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| Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica Vida fraterna en comunidad IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
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1510 I, 2,10 | Iglesia, y, al mismo tiempo, profecía de la unidad a la que tiende
1511 II, 5,44 | realizados por la pobreza profesada.~Una comunidad de «pobres»
1512 II, 4,39 | bienestar físico, psíquico y profesional, la preferencia por un trabajo
1513 II, 3,33 | expertos en comunicación y de profesionales en el campo de la psicología
1514 II, 5,44 | en la misión de oponerse proféticamente a la idolatría del poder,
1515 III, 3,66 | y fuente de indicaciones proféticas, si se preocupa por lanzar
1516 II, 1,15 | Espíritu puedan regenerar las profundidades más ocultas. La persona
1517 II, 3,34 | valoración, de comprobación y de programación en los encuentros comunitarios
1518 II, 3,31 | camino recorrido, pensar y programar juntos.~La vida fraterna,
1519 II, 5,45 | muy provechosos aquellos programas de formación que comprenden
1520 III, 3,64 | fuertes» para vivir juntos; prográmense encuentros periódicos con
1521 III, 3,67 | vocaciones como por los progresos de la medicina.~Para la
1522 III, 3,64 | evitar ausencias demasiado prolongadas del hijo o de la hija.~c)
1523 III, 3,67 | antes a saber envejecer y a prolongar el tiempo «activo», aprendiendo
1524 II, 5,43 | parte de los institutos ha promovido iniciativas a este respecto,
1525 II, 2,28 | fraternidad que se apaga. Muy pronto sus miembros se verán tentados
1526 II, 4,37 | humana con la dimensión más propiamente espiritual. A este propósito,
1527 II, 3,34 | Esos medios, en efecto, proponen, y con frecuencia imponen,
1528 III, 3,69 | de modo que no pueden proponerse formas de colaboración que
1529 Intro, 4,5 | manera de acoger los valores propuestos por el Concilio, de las
1530 I, 2,10 | espiritual, el abad, se propusieron vivir la radical comunión
1531 II, 4,39 | formas, como la necesidad de protagonismo y la exagerada insistencia
1532 III, 2,62 | es sólida, la relación es provechosa para ambos.~A esos religiosos
1533 II, 5,45 | esta razón, resultan muy provechosos aquellos programas de formación
1534 II, 5,46 | particular, o ciertas sugerencias provenientes de diversas espiritualidades;
1535 II, 3,30 | congregacional, regional y provincial, y los superiores normalmente
1536 II, 8,54 | sido siempre clara y ha provocado no raramente tensiones,
1537 III, 1,59 | miembros. Ésta tiene una proyección apostólica eficacísima,
1538 II, 3,33 | que deben ser valorados prudentemente y que pueden ser utilizados
1539 Intro, 3,4 | religiosas, poniendo a dura prueba la capacidad de algunas
1540 II, 8,57 | por las dificultades y las pruebas.~De este modo, la comunidad
1541 II, 2 (42) | S. Hilario, Tract. in Ps. 132, PL (Supl.) 1, 244.~
1542 II, 3,33 | profesionales en el campo de la psicología o de la sociología.~Se trata
1543 II, 4,38 | madurez humana y de fragilidad psicológica o por factores prevalentemente
1544 II, 3,33 | itinerarios y dificultades psicológicas particulares que pueden
1545 III, 3,66 | con especiales vínculos psicológicos y espirituales.~El porvenir
1546 II, 4,38 | como terapia, en casos de psicopatología más o menos manifiesta,
1547 II, 4,39 | propio bienestar físico, psíquico y profesional, la preferencia
1548 Conclu, 0,70 | Apostólica y ha autorizado su publicación.~Roma, 2 de febrero de 1994,
1549 Intro, 1,2 | valores calificadores, hace públicamente visible y continuamente
1550 Intro, 0,1 | como Él y gracias a Él, pudieran responder al amor del Padre
1551 Intro, 3,4 | Latinoamericano en Medellín, Puebla ySanto Domingo, se ha puesto
1552 II, 6,48 | profesión de obediencia, está puesta también al servicio de la
1553 II, 2,23 | ha sido éste uno de los puntos débiles del período de renovación
1554 II, 5,44 | implica también una gran pureza de mente, de corazón y de
1555 II, 4,36 | integrando su fuerza positiva y purificándolas de los fermentos del mal.~
1556 II, 7,52 | está llamada también a purificarla y a elevarla por medio de
1557 Intro, 4,5 | de la comunidad los que quedan implicados en sus propios
1558 II, 7,50 | para que lo decidido no se quede sólo en letra muerta.~
1559 I, 1,9 | hermanos.~Este designio de Dios quedó comprometido por el pecado,
1560 I, 1,9 | creyentes, realizó la unidad querida por Cristo. Comunicado a
1561 III, 3 | que afectan a aquellos que quieren ser «como los pobres».~Frente
1562 Conclu, 0,70 | empresa ardua e incluso quimérica. Frente a algunas heridas
