 | de superar las divisiones creadas por toda raza, color y tribu. 532 I, 1,9 | y semejanza, Dios lo ha creado para la comunión. El Dios 533 I, 1,9 | para la comunión. El Dios creador que se ha revelado como 534 III, 2,62 | psicológico del propio instituto, crean problema, porque viven en 535 I, 1,9 | 9. Creando el ser humano a su imagen 536 III, 1,59 | misión, en orden a superar creativamente los extremos que empobrecen 537 II, 2,23 | largo de estos años. Han crecido los conocimientos, se han 538 Conclu, 0,70 | oración» (Hech 2,42), «e iba creciendo el número de los hombres 539 Conclu, 0,70 | hombres y de las mujeres que creían en el Señor» (Hech 5,14).~ 540 II, 4,38 | que preferir a una persona creyente y que conozca bien la vida 541 II, 8,54 | predicar el Evangelio a toda criatura (cf Mt 28,19-20), los llama 542 II, 0,11 | participada por las pobres criaturas, surge la convicción de 543 Intro, 3,4 | vida de las comunidades cristianas de diversos países(19). 544 II, 3,34 | recepción confrontada y crítica, y ayudar, finalmente, a 545 II, 3,34 | a la recepción y al uso crítico y fecundo de esos medios. ¿ 546 II, 5,44 | los pobres y de manifestar cuál es el corazón de la evangelización, 547 II, 2,27 | necesidad de cultivar las cualidades requeridas en toda relación 548 Intro, 1,2 | participación y testimonio cualificado de la Iglesia-Misterio, 549 II, 7,53 | frecuentemente dolorosa cuestión, juega un papel decisivo 550 III, 3 | La vida religiosa se ha cuestionado con seriedad cómo ponerse 551 II, 2,28 | hacer olvidar, el continuo cuestionarse sobre la propia identidad 552 II, 8,54 | una pérdida de tiempo en cuestiones más bien secundarias. Hay 553 III, 3,67 | o tuvieran necesidad de cuidados especiales, aun cuando el 554 III, 2,62 | preciso, por tanto, discernir cuidadosamente entre un movimiento y otro, 555 II, 1,13 | el tiempo necesario para cuidar la calidad de su vida. A 556 II, 3,33 | verdad el bien del hermano, cultivando la capacidad evangélica 557 III, 3,65 | excepcional de estas situaciones, cultiven la comunicación frecuente 558 II, 2,28 | acción del Espíritu. Se cumplen, de este modo, las palabras 559 II, 2,21 | cargas de los otros, así cumpliréis la ley de Cristo» (Gal 6, 560 III, 1,59 | Dios a las multitudes o curando a los enfermos y pacientes, 561 III, 2,60 | vivamente que no falte un curso específico de teología de 562 II, 5,45 | comunicado por él y después custodiado, profundizado y desarrollado 563 Intro, 0,1 | su marco existencial, a cuyas repercusiones no podía substraerse 564 II, 8 (69) | Pablo II a la Plenaria de la CVCSVA, 20 noviembre 1992: OR 21- 565 II, 3,34 | fraterna, e incluso puede dañar la misma vida consagrada.~ 566 II, 2,21 | dificultades; en una palabra, hasta darnos a nosotros mismos. ~ 567 Intro, 0,1 | no es ya un ideal que se deba perseguir.~Con la serenidad 568 II, 2,21 | modelo y la medida, ya que debemos amarnos como Él nos ha amado. 569 III, 3,67 | los seglares, el instituto deberá procurar, con gran esmero, 570 Intro, 0,1 | vida fraterna en común» deberán hacerse teniendo en cuenta 571 Intro, 0,1 | originaria ha sido parcial o débil, la vida fraterna ha corrido 572 II, 2,26 | cristiana se edifica sobre la debilidad humana. La «comunidad ideal» 573 II, 2,21 | hermanas hasta asumir sus debilidades, sus problemas, sus dificultades; 574 II, 5,44 | son cosas que lesionan y debilitan la vida fraterna.~También 575 II, 1,14 | nadie, por tanto, puede debilitarse la convicción de que la 576 III, 1,59 | mientras que otras están decididamente orientadas a la misión, 577 II, 7,50 | del superior para que lo decidido no se quede sólo en letra 578 Intro, 0,1 | este siglo, ha influido decisivamente en la vida religiosa, no 579 II, 7,53 | cuestión, juega un papel decisivo la fe, que permite comprender 580 II, 8,54 | particularmente en los institutos dedicados a las obras de apostolado, 581 II, 5,44 | ha podido, de este modo, dedicarse más eficazmente al servicio 582 II, 8,56 | anunciadora de la Palabra, o se dedique al ministerio de la caridad. 583 II, 1,14 | hacia el Padre. De aquí se deduce la necesidad de que cada 584 II, 4,38 | procede ese sufrimiento: de deficiencia de carácter, de trabajos 585 II, 6,49 | de ejercer la autoridad, definidos por el derecho propio. ~ 586 II, 7,51 | diversos contextos, deberían definir muy bien el papel y la competencia 587 II, 2,22 | puede dar de un modo pleno y definitivo estas certezas y la libertad 588 III, 3 | testimonio evangélico no sea deformado por interpretaciones o instrumentalizaciones 589 Sig, 1 | DV Constitución dogmática Dei Verbum, 1965.