| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
| Ioannes Paulus PP. II Redemptionis donum IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Capítulo,Parrafo
504 III,8 | de vosotros, como una vez habló por medio del profeta Isaías: " 505 V,12 | la misma Divinidad, no se habría podido expresar adecuadamente 506 III,7 | pecado"[27]. "Así pues, haced cuenta de que estáis muertos 507 VI,15 | A través de todo lo que hacéis y, sobre todo, mediante 508 V,13 | mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya"[80]. 509 V,13 | obedeced... para que lo hagan con alegría y sin gemidos, 510 V,13 | aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra"[85]. 511 V,13 | ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que es de su 512 IV,10 | de ganar a Cristo y ser hallado en El"[55]. ~Renuncia pues - 513 III,8 | puede "mediante la fe" hallarse comprendido en el ámbito 514 VII,16 | dejando a menudo tras de sí el halo intenso de la luz de Dios 515 VI,14 | ayuda del Espíritu Santo haréis morir"[92] todo lo que es 516 | has 517 II,6 | amor, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que 518 V,13 | En la Carta a los Hebreos encontramos una indicación 519 V,11 | cosas del Señor, sino que -hecha "por el reino de los cielos"- 520 III,8 | has preparado un cuerpo... Heme aquí que vengo... para hacer, ¡ 521 II,6 | misma un don. Es un don henchido el contenido más profundo 522 III,8 | Yavé es la parte de mi heredad y mi cáliz; tú eres quien 523 I,2 | hacia todos sus hijos e hijas que, mediante la profesión 524 I,1 | Jubileo tiene un carácter histórico -ya que se celebra el 1950 525 V,12 | pobres de espíritu. Cristo, Hombre-Dios, es el primero de ellos. 526 II,5 | Tal sentido emerge en el horizonte de la paradoja evangélica 527 I,2 | acción pastoral, en los hospitales o en otros lugares donde 528 V,13 | consagradas deciden imitar con humildad de un modo especial la obediencia 529 V,13 | reconocido como hombre, se humilló, haciéndose obediente hasta 530 I | I~SALUDO ~ 531 VI,14(94) | Cfr. C.I.C., can. 669. ~ 532 II,4 | amplio trasfondo para el ideal de pobreza evangélica, especialmente 533 III,7 | Carta a los Romanos: "¿O ignoráis que cuantos hemos sido bautizados 534 V,13 | botín (codiciable) el ser igual a Dios, antes se anonadó, 535 III,7 | las palabras del Vaticano II- "constituye una especial 536 III | III~CONSAGRACION ~ 537 VII,16 | Con corazón iluminado ~16. Esta Exhortación que 538 VII,16 | Resurrección de Cristo- "ilumine los ojos de vuestro corazón, 539 II,4 | Carta a los Efesios: "Sed... imitadores de Dios, como hijos amados, 540 V,13 | personas consagradas deciden imitar con humildad de un modo 541 VI,15 | lo tanto, aunque son muy importantes las múltiples obras apostólicas 542 V,12 | Jesucristo. Sin la pobreza es imposible comprender el misterio de 543 VI,14 | Redención tal como está impresa en la profesión de los consejos 544 III,8 | hostia[36]. De ese modo se imprime en la profesión religiosa 545 IV,9 | característica cristocéntrica e imprimen a la misma un signo específico 546 VII,17 | En el día que recuerda la inauguración del Jubileo de la Redención, 547 VI,14 | ha sido dado"[89]. Pido incesantemente al Espíritu Santo que os 548 VI,14 | refieren a la manifestación incluso exterior de vuestra consagración 549 III,7 | mismo tiempo, habéis sido incorporados a vuestra Familia religiosa. 550 II,5 | tesoro". Este tesoro es indestructible. Pasa junto con el hombre 551 I,2 | caritatis, en la línea de las indicaciones de la Exhortación Apostólica 552 II,3 | escogiendo el camino que El os ha indicado. ~ 553 II,5 | corazón"[19]. Estas palabras indican el carácter escatológico 554 IV,9 | Evangelio es consejo entra indirectamente en el programa de aquel 555 VI,14 | obediencia es una manifestación inequívoca del amor. ~Precisamente 556 VI,14 | testimonio es, por lo tanto, inestimable. Hay que dedicarse con constancia 557 IV,10 | pascual[51]: la destrucción inevitable de todo lo que es pecado 558 V,12 | es más bien su expresión infalible. Una riqueza, en efecto, 559 IV,9 | que la llamada de Cristo infunde en el interior del hombre, 560 II,6 | evangélicos tiene siempre su inicio en Dios: "No me habéis elegido 561 V,13(74) | Mysterium iniquitatis: cfr. 2 Tes. 2, 7. ~ 562 III,8 | consagración evangélica se ha injertado como un signo particular 563 VII,17 | el Corazón de la Virgen Inmaculada. Entre todas las persnas 564 II,3 | vosotros, llamándoos con la inmensidad de su amor redentor. Llamando " 565 III,8 | cuando con el Salmista las