1563 Intro, 3,4 | diversas culturas, y del racismo. Todo esto repercute también
1564 I, 2,10 | se propusieron vivir la radical comunión de los bienes materiales
1565 III, 3,69 | vida religiosa, como la radicalidad del seguimiento de Cristo,
1566 I, 2,10 | manifestado siempre como una radicalización del común espíritu fraterno
1567 Intro, 4,5 | regular.~Estos acentos se han radicalizado en algunos casos (de ahí
1568 Intro, 0,1 | materia, comienza dando una rápida mirada a los cambios acaecidos
1569 II, 4,38 | de los cambios demasiado rápidos de estos últimos años, de
1570 II, 6,48 | entre los miembros y la reacción comprensible hacia estructuras
1571 Intro, 3,4 | Las Iglesias locales han reaccionado vivamente frente a estos
1572 Intro, 3,4 | señalar también algunas reacciones igualmente unilaterales,
1573 II, 2,24 | perseverar después en las reales condiciones de vida se puede
1574 II, 2,21 | han insistido de una forma realista en las dificultades e insidias
1575 Intro, 2,3 | la «vida fraterna» no se realiza automáticamente con la observancia
1576 III, 3 | queremos señalar aquí algunas realizaciones que afectan a aquellos que
1577 Intro, 1,2 | como expresión de la unión realizada por el amor de Dios, además
1578 Intro, 2,3 | instituto y los medios para realizarlo(17).~Es claro que la «vida
1579 II, 2,25 | independiente, que sabe realizarse por sí misma, al individualista
1580 III, 2,60 | parroquial. El Mutuæ Relationes rechaza tanto el aislamiento y la
1581 Intro, 3,4 | renuentes a la autoridad.~El rechazo de la autoridad no ha perdonado
1582 III, 3,67 | activas. Más aún, éstas reciben fuerza y fecundidad de la
1583 II, 6,49 | desempeñar una misión particular, recibida del instituto y en conformidad
1584 Intro, 3,4 | religiosas.~Además, los recientes y amplios movimientos migratorios
1585 II, 1,17 | La oración en común, que reclama fidelidad en el horario,
1586 III, 3,63 | ventajas, normalmente no es recomendable que un instituto esté formado
1587 II, 5,43 | la formación permanente. Recomendada y delineada en sus líneas
1588 II, 4,39 | El respeto a la persona, recomendado por el Concilio y por otros
1589 III, 2,60 | con respecto a ésta.~Se recomienda vivamente que no falte un
1590 I, 1,9 | separación entre los pueblos, reconciliando a todos en unidad (cf Ef
1591 III, 3,63 | Estas comunidades, como reconoce la Evangelica Testificatio(80),
1592 II, 1,14 | valiosas de estos decenios, reconocida y estimada por todos, ha
1593 II, 5,44 | tareas no retribuidas ni reconocidas..., son otros tantos aspectos
1594 II, 7,53 | Hombre nuevo ha comenzado su reconstrucción (cf Rm 5,19), así también
1595 I, 1,9 | para que, como nuevo Adán, reconstruyera y llevara toda la creación
1596 II, 4,37 | esta madurez, como hemos recordado antes, es la libertad afectiva,
1597 II, 3,31 | revisar y evaluar el camino recorrido, pensar y programar juntos.~
1598 II, 3,31 | camino que han de seguir recorriendo todas las comunidades, adaptando
1599 II, 3,34 | convierte en la única forma de recreación, obstaculiza y a veces impide
1600 II, 6,48 | también a la autoridad, que recuerda esa Palabra y la aplica
1601 Intro, 4,5 | posconcilio, con una fuerte recuperación del valor de cada individuo
1602 II, 4,38 | en los que es necesario recurrir a las ciencias humanas,
1603 II, 4,38 | prevalentemente patológicos. ~El recurso a estas intervenciones ha
1604 III, 3,66 | institutos y la variación de los recursos, pueden requerir una reorganización
1605 II, 1,14 | estimada por todos, ha sido el redescubrimiento de la oración litúrgica
1606 II, 1,19 | todas las realidades para redimir y ordenar el mundo; y, por
1607 III, 3,64 | en territorios de misión, reducción progresiva de una comunidad
1608 II, 5,46 | La indiferenciación, que reduce la vida religiosa a un mínimo
1609 II, 6,48 | comunidad, y, por otros, reducida al simple papel de coordinar
1610 II, 5,46 | modos de ver y de actuar, reduciendo así la aportación específica
1611 III, 2,60 | otra parte, se tiende a reducir la vida religiosa únicamente
1612 II, 2,26 | efecto, las comunidades reemprenden cada día el camino, sostenidas
1613 III, 3,66 | significado apostólico y su reestructuración, exigen estudio, confrontación
1614 Intro, 0,1 | teniendo en cuenta este marco referencial.~- Sin embargo, también
1615 Intro, 0,1 | comunidades religiosas se entiende referido también a las comunidades
1616 III, 2,61 | propio carisma. Esto se refleja también en la aceptación
1617 II, 1,16 | la Lectio divina y en las reflexiones sobre la Palabra de Dios,
