| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
| Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica Elementos esenciales de la doctrina de la Iglesia sobre la vida religiosa IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
negrita = Texto principal
Capítulo,Parrafo,Número gris = Texto de comentario
1 III, 7 | comunitaria (cf DmC 14; SC 110).~
2 III, 7 | retiro anual (c. 663, 664, 1174).~27. La oración debe ser
3 Intro, 0,2| desviaciones» (Disc. a la UISG 1979; a los Superiores Mayores
4 Conclu | Virgen María, 31 de Mayo de 1983.~
5 III, 6 | ejercicio del poder civil (c. 285 § 3; también c. 672 con
6 I, 0,11 | dones que son de Dios (cf PC 2b). Ellos determinan la naturaleza,
7 II, 6,36 | obras de apostolado (cf RPH 4d).~
8 II, 6,36 | el tiempo actual (cf RPH 4e). Ser voz de los que no
9 II, 9,50 | 50. Sin embargo, los superiores
10 II, 9,52 | 52. La doctrina conciliar y
11 III, 1 | primero » (cf 1 Jn 4, 10; PC 56). Punto focal de sus vidas
12 III, 3 | tradiciones del instituto (c. 578).~15. Para salvaguardar
13 III,11 | reservadas las agregaciones (c. 580) y la aprobación de las
14 III,11 | la misma Santa Sede (cc. 582-584).~43. La autoridad para
15 III,11 | misma Santa Sede (cc. 582-584).~43. La autoridad para
16 III,10 | adecuada preparación (c. 597 § 2).~39. Las condiciones
17 III, 1 | estilo peculiar de vida (c. 598 § 1).~
18 III, 4 | continencia en el celibato (c. 599).~19. Debe observarse la
19 I, 0,12 | profundamente eclesial» (EN 60) que hunde sus raíces en
20 III, 5 | propio del instituto (c. 600).~21. Por el voto de pobreza,
21 III, 6 | legítimos superiores (c. 601) en conformidad con las
22 III, 2 | fundada en su amor (cf c. 602).~9. Para los religiosos,
23 III, 2 | del obispo diocesano (c. 609) y deben ser capaces de
24 III, 2 | necesidades de sus miembros (c. 610 § 2), dando a la vida comunitaria
25 III,11 | derecho común y propio (c. 617). Esta autoridad se recibe
26 III,11 | ministerio de la Iglesia (c. 618). La autoridad del superior,
27 III,11 | apoyo y su paciencia (cf c. 619).~45. Los requisitos para
28 III,11 | con el derecho común (cc. 623625).~46. Los superiores deben
29 III,11 | validez de la acción (c. 627 §§ 1, 2).~47. El capítulo
30 III,11 | por el derecho propio (c. 632). En la práctica, sus elementos
31 III,11 | los bienes temporales (c. 634-640) y su administración,
32 III,10 | propio del instituto (cc. 641-658). También se han de
33 III, 1 | de la Iglesia (cc. 607, 654), y se incorporan a su instituto
34 III,10 | el derecho común (c. 655, 659 § 2).~41. A lo largo de
35 III,10 | ello por los superiores (c. 661).~
36 III, 3 | suprema regla de vida (c. 662).~14. La naturaleza, fin,
37 III, 7 | para el retiro anual (c. 663, 664, 1174).~27. La oración
38 III, 7 | el retiro anual (c. 663, 664, 1174).~27. La oración debe
39 III, 2 | por el derecho común (c. 665 § 1).~
40 III, 4 | consagrada (cf. PC 12; c. 666).~
41 III, 2 | miembros de la comunidad (c. 667 § 1). Esa forma de separación
42 III, 9 | testimonio de pobreza (c. 669 § 1).~
43 III, 6 | del legítimo superior (c. 671). Al igual que los clérigos,
44 III, 6 | c. 285 § 3; también c. 672 con los cánones adicionales
45 III, 8 | oración y la penitencia (c. 673). ~30. En los institutos
46 III, 8 | de tiempos y lugares (c. 677 § 1).~34. En las relaciones
47 III, 8 | religiosos se rigen por los cc. 678-683. Tienen especial obligación
48 II,10,53 | esperanza cierta (cf LG 68). Ella, que fue concebida
49 III, 8 | se rigen por los cc. 678-683. Tienen especial obligación
50 III,11 | abandono o dimisión (cc. 684-704) se encuentran en el
51 I, 0,12 | determinadas maneras (cf EN 69), de acuerdo con los dones
52 III,11 | abandono o dimisión (cc. 684-704) se encuentran en el derecho
53 I, 0,6 | de los modos (cf. Jn 10, 86). En El se resumen todas
54 I, 0,8 | celestiales ya en posesión aquí abajo » (LG 44). De esta manera,
55 II, 2,22 | fundacional de un instituto lo abarque todo. Ni es razonable fomentar
56 II, 3,25 | tradicional en la Iglesia y abierto a nuevas maneras de realizarlo.
57 II, 5,31 | vida no lleva consigo la abnegación. La vida religiosa misma
58 II, 4,28 | litúrgica. El religioso, que abraza una vida de total consagración,
59 III, 4 | evangélico de la castidad, abrazada por el Reino de los cielos,
60 II, 1,15 | Cristo vivió, en sectores que abrazan toda la existencia: posesiones,
61 Abr | ABREVIACIONES~AA Apostolicam Actuositatem~
62 II, 2,22 | diversidad es, en verdad, abundancia de dones que tienden a enriquecer
63 III, 4 | fuente de fecundidad más abundante en un corazón indiviso.
64 II, 2,22 | lo mismo, el criterio de aceptación de miembros y obras en un
65 II, 8,46 | del Señor Jesús » (ET 53). Aceptada por cada religioso como
66 II, 5,31 | mismos de la vida y deben ser aceptadas allí. Sin embargo, es cierto