~GS Constitución 590 II, 1,20 | Dios, hombres y mujeres, ¿dejarán de asistir a esta cita con 591 III, 3 | pauperibus»: cómo ser capaces de dejarse evangelizar por el contacto 592 III, 2,60 | dimensión más universal. Las delicadas relaciones entre las exigencias 593 II, 2,27 | sinceridad, control de sí, delicadeza, sentido del humor y espíritu 594 II, 2,28 | palabras del salmo: «Ved qué delicia y qué hermosura es vivir 595 II, 5,43 | permanente. Recomendada y delineada en sus líneas fundamentales 596 II, 6,49 | estos años ha contribuido a delinear una nueva imagen de la autoridad, 597 Intro, 4,5 | para la vida común.~b) Las demandas, cada día más numerosas, 598 II, 6,48 | religiosa. ~Si el clima democrático, hoy tan difundido, ha podido 599 Intro, 3,4 | de un amplio proceso de democratización que ha favorecido el desarrollo 600 II, 1,17 | espíritu y una sola voz demos gloria a Dios, Padre de 601 II, 4,35 | religiosos y religiosas que han demostrado que la consagración a Cristo « 602 II, 5,46 | mínimo y desvaído común denominador, lleva a hacer desaparecer 603 II, 1,13 | dar tiempo a Dios (vacare Deo). ~La oración hay que entenderla 604 Intro, 4,5 | diferencias, a veces muy notables, dependen -como es fácil de comprender- 605 III, 2,62 | religiosa (...) no puede depender, al mismo tiempo, de un 606 II, 4,36 | exagerado miedo al fracaso y la depresión por la falta de éxito.~La 607 Intro, 3,4 | libertad personal y de los derechos humanos ha estado en la 608 II, 2,22 | certezas y la libertad que deriva de ellas. Gracias a ellas, 609 I, 2,10 | más amplias y profundas derivadas de la exigencia fundamental 610 II, 3,33 | comunidades deseosas de derribar el muro de separación que 611 II, 1,12 | antojarse como un inútil derroche de energías, sobre todo 612 II, 4,38 | 38. Los desadaptados ~Una ocasión particular 613 III, 3,67 | responder positivamente a los desafíos del propio envejecimiento, 614 II, 8,57 | sufrimiento, de soledad, de desánimo del hermano, y ofrece su 615 II, 5,46 | denominador, lleva a hacer desaparecer la belleza y la fecundidad 616 III, 3,64 | Se debe trabajar por la desaparición progresiva de estas situaciones 617 III, 3,64 | consagrado a esta vida común y desarrolla su apostolado normalmente 618 III, 3,63 | regiones económicamente más desarrolladas, el Estado ha extendido 619 III, 3,69 | estrecha colaboración debe desarrollarse, naturalmente, respetando 620 Intro, 3,4 | vivamente frente a estos desarrollos. ~Sobre todo en América 621 III, 2,62 | profesión religiosa, a fin de descartar todo fenómeno de pluripertenencia, 622 Intro, 4,5 | sanidad-, juntamente con el descenso de las vocaciones, han llevado 623 II, 6,48 | de un cierto sentido de desconfianza con respecto a la autoridad.~ 624 II, 3,32 | fraternidad a causa del desconocimiento de la vida del otro, que 625 II, 2,26 | las comunidades no debe descorazonar.~En efecto, las comunidades 626 III, 1,59 | fisonomía del instituto, describen también la fisonomía de 627 III, 1,59 | constituciones, que, al describir la fisonomía del instituto, 628 II, 5,44 | unidos en el Espíritu Santo, descubren cada día que su seguimiento 629 III, 3,66 | urgida por lo que el mundo descuida; es decir, por las nuevas 630 III, 2,60 | imagen suya, hace sumamente deseada y preciosa su presencia 631 II, 3,33 | de los otros todo lo que desean dar y comunicar, y, de hecho, 632 II, 5,44 | tanto a los superiores que «desempeñan una tarea de servicio y 633 Intro, 4,5 | determinada profesión y no como el desempeño de una misión evangelizadora, 634 II, 2,24 | pasado, o viven un cierto desencanto en relación con el «asamblearismo» 635 II, 1,17 | Señor, «orar siempre sin desfallecer» (Lc 18,1; cf 1 Tes 5,17), 636 II, 1,14 | fortalecimiento recíproco en la fe.~Desgraciadamente, la disminución de sacerdotes 637 II, 2,21 | caminado largo tiempo en el desierto bajo la guía de Moisés, 638 I, 1,9 | hombres, sus hermanos.~Este designio de Dios quedó comprometido 639 Intro, 0,1 | así como las esperanzas y desilusiones que han acompañado y siguen 640 II, 7,53 | desobediencia de un hombre vino la desintegración de la familia humana, y 641 II, 5,44 | pasión, sino universal y desinteresado, libre y liberador, tan 642 II, 7,53 | Efectivamente, así como de la desobediencia de un hombre vino la desintegración 643 II, 8,56 | deseosas de unidad, pero desorientadas sobre el camino que han 644 II, 1,20 | que se asiste a un cierto despertar de la búsqueda de la trascendencia, 645 Intro, 3,4 | acelerado el proceso de «desplazamiento» de no pocas comunidades 646 II, 7,50 | sabiduría espiritual y desprendimiento personal. Allí donde se 647 III, 3,63 | Todas las comunidades deben destacar, sobre todo, por su fraternidad, 648 I, 2,10 | para compartir su vida y su destino (cf Mc 3,13-15), para ser 649 II, 6,48 | no sólo hipotético, de destruir la vida comunitaria, que 650 I, 1,9 | Con su muerte en la cruz destruyó el muro de separación entre 651 II, 5,46 | religiosa a un mínimo y desvaído común denominador, lleva 652 III, 2,61 | llevan a cabo, a veces, con detrimento del carisma del instituto 653 III, 1,59 | comunidad religiosa activa o «diaconal». ~«La vida común vivida 654 III, 0,58 | sino que se hace anuncio, «diakonía» y testimonio profético. 