1618 III, 3,64 | medios para favorecer y reforzar los vínculos fraternos.
1619 III, 3,68 | enfermos, será necesario buscar refuerzos en la misma Orden, o bien
1620 Intro, 4,5 | urgentes (pobres, drogadictos, refugiados, marginados, minusválidos,
1621 II, 1,15 | Palabra y el Espíritu puedan regenerar las profundidades más ocultas.
1622 II, 3,30 | a nivel congregacional, regional y provincial, y los superiores
1623 Intro, 2,3 | observancia de las normas que regulan la vida común; pero es evidente
1624 II, 3,30 | aumentado los encuentros regulares de sus miembros a nivel
1625 II, 3,31 | altamente positivo haber tenido regularmente -con frecuencia, a ritmo
1626 Intro, 3,4 | vez más numerosas.~b) La reivindicación de la libertad personal
1627 Intro, 2,3 | disposiciones conciliares relativas a la vida comunitaria.~Cuando
1628 III, 3 | que no sean inducidas a relativizar la originalidad carismática
1629 Intro, 4,5 | del respectivo empeño en releer y actualizar el carisma
1630 II, 7,53 | realidad evangélicamente relevante en la Iglesia y en la sociedad.~
1631 III, 3,68 | de ancianos son aún más relevantes en algunos monasterios,
1632 III, 2,60 | y para el mundo, y debe remitirse siempre a sus orígenes y
1633 II, 2,25 | morir a sí mismas para que renazca la vida fraterna(36).~De
1634 Intro, 5,7 | discernimiento para conseguir un renovado esplendor evangélico de
1635 II, 5,45 | incapacidad para adaptarse y renovarse.~
1636 Intro, 3,4 | asamblearios» y por actitudes renuentes a la autoridad.~El rechazo
1637 Conclu, 0,70 | cruz, supone frecuentes renuncias a sí mismo...»(88).~Unidos
1638 Intro, 3,4 | se han visto impulsadas a repensar las modalidades de su presencia
1639 Intro, 0,1 | marco existencial, a cuyas repercusiones no podía substraerse la
1640 Intro, 3,4 | y del racismo. Todo esto repercute también en las comunidades
1641 III, 2,61 | Aquí también, es preciso repetirlo, su inserción será tanto
1642 III, 0,58 | específicamente contemplativa, no se repliega sobre sí misma, sino que
1643 II, 4,37 | narcisístico-adolescente, o rígidamente reprimida, puede ser consecuencia
1644 II, 3,30 | Esta amplia comunicación, requerida a distintos niveles, dentro
1645 II, 2,27 | cultivar las cualidades requeridas en toda relación humana:
1646 III, 3,66 | de los recursos, pueden requerir una reorganización de las
1647 III, 3,69 | horario, de disciplina y de reserva(86), de modo que no pueden
1648 III, 2,62 | en una división interior: residen en la comunidad, pero viven
1649 II, 7,50 | simplemente un lugar de residencia, un grupo de individuos,
1650 Intro, 3,4 | capacidad de algunas para «resistir al mal», pero suscitando
1651 II, 4,37 | con frecuencia, la caja de resonancia de problemas que proceden
1652 Intro, 3,4 | XXIII, ha tenido no pocas resonancias en la vida de las comunidades
1653 Intro, 4,5 | distinta actividad y del respectivo empeño en releer y actualizar
1654 III, 3,69 | exigencias propias que deben ser respetadas. ~De otra forma la comunidad
1655 II, 2,26 | mutuamente» (Rm 15,14). «Respetaos los unos a los otros» (1
1656 II, 7,50 | responsabilidades y las sabe respetar, «suscita la obediencia
1657 II, 4,36 | espiritual, que conozca bien y respete la espiritualidad y la misión
1658 I, 2,10 | Dios hace más delicada y respetuosa la atención a los otros
1659 II, 4,37 | totalidad. Este amor solícito y respetuoso, no posesivo sino gratuito,
1660 III, 3,64 | verificación y la oración, para respirar un clima de familia. Dondequiera
1661 I, 2,10 | se le hace encontradizo y responde a sus necesidades. Suscita
1662 II, 1,20 | cita con la historia, no respondiendo a la «búsqueda de Dios»
1663 III, 2,60 | objetiva, que evidentemente responsabiliza a los religiosos, comprometiéndolos
1664 III, 2,62 | al mismo tiempo, de un responsable ajeno al Instituto (...)
1665 II, 4,38 | generaliza, incluso porque no resuelven todos los problemas y, por
1666 II, 4,38 | estas intervenciones ha resultado útil no sólo como terapia,
1667 II, 4,40 | obstante la buena voluntad, resulte imposible conseguir la plena
1668 III, 0,58 | Espíritu, la hace testigo de la resurrección. ~
1669 III, 3,63 | ofrecer posibilidades de retiro y de descanso a los miembros
1670 Conclu, 0,70 | fuerzas humanas.~Se trata de retomar con fe la reflexión sobre
1671 III, 3,64 | género de vida, y a esta vida retorna cordialmente y con su presencia
1672 Intro, 0,1 | que somos testigos:~ El «retorno constante a las fuentes
1673 II, 5,44 | la dedicación a tareas no retribuidas ni reconocidas..., son otros