67 III, 7 | Sacrificio Eucarístico y se acercan al sacramento de la Penitencia
68 II, 7,39 | y reunida en Cristo para acercarse con confianza al trono de
69 II, 8,47 | personal y de su crecimiento, acogiendo las consecuencias de esta
70 III, 8 | propias del instituto. Deben acomodarlas con prudencia a las necesidades
71 II, 7,42 | existencia a un instituto; lo acompaña, lo guía, lo corrige y estimula
72 II, 8,44 | determinado instituto y el acompañamiento de la vida misma en su evolución
73 II, 8,47 | discernir la acción de Dios; acompañar al religioso por las sendas
74 II, 6,32 | confines de la tierra (cf Act 1, 8). El objeto de su testimonio
75 I, 0,12 | implica la proclamación activa del Evangelio por medio
76 II, 4,29 | cuya vida la oración como acto diferenciado, ocupó un espacio
77 II, 8,47 | formación del religioso. El actúa a través de su palabra y
78 II, 8,46 | la preparación y continua actualización de sus miembros para las
79 II, 3,27 | 27. No cabe duda que actualmente, en muchos lugares del mundo,
80 II, 8,47 | se sigue que Dios mismo, actuando por medio del Espíritu Santo
81 Abr | ABREVIACIONES~AA Apostolicam Actuositatem~AG Ad Gentes~CD Christus
82 I, 0,6 | Pueblo de Dios, de ahí en adelante misteriosamente unido a
83 II, 5,31 | consagración del religioso se adentra por ese mismo camino, no
84 Intro, 0,2| de Derecho Canónico, se adentran en una nueva fase de su
85 III, 6 | también c. 672 con los cánones adicionales a que hace referencia).~
86 III, 1 | manifiesta el desposorio admirable establecido por Dios en
87 III,10 | condiciones para la validez de la admisión, del noviciado, de la profesión
88 III,10 | FORMACIÓN~38. Nadie puede ser admitido a la vida religiosa sin
89 II, 5,31 | religiosos se obligan a adoptar todos los medios necesarios
90 II, 1,14 | amar a Dios ardientemente y adorarle con perfección (cf ET 7);
91 II, 4,30 | concretas para que la oración adquiera profundidad y madurez en
92 III, 5 | Todo lo que el religioso adquiere con su propio trabajo, por
93 Intro, 0,3| que vino desarrollándose y adquiriendo densidad durante los siglos
94 II, 8,48 | formación permanente de la edad adulta; y, finalmente, los años
95 II, 2,22 | notar que su calidad se ve afectada positiva o negativamente
96 II, 3,27 | especiales dificultades que afectan a su apostolado. El menor
97 II, 1,15 | existencia: posesiones, afectos, autonomía. Cada uno pone
98 II, 2,20 | entero Instituto, así como el afectuoso recuerdo de aquellos miembros
99 II, 6,37 | uso creativo de obras ya afianzadas, para enfrentarse con nuevos
100 Intro, 0,3| preconciliar, ahondan y afinan la teología de la vida religiosa,
101 II, 5,31 | una misión fructuosa La afirmación de Jesús que el grano de
102 I, 0,5 | de la vida religiosa. Al afirmarlo, la Iglesia quiere poner
103 Intro, 0,1| apostólica han intentado, además, afrontar los cambios exigidos por
104 II, 8,47 | ser el primer y principal agente de la formación del religioso.
105 III,11 | están también reservadas las agregaciones (c. 580) y la aprobación
106 III, 1 | individualmente, puede agregar una introducción o una conclusión,
107 II, 3,27 | personal, una conciencia más aguda de los temas referentes
108 II, 8,44 | capaces de crecimiento y ahondamiento, en formas que van más allá
109 Intro, 0,3| la doctrina preconciliar, ahondan y afinan la teología de
110 II, 9,50 | no ejercen la autoridad aisladamente. Cada uno debe tener la
111 II, 8,47 | embargo, no se da en el aislamiento. Siguiendo la tradición
112 II, 4,30 | adoración, intercesión, alabanza y acción de gracias, que
113 II, 4,28 | amasteis y sin verle todavía os alegráis ya con gozo tan glorioso
114 II, 5,31 | vida sobre « una austeridad alegre y bien equilibrada » (ET
115 II, 4,30 | gente tiene que sentir que alguien está obrando a través de
116 | algún
117 | alguna
118 | ALGUNAS
119 II, 2,18 | espíritu del Evangelio, alimentada por la oración, marcada
120 II, 2,20 | la Liturgia de las Horas, alimentan la vida comunitaria. Es
121 III, 2 | comprensión y cordialidad tal, que alimente la esperanza (cf ET 39).~
122 | allí
123 Intro, 0,3| testificatio de Pablo VI, en las alocuciones del Papa Juan Pablo II y
124 II, 8,45 | indudablemente merecen ser altamente estimados, eso no constituye
125 I, 0,6 | consagró y envió en el más alto de los modos (cf. Jn 10,
126 II, 4,30 | suspirando » (Juan Pablo II, Altötting).~
127 III, 3 | de los asuntos a que se alude en el número anterior.~16.
128 II, 5,31 | hecho, para amar como Cristo ama, para someter la propia
129 III, 1 | servicio y ellos buscan y aman sobre todo a « Dios que
130 I, 0,7 | dependiendo del Padre, amándole sobre todas las cosas y
131 II, 4,29 | la adoración del Padre, a amarle y a ponerse silenciosamente
