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| Ioannes Paulus PP. II Redemptionis donum IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Capítulo,Parrafo
1 I,1(2) | Sal. 130129, 7. ~ 2 III,8(32) | Sal. 135134, 4. ~ 3 III,8(38) | Sal 1615, 2. 5. ~ 4 I,1 | histórico -ya que se celebra el 1950 aniversario de la muerte 5 V,13(81) | testificatio, 6: AAS 63 (1971), 500. ~ 6 III,7(25) | Elementos esenciales" (31 mayo 1983), nn. 5 ss. ~ 7 VII,17 | jubilar de la Redención de 1984, sexto de mi pontificado. ~ 8 VII,16(105)| Lc. 5, 27. ~ 9 V,13(77) | Jn. 8, 29. ~ 10 III,7(25) | Elementos esenciales" (31 mayo 1983), nn. 5 ss. ~ 11 V,12(68) | Mt. 6, 33. ~ 12 II,5(16) | Mc. 8, 35; cfr. Mt. 10, 39; Lc. 9, 24. ~ 13 V,13(79) | Sal. 4039, 8-9; cfr. Heb. 19, 7. ~ 14 III,8(30) | Is. 43, 1. ~ 15 V,13(84) | Mc. 10, 45. ~ 16 II,4(12) | Mt. 5, 48. ~ 17 V,13(81) | testificatio, 6: AAS 63 (1971), 500. ~ 18 V,13(81) | Evangelica testificatio, 6: AAS 63 (1971), 500. ~ 19 VI,14(94) | Cfr. C.I.C., can. 669. ~ 20 VI,15(102) | actividad apostólica. Cfr. can. 675, par. 3. ~ 21 III,8(37) | Sal 7372, 25-26. ~ 22 VII,16(107)| Apost. Evangelii nuntiandi, 80. ~ 23 V,13(81) | Evangelica testificatio, 6: AAS 63 (1971), 500. ~ 24 III,8 | conciencia de pertenecer a Cristo abra vuestros corazones, pensamientos 25 I,1 | extraordinaria que "en El está abundante la redención": copiosa apud 26 V,13 | voluntad del que me envió y acabar su obra"[75]. "Porque no 27 | Acaso 28 II,3 | Hijo, lleno de ese amor, aceptó la misión del Padre en el 29 V,11 | el reino de los cielos"- acerca de este reino escatológico 30 V,11 | finalidad se expresa en acercar el Reino de Dios a su definitiva 31 I,2 | con el Redentor del mundo. Acoged pues esta palabra del Año 32 I,2 | la Iglesia para vosotros. Acogedla dondequiera que estéis: 33 II,4 | queridos Hermanos y Hermanas, acogéis entrando en el camino de 34 V,13 | hasta la muerte". Los que acogen esta llamada, expresada 35 II,4 | entonces él está más expuesto a acoger esta verdad sobre la vocación, 36 II,3 | al joven rico, no fueron acogidas por él, sin embargo su contenido 37 VI,14 | y os pide también que acojáis con tal espíritu el presente 38 VI,15 | directamente apostólica- os acompaña la bendición constante de 39 III,8 | quien todos viven"[40], acomunados en la dimensión invisible 40 III,7 | este Pueblo un especial acopio de energía espiritual y 41 V,13 | entendida de este modo se une la actitud de servicio, que conforma 42 VI,15(102) | Canónico a propósito de la actividad apostólica. Cfr. can. 675, 43 VI,15 | y la rectitud de vuestro actuar en medio de la gran comunidad 44 VI,14 | sintáis con la Iglesia" y actuéis siempre con ella, de acuerdo 45 VI,14 | actuéis siempre con ella, de acuerdo con las enseñanzas y las 46 II,5 | Discurso de la Montaña[18] a acumular tesoros en el cielo añadió: " 47 V,12 | se habría podido expresar adecuadamente en ningún bien creado. Puede 48 | además 49 VI,14 | generosa para que, como administradores fieles de tan preciado don, " 50 IV,10 | confirmarlo en el camino de aquel admirable proceso, del que el mismo 51 III,7 | las cosas. El compromiso adquirido mediante los votos de practicar 52 VII,16 | medio de las circunstancias adversas de la vida de hoy puedan 53 IV,9 | San Juan, no es difícil advertir la importancia fundamental 54 I,2 | eclesial. ~Os saludo con el afecto del Obispo de Roma y Sucesor 55 II,4 | Al contrario, os permite aferraros más fuertemente a aquello 56 III,8 | Que, junto a este amor, se afiance en cada uno y en cada una 57 V,11 | cosas del Señor, de cómo agradar al Señor"[61], y "la mujer 58 VI,14 | Hermanos y Hermanas, su agradecimiento por la consagración y la 59 V,13 | siempre lo que es de su agrado"[77]. "Porque he bajado 60 II,4 | enriqueciendo esta humanidad, agravada de diversos modos por el 61 II,3 | Sí, el amor de Cristo ha alcanzado a cada uno y cada una de 62 V,13 | de la obediencia, ellos alcanzan la esencia profunda de la 63 II,6 | buena he de realizar para alcanzar la vida eterna?"