655 II, 3,31 | instituto y de la Iglesia y dialogan sobre los principales documentos 656 Intro, 0,1 | específico carácter. Lo que se dice de las comunidades religiosas 657 Intro, 4,5 | manera profunda, pero también diferenciada.~Las diferencias, a veces 658 III, 1,59 | comunidades notablemente diferenciadas: comunidades numerosas bastante 659 Intro, 4,5 | realidad tiende más bien a diferenciarse.~ 660 Intro, 4,5 | carisma del Fundador, del diferente modo de situarse ante la 661 Intro, 1,2 | carismas «más comunes y difundidos»(6)que Dios distribuye entre 662 Intro, 3,4 | conciencia de la identidad, de la dignidad y de la misión de la mujer 663 II, 4,38 | religiosa y sus propios dinamismos. Y tanto mejor si es una 664 II, 5,44 | económica. Poder disponer del dinero como si fuese propio, sea 665 III, 2,60 | los seminarios teológicos diocesanos, donde sea estudiada en 666 III, 3,64 | informado de su presencia en la diócesis.~e) En el caso lamentable 667 II, 4,38 | sustituir a una auténtica dirección espiritual»(53). ~ 668 III, 2,61 | parroquial de una forma más directa, experimenta dificultades 669 II, 6,48 | su mismo origen por sus dirigentes, para los cuales el Apóstol 670 I, 1,9 | único cáliz. Después se dirigió al Padre pidiendo, como 671 III, 1,59 | al mismo tiempo tanto al "discípulo", que debe vivir con Jesús 672 II, 4,38 | verdaderamente eficaz si se hace con discreción y no se generaliza, incluso 673 II, 4,39 | tanto del individualismo disgregante como del comunitarismo nivelador. 674 Intro, 4,5 | vocaciones, han llevado a disminuir la presencia de los religiosos 675 Intro, 4,5 | institutos apostólicos.~Disminuyen de este modo las grandes 676 III, 3,65 | gran movilidad y presencias dispersas, la pertenencia a distintas 677 II, 2,24 | también para estar abiertos y disponibles a recibir cada uno el don 678 Intro, 2,3 | concreta y precisa las disposiciones conciliares relativas a 679 II, 4,39 | misma comunidad. Y esto dista tanto del individualismo 680 II, 2,28 | comunitarios de distensión, tomar distancia de vez en cuando del propio 681 III, 2,62 | primordial al movimiento con un distanciamiento psicológico del propio instituto, 682 II, 2,28 | personales y comunitarios de distensión, tomar distancia de vez 683 I, 2,10 | es componente esencial y distintivo de su forma de vida consagrada, 684 II, 1,13 | en nosotros, y entre las distracciones y las fatigas pueda invadir 685 Intro, 1,2 | y difundidos»(6)que Dios distribuye entre sus miembros para 686 II, 4,40 | líneas de desarrollo muy divergentes, que no ofrecen un sólido 687 III, 1,59 | en otro tiempo, sino más diversificada y con distintas formas de 688 II, 5,43 | enriquecimiento. En este contexto diversificado y en continuo cambio, resulta 689 II, 8,56 | intereses opuestos que las dividen, deseosas de unidad, pero 690 II, 8,54 | signo que muestra el origen divino del mensaje cristiano y 691 II, 0,11 | necesario reemprender esta obra «divino-humana» de formar comunidades de 692 III, 3,65 | es capaz de superar las divisiones creadas por toda raza, color 693 Sig, 1 | VATICANO II~DV Constitución dogmática Dei Verbum, 1965.~GS Constitución 694 III, 2,60 | estudiada en sus aspectos dogmático-jurídico-pastorales, como tampoco los religiosos 695 III, 3 | todas las situaciones de dolor y de injusticia.~Enviadas 696 II, 3,32 | consecuencias de esto pueden ser dolorosas, porque la experiencia espiritual 697 III, 3,64 | la comida, los trabajos domésticos, etc. Siempre que esto no 698 I, 1,9 | relaciones de poder y de dominio, dando Él mismo ejemplo 699 | dónde 700 III, 3,64 | respirar un clima de familia. Dondequiera que se encuentre, la persona 701 I, 1,9 | del amor recíproco: «Os doy un mandamiento nuevo: que 702 Intro, 3,4 | influido notablemente, y dramáticamente, en el nivel general de 703 Intro, 4,5 | necesidades urgentes (pobres, drogadictos, refugiados, marginados, 704 Sig, 4 | OR L'Osservatore Romano.~DS Santo Domingo, Conclusiones 705 Intro, 0,1 | con todas las fuerzas» (Dt 6,5) y amando al prójimo « 706 II, 4,37 | la cruz, que no se puede dudar de ser amados por el Amor.~ 707 Sig, 1 | DEL CONCILIO VATICANO II~DV Constitución dogmática Dei 708 Intro, 1,2 | religiosa.~La evolución de la eclesiologíaha incidido, más que ningún 709 III, 3,69 | cultura, de la política, de la economía, etc., y los valores típicos 710 II, 5,44 | pobreza incluye la dimensión económica. Poder disponer del dinero 711 III, 3,63 | sociales. En algunas regiones económicamente más desarrolladas, el Estado 712 Intro, 3,4 | favorecido el desarrollo económico y el crecimiento de la sociedad 713 II, 2,26 | toda realidad cristiana se edifica sobre la debilidad humana. 