132 II, 4,28 | amor: « aun sin verle le amasteis y sin verle todavía os alegráis
133 II, 1,16 | debe aparecer claro y sin ambigüedad. El religioso renuncia al
134 II, 2,19 | grupo « las relaciones de amistad, la cooperación en el mismo
135 II, 1,15 | donde reclinar su cabeza. Amó con un corazón indiviso,
136 II, 4,30 | sólo volverse la persona amorosamente hacia Dios, sino también
137 III, 6 | la fe es un seguimiento amoroso de Cristo, que se hizo obediente
138 II, 4,29 | diferenciado, ocupó un espacio amplio y esencial, el religioso
139 II, 6,36 | de sufrimiento para los ancianos, los enfermos y los marginados,
140 II, 2,18 | consagración religiosa misma. Esta animada por el espíritu del Evangelio,
141 III, 3 | que se alude en el número anterior.~16. Las constituciones
142 I, 0,6 | las consagraciones de la antigua Ley, que simbolizaban la
143 II, 8,47 | Siguiendo la tradición de los antiguos padres del desierto y la
144 II, 3,24 | presencia de Cristo « que anuncia el Reino de Dios a las multitudes,
145 II, 6,33 | obras, con que directamente anuncian el Evangelio, sino, con
146 II, 6,35 | modo de hacerlo, debieran anunciar a Cristo desde la pobreza
147 II, 1,16 | carácter del instituto, como aparecen expresados en sus constituciones,
148 II, 1,16 | sus Constituciones, debe aparecer claro y sin ambigüedad.
149 II, 2,21 | instituto y para la provincia, aplicadas a su propia situación. En
150 Abr | ABREVIACIONES~AA Apostolicam Actuositatem~AG Ad Gentes~
151 II, 3,26 | Ellos son genuinamente apostólicos, no precisamente porque
152 II, 1,15 | lo hizo permanentemente, «aprendiendo la obediencia por el sufrimiento
153 II,10,53 | cosas »; la misionera que se apresuró hacia Hebrón; la única sensible
154 III, 1 | con la fórmula de votos aprobada por la Santa Sede para cada
155 III, 3 | el fundador o fundadora y aprobados por la Iglesia, deben ser
156 II, 9,52 | la base, de comprometer apropiadamente a todos los miembros en
157 III,10 | espiritual, doctrinal y práctica, aprovechando las oportunidades y tiempo,
158 II, 2,19 | permanente de sus miembros. La aptitud para vivir una vida comunitaria,
159 | Aquel
160 | aquella
161 II,10,53 | Espíritu Santo. Ella fue el Arca de la nueva Alianza. La
162 II, 1,14 | a la persona amar a Dios ardientemente y adorarle con perfección (
163 II, 5,31 | renuncia decidida y concreta, arriesgan la pérdida de la libertad
164 III,11 | frecuencia de los capítulos o de asambleas similares en el instituto
165 II, 2,19 | ideales (cf ET 38) y queda asegurada la formación permanente
166 II, 6,34 | Estas medidas, de por sí, no aseguran el deseado testimonio público
167 II, 6,34 | ES 1 § 2; CD 33-35). Para asegurar este testimonio público,
168 II, 2,22 | maestros de formación, el asegurarse que diferencias que conducen
169 II, 8,45 | configuración con El. Se trata de ir asimilando cada vez más el Espíritu
170 Conclu | estos institutos para que asimilen la legislación revisada
171 III,11 | su propio consejo, que le asista en el cumplimiento de sus
172 II, 9,50 | Cada uno debe tener la asistencia de un consejo, cuyos miembros
173 I, 0,11 | familias religiosas, queda uno asombrado ante la riqueza de dones
174 III,11 | personal y no puede ser asumida por un grupo. Por un cierto
175 I, 0,7 | la naturaleza humana que asumió y nos invita a una respuesta
176 II, 8,46 | por cada religioso como asunto de responsabilidad personal,
177 Conclu | revisada de la Iglesia, que les atañe, y la comprendan en su contexto
178 III, 8 | especial obligación de estar atentos al magisterio de la jerarquía
179 II, 6,34 | y estilo de vida han de atestiguar con fuerza el lugar de Cristo
180 III, 8 | camino, de modo que los atraiga a la fe. Tal gracia requiere
181 II, 4,28 | trae consigo el amor: « aun sin verle le amasteis y
182 III, 2 | cuando resulte necesaria una ausencia prolongada, el superior
183 I, 0,8 | 44). Es la Iglesia quien autentica el don y es mediadora de
184 II, 7,39 | signo puede ser comprobado auténticamente y se torna eficaz.~
185 III, 3 | subsiguientes e interpretaciones auténticas están reservadas a la misma
186 II, 8,48 | que ha de comprobarse la autenticidad de la llamada, en lo posible;
187 II, 2,22 | tomadas equivocadamente por auténticos valores de diversidad. ~
188 II, 1,15 | existencia: posesiones, afectos, autonomía. Cada uno pone de relieve
189 II, 3,25 | en colaboración con las autoridades eclesiásticas correspondientes.
190 III, 6 | propios institutos, sin autorización del legítimo superior (c.
191 III, 2 | consentimiento de su consejo, puede autorizar a un religioso vivir fuera
192 II, 8,45 | exige desprenderse de la autosuficiencia y del egoísmo (cf Ef 4,
193 II, 6,37 | claro testimonio de Cristo, ayer, hoy y siempre. El testimonio
194 II, 4,30 | religioso tiene derecho a ser ayudado por la presencia y ejemplo