1674 III, 1,59 | La comunión que anima y reúne a la gran familia se vive
1675 II, 2,28 | juntos fraternalmente, se reúnen en la asamblea de la Iglesia,
1676 III, 3,67 | como «verdadera familia reunida en el nombre del Señor»(84). ~
1677 Intro, 0,1 | 1. El amor de Cristo ha reunido a un gran número de discípulos
1678 I, 2,10 | una sola alma, los monjes, reuniéndose entre sí alrededor de un
1679 I, 2,10 | Espíritu del Señor, que reunió a los primeros creyentes
1680 III, 3,64 | con participar en alguna reunión o festividad para ser plenamente
1681 III, 3,64 | casa, oran en común, tienen reuniones para reflexionar sobre la
1682 Intro, 1,2 | contribución fundamental a la revalorización de la «vida fraterna en
1683 I, 1,9 | El Dios creador que se ha revelado como Amor, como Trinidad
1684 II, 5,44 | fundado por Dios y que ha de revelarse plenamente en el siglo futuro,
1685 II, 7,50 | obediencia de los religiosos, con reverencia a la persona humana»(65),
1686 II, 3,32 | los demás y de hacer que reviertan sobre la comunidad los dones
1687 II, 3,31 | compartir las propias ideas, revisar y evaluar el camino recorrido,
1688 II, 3,32 | corrección fraterna, la revisión de vida y otras formas típicas
1689 III, 2,62 | entrega apostólica y de revitalización vocacional; pero, a veces,
1690 II, 1,14 | menos de alguna de ellas, ha revitalizado la oración de no pocas comunidades,
1691 II, 4,40 | nacimiento de personalidades más ricas. Un respeto que favorece
1692 II, 2,27 | de estos últimos años son ricos en sugerencias e indicaciones
1693 Intro, 0,1 | vida fraterna ha corrido riesgos y ha llegado a una cierta
1694 II, 4,41 | realidad espiritual que la rige.~El esfuerzo por aceptarse
1695 II, 4,37 | narcisístico-adolescente, o rígidamente reprimida, puede ser consecuencia
1696 II, 6,48 | demasiado autoritarias y rígidas, ha llevado a no comprender
1697 II, 1,13 | comunidad religiosa está ritmada por un horario para dar
1698 II, 2,26 | otros con afecto fraterno, rivalizando en la estima recíproca» (
1699 II, 1,17 | nuestro Señor Jesucristo» (Rom 15,4-6).~La fidelidad y
1700 Conclu, 0,70 | autorizado su publicación.~Roma, 2 de febrero de 1994, Fiesta
1701 Sig, 4 | Apostólica.~OR L'Osservatore Romano.~DS Santo Domingo, Conclusiones
1702 I, 1,9 | comprometido por el pecado, que rompió todas las relaciones: entre
1703 II, 2 (42) | S. Hilario, Tract. in Ps.
1704 II, 1,17 | también a superar creativa y sabiamente las dificultades, propias
1705 II, 1,20 | caminos equivocados, cómo saciar su hambre de Absoluto?~
1706 II, 1,14 | Eucaristía(30) y de los otros sacramentos. Entre éstos merece una
1707 Sig, 1 | Ordinis, 1965.~SC Constitución Sacrosanctum Concilium, 1963.~
1708 II, 1,14 | el centro de la vida el Sagrado Misterio del Cuerpo y de
1709 II, 2,28 | misericordia las situaciones, salir al encuentro del futuro
1710 II, 2,28 | este modo, las palabras del salmo: «Ved qué delicia y qué
1711 III, 3,64 | instituto), o por motivos de salud y de estudio.~Mientras es
1712 I, 2,10 | más rico es el fruto de la salvación.~De este modo, el Espíritu
1713 III, 3,66 | siguientes: el compromiso de salvaguardar el significado del propio
1714 II, 5,44 | que es la única que puede salvar. ~La pobreza, o sea, la
1715 II, 7,53 | permite comprender el misterio salvífico de la obediencia(68). Efectivamente,
1716 Intro, 4,5 | asistencia, la escuela y la sanidad-, juntamente con el descenso
1717 II, 2,26 | los unos por los otros» (Sant 5,16); «trataos los unos
1718 II, 4,35 | demuestra la lista de santos y santas y las maravillosas figuras
1719 I, 0,8 | mismo de la Trinidad santa y santificadora, que la quiere como parte
1720 I, 2,10 | unidad de las Personas de la Santísima Trinidad.~En los siglos
1721 Intro, 4,5 | haber alcanzado a veces una satisfactoria integración.~e) Las nuevas
1722 Sig, 1 | Presbyterorum Ordinis, 1965.~SC Constitución Sacrosanctum
1723 II, 7,51 | los responsables de cada sección y del superior. La falta
1724 Conclu, 0,70 | Francisco Javier Errázuriz Ossa~Secretario ~
1725 III, 3 | empobrecimiento de grandes sectores populares, especialmente
1726 Sig, 3 | Religiosos y los Institutos Seculares (CRIS), 1980.~EE Elementos
1727 Intro, 3,4 | visión de fe propio del secularismo, en muchas regiones no han
1728 III, 3,63 | influjo de la mentalidad secularizada, les corresponde la gran
1729 Intro, 4,5 | propio trabajo en un contexto secularizado, entendido ante todo como
1730 II, 8,54 | tiempo en cuestiones más bien secundarias. Hay que recordar a todos
1731 II, 5,45 | El carisma. Es éste el segundo aspecto que ha de ser privilegiado