714 Conclu, 0,70 | respuesta a esta invitación a edificar la comunidad junto al Señor 715 Conclu, 0,70 | Presentación del Señor.~Eduardo Card. Martínez Somalo~Prefecto~+ 716 II, 3,34 | consciente de su influjo, se educa para utilizarlos en orden 717 III, 3,63 | extendido su acción en el campo educativo, sanitario y asistencial, 718 I, 1,9 | dolorosa, hacia la unidad efectiva. A lo largo de su historia 719 Intro, 0,1 | II. Ellas han llevado a efectos positivos, pero también 720 II, 1,15 | en común alcanza toda su eficacia cuando está íntimamente 721 III, 1,59 | una proyección apostólica eficacísima, que, sin embargo, permanece 722 II, 5,44 | este modo, dedicarse más eficazmente al servicio de Dios y de 723 II, 2,21 | que Israel, liberado de Egipto, llegó a ser Pueblo de Dios 724 I, 2,10 | liberadora de toda forma de egoísmo.~La vida fraterna en común, 725 II, 5,44 | de Cristo. Este amor no egoísta ni exclusivo, no posesivo 726 III, 2,62 | patrimonio constituye el eje alrededor del cual se mantienen, 727 II, 7,50 | decisión final y garantiza su ejecución ~El discernimiento comunitario 728 II, 1,18 | imitarla, hace que su presencia ejemplar y maternal sea una gran 729 II, 3,34 | medios de comunicación social ejercen sobre la vida y la mentalidad 730 II, 5,45 | el religioso y Dios y -en Él- entre los miembros de un 731 II, 4,41 | sino porque hemos sido elegidos por el Señor.~ 732 III, 3 | tendrán cuidado también en elegir las personas aptas y preparar 733 II, 8,56 | signo que atestigua algo más elevado, que obliga a mirar más 734 II, 7,52 | también a purificarla y a elevarla por medio de la sal y de 735 III, 2,60 | primera misión, corrigiendo y eliminando todo lo que puede atenuar 736 II, 8,56 | nuestra sociedad con la elocuencia de los hechos la fuerza 737 III, 3 | continuidad.~c) Merecen también elogio otras comunidades religiosas 738 Intro, 3,4 | particular.~a) Los movimientos de emancipación política y social en el 739 Intro, 4,5 | estructuras de gobierno, que emergen de las Constituciones renovadas, 740 II, 0,11 | convicción de que es necesario empeñarse en hacerla cada vez más 741 III, 1,59 | creativamente los extremos que empobrecen la valiosa realidad de la 742 Intro, 5,7 | fraternidad, y antes de emprender el difícil y necesario discernimiento 743 II, 2,25 | margen de la comunidad, no ha emprendido ciertamente el camino seguro 744 Conclu, 0,70 | comunidad, puede parecer una empresa ardua e incluso quimérica. 745 III, 3,69 | mismo espíritu y el mismo empuje evangelizador; comunidades 746 II, 2,24 | compartida ejerce un natural encanto sobre los jóvenes, pero 747 II, 2,23 | para construir una comunión encarnada, es decir, para dar carne 748 Sig, 2 | Juan Pablo II, 1988.~MM Encíclica Mater et Magistra, Juan 749 I, 2,10 | corazón humano, se le hace encontradizo y responde a sus necesidades. 750 III, 3,64 | familia. Dondequiera que se encuentre, la persona que pertenece 751 Conclu, 0,70 | comunión fraterna.~El 15 de enero de 1994 el Santo Padre ha 752 II, 3,33 | particulares que pueden ser enfrentadas positivamente, incluso con 753 III, 3 | un clima de violencia que engendra inseguridad y, a veces, 754 II, 2,28 | testimonio de alegría suscita un enorme atractivo hacia la vida 755 II, 5,45 | hermanos y con el cual puede enriquecer a la Iglesia «para la vida 756 Intro, 1,2 | Iglesia, para significarla y enriquecerla(7) y hacerla más apta en 757 Intro, 1,2 | orgánica de toda la Iglesia, enriquecida siempre por el Espíritu 758 III, 2,60 | naturaleza, sino más bien enriqueciéndola con su propio don.~No hay 759 I, 1,9 | aquella misma unidad que había enseñado a vivir a sus discípulos 760 I, 1,9 | unidad (cf Ef 2,14-16), enseñándonos de este modo que la comunión 761 Conclu, 0,70 | asiduos en escuchar las enseñanzas de los Apóstoles y en la 762 II, 2,28 | sobre el propio futuro puede ensombrecerla.~Pero saber celebrar fiesta 763 II, 1,13 | Deo). ~La oración hay que entenderla también como tiempo para 764 Intro, 4,5 | sentido de la comunidad entendida como vida fraterna, que 765 Intro, 4,5 | un contexto secularizado, entendido ante todo como el simple 766 II, 3,30 | lo que atañe al instituto entero, sensibiliza ante los problemas 767 III, 3,63 | no deja espacio a otras entidades, entre ellas las comunidades 768 Intro, 0,1 | comunidades religiosas se entiende referido también a las comunidades 769 III, 1,59 | ante fieles e infieles: ya entregado a la contemplación en el 770 I, 1,9 | en nosotros» (Jn 17,21).