195 II, 9,50 | que colaboran con ellos y ayudan con su voto deliberativo
196 Intro, 0,4| una autoridad religiosa basada en la fe. Los cambios históricos
197 Conclu | CONCLUSIÓN~Estas normas, basadas en la doctrina tradicional,
198 II, 9,49 | aspectos de su vida, está basado en la fe y en la realidad
199 II, 4,28 | y como medio necesario y básico, a través de encuentros
200 I, 0,6 | servicio del Señor. Este don bautismal es la consagración fundamental
201 III, 1 | pero no es dado a todo bautizado. Es dado gratuitamente y
202 II,10,53 | Madre del amor hermoso desde Belén hasta más allá del Calvario;
203 II, 3,24 | pecadores a una vida mejor, bendice a los niños, hace el bien
204 II, 8,46 | personal, sino también en una bendición para la comunidad y una
205 II, 9,51 | pascual y eclesial, que beneficie al instituto mismo y, también,
206 II, 8,45 | naturaleza es sumamente beneficioso para ese desarrollo » (LG
207 Conclu | fiesta de la Visitación de la Bienaventurada Virgen María, 31 de Mayo
208 I, 0,8 | Dios sin el espíritu de las bienaventuranzas » (LG 31).~
209 II, 2,22 | comunión? Si así fuere, sean bienvenidos. Si no, sin que importe
210 II, 3,27 | multitud de actividades a breve plazo, con muy poca conexión
211 II, 2,18 | gozo y la esperanza que brotan de la fecundidad de la cruz (
212 III,11 | frecuentemente que interfieran en el buen funcionamiento de la autoridad
213 II, 3,26 | a ayudar a difundir la Buena Nueva entre «toda la humanidad
214 II, 6,35 | desde la pobreza de quien no busca su propia realización y
215 III, 1 | dedicadas a su servicio y ellos buscan y aman sobre todo a « Dios
216 II, 1,14 | cosa necesaria » (PC 5) y buscando a Dios, y solo a El, por
217 II, 3,27 | 27. No cabe duda que actualmente, en
218 II, 5,31 | grano de trigo necesita caer en tierra y morir si ha
219 II, 2,22 | es necesario notar que su calidad se ve afectada positiva
220 II,10,53 | Belén hasta más allá del Calvario; la Virgen obediente cuyo «
221 II, 3,25 | identidad, que no se puede cambiar sin tocar el carácter mismo
222 II,10,53 | obediente cuyo «si», a Dios cambió nuestra historia; la mujer
223 II, 8,47 | hermanos o hermanas en este campo. Su tarea es diferente según
224 II,10,53 | sensible a las necesidades de Caná; la testigo firme al pie
225 II, 2,19 | criterio clave para aceptar un candidato.~
226 III, 6 | también c. 672 con los cánones adicionales a que hace referencia).~
227 I, 0,10 | vida común en un instituto canónicamente erigido por la autoridad
228 III | Canónico transcribe en normas canónicas las ricas enseñanzas conciliares
229 II, 3,24 | respecto a los tiempos, la cual capacitará al religioso « para transmitir
230 II, 7,39 | ida pascual al Padre, su capitalidad objetiva de la Iglesia,
231 II, 2,18 | mortificación generosa y caracterizada por el gozo y la esperanza
232 II, 6,35 | En nuestros tiempos la carencia de poder es una de las mayores
233 II, 2,22 | fuertemente divergentes que carezcan de una recia conexión de
234 II, 7,41 | de verificar los dones y carismas. Son responsables del coordinamiento
235 II, 8,45 | abandonar «los deseos de la carne » (Gl 5, 16). El religioso
236 II, 5,31 | público de Cristo, pobre, casto y obediente, sin ascética.
237 III, 5 | de la primera profesión, ceden la administración de sus
238 III, 2 | oratorio en el que pueda celebrarse y reservarse la Eucaristía,
239 I, 0,8 | presencia de los bienes.celestiales ya en posesión aquí abajo » (
240 III, 2 | instituto razonablemente cercana. No obstante, cuando resulte
241 I, 0,11 | apostolado y de tradición (cfr. MR 11). Cuando se contemplan
242 II, 8,45 | Revestirse de Cristo » (cfRm 13, 14; Gl 3, 27; Ef 4,
243 Abr | Actuositatem~AG Ad Gentes~CD Christus Dominus~DmC Dimensión Contemplativa
244 III, 4 | abrazada por el Reino de los cielos, es signo del mundo futuro
245 II, 1,16 | total a la castidad y que cierra la puerta a todo comportamiento,
246 II, 6,36 | ser más que perjudicial. Ciertamente existen modos de vivir y
247 II, 8,48 | dividir de modo general en cinco fases: el prenoviciado,
248 III, 6 | formal de obediencia y en qué circunstancias.~24. Los institutos religiosos
249 III, 6 | consigo ejercicio del poder civil (c. 285 § 3; también c.
250 II, 6,36 | la Pasión, que elevan su clamor, particularmente hacia los
251 II, 1,17 | pueden hablar con fuerza y claridad al mundo de hoy, que sufre
252 II, 3,24 | religiosa. La vida contemplativa claustral tiene su propia escondida
253 II, 7,38 | intermedio entre la condición clerical y laical, sino que procede
254 II, 3,26 | caso de algunos institutos clericales o misioneros, el religioso
255 II, 3,27 | movimientos contemporáneos, están coincidiendo con la constatación de un
256 II, 8,45 | egoísmo (cf Ef 4, 22-24; Col 3, 9-10). El mero hecho