inspiradas palabras: "¿A quién tengo 566 III,7 | fidelidad a la misión de vuestro Instituto, a su identidad y a su patrimonio 567 VI,15 | separado, bien sea mediante su integración orgánica, en el conjunto 568 III,8 | alma de Cristo, como sujeto integral del amor esponsal y redentor; 569 V,12 | modo "pobres", son a la vez interiormente capaces de comprender la 570 II,4 | corresponde a toda la lógica interna de la Revelación, según 571 III,7 | Dios. Y al mismo tiempo introduce en la misión universal de 572 II,4 | dalo a los pobres..." nos introducen sin duda en el ámbito del 573 V,11 | amor que contiene en sí e invade íntimamente todos los demás 574 III,8 | acomunados en la dimensión invisible de su Reino. ~La palabra " 575 III,8 | estas palabras. ~¿No nos invitan quizás a esto las otras 576 II,5 | efecto, el mismo Cristo invitando en el Discurso de la Montaña[18] 577 IV,9 | deseos del prójimo[44], a invitar al banquete a los pobres[45], 578 VII,17 | vosotros con este mensaje, para invitaros a avivar vuestra consagración 579 VII,16 | del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han 580 II,3 | hombre o mujer, en su único e irrepetible "yo" personal. Aquél que, 581 VI,14 | lo mejor y seáis puros e irreprensibles para el día de Cristo, llenos 582 IV | IV~CONSEJOS EVANGELICOS ~ 583 V,13 | tema: "Obedeced a vuestros jefes y estadles sujetos, que 584 VI,15 | a esta misión del orden jerárquico. En el apostolado que desarrollan 585 VII,17 | sexto de mi pontificado. ~Joannes Paulus PP II ~ ~ 586 VII,16 | especialmente entre los jóvenes, para que encuentren el 587 | juntos 588 V,13 | y el misterio de la justificación y de la gracia salvífica. 589 V,12 | ser comprendida de modo justo sólo por los pobres, por 590 VII,16 | cristianos, especialmente para la juventud masculina y femenina, a 591 II,6 | vida y principalmente en la juventud- "recuerda" todo lo que Cristo " 592 II,5 | Cristo y el Evangelio", como leemos en Marcos[16]. ~A la luz 593 V,13 | a los propios Superiores legítimos, que ocupan el puesto de 594 III,8 | palabras resuena como un eco lejano de Aquél que, viniendo al 595 IV,10 | hablarán también con un lenguaje comprensible aquellas difíciles 596 II,4(13) | Cfr. Lev. 19, 2; 11, 44. ~ 597 VI,14 | consagración religiosa como levadura incesante de renovación 598 IV,9 | ellas [las criaturas] serán libertadas de la servidumbre de la 599 V,13 | Alianza: "En el rollo del libro me está prescrito: hacer 600 VI,14 | Jesús...", esa ley que nos "libró de la ley... de la muerte"[91]. 601 V,13 | Padre se llena hasta el límite del sufrimiento, se convierte 602 VI,15 | Evangelio, por la Sagrada Liturgia y, sobre todo, por la Eucaristía, 603 III,8 | personal, comunitaria y litúrgica, propia de cada una de vuestras 604 VII,17 | Dios, por quien habéis sido llamados a participar con Jesucristo, 605 II,3 | y cada una de vosotros, llamándoos con la inmensidad de su 606 III,8 | yo te he rescatado, yo te llamé por tu nombre y tú me perteneces"[30]. ~ 607 III,8 | pensamientos y obras, con la llave del misterio de la Redención, 608 VI,15 | aprobado por la Iglesia, ha llegado a ser un carisma para toda 609 II,4 | materialista y utilitarista, llegamos casi a las mismas bases 610 I,2 | Desde la misma Sede romana llegan también, con un eco incesante, 611 I,2 | mientras este Año santo está llegando a su conclusión, deseo dirigirme 612 II,3 | vida eterna"[8]. El Hijo, lleno de ese amor, aceptó la misión 613 V,11 | el reino de los cielos" llevan en medio del mundo que pasa 614 VI,15 | Ayudándoos mutuamente y llevando unos el peso de los otros, 615 VI,14 | Dios como en cada comunidad local. Si la Iglesia desea que 616 II,4 | llamada corresponde a toda la lógica interna de la Revelación, 617 VII,16 | cuál es la anchura, la longura, la altura y la profundidad 618 III,8 | eres quien me garantizas mi lote"[38]. La conciencia de pertenecer 619 VI,15 | Maestro mismo: "Así ha de lucir vuestra luz ante los hombres, 620 I,2 | la Constitución dogmática Lumen gentium al Decreto Perfectae 621 VII,17 | Sígueme". Y lo sigue -Ella, la Madre- como a su Maestro, en castidad, 622 V,12 | Buscad día tras día su madurez cada vez mayor. Buscad sobre 623 III,7 | hombre viejo" de un modo más maduro y más consciente y, del 624 I,2 | y generosamente vuestra magnífica vocación eclesial. ~Os saludo 625 IV,9 | sino que los guardes del mal"[50]. Los consejos evangélicos 626 II,3 | como cordero sin defecto ni mancha", escribe San Pedro[9]. " 627 IV,9 | sobrepasan la medida del mandamiento, indicando