~Entregándose a la voluntad del Padre, 771 II, 2,28 | los hermanos y hermanas, entregarse generosamente al trabajo 772 II, 2,23 | una respuesta, un paciente entrenamiento y una lucha para superar 773 II, 8,57 | ofrece su apoyo a quien está entristecido por las dificultades y las 774 III, 3,69 | espiritualidad y un gran entusiasmo misionero para comunicar 775 III, 3,67 | desde mucho antes a saber envejecer y a prolongar el tiempo « 776 II, 8,54 | mismo tiempo que el Señor envía a sus discípulos a predicar 777 III, 3 | de dolor y de injusticia.~Enviadas con frecuencia a la vanguardia 778 II, 3,30 | los superiores normalmente envían cartas y ofrecen sugerencias 779 III, 0,58 | Iglesia ya en el Cenáculo para enviarla a evangelizar el mundo, 780 III, 3,64 | religioso que vive solo, sin un envío o permiso por parte del 781 Intro, 0,1 | contravalores propios de una época o de un ámbito cultural, 782 II, 1,20 | otra parte, por caminos equivocados, cómo saciar su hambre de 783 II, 2,24 | desde el principio, se erradiquen las ilusiones de que todo 784 Conclu, 0,70 | Prefecto~+ Francisco Javier Errázuriz Ossa~Secretario ~ 785 | esas 786 II, 3,32 | comunidades se lamenta la escasa calidad de la comunicación 787 III, 2,60 | dificultades de la misión y de la escasez de personal pueden ser una 788 III, 3,69 | dimensión contemplativa y escatológica de la existencia cristiana, 789 II, 5,44 | exclusivo, no posesivo ni esclavo de la pasión, sino universal 790 Conclu, 0,70 | pertenencia a Cristo, que escoge y llama hermanos y hermanas 791 II, 1,17 | consuelo que nos vienen de las Escrituras, mantenemos viva nuestra 792 I, 2,10 | Espíritu. Él mismo, que escruta el corazón humano, se le 793 Sig, 3 | CRIS), 1980.~EE Elementos esenciales de la enseñanza de la Iglesia 794 III, 0,58 | comunión y se configura esencialmente como comunión misionera... 795 Intro, 5,6 | documento es alentar los esfuerzos realizados por muchas comunidades 796 II, 6,47 | necesidades de cada uno y más esmerada a nivel humano. Se considera, 797 III, 3,67 | deberá procurar, con gran esmero, animarlas para que las 798 I, 2,10 | través de sus comunidades esparcidas por toda la tierra, tienen 799 II, 4,38 | caso, en la elección de los especialistas, hay que preferir a una 800 III, 0,58 | comunidad religiosa, incluso la específicamente contemplativa, no se repliega 801 III, 2,60 | Iglesia particular y la especificidad carismática de la comunidad 802 II, 4,38 | formadores a afrontar problemas específicos pedagógico-formativos(52). ~ 803 II, 5,44 | bienes -incluso de los bienes espirituales-, ha sido desde el principio 804 II, 5,46 | provenientes de diversas espiritualidades; un modo de pertenencia 805 II, 1,18 | religiosas deben frecuentar espiritualmente, porque allí se vivió de 806 II, 2,28 | apostólica.~La alegría es un espléndido testimonio de la dimensión 807 Intro, 5,7 | para conseguir un renovado esplendor evangélico de nuestras comunidades, 808 II, 1,15 | Padre, del diálogo íntimo y esponsal con Cristo, de la profundización 809 II, 1,16 | comunicación, donde se practica espontáneamente y de común acuerdo, nutre 810 II, 2,23 | lucha para superar la simple espontaneidad y la volubilidad de los 811 II, 2,21 | improvisa, porque no es algo espontáneo ni una realización que exija 812 II, 5,44 | que la Iglesia tiene por esposo único a Cristo»(60).~Esta 813 II, 7,51 | lo más exacto posible al establecer las respectivas competencias 814 II, 5,45 | es la comunión en Cristo establecida por el único carisma originario»(61). ~ 815 II, 3,34 | ateniéndose a las normas establecidas en las propias constituciones 816 II, 2,26 | con humildad» (1 Pe 5,5); «estad en comunión los unos con 817 I, 1,9 | trinitaria: «Como Tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también 818 II, 4,35 | a bienes ciertamente muy estimables(45); pero no es imposible, 819 II, 3,33 | unánimes. Con gran humildad, estimad a los otros como superiores. 820 II, 1,14 | estos decenios, reconocida y estimada por todos, ha sido el redescubrimiento 821 III, 3,69 | religiosas que sepan animar y estimular a los seglares a compartir 822 III, 3 | presente el Evangelio en estratos de población sin esperanza, 823 III, 3,63 | veces se han mantenido en estrecho contacto con la vida de 824 Intro, 1,2 | comunidad religiosa, en su estructura, en sus motivaciones y en 825 III, 1,59 | comunidades numerosas bastante estructuradas, y pequeñas comunidades 826 II, 0,11 | teológica, canónica, sociaI y estructural ha incidido poderosamente 827 III, 2,60 | teológicos diocesanos, donde sea estudiada en sus aspectos dogmático-jurídico-pastorales, 828 III, 2,60 | comunidad religiosa han sido estudiadas por el documento Mutuæ Relationes, 829 II, 2,23 | los conocimientos, se han estudiado diversos aspectos de la 830 II, 1,14 | la propia espiritualidad eucarística, mediante la oración y la 831 II, 3,31 | propias ideas, revisar y evaluar el camino recorrido, pensar 832 Sig, 2 | EN Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandi, Pablo VI, 1975.