257 II, 3,25 | aprobado del instituto y en colaboración con las autoridades eclesiásticas
258 III, 9 | testimonio, de algún modo colectivo, de caridad y pobreza (c.
259 II, 7,41 | sucesor de Pedro, forman un colegio que conjuntamente ostenta
260 II, 2,19 | oración, el trabajo, las comidas, el descanso, el espíritu
261 | cómo
262 I, 0,7 | de su vida como Hijo son compartidos por todos los cristianos.
263 II, 6,35 | pobrezas. El religioso acepta compartirla íntimamente en la generosidad
264 II, 3,26 | alguna forma de servicio compatible con la finalidad del instituto,
265 Intro, 0,1| experiencia comprensiblemente compleja, con muchos aspectos positivos
266 III, 1 | para Dios. Sus vidas están completamente dedicadas a su servicio
267 II, 1,16 | cierra la puerta a todo comportamiento, relación personal y forma
268 Conclu | Iglesia, que les atañe, y la comprendan en su contexto doctrinal.
269 II,10,53 | Iglesia, la vida religiosa se comprende a sí misma más profundamente
270 II, 3,24 | términos que el mundo pueda comprender» (ET 9).~
271 Intro, 0,1| ha sido una experiencia comprensiblemente compleja, con muchos aspectos
272 III, 2 | y desenvolverse con una comprensión y cordialidad tal, que alimente
273 Intro, 0,4| experiencia que necesita ser comprobada a la luz de los fundamentos
274 II, 7,39 | cual ese signo puede ser comprobado auténticamente y se torna
275 II, 8,47 | tienen también el deber de comprobar si el joven religioso tiene
276 II, 8,48 | prenoviciado, en que ha de comprobarse la autenticidad de la llamada,
277 II, 9,52 | de consultar la base, de comprometer apropiadamente a todos los
278 II, 1,15 | concreto, tres maneras de comprometerse a vivir como Cristo vivió,
279 II, 3,24 | necesaria y profundamente comprometidos en la misión de Cristo.
280 II, 8,45 | según su estado de vida, se comprueba la verdad de lo que afirma
281 II, 9,51 | esencialmente un órgano ad hoc. Está compuesto por miembros ex officio
282 Intro, 0,1| desarrollo de los medios de comunicación que condicionan sus posibilidades
283 II, 4,30 | religiosa, individual y comunitariamente. Sólo a través de la oración
284 II, 4,28 | encuentros personales y comunitarios con Dios en la oración.
285 II,10,53 | cf LG 68). Ella, que fue concebida inmaculada, porque fue escogida
286 II, 3,23 | Dios consagra una persona, concede un don especial en orden
287 III, 1 | gratuitamente y sin méritos; es concedido por Dios a aquellos a quienes
288 II, 4,28 | religioso encuentra «la concentración de su corazón en Dios» (
289 III | realizada, cuanto en lo que concierne el futuro. Las normas fundamentales
290 III | canónicas las ricas enseñanzas conciliares y posconciliares de la Iglesia
291 Abr | Promoción humana~SC Sacrosanctum Concilium~ ~
292 II, 8,48 | estos se les pide que fijen concretamente en sus constituciones; normas
293 II, 7,39 | diversidad de ministerios que concurren al bien del entero Cuerpo (
294 Intro, 0,3| riqueza doctrinal ha sido condensada en el nuevo Código de Derecho
295 Intro, 0,1| medios de comunicación que condicionan sus posibilidades de evangelización.
296 II, 2,22 | asegurarse que diferencias que conducen a la desintegración, no
297 II, 5,31 | castidad y obediencia, le condujo a la soledad del desierto,
298 III,11 | uniones, federaciones, confederaciones, supresiones y cualquier
299 II, 9,49 | proviene de los miembros; es conferida por Dios mediante el ministerio
300 II, 7,42 | vez. (cf LG 17; AG 40). Confía al instituto, de acuerdo
301 I, 0,12 | medio de «obras de caridad, confiadas al instituto por la Iglesia
302 II, 7,41 | fundacional, del ministerio confiado por Dios a la jerarquía.~
303 II, 3,24 | determinados servicios, confiados por la Iglesia al instituto
304 II, 6,32 | Samaría y hasta los últimos confines de la tierra (cf Act 1,
305 I, 0,8 | profesión de los consejos es confirmada, como respuesta definitiva
306 II, 8,46 | finalidad y tradición, y es conformándose con ellos, como los religiosos
307 II, 2,21 | necesidades de sus miembros, conforme a sus propios recursos,
308 II, 6,34 | el abandono de hábitos de confort y de conveniencias, que
309 II, 8,47 | el instituto en todo su conjunto, en la Iglesia y en la sociedad
310 II, 4,28 | ferviente y personal y a conocerle como a uno con el cual se
311 I, 0,6 | El se resumen todas las consagraciones de la antigua Ley, que simbolizaban
312 III, 1 | consejos evangélicos, se consagran a Dios por el ministerio
313 I, 0,6 | es Aquel a quien el Padre consagró y envió en el más alto de
314 II, 5,31 | entera. Lo cual lleva como consecuencia la ascética necesaria para
315 III, 8 | Superiores y miembros deben conservar fielmente la misión y obras
316 II,10,53 | mujer contemplativa « que conservó en su corazón todas estas
317 Intro, 0,4| cada instituto. La Iglesia considera ciertos elementos como esenciales