no sólo lo que 628 V,13 | que tienen de decidir y de mandar lo que consideren oportuno. ~ 629 IV,9 | corazón humano de diversas maneras. En la economía de la Redención 630 VI,15 | unos el peso de los otros, manifestáis a través de vuestra unión 631 V,12 | la profesión evangélica: mantened a lo largo de vuestra vida 632 V,13 | Señor exige a cada uno, manteniendo firmemente la autoridad 633 II,4 | perfección", tal como lo ha marcado Cristo. Si en el ámbito 634 IV,9 | Redención se encuadra en el marco de las palabras, dirigidas 635 II,5 | Evangelio", como leemos en Marcos[16]. ~A la luz de estas 636 I,2 | Os he desposado a un solo marido para presentaros a Cristo 637 VII,17 | el Vaticano, el día 25 de marzo del Año jubilar de la Redención 638 VII,16 | especialmente para la juventud masculina y femenina, a fin de que 639 V,12 | cualquier otra clase de bienes materiales; un manantial para enriquecer 640 II,4 | se entiende en un sentido materialista y utilitarista, llegamos 641 VI,15 | a la vez, su pastoral y maternal solicitud, en lo referente 642 VII,17 | alcanza el culmen en la Maternidad divina por obra del Espíritu 643 V,11 | gozos temporales de la vida matrimonial y familiar; por otra parte, 644 III,7(25) | Elementos esenciales" (31 mayo 1983), nn. 5 ss. ~ 645 I,2 | establecido, a través de su mediación, una alianza privilegiada 646 VII,16 | comprensible mediante la meditación de la realidad de la Redención, 647 III,8 | Romanos, que repetimos y meditamos muy a menudo: "Os ruego, 648 I,1 | Dios significa que debemos meditar más a fondo sobre nuestra 649 II,3 | sin embargo su contenido merece una atenta reflexión; éstas 650 III,8 | Alianza. Todo el Pueblo mesiánico, la Iglesia entera es elegida 651 VII,16 | este camino y no tengan miedo de seguirlo, y para que 652 VII,16 | desalentados... sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida 653 | mío 654 III,8 | pronunciada por Cristo cuando "miró y amó" a cada uno y a cada 655 III,8 | pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros 656 I,2 | servicio apostólico; en las Misiones, en la acción pastoral, 657 IV,10 | de esta sensibilidad a la misteriosa acción del Espíritu Santo, 658 I,2 | pronunciando un día aquel misterioso "Sígueme"[5], con el que 659 II,4 | esencial de vuestras bodas místicas con el Esposo divino en 660 II,6 | hombres y mujeres, en diversos momentos de su vida y principalmente 661 VII,16 | corazón en el cual Cristo mora. Ojalá que "el mundo actual... 662 II,4 | percibida por pensadores y moralistas del mundo antiguo y también 663 VI,14 | del Espíritu Santo haréis morir"[92] todo lo que es contrario 664 VII,17 | ayude a experimentar y a mostrar ante el mundo cuán infinitamente 665 II,4 | de perfección" tiene su motivación en la misma fuente evangélica. ¿ 666 VI,14 | puesta al día, previsto en el Motu proprio Ecclesiae Sanctae, 667 VI,15 | sufrimientos del hombre, que se muestran tan claramente y de modo 668 V,13 | ministerio de la Iglesia, se muestren siempre disponibles a escuchar 669 II,6 | nuevas personas, hombres y mujeres, en diversos momentos de 670 VI,15 | son muy importantes las múltiples obras apostólicas que realizáis, 671 VI,15 | modos diversos y mediante la multiplicidad de los dones concedidos 672 V,13(74) | Mysterium iniquitatis: cfr. 2 Tes. 673 VI,15 | la Iglesia. Este amor ha nacido siempre de aquel don particular 674 IV,10 | mediante la muerte, y el nacimiento a una Vida nueva mediante 675 I,1 | la Redención. La Iglesia nació de este misterio y del mismo 676 VI,15 | contemporáneamente en medio de todas las naciones, de tantos modos diversos 677 | nada 678 V,13 | vida para tomarla de nuevo. Nadie me la quita, soy yo quien 679 VII,17 | primera. Ella -la Virgen de Nazaret- es también la más plenamente 680 IV,10 | quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz 681 V,12 | expresar adecuadamente en ningún bien creado. Puede expresarse 682 | ninguna 683 VI,14 | comunión con él, cultivando, a nivel personal y comunitario, 684 III,7(25) | esenciales" (31 mayo 1983), nn. 5 ss. ~ 685 VII,17 | obediencia. ~¡Qué pobre fue en la noche de Belén y qué pobre en 686 V,13 | de Cristo constituye el núcleo esencial de la obra de la 687 IV,10 | mundo que el Padre amó "nuevamente" en el Hijo eterno, Redentor 688 II,6 | Espíritu Santo el cual -a nuevas personas, hombres y mujeres, 689 I,2 | apostolado. Lo he hecho ya en numerosos lugares y en diversas circunstancias, 690 | nunca 691 VII,16(107)| Exhort. Apost. Evangelii nuntiandi, 80. ~ 692 I,2 | saludo con el afecto del Obispo de Roma y Sucesor de San 693 VII,16 | debéis empeñaros en este objetivo mediante vuestra plegaria 694 II,4 | entregó por nosotros en oblación y sacrificio de fragante 695 III,7 | y centro de la Redención obrada por Cristo. ~Por tanto, 696 VII,16 | el Padre"[108], para que obre en vosotros "... el fortalecimiento 697 VI,14 | ayudará también la fiel observancia de las normas de la Iglesia 698 VII,16 | presente Año Santo ofrece una ocasión constante y un feliz estímulo. 