~ 833 II, 4,42 | formas culturales han de ser evangelizadas.~La presencia de comunidades 834 III, 3,69 | espíritu y el mismo empuje evangelizador; comunidades religiosas 835 III, 3 | evangelizados y de que los pobres evangelizan.~ 836 III, 3 | evangelización de los pobres: «evangelizare pauperibus». Pero también, 837 III, 3 | evangelizados por los pobres: «evangelizari a pauperibus»: cómo ser 838 Intro, 3,4 | unilaterales, como pueden ser las evasiones hacia formas de autoritarismo, 839 III, 3,64 | seriamente sobre esta penosa eventualidad, y, por lo mismo, sobre 840 Intro, 2,3 | regulan la vida común; pero es evidente que la vida en común tiene 841 III, 2,60 | condición objetiva, que evidentemente responsabiliza a los religiosos, 842 II, 5,44 | el celibato consagrado «evocan aquel maravilloso connubio, 843 Intro, 3,4 | 4. La sociedad evoluciona constantemente y los religiosos 844 II, 7,51 | derecho propio sea lo más exacto posible al establecer las 845 II, 4,39 | necesidad de protagonismo y la exagerada insistencia sobre el propio 846 Intro, 3,4 | afirmación unilateral y exasperada de la libertad ha contribuido 847 III, 3,65 | conscientes del carácter excepcional de estas situaciones, cultiven 848 II, 3,33 | sociología.~Se trata de medios excepcionales que deben ser valorados 849 III, 3,64 | Se dan, sin embargo, excepciones que han de ser valoradas 850 II, 5,46 | propia consagración; una excesiva condescendencia respecto 851 III, 3,68 | de superar situaciones de excesivo empobrecimiento de personal. ~ 852 II, 2,28 | comunidad religiosa: el exceso de trabajo la puede apagar, 853 II, 5,44 | Este amor no egoísta ni exclusivo, no posesivo ni esclavo 854 II, 2,28 | religiosa, meta de un camino no exento de tribulación, pero posible, 855 II, 4,35 | crecimiento humano. El proceso es exigente, ya que comporta la renuncia 856 III, 3,63 | pero son, de suyo, más exigentes para sus miembros.~c) A 857 Intro, 4,5 | admirada. ~Pero esto ha exigido también cambios en la fisonomía 858 III, 3,64 | por ejemplo, compromisos exigidos por la Iglesia, misiones 859 II, 8,55 | tratan a continuación, pueden exigir adaptaciones, que, sin embargo, 860 II, 1,16 | aconsejan ser prudentes en exigirla indistintamente a toda la 861 II, 2,21 | espontáneo ni una realización que exija poco tiempo.~Para vivir 862 II, 4,37 | eso es tan importante que exista una rica y cálida vida fraterna, 863 Intro, 0,1 | generales que son como su marco existencial, a cuyas repercusiones no 864 II, 3,32 | corre el riesgo de crear existencias yuxtapuestas o paralelas, 865 III, 1,59 | religiosas, que han venido existiendo a través de los siglos, 866 II, 4,36 | depresión por la falta de éxito.~La identidad de la persona 867 III, 2,61 | de una forma más directa, experimenta dificultades parecidas. ~ 868 II, 4,37 | gratuito, debería llevar a experimentar de cerca el amor del Señor, 869 Intro, 3,4 | la vida religiosa.~d) La explosión de los medios de comunicación 870 II, 5,44 | de corazón y de cuerpo, expresa una gran libertad para amar 871 III, 1,59 | religiosa.~Esta diversidad está expresada en las constituciones, que, 872 III, 2,61 | comunidad y en las que se puede expresar el propio carisma.~También 873 Intro, 0,1 | estructuras y los usos que han de expresarlo adecuadamente. Allí donde 874 III, 3 | inserción», que son una de las expresiones de la opción evangélica 875 III, 3,63 | gente, pero también más expuestas al influjo de la mentalidad 876 III, 3,63 | desarrolladas, el Estado ha extendido su acción en el campo educativo, 877 II, 1,15 | del silencio interior y exterior, que deja espacio para que 878 Intro, 2,3 | que se fijaba en elementos exteriores y en la uniformidad del 879 Intro, 4,5 | religiosas al servicio de obras externas, que han caracterizado durante 880 III, 3,68 | vocaciones, prevea su propia extinción. También en los casos dolorosos 881 II, 3,32 | del otro, que convierte en extraño al hermano y en anónima 882 III, 3,64 | por la Iglesia, misiones extraordinarias, grandes distancias en territorios 883 II, 4,36 | realización malentendida: con una extrema necesidad de resultados 884 Intro, 3,4 | el influjo de corrientes extremistas del feminismo está condicionando 885 III, 1,59 | superar creativamente los extremos que empobrecen la valiosa 886 Intro, 5,7 | y yo seré vuestro Dios» (Ez 36,26-28)~ 887 II, 6,47 | convivencia ha mejorado; se ha facilitado la participación activa 888 III, 3,65 | comunicación frecuente entre sí, faciliten encuentros comunitarios 889 Intro, 1,2 | incidido, más que ningún otro factor, en la progresiva comprensión 890 II, 4,41 | responsabilidades(56).