318 II, 8,48 | normas detalladas para un considerable número de asuntos, a los
319 II, 9,52 | han estado a la base de considerables cambios durante los últimos
320 III, 3 | 13. Los religiosos deben considerar el seguimiento de Cristo
321 II, 8,48 | 48. La formación no se consigue toda de una vez. El trayecto
322 Intro, 0,1| disminución de vocaciones, merma consiguiente de sus efectivos, diversidades
323 III, 8 | de todos los religiosos consiste en primer lugar en el testimonio
324 III, 1 | cada instituto, siempre en consonancia con el derecho común de
325 III, 7 | Un ascetismo generoso es constantemente necesario para la diaria
326 II, 3,27 | están coincidiendo con la constatación de un mayor número de necesidades,
327 II, 9,50 | normas que son establecidas constitucionalmente. Los consejeros no ejercen
328 III,11 | autoridad eclesiástica, constituir formas estables de vida
329 I, 0,11 | espiritual de cada instituto y constituyen el fundamento del sentido
330 II, 2,22 | instituto religioso es la construcción de la unidad (cf MR 12).
331 II, 2,20 | individual, el sacramento construye la comunidad gracias a su
332 II, 5,31 | que los religiosos, si no construyen su vida sobre « una austeridad
333 II, 9,52 | Subrayó además la necesidad de consultar la base, de comprometer
334 II, 9,50 | con su voto deliberativo o consultivo, según las prescripciones
335 II, 8,44 | seriamente por ella, hasta su consumación final, cuando el religioso
336 II, 1,17 | hoy, que sufre de tanto consumismo y discriminación, erotismo
337 I, 0,11 | cfr. MR 11). Cuando se contemplan las numerosas familias religiosas,
338 II, 6,36 | claramente en el ambiente contemporáneo. El constante control del
339 II, 3,27 | provocadas por movimientos contemporáneos, están coincidiendo con
340 Conclu | canónico y la praxis común, no contienen toda la legislación de la
341 III, 4 | obligación de la perfecta continencia en el celibato (c. 599).~
342 II, 7,42 | En resumen, la Iglesia continúa siendo mediadora de la acción
343 II, 6,36 | marginados, son otras tantas continuaciones de la Pasión, que elevan
344 II, 8,44 | la consagración por El, continúan a lo largo de la vida, capaces
345 III,10 | vida, los religiosos deben continuar su formación espiritual,
346 III | para la vida de cada día, continuará siempre; pero el período
347 II, 5,31 | desierto, al dolor de la contradicción y al abandono de la cruz.
348 III, 1 | porque todos los miembros contraen las mismas obligaciones
349 II, 8,45 | persona humana, antes por el contrario, por su misma naturaleza
350 II, 7,43 | propias de cada uno. La contribución exclusiva dada por el religioso
351 III, 1 | vida de la Iglesia y puedan contribuir, cada cual a su propio modo,
352 II, 2,22 | persona, o proyecto, o grupo, contribuirán a la unidad y a hacer más
353 II, 8,45 | también todo aquello que contribuye psicológica, cultural y
354 II, 6,36 | contemporáneo. El constante control del uso de los bienes y
355 I, 0,8 | cristianos « dan un testimonio contundente y excepcional de que el
356 II, 6,34 | hábitos de confort y de conveniencias, que serían por los demás
357 II, 2,20 | de dar también un tiempo conveniente para la cotidiana oración
358 II, 1,17 | que los votos pretendan convertirse en una protesta social;
359 II, 6,33 | debieran ser voz que afirma con convicción y confianza: Hemos visto
360 III, 2 | definida de modo que se convierta en fuente de ayuda mutua
361 II, 1,16 | de vida que es testimonio convincente y verosímil de una entrega
362 III,11 | Los capítulos no deben ser convocados tan frecuentemente que interfieran
363 II, 7,41 | carismas. Son responsables del coordinamiento de las energías de la Iglesia
364 III, 2 | desenvolverse con una comprensión y cordialidad tal, que alimente la esperanza (
365 II, 3,25 | fundacional. Esta misión corporativa no significa que todos los
366 II, 3,26 | en sus obras eclesiales y corporativas, los religiosos ponen de
367 III,11 | religiosos con su vigilancia y corrección, su apoyo y su paciencia (
368 II, 3,25 | autoridades eclesiásticas correspondientes. Tal renovación deberá estar
369 II, 7,42 | lo acompaña, lo guía, lo corrige y estimula en su fidelidad
370 II, 6,36 | a socorrer necesidades a costa de las obras propias del
371 II, 2,20 | tiempo conveniente para la cotidiana oración privada y para una
372 II, 7,39 | la Iglesia es la nueva creación, vivificada por el Espíritu
373 II, 1,14 | si a la singular relación creada por la total consagración.
374 II, 6,37 | mayoría de los casos, el uso creativo de obras ya afianzadas,
375 II, 8,45 | medida que el religioso crece hacia la plenitud de Cristo
376 II, 8,46 | ellos, como los religiosos crecen en su unión con Cristo.
377 I, 0,6 | Cristo, con capacidad de crecer en el amor y en el servicio