699 V,12 | comienzo del mensaje de las ocho bienaventuranzas: "Bienaventurados 700 V,12 | perspectiva de todo el misterio "oculto desde los siglos en Dios"[66]. 701 VI,14 | como personas consagradas ocupáis un lugar especial tanto 702 V,13 | Superiores legítimos, que ocupan el puesto de Dios[82]. ~ 703 VII,16 | que el presente Año Santo ofrece una ocasión constante y 704 III,8 | Romanos, recién citadas: ofreced vuestros cuerpos como hostia[36]. 705 III,8 | amor de donación, cada uno, ofreciéndose como propiedad exclusiva 706 III,8 | es redentor. Por amor se ofreció a sí mismo, por amor entregó 707 III,8 | misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como hostia 708 III,8 | que vengo... para hacer, ¡oh Dios!, tu voluntad"[35]. ~ 709 VII,16 | en el cual Cristo mora. Ojalá que "el mundo actual... 710 II,4 | sacrificio de fragante y suave olor"[14]. ~Así pues, la llamada 711 VI,14 | la muerte; todo lo que se opone al verdadero amor a Dios 712 V,13 | mandar lo que consideren oportuno. ~Igualmente, a la sumisión-obediencia 713 VI,15 | también a esta misión del orden jerárquico. En el apostolado 714 VI,15 | mediante su integración orgánica, en el conjunto de la misión 715 VI,15 | se convierte de modo casi orgánico en amor por la Iglesia como 716 II,3 | rescatados... no con plata y oro, corruptibles..., sino con 717 VII,16 | la gloria de su herencia otorgada a los santos"[104]. ~Estos " 718 | otro 719 IV,10 | Y lo decía a todos sus oyentes, no sólo a los discípulos. 720 V,11 | palabras de Cristo ni en las de Pablo- desestimación alguna del 721 V,12 | enriquecimiento se desarrolla en las páginas del Evangelio, encontrando 722 II,4 | vocación en el Evangelio. En el panorama del desarrollo de la civilización 723 VI,15(102) | apostólica. Cfr. can. 675, par. 3. ~ 724 IV,9 | obediencia, tal costumbre parece poner de relieve de modo 725 IV,10 | es por consiguiente una particularidad completamente cristocéntrica. 726 VII,17 | la Redención, tenida el pasado año, me dirijo a vosotros 727 V,12 | su punto culminante en la pascua: Cristo, el más pobre, con 728 V,13 | gozo- alcanza su cenit en la Pasión y en la Cruz: "Padre, si 729 VI,14 | Magisterio de Pedro y de los Pastores en comunión con él, cultivando, 730 III,7 | Instituto, a su identidad y a su patrimonio espiritual. La misión universal 731 VII,17 | mi pontificado. ~Joannes Paulus PP II ~ ~ 732 II,3(9) | 1 Pe. 1, 18. ~ 733 V,13 | muchos se constituyeron en pecadores, así también, por la obediencia 734 II,6 | propiciación por nuestros pecados"[24]. ~ 735 V,13 | lugar" con todo el fondo pecaminoso de la propia naturaleza 736 II,6 | misterio de la Redención penetra en la conciencia, en el 737 V,13 | Anunciación-Encarnación, penetrando desde el comienzo en toda 738 II,4 | alguna manera percibida por pensadores y moralistas del mundo antiguo 739 V,13 | voluntad del Padre hace pensar también en aquella confesión 740 VII,16 | doquier y sea universalmente perceptible. Que el hombre de nuestro 741 II,4 | ha sido de alguna manera percibida por pensadores y moralistas 742 V,13 | de la obediencia, se debe percibir también un momento particular 743 II,5 | por el contrario, se salva perdiéndola "por Cristo y el Evangelio", 744 IV,9 | banquete a los pobres[45], a perdonar siempre[46] y tantas otras. 745 II,3 | todo el que crea en El no perezca, sino que tenga la vida 746 IV,9 | que el hombre mismo sea perfectamente entregado a Dios. ~ 747 II,4 | la montaña: "Sed, pues, perfectos, como perfecto es vuestro 748 VI,14 | Después del especial periodo de experimentación y de 749 I,2 | de vuestras Casas, donde permanecéis "reunidos en el nombre de 750 I,2 | cual vuestras Comunidades permanecen unidas de modo característico. 