~No faltan, sin embargo, también motivos 891 III, 2,60 | recomienda vivamente que no falte un curso específico de teología 892 II, 7,53 | indispensable para toda vida familiar. ~La vida religiosa ha vivido 893 III, 3,68 | según la propia vocación, fatigadas por trabajos prácticos o 894 II, 1,13 | las distracciones y las fatigas pueda invadir la vida, confortarla 895 II, 2,21 | a los demás, es largo y fatigoso. Los santos Fundadores han 896 II, 7,50 | preocupa de crear un clima favorable para la comunicación y la 897 III, 3,63 | de la misión, de modo que favorezca el equilibrio entre oración 898 II, 3,33 | alcanzar resultados que favorezcan el crecimiento de la fraternidad.~ 899 Conclu, 0,70 | publicación.~Roma, 2 de febrero de 1994, Fiesta de la Presentación 900 III, 1,59 | También ésta es una de las fecundas tensiones de la vida religiosa, 901 III, 3,68 | como, por ejemplo, las Federaciones, a fin de superar situaciones 902 III, 2,61 | También la comunidad religiosa femenina, a la que se le pide, con 903 Intro, 3,4 | corrientes extremistas del feminismo está condicionando profundamente 904 II, 4,36 | y purificándolas de los fermentos del mal.~En esta dinámica 905 I, 2,10 | libera de todo impedimento el fervor de la caridad, se convierten 906 III, 3,63 | de gozosa fraternidad, de fervorosa laboriosidad y de trascendente 907 III, 3,64 | participar en alguna reunión o festividad para ser plenamente religioso. 908 II, 4,35 | santas y las maravillosas figuras de religiosos y religiosas 909 Intro, 2,3 | podía hacer pensar que se fijaba en elementos exteriores 910 II, 3,33 | que tuvo Cristo Jesús» (Fil 2,2-5).~Sólo en este clima 911 II, 1,15 | interioridad, de la relación filial con el Padre, del diálogo 912 II, 7,50 | que sabe tomar la decisión final y garantiza su ejecución ~ 913 II, 5,43 | nivel local.~Una de las finalidades de estas iniciativas es 914 II, 3,34 | confrontada y crítica, y ayudar, finalmente, a valorar su impacto en 915 II, 6,48 | de la consecución de sus fines espirituales y apostólicos.~ 916 Intro, 1,2 | vida religiosa pertenece «firmemente» (inconcusse) a la vida 917 II, 4,39 | sobre el propio bienestar físico, psíquico y profesional, 918 III, 3,63 | programa de vida sólido, flexible y vinculante, aprobado por 919 III, 1,59 | pequeñas comunidades mucho más flexibles, aunque sin perder la auténtica 920 II, 5,43 | equilibrio entre actividad y formación-, la mayor parte de los institutos 921 Intro, 4,5 | comunidades más pequeñas, formadas por religiosos que se insertan 922 III, 3,63 | recomendable que un instituto esté formado sólo por pequeñas comunidades. 923 II, 4,38 | algunos casos, al equipo de formadores a afrontar problemas específicos 924 Intro, 4,5 | interpersonales que sobre aspectos formales de la observancia regular.~ 925 II, 6,47 | pueda vivir de verdad, menos formalistas, menos autoritarias, más 926 III, 3,65 | comunitarios y, cuanto antes, se formen comunidades religiosas fraternas 927 II, 1,14 | la convivencia diaria y fortalecimiento recíproco en la fe.~Desgraciadamente, 928 II, 7,50 | se requiere constancia y fortaleza por parte del superior para 929 II, 3,32 | con tacto y atención y sin forzar las cosas; pero también 930 II, 4,36 | con un exagerado miedo al fracaso y la depresión por la falta 931 Conclu, 0,70 | la unión fraterna, en la fracción del pan y en la oración» ( 932 II, 4,38 | problemas de madurez humana y de fragilidad psicológica o por factores 933 III, 2,60 | incomprensiones, está, tal vez, el fragmentario conocimiento recíproco tanto 934 Conclu, 0,70 | Martínez Somalo~Prefecto~+ Francisco Javier Errázuriz Ossa~Secretario ~ 935 Conclu, 0,70 | a Aquel que puede crear fraternidades capaces de irradiar el gozo 936 II, 1,18 | comunidades religiosas deben frecuentar espiritualmente, porque 937 III, 3,65 | cultiven la comunicación frecuente entre sí, faciliten encuentros 938 III, 3,63 | miembros que trabajan en las fronteras más difíciles de la misión 939 II, 2,24 | de los años pasados, que fueron fuente de verbalismo y de 940 | fuese 941 II, 6,48 | redescubrir la necesidad y la función de una autoridad personal 942 Intro, 4,5 | como un mero instrumento funcional.~d) Una nueva concepción 943 I, 2,10 | palpable de la comunión que funda la Iglesia, y, al mismo 944 III, 3,68 | optar por la unión o la fusión con otro monasterio(85).~ 945 III, 3,63 | autoridad competente, que garantice al apostolado su dimensión 946 II, 7,50 | tomar la decisión final y garantiza su ejecución ~El discernimiento 947 III, 3 | instituto, precisamente para garantizar su continuidad.~c) Merecen 948 III, 3,66 | hermanos y hermanas han gastado sus mejores energías apostólicas 949 Sig, 1 | GS Constitución pastoral Gaudium et Spes, 1965.