[ 22] Mediante 64 | algo 65 | alguno 66 VI,15 | vuestra vida religiosa, alimentada por la doctrina del Evangelio, 67 V,13 | búsqueda incesante: "Mi alimento es hacer la voluntad del 68 | allí 69 VII,16 | del mundo y Esposo de las almas-, dejando a menudo tras de 70 VII,16 | anchura, la longura, la altura y la profundidad y conocer 71 IV,9 | hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, no está en él 72 II,4 | imitadores de Dios, como hijos amados, y caminad en el amor, como 73 VI,14 | os estimule a conocerlas, amarlas y, sobre todo, vivirlas 74 V,11 | íntimamente todos los demás amores del corazón humano. ~ 75 II,3 | sido el fruto de la "mirada amorosa" de Cristo en el secreto 76 V,12 | lo demás "se os dará por añadidura"[68]. Que en vosotros y 77 II,5 | acumular tesoros en el cielo añadió: "Donde está tu tesoro, 78 VII,16 | todos los santos, cuál es la anchura, la longura, la altura y 79 I,1 | por el camino estrecho y angosto[1], vosotros experimentáis 80 I,1 | ya que se celebra el 1950 aniversario de la muerte y resurrección 81 IV,9 | dentro: "La expectación ansiosa de la creación está esperando 82 V,13 | palabras del Apóstol citadas anteriormente, por eso mismo, al cumplir 83 V,13 | mesiánica del salmista de la Antigua Alianza: "En el rollo del 84 II,4 | pensadores y moralistas del mundo antiguo y también posteriormente 85 II,4 | casi a las mismas bases antropológicas de la vocación en el Evangelio. 86 V,13 | el momento decisivo de la Anunciación-Encarnación, penetrando desde el comienzo 87 V,11 | medio del mundo que pasa el anuncio de la futura resurrección[63] 88 V,13 | Cruz: "Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no 89 VI,15 | en Dios" permite que se apliquen a vosotros las palabras 90 VII,16(107)| Pablo PP. VI. Exhort. Apost. Evangelii nuntiandi, 80. ~ 91 V,12 | verdad -como escribe el Apóstol- que "por su pobreza somos 92 VI,15 | de la acción directamente apostólica- os acompaña la bendición 93 VI,15 | importantes las múltiples obras apostólicas que realizáis, sin embargo 94 I,2 | entrega al multiforme servicio apostólico; en las Misiones, en la 95 VI,14 | se disponen a recibir, la aprobación por parte de la Iglesia 96 II,3 | Comunidad fraterna, reconocida y aprobada por la Iglesia. Acaso no 97 VI,15 | que recibido de Dios y aprobado por la Iglesia, ha llegado 98 V,11 | también a este tema una apropiada reflexión en la primera 99 I,1 | abundante la redención": copiosa apud eum redemptio[2]. ~ 100 | aquello 101 VI,15 | Vuestra misión específica está armoniosamente concertada con la misión 102 VII,16 | la Redención, para que "arraigados y fundados en la caridad, 103 III,7 | su realización. De aquí arrancan también el testimonio y 104 IV,10 | acción del Espíritu Santo, artífice directo de toda santidad. 105 IV,10 | descubrimiento de otros aspectos, que ponen de relieve su 106 III,8 | esta llamada salvífica asume, en el alma del llamado, 107 VI,14 | Iglesia mira con particular atención a vosotros, queridos Hermanos 108 II,3 | su contenido merece una atenta reflexión; éstas nos presentan 109 VII,16 | de seguirlo, y para que aun en medio de las circunstancias 110 VI,14 | mundo tiene necesidad de la auténtica "contradicción" de la consagración 111 V,13 | dar cuenta de ellas". Y el Autor de la misma Carta añade: " 112 V,13 | manteniendo firmemente la autoridad que tienen de decidir y 113 VII,17 | mensaje, para invitaros a avivar vuestra consagración religiosa 114 VI,15 | interpersonal y social. Ayudándoos mutuamente y llevando unos 115 VI,15 | Apóstol, en efecto, enseña: "Ayudaos mutuamente a llevar vuestras 116 VI,14 | medio de los hombres. A ello ayudará también la fiel observancia 117 VII,17 | vuestra vía evangélica; que os ayude a experimentar y a mostrar 118 V,13 | agrado"[77]. "Porque he bajado del cielo no para hacer 119 IV,9 | prójimo[44], a invitar al banquete a los pobres[45], a perdonar 120 III,7 | universal del Pueblo de Dios se basa en la misión mesiánica de 121 IV,10 | sacrifiqué y lo tengo por basura, con tal de ganar a Cristo 122 III,8 | la base sacramental del Bautismo- es el comienzo de vuestra 123 V,11 | mismo mediante la visión beatífica y el amor que contiene en 124 VII,17 | pobre fue en la noche de Belén y qué pobre en el Calvario! ¡ 125 VI,15 | apostólica- os acompaña la bendición constante de la Iglesia 126 VII,17 | Con estos sentimientos, os bendigo de corazón. ~Dado en el 127 IV,9 | del mundo" en el sentido bíblico, si en él se enraiza lo 128 V,12 | ocho bienaventuranzas: "Bienaventurados los pobres de espíritu"[65]. 