1732 II, 4,37 | persona fuerte y autónoma, segura de la propia identidad,
1733 Intro, 3,4 | ciega en un guía que inspira seguridad.~c) La promoción de la mujer,
1734 II, 4,38 | para ayudar a una adecuada selección de los candidatos y para
1735 II, 4,41 | cierre y pueda llegar a seleccionar sus componentes, aceptando
1736 II, 1,17 | cuya frecuencia (diaria, semanal, mensual, anual) es determinada
1737 II, 3,31 | con frecuencia, a ritmo semanal- encuentros en los que los
1738 I, 1,9 | ser humano a su imagen y semejanza, Dios lo ha creado para
1739 III, 2,60 | la vida consagrada en los seminarios teológicos diocesanos, donde
1740 II, 3,32 | diversas. A parte de las ya señaladas -compartir la Palabra y
1741 III, 3,66 | si se preocupa por lanzar señales de nuevas formas de presencia,
1742 II, 5,44 | implica un estilo de vida sencillo y austero, no sólo libera
1743 II, 3,32 | fe» en términos fáciles y sencillos, a fin de que todos la puedan
1744 II, 3,30 | atañe al instituto entero, sensibiliza ante los problemas generales
1745 I, 2,10 | con la luz del Evangelio y sensibles a los signos de los tiempos,
1746 II, 3,29 | religiosa. La exigencia más sentida de incrementar la vida fraterna
1747 II, 5,43 | uno de los objetivos más sentidos hoy sea el de integrar a
1748 III, 2,60 | comunidad religiosa fraterna sentirá de verdad el deber de difundir
1749 Intro, 5,7 | Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios» (Ez 36,26-
1750 Intro, 5,7 | corazón de carne... Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro
1751 II, 8,57 | contribuyen a crear un clima sereno de comunicación de vida,
1752 III, 3,64 | institutos a reflexionar seriamente sobre esta penosa eventualidad,
1753 III, 1,59 | eso, obligan a plantear serios interrogantes sobre la oportunidad
1754 II, 8,55 | La vida fraterna, sin serlo «todo» en la misión de la
1755 III, 3 | hermano marginado, para servirle y configurarse con Él.~a) «
1756 II, 4,37 | particularmente del equilibrio sexual» y sobre la «capacidad de
1757 II, 7,50 | la puede considerar como «sierva de los siervos de Dios».
1758 II, 7,50 | considerar como «sierva de los siervos de Dios». La autoridad tiene
1759 Intro, 1,2 | existe para la Iglesia, para significarla y enriquecerla(7) y hacerla
1760 II, 3,32 | van buscando relaciones significativas fuera de la comunidad.~Hay
1761 I, 2,10 | mundo(27).~Particularmente significativo es el testimonio ofrecido
1762 II, 1,12 | operante en los momentos más significativos de nuestras familias religiosas,
1763 III, 3,64 | etc. Siempre que esto no signifique sustituir la comunicación
1764 III, 2,62 | tanto, tener en cuenta lo siguiente:~a) Algunos movimientos
1765 III, 3,65 | único signo y el testimonio silencioso y eficaz de Cristo y de
1766 III, 3 | deben poder contar con la simpatía y la oración fraterna de
1767 Intro, 0,1 | carne o de la sangre» ni de simpatías personales o de motivos
1768 II, 2,27 | diálogo(40), la adhesión sincera a una benéfica disciplina
1769 Intro, 4,5 | tradicionales.~A veces el sincero deseo de servir a la Iglesia,
1770 II, 2,23 | tiene cuerpo. Se necesita «sinergía» entre el don de Dios y
1771 II, 4,40 | 40. Para conseguir esta «sinfonía» comunitaria y apostólica
1772 I, 2,10 | la comunidad religiosa se sintió en continuidad con el grupo
1773 Intro, 3,4 | autoridad no ha perdonado ni siquiera a la Iglesia ni a la vida
1774 II, 5,46 | como un don fraterno que sirva de fermento a su autenticidad
1775 II, 3,32 | verdaderamente de todos y sirvan para la edificación de todos (
1776 II, 3,32 | ejercicio de comunicación sirve también para aprender a
1777 II, 1,14 | hacer imposible en algunos sitios la participación diaria
1778 Intro, 1,2 | santidad de la Iglesia, situándola precisamente en el corazón
1779 II, 3,31 | corresponsabilidad y para situar el propio trabajo en el
1780 Intro, 4,5 | Fundador, del diferente modo de situarse ante la sociedad y la Iglesia,
1781 II, 1,17 | por tanto, de horarios, la sobrecarga absorbente de trabajo y
1782 Intro, 4,5 | religiosos y religiosas a sobrecargarse de trabajo, con la consiguiente
1783 II, 2,26 | mutuamente» (1 Tes 5,11); «sobrellevaos los unos a los otros con
1784 II, 8,56 | gozo y el valor humano y sobrenatural de la fraternidad cristiana,
1785 II, 0,11 | renovación teológica, canónica, sociaI y estructural ha incidido
1786 II, 3,33 | de la psicología o de la sociología.~Se trata de medios excepcionales
1787 II, 8,54 | esto conocerán todos que sois mis discípulos, en que os
1788 III, 3,64 | instituto, en vez de vivir solas, viven en una misma casa,