751 II,5 | el tesoro junto al cual permanecer; el tesoro está en su corazón, 752 II,6 | deis fruto, y vuestro fruto permanezca"[23]. La vocación en la 753 VII,17 | Hijo y Señor nuestro"[111]. Perseverando en la fidelidad con El que 754 VII,17 | Inmaculada. Entre todas las persnas consagradas sin reserva 755 II,3 | la Redención mediante su pertenencia a una Comunidad fraterna, 756 VI,15 | mutuamente y llevando unos el peso de los otros, manifestáis 757 IV,9 | a satisfacer todas las peticines y deseos del prójimo[44], 758 VII,17 | Anunciación; y después -al pie de la Cruz- cuán obediente 759 III,7 | religiosa. Por eso la Iglesia piensa en vosotros ante todo como 760 II,5 | evangélica sobre la vida que se pierde queriendo salvarla, y que, 761 II,4 | poseen en la mente y en el plan de Dios mismo. Especialmente 762 II,4 | programa de vida en cuyo primer plano está la categoría de la 763 II,3 | sido rescatados... no con plata y oro, corruptibles..., 764 VII,16 | objetivo mediante vuestra plegaria y, a la vez, el testimonio 765 VII,16 | fundados en la caridad, podáis comprender, en unión con 766 IV,9 | sacramental del bautismo. Podemos descubrir las bases de la 767 V,12 | Divinidad, no se habría podido expresar adecuadamente en 768 VII,17 | Año Santo de la Redención, pongo la presente Exhortación 769 VII,17 | Redención de 1984, sexto de mi pontificado. ~Joannes Paulus PP II ~ ~ 770 III,8 | roca de mi corazón y mi porción es Dios por siempre"[37]. 771 IV,10 | El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, 772 II,4 | concretamente el hombre, poseen en la mente y en el plan 773 II,5 | aquellas comodidades que poseía no eran el tesoro junto 774 III,8 | modo más completo y radical posible, en la formación de esa " 775 II,4 | mundo antiguo y también posteriormente en las diversas épocas de 776 V,13 | espíritu de servicio la potestad conferida a ellos mediante 777 II,5 | definir la condición que precede a la vocación. Por otra 778 V,11 | entender, que entienda"[57]. Precedentemente Cristo había subrayado: " 779 VI,14 | administradores fieles de tan preciado don, "sintáis con la Iglesia" 780 I,2 | preciosa y una guía segura para precisar concretamente los medios 781 II,5 | consigo la respuesta a la pregunta: ¿para qué ser hombre y 782 II,6 | que "dijo" al joven que le preguntaba: "Maestro, ¿qué obra buena 783 II,5 | Este tesoro no es tanto "un premio" después de la muerte por 784 III,8 | dice al Padre: "me has preparado un cuerpo... Heme aquí que 785 V,13 | rollo del libro me está prescrito: hacer tu complacencia; 786 III,8 | un signo particular de la presencia de Dios "por quien todos 787 II,3 | atenta reflexión; éstas nos presentan efectivamente la estructura 788 I,2 | desposado a un solo marido para presentaros a Cristo como casta virgen"[3]. 789 IV,9 | exhortación a no juzgar[42], a prestar "sin esperanza de remuneración"[43], 790 I,1 | Cristo-, contemporáneamente prevalece en él un motivo interior, 791 VI,14 | experimentación y de puesta al día, previsto en el Motu proprio Ecclesiae 792 V,13 | realidad está inscrita de modo primario y constitutivo la obediencia 793 V,12 | Cristo, Hombre-Dios, es el primero de ellos. El que "era rico 794 II,6 | diversos momentos de su vida y principalmente en la juventud- "recuerda" 795 II,4 | palabras de Cristo a la luz del principio de la superioridad del " 796 I,2 | su mediación, una alianza privilegiada con el Redentor del mundo. 797 VI,15 | Eucaristía, constituye un modo privilegiado de realizar esta dimensión 798 IV,9 | viene del Padre, sino que procede del mundo. Y el mundo pasa, 799 VI,15 | mediante lo que sois, que se proclame y se confirme la verdad 800 IV,9 | la vida. Hablamos aquí ex profeso de la superación como de 801 III,8 | profundo de Cristo se realiza y profundiza cada día más, gracias a 802 IV,9 | las peticines y deseos del prójimo[44], a invitar al banquete 803 VI,15 | historia, y a su vez se prolonga y consolida en la vida de 804 I,2 | circunstancias, confirmando y prolongando la enseñanza evangélica 805 V,11 | cada uno de vosotros ha prometido mediante el voto, junto 806 I,2 | a cada una de vosotros, pronunciando un día aquel misterioso " 807 III,7 | según las disposiciones propias de vuestras Familias religiosas, 808 II,6 | y envió a su Hijo, como propiciación por nuestros pecados"[24]. ~ 809 VI,15(102) | Código de Derecho Canónico a propósito de la actividad apostólica. 810 VI,14 | día, previsto en el Motu proprio Ecclesiae Sanctae, vuestros 811 VI,14 | de experimentación y de puesta al día, previsto en el Motu 812 VII,17 | reino de los cielos por purísimo amor! ~Si toda la Iglesia 813 VI,14 | discernir lo mejor y seáis puros e irreprensibles para el 814 II,5 | sobre la vida que se pierde queriendo salvarla, y que, por el 815 | quién 816 VI,15 | siempre lo que (y a la vez quiénes) sois dentro de la Iglesia. 