129 V,12 | medio vuestro se realice la bienaventuranza evangélica reservada a los 130 V,12 | del mensaje de las ocho bienaventuranzas: "Bienaventurados los pobres 131 II,4 | el contexto del mundo del bienestar consumístico, el hombre 132 V,13 | de Dios, no reputó como botín (codiciable) el ser igual 133 VII,17 | como Madre lleva en sus brazos a Cristo, al mismo tiempo 134 III,8 | esponsal. Y tal amor debe brotar en cada uno de vosotros, 135 VI,15 | Cristo, Redentor del mundo, brote como fuente inagotable vuestro 136 VI,15 | para que, viendo vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro 137 II,6 | voluntad de un hombre que busca con seriedad y sinceridad. ~ 138 V,13 | su obra"[75]. "Porque no busco mi voluntad, sino la voluntad 139 V,13 | voluntad de Dios, de su búsqueda incesante: "Mi alimento 140 VI,14 | Esposo, que a la vez es Cabeza de este Cuerpo. La Iglesia 141 V,13 | la Redención. Al llevar a cabo este consejo desean conseguir 142 III,8 | sabéis, este conocimiento cálido y profundo de Cristo se 143 VII,17 | Belén y qué pobre en el Calvario! ¡Cuán obediente se mostró 144 IV,10 | reflejo del misterio del Calvario- para "volver a encontrarse" 145 II,4 | posesión, la del "tener", y en cambio le invita a aceptar en su 146 II,4 | Dios, como hijos amados, y caminad en el amor, como Cristo 147 IV,10 | tome su cruz y sígame" (= camine tras mis huellas)[ 54]. 148 VI,15 | estos elementos, en todo campo -tanto en el de la contemplación 149 VII,16 | tiempo, espiritualmente cansado, encuentre en él apoyo y 150 III,8(39) | Cfr. Cant. 8, 6. ~ 151 V,12 | son a la vez interiormente capaces de comprender la pobreza 152 II,3 | tomando al mismo tiempo características esponsales: se hizo amor 153 I,2 | permanecen unidas de modo característico. Desde la misma Sede romana 154 II,4 | la trascendencia que le caracteriza. Tal comprensión de las 155 VI,15 | mutuamente a llevar vuestras cargas, y así cumpliréis la Ley 156 VI,15 | Iglesia, ha llegado a ser un carisma para toda la comunidad. 157 VI,15 | las vocaciones y de los carismas de todo el Pueblo de Dios. 158 V,11 | sino que es una elección carismática de Cristo como Esposo exclusivo. 159 V,11 | Señor"[61], y "la mujer no casada y la doncella sólo tienen 160 I,2 | en cada una de vuestras Casas, donde permanecéis "reunidos 161 I,2 | presentaros a Cristo como casta virgen"[3]. La Iglesia, 162 II,4 | cuyo primer plano está la categoría de la posesión, la del " 163 VII,17 | durante su vida terrena a la causa del reino de los cielos 164 I,1 | carácter histórico -ya que se celebra el 1950 aniversario de la 165 II,4 | perfecto es vuestro Padre celestial"?[12] La llamada del hombre 166 V,11 | elige la virginidad[60]. "El célibe se cuida de las cosas del 167 V,13 | llena de gozo- alcanza su cenit en la Pasión y en la Cruz: " 168 II,4 | en su lugar un programa centrado sobre el valor de la persona 169 IV,9 | cierto modo es la parte central "del mundo" en el sentido 170 VII,16 | su amor por vosotros, no cesa "de doblar las rodillas 171 VII,16 | corazón" pide la Iglesia sin cesar para cada uno y cada una 172 VI,14 | vuestro testimonio de amor no cese nunca[87], y os pide también 173 II,5 | lo que deriva la "sequela Christi"). Los términos "ve... vende... 174 VII,16 | Cristo, que supera toda ciencia, para que seáis llenos de 175 VI,15 | hombre, que se muestran tan claramente y de modo tan conmovedor 176 IV,9 | de modo suficientemente claro su importancia de elementos-clave 177 V,12 | comparable con cualquier otra clase de bienes materiales; un 178 I,2 | dondequiera que estéis: en la clausura de las Comunidades contemplativas, 179 V,13 | Dios, no reputó como botín (codiciable) el ser igual a Dios, antes 180 VI,15(96) | Col. 3, 3. ~ 181 VI,14 | ella cuenta con vuestra colaboración completa y generosa para 182 III,8 | una entrega total, deseáis colmar vuestras almas y vuestros 183 II,5 | aquellos bienes y aquellas comodidades que poseía no eran el tesoro 184 VII,16 | recorrido tantas generaciones en compañía de Cristo -Redentor del 185 V,12 | enriquecer a los demás no comparable con cualquier otra clase 186 IV,9 | en un cierto sentido, "compendio" de toda la economía de 187 V,13 | está prescrito: hacer tu complacencia; Dios mío, (ello) me es 188 III,8 | Fuera de ti, en nada me complazco sobre la tierra. Desfallece 189 VI,14 | con vuestra colaboración completa y generosa para que, como 190 IV,10 | consiguiente una particularidad completamente cristocéntrica. Y por esto 191 III,8 | toma parte, del modo más completo y radical posible, en la 192 V,12 | pobreza. Por esto, puede ser comprendida de modo justo sólo por los 193 III,8 | mediante la fe" hallarse comprendido en el ámbito de estas palabras. ~¿ 194 II,4 | que le caracteriza. Tal comprensión de las palabras de Cristo 195 V,13 | obediencia a la que os habéis comprometido, consagrándoos sin reserva 196 VI,14 | cultivando, a nivel personal y comunitario, una renovada conciencia 197 VI,14 | al Espíritu Santo que os conceda a cada uno y cada