378 II, 8,45 | un discípulo de Cristo, creciendo en unión y en configuración
379 II, 8,46 | 46. La creciente configuración con Cristo
380 II, 6,36 | de los perseguidos por creencias políticas o religiosas (
381 I, 0,8 | cumplidamente a todos los creyentes la presencia de los bienes.
382 II, 2,22 | vistas de la importancia crucial de la vida de comunidad,
383 II, 2,19 | sus limitaciones, es una cualidad que es índice de vocación
384 II, 3,25 | las mismas cosas o que las cualidades y dones de las personas
385 II, 3,25 | deberá estar marcada por las cuatro grandes fidelidades, puestas
386 II, 8,48 | causa de su importancia, son cuidadosamente reguladas en sus líneas
387 II, 2,21 | mantener, así como con la cultura y sociedad en que ese apostolado
388 II, 8,45 | contribuye psicológica, cultural y sociológicamente a la
389 II, 9,52 | práctica de modo que se cumpla el objetivo del gobierno
390 I, 0,8 | semejante « manifiesta más cumplidamente a todos los creyentes la
391 III,11 | consejo, que le asista en el cumplimiento de sus obligaciones. Además
392 III,11 | 44. Los superiores deben cumplir su cometido con generosidad,
393 II, 4,29 | como ocurrió con Jesús, en cuya vida la oración como acto
394 II, 9,49 | de institutos religiosos, cuyas estructuras reflejan la
395 II, 9,50 | asistencia de un consejo, cuyos miembros colaboran con el
396 II, 3,27 | instituto mismo; y esto sería dañoso para la Iglesia y su misión.~
397 II,10,53 | Dios más íntimamente y para darlo al mundo, fue consagrada
398 II, 5,31 | peligro. Por eso, no puede darse un testimonio público de
399 Intro, 0,4| La vida religiosa es un dato histórico a la vez que una
400 II, 6,34 | testimonio del Evangelio se dé públicamente con la vida
401 II, 8,47 | profesos, tienen también el deber de comprobar si el joven
402 III, 1 | tienen los mismos derechos y deberes. El religioso, individualmente,
403 II, 6,32 | religiosa es un testimonio que debería manifestar claramente la
404 Intro, 0,2| También algunos Obispos, debido a su especial responsabilidad
405 II, 5,31 | ET 30) y una renuncia decidida y concreta, arriesgan la
406 II, 9,49 | superior de discernir y decidir lo que ha de hacerse (cf
407 I, 0,10 | 10. En cambio, no puede decirse lo mismo de aquellos a quienes
408 II, 4,29 | el contexto de todas las decisiones y acontecimientos importantes (
409 III | Concilio Vaticano II y las declaraciones de los últimos Papas, fija
410 III, 1 | de cerca a Cristo.~4. La dedicación de la vida entera del religioso
411 III, 1 | vidas están completamente dedicadas a su servicio y ellos buscan
412 II, 3,27 | institutos religiosos que se dedican a actividades apostólicas
413 II, 6,36 | auténtico testimonio. El dedicarse personalmente a socorrer
414 I, 0,5 | persona y la separa para dedicársela a Si mismo de modo particular.
415 II, 6,37 | dedica con empeño y amor a la defensa de los derechos humanos
416 II, 6,36 | la libertad humana, las deficiencias sociales que son causa de
417 III, 2 | miembros en Cristo y debe ser definida de modo que se convierta
418 I, 0,8 | confirmada, como respuesta definitiva a Dios, con un compromiso
419 II, 8,44 | cuando el religioso encuentra definitivamente al Señor en la muerte. El
420 II, 8,48 | maneras, es mucho lo que se deja a la responsabilidad de
421 I, 0,10 | con la familia que se ha dejado. Este vínculo se refuerza
422 II, 4,30 | estable (cf ET 43). No puede dejarse al caso. A nivel de cada
423 II, 9,52 | los últimos veinte anos. Dejó bien en claro la necesidad
424 II, 9,51 | por miembros ex officio y delegados elegidos, que ordinariamente
425 II, 9,50 | ellos y ayudan con su voto deliberativo o consultivo, según las
426 II, 3,24 | mismo tiempo, reforzada y delimitada por las consecuencias de
427 Intro, 0,3| desarrollándose y adquiriendo densidad durante los siglos pasados. ~
428 II, 7,41 | los institutos religiosos dependen de manera especial de la
429 III, 5 | consigo para el religioso la dependencia y limitación en el uso y
430 I, 0,7 | precisamente como Hijo de Dios: dependiendo del Padre, amándole sobre
431 II, 7,39 | carácter jerárquico que de ahí deriva: esa diversidad de ministerios
432 II, 6,37 | para enfrentarse con nuevos desafíos, será un claro testimonio
433 Intro, 0,3| Caritatis y Ad Gentes. Ha sido desarrollada posteriormente en la Exhortación
434 Intro, 0,3| vida religiosa, que vino desarrollándose y adquiriendo densidad durante
435 II, 2,19 | la vida consagrada puede desarrollarse en condiciones ideales (
436 Conclu | obras de apostolado, se desarrolle pujantemente como don de
437 II, 4,28 | glorioso que no se puede describir (1 Pt 1, 8). Este gozo de
438 III, 9 | religioso del instituto, descrito en su derecho propio, como
439 Conclu | e Institutos seculares, desea ayudar a estos institutos