817 IV,10 | ha dicho además: "El que quiera venir en pos de mí, niéguese 818 V,13 | tomarla de nuevo. Nadie me la quita, soy yo quien la doy de 819 III,8 | palabras. ~¿No nos invitan quizás a esto las otras palabras 820 III,8 | Dios; éste es vuestro culto racional"?[34]. En estas palabras 821 III,7 | La profesión religiosa "radica íntimamente en la consagración 822 IV,9 | constituyen los medios más radicales para transformar en el corazón 823 VI,14 | amor. Al mismo tiempo ella ratifica su gran confianza en vosotros 824 VII,17 | su primer modelo, con más razón lo encontráis vosotros, 825 III,7 | el medio que lleva a su realización. De aquí arrancan también 826 II,5 | la muerte por las obras realizadas según el ejemplo del divino 827 V,12 | hombre, donación que se ha realizado precisamente en Jesucristo. 828 VI,15 | múltiples obras apostólicas que realizáis, sin embargo la obra de 829 VI,14 | que en el amor que Cristo recibe de las personas consagradas, 830 I,1 | la Iglesia y en el mundo reciben su carácter y su fuerza 831 III,8 | la Carta a los Romanos, recién citadas: ofreced vuestros 832 I,2 | especialmente en el Magisterio del reciente Concilio ecuménico, desde 833 VI,15 | vosotros el testimonio de recíproca caridad, unida al espíritu 834 I,2 | después de los Apóstoles recoge el tesoro de las bodas con 835 V,11 | pascual de esta llamada se reconoce bajo diversos puntos de 836 VII,16 | constante y un feliz estímulo. Reconoced pues bajo esta luz vuestra 837 IV,10 | resucitado; renuncia, para reconocer en El plenamente el misterio 838 II,3 | una Comunidad fraterna, reconocida y aprobada por la Iglesia. 839 V,13 | por el aspecto, siendo reconocido como hombre, se humilló, 840 V,13 | mí según tu palabra"[85]. Recordad también, queridos Hermanos 841 VII,16 | humana. A todos vosotros, que recorréis este camino en el momento 842 VII,16 | largo de la historia han recorrido tantas generaciones en compañía 843 VI,15 | espiritual de vuestra vida y la rectitud de vuestro actuar en medio 844 I,1 | redención": copiosa apud eum redemptio[2]. ~ 845 III,8 | particular del Año jubilar de la Redención- al misterio del cuerpo y 846 VI,15 | maternal solicitud, en lo referente a la identidad espiritual 847 III,7 | religiosa, es necesario referirse a las vibrantes palabras 848 I,1 | mismo. Si esta llamada se refiere a toda la Iglesia, de modo 849 VI,14 | normas de la Iglesia que se refieren a la manifestación incluso 850 II,6 | de la propia humanidad se relaciona con el hecho de "ser, dándose 851 III,8 | eco incesante las palabras relativas a Israel, que el Señor " 852 V,13 | sin embargo en el "estado religioso", en el "estado de perfección", 853 III,8 | Dios!, tu voluntad"[35]. ~Remontémonos pues -en el contexto particular 854 IV,9 | prestar "sin esperanza de remuneración"[43], a satisfacer todas 855 IV,10 | herencia, y la posibilidad de renacer cada día a un bien más profundo, 856 III,8 | los consejos evangélicos, renovad en este Año Santo de la 857 VI,14 | personal y comunitario, una renovada conciencia eclesial. Contemporáneamente 858 VI,14 | Iglesia de las Constituciones renovadas. Que este don de la Iglesia 859 IV,10 | nuestro hombre interior se renueva de día en día"[56]. De este 860 VI,14 | Jubileo extraordinario se renueve también vuestro amor a Cristo, 861 II,4 | invita a su interlocutor a renunciar a un programa de vida en 862 III,8 | Hijo y del Espíritu Santo. Repetid de vez en cuando con el 863 III,8 | Carta a los Romanos, que repetimos y meditamos muy a menudo: " 864 III,7 | respectivas constituciones, representa la expresión de una total 865 V,13 | tener la forma de Dios, no reputó como botín (codiciable) 866 II,3 | profunda emoción: "habéis sido rescatados... no con plata y oro, corruptibles..., 867 V,13 | servir y a dar su vida en rescate por muchos"[84]. Y su Madre, 868 V,12 | bienaventuranza evangélica reservada a los pobres[69], a los 869 III,8 | esponsal, en la que parecen resonar con un eco incesante las 870 V,12 | 12. ¡Qué expresivas son respecto a la pobreza las palabras 871 VI,15 | mediante la cual debéis "resplandecer ante los hombres", es importante 872 II,3 | vuestro corazón. Habéis respondido a esta mirada, escogiendo 873 III,8 | con El, y constantemente resucitáis a una nueva vida. El Señor 874 III,7 | muerte, para que como El resucitó... así también nosotros 875 III,8 | En estas palabras resuena como un eco lejano de Aquél 876 I,2 | Casas, donde permanecéis "reunidos en el nombre de Cristo" 877 II,4 | la