1789 II, 2,28 | hermano, prestar atención solícita a las necesidades de los
1790 II, 4,37 | su totalidad. Este amor solícito y respetuoso, no posesivo
1791 III, 3 | miembros del instituto y con la solicitud particular de los superiores(78). ~
1792 III, 3,64 | y posiblemente requiere soluciones diversas, para evitar ausencias
1793 Conclu, 0,70 | Eduardo Card. Martínez Somalo~Prefecto~+ Francisco Javier
1794 II, 2,26 | mutuamente» (Ef 4,32); «someteos los unos a los otros en
1795 III, 3,64 | fuera de su comunidad- está sometido, en lo que se refiere a
1796 | somos
1797 III, 2,62 | la Iglesia, que no puede soportar interferencias ni mezclas.
1798 II, 1,14 | presente en la comunidad para sostenerla y animarla en su camino
1799 Conclu, 0,70 | comunidades religiosas y las sostenga cada día en la invocación
1800 II, 7,50 | la autoridad favorece y sostiene esta consagración. En cierto
1801 Sig, 1 | Constitución pastoral Gaudium et Spes, 1965.~PC Decreto Perfectæ
1802 II, 2,24 | aprecia excesivamente la subjetividad y la búsqueda de la realización
1803 Intro, 2,3 | animados por la caridad; éste subraya la «comunión de vida» y
1804 Intro, 4,5 | corresponsabilidad y la subsidiariedad. Son todos los miembros
1805 Intro, 0,1 | cuyas repercusiones no podía substraerse la vida religiosa(2).
1806 II, 4,40 | tiempo de formación puede suceder que, no obstante la buena
1807 II, 1,14 | de los Apóstoles y de sus sucesores, ponen en contacto con las
1808 Intro, 0,1 | la Jerusalén celeste, o sucumben con una agonía más o menos
1809 III, 2,60 | preciso recordar que no tener suficientemente en cuenta el carisma de
1810 II, 3,33 | ser útiles, pero no son suficientes. Es necesario para todos
1811 II, 4,38 | convivencia con personas que sufren, que no se encuentran a
1812 III, 3,68 | difícil que por sí mismo supere estos problemas. Es, pues,
1813 II, 7,50 | autoridad del superior y de la superiora se ordena a que la casa
1814 II, 2 (42) | Tract. in Ps. 132, PL (Supl.) 1, 244.~
1815 III, 3,63 | acción social vista más como suplencia que como manifestación original
1816 Conclu, 0,70 | por el camino de la cruz, supone frecuentes renuncias a sí
1817 III, 2,62 | comunicación dentro de la Iglesia suponen que cada uno tiene plena
1818 III, 2,60 | especialmente en este momento en que surgen no pocos problemas de actualización
1819 I, 2,10 | En los siglos siguientes surgieron múltiples formas de comunidad,
1820 II, 5,46 | multiplicidad de los carismas suscitados por el Espíritu.~
1821 II, 2,24 | admitir que estas afirmaciones suscitan problema hoy, tanto entre
1822 III, 3 | realidad que no puede menos de suscitar la admiración, por la intensidad
1823 II, 2,24 | ayudados, de sustituir y de ser sustituidos.~Una vida común fraterna
1824 | suya
1825 | suyos
1826 II, 3,32 | problema explícitamente: con tacto y atención y sin forzar
1827 Intro, 0,1 | gracia y expresión máxima del talante pastoral de la Iglesia en
1828 II, 2,28 | sencillez de la existencia, el tejido banal de lo cotidiano. Una
1829 II, 3,34 | En particular cuando la televisión se convierte en la única
1830 II, 3,34 | Por qué no hacer de este tema objeto de valoración, de
1831 II, 2,26 | los unos a los otros en el temor de Cristo» (Ef 5,21); «orad
1832 II, 4,37 | un amor que comparte los temores y las alegrías, las dificultades
1833 I, 1,9 | Dios, Cuerpo de Cristo, Templo del Espíritu, Sacramento
1834 III, 1,59 | En algunos institutos la tendencia a prestar mayor atención
1835 III, 3 | partidistas(79).~Los superiores tendrán cuidado también en elegir
1836 II, 6,48 | el Señor y os amonestan. Tenedles en la mayor estima, con
1837 II, 1,14 | que cada casa religiosa tenga, como centro de la comunidad,
1838 II, 6,48 | Os pedimos, hermanos, que tengáis en consideración a los que
1839 III, 3,63 | pues, que estas comunidades tengan un programa de vida sólido,
1840 III, 2,60 | personal pueden ser una tentación de aislamiento, tanto para
1841 II, 2,28 | pronto sus miembros se verán tentados de buscar en otra parte
1842 III, 2,60 | falte un curso específico de teología de la vida consagrada en
1843 III, 2,60 | que, con sus indicaciones teológicas y pastorales, ha contribuido
1844 Intro, 1 | DESARROLLO TEOLÓGICO~
1845 III, 2,60 | consagrada en los seminarios teológicos diocesanos, donde sea estudiada
1846 II, 4,38 | resultado útil no sólo como terapia, en casos de psicopatología
1847 Intro, 3,4 | política y social en el Tercer Mundo y el creciente proceso
1848 II, 1,13 | ansiosa, y por lo mismo puede terminar por cansar y agotar. En
