Querido Superior General:
Reciba con estas líneas un fraternal saludo con mis mejores deseos para Usted y
su Consejo. Pido al Señor de la vida los siga colmando de sus dones en el
importante ministerio de animación que les ha confiado.
En esta primera comunicación como Presidente de la Unión de Superiores
Generales, quiero ponerme totalmente a su disposición, consciente por una parte
que ha sido un juego de circunstancias más que méritos personales los que me
han llevado a esta responsabilidad, pero seguro, por otra, de contar con su
apoyo y amistad, como me lo manifestaron los miembros del Consejo ejecutivo, y
muchos de Ustedes con sus mensajes fraternos.
De mi parte quisiera estar muy abierto y disponible en el servicio de cada
Congregación y de los diferentes Carismas que enriquecen con su variedad y
misiones nuestra Vida Consagrada. Estoy convencido y agradezco desde ahora su
valiosa colaboración en favor de la Vida Consagrada. Juntos estamos llamados a
soñar nuestro futuro y abrir caminos nuevos que aseguren nuestra vitalidad en
el seno de la Iglesia y en el servicio del mundo.
Es en este sentido que los invito a participar en nuestra próxima Asamblea
semestral que se realizará en Ariccia del 23 al 26 de mayo. El tema escogido
está en relación con el del próximo Sínodo y podríamos formularlo como El
Obispo servidor del Evangelio de Jesucristo para la esperanza del mundo.
Seguramente de nuestro encuentro saldrán elementos importantes que puedan
enriquecer la asamblea sinodal. Además se elegirían de acuerdo a las normas ya
establecidas, a los Superiores que participarían en dicho Sínodo. También en
esta Asamblea se elegirá al nuevo Vicepresidente de la U.S.G.
Contando siempre con su colaboración y esperando pueda participar en nuestra
próxima Asamblea de mayo quedo de usted en el Señor.
Hermano Álvaro Rodríguez Echeverría
Presidente U.S.G.
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