lógica interna de la Revelación, según la cual el hombre 878 II,3 | mundo. El amor del Padre se reveló en el Hijo como amor que 879 III,7 | consciente y, del mismo modo, "es revestido el hombre nuevo, creado 880 III,7 | mismo -Profeta, Sacerdote y Rey- de la que todos participan 881 VII,16 | os ha llamado, cuáles las riquezas y la gloria de su herencia 882 III,8 | mi carne y mi corazón; la roca de mi corazón y mi porción 883 VII,16 | no cesa "de doblar las rodillas ante el Padre"[108], para 884 VI,14 | jubilar de la Redención. ~Así rogaba el Apóstol en su Carta a 885 V,13 | Antigua Alianza: "En el rollo del libro me está prescrito: 886 I,2 | el afecto del Obispo de Roma y Sucesor de San Pedro, 887 I,2 | característico. Desde la misma Sede romana llegan también, con un eco 888 VI,14 | Contemporáneamente ella ruega por vosotros, para que vuestro 889 III,8 | meditamos muy a menudo: "Os ruego, pues, hermanos, por la 890 III,7(25) | también Documento de la S. C. para los Religiosos 891 II,3 | ven y sígueme"[7]. Aunque sabemos que estas palabras, dichas 892 IV,9 | por Cristo en la oración sacerdotal al Padre: "No pido que los 893 III,7 | de Cristo mismo -Profeta, Sacerdote y Rey- de la que todos participan 894 IV,10 | Filipenses: por El "todo lo sacrifiqué y lo tengo por basura, con 895 VI,15 | doctrina del Evangelio, por la Sagrada Liturgia y, sobre todo, 896 IV,9 | de toda la economía de la salvación. Todo lo que en el Evangelio 897 II,5 | que se pierde queriendo salvarla, y que, por el contrario, 898 V,12 | vuestra vida este perfil salvífico de la pobreza de Cristo. 899 VI,14 | el Motu proprio Ecclesiae Sanctae, vuestros Institutos han 900 II,3 | corruptibles..., sino con la sangre preciosa de Cristo, como 901 V,11 | cosas del Señor, de ser santas en cuerpo y en espíritu"[62]. ~ 902 V,13 | de Cristo y su camino de santificación. ~Este es el camino que 903 III,8 | Cristo: "yo por ellos me santifico"[33] según la fuerza redentora 904 IV,9 | de remuneración"[43], a satisfacer todas las peticines y deseos 905 V,13 | y la obediencia a su ley sean para todo estado condición 906 II,3 | amorosa" de Cristo en el secreto de vuestro corazón. Habéis 907 III,7(25) | Religiosos e Institutos Seculares "Elementos esenciales" ( 908 I,2 | característico. Desde la misma Sede romana llegan también, con 909 VII,16 | camino y no tengan miedo de seguirlo, y para que aun en medio 910 V,12 | pobreza las palabras de la segunda Carta a los Corintios, que 911 I,2 | ayuda preciosa y una guía segura para precisar concretamente 912 III,8 | tú me perteneces" parecen sellar precisamente este amor, 913 III,8 | y Esposo de la Iglesia, selle vuestros corazones[39], 914 III,8 | palabras y obras, con el sello de la esposa bíblica. Como 915 IV,9 | creado por Dios y dado en señorío al hombre[49], fue deformada 916 IV,10 | precisamente a través de esta sensibilidad a la misteriosa acción del 917 IV,10 | obediencia hace particularmente sensible el alma del hombre. La economía 918 VI,15 | apostolado en la Iglesia ser sensibles a las necesidades y a los 919 VII,17 | es Dios mismo. Con estos sentimientos, os bendigo de corazón. ~ 920 II,4 | estado de perfección" no os separa de estas raíces. Al contrario, 921 VI,15 | uno de los Institutos por separado, bien sea mediante su integración 922 III,7 | muerte" hace que el hombre, "sepultado con Cristo", "viva como 923 III,7 | muerte? Con El hemos sido sepultados por el bautismo para participar 924 II,5 | sequi", de lo que deriva la "sequela Christi"). Los términos " 925 II,5 | las huellas de Cristo ("sequi", de lo que deriva la "sequela 926 | será 927 | serán 928 V,13 | y sin gemidos, que esto sería para vosotros sin utilidad"[83]. 929 II,6 | un hombre que busca con seriedad y sinceridad. ~De este modo 930 II,5 | para qué ser hombre y cómo serlo? Esta respuesta da una nueva 931 VII,16 | esperanza. Por consiguiente, servid a los hermanos con el gozo 932 V,13 | cual "no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su 933 IV,9 | serán libertadas de la servidumbre de la corrupción para participar 934 VII,17 | de la Redención de 1984, sexto de mi pontificado. ~Joannes 935 V,13 | Redención, dijo: "He aquí la sierva del Señor; hágase en mí 936 IV,10 | sí mismo, tome su cruz y sígame" (= camine tras mis huellas)[ 54]. 