1849 I, 2,10 | historia de la vida consagrada testifica modos diferentes de vivir
1850 III, 0,58 | comunicándole su Espíritu, la hace testigo de la resurrección. ~
1851 III, 3 | voluntariado.~Todo esto testimonia que en la Iglesia está viva
1852 II, 4,41 | comunidad, y vacía de su fuerza testimoniante la realidad espiritual que
1853 | ti
1854 II, 8,55 | comunitario toda su acción, y que tienden a difundir el espíritu fraterno
1855 Intro, 1,2 | carisma fundacional, por una típica y común consagración eclesial
1856 II, 4,41 | las dificultades, que es típico de las comunidades heterogéneas,
1857 II, 7,50 | y de la misión. ~Una vez tomada una decisión, en conformidad
1858 I, 1,9 | largo de su historia ha tomado cada vez mayor conciencia
1859 III, 2,60 | Ha llegado el momento de tomarlo de nuevo en las manos para
1860 Intro, 5,6 | comunitario, a fin de que tomen realmente en serio que es
1861 II, 4,37 | acoger a la persona en su totalidad. Este amor solícito y respetuoso,
1862 III, 3,67 | cultural, con la oración y trabajando mientras puedan prestar
1863 III, 3,64 | plenamente religioso. Se debe trabajar por la desaparición progresiva
1864 II, 2 (42) | S. Hilario, Tract. in Ps. 132, PL (Supl.)
1865 Intro, 0,1 | han querido valorar esta transformación para corresponder mejor
1866 II, 1,19 | dificultades cotidianas. Éstas se transforman en ocasión para buscar y
1867 II, 4,40 | por lo que cada hermano transmite de la presencia y de la
1868 Intro, 1,2 | experiencia del Espíritu» vivida y transmitida por el Fundador y en su
1869 II, 5,45 | ha recibido de Dios y ha transmitido a sus discípulos y continuadores. ~
1870 III, 3,69 | vivida, es decir, capaces de transmitirla también a los demás con
1871 III, 3,63 | fervorosa laboriosidad y de trascendente esperanza.~Es necesario,
1872 II, 4,40 | vocación y misión, don que trascienda en gran medida toda diferencia
1873 II, 8,55 | Situaciones particulares, que se tratan a continuación, pueden exigir
1874 III, 3 | nuevas formas de pobreza, o tratando de sensibilizar a todos
1875 II, 2,26 | los otros» (Sant 5,16); «trataos los unos a los otros con
1876 III, 3,66 | convertirse en una escuela para tratar de seguir juntos la voluntad
1877 III, 3,65 | pertenencia a distintas razas, tribus y culturas, la necesidad
1878 II, 2,25 | personas que, como el grano de trigo, sepan morir a sí mismas
1879 II, 2,28 | humano y espiritual y de las tristezas cotidianas, forma ya parte
1880 III, 3,64 | realidad con la que a veces se tropieza es la de religiosos y religiosas
1881 | Tú
1882 II, 5,44 | servicio y de guía»(59) y deben tutelar la conformidad del trabajo
1883 III, 3,67 | valerse por sí mismas, o tuvieran necesidad de cuidados especiales,
1884 II, 3,33 | mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús» (Fil 2,2-5).~
1885 III, 2,60 | las manos para imprimir un ulterior impulso al espíritu de verdadera
1886 Intro, 0,1 | comunidades religiosas. Estas últimas o son un verdadero fermento
1887 II, 3,33 | mismo amor; sed cordiales y unánimes. Con gran humildad, estimad
1888 II, 7,50 | corazones, tanto más se unen esos mismos corazones entre
1889 III, 0,58 | Como el Espíritu Santo ungió a la Iglesia ya en el Cenáculo
1890 III, 2,60 | reducir la vida religiosa únicamente a las tareas pastorales.
1891 I, 1,9 | la cohesión orgánica: Él unifica la Iglesia en la comunión
1892 Intro, 2,3 | elementos exteriores y en la uniformidad del estilo de vida, el Vaticano
1893 Intro, 3,4 | comunitaria.~La afirmación unilateral y exasperada de la libertad
1894 Intro, 3,4 | algunas reacciones igualmente unilaterales, como pueden ser las evasiones
1895 Intro, 2,3 | de fraternidad que debe unir en la caridad a todos los
1896 II, 1,12 | conversar con ellos y para unirlos a sí y entre ellos en la
1897 II, 5,44 | son otros tantos aspectos unitivos de la vida fraterna realizados
1898 I, 2,10 | No se puede, pues, hablar unívocamente de comunidad religiosa.
1899 Intro, 0,1 | Congregavit nos in unum Christi Amor»~1. El amor
1900 Intro, 0,1 | perseguir.~Con la serenidad y la urgencia de quien busca la voluntad
1901 III, 2,60 | con frecuencia, de forma urgente y apremiante, energías para
1902 III, 3,66 | religiosa debe sentirse urgida por lo que el mundo descuida;
1903 Intro, 0,1 | hallar las estructuras y los usos que han de expresarlo adecuadamente.
1904 II, 3,33 | prudentemente y que pueden ser utilizados con moderación por comunidades
1905 II, 3,34 | su influjo, se educa para utilizarlos en orden al crecimiento
1906 II, 2,21 | personal. El camino que va del hombre viejo -que tiende