una de 198 VI,15 | multiplicidad de los dones concedidos por Dios. Vuestra misión 199 IV,9 | consejos evangélicos se ha concentrado sobre los tres puntos de 200 II,4 | perfecto..."; de modo que el concepto de "camino de perfección" 201 VI,15 | específica está armoniosamente concertada con la misión de los Apóstoles, 202 I,2 | considerarse el último documento conciliar, será para todos vosotros 203 I,2 | Magisterio del reciente Concilio ecuménico, desde la Constitución 204 V,13 | deciden -como afirma el Concilio- seguir a Cristo "que... 205 V,12 | constituyen una síntesis concisa de todo lo que sobre este 206 VII | VII~CONCLUSION ~ 207 I,2 | santo está llegando a su conclusión, deseo dirigirme de modo 208 II,6 | que Cristo "dijo"[21] y en concreto lo que "dijo" al joven que 209 IV,9 | mundo pasa, y también sus concupiscencias; pero el que hace la voluntad 210 III,7 | Hermanos y Hermanas, os ha conducido a la profesión religiosa, 211 VI,14 | y todos juntos en íntima conexión, "dan testimonio" de la 212 V,13 | de servicio la potestad conferida a ellos mediante el ministerio 213 V,13 | pensar también en aquella confesión mesiánica del salmista de 214 VI,14 | tiempo ella ratifica su gran confianza en vosotros que habéis elegido 215 V,13 | obediencia de Jesucristo. Confirman también este dato otras 216 I,2 | diversas circunstancias, confirmando y prolongando la enseñanza 217 IV,10 | de la propia humanidad y confirmarlo en el camino de aquel admirable 218 VI,15 | sois, que se proclame y se confirme la verdad de que "Cristo 219 V,13 | actitud de servicio, que conforma toda vuestra vida según 220 VI,14 | renovación salvífica. "Que no os conforméis a este siglo, sino que os 221 | conmigo 222 VI,15 | claramente y de modo tan conmovedor en el mundo de hoy. El Apóstol, 223 V,12 | escuchamos en el Evangelio! "Pues conocéis la gracia de nuestro Señor 224 VII,16 | altura y la profundidad y conocer la caridad de Cristo, que 225 VI,15 | el Señor dijo: "En esto conocerán todos que sois mis discípulos: 226 VI,14 | la Iglesia os estimule a conocerlas, amarlas y, sobre todo, 227 III,8 | Como vosotros sabéis, este conocimiento cálido y profundo de Cristo 228 III,8 | persona que, por todos, se consagra a Dios como propiedad exclusiva. 229 III | III~CONSAGRACION ~ 230 V,13 | os habéis comprometido, consagrándoos sin reserva a Dios mediante 231 I,2 | en el nombre de Cristo" conscientes de que el Señor está en 232 V,13 | cabo este consejo desean conseguir una participación especial 233 III,7 | liberación. San Pablo escribe: "consideraos muertos al pecado"; al mismo 234 I,2 | que de alguna manera puede considerarse el último documento conciliar, 235 V,13 | decidir y de mandar lo que consideren oportuno. ~Igualmente, a 236 VI,15 | y a su vez se prolonga y consolida en la vida de las comunidades 237 VI,14 | inestimable. Hay que dedicarse con constancia para que sea plenamente 238 III,8 | habéis resucitado con El, y constantemente resucitáis a una nueva vida. 239 I,2 | Concilio ecuménico, desde la Constitución dogmática Lumen gentium 240 V,13 | un solo hombre, muchos se constituyeron en pecadores, así también, 241 II,4 | del mundo del bienestar consumístico, el hombre siente dolorosamente 242 II,4 | Dios la obra de la creación contaminada por el pecado, indicando 243 I,2 | clausura de las Comunidades contemplativas, o en la entrega al multiforme 244 II,4 | desarrollo de la civilización contemporánea, esto es un descubrimiento 245 VI,14 | necesidad de la auténtica "contradicción" de la consagración religiosa 246 II,4 | el camino de perfección. Conversando con el joven, Cristo dice: " 247 I,1 | abundante la redención": copiosa apud eum redemptio[2]. ~ 248 II,3 | preciosa de Cristo, como cordero sin defecto ni mancha", 249 VI,14 | distintos dones de Dios que corresponden a la vocación de las respectivas 250 IV,10 | nuestro hombre exterior se corrompe, nuestro hombre interior 251 IV,9 | de la servidumbre de la corrupción para participar en la libertad 252 II,3 | rescatados... no con plata y oro, corruptibles..., sino con la sangre preciosa 253 IV,9 | transformación de todo el cosmos a través del corazón del 254 IV,9 | pobreza y obediencia, tal costumbre parece poner de relieve 255 III,7 | Jesucristo. Este vínculo crece sobre el fundamento de aquel 256 VI,14 | Filipenses: "Que vuestra caridad crezca más y más... en toda discreción, 257 IV,9 | de que también ellas [las criaturas] serán libertadas de la 258 VII,16 | vosotros, pide para tantos cristianos, especialmente para la juventud 259 VII,17 | y después -al pie de la Cruz- cuán obediente se mostró 260 III,8 | del mundo, en medio de los cuales vuestra consagración evangélica 261 VII,16 | esperanza a que os ha llamado, cuáles las riquezas y la gloria 262 | cualquier 263 | cuantos 264 V,11 | virginidad[60]. "El célibe se cuida de las cosas del Señor, 265 VII,17 | amor esponsal alcanza el culmen en la Maternidad divina 266 VI,14 | Pastores en comunión con él, cultivando, a nivel personal y comunitario, 267 III,8 | a Dios; éste es vuestro culto racional"?