Capítulo, Párrafo
1 Intro | personal con no pocos de los Pastores de iglesias particulares.
2 Intro | dirección, bajo la guía de los Pastores, a fin de suscitar aquel
3 1, 1 | para agradecer a nuestros Pastores su solicitud por la vida
4 1, 1 | relaciones con nuestros Pastores.~ ~
5 1, 2 | gracia sacramental y carisma- Pastores, Maestros y Sacerdotes.
6 1, 2 | los Obispos, no solo como Pastores de las iglesias particulares,
7 1, 2 | sobre todo, con nuestros Pastores. El hecho de que los ministros
8 1, 2 | lazo que los une con los Pastores de la Iglesia es enormemente
9 1, 2 | ordenados “consagrados” con los Pastores de las Iglesias particulares
10 1, 2 | y real comunión con sus Pastores. Nuestra disponibilidad
11 1, 2 | Nuestra relación con los Pastores se establece también en
12 1, 2 | eclesial. Respecto a los Pastores, los Hermanos y Hermanas
13 2, 1 | spiritualis” con nuestros pastores –en cuanto personas consagradas-
14 2, 1 | nuestros encuentros con los Pastores a cuestiones administrativas
15 2, 1 | pensemos- compartir con nuestros pastores el camino del Espíritu.
16 2, 1 | sinodalmente con nuestros Obispos o Pastores36. Solo la relación en un
17 2, 1 | nuestra relación con los Pastores; no, obviamente, las relaciones
18 2, 2 | dirigida y animada por nuestros pastores.~ ~Aquí conviene recordar
19 2, 3 | presbíteros y diáconos, entre Pastores y todo el Pueblo de Dios,
20 2, 3 | recíproca y eficaz entre Pastores y fieles, manteniéndolos
21 3, 1 | la Sede Apostólica y los Pastores conozcan el propio carisma
22 3, 2 | compartir y buscar con nuestros Pastores criterios concordes de actuación? ~ ~
23 3, 3 | orientaciones dadas por los Pastores. A veces se llega a pensar
24 3 (62)| El magisterio de los pastores y el trabajo teológico,
25 4, 2 | Seguramente que nuestros Pastores durante el Sínodo van a
26 Concl | nuestra comunión con nuestros Pastores desde el reconocimiento
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