440 II, 2,22 | parecer en sí mismos o lo deseables que puedan resultar para
441 II, 6,34 | de por sí, no aseguran el deseado testimonio público del gozo,
442 III, 5 | de sus bienes a quien lo deseen y. a menos que las constituciones
443 III, 2 | posibilidad de expandirse y desenvolverse con una comprensión y cordialidad
444 II, 8,45 | significa abandonar «los deseos de la carne » (Gl 5, 16).
445 III, 2 | autoridad de un superior designado por la ley (c. 608). Las
446 II, 2,22 | diferencias que conducen a la desintegración, no sean tomadas equivocadamente
447 II, 1,15 | pobre por nuestra salvación, despojándose de todo y no teniendo donde
448 III, 1 | persona, que manifiesta el desposorio admirable establecido por
449 II, 8,45 | Gl 3, 27; Ef 4, 24) exige desprenderse de la autosuficiencia y
450 III, 5 | sujeta al trabajo, sobria y desprendida de los bienes materiales.
451 I, 0,10 | refuerza aún más cuando el desprendimiento de otras relaciones, ocupaciones
452 III,10 | oportunidades y tiempo, destinados para ello por los superiores (
453 Intro, 0,2| positivos, así como las posibles desviaciones» (Disc. a la UISG 1979;
454 II, 6,34 | residencia, establecido detalladamente por su instituto de acuerdo
455 II, 8,48 | sus constituciones; normas detalladas para un considerable número
456 III,10 | los votos perpetuos, es determinada por las constituciones en
457 II, 2,21 | apostolado puede ser causa determinante de la magnitud y ubicación
458 II, 9,51 | del instituto tiene que determinar minuciosamente cuanto tiene
459 III, 5 | menos que las constituciones determinen otra cosa, disponen libremente
460 II, 2,20 | maneras de profundizar las devociones propias del instituto y
461 II, 3,27 | necesidades sociales, pero que dicen menos con la identidad del
462 II, 9,51 | superior y sus consejeros, dictaminar sobre los asuntos más importante
463 II, 3,26 | 8; 10). Por lo mismo, se diferencia, en su modo de ser, del
464 II, 4,29 | vida la oración como acto diferenciado, ocupó un espacio amplio
465 II, 8,47 | este campo. Su tarea es diferente según la etapa en que se
466 II, 3,27 | enfrentan con especiales dificultades que afectan a su apostolado.
467 II, 3,26 | del instituto, a ayudar a difundir la Buena Nueva entre «toda
468 III, 7 | tiempo de meditación, la digna celebración de la Liturgia
469 III,11 | otro instituto, abandono o dimisión (cc. 684-704) se encuentran
470 III, 3 | competente. Para los institutos diocesanos, ésta es el Ordinario local;
471 II, 8,47 | de cuanto se refiere a la dirección de cada instituto religioso,
472 Intro, 0,4| identidad. En el presente texto, dirigido a los institutos dedicados
473 Intro, 0,2| posibles desviaciones» (Disc. a la UISG 1979; a los Superiores
474 II, 5,31 | 31. La disciplina y el silencio, necesarios
475 II, 8,45 | llegar a ser más y más un discípulo de Cristo, creciendo en
476 III, 4 | observarse la necesaria discreción en todo aquello que pueda
477 I, 0,9 | de sus vidas. Esta forma discreta de testimonio proviene de
478 II, 1,17 | sufre de tanto consumismo y discriminación, erotismo y odio, violencia
479 II, 3,27 | un tercer peligro: el de dispersar los recursos de un instituto
480 III, 5 | constituciones determinen otra cosa, disponen libremente de su uso y usufructo (
481 I, 0,12 | están dedicados a Dios y disponibles para ser enviados. Su vocación
482 II, 9,51 | capítulo, de tal forma que se distinga perfectamente de la del
483 II, 1,16 | 16. La señal distintiva de cada instituto religioso
484 II, 2,22 | de desarrollo fuertemente divergentes que carezcan de una recia
485 II, 6,37 | 37. La respuesta será diversa según sea la misión, tradición
486 II, 7,40 | Cristo en la unidad de sus diversas funciones y actividades.~
487 Intro, 0,1| consiguiente de sus efectivos, diversidades en los estilos de vida y
488 III,11 | de los períodos para los diversos superiores y la forma de
489 II, 8,48 | y la postrera, se puede dividir de modo general en cinco
490 II, 2,22 | mismo. La diversidad sin divisiones y la unidad sin uniformismo
491 II, 5,31 | soledad del desierto, al dolor de la contradicción y al
492 I, 0,7 | nos hace pensar en el dominio de la Persona divina del
493 Abr | AG Ad Gentes~CD Christus Dominus~DmC Dimensión Contemplativa
494 III, 5 | con su propio trabajo, por donación o en cuanto religioso, es
495 II, 6,36 | del propio instituto. El drama de los refugiados, de los
496 Intro, 0,1| algunos otros notablemente dudosos. ~
497 III,11 | el instituto y, mientras dura, ejerce la suprema autoridad
498 II, 9,49 | los superiores, mientras duren sus períodos de servicio,
499 II, 3,25 | colaboración con las autoridades eclesiásticas correspondientes. Tal renovación
500 II, 6,37 | orden social, puede ser un eco claro del Evangelio y de