[34]. En estas 268 V,13 | anteriormente, por eso mismo, al cumplir el consejo evangélico de 269 VI,15 | llevar vuestras cargas, y así cumpliréis la Ley de Cristo"[100]; 270 V,12 | semejanza de Dios mismo. Esta dádiva se da en el ámbito del misterio 271 V,12 | justicia" y lo demás "se os dará por añadidura"[68]. Que 272 V,13 | Confirman también este dato otras palabras del Apóstol, 273 I,1 | reconciliación con Dios significa que debemos meditar más a fondo sobre 274 IV,10 | mis huellas)[ 54]. Y lo decía a todos sus oyentes, no 275 III,7 | y fuerza de este arraigo decide precisamente la profesión 276 V,13 | autoridad que tienen de decidir y de mandar lo que consideren 277 II,5 | relación estrecha. Puede decirse que estas últimas palabras 278 V,13 | su Madre, en el momento decisivo de la Anunciación-Encarnación, 279 I,2 | dogmática Lumen gentium al Decreto Perfectae caritatis, en 280 V,11 | consejo. El Apóstol Pablo ha dedicado también a este tema una 281 III,8 | sus hermanos y hermanas dedicados a las obras de apostolado. 282 VI,14 | tanto, inestimable. Hay que dedicarse con constancia para que 283 II,6 | esta vocación, tal como se deduce de las palabras dirigidas 284 II,3 | Cristo, como cordero sin defecto ni mancha", escribe San 285 II,4 | siente dolorosamente la deficiencia esencial de "ser" personal 286 II,5 | vende... dalo" parecen definir la condición que precede 287 IV,9 | señorío al hombre[49], fue deformada en el corazón humano de 288 II,6 | destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca"[23]. 289 V,13 | envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque yo hago siempre 290 VII,16 | y Esposo de las almas-, dejando a menudo tras de sí el halo 291 V,13 | las personas consagradas demuestran a los propios Superiores 292 II,5 | Cristo ("sequi", de lo que deriva la "sequela Christi"). Los 293 VI,14 | Cristo "el amor de Dios se ha derramado en nuestros corazones por 294 VII,16 | evangelizadores tristes y desalentados... sino a través de ministros 295 V,12 | proceso de enriquecimiento se desarrolla en las páginas del Evangelio, 296 VI,15 | jerárquico. En el apostolado que desarrollan las personas consagradas, 297 II,4 | Evangelio. En el panorama del desarrollo de la civilización contemporánea, 298 VI,15 | Esposa y Madre. Es difícil describir, más aún enumerar, de qué 299 III,8 | amor de una entrega total, deseáis colmar vuestras almas y 300 IV,9 | satisfacer todas las peticines y deseos del prójimo[44], a invitar 301 V,11 | Cristo ni en las de Pablo- desestimación alguna del matrimonio. El 302 III,8 | complazco sobre la tierra. Desfallece mi carne y mi corazón; la 303 V,13 | Romanos: "Pues como, por la desobediencia de un solo hombre, muchos 304 III,7 | consejos evangélicos, es "despojado el hombre viejo" de un modo 305 I,2 | palabras de San Pablo: "Os he desposado a un solo marido para presentaros 306 II,6 | elegí a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, 307 II,4 | humanidad, las raíces del destino del hombre en el mundo temporal. 308 IV,10 | dualidad pascual[51]: la destrucción inevitable de todo lo que 309 II,3 | redentor se dirigió a una determinada persona, tomando al mismo 310 III,7 | Familias religiosas, como están determinadas en las respectivas constituciones, 311 II,5 | que estas últimas palabras determinan la esencia misma de la vocación; 312 II,5 | escatológico de lo que se escondía detrás de estas obras, ya aquí 313 III,7 | exclusiva. Esta consagración detremina vuestro puesto en la amplia 314 II,4 | el mundo. En efecto, ésta devuelve a Dios la obra de la creación 315 III,8 | Mi Señor eres tú no hay dicha para mí fuera de ti". Yavé 316 II,3 | sabemos que estas palabras, dichas al joven rico, no fueron 317 IV,10 | de vosotros "Sígueme", ha dicho además: "El que quiera venir 318 IV,10 | lenguaje comprensible aquellas difíciles expresiones que encontramos 319 VI,14 | Venza en vosotros, de manera digna de vuestra vocación, "la 320 VII,16 | luz vuestra identidad y dignidad. Que