~PC Decreto 950 II, 4,38 | hace con discreción y no se generaliza, incluso porque no resuelven 951 II, 6,47 | 47. Existe una opinión generalizada de que la evolución de estos 952 III, 3,66 | comunitario, pues se trata generalmente de obras en las que muchos 953 II, 1,14 | contexto, se hacen luminosas y generan alabanza, gratitud, alegría, 954 II, 2,28 | hermanos y hermanas, entregarse generosamente al trabajo apostólico, afrontar 955 III, 3,63 | con los problemas de la gente, pero también más expuestas 956 III, 3,65 | territorios de misión "ad gentes", porque demuestra al mundo, 957 II, 2,28 | cuando del propio trabajo, gozar con las alegrías del hermano, 958 II, 7,50 | los escucha de buen grado y promueve su colaboración 959 II, 2,25 | requiere personas que, como el grano de trigo, sepan morir a 960 II, 4,37 | respetuoso, no posesivo sino gratuito, debería llevar a experimentar 961 III, 3,69 | hace más intenso cuando grupos de seglares participan por 962 III, 3,69 | debe conservar mediante la guarda de la propia vida común.~ 963 II, 1,13 | invadir la vida, confortarla y guiarla, para que, al fin, toda 964 II, 2,21 | que Él nos ha dado como guías.~El amor de Cristo, derramado 965 II, 3,32 | todos la puedan comprender y gustar.~Las formas de comunicar 966 II, 4,38 | que no se encuentran a gusto en la comunidad, que por 967 II, 4,41 | discutibles, como la afinidad de gustos o de mentalidad. En este 968 Intro, 2,3 | comunidad», que consiste «en habitar en la propia casa religiosa 969 II, 3,32 | pobreza de comunicación genera habitualmente un debilitamiento de la 970 Intro, 2,3 | vida comunitaria.~Cuando se habla de «vida común» hay que 971 Intro, 2,3 | síntesis de estos dos aspectos hablando de «vivir una vida fraterna 972 Intro, 0,1 | fraterna en común» deberán hacerse teniendo en cuenta este 973 I, 1,9 | que alimenta el amor mutuo haciéndonos comulgar el único pan y 974 III, 1,59 | medio de ellos, la Iglesia haga realmente y de modo comunitario 975 II, 1,20 | equivocados, cómo saciar su hambre de Absoluto?~ 976 Intro, 5,6 | de su vida fraterna. Lo haremos ofreciendo algunos criterios 977 I, 1,9 | los otros; que como yo os he amado, así os améis también 978 III, 3,63 | multiplicado también por la opción hecha por algunos institutos, 979 II, 8,56 | con la elocuencia de los hechos la fuerza transformadora 980 Intro, 3,4 | religiosa.~e) El consumismo y el hedonismo, que, junto con un debilitamiento 981 Conclu, 0,70 | quimérica. Frente a algunas heridas del pasado, a las dificultades 982 II, 4,37 | lleva la carga» del hermano herido y necesitado de ayuda.~Si 983 II, 4,37 | afectiva en el hermano o en la hermana, la respuesta debería venir 984 I, 2,10 | primogénito entre muchos hermanos- instituyese una nueva comunión 985 I, 1,9 | complementan entre sí, y la hermosea con sus frutos(23).~En su 986 II, 2,28 | Ved qué delicia y qué hermosura es vivir los hermanos unidos...; 987 II, 4,41 | típico de las comunidades heterogéneas, demuestra la trascendencia 988 III, 3,64 | prolongadas del hijo o de la hija.~c) Se ha de advertir que 989 II, 2 (42) | S. Hilario, Tract. in Ps. 132, PL ( 990 II, 6,48 | consigo el peligro, no sólo hipotético, de destruir la vida comunitaria, 991 III, 3,63 | comunidades numerosas y homogéneas, y la multiplicación de 992 II, 4,41 | su condición de signo. La homogeneidad en la elección, además de 993 II, 1,17 | tareas y, por tanto, de horarios, la sobrecarga absorbente 994 II, 1,14 | común de la Liturgia de las Horas, o al menos de alguna de 995 II, 7,50 | adelante para abrir nuevos horizontes a la misión. Y, además, 996 III, 3,64 | el caso lamentable de que hubiera institutos en los que la 997 II, 1,12 | así como también en la humilde realidad cotidiana de nuestras 998 Intro, 5,7 | comunidades, es necesario invocar humildemente al Espíritu Santo para que 999 II, 2,27 | delicadeza, sentido del humor y espíritu de participación.~ 1000 I, 0,8 | es un misterio y de que hunde sus raíces en el corazón 1001 III, 3,64 | por parte del superior, huye de la obligación de la vida 1002 I | I~EL DON DE LA COMUNIÓN Y 1003 Conclu, 0,70 | oración» (Hech 2,42), «e iba creciendo el número de los 1004 I, 1,9 | género humano, comunión e icono de la Trinidad. El Concilio 1005 II, 5,46 | exigencias de la familia, a los ideales de la nación, de la raza 1006 II, 3,31 | otros, compartir las propias ideas, revisar y evaluar el camino 1007 II, 4,36 | se consigue en la propia identificación con la llamada de Dios. 1008 I, 2,10 | sino también a la Iglesia, identificándose con ella en plena comunión 1009 II, 6,48 | este desarrollo positivo ha ido acompañado, en algunos lugares,


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