Capítulo, Párrafo
1 Intro | particulares. Así mismo, nuestros institutos, casi todos de derecho pontificio,
2 Intro (2)| del Evangelio”. Nuestros institutos “han mantenido firme a través
3 1 (8) | Las relaciones entre los institutos de vida consagrada y las
4 1 (17) | Se invita a los Institutos a reproducir con valor la
5 1, 2 | vida y de gobierno de los Institutos20.~ ~El Sínodo sobre el
6 1, 2 | denominados jurídicamente “institutos clericales”). Algunos miembros
7 1, 2 | nosotros una minoría de institutos o personas consagradas que
8 1, 2 | están los miembros de los institutos de hermanos y hermanas)
9 1, 2 | pertenecientes o pertenecientes a institutos de vida consagrada) y constituyen
10 1, 2 | ordenados pertenecientes a los Institutos de vida consagrada. No responde
11 1, 2 | Superiores Generales de Institutos en los cuales hay un buen
12 1, 2 | cuando disponemos en nuestros Institutos de no pocos ministros ordenados
13 1, 2 | ministerio ordenado en nuestros Institutos desde criterios eclesiológicos
14 1, 2 | pertenecientes a nuestros Institutos, viven en comunidad la unidad
15 1, 2 | los Hermanos y Hermanas de Institutos de vida consagrada, que
16 1, 2 | pequeños y necesitados.~ ~Los Institutos de Hermanas y de Hermanos
17 2, 3 | de animación de nuestros Institutos, ¿cuántas veces nos hemos
18 3 | del gobierno de nuestros Institutos donde nuestra comunión se
19 3 (56) | Superioras Mayores de los Institutos de vida consagrada y de
20 3, 2 | particulares el hecho de que los Institutos de vida consagrada, tan
21 3, 3 | Aunque es verdad que los Institutos, por haber nacido para el
22 3, 3 | muchas de ellas en manos de Institutos de vida consagrada y sigue
23 4, 3 | persona. El potencial de los Institutos religiosos para establecer
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