el Espíritu Santo - 321 III,8 | O bien estas otras: "Yo dije a Yavé: "Mi Señor eres tú 322 II,3 | amó... al mundo, que le dio su unigénito Hijo, para 323 VI,15 | como en el de la acción directamente apostólica- os acompaña 324 I,2 | palabra de amor de la Iglesia, dirigida a vosotros en el Jubileo 325 II,3 | aquel amor suyo redentor se dirigió a una determinada persona, 326 I,2 | llegando a su conclusión, deseo dirigirme de modo particular a todos 327 VI,14 | crezca más y más... en toda discreción, para que sepáis discernir 328 II,5 | en la propia humanidad un dispensador de bien. Esto quiere decir 329 VI,14 | recibido recientemente, o se disponen a recibir, la aprobación 330 V,13 | Iglesia, se muestren siempre disponibles a escuchar a sus propios 331 III,7 | y obediencia, según las disposiciones propias de vuestras Familias 332 VI,14 | consagración y también según los distintos dones de Dios que corresponden 333 II,3 | brota de toda la profundidad divino-humana de la Redención. En él se 334 VII,16 | por vosotros, no cesa "de doblar las rodillas ante el Padre"[108], 335 IV,10 | terreno de la humanidad, dócil a la llamada de Cristo a 336 VI,15 | religiosa, alimentada por la doctrina del Evangelio, por la Sagrada 337 I,2 | ecuménico, desde la Constitución dogmática Lumen gentium al Decreto 338 II,4 | consumístico, el hombre siente dolorosamente la deficiencia esencial 339 V,13 | toda la tendencia egoísta a dominar y no a servir, y se deciden 340 V,11 | la mujer no casada y la doncella sólo tienen que preocuparse 341 I,2 | para vosotros. Acogedla dondequiera que estéis: en la clausura 342 VII,16 | testimonio esté presente por doquier y sea universalmente perceptible. 343 IV,10 | reflejo profundo de esta dualidad pascual[51]: la destrucción 344 II,4 | pobres..." nos introducen sin duda en el ámbito del consejo 345 VI,15 | como uno de los elementos duraderos de la vida y del apostolado 346 VI,14 | previsto en el Motu proprio Ecclesiae Sanctae, vuestros Institutos 347 I,2 | Magisterio del reciente Concilio ecuménico, desde la Constitución dogmática 348 I,2 | sufre, en los institutos de educación, en las escuelas o en las 349 V,11 | con cada consejo. Es, en efect, según la medida de la economía 350 II,3 | reflexión; éstas nos presentan efectivamente la estructura interior de 351 V,13 | con toda la tendencia egoísta a dominar y no a servir, 352 V,13 | recordando el deber que tienen de ejercitar en espíritu de servicio 353 II,6 | vosotros a mí, sino yo os elegí a vosotros, y os he destinado 354 III,8 | mesiánico, la Iglesia entera es elegida en cada persona que el Señor 355 IV,9 | claro su importancia de elementos-clave y, en un cierto sentido, " 356 III,8 | a Israel, que el Señor "eligió para sí... por posesión 357 II,3 | Redención con una profunda emoción: "habéis sido rescatados... 358 VII,16 | También vosotros debéis empeñaros en este objetivo mediante 359 I,2 | Sígueme"[5], con el que empezó vuestra vocación en la Iglesia. ~ 360 V,13 | toda vuestra vida según emplo del Hijo del hombre, el 361 V,12 | rico. La pobreza de Cristo encierra en sí esta infinita riqueza 362 VII,17 | modelo, con más razón lo encontráis vosotros, personas y comunidades 363 V,12 | las páginas del Evangelio, encontrando su punto culminante en la 364 V,13 | de la obediencia desean encontrar su parte en la Redención 365 IV,10 | Calvario- para "volver a encontrarse" más plenamente en Cristo 366 IV,9 | economía de la Redención se encuadra en el marco de las palabras, 367 VII,16 | espiritualmente cansado, encuentre en él apoyo y esperanza. 368 VII,16 | entre los jóvenes, para que encuentren el mismo camino hacia la 369 III,7 | Pueblo un especial acopio de energía espiritual y sobrenatural; 370 IV,9 | sentido bíblico, si en él se enraiza lo que "no viene del Padre". 371 I,1 | misterio de la Redención, para enraizarlas cada vez más en el mismo. 