1907 II, 1,13 | aprender a dar tiempo a Dios (vacare Deo). ~La oración hay que
1908 II, 4,41 | pneumática de la comunidad, y vacía de su fuerza testimoniante
1909 II, 1,17 | Lc 18,1; cf 1 Tes 5,17), valen tanto para la oración personal
1910 III, 3 | peligro por la propia vida. Su valentía es grande y se convierte
1911 III, 3,67 | estas personas lleguen a no valerse por sí mismas, o tuvieran
1912 II, 4,37 | la llamada como una razón válida para vivir y acoger la consagración
1913 III, 1,59 | extremos que empobrecen la valiosa realidad de la vida religiosa.~
1914 II, 1,14 | de las adquisiciones más valiosas de estos decenios, reconocida
1915 II, 8,57 | constituyendo todavía un valioso apoyo para la perseverancia
1916 II, 4,40 | en sí mismos, y por muy valiosos que puedan parecer a algunos
1917 II, 8,55 | precisamente por esto, la Iglesia valora tanto la vida fraterna de
1918 III, 3,64 | excepciones que han de ser valoradas y pueden ser concedidas
1919 II, 3,33 | excepcionales que deben ser valorados prudentemente y que pueden
1920 II, 3,32 | mientras lentamente se van buscando relaciones significativas
1921 III, 3 | Enviadas con frecuencia a la vanguardia de la misión, testigos a
1922 II, 7,53 | decisión para no correr en vano en la búsqueda de relaciones
1923 III, 3,66 | desarrollo de los institutos y la variación de los recursos, pueden
1924 | varias
1925 | varios
1926 II, 2,28 | las palabras del salmo: «Ved qué delicia y qué hermosura
1927 II, 1,13 | la advertencia del Señor «velad y orad» (Lc 21,36), la comunidad
1928 III, 3,67 | religioso anciano que no se deja vencer por los achaques y por los
1929 III, 3,67 | frutos se manifestarán cuando venga el Señor en la gloria con
1930 III, 1,59 | comunidades religiosas, que han venido existiendo a través de los
1931 III, 2,61 | Todo esto puede ser muy ventajoso tanto para la comunidad
1932 II, 2,28 | Muy pronto sus miembros se verán tentados de buscar en otra
1933 II, 2,24 | pasados, que fueron fuente de verbalismo y de incertidumbre.~Si es
1934 Sig, 1 | Constitución dogmática Dei Verbum, 1965.~GS Constitución pastoral
1935 II, 3,32 | relación, además de crear verdaderas y propias situaciones de
1936 III, 3,64 | ser ya considerados como verdaderos institutos religiosos. Se
1937 II, 4,39 | religiosa es el lugar donde se verifica el cotidiano y paciente
1938 II, 4,36 | acompañar al hermano en las vías del Señor, alimentar la
1939 II, 1,17 | perseverancia y del consuelo que nos vienen de las Escrituras, mantenemos
1940 II, 1,13 | comunidad religiosa debe ser vigilante y tomar el tiempo necesario
1941 III, 2,62 | palabra, que tienen una vigorosa espiritualidad y una gran
1942 III, 3,64 | importancia de reemprender vigorosamente la práctica de la vida fraterna
1943 III, 3,63 | vida sólido, flexible y vinculante, aprobado por la autoridad
1944 I, 1,9 | creación a la unidad perfecta. Viniendo a nosotros, constituyó el
1945 II, 7,53 | desobediencia de un hombre vino la desintegración de la
1946 III, 3 | marcados por un clima de violencia que engendra inseguridad
1947 II, 1,18 | oración a la Bienaventurada Virgen María, animada por el amor
1948 I, 1,9 | María, el mismo Espíritu dio visibilidad a la Iglesia, que desde
1949 III, 3,63 | corresponde la gran tarea de ser visiblemente lugares de gozosa fraternidad,
1950 II, 5,43 | de diversa formación y de visiones apostólicas distintas en
1951 II, 3,30 | y ofrecen sugerencias y visitan con mayor frecuencia las
1952 II, 1,20 | religiosas más apostólicas y más vivas evangélicamente -contemplativas
1953 I, 1,9 | y mujeres, como parábola viviente de la familia humana congregada
1954 III, 3,64 | parte de sus miembros no vivieran en comunidad, tales institutos
1955 I, 1,9 | Cabeza. La misma presencia vivificante del Espíritu Santo(22) construye
1956 II, 2,23 | simple espontaneidad y la volubilidad de los deseos. El altísimo
1957 II, 5,44 | liga y une las diversas voluntades en una misma comunidad fraterna,
1958 III, 3 | organización de ayuda y voluntariado.~Todo esto testimonia que
1959 II, 5,44 | dimensión comunitaria de los votos necesita un continuo cuidado
1960 II, 1,17 | solo espíritu y una sola voz demos gloria a Dios, Padre
1961 | vuestro
1962 | vuestros
1963 II, 5,45 | incertidumbre en los objetivos y vulnerabilidad respecto a los condicionamientos
1964 II, 4,35 | parecen hoy particularmente vulnerables.~
1965 Intro, 3,4 | Latinoamericano en Medellín, Puebla ySanto Domingo, se ha puesto en
1966 II, 3,32 | riesgo de crear existencias yuxtapuestas o paralelas, lo que está