937 VI,14 | no os conforméis a este siglo, sino que os transforméis 938 V,12 | misterio "oculto desde los siglos en Dios"[66]. Sólo los que 939 III,8 | Hermanas, tiene también este significado; toma parte, del modo más 940 V,13 | encontramos una indicación muy significativa sobre este tema: "Obedeced 941 II,5 | Entre este "ve" y el siguiente "ven y sígueme" se establece 942 IV,9 | Esta transformación es simultánea al amor que la llamada de 943 II,6 | que busca con seriedad y sinceridad. ~De este modo la llamada 944 VI,14 | fieles de tan preciado don, "sintáis con la Iglesia" y actuéis 945 V,12 | Corintios, que constituyen una síntesis concisa de todo lo que sobre 946 III,8 | aunque ninguna persona, ni siquiera la más santa, puede repetir 947 III,7 | crucificado para que... ya no sirvamos al pecado"[27]. "Así pues, 948 IV,9 | en su finalidad esencial sirven "para renovar la creación"; " 949 III,7 | de energía espiritual y sobrenatural; una forma de vida concreta, 950 IV,9 | muchas exhortaciones que sobrepasan la medida del mandamiento, 951 VI,15 | su pastoral y maternal solicitud, en lo referente a la identidad 952 IV,9 | gracias a ellos, debe estar sometido al hombre y entregado a 953 | somos 954 V,13 | nuevo. Nadie me la quita, soy yo quien la doy de mí mismo"[86]. ~ 955 III,7(25) | esenciales" (31 mayo 1983), nn. 5 ss. ~ 956 II,4 | sacrificio de fragante y suave olor"[14]. ~Así pues, la 957 V,11 | Precedentemente Cristo había subrayado: "No todos entienden esto, 958 I,2 | afecto del Obispo de Roma y Sucesor de San Pedro, al cual vuestras 959 IV,9 | poner de relieve de modo suficientemente claro su importancia de 960 I,2 | donde se sirve al hombre que sufre, en los institutos de educación, 961 V,13 | llena hasta el límite del sufrimiento, se convierte en aquella 962 III,8 | del alma de Cristo, como sujeto integral del amor esponsal 963 V,13 | vuestros jefes y estadles sujetos, que ellos velan sobre vuestras 964 III,8 | por el pecado del mundo". Sumergiéndoos mediante la consagración 965 V,13 | oportuno. ~Igualmente, a la sumisión-obediencia entendida de este modo se 966 I,2 | divino Esposo, mira con sumo amor hacia todos sus hijos 967 VII,16 | la caridad de Cristo, que supera toda ciencia, para que seáis 968 IV,9 | Hablamos aquí ex profeso de la superación como de una transformación, 969 II,4 | luz del principio de la superioridad del "ser" sobre el "tener", 970 III,8 | criatura nueva"[41], que debe surgir de la redención del mundo 971 | suya 972 | tales 973 IV,10 | través de este "yo" humano, tambien en la dimensión interpersonal 974 III,8 | del profeta Isaías: "No temas, porque yo te he rescatado, 975 II,3 | sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo... y 976 II,4 | destino del hombre en el mundo temporal. El evangélico "estado de 977 V,11 | libre renuncia a los gozos temporales de la vida matrimonial y 978 V,11 | hombres en la condición de la temporalidad y lo hace, en cierto modo, 979 I,1 | los consejos evangélicos, tendéis a una particular plenitud 980 V,13 | de la vida", con toda la tendencia egoísta a dominar y no a 981 VII,16 | Dios sobre el fondo gris y tenebroso de la existencia humana. 982 VI,15 | sois mis discípulos: si tenéis amor unos para con otros"[98]. ~ 983 II,3 | El no perezca, sino que tenga la vida eterna"[8]. El Hijo, 984 VII,16 | descubrir este camino y no tengan miedo de seguirlo, y para 985 VII,17 | Jubileo de la Redención, tenida el pasado año, me dirijo 986 II,5 | sequela Christi"). Los términos "ve... vende... dalo" parecen 987 VII,17 | entregada estuvo durante su vida terrena a la causa del reino de 988 IV,10 | del misterio pascual al terreno de la humanidad, dócil a 989 V,13(74) | Mysterium iniquitatis: cfr. 2 Tes. 2, 7. ~ 990 II,5 | la Montaña[18] a acumular tesoros en el cielo añadió: "Donde 991 VI,15 | cada una de vosotros, a título especial, las palabras del 992 I,1 | Iglesia, de modo especial toca a vosotros, Religiosos y 993 V,13 | y muerte de cruz"[71]. ~Tocamos aquí, en estas palabras 994 V,13 | muerte": "yo doy mi vida para tomarla de nuevo. Nadie me la quita, 995 IV,10 | mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (= camine 996 IV,9 | Padre: "No pido que los tomes del mundo, sino que los 997 II,4 | posee una característica totalmente original: es particularmente 998 II,5 | el cielo" ~5. La vocación trae consigo la respuesta a la 999 V,12 | infinita riqueza de Dios que, transferida al alma humana mediante 1000 IV,10 | economía de la Redención transfiere el poder del misterio pascual 1001 V,13 | del voto de obediencia a transformarse a semejanza de Cristo, que " 1002 VI,14 | este siglo, sino que os transforméis por la renovación de la 1003 VI,14 | para que sea plenamente transparente y fructífero en medio de