372 II,4 | que el hombre es hombre, enriqueciendo esta humanidad, agravada 373 V,12 | Vemos cómo este proceso de enriquecimiento se desarrolla en las páginas 374 I,2 | confirmando y prolongando la enseñanza evangélica contenida en 375 VI,14 | ella, de acuerdo con las enseñanzas y las normas del Magisterio 376 VI,15 | envió por todo el mundo para enseñar a todas las gentes[95], 377 VII,16 | vuestro corazón, para que entendáis cuál es la esperanza a que 378 V,13 | a la sumisión-obediencia entendida de este modo se une la actitud 379 VI,14 | través del hombre la creación entera- encuentra en Dios y sólo 380 V,11 | que pueda entender, que entienda"[57]. Precedentemente Cristo 381 II,4 | especialmente si éste último se entiende en un sentido materialista 382 V,11 | había subrayado: "No todos entienden esto, sino aquellos a quienes 383 V,13 | Ley está en medio de mis entrañas"[79]. ~Esta obediencia del 384 II,4 | Hermanos y Hermanas, acogéis entrando en el camino de la profesión 385 VII,17 | obediente hasta la muerte! ¡Cuán entregada estuvo durante su vida terrena 386 II,3 | de que éste, a su vez, se entregue enteramente a un particular 387 V,13 | otras palabras del Apóstol, entresacadas esta vez de la Carta a los 388 VI,15 | difícil describir, más aún enumerar, de qué modos tan diversos 389 V,13 | economía de la Redención", que envuelve vuestra vocación en la Iglesia. ~ 390 II,4 | posteriormente en las diversas épocas de la historia. Pero la 391 V,12 | primero de ellos. El que "era rico y se ha hecho pobre", 392 | eran 393 II,5 | eternidad, pertenece a la escatología divina del hombre. Gracias 394 V,11 | su definitiva dimensión escatológica. A traves del voto de castidad 395 III,7 | muerte "liberación de la esclavitud del pecado". Pero sobre 396 III,8 | cada persona que el Señor escoge de entre ese Pueblo; en 397 II,3 | una opción libre. Habéis escogido a Jesús de Nazaret, el Redentor 398 II,5 | escatológico de lo que se escondía detrás de estas obras, ya 399 VI,15 | muertos, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios"[96]. 400 VI,15 | Y a la vez ese "estar escondidos con Cristo en Dios" permite 401 I,2 | institutos de educación, en las escuelas o en las universidades y, 402 III,7(25) | Institutos Seculares "Elementos esenciales" (31 mayo 1983), nn. 5 ss. ~ 403 III,8 | las Religiosas entregados esencialmente a la contemplación son una 404 VII,17 | fidelidad con El que es fiel, esforzaos por buscar un apoyo especial 405 IV,10 | Hermanos y Hermanas, un amplio espacio a la "criatura nueva"[52], 406 IV,9 | imprimen a la misma un signo específico de la economía de la Redención. 407 IV,9 | ansiosa de la creación está esperando la manifestación de los 408 III,8 | necesidades y a todas las esperanzas de los hombres y del mundo, 409 II,5 | en el ámbito de las bodas espirituales con Cristo mediante la práctica 410 VII,16 | hombre de nuestro tiempo, espiritualmente cansado, encuentre en él 411 II,3 | mismo tiempo características esponsales: se hizo amor de elección. 412 I,2 | consejos evangélicos han establecido, a través de su mediación, 413 V,13 | Obedeced a vuestros jefes y estadles sujetos, que ellos velan 414 II,5 | Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón"[19]. Estas palabras 415 II,3 | merece una atenta reflexión; éstas nos presentan efectivamente 416 VII,16 | Que este testimonio esté presente por doquier y sea 417 I,2 | Acogedla dondequiera que estéis: en la clausura de las Comunidades 418 III,8 | ayuda válida y un apoyo estimulante para sus hermanos y hermanas 419 VI,14 | este don de la Iglesia os estimule a conocerlas, amarlas y, 420 VII,16 | ocasión constante y un feliz estímulo. Reconoced pues bajo esta 421 II,5 | se establece una relación estrecha. Puede decirse que estas 422 I,1 | Siguiendo a Cristo por el camino estrecho y angosto[1], vosotros experimentáis 423 VII,17 | muerte! ¡Cuán entregada estuvo durante su vida terrena 424 II,3 | personal. Aquél que, dándose eternamente al Padre, se "da" a sí mismo 425 II,5 | hombre en la dimensión de la eternidad, pertenece a la escatología 426 VI,15 | Liturgia y, sobre todo, por la Eucaristía, constituye un modo privilegiado 427 I,1 | redención": copiosa apud eum redemptio[2]. ~ 428 IV | IV~CONSEJOS EVANGELICOS ~ 429 VII,16(107)| Pablo PP. VI. Exhort. Apost. Evangelii nuntiandi, 80. ~ 430 VII,16 | Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desalentados... 431 IV,9 | de la vida. Hablamos aquí ex profeso de la superación 432 III,8 | la alegría de pertenecer exclusivamente a Dios, de ser una herencia 433 V,11 | carismática de Cristo como Esposo exclusivo. Esta elección no sólo permite " 434 VII,16(107)| Pablo PP. VI. Exhort. Apost. Evangelii nuntiandi, 435 IV,9 | el Evangelio hay muchas exhortaciones que sobrepasan la medida 436 V,13 | discernir mejor lo que el Señor exige a cada uno, manteniendo 437 II,4 | original: es particularmente exigente cuando indica al hombre 438 VII,16 | fondo gris y tenebroso de la existencia humana. A todos vosotros, 439 IV,9 | hombre, desde dentro: "La expectación ansiosa de la creación está 440 VI,14 | del especial periodo de experimentación y de puesta al día, previsto 441 I,1 | estrecho y angosto[1], vosotros experimentáis de manera extraordinaria 442 VII,17 | evangélica; que os ayude a experimentar y a mostrar ante el mundo 443 V,13 | que acogen esta llamada, expresada mediante la palabra "sígueme", 444 V,12 | Divinidad, no se habría podido expresar adecuadamente en ningún 445 V,12 | ningún bien creado. Puede expresarse solamente en la pobreza. 446 IV,10 | comprensible aquellas difíciles expresiones que encontramos en la Carta 447 V,12 | Pobreza ~12. ¡Qué expresivas son respecto a la pobreza 448 II,5 | adquiere una particular expresividad. Se hace un programa del 449 II,4 | tener", entonces él está más expuesto a acoger esta verdad sobre 450 I,1 | experimentáis de manera extraordinaria que "en El está abundante 451 V,11 | de la vida matrimonial y familiar; por otra parte, precisamente 452 VI,15 | en el de la contemplación fecunda para el apostolado como 453 VII,16 | una ocasión constante y un feliz estímulo. Reconoced pues 454 VII,16 | la juventud masculina y femenina, a fin de que puedan descubrir 455 VII,16 | del mundo, se dirige este férvido deseo en el Año jubilar 456 VII,16 | Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, 457 VII,17 | Anunciación del Señor ~17. En la festividad de la Anunciación de este 458 VI,14 | que, como administradores fieles de tan preciado don, "sintáis 459 V,13 | a cada uno, manteniendo firmemente la autoridad que tienen 460 III,8 | y radical posible, en la formación de esa "criatura nueva"[41], 461 VII,16 | obre en vosotros "... el fortalecimiento del hombre interior"[109], 462 II,4 | oblación y sacrificio de fragante y suave olor"[14]. ~Así 463 IV,9 | En el contexto de las frases citadas por la primera Carta 464 II,3 | pertenencia a una Comunidad fraterna, reconocida y aprobada por 465 VI,15 | caridad, unida al espíritu fraterno de cada Comunidad, ya que 466 VI,14 | plenamente transparente y fructífero en medio de los hombres. 467 VI,14 | día de Cristo, llenos de frutos de justicia..."[ 88]. Por 468 II,3 | dichas al joven rico, no fueron acogidas por él, sin embargo 469 II,4 | os permite aferraros más fuertemente a aquello por lo que el 470 V,12 | nuestro, para que vosotros fueseis ricos por su pobreza"[64]. 471 III,7 | bautizados en Cristo Jesús fuimos bautizados para participar 472 VI,15 | don particular de vuestros Fundadores, que recibido de Dios y 473 VII,16 | para que "arraigados y fundados en la caridad, podáis comprender, 474 III,7 | bautismo en la que está fundamentada- es una nueva "sepultura 475 VI,15 | otros"[98]. ~La naturaleza fundamentalmente comunitaria de vuestra vida 476 V,11 | que pasa el anuncio de la futura resurrección[63] y de la 477 II,5 | tesoro el hombre tiene su futuro definitivo en Dios. Cristo 478 VI,15(100) | Gál. 6, 2. ~ 479 IV,10 | tengo por basura, con tal de ganar a Cristo y ser hallado en 480 V,12 | también el portavoz y el garante de aquella pobreza salvífica, 481 III,8 | cáliz; tú eres quien me garantizas mi lote"[38]. La conciencia 482 V,13 | hagan con alegría y sin gemidos, que esto sería para vosotros 483 IV,9(49) | Cfr. Gén. 1, 28. ~ 484 VII,16 | historia han recorrido tantas generaciones en compañía de Cristo -Redentor 485 VI,14 | colaboración completa y generosa para que, como administradores 486 I,2 | medios para vivir fiel y generosamente vuestra magnífica vocación 487 VI,14 | sobre todo, vivirlas con generosidad y fidelidad, recordando 488 VI,15 | para enseñar a todas las gentes[95], y está unida también 489 I,2 | Constitución dogmática Lumen gentium al Decreto Perfectae caritatis, 490 V,13 | momento de la oración en Getsemaní la disponibilidad de Cristo 491 VI,15 | viendo vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre, que está 492 VII,16 | servid a los hermanos con el gozo que brota de un corazón 493 V,13 | obediencia del Hijo -llena de gozo- alcanza su cenit en la Pasión 494 V,11 | la libre renuncia a los gozos temporales de la vida matrimonial 495 V,13 | Dios mío, (ello) me es grato, y tu Ley está en medio 496 VII,16 | luz de Dios sobre el fondo gris y tenebroso de la existencia 497 IV,9 | del mundo, sino que los guardes del mal"[50]. Los consejos 498 II,3 | Cuando Cristo "después de haber puesto los ojos en vosotros, 499 | había 500 IV,9 | del orgullo de la vida. Hablamos aquí ex profeso de la superación 501 II,3 | Los Apóstoles de Cristo hablan del precio de la Redención 502 V,13 | trazado en el Evangelio, hablando muchas veces del cumplimiento 503 IV,10 | camino de esta vocación, hablarán también con un lenguaje